Todo sobre el Pinot Gris: historia, terroirs y maridajes


Cada 17 de mayo se celebra el Día Internacional del Pinot Gris, una cepa blanca que conquista por su equilibrio entre frescura, textura y complejidad aromática. Aunque durante muchos años estuvo a la sombra de otras variedades más populares, hoy el Pinot Gris vive un gran momento a nivel mundial gracias a su versatilidad gastronómica y a la diversidad de estilos que puede ofrecer según el terroir.


Una variedad con siglos de historia

El Pinot Gris tiene origen en Francia y está íntimamente ligado a la familia de los Pinot. De hecho, se considera una mutación genética del Pinot Noir. Su nombre “gris” hace referencia al color de sus bayas, que presentan tonalidades grisáceas, rosadas o azuladas.
La variedad nació en la Bourgogne, aunque alcanzó gran prestigio en Alsacia, región donde desarrolla algunos de sus exponentes más reconocidos y longevos. Allí suele ofrecer vinos más estructurados, intensos y con gran capacidad de guarda.

Con el paso del tiempo, el Pinot Gris se expandió hacia Italia, donde se lo conoce como Pinot Grigio, Alemania, Austria, Estados Unidos, Nueva Zelanda, Australia y Sudamérica, adaptándose a distintos estilos y climas.


Pinot Gris o Pinot Grigio: ¿son lo mismo?

Sí, se trata de la misma variedad, aunque el nombre suele asociarse al estilo de vino.

  • Pinot Grigio: generalmente hace referencia al estilo italiano, más ligero, fresco, cítrico y de gran bebilidad.
  • Pinot Gris: suele utilizarse para estilos con mayor volumen, complejidad y expresión aromática, como los de Alsacia o algunos ejemplares del Nuevo Mundo.

Esta dualidad convierte a la cepa en una de las más interesantes del universo de los vinos blancos.


¿Qué clima le gusta al Pinot Gris?

El Pinot Gris se adapta muy bien a climas frescos y moderados, donde logra conservar su acidez natural y desarrollar aromas delicados sin perder elegancia.

En regiones frías suele expresar notas de: En regiones frías, el Pinot Gris suele expresar perfiles frescos y delicados, con aromas y sabores que recuerdan a la pera, la manzana verde, el durazno blanco, las flores y los cítricos. En cambio, en zonas más cálidas desarrolla versiones más maduras y untuosas, donde aparecen notas de frutas tropicales, melón, miel y suaves toques especiados.
La variedad necesita amplitud térmica y buena luminosidad para alcanzar equilibrio entre frescura y madurez.


¿Dónde se da mejor el Pinot Gris?

Alsacia, Francia

Probablemente la región más emblemática para el Pinot Gris. Aquí los vinos son complejos, con textura, volumen y gran potencial de guarda. Muchos presentan notas ahumadas, minerales y de frutas maduras.

Italia

Especialmente en regiones del norte como Alto Adige, Friuli y Veneto. El Pinot Grigio italiano se volvió famoso por su estilo fresco, ligero y gastronómico.

Alemania

Produce versiones vibrantes y elegantes, generalmente con marcada acidez y delicadeza aromática.

Nueva Zelanda

En zonas como Marlborough y Central Otago logra vinos muy expresivos, frutados y modernos.

Estados Unidos

Oregón es una de las regiones más destacadas, con ejemplares que combinan frescura, textura y complejidad.


El Pinot Gris en Argentina

En Argentina, el Pinot Gris encuentra muy buenas condiciones en regiones de clima fresco y altura. Patagonia y algunas zonas del Valle de Uco permiten obtener vinos equilibrados, con buena acidez y perfiles aromáticos muy elegantes.

Cada vez más bodegas argentinas apuestan por esta variedad, elaborando estilos frescos, minerales y gastronómicos que muestran el enorme potencial de la cepa en el país.


