San Rafael y sus bodegas: explorando los viñedos de ensueño

La localidad de San Rafael se encuentra a 230 kilómetros de la ciudad de Mendoza. Es conocida, junto a General Alvear y Malargüe como el oasis sur de la provincia.
Esta zona se halla en la región de Cuyo, que en lengua huarpe significa Desierto. Se nutre de los ríos Diamante y Atuel, gracias a ellos, el lugar tiene paisajes esplendorosos, con aventura, diversión y vistas bellísimas a los viñedos.

Con infinidad de opciones, con aires de pueblo, aún conserva la siesta, posee ese entender y sentir de lo que es una población que mira hacia la actividad vitivinícola que la ayuda a crecer y cambiar.

De clima continental y con variación de temperaturas marcadas entre el día y la noche – una característica de muchas regiones argentinas- la uva así descansa. Pensá lo que te ocurre a vos cuando tenés mañanas y noches frescas.

Pueblos originarios
En estas tierras habitaban los Huarpes se encontraban, en el área del río Diamante y parcialmente en el Atuel; los Puelches Algarroberos o Puelches del Atuel, en el sur de la provincia y en Neuquén. Posteriormente fueron sometidos por el imperio inca, adoptando sus costumbres y prácticas agropecuarias.
Los Huarpes eran altos y delgados, de piel oscura. Eran mansos y adoraban al sol, a la luna, las estrellas y los ríos.
Los Puelches formaban parte de la etnia Huarpe, también de contextura alta.

Origenes de San Rafael
Los inicios de San Rafael se remontan a la creación del Fuerte de San Rafael por el marqués de Sobremonte en 1805.
En 1810 se dispone que el lugar de emplazamiento sea la Colonia 25 de Mayo en donde se radican inmigrantes italianos, suizos y franceses.
Una ciudad imperdible para visitar, con exquisitas propuestas y sobre todo bodegas encantadoras y viñedos increíbles.

Las D.O.C. de Argentina
Aquí en Argentina también tenemos Denominación de origen controlada. Lo que en Francia es una A.O.C. Appellation d’Origine Controlée-, significa que los vinos, o en otros casos alimentos, productos están de acuerdo a esa reglamentación. Cada producto tiene que tener determinadas características conforme de donde proviene y una calidad específica que habla del lugar donde viene.
De este modo cada D.O.C. tiene sus organismos de control. La idea es brindarte una calidad constante en cada producto.
La San Rafael D.O.C. fue creada en 2007.
La otra denominación con la que cuenta Mendoza es la D.O.C. Luján de Cuyo.
Ahora sí vamos a recorrer las bodegas de San Rafael.

Bodega Iaccarini
Se halla en el distrito Las Paredes, a unos kilómetros del centro de San Rafael.
Fue creada en 1903 por don Pascual Iaccarini, inmigrante que llegó de Italia, de Nápoles y que hizo realidad su sueño y de este lugar, su hermosa patria.
Con los años la bodega se cerró y en 2009 fue abierta nuevamente bajo la dirección de una familia tucumana, los Mendez Collado.
Fue pionera en San Rafael, al visitarla por medio de un recorrido vas a respirar el pasado de San Rafael y entender el hoy.
Cuenta con tres líneas de vinos: Cavas Don Nicasio, Bodega Iaccarini y Vía Blanca y tiene a Michel Rolland como asesor enológico.
Podés aprovechar una linda visita de una hora de duración en donde observar el proceso de la uva y las instalaciones y luego degustar sus vinos.
Más informción en: http://www.bodegaiaccarini.com.ar/

