San Rafael y sus bodegas: explorando los viñedos de ensueño

La localidad de San Rafael se encuentra a 230 kilómetros de la ciudad de Mendoza. Es conocida, junto a General Alvear y Malargüe como el oasis sur de la provincia.
Esta zona se halla en la región de Cuyo, que en lengua huarpe significa Desierto. Se nutre de los ríos Diamante y Atuel, gracias a ellos, el lugar tiene paisajes esplendorosos, con aventura, diversión y vistas bellísimas a los viñedos.

Con infinidad de opciones, con aires de pueblo, aún conserva la siesta, posee ese entender y sentir de lo que es una población que mira hacia la actividad vitivinícola que la ayuda a crecer y cambiar.

De clima continental y con variación de temperaturas marcadas entre el día y la noche – una característica de muchas regiones argentinas- la uva así descansa. Pensá lo que te ocurre a vos cuando tenés mañanas y noches frescas.

Pueblos originarios
En estas tierras habitaban los Huarpes se encontraban, en el área del río Diamante y parcialmente en el Atuel; los Puelches Algarroberos o Puelches del Atuel, en el sur de la provincia y en Neuquén. Posteriormente fueron sometidos por el imperio inca, adoptando sus costumbres y prácticas agropecuarias.
Los Huarpes eran altos y delgados, de piel oscura. Eran mansos y adoraban al sol, a la luna, las estrellas y los ríos.
Los Puelches formaban parte de la etnia Huarpe, también de contextura alta.

Origenes de San Rafael
Los inicios de San Rafael se remontan a la creación del Fuerte de San Rafael por el marqués de Sobremonte en 1805.
En 1810 se dispone que el lugar de emplazamiento sea la Colonia 25 de Mayo en donde se radican inmigrantes italianos, suizos y franceses.
Una ciudad imperdible para visitar, con exquisitas propuestas y sobre todo bodegas encantadoras y viñedos increíbles.

Las D.O.C. de Argentina
Aquí en Argentina también tenemos Denominación de origen controlada. Lo que en Francia es una A.O.C. Appellation d’Origine Controlée-, significa que los vinos, o en otros casos alimentos, productos están de acuerdo a esa reglamentación. Cada producto tiene que tener determinadas características conforme de donde proviene y una calidad específica que habla del lugar donde viene.
De este modo cada D.O.C. tiene sus organismos de control. La idea es brindarte una calidad constante en cada producto.
La San Rafael D.O.C. fue creada en 2007.
La otra denominación con la que cuenta Mendoza es la D.O.C. Luján de Cuyo.
Ahora sí vamos a recorrer las bodegas de San Rafael.

Bodega Iaccarini
Se halla en el distrito Las Paredes, a unos kilómetros del centro de San Rafael.
Fue creada en 1903 por don Pascual Iaccarini, inmigrante que llegó de Italia, de Nápoles y que hizo realidad su sueño y de este lugar, su hermosa patria.
Con los años la bodega se cerró y en 2009 fue abierta nuevamente bajo la dirección de una familia tucumana, los Mendez Collado.
Fue pionera en San Rafael, al visitarla por medio de un recorrido vas a respirar el pasado de San Rafael y entender el hoy.
Cuenta con tres líneas de vinos: Cavas Don Nicasio, Bodega Iaccarini y Vía Blanca y tiene a Michel Rolland como asesor enológico.
Podés aprovechar una linda visita de una hora de duración en donde observar el proceso de la uva y las instalaciones y luego degustar sus vinos.
Más informción en: http://www.bodegaiaccarini.com.ar/

Alfredo Roca
Una bodega en donde el esfuerzo y el amor de una familia se observa en cada rincón, un espacio  en donde muchos integrantes ponen lo mejor para obtener el fruto de la vid.
Se elaboran vinos de las cepas blancas: Sauvignon Blanc,  Chardonnay, Chenin,  y Tocai en tintas la Pinot Noir, Malbec, Tempranillo, Bonarda,Merlot,  Cabernet Sauvignon, Merlot, Malbec
Poseen tres fincas La Finca Los Amigos, Finca Santa Herminia y Finca La Perseverancia.
Con un terroir signado al oeste por la Cordillera de los Andes, al este por la llanura y al sur por la Payunia Malargüina.
A través de una visita podés conocer el recorrido que hace la uva, desde que es cosechada hasta que es convertida en vino. Luego al finalizar tenés la opción de disfrutar de una degustación. Y podés almorzar ahí mismo en el establecimiento.
Bodega Alfredo Roca muestra en cada sector de su establecimiento el culto al cuidado de la vid, al amor familiar y al reconocimiento de los inmigrantes que apostaron y creyeron en esta tierra, transmitiendo sus conocimientos.
Para más información sobre las visitas, aquí.
Ubicación: Ruta Provincial 165 esquina La Pichana, Cañada Seca

