Vinos cerca del océano: nuevos territorios del vino argentino


Durante mucho tiempo, hablar de vinos argentinos parecía llevarnos inevitablemente hacia el oeste: Mendoza, San Juan, San Luis; hacia el Norte como Jujuy, Salta, La Rioja; y a los valles patagónicos. La cordillera, los grandes desniveles, los suelos áridos y la amplitud térmica construyeron buena parte del mapa vitivinícola argentino.
Sin embargo, hay otro paisaje que está ganando protagonismo. Un paisaje de llanuras, vientos, humedad, bosques, lagunas y mar.

En los últimos años, distintas iniciativas comenzaron a demostrar que es posible hacer vinos de identidad propia cerca del océano Atlántico. Y lo interesante es cómo ese entorno puede influir en el comportamiento de la vid y en el estilo de los vinos.


¿Qué es un vino oceánico?

Los vinos oceánicos nacen de viñedos donde la cercanía con el mar forma parte del paisaje y del entorno en el que crecen las uvas. La influencia marítima puede expresarse en las condiciones climáticas: vientos, humedad y las temperaturas, aportando características particulares. La presencia del mar y las lluvias pueden generar condiciones muy diferentes de las que encontramos en los tradicionales oasis vitivinícolas del oeste argentino.

En la provincia de Buenos Aires, por ejemplo, el clima marítimo contribuye a generar ambientes más frescos y húmedos. En estas condiciones, algunas variedades pueden desarrollar una expresión diferente, con vinos que suelen destacarse por su frescura, acidez y perfiles aromáticos de frutas y hierbas.
Cultivar vid cerca del océano implica desafíos, por ejemplo la menor disponibilidad de horas de calor durante determinados momentos del ciclo de la planta obligan a pensar el viñedo de otra manera.


Un recorrido por los proyectos

Costa & Pampa – Chapadmalal: la propuesta de Trapiche, a unos 6 km del Atlántico, fue uno de los grandes pioneros de esta nueva vitivinicultura bonaerense. Hoy ya tiene una trayectoria de más de una década.

Bodegas y Viñedos Al Este – Médanos: una de las bodegas pioneras de la zona de Bahía Blanca, iniciado por Daniel Dinucci alrededor del año 2000.

Bodega Saldungaray Saldungaray: un territorio donde la influencia de los vientos del Atlántico se encuentra con los cordones serranos de Ventania y Pillahuincó, dando lugar a un paisaje y un microclima particular.

Bodega Puerta del Abra – Balcarce: en El Vallecito, entre las sierras de Tandilia y a unos 50 kilómetros del Atlántico, este proyecto explora un espacio donde la influencia oceánica se encuentra con el paisaje serrano y los suelos calcáreos.

Myl Colores – Coronel Pringles: interesante para mostrar que el fenómeno no se limita a los vinos tranquilos; elaboran espumosos de método tradicional.

Océano – Valle de Viedma: muy interesante porque nos lleva hacia Río Negro y permite ampliar la mirada más allá de Buenos Aires. Vinos con marcada acidez.

Wapisa – San Javier, Río Negro: acá tenemos una historia espectacular para contar, porque además de estar cerca del mar, desarrolló la experiencia de crianza de botellas bajo el agua en el Golfo San Matías.

Bahía Bustamante – Chubut: estaba comenzando en el 2020 con Semillón y Pinot Noir nos sirve para mostrar hasta dónde llegó la exploración de la costa argentina.

Madariaga – Bodega Gamboa / Atlántica: en General Madariaga, a pocos kilómetros de Pinamar, la vitivinicultura encuentra un territorio inexplorado hasta ahora.


El sudeste bonaerense: nuevos paisajes para la vid

El desarrollo de estos emprendimientos permitió explorar distintas variedades de uva. Entre ellas se destacan Pinot Noir, Chardonnay, Sauvignon Blanc, Albariño y Riesling, entre otras. Cada una responde de manera diferente a las condiciones del territorio y permite crear distintos estilos de vino. El resultado son vinos que pueden tener una personalidad muy diferente de la que asociamos habitualmente con los vinos argentinos.
Blancos frescos y aromáticos, espumosos, rosados y algunos tintos más ligeros forman parte de este nuevo repertorio.

Un ejemplo concreto de esta expansión hacia nuevos territorios se encuentra en General Madariaga, en la provincia de Buenos Aires, donde Bodega Gamboa desarrolló un viñedo y una propuesta enoturística vinculada a la Costa Atlántica. El emprendimiento comenzó en 2022, a partir de la elección de este territorio por sus características y su potencial para el desarrollo vitivinícola. Hoy, los viñedos se extienden sobre un paisaje de llanura próximo al mar, donde los vientos, el clima y las condiciones ambientales forman parte de una identidad vitivinícola todavía en construcción, a sólo 27,3 kilómetros de Pinamar.
La experiencia se completa con Atlántica, un espacio que integra vino, gastronomía, paisaje y territorio. En 2026 incorporó su propuesta gastronómica y nuevas vivencias entre los viñedos, donde el enoturismo permite conocer este paisaje desde una perspectiva diferente.


