Celebramos el Día del Pinot Grigio junto a Bodega Argento

Los amantes del vino celebramos el Día del Pinot Grigio, una oportunidad perfecta para rendir homenaje a esta variedad blanca que, aunque menos conocida que otras, ofrece una experiencia sensorial refrescante y particular.

Hoy celebramos una cepa blanca que conquista por su frescura, elegancia y sutileza aromática. El Pinot Grigio, originario de la región de Borgoña, ha encontrado en los suelos argentinos una nueva expresión, particularmente en el norte de Mendoza y el Valle de Uco, donde despliega un perfil singular.

Bodega Argento elabora un Pinot Grigio vibrante y expresivo, con uvas provenientes tanto de la región tradicional de Mendoza como del Valle de Uco. Esta diversidad de origen permite lograr un vino con identidad y frescura, respetando el carácter del terroir y las particularidades de cada finca.

De perfil aromático delicado, este Pinot Grigio ofrece notas florales, frutas tropicales, damasco maduro, melocotón blanco y un sutil toque de manzanilla. En boca se presenta ligero, limpio y con un final brillante, ideal para acompañar platos frescos, pescados, mariscos o cocina asiática.

Las fincas de Bodega Argento, están ubicadas en la región tradicional de Mendoza y en el Valle de Uco. Cada lugar es único y tiene una historia que contar, por eso trabajando teniendo en cuenta clima y suelo para preservar todo aquello que hace que nuestros vinos tengan identidad.

La enología está a cargo de Juan Pablo Murgia, quien fue elegido como Joven Enólogo del Año por el periodista y Master of Wine Tim Atkin en la edición 2021 de Argentina Special Report, es el gerente de Enología del Grupo Avinea, y trabaja en las bodegas Argento y también en la gran Bodega patagónica Otronia.

El Pinot Grigio nos invita a mirar con otros ojos las variedades blancas, a explorar su versatilidad y a redescubrir la frescura de una copa bien elaborada.

Viña Cobos, la perspectiva de un soñador

Cobos

Viña Cobos es el resultado de una visión audaz: la de un enólogo que vio en el terroir mendocino el potencial para crear algunos de los mejores vinos del mundo. Desde sus comienzos, esta bodega ha sido sinónimo de excelencia, innovación y respeto por la tierra.
Ubicada en Perdriel, Luján de Cuyo, en un entorno donde los Andes parecen custodiar los viñedos, Viña Cobos se impone no solo por la calidad de sus vinos, sino por su arquitectura sobria y elegante, su compromiso con la sustentabilidad y una filosofía que prioriza la autenticidad del terruño.

Paul Hobbs y Viña Cobos: un sueño que se convirtió en legado

Detrás de cada muro de la bodega se percibe el carácter de su fundador, Paul Hobbs: precisión, serenidad, sensibilidad. Es un espacio donde todo está pensado para que el vino hable por sí solo. Hobbs logró posicionar a esta bodega como un faro dentro del mapa vitivinícola nacional e internacional.

La historia de Paul Hobbs en Argentina comenzó mucho antes de que existiera Viña Cobos. Su interés por los vinos del Nuevo Mundo lo llevó a explorar distintas regiones, y fue en Mendoza donde encontró una conexión especial.
Con una sólida formación en viticultura y enología en California, Hobbs fue parte de equipos míticos como el de Robert Mondavi y Opus One. Su inquietud lo llevó más lejos. En lugar de quedarse en lo conocido, se animó a apostar por una tierra que aún estaba en plena transformación.
Fascinado por el terroir y su cultura, Paul Hobbs decidió iniciar su propio proyecto en Argentina. Así nació Viña Cobos en 1997, fundado junto a Andrea Marchiori y Luis Barraud —quienes también habían trabajado en California— con el objetivo de elaborar vinos de alta gama. La Finca Marchiori, con viñedos de más de 80 años, da origen a sus etiquetas más emblemáticas: Cobos Malbec y Cobos Volturno.

