Viñedo Adrianna, por Laura Catena



A unos 1500 msnm se ubica Adrianna, en Gualtallary, casi la niña mimada de la bodega, donde Nicolás Catena, el padre de Laura, plantó uvas Malbec en su búsqueda por climas fríos para hacer vinos más elegantes. El viñedo estaba, pero llevó años entender lo que los suelos de Adrianna les trataban de decir, entenderlos en profundidad y profesionalmente.

¿Qué significa Adrianna en tu vida? ¿Qué sentís que te dice ese terroir cuando lo ves?

LC: Adrianna significa una combinación entre el deseo y la suerte. Mi padre buscaba un lugar donde elaborar un Grand Cru Argentino. Estaba convencido que lo encontraría en un lugar frío y se animó a plantar en Gualtallary Monasterio, en una zona donde no había viñedos y donde su propio equipo le dijo que no plantara porque la uva no iba a madurar. La inspiración vino de una gran ambición, pero luego vino la suerte. El viñedo se encuentra sobre el cauce de un antiquísimo río seco con suelos calcáreos y vestigios marinos.

¿Por qué este viñedo se convirtió en el centro de estudios permanentes del Catena Institute of Wine?

LC: Adrianna es un viñedo con parcelas (que varían por su tipo de suelo y pendiente) que producen vinos muy diferentes y únicos en el mundo. Seis vinos de Adrianna han recibido 100 puntos de expertos mundiales del vino. Considero una obligación como ciudadana argentina el estudio de estas parcelas. Son parte de nuestro patrimonio nacional y debemos estudiarlas y entenderlas para poder preservarlas.

Si tuvieras que listar lo que han aprendido a partir de los estudios hechos en Adrianna, ¿cuáles dirías que fueron los descubrimientos más notables que ayudaron a mejorar cada vez más los vinos de Catena Zapata en su eterna búsqueda de excelencia?

LC: Aprendimos sobre todo que un viñedo como Adrianna requiere paciencia. Tuvimos que hacer microvinificaciones de parcelas por varias décadas para identificar los factores importantes desde el porcentaje de calcáreo, al tipo de microbios, al drenaje y a la pendiente y exposición solar. Luego tuvimos que entender el momento exacto de cosecha para cada parcela…con unas cientas de microvinificaciones más. Es y sigue siendo un proceso muy largo donde intentamos entender cómo maximizar el equilibrio de cada parcela e inclusive de cada plantita.

¿Y ahora? ¿Cuáles son las investigaciones que están llevando adelante?

LC: Acabamos de publicar en Scientific Reports, una revista de Nature, un estudio que define los terroirs del Malbec Argentino a traves de su “huella molecular”. Este estudio demuestra que el terroir, este concepto tan francés que define el “gout de terroir” o gusto del lugar existe en Mendoza al mismo nivel que en Francia. Este estudio del Catena Institute en conjunto con el CONICET es el estudio con más parcelas y más años (se hizo por tres años) que se haya publicado en el mundo. Gran orgullo nuestro que sea un estudio argentino.

En el mes de marzo celebramos mundialmente a la mujer, y, por supuesto, en el mundo del vino tu nombre siempre suena. ¿Cómo vivenciás vos desde tu trabajo el ser reconocida por la intensa labor que te llevó a mostrar el Malbec argentino al resto del mundo? ¿Cómo te sentís por ser considerada de esta manera?

LC: Hemos logrado mucho mucho con el Malbec argentino. Mendoza es un lugar único donde producir vinos únicos y añejables. Pero todavía no tenemos fuera de Sudamérica el prestigio de los grandes vinos franceses (aunque en muchos casos tenemos puntajes más altos de los grandes periodistas). No voy a parar hasta que cada restaurante Michelin y cada cava de coleccionista de vinos en el mundo tenga un sector de vinos argentinos.

Y ese reconocimiento como una referente femenina de nuestro vino: ¿cómo lo llevás como hija y como mamá?

LC: No soy muy tranquila y me gustaría serlo. Mis hijos me adoran, tal vez porque soy la típica mamá argentina que hace cualquier cosa por ellos. Mi marido se queja bastante y con razón! Pero no le tengan mucha pena porque se la pasa jugando al golf con mi total aprobación.

¿Qué recuerdos tenés de chica junto a tu padre y abuelo en la bodega y viñedos? ¿Sentís lo mismo que sentías en tu infancia hoy cuando recorrés los viñedos? ¿Tenés las mismas sensaciones?

LC: Cuando era chica me interesaban más los perros que los viñedos. Mi abuelo criaba collies y yo estaba encargada de cuidarlos. Recuerdo haber visto nacer cachorritos y es tal vez por eso que luego estudié medicina. El viñedo y la bodega eran mi casa – y creo que por eso fue facil volver. Muchas veces pienso en mi nonno Domingo Vicente que llamaban Don Domingo cuando recorro los viñedos de la familia.

¿Dónde querés que estén los vinos de la bodega en unos años? ¿Y el vino argentino?

LC: Los vinos de Catena Zapata en las cavas de todos los coleccionistas del mundo.

El vino argentino, en su propio sector, no mezclado con el vino Chileno. No porque no admire al vino chileno, pero si Francia e Italia tienen su propio sector en las vinotecas del mundo, el vino argentino también se lo merece por su calidad y diversidad. 

Fuente: http://www.aasommeliers.com.ar/novedades/n/419/Vi%C3%B1edo-Adrianna-por-Laura-Catena

Premium Tasting, los cuatro fantásticos: los hermanos Michelini y sus vinos eternos

La Premium Tasting es uno de esos eventos que más de una vez en tu vida tenés que disfrutar.
Siempre, he querido estar presente en estos encuentros, era mi sueño de Sommelier.
Desde el 2020, en septiembre y en este contexto tan particular Nicolás Alemán con el servicio del Sommelier Rodrigo Kohn han presentado el formato digital en el año de las #10Cosechas. De este modo, cada persona que se anota con anticipación recibe muestras de seis vinos en su casa.


Una maravillosa Premium Tasting que nos dejó emocionados y de la cual participábamos por primera vez y tuvo como protagonistas a los hermanos Michelini.