Alfredo Roca
Una bodega en donde el esfuerzo y el amor de una familia se observa en cada rincón, un espacio  en donde muchos integrantes ponen lo mejor para obtener el fruto de la vid.
Se elaboran vinos de las cepas blancas: Sauvignon Blanc,  Chardonnay, Chenin,  y Tocai en tintas la Pinot Noir, Malbec, Tempranillo, Bonarda,Merlot,  Cabernet Sauvignon, Merlot, Malbec
Poseen tres fincas La Finca Los Amigos, Finca Santa Herminia y Finca La Perseverancia.
Con un terroir signado al oeste por la Cordillera de los Andes, al este por la llanura y al sur por la Payunia Malargüina.
A través de una visita podés conocer el recorrido que hace la uva, desde que es cosechada hasta que es convertida en vino. Luego al finalizar tenés la opción de disfrutar de una degustación. Y podés almorzar ahí mismo en el establecimiento.
Bodega Alfredo Roca muestra en cada sector de su establecimiento el culto al cuidado de la vid, al amor familiar y al reconocimiento de los inmigrantes que apostaron y creyeron en esta tierra, transmitiendo sus conocimientos.
Para más información sobre las visitas, aquí.
Ubicación: Ruta Provincial 165 esquina La Pichana, Cañada Seca

Algodón Wines Estates
Una bodega con una muy linda entrada de un callejón en donde a ambos lados y a lo lejos ves una hermosa cancha de golf.
Hermosos viñedos que datan de 1940. Cuenta con un excelente restaurante y un hotel de ocho habitaciones. Además de la cancha de golf, hay una pileta y cancha de tenis.
Dentro de las variedades de vinos se destacan en blancos los Chardonnay, Semillón, y Chardonnay, Malbec Rosé, Malbec, Syrah, Cabernet Sauvignon y el especial Gran Reserva.
Con modernos tanques de acero inoxidable y una gran cava en donde se realizan las degustaciones.
Imperdible las visitas guiadas: un hermoso paseo por los viñedos y la bodega. La duración es de 45 minutos.
Elaboración de un blend: para aquellos que quieran saber cómo se elabora un vino con más de dos cepas. Con unas cuatro horas de duración, encantadora experiencia. Además se recorren los viñedos y muchas actividades más.
Algodón Wines posee un elegante restaurante Chez Gastón con un horno de barro y parrilla.
Ubicación: Ruta Nacional N° 144, kilómetro 644.

Bodega Goyenechea
Creada en 1868 por los hermanos Narciso y Santiago Goyenechea, inmigrantes italianos que comenzaron con la actividad comercial en Buenos Aires de vinos y licores.
Tiempo después entre los años 30 y 40 los Goyenechea aunaron fuerzas con la familia Arizu y llegaron a tener los viñedos,
En 1993 Goyenechea crea e integra el primer Consejo de Denominación de Origen Controlada y se convierta en la primera bodega en exportar un vino con la D.O.C. con un Chardonnay.
Es la quinta generación que ha adquirido sabiduría y experiencia en el arte de hacer vinos.
El edificio de la bodega data de 1905 y se encuentra en el centro de los viñedos, lo que permite que una vez es cosechada la uva puede llegar rápidamente para la vinificación. Hoy en día muchos establecimientos trabajan así.
La cava que tiene es muy linda y vale la pena visitarla. Alrededor de la bodega es muy hermoso caminar por calles arboladas con plátanos y visitar el jardín.
La visita a la bodega incluye la explicación de la vinificación y la guarda del vino. Después podés disfrutar de picadas regionales y  meriendas.
Para saber más información sobre las visitas, consultá aquí.
Ubicación: Sotero Arizu S/N 5622

Bodega Bianchi
Don Valentín Bianchi de origen italiano de la localidad de Fasano, fue maestro en Bari.
Llegó a estas hermosas tierras y en principio trabajó en el ferrocarril, de oficinista e inclusive de Concejal del Honorable Consejo de Deliberante.
Se casó con Elsa Pilati y tuvieron a Ana, Nino, Enzo, Silvia, Eugenio y Mario
Fundó esta bodega y hoy continúa en manos de la cuarta generación. Un establecimiento que es grande y familiar. Poseen tres fincas, Doña Elisa, Finca Asti y Finca Las Paredes.
A partir del 2012 la familia decidió que el management pasara a terceros y así creciera aún más.
El vino Valentín Lacrado- en una época- era uno de los más conocidos. La firma creció con los años.
Elaboran Cabernet  Sauvignon, Malbec, Merlot y Petir Verdot. Syrah, Torrontés, Chardonnay.