No vine a enseñar, vine a aprender”, suele decir Hobbs. Y esa humildad, combinada con una mirada precisa, le permitió crear una bodega argentina con proyección global, sin perder el alma local.
Paul Hobbs fue nombrado como «el Steve Jobs del mundo del vino»- por la revista Forbes de Estados Unidos-.
Asesora a más de treinta bodegas y por medio de Paul Hobbs Wines representa viñedos en California, Francia y Armenia.


Una bodega pensada para destacar el vino

Viña Cobos se construyó con un propósito claro: elaborar vinos de excelencia en un entorno donde el diseño y la funcionalidad acompañen, sin distraer. La arquitectura de la bodega es moderna y discreta, con materiales nobles y espacios silenciosos.
Las instalaciones combinan tecnología de última generación con procesos manuales: desde la cosecha hasta la selección de uvas, todo se hace con cuidado extremo. Las barricas, mayormente de roble francés, se integran al paisaje de manera casi escultórica.
Viña Cobos posee viñedos en Perdriel y Las Compuertas – en Luján de Cuyo – en Los Árboles y Los Chacayes (Tunuyán), Villa Bastías (Tupungato) y La Consulta (San Carlos) en el Valle de Uco.

Vinos con identidad: precisión y elegancia

El porfolio de Viña Cobos está compuesto por etiquetas que reflejan una búsqueda constante de pureza y expresión del lugar. Las líneas principales son:

Felino
Frutados, ágiles y accesibles. Pensados para el disfrute cotidiano, pero con la impronta técnica de Hobbs. El Malbec, el Cabernet Sauvignon y el Chardonnay de esta línea son grandes aliados para quienes recién se inician en el mundo Cobos.

Bramare
Significa «anhelar» en italiano, y representa el corazón del proyecto. Son vinos de parcelas seleccionadas de Luján de Cuyo y Valle de Uco. Con mayor concentración, paso por barrica y potencial de guarda, Bramare expresa el alma del terroir con equilibrio y profundidad.

Cocodrilo Corte
Un blend poderoso, nacido casi por casualidad, que se convirtió en un ícono. Es un vino con estructura, notas especiadas y largo final.

Cobos
La línea ícono, con partidas limitadas y una selección rigurosa de las mejores parcelas. El Cobos Malbec ha sido calificado con 100 puntos por Wine Advocate. Son vinos que combinan intensidad, elegancia y una capacidad de evolución sorprendente.

Viña Cobos representa la madurez del vino argentino. Es la prueba de que el talento, cuando se combina con el respeto por el lugar y la visión a largo plazo, puede transformar un sector y transformar realidades.
Paul Hobbs soñó con crear grandes vinos en Argentina… y lo logró. Por sobre todo: dejó una huella y abrió un camino que hoy siguen muchas bodegas, en busca de identidad, excelencia y proyección internacional.


Más allá del Malbec: la revolución del Cabernet Sauvignon

Tras haber sido uno de los pioneros en posicionar al Malbec argentino en el escenario internacional, Paul Hobbs y su equipo en Viña Cobos se han propuesto un nuevo desafío: elevar al Cabernet Sauvignon argentino a un nivel de reconocimiento global. «Amo el Malbec, pero los consumidores en el mundo quieren más de la Argentina. Y cuando prueban el Cabernet Sauvignon de este país, les encanta», afirma Hobbs.
Para lograrlo, Viña Cobos ha intensificado su enfoque en esta variedad, explorando meticulosamente los terroirs más propicios de Mendoza, especialmente en Luján de Cuyo y el Valle de Uco.

Visitar la bodega es una experiencia íntima y transformadora.
Hay diferentes opciones para descubrir la diversidad de varietales, terroirs y expresiones de cada viñedo.
Las degustaciones permiten recorrer distintas líneas, conocer más sobre las prácticas enológicas, y sentir en cada copa el resultado de décadas de búsqueda y precisión.
Visitas disponibles de lunes a viernes a las 10:00, 12:00 y 15:00 hs; sábados y feriados a las 10:00 y 12:00 hs.