Llegó el evento tan esperado para nosotros, Nico Alemán dio inicio a la primera Premium Tasting del 2021 y empezó hablando Gerardo Michelini quien creó su proyecto que se llama Michelini I Muffato. Gerardo tiene una hija en España por eso la I en el nombre, comparte este emprendimiento con Andrea Muffato, su mujer y su hijo Manuel que también está involucrado en las labores vitivinícolas.
Poseen tres proyectos Gualtallary en Argentina, Bierzo, en España y Garzón en Uruguay.
Él y Andrea decidieron dejar Gen del Alma e ir por su idea propia.
Gerardo comentó que el primer vino es de la FInca La Cautiva, que se halla a 1.700 metros m.s.n.m. , que lleva ese nombre porque se dice que en ese paraje estuvo una blanca cautiva. “Con Andrea hacemos vino donde viviríamos”, expresó.
“Es la parte más alta de Gualtallary, en donde hay gran amplitud térmica y los suelos son muy calcáreos”.

Un excelente Malbec, que nos sorprendió por lo aromático, herbal, notas a lavanda y tomillo, en boca se mostró con cuerpo medio, elegante. Con 12 meses en barricas de roble francés de entre 4 y 6 usos. Final medio a largo.

El segundo en hablar fue Gabriel Michelini quien habló de SuperUco el proyecto que unió a todos los hermanos. Que se encuentra en el centro del Valle de Uco, cruzando la cordillera, ahí bien cerca de Chile.

“Es un emprendimiento de dos hectáreas completamente biodinámico. como en la naturaleza -recalcó Gabriel – no existen vértices ni líneas rectas, sino que todo tiende a formar círculos, ahí se decidió crear un diseño de forma circular; desde la plantación de los viñedos y la huerta orgánica familiar, hasta los corrales de los animales. incluso la bodega es un octógono. justo en el medio de la finca, en el círculo principal, que está unido a otros tres por senderos, al igual que nuestras vidas. Cuando nació SuperUco, nació la unión de los hermanos” dijo Gabriel. “Daniel Sanmartino nos reunió. Somos autosustentables, hacemos compost de guano de caballo, tenemos huerta, huevos de hormigón y barricas. Sumado a que contamos con un restaurante” agregó-.



Luego continuó hablando Juan Pablo Michelini, Juanpi que contó que el se hace cargo de Zorzal, junto a AltarUco.
“Zorzal es la piedra fundacional, fue la bodega que unió a enólogos y a un administrativo. La idea de hacer vinos libres, en un momento que era una locura hacer vinos con levaduras indígenas o autóctonas 1.300 metros o a 1.450 metros sobre el nivel del mar” -comentó Juanpi.
“Iniciamos con un grupo de trabajo Noelia y Rafa, utilizamos barrica sin invadir a los vinos y que aporta textura. Vinos que son eternos. Muchas veces ha quedado el mito que los Michelini no usamos madera. Cuando se hizo el desmonte nos asustamos porque no sabíamos lo que era el calcáreo, todo blanco, fue paso a paso, trabajar con menos levaduras.”

El segundo vino que catamos fue SuperUco Calcáreo Coluvio de Alamira Cabernet Franc 2019. Un Cabenet Franc, de Finca Beth, Altamira. De un color rojo profundo. En nariz con una mezcla de violetas y hierbas silvestres, con un perfil suave y elegante, textura redonda, como las piedras que se ven en el lugar. Tiene buen volumen es fresco y con tensión. Con dos años de paso por barrica de roble francés. Final medio a largo.



El tercer vino tinto que saboreamos fue el Zorzal Porfiado Once añadas del 2009 al 2019. Gerardo comentó que “la primera añada para los hermanos tiene un valor fuerte porque representa la primera. Este vino tiene un gran balance, En boca nos hace vibrar y nos emociona. Refleja la etapa que estamos viviendo. Evolucionada.

La noche estaba espectacular, una presentación dinámica, super instructiva y con la conducción exquisita de Nico pasamos a degustar los vinos blancos, Agus y yo estábamos felices.

El primero de los blancos fue el Michelini I Mufatto Balsa de Piedra Semillón 2019. Qué aroma este vino, nos fascinó. Elaborado con uvas de un viñedo de El Peral de la finca Manoni, un viñedo histórico de más de 100 años, muy especial, en Tupungato. Semillón fermentado en hormigón y criado en barricas de 500 litros durante 6 meses, un vino fresco y complejo a la vez.

El segundo blanco fue el AltarUco Edad Media Blanco 2019. Aunque es un vino joven tiene alta capacidad de guarda. “Con este vino empezamos a experimentar la quietud, esperamos y se formó un velo. Y me acordé lo que me dijo David Bonomi que no tenía que abrir la barrica. Y fue así como después de un año se formó el velo, es un vino con crianza biológica”, concluyó Juanpi. Y nosotros no podíamos de la emoción.

Queríamos que este fabuloso encuentro durara, siguiera, esta fiesta de viticultores, de la vida y los vinos.

Cómo todo momento impecable, llegó el broche de oro. Un vino blanco que para mi representa mis comienzos en el estudio de Sommelier y me remontó a CAVE y viajo nuevamente a Mendoza a Gualta y recuerdo que en la visita (año 2014) Matías Michelini nos llevó a ver una calicata. Regreso acá a casa a Buenos Aires y junto a Agus – al amor de mi vida- probamos el Montesco Agua de Roca Sauvignon Blanc 2020. Y claro que Mati nos habló de Passionate Wines y de los huevos de hormigón, y de toda su familia a Cecilia que siempre está a su lado, a Paula, su hija que entre todos están comprometidos con las tareas en el viñedo.
Mencionó que también elabora vinos en Jujuy y en la provincia del Chubut, en Bahía Bustamante.

Qué rico vino, una nariz intensa, un vino muy aromático, solo sentir sus aromas, huele frescura, notas a hierba buena, ruda, frutas cítricas como pomelo. En boca esa frescura nos hace viajar nuevamente a la montaña, a la roca. Y con final persistente. ¡¡Espectacular!!