Dentro de sus líneas de vinos se destacan Valentín Bianchi, Valentín Lacrado y New Age para los de bastante demanda, Enzo Bianchi para alta gama. La enología está a cargo de Silvio Alberto y de Facundo Pereira.
Vas a observar en su visita una cava super especial de techo abovedado. Los vinos están ubicados abajo de la cúpula. La visita finaliza con una degustación de vinos.
Una bodega signada por el legado familiar y por la pasión por el vino.
En la Vinalies Internationales, de Paris 2014, el vino Famiglia Bianchi Reserva Malbec 2012,  ganó el Trophée, el premio mayor que corresponde al “Mejor Vino Tinto Seco del Mundo”. Obtuvo el mejor puntaje otorgado por los 150 miembros del jurado internacional. Orgullo pleno!!
Para más información sobre la visita y consulta de horarios, visitá este enlace.
Ubicación: Ruta 143 y calle Valentín Bianchi, Alto Las Paredes.

Bodega Jean Rivier
Jean Rivier llegó desde Suiza a la Argentina, más precisamente desde Lausana en el 1956. Comienzó a buscar un lugar en la Argentina que lo deslumbre y ahí dio con San Rafael que lo conquistó. En esta tierra es en donde creció su familia, su hijo Juan Rivier se casó con Myriam Érica Rémy y ellos tienen seis hijos.
Desde el comienzo la bodega toma como lema Criadores y Viñateros y así todo una familia se involucra en el cultivo de las uvas y la elaboración de vinos de calidad.
Es una de las pioneras en la localidad y se puede visitar de lunes a viernes de 08.00 a 12.00 hs y de 15 a 19 horas. Cada 45 minutos tenés una visita guiada.
Si querés una degustación especial podés consultar.
Una bodega con excelente atención y con un recorrido por cada área del establecimiento. Allí vas a conocer la historia de la familia, cada particularidad de los viñedos, las cepas cultivadas. Luego pasas al sector de prensado y a la sala de barricas y guarda en donde se brinda una degustación en donde te van explicar los pasos para disfrutar de ella.
La Bodega ganó un premio más importante en el 2012.
Para saber los horarios, hacé click aquí.
Ubicación: Av. Hipólito Yrigoyen 2385

La Abeja
Es una de las primeras bodegas en San Rafael.
Construida en 1883 por Rodolfo Iselín un inmigrante francés y el fundador de la ciudad.
Fue el padre de la vitivinicultura en San Rafael. Importó sarmientos de variedades de Malbec, Merlot y Semillón.
En 1888 se logró la primera cosecha del área.
Rodolfo Iselín era francés al igual que la colonia y en 1903 pasó a llamarse San Rafael. Mismo año en el cual Iselín logró, gracias a su empuje, que el tren llegara al pueblo. Gracias al ferrocarril el comercio del vino creció aceleradamente.
Tiempo después, a principios del siglo XIX Iselín vendió sus propiedades a la familia Schlieper. Ellos crearon un frigorífico, una fábrica de hielo y una usina eléctrica. Así, La Abeja pasó a ser el referente comercial de la época, además de la primera bodega de San Rafael, con su destacado casco histórico.
En 1945 Teófilo Ripa y sus hijos adquieron la finca.
El cambio llegó en el 2004 cuando los nietos de Ripa decidieron restaurar la finca para dedicarse a la elaboración de vinos de alta gama y abrir la bodega al turismo.
La visita a la bodega cuenta de cuatro pasos: el primero es para saber la elaboración del vino, en donde vas a apreciar máquinas originales de 1885, posteriormente la historia de la familia Iselín y los albores de San Rafael. En la cava que poseen se realiza la elaboración de espumantes, al finalizar se lleva una degustación de los vinos.
Para más información sobre las visitas, consultá aquí.
Ubicación: Av. Hipólito Yrigoyen 1900