Dónde se encuentra Viña Cobos
Costa Flores s/n y, RN7 – Perdriel, Luján de Cuyo

¿Te gustaría recorrer esta historia en primera persona? Agendá tu visita aquí y viví el alma de Viña Cobos desde adentro.

¡Muchas gracias por tu linda compañía!

Cordero patágonico, un manjar sureño con Indicación Geográfica

El cordero patagónico es una expresión profunda del territorio, la cultura y los sabores del sur argentino. Criado en libertad en los vastos campos de la Patagonia, alimentado por pasturas naturales y expuesto a un clima riguroso, este cordero desarrolla una carne magra, tierna y de sabor delicado, con una personalidad única que lo convierte en uno de los productos más valorados de nuestra gastronomía.


Se encuentra en la provincia de Río Negro, Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego e Islas del Atlántico Sur.
Proviene de ovejas que han sido criadas tanto en la Patagonia argentina de la zona cordillerana, la meseta y cómo aquella cercana al mar. Ovejas alimentadas con leche materna y con pasturas naturales de la zona como gramíneas, brotes del año de algunos arbustos y coirones.
El clima de la Patagonia es bien seco, con escasas lluvias, lo que hace un hábitat ideal para el cordero. Es un animal que camina mucho y se desplaza para tomar agua de vertiente, por eso su carne es más bien tierna, magra y de muy rico sabor.

La cocción tradicional del cordero patagónico se realiza a la cruz, lentamente, durante varias horas. El fuego de leña —generalmente de especies nativas como el ñire o el maitén— aporta aromas ahumados que penetran la carne y la elevan a otro nivel. Este método no solo garantiza una cocción pareja, sino que también convierte el asado en un espectáculo visual y sensorial.

En muchas localidades, el ritual de asar un cordero es motivo de encuentro y celebración. Festividades como la Fiesta Nacional del Cordero en Puerto Madryn o la del Cordero Patagónico en Gobernador Costa dan cuenta del valor cultural de este producto.
Se lo denomina cordero hasta que el animal tiene un año. En septiembre del 2014 esta carne recibió la Denominación Geográfica.

Se lo cocina en asado a la cruz, se hacen guisos, ragout, se emplea también en empanadas y pasteles y al disco.

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IG: Cordero Patagónico

Tradición y fuego: la cocina de origen

Preparar un cordero al asador en la Patagonia es todo un ritual. El fuego lento, las brasas bien cuidadas y el tiempo como ingrediente principal hacen que la carne se cocine de manera pareja, adquiriendo una textura suave y un aroma irresistible. Este método ancestral de cocción no solo realza los sabores, sino que también genera un momento de encuentro, de historias compartidas y de respeto por las raíces.

En muchos pueblos del sur, el cordero asado forma parte de las celebraciones familiares y las festividades locales. Es símbolo de hospitalidad, identidad y orgullo regional.
Compartimos con vos una receta deliciosa que pone en valor este exquisito producto.

1- Separá las costillas de cordero
2- En una sartén caliente con aceite de oliva virgen extra sofreí las costillas de cordero, hasta que estén bien doradas.
3- En la misma sartén o en una asadera llevalas al horno con los echalotes por 10 minutos.
4- Picá finamente las hierbas e incorporáselas a las costillas.
5- En una olla con agua, incorporá las papas y hervilas hasta que queden tiernas, después en láminas o en rodajas gruesas y ponelas en la asadera.
6- Luego que las papas estén doradas, sacá la asadera del horno y dejá reposar.
7- Emplatá y decorá con una rama de romero.
8- Delicia así puede maridarse con espectaculares vinos, aquí van nuestras sugerencias.