Algodón Wines Estates
Una bodega con una muy linda entrada de un callejón en donde a ambos lados y a lo lejos ves una hermosa cancha de golf.
Hermosos viñedos que datan de 1940. Cuenta con un excelente restaurante y un hotel de ocho habitaciones. Además de la cancha de golf, hay una pileta y cancha de tenis.
Dentro de las variedades de vinos se destacan en blancos los Chardonnay, Semillón, y Chardonnay, Malbec Rosé, Malbec, Syrah, Cabernet Sauvignon y el especial Gran Reserva.
Con modernos tanques de acero inoxidable y una gran cava en donde se realizan las degustaciones.
Imperdible las visitas guiadas: un hermoso paseo por los viñedos y la bodega. La duración es de 45 minutos.
Elaboración de un blend: para aquellos que quieran saber cómo se elabora un vino con más de dos cepas. Con unas cuatro horas de duración, encantadora experiencia. Además se recorren los viñedos y muchas actividades más.
Algodón Wines posee un elegante restaurante Chez Gastón con un horno de barro y parrilla.
Ubicación: Ruta Nacional N° 144, kilómetro 644.

Bodega Goyenechea
Creada en 1868 por los hermanos Narciso y Santiago Goyenechea, inmigrantes italianos que comenzaron con la actividad comercial en Buenos Aires de vinos y licores.
Tiempo después entre los años 30 y 40 los Goyenechea aunaron fuerzas con la familia Arizu y llegaron a tener los viñedos,
En 1993 Goyenechea crea e integra el primer Consejo de Denominación de Origen Controlada y se convierta en la primera bodega en exportar un vino con la D.O.C. con un Chardonnay.
Es la quinta generación que ha adquirido sabiduría y experiencia en el arte de hacer vinos.
El edificio de la bodega data de 1905 y se encuentra en el centro de los viñedos, lo que permite que una vez es cosechada la uva puede llegar rápidamente para la vinificación. Hoy en día muchos establecimientos trabajan así.
La cava que tiene es muy linda y vale la pena visitarla. Alrededor de la bodega es muy hermoso caminar por calles arboladas con plátanos y visitar el jardín.
La visita a la bodega incluye la explicación de la vinificación y la guarda del vino. Después podés disfrutar de picadas regionales y  meriendas.
Para saber más información sobre las visitas, consultá aquí.
Ubicación: Sotero Arizu S/N 5622

Bodega Bianchi
Don Valentín Bianchi de origen italiano de la localidad de Fasano, fue maestro en Bari.
Llegó a estas hermosas tierras y en principio trabajó en el ferrocarril, de oficinista e inclusive de Concejal del Honorable Consejo de Deliberante.
Se casó con Elsa Pilati y tuvieron a Ana, Nino, Enzo, Silvia, Eugenio y Mario
Fundó esta bodega y hoy continúa en manos de la cuarta generación. Un establecimiento que es grande y familiar. Poseen tres fincas, Doña Elisa, Finca Asti y Finca Las Paredes.
A partir del 2012 la familia decidió que el management pasara a terceros y así creciera aún más.
El vino Valentín Lacrado- en una época- era uno de los más conocidos. La firma creció con los años.
Elaboran Cabernet  Sauvignon, Malbec, Merlot y Petir Verdot. Syrah, Torrontés, Chardonnay.

Dentro de sus líneas de vinos se destacan Valentín Bianchi, Valentín Lacrado y New Age para los de bastante demanda, Enzo Bianchi para alta gama. La enología está a cargo de Silvio Alberto y de Facundo Pereira.
Vas a observar en su visita una cava super especial de techo abovedado. Los vinos están ubicados abajo de la cúpula. La visita finaliza con una degustación de vinos.
Una bodega signada por el legado familiar y por la pasión por el vino.
En la Vinalies Internationales, de Paris 2014, el vino Famiglia Bianchi Reserva Malbec 2012,  ganó el Trophée, el premio mayor que corresponde al “Mejor Vino Tinto Seco del Mundo”. Obtuvo el mejor puntaje otorgado por los 150 miembros del jurado internacional. Orgullo pleno!!
Para más información sobre la visita y consulta de horarios, visitá este enlace.
Ubicación: Ruta 143 y calle Valentín Bianchi, Alto Las Paredes.