Bodega Lavaque
Una establecimiento en donde la quinta generación convive y sueña creando vinos.
Los Lavaque son de origen libanés, expertos en el hacer vino y provenientes de Cafayate Salta todo comenzó con Gilberto Lavaque que se casó con Malena Paolucci y creo una gran empresa y establecieron viñedos en San Rafael.
Rodofo Lavaque hijo de ambos le dio otra impronta y le imprimió fuerza a la bodega, convirtiéndola en una de las líderes del mercado argentino y haciendo que se conociera internacionalmente.
Rodolfo estaba enfocado en lograr calidad en partidas limitadas como en partidas a gran escala.
A partir de 1990 los Lavaque implementaron cambios tecnológicos y culturales. Introdujeron nuevas tecnologías en la bodega y en los viñedos.
La familia Lavaque  es una de las más conocidas en San Rafael, crean vinos en un terruño con dos siglos de historia.
La finca recibe el agua del río Diamante, posee suelos arcillosos, arenosos.
Para consultar sobre visitas: turismo@lavaque.com
Ubicación: Ruta provincial N° 165, Cañada Seca.

Bodega Suter
También como varias bodegas, ahí en la ciudad. Marca histórica si las hay.
Su fundador Otto Rodolfo Suter y su mujer Ana llegaron a la Argentina desde Suiza en 1897. Traían un sueño y era trabajar en el cultivo de la vid, tal cómo lo habían hecho en su tierra de origen sus padres y sus abuelos.
Así fue como en San Rafael encontraron el clima y el suelo ideales para llevar a cabo ese sueño.
Uno de los vinos más famosos es el Suter etiqueta marrón, el clásico de los clásicos.
Vas a poder hacer una muy linda visita, recorriendo las diferentes salas. Una guía relata la vida y momentos en los que Otto Rodolfo Suter y Ana tuvieron que superar para poder radicarse en la región. Posteriormente se escucha la explicación sobre cómo las uvas se transforman en vino además del proceso de los espumantes.
Ubicación: Av. Hipólito Yrigoyen 2850

Bodega Argana
Ubicada en el oasis sur de Mendoza, en San Rafael, la Bodega Argana se destaca por su dedicación a la viticultura de alta calidad. Sus 19 hectáreas de viñedos, irrigadas con agua de deshielo del río Atuel, albergan variedades como Malbec, Cabernet Sauvignon, Merlot, Syrah, Pinot Noir y Chardonnay. La bodega combina tradición y tecnología de vanguardia, con una capacidad de 255.000 litros en tanques de acero inoxidable, garantizando la excelencia en cada etapa de la producción. Además, ofrece visitas personalizadas para quienes deseen conocer de cerca su proceso y degustar sus vinos premium.


Bodega Labiano

En el corazón de Rama Caída, en San Rafael, hay un rincón donde el vino deja de ser solo bebida para convertirse en símbolo. La Fuente del Vino, dentro de la Bodega Labiano, invita a detener el paso y a mirar con otros ojos: los del disfrute, la emoción y la conexión.
La experiencia se completa al recorrer esta bodega familiar, donde cada detalle habla de tradición, de trabajo y de generaciones que hicieron del vino una forma de vida. Y es ahí, frente a la fuente, donde todo cobra sentido: el vino como encuentro, como memoria y como celebración.