Maridaje ideal: vinos del sur para un plato del sur

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Humberto Canale Estate Malbec
Un vino también patagónico, de la
Bodega Humberto Canale y de la
provincia de Río Negro.
En nariz con notas a frutas rojas,
especiado, con paso por madera.
En boca se presenta con taninos redondos
y con buena estructura.

Oriundo

Oriundo Merlot de la Bodega Oriundo,
en la localidad de El Hoyo de Epuyén
provincia de Chubut.
En nariz aromas a frutos rojos y en boca
se presenta con buena estructura, buena
acidez, con notas especiadas y con final
prolongado.

 

Un producto con identidad y proyección

El cordero patagónico no solo conquista paladares locales, sino que también está ganando reconocimiento internacional. Es un embajador natural de la riqueza de nuestra tierra, de la ganadería sustentable y del potencial gastronómico del sur argentino.

En cada bocado se siente el viento, la estepa, la cordillera y el trabajo de las familias. Por eso, cada vez que llega un cordero patagónico a la mesa, es también un homenaje a una forma de vida.

¡Esperamos que te haya gustado esta entrada y que pruebes vinos patagónicos!

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Día de la chakana: celebrar la tierra, el vino y el camino

El 3 de mayo es una fecha clave para Chakana: coincide con el final de la cosecha,el aniversario de la bodega y una pausa intencionada. Un momento para mirar hacia atrás, agradecer lo recorrido y definir con claridad los próximos pasos.

Cada fin de vendimia reafirma el compromiso que la bodega tomó hace más de una década: transformar profundamente la forma de hacer vino. Chakana eligió una viticultura orgánica y biodinámica, enfocada en la regeneración del suelo, la mínima intervención y el respeto riguroso a los ciclos naturales.

“Cuando aprendemos a acompañar los ritmos del viñedo en lugar de imponerlos, todo cambia. Hacer vino se convierte en una forma de escuchar”. explica Facundo Bonamaizon, Ingeniero Agrónomo de Chakana.

Esta filosofía se nutre del principio andino del Ayni que enseña a dar para recibir: trabajar junto a la tierra, no contra ella. Una sabiduría ancestral que cobra plena vigencia en un contexto global cada vez más atento al impacto ambiental.

Para esta fecha la bodega elige compartir uno de sus vinos más representativos: Ayni Malbec 2020. Nace en Paraje Altamira, a 1100 msnm, en un ecosistema diverso y saludable. Ayni refleja con fidelidad su origen: suelos vírgenes llenos de vida, grandes piedras cubiertas de carbonato de calcio, y un paisaje donde crecen tomillo, lavanda, jarilla y cactus, entre aves y zorros.

“Ayni expresa el lugar tal como es, mostrando en cada añada el equilibrio entre nuestro trabajo y la esencia viva del viñedo”, cuenta Leo Devia, enólogo de Chakana.

El Día de la Chakana festeja un ciclo que se cierra y otro que comienza. Una pausa para honrar el camino y seguir cultivando una forma de estar en el mundo.

Sobre Chakana

Chakana es una de las bodegas argentinas pioneras en agricultura biodinámica. Produce vinos de montaña con una visión regenerativa en dos terroirs emblemáticos de Mendoza: Paraje Altamira, a 1100msnm (Valle de Uco), y Agrelo, a 960msnm (Luján de Cuyo). Su compromiso es crear vinos auténticos, con mínima intervención y profundo respeto por el entorno.

Instagram: @chakanawines | Web: www.chakanawines.com

Una receta de película: Ratatouille

Foto: https://cookidoo.international/


La cocina tiene el poder de trasladarnos a momentos, aromas y emociones que nos acompañan toda la vida. Hoy compartimos con ustedes una receta que, además de ser deliciosa, guarda recuerdos muy especiales.

Ratatouille. ¡Ideal para cualquier momento donde necesitemos un poco de magia en la cocina!