Mati narra su anécdota que lo marcó y lo incentivó. Hace años, él trabajaba en Luigi Bosca y recibieron un grupo de periodistas ingleses. Él era el encargado de servir los vinos y al instante en que iba a servir un Sauvignon Blanc, uno de los periodistas, le dijo: que no le sirviera porque Argentina no hacía buenos Sauvignon Blancs. Lejos de quedarse con esa limitación, Matías comenzó a buscar y obsesionarse con hacer el mejor ejemplar de esta variedad y lo logró. Un excelente Sauvignon que te hace viajar a la montaña, a Gualta, una y otra vez, al calcáreo, a la búsqueda de la mejor versión y expresión de la naturaleza.

Foto: @PremiumTasting (Twitter)

Con esta foto concluía uno de los acontecimientos más importantes en la actividad vitivinícola argenta, Evento que ha sabido posicionar a los grandes vinos, productores, viticultores y enólogos de nuestra Argentina.

Muchas gracias a Nico Alemán y a los Michelini. Y por supuesto a los Argentina Wine Bloggers por confiar en Vinos y Pasiones.
Fuimos felices por unas horas y nos embriagamos de pasión, alegría, familia, amor por la naturaleza, los viñedos y la Vida.

Muchas gracias a vos por leernos y visitarnos.

¡Feliz Vida y excelentes vinos!

Día de la mujer: viñedos con pasión femenina


Foto: https://www.minutoneuquen.com/

En el día de la mujer, queremos homenajear a Marina Soledad Coña, ingeniera agrónoma que pone todo sus conocimientos en las viñas del sur de nuestro país.

El amor que comenzó en la vendimia

Marina conoció a su amor – Farid Tello en una pasantía en plena vendimia que se llevó a cabo en los viñedos de la familia de Farid. Estos viñedos están ubicados en la localidad de Cervantes, provincia de Río Negro.
Los dos decidieron encarar los últimos años de sus carreras y dedicarlos al estudio de la enología y viticultura.
El amor los siguió guiando y en el 2014 hicieron sus prácticas juntos en la Bodega Luigi Bosca y en la Bodega Lagarde. Vivieron varios años en la provincia en donde se respira, se vive y se habla de vinos, en Mendoza.
Marina trabajó para la bodega Chacra, establecimiento del cual el propietario es Piero Incisa della Rocchetta y que se encuentra en Mainqué, en Río Negro.

Marina y Farid en el 2016 decidieron recorrer viñedos del mundo y así visitaron Portugal, España, Italia y Francia.
Luego esta joven enóloga, conquistada por la provincia de Chubut descubrió el viñedo de Casa Yagüe, en Trevelin, a 12 kilómetros de la frontera con Chile.

Actualmente trabaja en la Bodega Otronia, un emprendimiento al sur del Chubut, se desempeña como Gerente de Producción, en un proyecto de 50 hectáreas con espectaculares vinos en la localidad de Sarmiento. También integra el equipo de Viñedos San Sebastián de la familia de Farid.

Marina le fascina todo lo referente a la viticultura, en especial acerca de los viñedos australes y con su compañero de vida, disfruta la vida, comparte la misma profesión y pasión.

Fuente: https://www.minutoneuquen.com/con-estilo/2020/3/7/la-enologa-que-trabaja-en-vinedos-australes-194022.html

¡¡Feliz día a Marina y a cada una de las mujeres que aman, inspiran, viven y trabajan por un mundo mejor!!

Miriam Chávez: una Chef luchadora, apasionada y resiliente que emprendió su propio restaurante

Foto: https://ecocuyo.com/

Miriam Chavez nació en Sucre, Bolivia y su infancia la pasó en Salta en la localidad de Cerrillos.
Desde pequeña su familia comenzó a viajar en busca de trabajo, formaron parte de lo que se llaman trabajadores golondrinas. Trabajaron en tabacaleras, cosecharon naranjas, tomates y uvas.

Miriam con 18 años y su familia llegaron a Mendoza en el 1989. La idea era trabajar un año y regresar. Alli consiguieron trabajo en una finca en San Martín. Fueron tiempos duros, en donde el sacrificio de cosechar no era compensado. Durante cinco años, las familia viajó por la provincia como trabajadores golondrinas. Es decir trabajaban, terminaban el trabajo y se iban, volaban del lugar.
En esas idas y venidas alcanzaron San Carlos, departamento del Valle de Uco. El lugar los cautivó por su calidad de vida.

En este sitio vivió con el papá de sus tres hijas: tiempo después cuando la menor tenía cinco, se separaron.
Miriam quedó sola con sus hijas y siguió trabajando de modo temporario, cómo había aprendido. Una amiga le comentó que iban a realizar un gran evento en la Bodega O’ Fournier porque se presentaba Luis Miguel.
El destino le tenía reservada una sorpresa y un giro en su profesión. Ella estaba trabajando en el área de limpieza y le pidieron que diera una mano en la cocina. Miriam realizó esta tarea y otras más con mucha pasión. Allí aprendió y conoció al detalle los productos y los sabores de Mendoza.
Este amor y dedicación la llevaron a ser elegida luego de tres años Chef Ejecutiva de la bodega.
Tiempo después tuvo otro cambio que la impulsó a irse del lugar. Para ese momento, la gastronomía había echado raíces en su corazón y una de sus hijas, la mayor, le sugirió emprender y crear su propio restaurante, así es como nació Atipana, que en lengua quechua significa “Vencer o triunfar luego de una larga lucha”.

Atipana, “Vencer o triunfar luego de una larga lucha”

En noviembre de 2017 Miriam inauguró el restaurante. Cómo todo inicio fue arduo, aunque en una noche de noviembre, siete personas de diferentes nacionalidades, cuando salió a saludar a los comensales la aplaudieron de pie. De ahí en más, las cosas cambiaron para mejor. los comentarios llovieron en Trip Advisor y el éxito comenzó a llegar.