Maridajes ideales para el Pinot Gris

Una de las grandes virtudes del Pinot Gris es su enorme versatilidad gastronómica. Gracias a su equilibrio entre frescura, acidez y textura, puede acompañar desde preparaciones delicadas hasta platos con mayor intensidad aromática. Se luce especialmente junto a pescados y mariscos como langostinos, trucha, salmón, sushi o ceviches, donde su perfil fresco y elegante realza los sabores del mar.
También encuentra gran armonía con la cocina asiática, especialmente platos tailandeses o vietnamitas con notas especiadas, agridulces o presencia de jengibre. En la mesa, acompaña muy bien risottos de hongos, pastas con salsas suaves y preparaciones con quesos cremosos como brie, camembert o quesos de cabra.

En sus versiones más estructuradas y untuosas, el Pinot Gris puede incluso maridar con carnes blancas, cerdo y aves de cocción delicada, convirtiéndose en una variedad sumamente gastronómica y adaptable a distintos estilos de cocina.

Una cepa que gana cada vez más admiradores

El Pinot Gris combina elegancia, frescura y carácter. Puede ser ligero y refrescante o profundo y complejo, según el terroir y el estilo de elaboración. Esa capacidad de transformarse y adaptarse explica por qué cada vez más consumidores y productores lo eligen alrededor del mundo.

Hoy es una excelente oportunidad para descubrir, o redescubrir, una variedad que sigue conquistando paladares con su perfil sofisticado y gastronómico.

Grecia y sus regiones del vino

Grecia posee una de las historias vitivinícolas más antiguas del mundo.
Mucho antes de que Francia, Italia o España se consolidaran como grandes productores, los antiguos griegos ya cultivaban la vid y comerciaban vino a través del Mediterráneo. El vino formaba parte de la vida cotidiana, de los rituales religiosos y de la filosofía, convirtiéndose en un símbolo de hospitalidad, cultura y celebración.
Las primeras plantaciones de vid surgieron hace miles de años gracias a las condiciones naturales excepcionales del territorio griego.

La geografía griega también fue clave en la expansión del vino. Sus islas y puertos facilitaron el comercio marítimo, permitiendo que las técnicas de cultivo y elaboración viajaran por todo el Mediterráneo. Los griegos llevaron la vid a distintas colonias y contribuyeron enormemente a difundir la cultura del vino en Occidente.

A diferencia de otros países europeos que más tarde incorporaron variedades internacionales, Grecia conservó durante siglos muchas de sus cepas autóctonas. Esa conexión entre historia, paisaje y tradición es una de las razones por las que hoy los vinos griegos despiertan tanto interés en el mundo.

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Whisky: Historia, estilos y cultura de una bebida universal


El whisky no es solo un destilado: es tiempo, territorio y ritual. Una bebida que atraviesa siglos, culturas y formas de disfrutar.


Orígenes: De los monasterios a las Tierras Altas


La historia del whisky se remonta al siglo XV, cuando los monjes irlandeses y escoceses comenzaron a destilar cebada malteada para obtener un líquido con propiedades curativas. En Irlanda, el primer registro escrito data de 1405, mientras que en Escocia, en 1494, se menciona a un fraile llamado John Cor que recibió cebada para elaborar «aqua vitae».

Inicialmente utilizado con fines medicinales, el whisky fue ganando popularidad y refinándose con el tiempo. En Escocia, la destilación se convirtió en una tradición arraigada, y el whisky comenzó a formar parte integral de la cultura y la economía locales.

En Escocia hay un mural que es del 1494 y es el registro más antiguo del whisky, se halla en la Hacienda de Rolls y allí se lee: «Ocho cápsulas de malta a Fray John Cor por orden del rey con que hacer agua de vida.»
En los siglos siguientes los diversos gobiernos que regían en Escocia aplicaban un impuesto al licor, con lo cual la bebida fue producida de manera ilegal.
El cambio se daría en 1823, cuando el parlamento dio el visto bueno con una ley que hacía la destilación comercial mucho más rentable. Aún así se sancionaba a los terratenientes que tenían destilerías en sus propiedades y sin licencia.