Del viñedo a la mesa

Los vinos cercanos al mar tienen además una relación natural con la gastronomía de la costa.
Su frescura y acidez pueden acompañar muy bien pescados, mariscos, preparaciones ligeras, quesos frescos.
Así de este modo el vino y la gastronomía pueden contar juntos la historia de un territorio.


¿El océano se puede sentir en una copa?

El hecho de que los vinos sean elaborados cerca del mar no significa que cualquier sensación mineral o salina pueda atribuirse directamente a la influencia del océano.
El vino es el resultado de una enorme cantidad de variables: suelo, clima, variedad, manejo del viñedo, momento de cosecha, vinificación y crianza, entre muchas otras.


Un mapa argentino que sigue creciendo

Quizás lo más interesante de estos vinos no sea buscar una definición cerrada de “vino oceánico”, sino observar cómo la vitivinicultura argentina continúa expandiéndose.
Del desierto mendocino a los valles patagónicos.
De la altura de los Andes a las llanuras bonaerenses.
De los viñedos de montaña a aquellos que crecen bajo la influencia del Atlántico.
Cada paisaje plantea preguntas diferentes y abre nuevas posibilidades.
Y eso es, justamente, lo fascinante del vino.

Porque detrás de cada botella hay un lugar. Un paisaje, un clima, un suelo, una historia y también personas que interpretan ese territorio.
Y cuanto más conocemos esos lugares, más comprendemos que el vino puede ser una forma de viajar.


Vinos y Pasiones

En Vinos y Pasiones creemos que conocer un vino es conocer su territorio. Y los vinos cercanos al océano nos ofrecen una oportunidad maravillosa para descubrir una Argentina vitivinícola diversa, innovadora y todavía llena de historias por contar.

Los Pinot Noir de los diferentes terruños de Argentina

Hoy te hablamos del Pinot Noir gran cepa, por su fama, aunque para elaborarla es delicada. Pinot significa pino y Noir negro.
Es una de las variedades de uvas más antiguas que se conocen. Crece en todo el mundo, aunque Sus lugares donde reina son la Bourgogne, uno de los viñedos más famosos es el de la Romanée Conti donde se elabora un tinto con más de 1500 años de historia, de los más caros y el más prestigioso del mundo.  Otra terroir es la de Champagne – en donde se emplea como corte junto a Chardonnay y Pinot Meunier – ambas en Francia.

Según el INV (Instituto Nacional de Vitivinicultura), al 31 de diciembre de 2025 Argentina registró 196.220 hectáreas cultivadas con vid, distribuidas en 20.939 viñedos.
Actualmente en Argentina, se encuentran Pinot a 300 metros sobre el nivel del mar con suelos arcillosos cómo se da en las provincias de Neuquén (San Patricio del Chañar)  y Río Negro (General Roca, Mainqué); a los 1500 metros en Mendoza, en suelos calcáreos del Valle de Uco, en el Oasis Sur San Rafael y General Alvear; en San Juan (Valle de Zonda, Valle del Pedernal), Jujuy (Tilcara) ; Salta (Alto ValleCalchaquí, Cafayate, San Carlos), Catamarca (Chañar Punco, Santa María, Tinogasta), La Rioja (Chilecito) Córdoba (San Javier, Calamuchita); Buenos Aires (Tandil, Chapadmalal, Balcarce) y La Pampa (Santa Rosa) Chubut (Gaiman, Trevelin, Sarmiento).*
Data de la época romana, Otras regiones vitícolas han logrado fama con ella, como el valle del Willamette de Oregón, Carneros, la Costa Central y la zona del Río Ruso (Russian River) de California, la región sudafricana de la bahía Walker, Tasmania y el valle de Yarra de Australia y las regiones de Central Otago, Martinborough y Marlborough de Nueva Zelanda. A nuestro país en el siglo XIX, gracias a la iniciativa de Domingo Faustino Sarmiento, junto a otras conocidas como francesas en donde estaba el Malbec.
Hoy en día la superficie del Pinot Noir ha crecido mucho. Primero se hizo conocido en la Patagonia y luego siguió Mendoza, Salta y las otras provincias.


Características del Pinot

Es una uva difícil de cultivar y de vinificar. No da vinos de gran color, ni cuerpo, es decir no es ni robusto, ni tánico como los Cabernet Sauvignon. Su piel fina y sus niveles bajos de compuestos fenólicos hacen que produzcan vinos de color claro, cuerpo medio a bajo y muy pocos taninos (sensación de sequedad en la boca). Es una de las cepas indicadas para aquella persona que quiere iniciarse en probar vinos tintos.
Cuando son jóvenes presentan aromas a frutilla, es tan característica esta nota que aparece en una «primera nariz», sumada a frambuesas o notas terrosas, de hongos o de sottobosque.