Bodega Jean Rivier
Jean Rivier llegó desde Suiza a la Argentina, más precisamente desde Lausana en el 1956. Comienzó a buscar un lugar en la Argentina que lo deslumbre y ahí dio con San Rafael que lo conquistó. En esta tierra es en donde creció su familia, su hijo Juan Rivier se casó con Myriam Érica Rémy y ellos tienen seis hijos.
Desde el comienzo la bodega toma como lema Criadores y Viñateros y así todo una familia se involucra en el cultivo de las uvas y la elaboración de vinos de calidad.
Es una de las pioneras en la localidad y se puede visitar de lunes a viernes de 08.00 a 12.00 hs y de 15 a 19 horas. Cada 45 minutos tenés una visita guiada.
Si querés una degustación especial podés consultar.
Una bodega con excelente atención y con un recorrido por cada área del establecimiento. Allí vas a conocer la historia de la familia, cada particularidad de los viñedos, las cepas cultivadas. Luego pasas al sector de prensado y a la sala de barricas y guarda en donde se brinda una degustación en donde te van explicar los pasos para disfrutar de ella.
La Bodega ganó un premio más importante en el 2012.
Para saber los horarios, hacé click aquí.
Ubicación: Av. Hipólito Yrigoyen 2385

La Abeja
Es una de las primeras bodegas en San Rafael.
Construida en 1883 por Rodolfo Iselín un inmigrante francés y el fundador de la ciudad.
Fue el padre de la vitivinicultura en San Rafael. Importó sarmientos de variedades de Malbec, Merlot y Semillón.
En 1888 se logró la primera cosecha del área.
Rodolfo Iselín era francés al igual que la colonia y en 1903 pasó a llamarse San Rafael. Mismo año en el cual Iselín logró, gracias a su empuje, que el tren llegara al pueblo. Gracias al ferrocarril el comercio del vino creció aceleradamente.
Tiempo después, a principios del siglo XIX Iselín vendió sus propiedades a la familia Schlieper. Ellos crearon un frigorífico, una fábrica de hielo y una usina eléctrica. Así, La Abeja pasó a ser el referente comercial de la época, además de la primera bodega de San Rafael, con su destacado casco histórico.
En 1945 Teófilo Ripa y sus hijos adquieron la finca.
El cambio llegó en el 2004 cuando los nietos de Ripa decidieron restaurar la finca para dedicarse a la elaboración de vinos de alta gama y abrir la bodega al turismo.
La visita a la bodega cuenta de cuatro pasos: el primero es para saber la elaboración del vino, en donde vas a apreciar máquinas originales de 1885, posteriormente la historia de la familia Iselín y los albores de San Rafael. En la cava que poseen se realiza la elaboración de espumantes, al finalizar se lleva una degustación de los vinos.
Para más información sobre las visitas, consultá aquí.
Ubicación: Av. Hipólito Yrigoyen 1900

Bodega Lavaque
Una establecimiento en donde la quinta generación convive y sueña creando vinos.
Los Lavaque son de origen libanés, expertos en el hacer vino y provenientes de Cafayate Salta todo comenzó con Gilberto Lavaque que se casó con Malena Paolucci y creo una gran empresa y establecieron viñedos en San Rafael.
Rodofo Lavaque hijo de ambos le dio otra impronta y le imprimió fuerza a la bodega, convirtiéndola en una de las líderes del mercado argentino y haciendo que se conociera internacionalmente.
Rodolfo estaba enfocado en lograr calidad en partidas limitadas como en partidas a gran escala.
A partir de 1990 los Lavaque implementaron cambios tecnológicos y culturales. Introdujeron nuevas tecnologías en la bodega y en los viñedos.
La familia Lavaque  es una de las más conocidas en San Rafael, crean vinos en un terruño con dos siglos de historia.
La finca recibe el agua del río Diamante, posee suelos arcillosos, arenosos.
Para consultar sobre visitas: turismo@lavaque.com
Ubicación: Ruta provincial N° 165, Cañada Seca.

Bodega Suter
También como varias bodegas, ahí en la ciudad. Marca histórica si las hay.
Su fundador Otto Rodolfo Suter y su mujer Ana llegaron a la Argentina desde Suiza en 1897. Traían un sueño y era trabajar en el cultivo de la vid, tal cómo lo habían hecho en su tierra de origen sus padres y sus abuelos.
Así fue como en San Rafael encontraron el clima y el suelo ideales para llevar a cabo ese sueño.
Uno de los vinos más famosos es el Suter etiqueta marrón, el clásico de los clásicos.
Vas a poder hacer una muy linda visita, recorriendo las diferentes salas. Una guía relata la vida y momentos en los que Otto Rodolfo Suter y Ana tuvieron que superar para poder radicarse en la región. Posteriormente se escucha la explicación sobre cómo las uvas se transforman en vino además del proceso de los espumantes.
Ubicación: Av. Hipólito Yrigoyen 2850

Bodega Argana
Ubicada en el oasis sur de Mendoza, en San Rafael, la Bodega Argana se destaca por su dedicación a la viticultura de alta calidad. Sus 19 hectáreas de viñedos, irrigadas con agua de deshielo del río Atuel, albergan variedades como Malbec, Cabernet Sauvignon, Merlot, Syrah, Pinot Noir y Chardonnay. La bodega combina tradición y tecnología de vanguardia, con una capacidad de 255.000 litros en tanques de acero inoxidable, garantizando la excelencia en cada etapa de la producción. Además, ofrece visitas personalizadas para quienes deseen conocer de cerca su proceso y degustar sus vinos premium.