Qué hace único al whisky


Es una aguardiente que se logra por la destilación de un mosto de granos, que se fermentó previamente.
¿A qué granos o cereales nos referimos? A la cebada, el centeno, el trigo y el maíz.
Según su procedencia pueden ser escoceses (también llamado Scotch); irlandeses (con su denominación whiskey);  canadiense; galés; estadounidense (si es elaborado con maíz, se lo denomina Bourbon por el nombre del condado); japonés (con influencia escocesa); whisky indio (más asociado al ron, porque es elaborado con melazas) y el argentino.

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El legado del Pinot Gris de Bodega Piedra Negra en Los Chacayes



Hay cepas que se quedan en un solo lugar. El Pinot Gris no es una de ellas. El próximo 17 de mayo, cuando el mundo alce su copa para celebrar el Día Internacional del Pinot Gris, Bodega Piedra Negra tiene mucho para festejar: es la principal productora de esta uva en Argentina, con 42 hectáreas plantadas en I. G. Los Chacayes, Valle de Uco, y varios vinos que demuestran todo lo que esta cepa es capaz de hacer.

Porque el Pinot Gris no elige un solo momento del día, ni una sola mesa, ni un solo estado de ánimo. Se adapta, sorprende y siempre encuentra su lugar.


Una cepa con historia propia en suelo argentino

El Pinot Gris es una variedad de origen francés, nacida de una mutación natural del Pinot Noir. La misma uva, otro color, otro carácter. Llegó a la Argentina de la mano de François Lurton, fundador de Bodega Piedra Negra, quien no solo la plantó en Los Chacayes sino  que terminó convirtiéndose en un verdadero referente de esta cepa en el país.

El suelo pedregoso y la altitud de Los Chacayes le dieron una identidad única: frescura, mineralidad y esa elegancia que hoy distingue a los Pinot Gris de Piedra Negra en el mercado local e internacional.


Un vino para cada momento

Para empezar el día con altura: Alta Colección Pinot Gris, el clásico que nunca falla.
Fresco, frutal y de linda persistencia aromática. Un blanco joven que acompaña desde una reunión de trabajo hasta una tarde de domingo. Con muy buena intensidad pero sin abrumar, complejo sin ser pretencioso. Ideal para acompañar: ensaladas de estación, sushi, tartas de vegetales, quesos de cabra frescos y untuosos, comida peruana.

Para los atardeceres: Vuelà Rosado de Pinot Gris, elegante

De ese color rosa pálido que recuerda a la Provenza francesa, fresco y con acidez vibrante. Para las tardes que piden algo liviano y delicado. Se mira, se huele y se bebe con la misma alegría. Gran elección para un brunch de domingo o una tarde de verano, acompaña muy bien comidas  como ensalada Caesar, tabla de quesos variados con frutos secos, trucha a la parrilla, comida japonesa, entre otras.


Para la gran mesa: Reserva Pinot Gris, el sofisticado

Con paso por barrica de roble francés, este blanco gana profundidad y cuerpo. Notas de damasco y durazno blanco, buen volumen en boca. El compañero ideal para pescados, mariscos o cualquier plato que merezca un vino a la altura. También para pastas con salsa blanca, risottos suaves, pollo al horno con hierbas y charlas entre amigos.


Para los que buscan algo diferente: Arroyo Grande Pinot Gris

Sin filtrar, con levaduras indígenas y una textura mineral que lo hace único. Para quienes disfrutan de los vinos que cuentan algo, que tienen personalidad. Perfecto como aperitivo o para acompañar una charla larga. Ceviches, rolls de sushi, pescados blancos a la plancha y tardes de río.


Brindar con estilo: Vuelà Brut Nature Pinot Gris, la festiva.

Espumoso método charmat, de espuma fina y aromas frutales. Para el aperitivo, para el inicio de una reunión, para cuando querés celebrar sin esperar una gran ocasión. Ideal para el brindis, acompañando finger food, sushi, o como base para un Spritz con rodaja de naranja.


Piedra Negra Brut Nature Pinot Gris, la estrella

Elaborado bajo el método champenoise con una crianza sobre lías de doce meses. Burbujas delicadas, complejidad, e  intensidad. Para cuando el momento pide lo mejor. Momentos especiales: ostras, mariscos, risottos de hongos o simplemente para celebrar.