¿Con qué maridamos el Pinot Noir?

Si hay algo que tiene como fortaleza el Pinot Noir es su capacidad para acompañar una gran diversidad de platos. Es un vino muy versátil: allí donde un tinto de mayor cuerpo o tanicidad podría resultar demasiado intenso, el Pinot Noir se adapta con gracia y elegancia. Su buena acidez y cuerpo medio lo convierten en un excelente compañero de cremas, hongos rellenos, salsas de hongos, risottos y pastas, especialmente aquellas con salsas de tomate.

También acompaña muy bien aves, cerdo y pescados grasos, como salmón y trucha, ya sea grillados, ahumados o acompañados de salsas delicadas. Entre los maridajes clásicos de la gastronomía francesa encontramos el magret de pato, especialmente cuando se sirve con salsas de frutos rojos o preparaciones agridulces.
Armoniza con charcutería, patés y fiambres, así como con quesos maduros y algunos de mayor intensidad, y resulta particularmente interesante junto a quesos de pasta blanda como Brie y Camembert.
Los hongos y las trufas son otros grandes aliados del Pinot Noir.
Y, demostrando una vez más su versatilidad, puede acompañar perfectamente una pizza de hongos, donde su acidez y elegancia encuentran un buen equilibrio con el queso y los sabores terrosos de los hongos.


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¡Esperamos te haya gustado esta nota y que pronto saborees un delicioso Pinot Noir!

UNO Pinot Noir: dos orígenes, una expresión elegante y precisa


Ligero, vibrante y versátil, el Pinot Noir gana protagonismo entre quienes eligen vinos elegantes, expresivos y fáciles de disfrutar. En el marco de su día internacional, Antigal Winery & Estates propone celebrarlo con UNO Pinot Noir, una etiqueta que refleja el carácter de los viñedos mendocinos y la evolución de una de las líneas más reconocidas de la bodega.

«Hoy el consumidor busca vinos con identidad, frescura y equilibrio. Este Pinot Noir nace como una respuesta a esa evolución. Es un vino que privilegia la tensión, la expresión del terroir y una gran facilidad para beber, sin resignar personalidad«, explica Paula «Pupi» González, enóloga de Antigal Winery & Estates.

UNO Pinot Noir nace de la combinación de dos zonas del Valle de Uco: Altamira, a 1.100 metros sobre el nivel del mar, y San Pablo, a 1.500 metros. Sus características particulares aportan matices complementarios al vino.

Los suelos pedregosos y poco profundos de Altamira contribuyen con estructura, mineralidad y delicadas notas florales. San Pablo, por su parte, aporta tensión, textura y una marcada frescura natural, favorecida por la altitud y la presencia de carbonato de calcio. De este encuentro surge un Pinot Noir con carácter, equilibrado y profundamente ligado a su lugar de origen.

La elaboración busca preservar la pureza de la fruta y sus aromas. La cosecha se realiza de manera manual y, al ingresar a la bodega, la uva se enfría inmediatamente antes de atravesar una cuidadosa selección de racimos. La fermentación tiene lugar en tanques de acero inoxidable e incorpora un 15% de racimo entero, técnica que suma complejidad y estructura.

Durante la crianza, cada componente sigue un recorrido diferente: el vino proveniente de San Pablo permanece seis meses en foudre, mientras que el de Altamira evoluciona en tanques de acero inoxidable y barricas usadas. Así, ambos conservan sus rasgos distintivos y alcanzan una integración armónica.

Por su elegancia y versatilidad, UNO Pinot Noir invita a descubrir todas las posibilidades de esta variedad en la mesa. Una expresión contemporánea del Valle de Uco que refleja la identidad de su origen y acompaña con naturalidad desde una comida especial hasta un encuentro relajado entre amigos.

Disponible en vinotecas de todo el país y en la tienda online de Antigal: www.tienda.antigal.com

Chocotorta, versión diferente para el recuerdo

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Hay sabores que tienen el poder de llevarnos directamente a la infancia.

Y la chocotorta es, para muchos, uno de ellos.

Hoy, en el Día del Niño, recuperamos una receta que publicamos hace algunos años: una versión diferente de la clásica chocotorta, ideal para compartir y volver a esos sabores que forman parte de nuestros recuerdos.

Una receta de Felicitas Pizarro que hemos preparado varias veces en reuniones familiares y que siempre fue un éxito.

Para disfrutar, compartir y volver, aunque sea por un ratito, a esos sabores de la infancia.