Cañón del Atuel
Una visita hermosa con paisajes de El cañon del Atuel que es uno de los lugares más bellos a conocer.
El río Atuel es desaiante y podés aprovechar a realizar rafting que es super divertido.
San Rafael te espera y te propone apasionantes bodegas, historias relacionadas al vino y muchos paisajes. ¿Qué esperás para ir?

Hasta aquí una de las tantas zonas de Argentina, para entrar en contacto con su terroir, sus vinos, su gente maravillosa y unos paisajes que te dejan con la boca abierta.

Recordá, lo mejor está por venir.

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Viñas del Nant y Fall: un sueño familiar en la Patagonia austral


La Patagonia argentina siempre seduce por sus paisajes imponentes, su naturaleza auténtica y su clima desafiante. En la provincia de Chubut, ese entorno extremo ha dado lugar a una propuesta vitivinícola única, donde el enoturismo se fusiona con la aventura, la gastronomía regional y la historia de un pueblo que celebra sus raíces.

Entre las chacras, ríos y montañas del Valle de Trevelin, a solo 12 kilómetros de la plaza principal de la localidad, se levanta Viñas del Nant y Fall, un proyecto familiar que desde 2009 ha demostrado que la vitivinicultura más austral de Argentina no solo es posible, sino también capaz de producir vinos con identidad propia.


El origen de un sueño patagónico

La historia de Viñas del Nant y Fall nació del espíritu emprendedor de la familia Rodríguez-Bianchi, quienes adquirieron una chacra junto al arroyo Nant y Fall —un curso de agua cuyo nombre en galés e inglés se traduce como “arroyo de las cascadas”— y transformaron, con esfuerzo, lo que era matorral y maleza en un vergel productivo.

Desde su primera cosecha en 2016, la bodega se planteó como pionera en el Valle de Trevelin, una región que requiere ingenio para cultivar vides debido a las heladas frecuentes, los veranos breves y la amplitud térmica patagónica. Lejos de limitar la viticultura, estos factores se convierten en un sello distintivo: las uvas desarrollan perfiles aromáticos intensos y una acidez vibrante, características que se reflejan en los vinos de la bodega.

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Mendoza y sus acequias: agua, vida y un legado que sigue presente



Mendoza es conocida por sus viñedos, su desierto al pie de los Andes y también por un elemento que muchas veces pasa desapercibido: las acequias. Estos canales de riego no son solo infraestructura, sino un verdadero patrimonio cultural y productivo que permitió a la región dejar de ser un árido valle para convertirse en un oasis agrícola y vitivinícola.


¿Cómo son las acequias?

Son canales prolongados que atraviesan toda la ciudad de Mendoza, van hacia la zona rural y son las que toman el agua de deshielo.
Mendoza posee un clima semi árido y fueron los Huarpes- los pueblos originariosquienes encauzaron el agua proveniente de la cordillera de los Andes. Ellos a su vez vieron este aprovechamiento del Imperio Incaico. Varios de estos canales recibían el nombre del Cacique dueño de la tierra.
Ya en ese entonces y actualmente, los habitantes pueden regar los cultivos agrícolas, viñedos y logran potabilizar el agua que beben.
Según Jorge Ricardo Ponte- investigador y especialista en historia social y urbana de Mendoza- sostiene que el hoy en día canal Cacique Guaymallén se debería llamar Cacique Goazap.

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Vinos cordobeses al pie del cerro Champaquí



En el Valle de Traslasierra, provincia de Córdoba, emerge un proyecto vitivinícola que conjuga memoria familiar, sensibilidad estética y una profunda conexión con el paisaje: la Bodega Noble de San Javier, liderada por Nicolás Jascalevich elabora una línea de vinos que refleja la fuerza y autenticidad del paisaje cordobés, al pie del cerro Champaquí.

San Javier
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En 2001 compraron tierras en San Javier y comenzaron a soñar con Las Jarillas, una hostería que sería puerta de entrada para dar vida también al vino.