Bodega Labiano

En el corazón de Rama Caída, en San Rafael, hay un rincón donde el vino deja de ser solo bebida para convertirse en símbolo. La Fuente del Vino, dentro de la Bodega Labiano, invita a detener el paso y a mirar con otros ojos: los del disfrute, la emoción y la conexión.
La experiencia se completa al recorrer esta bodega familiar, donde cada detalle habla de tradición, de trabajo y de generaciones que hicieron del vino una forma de vida. Y es ahí, frente a la fuente, donde todo cobra sentido: el vino como encuentro, como memoria y como celebración.

Cañón del Atuel
Una visita hermosa con paisajes de El cañon del Atuel que es uno de los lugares más bellos a conocer.
El río Atuel es desaiante y podés aprovechar a realizar rafting que es super divertido.
San Rafael te espera y te propone apasionantes bodegas, historias relacionadas al vino y muchos paisajes. ¿Qué esperás para ir?

Hasta aquí una de las tantas zonas de Argentina, para entrar en contacto con su terroir, sus vinos, su gente maravillosa y unos paisajes que te dejan con la boca abierta.

Recordá, lo mejor está por venir.

¡Muchas gracias por estar y por seguirnos!

Bodega y Cavas de Weinert: elegancia y tradición en cada copa



En el universo del vino argentino, la Bodega Weinert ocupa un lugar singular. No por seguir tendencias, sino por haber construido, a lo largo del tiempo, una identidad basada en la paciencia, la coherencia y el respeto por los procesos largos. Desde su bodega centenaria en Luján de Cuyo, el proyecto sostiene una manera de hacer vino donde el tiempo no se acelera y la elegancia se cultiva.


Weinert, el valor del tiempo

La historia de Weinert comienza en los años ‘70, cuando Don Bernardo C. Weinert, un empresario brasileño de origen alemán, llegó a Mendoza movido por un amor profundo por el vino y la convicción de que en esas tierras fértiles podía nacer algo verdaderamente trascendente. Su mirada, formada entre la cultura europea y el espíritu emprendedor, encontró en Mendoza un territorio ideal: clima seco, amplitud térmica, suelos generosos y una tradición vitivinícola que aún tenía mucho por revelar.

Fascinado por ese potencial y por el ritmo pausado que impone la elaboración de grandes vinos, adquirió una antigua bodega construida en 1890 en Carrodilla, Luján de Cuyo. Allí decidió apostar por una filosofía clara: elaborar vinos pensados para el largo plazo, respetando los tiempos de la crianza y priorizando la expresión del terroir por sobre las modas.
Desde sus inicios, Weinert se consolidó como un proyecto donde la paciencia, la consistencia y la nobleza de los materiales son tan importantes como la uva misma.

La herencia alemana de Don Bernardo Weinert se refleja con precisión en la filosofía de la bodega. El respeto por el orden, la precisión y el trabajo meticuloso conviven con una profunda valoración del tiempo como aliado fundamental del vino. En Weinert, nada se apura: las largas crianzas, la búsqueda del equilibrio y la constancia en los procesos responden a una mirada donde la calidad se construye paso a paso, con rigor y paciencia. Esta forma de entender la vitivinicultura, más cercana a la tradición europea clásica que a la inmediatez, encontró en Mendoza un escenario perfecto para desarrollarse y dar origen a vinos de carácter sobrio, profundo y longevos.

Seguir leyendo «Bodega y Cavas de Weinert: elegancia y tradición en cada copa»

Bodega Pascual Toso: 135 años de historia y pasión que trasciende generaciones


Fundada en 1890 por Pascual Toso, un inmigrante italiano de Canale d’Alba, la Bodega Pascual Toso es hoy una de las bodegas más antiguas y prestigiosas de Argentina.
Queriendo trasladar sus conocimientos y experiencias al “nuevo mundo”, Pascual inició su camino con la producción de espumosos, convirtiéndose hasta el día de hoy en uno de los productores más importantes del país en esta categoría. Con una visión clara, vendió sus viñedos en Italia para concentrarse totalmente en producir y trabajar en los suelos argentinos, apostando al potencial de Mendoza.

A comienzos del siglo XX, pensando en expandir su proyecto, Pascual adquirió viñedos en Maipú, en la microrregión de Barrancas, y construyó allí su segunda bodega, “Las Barrancas” (Pequeño Cañón), dedicada a la producción y cultivo de uvas de alta calidad. Desde entonces, sus vinos han sido reconocidos en el mercado nacional e internacional, reflejando el potencial único de esta región emergente.


Terroir y viñedos: la magia de Barrancas

Barrancas es un terruño extremadamente flexible, capaz de adaptarse a distintas variedades de uvas, situado a 750 metros sobre el nivel del mar y a 700 metros del Río Mendoza, uno de los torrentes más importantes de la provincia. La finca cuenta con más de 300 hectáreas cultivadas y una gran diversidad de suelos: al norte, cerca del río, predominan suelos rocosos, conocidos como “pedregal”, ideales para el Cabernet Sauvignon, de los mejores de Argentina; al sur, la zona más alejada del río, se encuentran suelos arenosos perfectos para Malbec y Syrah; y en la franja media, los suelos franco-arcillosos permiten el desarrollo óptimo de las variedades blancas, como Sauvignon Blanc y Chardonnay.