Miriam y su familia están atrás de este hermoso restaurante que crea preparaciones con productos frescos, sirven dos recetas que son los platos estrellas de la casa. Una es el osobuco de ternera sobre crema de papa con una cocción de siete horas y la otra son los ravioles de zucchini rellenos de calabaza con nube de parmesano, muy recomendados para quienes comen sin TACC.
Los productos que emplean son orgánicos, algunos provienen de la huerta que tiene el papá de Miriam, las frutas y verduras responden a la estación del año e inspiran el cambio de menú. Como postre ofrecen un helado de vainilla elaborado por ellas con trazas de Malbec. Las carta de vinos es bastante completa y o bien se puede elegir por botella o el maridaje por Atipana.
Atipana es un bellísimo restaurante que muestra los mejores productos del Valle de Uco y que pone de relieve la gastronomía hecha con amor, con toda la fuerza y la pasión de una familia.

Ubicación: Ruta provincial 94, km 14, Vista Flores
Te: +542612477137
Instagram: @atipana.restaurante

Fuentes consultadas: https://www.mendoza.gov.ar/prensa/miriam-chavez-la-chef-de-las-montanas-reconocida-a-nivel-nacional/
https://www.losandes.com.ar/caminos-sinuosos-de-trabajadora-golondrina-a-duena-de-un-restaurante/

Desde Vinos y Pasiones queremos felicitar a Miriam y a su familia. Agradecer la fuerza y las ganas de superarse.
Miriam es la prueba que siempre estamos aprendiendo y reinventándonos continuamente y que tenemos el deber de perseguir nuestros sueños, trabajar por ellos y concretarlos.

¡Muchas gracias por todos tus lindos comentarios! ¡Buena Vida y buenos vinos!

Conocé a estos vinófilos apasionados: los Argentina Wine Bloggers

Este año, a partir del mes de agosto formamos parte de los Argentina Wine Bloggers y en esta entrada te presentamos a cada uno de ellos.

Acercate al Vino por Alejandro Lahitte

Argentina y sus vinos por Diego Pernas

Blog Mr. Wines por Fernando Musumeci

Cazavinos por Sebastián Casabé

El Ángel del vino por Ángel Ramos

El blog de Lau Malbec por Laura Decurnex

El Vino del Mes por Esteban Bruno

Libritos y Vinitos por María Fernanda Magnetto

Logia Petit Verdot por Francisco Rivero Segura

Nicolas Orsini Blog por Nicolás Orsini

Por las Catas Blog por Lisandro Falcone

Sommamato.com por María Inés Amato

Sr. Vinito por Javier Failla

The Big Wine Theory por Pablo Ponce Tiviroli

Vinarquía por Ariel Rodríguez

Vinos en Córdoba por Roberto Colmenarejo

Apasionados y apasionadas que escriben sobre el mundo del vino y sus eventos. Un grupo hermoso de personas que ponen en valor nuestra cultura vinera, a sus hacedores, a las bodegas y a los productores/as.

Podés seguirnos desde el Facebook, la cuenta de Twitter, el perfil en Instagram o el canal en YouTube.

Visitá cada uno de estos blogs que cuentan con la información y la data sobre el vino que estás buscando.

Antonio Mas, un gran precursor apasionado de la vitivinicultura argentina

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Foto: http://elmalbec.com.ar/

Mencionar a Antonio Más es hablar de un gran capítulo de la vitivinicultura argentina. Gran pionero, inspirador y hacedor de excelentes vinos. Ingeniero agrónomo y enólogo.
Siempre ha resaltado por su innovación, es ingeniero agrónomo hace más de cuarenta años.
Investigador apasionado e incansable. Comenzó a estudiar el terroir de Agrelo, en Luján de Cuyo, cuando nadie hablaba de terruño y luego siguió por Tupungato en Valle de Uco.

Mendocino de pura cepa, estudió Agronomía en la Universidad Nacional de Cuyo, quienes egresan de esta prestigiosa universidad se reciben de enólogos y pueden ejercer esta profesión. Egresó en 1968 y su afán de conocer nuevos terruños, lo llevó a la Patagonia, lugar que vio con un inmenso potencial para elaborar vinos de calidad. Comenzó a vinificar variedades tintas y blancas por separado. De este modo sentó las bases de una nueva vinificación en el sur argentino. Vinificó la cepa blanca Semillón de zonas frías. Cepa con la que rindió su última materia en la carrera.

Allí en la tierra de los fuertes vientos, de la estepa y de las montañas con nieves eternas descubrió una enologia que había sido trabajada por inmigrantes y en donde tantos las cepas blancas como las tintas estaban todas mezcladas en un mismo viñedo. Y cómo si esto fuera poco, también se vinificaban juntas. Esto llamó mucho la atención de Antonio. Su pasión y obsesión por la ampelografía (estudia la identificación y clasificación de las cepas) lo llevó a encontrar variedades traídas por los inmigrantes, a plantarlas y vinificarlas por separado.

Así de este modo, sentó las bases del hoy en día terroir patagónico. Trabajó junto a otros grandes hombres y referentes de la vitiviniultura y además con el  INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria). Sumado a que  realizó un post grado de Programación Agropecuaria en la FAO (Food & Agriculture Organization).

Años después con toda la experiencia, el conocimiento de las variedades y del terruño patagónico en 1992 funda Finca La Anita. Con la idea de Chateaux francés y cuando  pocos se referían a las bodegas pequeñas como bodegas boutique, luego de la investigación en la Patagonia, cultivó uvas y las vinificó cerca del mismo lugar donde se plantaron, con viñedos de gran pureza e individuales y con la filosofía de expresar lo mejor del terroir.

Ahí en Finca La Anita se topó con otro desafío para la época: desarrollar una bodega de pequeña escala y profesional, Porqué desafío? Porque las bodegas existentes eran a escalas grandes y las máquinas que se conseguía estaba diseñada para este tipo de establecimientos. Mas en vez de detenerse, decidió crear y desarrollar su propia maquinaria, inventando todo tipo de equipamientos preparados a su baja escala y a la alta calidad que perseguía. 
De esta época nace el concepto de bodega boutique, término con el que Antonio nunca se sintió muy a gusto. Es en ese momento cuando empieza  produciendo el primer año Syrah, Chenin, Tocai Friulano y Semillón, de nuevo la variedad que lo acompaña durante toda su vida. Al siguiente año plantó el Cabernet Sauvignon y más tarde el Malbec, Chardonnay, Merlot y Petit Verdot.