Durante sus años de formación, Nicolás estudió Licenciatura en Alimentos y viajó por Europa, donde observó modelos de bodegas familiares con producción boutique y atención al visitante. Esa experiencia le permitió concebir un proyecto que mostrara lo íntimo, lo local, lo sensible.

Hoy, la bodega apuesta a un volumen contenido, hecho con intención: entre 15.000 y 18.000 botellas por año provienen de unas pocas hectáreas de viñedo bajo manejo orgánico. Nicolás pone el acento en la calidad por encima de la escala.

El edificio de la bodega y la cava fue construido alrededor de 2010, con un diseño que integra armoniosamente materiales locales y reciclados —una estética sobria que busca mimetizarse con el entorno, sin aristas que compitan con la naturaleza.
Los viñedos se encuentran entre 900 y  1.100 metros de altura, lo cual favorece a la uva. Porque tiene el suficiente fresco de mañana y noche.
Sol a pleno casi todos los días del año y noches frescas. Son las condiciones que requieren este tipo de uvas para hacer grandes vinos”, destaca Nicolas .

La producción se divide en tres líneas:

  • Una línea joven, sin paso por madera, que busca transmitir la frescura del terruño
  • Una línea reserva, con crianza moderada en barricas, para aportar profundidad
  • Un gran reserva, que pasa más tiempo en madera, buscando un carácter más estructurado

Uno de los rasgos distintivos del proyecto es su énfasis en la mínima intervención. En muchos de sus vinos —y especialmente en su línea joven— se evita el uso de madera para que la uva exprese con honestidad su origen. Vinificaciones en acero inoxidable, estiba prudente, respetuosa y manejo orgánico son parte del sello.

En el Noble San Javier Blend, por ejemplo, se combina Malbec (50 %), Merlot (30 %) y Syrah (20 %) para lograr armonía entre fruta y carácter. En nariz se perciben notas frutales intensas, con matices herbales que evocan el orégano o el tomillo serrano; en boca mantiene frescura, equilibrio y taninos suaves.

El Malbec puro de la bodega aspira justamente a ser un emblema local: sin madera, fresco, directo, pero con suficiente carácter para reivindicar al terroir de Traslasierra.

Además, la bodega ha adquirido una finca nueva para expandir, experimentando con variedades y cultivos complementarios como lavanda, lo que suma un componente sensorial al entorno y potencia el valor paisajístico del sitio.

La bodega también cuenta con una hostería de ensueño. Jascalevich en sus viajes conoció a un francés: Nicolas Joly, que fue quien lo hizo interesar en la biodinámica (método que busca el equilibrio de la planta aunque sin usar herbicidas ni productos químicos).

San Javier se encuentra a 195 Km de la capital de Córdoba y a 41 kilómetros de la localidad de Merlo en la provincia de San Luis. Así que si estás cerca de ahí no podés perderte de visitar la bodega.


Enoturismo con esencia serrana

Visitar la Hostería y Bodega Noble San Javier es sumergirse en la tranquilidad de las sierras y disfrutar del contacto directo con la naturaleza.
La hostería Las Jarillas, construida con adobe, piedras y maderas regionales recicladas, ofrece un entorno rústico y cuidado donde los huéspedes se despiertan con vistas al valle. La bodega está al lado, rodeada de jardines aromáticos, y el recorrido incluye viñedos, sala de barricas, un espacio de degustación íntimo. Una oportunidad de disfrutar del descanso, la gastronomía regional y experiencias sensoriales entre viñedos, lavandas y frutales.

Horarios de visita:
Lunes a sábado, de 10:00 a 13:00 hs y de 16:00 a 19:00 hs.
Se recomienda reservar con anticipación para garantizar lugar en las degustaciones.


Te dejamos esta frase que aparece en el  facebook de la bodega: «Hay que guardar pocos vinos y tener muchos momentos con vinos».