El clima de Barrancas, con días cálidos y noches frescas, baja humedad relativa y calor durante el día, genera frutos concentrados y de gran calidad.
riego, fundamental para el desarrollo de los viñedos, se realiza mediante métodos de goteo e inundación, utilizando aguas provenientes del deshielo de los Andes a través del Río Mendoza. Esta combinación de suelo, clima y riego permite que cada uva exprese al máximo su carácter y que cada vino cuente la historia de su origen.


Diferencial: tradición e innovación

El principal diferencial de Pascual Toso radica en su capacidad de conjugar historia, tradición europea e innovación. La bodega conserva técnicas centenarias, aunque también incorpora tecnología y precisión enológica para producir vinos que reflejan identidad, carácter y elegancia. Cada botella es un testimonio del sol, el clima y la paciencia en la crianza, logrando vinos que cuentan historias únicas.


Variedades de uvas

Pascual Toso cultiva las variedades más emblemáticas de Argentina, buscando que cada vino exprese la riqueza de su terroir. Entre ellas destacan el Malbec, intenso y elegante; el Cabernet Sauvignon, estructurado y potente; el Syrah, profundo y especiado; el Chardonnay, fresco y con carácter; y el Sauvignon Blanc, vibrante y aromático. Cada uva se selecciona cuidadosamente para garantizar que cada vino logre complejidad, elegancia y personalidad.


Equipo enológico

El equipo de Pascual Toso combina experiencia local y visión internacional. Rodrigo Manuel Romero, primer enólogo, supervisa los cortes de alta gama; Gisella París, experta en blancos y líneas Estate, aporta innovación; Dino Lucentini y Gabriel Abrahan garantizan excelencia en vinificación y espumantes; y Paul Hobbs, consultor internacional, suma jerarquía y distinción a los vinos premium.

A lo largo de su historia, los vinos de Pascual Toso han sido reconocidos internacionalmente, obteniendo premios y distinciones que reflejan su excelencia y prestigio. Estos galardones confirman la calidad, elegancia y consistencia de sus vinos, posicionando a la bodega como un referente destacado dentro de la vitivinicultura argentina e internacional.

Más que una bodega, Pascual Toso es un legado vivo. Entrar en sus viñedos y barricas es recorrer la historia de 135 años de vitivinicultura argentina. Cada vino no solo se degusta, se vive: es un viaje por el terroir, la historia y la pasión de una familia que transformó un sueño italiano en un icono de Mendoza. Su combinación de tradición, innovación y compromiso con la calidad sigue posicionándola como referente nacional e internacional, ofreciendo vinos que sorprenden y emocionan en cada copa.


Experiencias enoturísticas en Pascual Toso

Pascual Toso ofrece distintas propuestas para descubrir su historia, su identidad y sus vinos. Desde El Secreto de Pascual Toso, una invitación a conocer el legado de su fundador y la esencia de la bodega, hasta Un viaje en el tiempo, un recorrido sensorial que atraviesa espumosos, blancos y tintos, expresión pura de Barrancas. También se destacan las experiencias dedicadas al terroir y al Cuartel Nº5, donde se presentan selecciones exclusivas de vinos ícono acompañadas por tablas de quesos premium.

Otra propuesta es el Menú Parral: 3 pasos y 3 vinos, una experiencia que combina recorrido por la bodega, la cava y los viñedos, con un almuerzo o cena bajo el parral. Allí se disfruta de un menú de tres pasos maridado con vinos de la casa: empanadas argentinas con Pascual Toso Estate Malbec, un corte de carne con vegetales al rescoldo acompañado por Pascual Toso Reserva Cabernet Sauvignon y, para el cierre, postre regional con espumante Brut Rosé.

Otra opción es su Wine Garden, un espacio pensado para vivir la bodega de una manera relajada y diferente. Cuando cae la tarde, el jardín se convierte en el escenario ideal para disfrutar al aire libre, rodeados de viñedos y con la montaña como telón de fondo. A partir de las 19:00 horas comienza un recorrido guiado por la bodega, la cava y los viñedos, donde se comparte la historia de Pascual Toso y el proceso de elaboración de sus vinos.

Luego, el encuentro continúa en este espacio descontracturado, con una propuesta gastronómica informal pensada para compartir, conversar y dejar que la tarde fluya entre copas y paisajes. Tabla de charcutería, empanadas artesanales, panes caseros, olivas y conservas acompañan una botella de vino de la línea Estate cada dos personas.