Terroir

Las uvas con las que se elabora los vinos de Antonio Mas provienen de La Arboleda, en Tupungato.
Una zona plena de álamos y con historia de los Huarpes, los pueblos originarios del lugar.
Un terroir elegido por Antonio para potenciar las maravillosas virtudes del vino argentino.
El clima es templado y con gran amplitud térmica en los meses de envero de la vid (cuando el grano cambia de color), que se traducen en mañanas frescas. Máximas y mínimas absolutas de los meses de verano entre 38º y 7º en las noches. Así se logra que el fruto madure lentamente y desarrolle sus componentes aromáticos, junto a una buena acidez.
Los suelos son de textura fina, profundos, sin presencia de grava.

Pinca Propia

En el 2010 crea el proyecto para todos los consumidores que desearan de tener su finca propia, es decir tener tu propia parcela de viñedo y poder producir tu propio vino liderado por Antonio. Un golazo total.

Como si su apellido lo guiara, en el 2012 compartió un proyecto de investigación con la Universidad Juan Agustín Maza y el INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agrícola), y Finca Propia, acerca de “la influencia de las especias aromáticas en el Chardonnay, el Malbec y el  Cabernet Sauvignon.


Foto: https://ecocuyo.com/

Hoy en día Antonio trabaja apasionadamente en Antonio Mas Wines, desde donde aplica todo su savoir faire, todo lo aprendido y siempre celebrando la innovación. Prueba de ello es que sigue explorando e investigando junto al INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria) y a la Universidad Agustín Maza, la  influencia que el ambiente de los viñedos le puede imprimir a las uvas y desde ya a los vinos.

Antonio Mas es un orgullo para la vitivinicultura argentina y un ejemplo de pasión, dedicación y compromiso por mostrar los mejores terroirs argentinos.
Él junto a su equipo de ingenieros agrónomos y enólogos elaboran vinos de excelencia para el mercado nacional e internacional.

Fuentes consultadas: https://antoniomaswines.com/                                        http://elmalbec.com.ar/antonio-mas-la-vitivinicultura-te-atrapa-y-se-convierte-en-un-estilo-de-vida/

Esperamos te haya gustado la nota, tanto como a nosotros hacerla.

¡¡Queremos agradecerte por todas tus visitas y tus lindos comentarios!!

Paco Puga y los rincones del valle Calchaquí

PacoPuga
Foto: https://www.elporvenirdecafayate.com/

Sencillo, sanjuanino de pura cepa, generoso hasta la médula a la hora de brindar conocimientos, un enólogo que se aquerenció en la bellísima Cafayate. ciudad que se encuentra al sur de la provincia de Salta en el norte argentino.
En el 2003 comenzó a trabajar en la Bodega El Esteco. Desde ese momento Paco se sintió atraído por esta localidad tan particular.

Paisajes de Cafayate
Además de tener paisajes increíbles Cafayate creció mucho gracias a inversiones empresarias en el mundo del vino.
Se encuentra a 189 kilómetros de la ciudad de Salta , se llega a ella por medio de la ruta nacional N° 68, pasando por las localidades de Cerrillos, la Merced, el Carril, Coronel Moldes, la Viña y Talampampa, desde este lugar se alcanza la fascinante Quebrada de las Conchas que posee formaciones rocosas bien contrastantes y cambiantes que atrae a cualquier visitante desprevenido.
Así se van sucediendo formas como la garganta del diablo, el anfiteatro, el sapo, el fraile, las ventanas y los castillos todas productos de la erosión del viento y del paso del tiempo.

Posteriormente la ruta circula entre una serie de dunas y médanos. Después de contemplar y pasar por viñedos, a unos kilómetros más se llega a Cafayate.
Esta localidad tiene un halo mágico, atmósfera pueblerina de caminar sin prisa. De tardes marcadas por la siesta y de actividad tranquila alrededor de la plaza principal.
En su contorno hay varias casas que venden artesanías, tejidos, ollas de barro y cestería maravillosa y característica del lugar.
Tiene su propia ruta del vino, hermosa y para tomarse un par de días para conocerla.

Este lugar es el que eligió Paco, ya que cuando estaba en San Juan, una persona le hablaba mucho de estos pagos y de los buenos vinos que se elaboran. Así fue como en el 2003 a Puga le salió una oportunidad laboral en la bodega El Esteco. Según Paco Cafayate lo hechizó y desde ese entonces no se quiso ir.
Cafayate tiene un no sé qué en cuanto a gente, clima, cultura. Verdaderamente es muy hermosa.

Paco estudió en la Escuela de Viticultura y Enología de San Juan y egresó con el título de Viticultor Enólogo. Su primera vendimia la hizo en la Bourgogne, en Francia, en 1998.
Desde ese año es cuando Cafayate comienza a cambiar su perfil enológico de la mano de enólogos como José Luis Mounier y Luis Asmet.

Hoy en día Paco conoce el Valle Calchaquí como la palma de su mano. Desde hace 16 años viene capacitándose en los terroirs salteños. Ha trabajado como enólogo en la Bodega El Esteco, del Grupo Peñaflor y también para Hess Family, en los inicios como asistente de Colomé y después como enólogo principal en Amalaya. Aquí es donde Puga pudo  aprender mucho del enólogo Thibaut Delmotte y además de Randle Johnson un asesor californiano.
Desde octubre del 2016 trabaja como enólogo principal en Bodega El Porvenir.

Vinos de salteños
Los vinos del norte de Argentina son diferentes a los del resto del país, ya que tienen buena concentración tanto en nariz como en boca. Para los enólogos es un desafío que el vino conserve la identidad del Valle Calchaquí y a la vez refleje toda la fuerza, la belleza y las características.
Puga no sólo elabora los excelentes vinos de Bodega El Porvenir sino que también crea muy buenos elixires con amigos. Algunos son L’Amitié, Tordos y Mugrón. Para conocerlos más, visitá la entrada de Ozono Drinks de “Los Vinos  de Paco Puga” en donde refleja la pasión y el conocimiento que este gran enólogo tiene sobre Cafayate.

