El Juicio de París: la cata que cambió el vino para siempre


El 24 de mayo de 1976 ocurrió uno de los acontecimientos más revolucionarios de la historia vitivinícola moderna. Lo que comenzó como una simple degustación entre vinos franceses y californianos terminó derrumbando siglos de supremacía europea y redefiniendo el mapa mundial del vino.
Aquel evento pasó a la historia como el “Juicio de París”, una cata a ciegas que sorprendió al mundo entero cuando vinos estadounidenses vencieron a algunas de las etiquetas más prestigiosas de Francia.

Y desde entonces, el vino nunca volvió a ser igual.


El día que Francia fue sorprendida

El llamado Juicio de París fue una histórica cata a ciegas realizada en el hotel InterContinental de París, organizada por Steven Spurrier, un comerciante inglés radicado en Francia y fundador de la Académie du Vin.

Con motivo del bicentenario de la independencia de Estados Unidos, Spurrier decidió organizar una degustación comparativa entre grandes vinos franceses y vinos californianos, que en aquel entonces eran prácticamente desconocidos para la élite europea.
Junto a su socia Patricia Gallagher, viajó personalmente a California para seleccionar las etiquetas que participarían de la competencia. Paradójicamente, el propio Spurrier estaba convencido de que los vinos franceses ganarían sin dificultad.
La degustación se realizó completamente a ciegas: las botellas fueron cubiertas para ocultar las etiquetas y evitar cualquier influencia del prestigio o del origen.

Lo que parecía una elegante degustación terminó convirtiéndose en uno de los mayores terremotos de la historia del vino.


¿Quiénes integraban el jurado?

El jurado estaba compuesto por algunas de las figuras más prestigiosas del mundo gastronómico y vitivinícola francés: sommeliers, críticos, chefs y propietarios de restaurantes reconocidos.
Porque en aquella cata histórica ocurrió algo inesperado:
los jueces no sabían qué vino estaban degustando.
Sin etiquetas, sin prestigio, sin nombres famosos, la degustación se volvió completamente objetiva, era a ciegas.

Y allí estuvo la verdadera revolución:
por primera vez, solo habló el vino.

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Argentina y su fascinante mapa vitivinícola


Argentina es uno de los productores de vino más importante del mundo y protagoniza una etapa extraordinaria. Su mapa vitivinícola se ha ampliado con los años y está en su mejor momento.
Hacía mucho que queríamos ofrecerte una guía en donde conocer todos sus espacios rebozantes de vides, hablar de sus terruños y su gente.
Sus regiones vitivinícolas se desarrollan entre los 22° y 45° de latitud sur. En esta entrada vas a aprender cada uno de esos lugares que albergan vides centenarias, otras más nuevas, sus características y fortalezas.

A lo largo y ancho de su geografía hay para todos los gustos: vinos tintos, blancos, rosados, naranjos, con velo, espumosos de la más alta calidad vinos jóvenes, de guarda, destilados y vinos fortificados.
El terroir es un espacio limitado, donde la interacción entre las condiciones geográficas y las labores culturales de quienes trabajan la tierra, permite lograr productos específicos y diferenciados.
Desde Vinos y Pasiones queremos agradecer a todas las personas que cuidan las vides para que muestren sus mejores frutos.
Bienvenida/o a este recorrido por la Argentina y sus viñedos.


Norte
Jujuy

Jujuy es la primera provincia en el norte en donde se elaboran increíbles vinos.
La Quebrada de Humahuaca y el valletemplado son las regiones en las que se concentran los viñedos entre los 2.200 metros y los 3.230 metros sobre el nivel del mar.

El Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) reconoció a la Quebrada de Humahuaca como Indicación Geográfica. (IG). Este valle posee 35 millones de historia geológicay fue declarada como Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO. A 3.329 metros se ubica uno de los viñedos más alto del mundo: el viñedo de Moya.
Zona conocida por sus vinos de altura. El clima es adverso, desértico y con un régimen de lluvias de 150 mm. de precipitaciones anuales. Las vides tienen un desafío para madurar. Hay gran amplitud térmica. El sol se impone a diario, sólo en época de vendimia existen algunos días nublados y lluviosos. Estos son factores que influyen e imprimen características a los vinos que suelen ser de color oscuros casi negros, complejos y con identidad propia.
Los vinos desarrollan aromas piracínicos, no solo en los Cabernet sino también en los Malbec.

Ciertos viñedos reciben bastante viento del norte que facilita a la maduración. En la zona alta, por el contrario hay vientos más frescos lo que regula bastante la temperatura en épocas de mucho calor. Varias bodegas se hallan a lo largo de la ruta nacional N° 9.
Desde San Salvador de Jujuy, la primera localidad es Volcán a 2.000 metros, un pequeño pueblo ferroviario, en donde en las instalaciones del ferrocarril hay una feria campesinada en la cual un grupo de mujeres venden sus artesanías.
Se pueden degustar dulces, vinos, licores, alfajores artesanales, quesos de vaca y cabra.
Luego continua Tumbaya, allí se sitúa una bodega boutique familiar a 2.200 m.s.n.m. donde se cultivan 1,5 hectáreas de uvas tintas de Malbec, Cabernet Sauvignon, Bonarda como una de las variedades que mejor se da y en blanca Sauvignon Blanc. Elaboran vino naranjo.
El clima ofrece mucho sol, viento, escasa humedad y noches frescas. No tienen visitas guiadas, aunque reciben a quienes quieran conocerlos.
En Purmamarca, a 2.300 m.s.n.m. se emplaza otro emprendimiento familiar, que crea vinos artesanales manteniendo la manera tradicional de cultivo de uvas que fue transmitido por varias generaciones. 
En Maimará una bodega a 2.500 metros de altura sobre el nivel del mar – pionera en la zona -ofrece degustaciones y visita a los viñedos.

Pasando Tilcara, antes de alcanzar el Trópico de Capricornio, hay bodegas y viñedos en Huacalera a 2.670 metros. Pucará, es un terruño con mucho carácter y biodinámica certificada desde 2012.
El Malbec es la variedad más plantada, seguida de Syrah, Cabernet Franc, Merlot y Cabernet Sauvignon. Los vinos son de gran cuerpo, de colores casi negros con bordes violetas.

En Yacoraite a 2.777 metros sobre el nivel del mar hay viñedos de Malbec y Cabernet Franc. Un bellísimo lugar pronto a inaugurar un winebar.

En Uquía a 3.329 metros de altitud existe un socavón minero abandonado. Allí se guardan vinos que maduran en la extrema altura. Se visita la antigua mina, se degustan los vinos de la bodega, acompañados por unos quesos con una incomparable vista a la Quebrada de Humahuaca.

Por otra parte, el valle templado de Jujuy conforma una región sub-tropical que rodea a San Salvador de Jujuy. Era una región vitivinícola; en la década de 1960 en Monterrico, Perico había alrededor de 20 bodegas. Luego de una disposición del gobierno estos establecimientos cerraron y con el tiempo fueron utilizados por tabacaleras.
Una bodega cuyo edificio data de 1930 fue remodelada y abierta. Se han rescatado máquinas encorchadoras, moledoras. Sus vinos son de bajo grado alcohólico, de uvas Malbec con taninos ligeros, muy sutiles en boca y mucha fruta.
En esta zona se cultiva Pinot Noir, Cabernet Franc y Malbec. En blancas Pinot Gris y Sauvignon Blanc.
Las Yungas, la nuboselva está presente desde Perú, continúa por Bolivia y llega al norte de Argentina. Es una región de bosque de montaña, pleno de nubes, mucha lluvia y clima tropical.
En este sitio llueve más de 600 mm. Hay varietales de Torrontés, Sauvignon Blanc y Chardonnay en blancas: Pinot Noir, Malbec, Merlot y Cabernet Franc en tintas. La cosecha suele ser en febrero.

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