Antes de que esta película existiera, la ratatouille ya tenía un atractivo especial para mí. Mi mamá solía preparar este plato seguido. Lo hacía de manera casera y deliciosa: ponía los ingredientes en una olla y los iba cocinando lentamente, dejando que los aromas invadieran la casa. Aún antes de conocer la historia de Remy, la ratatouille ya ocupaba un lugar en mi corazón.

La película Ratatouille, de Pixar, no solo nos conquistó con sus adorables personajes, sino también con un mensaje que atraviesa generaciones: cualquiera puede cocinar. Y nos enseñó algo más: que cocinar es un acto de amor, de creatividad y de pasión.

¿Y qué mejor manera de homenajear esa historia que preparando este clásico plato provenzal?

Con el tiempo, esta receta también fue parte de momentos especiales. Recuerdo una vez, durante unas vacaciones, que la cocinamos para los hijos de Agustín.
La cocina tiene eso: la magia de reunirnos, de crear recuerdos y de compartir amor en forma de plato.
Es una receta típica de la Provence, de la zona sur de Francia. Podés elaborarla con varios tipos de hortalizas.

Acá va nuestra versión, al horno.

Ingredientes

– 1 cebolla
– 2 berenjenas
– 2 Zucchini
– 2 tomates
– Aceite de oliva
– sal
– Orégano, albahaca, tomillo, romero, las hierbas provenzales.

Preparación


1- Cortá la cebolla, las berenjenas en brunoise, los mismo con los zuchini y con los tomates.
2- En asadera con aceite de oliva colocá la cebolla, cuando esté transparente (10 minutos o más) agregá las berenjenas, cuando estén algo cocidas, (otros 10 a 15 minutos) agregá los zucchini cortados (estos demoran menos que las berenjenas).
3- Una vez que la cebolla, las berenjenas y los zucchinis esten bastante cocidos (no del todo), incorporá los tomates.
4- Completá la cocción y probá que ya estén todos los vegetales tiernos.
5- A disfrutar!

Te dejamos el video de una de las escenas más conmovedoras de la película, donde el crítico Ego prueba el Ratatouille. Siempre nos gustó este film, no solo por su historia, sino por la manera en que celebra la cocina, los recuerdos y las emociones.

Infinitus

En la famosa película, Ratatouille, Anton Ego, que es el crítico gastronómico sugiere:  «Tu proporcionas la comida, yo proporciono la perspectiva, que irá muy bien con una botella de Cheval Blanc 1947«.

Nosotros sugerimos estos vinos.
Infinitus Cabernet Sauvignon Merlot de la Bodega Fabre Montmayou.
En nariz frutos rojos y algunas notas mentoladas.
En boca es delicado, con taninos maduros y un largo final.
Esta bodega está en la provincia de Mendoza y en el Alto Valle de Río
Negro, en la Patagonia de donde son la uvas con las que se elaboró este vino.

30_Caro

Caro Mendoza de Cabernet y Malbec, de la Bodega Caro, Catena y
Château Lafite Rothschild. Este vino es la unión de dos familias
y de dos cepas.
Caro nace de la unión del apellido Catena y Rothschild.
Es un blend  Cabernet Sauvignon y de Malbec. Un vino de
caracter argentino con estilo de Bordeaux.
El 60 % del vino pasó 18 meses por barrica de roble
francés.

Variante exprés: Podés cocinar las verduras al horno en una fuente redonda, formando un espiral de colores como en la película.

Presentación más prolija: Usá una mandolina para cortar las verduras bien finas y lograr una cocción más pareja.

Maridaje sugerido: Un vino rosado fresco o un tinto joven como un Pinot Noir acompañan de maravilla este plato liviano y lleno de sabor.

“El vínculo que te une a tu verdadera familia no es el de la sangre, sino el del respeto y la alegría que tú sientes por las vidas de ellos y ellos por la tuya.”

                                                                  Richard Bach