Ojalá pronto puedas escuchar a Paco en algún seminario o taller, es una experiencia única, un recorrido por el valle Calchaquí apasionante, inmenso y hermoso, que te enamora y que te invita a querer viajar ya.
Paco tiene la humildad de los grandes, de los que en la vida las cosas se le han dado gracias a su esfuerzo, su perseverancia, su talento y su amor por los vinos.
Ojalá pronto pruebes varios de sus vinos que son el alma del valle Calchaquí y la esencia de su gente.

Fuente: https://www.bacanal.com.ar/francisco-puga/

“El futuro pertenece a quienes creen en la belleza de sus sueños”
                                                                                                          Amelia Earhar

¡¡Qué tengas un gran día!!

Leonardo da Vinci y sus dos pasiones: el vino y la cocina

LeonardoDaVinci
Foto: WineSpectator.com

Leonardo da Vinci fue un gran genio, un pintor, escultor, dibujante e inventor, de eso no hay duda. Lo que si no es tan conocida la faceta de Leonardo que era un apasionado de la buena mesa y del vino.
Italiano apasionado por los aromas y sabores culinarios inventó muchos instrumentos de cocina que actualmente utilizamos.

La otra faceta de Da Vinci
Se lo conoce como el gran inventor y no todos saben de su afición a la cocina.
En Florencia, trabajó en una taberna, llamada “Los Tres caracoles”. Solía anotar varias recetas y realizaba varios comentarios acerca de las costumbres gastronómicas de la época.
Fue “maestro de banquetes” en el Castello Sforza por más de treinta años y llegó a tener una taberna con su amigo Sandro Boticelli.

El Sacacorchos
En pleno siglo XV Leonardo Da Vinci era dueño de un viñedo en Milán. Conocía con detenimiento la viticultura y era un apasionado por todo lo referente al mundo del vino.
En una carta que data de 1515 explicaba con detalles cómo era la vinificación del vino.
Hacía hincapié en tener en cuenta la calidad de las uvas, fertilizar la vid y que la vinificación se hiciera en barriles cerrados, bastante adelantado para la época.
Innventó un sacacorchos, aunque en esa época pocas botellas lo utilizaban. Muchas eran selladas con cera.
Leonardo inventó un modelo que podía usarse con la mano izquierda, ya que él era zurdo. Con este invento se redefinió la forma de la botella más parecida a la que tenemos hoy en día.

Los malos olores
Leonardo inventó unos grandes fuelles instalados en el techo para deshacerse de los olores indeseables de la cocina. Fueron de algún modo los antecesores de las campanas modernas.

Molinillo de pimienta
Da Vinci era un gran entusiasta de las hierbas y especias, era experto en botánica, tal es así que empleaba especias que no eran tan conocidas en esa época en la cocina.
Usaba el aloe, el azafrán, la cúrcuma, las flores de amapola, el aceite de linaza y claro está la sal y la pimienta. Se echaba mano al mortero es decir se extraían los aromas y sabores por medio de la presión. A él se le vino a la cabeza hacerlo de otro modo y así es que creó  el pimentero que actualmente está presente en todo el mundo.

La licuadora
Entre los bosquejos de Da Vinci encontraron un dibujo que pertenecía a lo que hoy en día utilizamos como licuadora. Sin embargo la primera impresión pareció ser una maquinaria de guerra por lo grande. Con el correr del tiempo los diseños se fueron volviendo más pequeños y con todas las innovaciones alcanzaron el tamaño que todos, todas conocemos y que tenemos en nuestras cocinas.

Las ollas y sus tapas
Las ollas desde que aparecieron no tenían sus respectivas tapas.  Cuando aparecieron en escena las personas las cubrían con paños o con telas de lino, que solían cambiar el sabor a las preparaciones. Por esta razón, Leonardo inventó las tapas de las ollas, realizadas de material fuerte y que no alteraran el sabor de las comidas.

Fuentes consultadas:  https://marcobeteta.com/mundo-mb/los-inventos-leonardo-da-vinci-ligados-a-la-cocina/
https://www.cocinayvino.com/

Todo un genio Leonardo Da Vinci, algunos de sus inventos se ha comentado que no llegaron a ser un éxito, sin embargo, sin duda alguna fue quien allanó el camino a las generaciones venideras y fue un gran visionario.

En el 2015 en Milán gracias a años de labor y a la investigación el enólogo Luca Maroni y genetistas de la Universidad de Milán se fortalecieron las viñas que fueron de Leonardo y así se reabrió el Museo Casa degli Atellani y la Vigna di Leonardo.

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¡Qué tengas un día super emprendedor y con mucho ingenio!

Bodega Noemía: Hans, sus esplendorosos Malbecs y un equipo apasionado

BodegaNoemia

De las grandes alianzas, las buenas uniones salen maravillosos resultados. Así fue como la condesa Noemí Marone Cinzano y Hans Vinding Diers,  decidieron aunar pasiones y encontraron un viejo viñedo de Malbec y lo recompusieron.
Se aquerenciaron en la localidad de Mainqué, en el Valle Azul, provincia de Río Negro y crearon en el 2001 la Bodega Noemía.
Continuaron juntos en este hermoso proyecto por 18 años, actualmente Hans, su mujer y sus hijos son los únicos dueños. La condensa sigue con sus proyectos propios en Europa.

De Stellenbosch a General Roca
Stellenbosch es un sitio renombrado de Sudáfrica en donde se establecieron los padres de Hans para trabajar en la bodega de un amigo en Rustenburg. Allí nació Hans y su hermano y vivieron en Sudáfrica hasta que Hans tuvo cuatro años.
Corría el 1973 y la familia se muda a otra meca del vino, Bordeaux. Ese mundo tan especial del vino lo abrazó durante su infancia.
Teniendo 18 años sus padres lo mandaron a hacer vino a Australia, a otro gran lugar  en donde creó vinos junto a  Murray Tyrrell, más conocido como “el rey de Hunter Valley”, en su bodega Tyrrell’s Wines.
Hans se enamoró de una australiana, quien a su vez lo hizo interesar en el mundo del vino.
Después de dos años volvió a Graves, a Francia, a trabajar en el Chateau de su padre. Allí estaba su primo Peter Sisseck (hacedor del prestigioso Pingus) con quien trabajaron los viñedos codo a codo. El resto del año Hans partía a otro destino vitivinícola a aprovechar otra cosecha y ampliar sus conocimientos.