Una cepa, infinitas posibilidades

Con casi el 50% de su producción dedicada a vinos a base de Pinot Gris, Bodega Piedra Negra reafirma año a año su apuesta por esta variedad única, invitando a más personas a descubrir todo lo que se esconde detrás de una sola cepa.

Sobre la variedad Pinot Gris:

Tiene más de una docena de sinónimos alrededor del mundo: Grauburgunder (Alemania), Ruländer (Alemania), entre otros. Una sola uva, muchos pasaportes.Surgió como una variante natural de la Pinot Noir. Sus bayas son rosadas, no blancas ni negras.

Es una variedad rosada que se usa para elaborar vinos blancos y rosados sutiles.Superficie plantada en Argentina en 2025 según el INV: 535,3 hectáreas.

Pinot Grigio es la versión italiana de esta uva y ofrece vinos muy diferentes.

Este 17 de mayo, la invitación es simple: elegí tu momento y encontrá tu Pinot Gris.

El gin mendocino Flipá se consagra en Londres y competirá por el título de «Mejor del Mundo»


En una jornada histórica para la industria de los destilados nacionales, el gin mendocino Flipá fue distinguido este 4 de mayo en Londres como Country Winner (Medalla de Oro) en los prestigiosos World Drink Awards. El galardón fue obtenido en la categoría Classic Gin, reconocida globalmente como la más competitiva del sector por ser la base de la coctelería mundial.

Esta distinción no es un hecho aislado, sino la confirmación de una trayectoria de excelencia. Con este reconocimiento, Flipá representa a la Argentina por tercera vez en el certamen (tras sus logros en 2023 y 2025), consolidando una calidad que ha cautivado a los jurados internacionales más exigentes.


Orgullo familiar desde el Área Fundacional

Flipá es el resultado del trabajo de los hermanos Daniel, Noel y Diego Casado. Nacida en el Área Fundacional de Mendoza, entre acequias y viñas, la marca busca reflejar una identidad cuidada y con carácter.

Al respecto, Daniel Casado destaca la filosofía detrás del proyecto: «La idea fue simple, pero muy honesta: hacer un gin que genere algo. Que cuando alguien lo pruebe, tenga ese momento de ‘esto es distinto'». Sobre el vínculo familiar que motoriza la destilería, agrega: «Flipa no es solo un proyecto: es algo que construimos juntos, con la misma exigencia con la que crecimos».


La clave del éxito: precisión y equilibrio

El perfil sensorial de Flipá se basa en el enebro como eje central, complementado con una selección precisa de cítricos, hierbas y especias que buscan elegancia y frescura.

Según sus creadores, el secreto de su permanencia en el podio internacional reside en el rigor técnico: «Lo logramos trabajando cada lote como si fuera el primero. Cuidamos cada detalle, usamos equipamiento e instrumentos de medición en todo el proceso y no dejamos nada librado al azar», explica Daniel.

En una categoría donde compiten cientos de etiquetas globales, Flipa logró destacarse por su equilibrio: «No buscamos impresionar por exceso, sino por precisión. Y eso hace que cuando lo pruebes, lo entiendas rápido… y quieras volver».


Rumbo a la gala en Londres

El camino de Flipa continuará el próximo 2 de junio, fecha en la que se llevará a cabo la cena de gala en Londres para elegir al mejor gin del mundo entre los ganadores de cada país. «Llegamos con orgullo, pero también con mucha calma. Sabemos lo que hicimos y de dónde viene. Para nosotros, más allá del resultado, ya es un momento enorme. Y si se da, sería una alegría inmensa: llevar a Mendoza y a Argentina a lo más alto», añade Casado.

Con respecto al futuro de la marca, los Casado señalan “Queremos que más gente descubra Flipa. Que lo prueben, que lo disfruten, que lo hagan propio. Vamos a seguir creciendo, invirtiendo en calidad, en procesos y en equipamiento, pero siempre con la misma idea: que cada botella tenga sentido”.

“Porque al final, todo se resume en eso: abrir una botella, servir un gin, probarlo… y entender por qué se llama Flipá”, concluyen.