¡Hacela en 5 pasos!

Porque también de eso se trata la gastronomía: de historias, momentos y emociones alrededor de una mesa.


Ingredientes

– 160 grs. de galletitas de chocolate
– 1 cucharada de azúcar
– 100 grs. de manteca derretida
– 500 grs. de queso crema
– 500 grs. de dulce de leche
– 2 huevos
– 4 cucharadas (40 gramos) de fécula de maíz. A nosotros nos resulta que sean colmadas, así toma consistencia.
– agua, cantidad necesaria para disolver la fécula de maíz.


Preparación


1- Procesá las galletitas. Agregales el azúcar y la manteca derretida. Formá una masa arenosa mezclando bien.

2-Enmantecá y enhariná una tortera (recomendamos sea de los moldes desmoldables) y cubrila con esta masa. Enfriá unos minutos en la heladera.

3- En un bol mezclá el queso crema a temperatura ambiente y el dulce de leche. Integralos bien, sin que queden grumos. Agregales los dos huevos y mezclá. Por último, poné a fécula de maíz previamente disuelta en un poco de agua.

4- Volcá la preparación en la tortera y llevá a horno medio por unos 45 minutos.

5- Cuando esté cocida, retirá deja enfriar y serví en porciones.

Les va a encantar a todos y, además, es una versión diferente de la clásica chocotorta.

Que disfruten de esta receta, de los sabores que nos llevan a la infancia y, sobre todo, de compartirla alrededor de una mesa.

Muchas gracias por acompañarnos siempre en Vinos y Pasiones.

Día Internacional del Pinot Noir: dos etiquetas argentinas para celebrar

Hay variedades que se reconocen por su potencia y otras que conquistan desde la sutileza. El Pinot Noir hace de esa delicadeza uno de sus principales atributos. Cada 18 de agosto se celebra su Día Internacional, una fecha que invita a redescubrir una de las cepas más antiguas, sofisticadas y desafiantes del mundo vitivinícola.


Originaria de Borgoña, Francia, y especialmente asociada a regiones de clima frío, su piel fina y particular sensibilidad hacen que tanto su cultivo como su vinificación requieran especial atención. El resultado son vinos reconocidos por su elegancia, frescura, aromas a frutos rojos y capacidad para transmitir las características del terroir.


En Argentina, el Pinot Noir encontró diferentes territorios donde desarrollar su identidad. Para celebrar su día, dos etiquetas proponen viajar desde la Patagonia hasta la altura del Valle de Uco a través de la copa.


Bodega Malma | Rara Avis Pinot Noir 2024
Desde la Patagonia llega Rara Avis Pinot Noir 2024, una etiqueta cuyo nombre anticipa su esencia: un vino singular, creado para expresar el terruño en su estado más puro.
Proveniente de un viñedo de rendimiento controlado, su elaboración combina un 30% de racimo entero y 70% de uva despalillada, buscando preservar frescura y sumar complejidad aromática. La añada tuvo una leve crianza en barricas usadas.


De color rojo intenso y vivo, despliega aromas de frutas rojas como frutilla y cereza, acompañados por notas terrosas y minerales. En boca se presenta fresco, redondo, con taninos dulces, acidez equilibrada y un final prolongado y persistente.


Pulenta Estate | Pulenta Estate Pinot Noir 2024
En MendozaPulenta Estate Pinot Noir 2024 nace en la finca Don Antonio, en el Valle de Uco, a 1.200 metros sobre el nivel del mar. Elaborado 100% con Pinot Noir proveniente de viñedos plantados en 1981, expresa el carácter de un varietal de altura con un perfil delicado y fresco.

La cosecha y selección de los racimos se realiza manualmente y su vinificación contempla una maceración prefermentativa y fermentación en tanques de acero inoxidable y piletas de concreto, seguida de fermentación maloláctica espontánea.


En copa presenta un color rojo rubí tenue, con notas de guindas, frutillas y delicados aromas florales. En boca es fresco y delicado, pero con estructura, persistencia y un final largo y sedoso.

Una misma cepa, distintas formas de expresar el territorio
Dos regiones, dos interpretaciones y una misma variedad como protagonista. Este 18 de agosto, el Día Internacional del Pinot Noir se convierte en la excusa perfecta para descubrir cómo esta cepa encuentra en los distintos terroirs argentinos expresiones con identidad propia.


Desde la frescura y el carácter de la Patagonia hasta la elegancia a 1.200 metros de altura en el Valle de Uco, cada botella propone una manera diferente de acercarse a la variedad. Porque celebrar al Pinot Noir también es celebrar la diversidad de los paisajes argentinos y la capacidad de cada terroir de dejar su propia huella en la copa.

Porque al final, cada vino es también una invitación a descubrir un lugar, una historia y una forma diferente de sentir el paisaje.