Con mucha experiencia y trabajando en una empresa inglesa, en 1998 le proponen hacer un joint venture con vinos de Argentina.
Hans aceptó creyendo que era en Mendoza y al final resultó ser en la Patagonia, desde la  Bodega Canale lo habían convocado. Allí realizó el Marcus Reserva en 1998 y luego continuó haciendo consultoría.
Fue en el 2000 que este danés intrépido, explorador y curioso encontró el famoso viñedo del 1932 en Mainqué, un paraje de la provincia de Río Negro.
Con la ayuda de Marcelo Mirás y Oscar Ferrari inspector del INV, conocieron unos viñedos extraordinarios en donde Hans probó la uva de Malbec y fue amor a primera vista.  Lo que lo enamoró fueron esos viñedos antiguos, con el paso del tiempo marcado en cada viña. Viñedos de 1932, un lujo.
Luego de mucho trabajo de campo, investigación, más trabajo y la ayuda de Noemí -su prima -hicieron Malbecs que les trajo muchas alegrías.
Los vinificaron a modo de juego, esas “picardías”, las embotellaron y las llevaron a una feria muy conocida en Europa. El vino de esas botellas no pasó desapercibido y emocionó a muchas personas influyentes del vino.

Despegue
Así fue que las botellas de Malbecs, dos años después de todo ese proceso las mostró en una feria en el 2003 y ese fue un antes y un después en la historia de Noemía. Fue un instante en que la vida dió un giro de 360°.
Ese viñedo, de 1932 de donde había creado esos Malbecs increíbles hizo se enamorara del lugar, y aún luego de haber hecho más de 48 cosechas en muchísima zonas del globo, no sólo en Uruguay y en Chile, sino también en Sudáfrica, España, Hungría, Portugal y Francia, eligió la hermosa Patagonia argentina para elaborar vinos excepcionales.

Canales, riego y el alma del valle
Cesare Cipolletti era un ingeniero hidráulico italiano que vino a la Argentina cuando en 1888 lo contrataron en Mendoza para el régimen de riego. El motivo fue construir las tomas de riego de los ríos Tunuyán y Mendoza.
Luego fue convocado por el gobierno de San Juan para realizar el dique derivador La Puntilla en el río San Juan.
Realizó estudios importantes en las cuencas del río Limay, Río Negro y Neuquén. Fue el creador del sistema de riego del Alto Valle de Río Negro. Gracias a él, el agua llegó a muchísimas chacras para regar miles de hectáreas.

Mainqué y un terroir muy especial
Si hay algo que destaca en esta región son las largas horas de luz que recibe la uva, además de la marcada amplitud térmica y la calidad del agua.
Sus suelos son fabulosos, fluviales, pobres y con algo de calcáreo.
La bodega cuenta con certificaciones Orgánicas y Biodinámicas, como resultado del trabajo realizado en la viña y en la bodega. En cada práctica se tiene mucho cuidado y se le imprime  mucho respeto, logrando actividades no invasivas y naturales.

Las viñas están plantadas principalmente con Malbec, hay algunas parcelas de Pinot Noir y de Cabernet Sauvignon.
El sistema de riego es por inundación de aguas del Río Negro hasta 4 veces al año, a través de un ingenioso sistema de canales que datan de hace casi 2 siglos atrás.

La Biodinámica y Noemía
La biodinamia esta de acuerdo a los principios de Rudolf Steiner.
El suelo recibe preparados biodinámicos, es decir abonos y fertilizantes naturales que le otorgan materia orgánica. utiliza medios naturales y sostenibles para sus cultivos, similares a los de la agricultura ecológica u orgánica, como rotaciones de cultivos, compost elaborado con estiércol de la granja, se controlan las malas hierbas y enfermedades utilizando materiales basados en plantas y minerales.
Además se maneja un calendario biodinámico, quiere decir que se cultiva, se riega, de acuerdo a la posición de algunos astros.
La biodinámica es una agricultura que no hace daño. Con esta idea en Noemia hacen los preparados de compost, rellenan los cuernos de vaca que son enterrados en la tierra en el otoño y luego para la primavera los desentierran y nutren con el humus resultante toda la viña.

Hay equipo
Cada una de las personas que conforman el equipo de la bodega son esenciales y eso es lo desde Noemía se proyecta y transmite. Cada una de estas personas son el apoyo para llevar a cabo los vinos y la filosofía de esta bodega.
Cada día, ellos y ellas son los encargados desde que, sale el sol hasta que se esconde, de velar por los viñedos, los suelos y el cuidado de cada planta para lograr los vinos que tanto se aprecian en Argentina y en el mundo.

Hans actualmente asesora a la Bodega Andeluna, en la provincia de Mendoza, la Bodega Malma en Neuquén y la Bodega Océano en la costa de la provincia de Río Negro.

Hans Vinding Diers | GourmahueNoemía, Mainqué y sus vinos están catalogados como uno de los mejores del país.
Noemía tiene un halo especial, los viñedos y el terroir se abrazan al universo y nos brindan unos vinos maravillosos que con sólo tomarlos te enamoras de la Patagonia al primer sorbo.

Fuentes consultadas: http://bodeganoemia.com/?lang=es
http://www.revistaaire.com/el-enologo-sin-fronteras-que-eligio-la-
patagonia-hans-vinding-diers-bodega-noemia/

Esperamos te haya gustado esta entrada, tanto como a nosotros crearla.
Muchas gracias por tus lindos comentarios y tus visitas.

¡Qué tengas un día espléndido!

Vallisto, el vino hecho por un grand blend de enólogos

Vallisto
Foto: @vallistocafayate

Un terroir muy especial que se encuentra en la falda oeste del valle de Cafayate.
Formando un blend de enólogos se unieron tres grandes: Francisco “Pancho” Lávaque, Marcelo Pelleriti y Hugh Ryman y crearon vinos maravillosos que muestran las características del terruño cafayateño.