Vinos y Fuegos

Cuando el sol empieza a despedirse y el cielo se tiñe de tonos cálidos, donde nace Vinos y Fuegos. El crepitar del fuego, los aromas de la cocina al aire libre y la calidez de las brasas crean una atmósfera única. El ritual del asado, los productos locales cocinados lentamente y el vino servido a la temperatura justa convierten el momento en una celebración de los sentidos. Más que una propuesta gastronómica: es un encuentro, un espacio para compartir historias, brindar, reír y dejarse llevar por la magia del atardecer mendocino. Un homenaje a la tradición, al paisaje y al disfrute sin apuros, donde cada copa acompaña el ritmo del fuego y cada plato encuentra su maridaje perfecto.
Actividad con cupos limitados y reserva previa.

Una experiencia que invita a detenerse, a mirar el paisaje con otros ojos y a disfrutar del vino como se merece: sin apuros y en buena compañía.

¡Brindemos juntos!
Hacé clic en el botón SUSCRIBIRSE que ves a la derecha y sumate a la comunidad de Vinos y Pasiones para recibir gratuitamente nuestros contenidos en tu mail.

Te agradecemos que nos dejes comentarios y sugerencias para seguir mejorando.

❤️ ¿Te gustó este contenido?
Si querés apoyarnos para que sigamos creando sobre vinos, cocina y pasiones, podés invitarnos un cafecito virtual acá: https://cafecito.app/vinosypasiones

Catena Zapata: donde el terroir se convierte en excelencia argentina


Hablar de la Bodega Catena Zapata es hacer un homenaje a la vitivinicultura argentina y a sus pioneros. Con típica forma de pirámide Maya se encuentra en la localidad de Agrelo, Luján de Cuyo, área que es conocida como la Primera Zona.


Un abuelo italiano

El punto de partida de la familia Catena tiene que ver con la región de Le Marche y con el abuelo de Nicolas Catena Zapata.
Nicola Catena partió del centro este de Italia en 1898, de Le Marche una localidad del Adriático que se desarrolla entre el mar y las montañas, pasando por el campo y las colinas, de paisajes bien variados. Este joven que ayudaba a su papá con las pequeñas huertas y viñedos de la familia, con sólo 20 años y su valija cargada de sueños, emigró a Argentina en busca de un futuro mejor.
Llegó a Mendoza y cumplió uno de esos sueños: tener un viñedo propio. En 1902 concreta esto plantando la uva Malbec a orillas del río Tunuyán.
Vaya a saber si alguien le comentó o Nicola mismo tenía la intuición que el Malbec – que hasta entonces se empleaba como uva de corte en Bordeaux- podía expresarse de otra manera en suelo argentino. Este presentimiento se materializó un siglo más tarde.

Domingo Vicente Catena y Angélica Zapata, un matrimonio que forjó una marca

Hijo de Nicola era un exitoso viticultor y muy conocido por vender sus blends en los bistros más elegantes de Buenos Aires. Estos blends eran elaborados con uva proveniente de La Consulta. Domingo estaba convencido que podía sacar la mejor versión del Malbec, igualando a los mejores de Francia.
Angélica era maestra, se casó con Domingo Catena en 1934 tuvieron cuatro hijos y con ellos nació el acervo Catena Zapata. Gracias a ellos comenzó otra etapa en la bodega con muchos desafíos.

Nicolás Catena

Nicolás Catena ya tenía 22 años cuando su padre le consultó si debían cosechar, él le dijo que no y su papá no estuvo de acuerdo.
Nicolás como su padre sabía que el Malbec podía ofrecer otros aromas y sabores que los que conocían en el Viejo Mundo. Siempre investigó, estudió y siguió investigando para dar con los mejores vinos.
Su papá creía que los lugares más fríos iban a dar vinos de mejor calidad. Así fue cómo Nicolás se dedicó a estudiar al Malbec de lleno.

A principios de los 80, decidió viajar e instalarse en California, donde los estadounidenses estaban empeñados en lograr una diferencia con sus vinos con respecto a Europa.
Hasta ese entonces, nadie en el mundo se había atrevido a desafiar el predominio de Francia como productor de calidad – excepto los californianos, quienes habían decidido elaborar un Cabernet Sauvignon y un Chardonnay que pudiesen competir con los mejores vinos europeos. California, y en especial la región de Napa Valley, fueron una auténtica inspiración para Nicolás y su esposa Elena, quienes solían pasar los fines de semana allí, con su hija menor Adrianna, que acababa de nacer. Nicolás Catena Zapata regresó a Mendoza con una visión en mente: una Visión Californiana.

Una vez en su tierra Nicolás se dedicó a identificar las zonas más aptas para la plantación de viñedos. Convencido de que la única manera de dar un gran salto cualitativo era arriesgarse y superar los límites tradicionales del cultivo de la vid, en 1992 decidió plantar vides en Gualtallary Alto, a 1.500 msnm. Este viñedo, el más alto de Tupungato, disfruta de un clima frío y seco, protegido de las heladas por las montañas circundantes. Además, cuenta con una leve colina y una montaña pequeña que aportan diversidad de suelos y exposición solar. Nicolás lo llamó “Adrianna”, en honor a su hija menor, fortaleciendo así un proyecto que combina innovación, raíz familiar y pasión por la excelencia.
En 1994 hicieron la primera cosecha Malbec de zona fría y resultó un éxito. Vinos con aromas y sabores novedosos.