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Bodega Vulliez Sermet y los viñedos del Litoral

Viajar, aprender sobre la cultura, los rincones de Argentina y comunicarlos es algo que nos apasiona. Descubrir nuevos lugares llena el alma, las personas y espacios forman parte de la identidad de los pueblos. Conocerlos te vuelve más sabio, saber qué hicieron en determinado momento de la vida que no se presentó sencillo, cómo lo resolvieron y salieron adelante.

Hoy te presentamos a la Bodega Vulliez Sermet que se encuentra en la localidad de Colón, en la provincia de Entre Ríos.
Una bodega que también cuenta con cabañas y piscina justo al lado de los viñedos.
Para descubrir un rincón de nuestro hermoso Litoral y además probar vinos varietales, de corte y espumosos.

Historia de la vitivinicultura de Entre Ríos

A estas tierras llegaron muchos suizos, del cantón de Valais, franceses de Alta Saboya e italianos del Piamonte. allá por el siglo XIX y ellos fueron quienes dieron impulso a la región y a la plantación de vides. Plantaron las variedades Malbec, Isabella, California, Cabernet Sauvignon, Tannat, Pinot Blanc y Semillón en blancas.

Fue Joseph Favre, un inmigrante suizo quien en 1874 dio inicio a la actividad vitivinícola en la colonia de San José. Tal cual como habían hecho sus abuelos en Europa, construyó su casa y la bodega al lado.
Entre 1894 y 1916 el país en términos de cultivo de la vid creció un 700 %. Para esa época, Entre Ríos era la cuarta productora nacional de vinos y uvas. Poseían 115 bodegas y 2.500 hectáreas de vides. Parte de esa producción se comercializaba en la provincia y a través de los puertos por el transporte marítimo. Se llevaban los productos a Buenos Aires, Rosario y Santa Fe. Y además se exportaba a Uruguay y Brasil.

En esa época había una fuerte cultura del vino y de todo lo relacionado con él. Concordia, Federación y San José eran grandes centros de esta actividad.
Sin embargo, esta floreciente obra a mediados de 1930 comenzó a mermar. Las provincias cordilleranas empezaban a presionar para tener en sus territorios la uva para la vinificación. La crisis de 1930 y posteriormente una ley de 1.936 del presidente Agustín P. Justo prohibió toda comercialización del vino que no fuera de origen cuyano.

Tristemente -contado por padres y abuelos – muchas bodegas de la zona tuvieron que tirar litros de vino a la calle cuando llegaron inspectores a cumplir con la ley. Muchos propietarios conservaron las vides, no así las bodegas. Algunos continuaron elaborando vino patero.
En el lugar de la vitivinicultura creció la citricultura, los cultivos de arroz, la ganadería y en los últimos años la soja.

Cerca del cambio de siglo, en 1998 gracias a la fuerza y la gestión del legislador Augusto Alasino, la actividad volvió a tomar el lugar que le habían arrebatado.
Jesús Vulliez en 2002 compró la vieja bodega a las nietas de Favre, situada en la ruta nacional 165
Esta bodega fue una de las tantas que quedó dejada de lado con la ley de prohibición.

Para alegría de muchos, la ley fue levantada en 1997 y la familia decidió traer a la luz ese preciado propósito de los abuelos.
En el 2003 se comenzó a restaurar la Bodega (la primera luego de la anulación de la ley) y se plantaron tres hectáreas de viñedos.
Actualmente la bodega cuenta con tecnología de avanzada, además que ha conseguido numerosos premios. Recibe visitas para que conozcas los viñedos, la elaboración de los vinos y con la opción de alojarse en unas hermosas cabañas.

Ubicación

La Bodega Vulliez Sermet se encuentra en la Ruta nacional N° 135, en el km 8, frente al acceso de Colón. Mail: bodega@vulliezsermet.com Te: (3447) 505095

Esperamos te haya gustado la entrada.

¡Muchas gracias por todas tus visitas y tus lindos comentarios!