Salta la ciudad capital – la linda como se la conoce – se halla a 170 kilómetros de Cafayate, tiene de todo, es un centro turístico hermoso y una de las puertas a los Valles Calchaquíes.
La ruta nacional N° 68 es la que te lleva a Cafayate, pasando por la Quebrada de las Conchas, en donde el viento hizo de las suyas y se ven todo tipo de formas en un paisaje imponente. Formas como “La Garganta del Diablo”, “el Anfiteatro” es lo que se comienza a ver, luego la ruta sigue entre las montañas y vas a observar otras figuras como “el obelisco” y “el sapo”. Paisajes de diferentes colores, arenas, cerros, curvas y contracurvas se suceden antes de llegar a la ciudad.
Cafayate es sumamente particular, tiene una belleza extrema, singular. Con su plaza principal en donde alrededor hay lugares para tomar algo, almorzar y cenar. Espacios con artesanías y algo sumamente interesante de conocer es el Museo de la Vid y el Vino.

Terroir especial
Cafayate desde el 1850 forma parte de la tradición y de la cultura vitivinícola de la Argentina. La cepa que define a este terroir es la Torrontés y han ido apareciendo otras como la Malbec, Tannat, Barbera, y Viejas Blancas (Pinot Blanc y Riesling).
Diferente a los de la zona, con un recorrido del sol distinto que hace que las uvas tengan un sol bien suave a la tarde.
Suelos arenosos, calcáreos y ricos en minerales, que imprimen características a la vid. Suelos bien áridos, típicos de la zona norte.
El microclima es seco y templado con nevadas ocasionales.
Viñedos que se hallan en un sitio arqueológico y en un lugar con mucha historia y con cultura ancestral.

Los hacedores y compañeros de aventuras
PanchoPancho Lávaque: el apellido tiene a los valles en la sangre y es que Pancho es la quinta generación de una familia con mucha historia vitivinícola. De bien joven se fue a estudiar a los Estados Unidos, a California y se graduó de Licenciado en Viticultura y Enología. En el 2003 volvío a Argentina y volvió a trabajar en la bodega de su familia.
De viaje Pancho se conoció con Hugh Ryman y realizaron una marca comercial para exportación y se conocieron en Londres.
«El lugar es muy influyente, desde el suelo, la altura, el clima, el micro clima. Después también está el factor humano. Es una zona con una riqueza histórica impresionante, donde se hace vino desde el 1600. Tiene un nivel de aislamiento que está bueno. Nos da nuestra identidad.”Pancho Lavaque.

MarceloPelleritiMarcelo Pelleriti: uno de los enólogos mendocinos estrella, no sólo porque le fascina el rock sino también porque fue uno de los primeros enólogos en que sus vinos lograran los 100 puntos “The Wine Advocate” de Robert Parker, con el Château La Violette 2010 que fue elaborado en Pomerol, en la France.
Marcelo ha trabajado desde hace 12 años en varias cosechas de Bordeaux y es el enólogo de Monteviejo en Valle de Uco.
“Cuando estuvimos por primera vez en el terreno, supimos que estábamos en un lugar único, que reunía todas nuestras ideas para lograr la uva perfecta”Marcelo Peleritti.
HughHugh Ryman: es enólogo de Château de la Jaubertie  que le pertenece a su familia en la localidad de Bergerac. Él fue quien modificó y reinventó el Castillo y así lo convirtió en uno de los mejores de la Denominación de Origen. Fue uno de los primeros flying winemakers y tiene experiencia en 17 países vitivinícolas.
“Poder hacer un viñedo de cero, con gente tan apasionada del vino es un sueño hecho realidad”, Hugh Ryman.

Las variedades
En el país del Malbec es una de las cepas que eligieron para su proyecto además de por supuesto el nativo Torrontés.
No sólo con estas cepas han experimentado sino que quisieron apostar a la Criolla, esa cepa que estaba en el siglo XIX en todas las bodegas, y la que se utilizaba para vino en volumen.
Lávaque buscó y buscó y cómo el que busca encuentra, dio con un viñedo en la provincia de Catamarca, también en los Valles Calchaquíes, a más de 2.600 metros sobre el nivel del mar (donde el oxígeno falta y hay que caminar despacito), un viñedo de Criolla que es del 1898.
La Bonarda es otra de las protagonistas elegidas, la que es la segunda uva tinta más plantada de Argentina y otra que muchas veces se la empleó para hacer vino de volumen.
Barbera es una cepa de origen italiano con contenido de taninos más bien bajo. Suele ser vigorosa y por eso produce altos rendimientos.

Los vinos que elaboran este blend de enólogos son:
Vallisto Torrontés: de color amarillo claro con reflejos verdosos. En nariz bien aromático, aroma a jazmín y a duraznos blancos. En boca suave fresco y bien característico del Torrontés y tiene muy poco de Chardonnay y de Viognier. Con crianza sobre borras finas durante 6 meses.

Vallisto Criolla Extremo: color rojizo brillante. Un vino con mucha fruta, bien fresco y fácil de beber, equilibrado, con muy buena acidez con notas a cereza.

Vallisto Malbec: aroma a frutos rojos, a ciruela y algunas notas a pimienta. En boca, carnosa, frutado, con buen cuerpo y con final prolongado. Con 12 meses en barrica de roble francés.

Vallisto Barbera: en nariz se nota la fruta bien marcada. En boca de estructura media. Fresco equilibrado y con notas a arándano.

Félix Blend: un vino de Malbec (60%) , un 35% de Tannat, cepa que se da muy bien en el norte y que blendea perfecto con el Malbec. Con este blend se quiere expresar lo mejor de Cafayate.

Fuentes consultadas: http://www.vallisto.com.ar/
https://ecocuyo.com/vallisto-el-primer-vino-de-uva-criolla-de-alta-
gama-by-pelleriti-lavaque/

Esperamos te haya gustado esta entrada, cómo a nosotros saber que cada vez más se elaboran vinos que ponen de relieve el terruño de Cafayate.