Decidió desarrollar su propia selección clonal de Malbec, plantando 135 clones en el viñedo La Pirámide de Agrelo. De estos 135 clones iniciales, finalmente se seleccionaron los cinco mejores – los que daban granos más pequeños, rendimientos balanceados y mejores sabores, y se los plantó en diferentes microclimas, en diferentes altitudes del Valle de Uco. Actualmente, los “Catena cuttings”, como se denomina a la selección de plantas Malbec de Catena, juegan un importante rol en el perfil de sabores, elegancia y tipicidad de los vinos Malbec de la familia.


La Revolución del Terroir: Ciencia, parcelas y colaboración


Al aplicar la teoría francesa que atribuye la calidad del vino al terroir, los Catena descubrieron que los suelos aluvionales de Mendoza no eran homogéneos. Identificaron diferencias significativas en la composición física y química de pequeñas parcelas dentro de un mismo viñedo.

Este hallazgo llevó a la creación del Catena Institute of Wine, fundado por Laura Catena con el objetivo de estudiar y clasificar cada parcela para elaborar vinos que reflejen la pureza y singularidad de cada terreno. Con la ayuda de Alejandro Vigil, Ingeniero agrónomo y Enólogo Jefe de Catena, canaliza su energía creativa tratando de desafiar los límites de la viticultura y enología tradicionales. Ernesto Bajda que no sólo posee una amplia experiencia en cuanto al manejo del viñedo, sino también un conocimiento “único” acerca de las herramientas precisas que se necesitan para identificar la variabilidad en los viñedos; Fernando Buscema, Director del Catena Institute of Wine, y Luis Reginato, Director de Viñedos de Catena.
Los Catena han llevado a cabo un riguroso trabajo de investigación para comprender a fondo el terroir argentino, las características de Mendoza y cada aspecto de sus viñedos, con el fin de elaborar vinos capaces de competir con los mejores del mundo. Desde el Instituto se brega por una filosofía centrada en la trazabilidad, el control total del proceso barrica por barrica, la precisión en viñedo y la exploración de nuevos terroirs, con el objetivo de crear vinos que reflejen con fidelidad su origen.

Bajo esta visión, se desarrollaron proyectos como «White Stones» y «White Bones», que muestran cómo cada parcela puede expresar su singularidad en el vino final. Estas iniciativas no solo han elevado la calidad de los vinos de Catena Zapata, sino que también han consolidado a la bodega como referente mundial en viticultura científica y sostenible.

Foto: Bodega Catena Zapata


Angélica Cocina maestra: Toda una experiencia gastronómica


Dentro de esta emblemática bodega, Angélica Cocina Maestra ofrece una experiencia culinaria única que celebra la riqueza de los productos mendocinos.

Nombrado en honor a Angélica Zapata, madre de Nicolás Catena Zapata, el restaurante rinde homenaje a su legado y pasión por la excelencia.

La propuesta gastronómica de Angélica Cocina Maestra se centra en la filosofía «Wine First», donde el vino es el protagonista y la cocina lo acompaña y realza. Los menús degustación, que varían entre 7 y 12 pasos, están diseñados para ofrecer una inmersión profunda en los sabores y aromas que definen a Mendoza.

Cada plato refleja la diversidad y riqueza de los ingredientes locales, combinados con técnicas culinarias modernas que respetan las tradiciones argentinas.

El restaurante se encuentra en el sótano de esta bodega histórica, renovada con materiales autóctonos como ladrillos artesanales, madera reciclada y durmientes de vías de tren. La arquitectura, inspirada en una villa toscana, crea un ambiente cálido y acogedor que invita a disfrutar de la comida en armonía con la naturaleza circundante.

Reconocimiento Internacional

Angélica Cocina Maestra ha sido galardonado con una estrella Michelin, destacando la calidad y creatividad de su propuesta gastronómica y consolidando a Catena Zapata como referente de la viticultura y gastronomía argentina.


Enoturismo en Bodega Catena Zapata


Las visitas guiadas están diseñadas para grupos pequeños, permitiendo una atención personalizada y una inmersión profunda en el mundo del vino. Durante el recorrido, los visitantes pueden conocer la historia de la bodega, explorar sus instalaciones y degustar una selección de sus vinos emblemáticos.

Horarios y reservas

Las visitas están disponibles de martes a sábado, en distintos horarios a lo largo del día. Se recomienda realizar una reserva previa para garantizar la disponibilidad y disfrutar de la experiencia de manera óptima.

Ubicación

La bodega se encuentra en Cobos s/n, Agrelo, Luján de Cuyo, Mendoza. Te invitamos a vivir una experiencia única, donde la historia, la innovación y el sabor se combinan en cada visita.


Visitar Catena Zapata es adentrarse en más de un siglo de historia y visión. Cada viñedo, barrica y botella refleja el esfuerzo de generaciones que supieron combinar tradición, innovación y foco en los valores.
Desde Nicola hasta Laura, la familia Catena nos enseña que soñar en grande y apostar por la excelencia puede transformar no solo un vino, sino toda una región y un país. Una experiencia que invita a celebrar el presente del vino argentino y a brindar por todo lo que aún está por venir.


¡Brindemos juntos!
Hacé clic en el botón SUSCRIBIRSE que ves a la derecha y sumate a la comunidad de Vinos y Pasiones para recibir gratuitamente nuestros contenidos en tu mail.

Te agradecemos que nos dejes comentarios y sugerencias para seguir mejorando.

❤️ ¿Te gustó este contenido?
Si querés apoyarnos para que sigamos creando sobre vinos, cocina y pasiones, podés invitarnos un cafecito virtual acá: https://cafecito.app/vinosypasiones

¡Gracias por ser parte de esta comunidad!

El Este de Mendoza: Historia, viñas y una nueva mirada sobre una tierra fértil


Foto: Wines of Argentina

El Este de Mendoza – conformado por los departamentos de San Martín, Junín, Rivadavia, La Paz y Santa Rosa– es una de las regiones vitivinícolas más extensas y, a la vez, menos visibilizadas del mapa del vino argentino. Con cerca de 70.000 hectáreas cultivadas, esta zona combina la fuerza de la tradición, el peso de la historia y una energía joven que hoy impulsa una verdadera revolución silenciosa enológica.

Tierra de próceres, tierra de vino

No es casual que el General San Martín haya elegido estas tierras para construir su chacra y establecer su hogar rural. Buscaba un espacio de paz y productividad para el descanso tras una vida consagrada a la libertad de los pueblos. Esa elección no fue azarosa: aquí encontró un suelo fértil, agua en abundancia y una comunidad laboriosa.

Su legado permanece vivo en cada rincón del Este. La ruta sanmartiniana conecta postas coloniales como la Chacra de Los Barriales, el imponente Museo de las Bóvedas, el evocador Paseo de la Patria y otros sitios históricos que invitan a recorrer no solo paisajes, sino también los valores que marcaron la identidad nacional: coraje, trabajo y visión de futuro.


Viñas que resisten y se reinventan

En esta región floreció una de las zonas más productivas de la vitivinicultura argentina, gracias a su clima seco, sus suelos profundos y la cultura del trabajo transmitida de generación en generación.

Durante décadas, el Este fue sinónimo de volumen, con una fuerte presencia de uvas rosadas como Cereza, Criolla Grande y Moscatel. También se destaca la blanca Pedro Giménez, variedad emblemática que aún hoy sigue siendo clave por su versatilidad, rusticidad y fuerte arraigo en las prácticas tradicionales.

Pero en los últimos años, esta realidad comenzó a transformarse: una nueva generación de enólogos está poniendo en valor ese patrimonio olvidado y buscando extraer de él todo su potencial expresivo. No es una moda, es una toma de conciencia sobre el valor del origen, del trabajo rural y del cuidado de las viñas viejas.

Nombres como Matías Morcos, Emiliano Rico, Dante Gentile, Lucas Niven, Santiago Vignoni y Alejandro Vigil apuestan por el Este no solo como zona de producción, sino como territorio de expresión, donde las uvas criollas, bien interpretadas, pueden ofrecer vinos frescos, honestos y con identidad.


El Este, para recorrer y sentir

Más allá del vino, esta región ofrece una experiencia profunda y auténtica para quien se atreva a salirse del circuito tradicional. Caminar sus senderos rurales, descubrir bodegas familiares con historia y corazón, dejarse llevar por los aromas de un almuerzo casero bajo una parra o emocionarse en una fiesta vendimial con raíces comunitarias… todo eso es el Este mendocino.

Aquí, la hospitalidad es una bandera. La gente abre las puertas de sus casas, de sus viñas y de sus recuerdos. Cada copa servida cuenta una historia. Cada paisaje, seco, amplio, luminoso, guarda secretos que solo se revelan con el tiempo.

Una región que merece ser redescubierta

El Este mendocino pide ser apreciado en toda su autenticidad y con el corazón abierto. Es una tierra que resiste, que se reinventa y que late al ritmo de su historia, de su gente y de sus vinos.

Hoy, mientras crecen los proyectos enológicos, se multiplican las rutas del vino alternativo y se fortalece el enoturismo, esta región se prepara para un nuevo capítulo: uno donde la memoria y la innovación se dan la mano, para brindar por todo lo que fue, y todo lo que aún puede ser.

Volvé a la página principal Vinos y Pasiones para más contenidos sobre vinos y gastronomía.