Gamboa recibe a más de 50 bodegas en el 6º Encuentro Federal de Vinos


El sábado 24 de octubre, de 18 a 23 horas, Bodega Gamboa volverá a ser escenario del Encuentro Federal de Vinos, que este año celebrará su sexta edición con la participación de más de 50 bodegas de distintas regiones de la Argentina.
La propuesta reunirá vinos, gastronomía, música y diferentes experiencias vinculadas al mundo del vino, en un entorno de viñedos y naturaleza a menos de una hora de la Ciudad de Buenos Aires.

Después de convocar a más de 1.200 personas en su quinta edición, para este año se espera la participación de alrededor de 1.500 asistentes, consolidando al encuentro como una de las citas más importantes del calendario anual de Bodega Gamboa.
Además de las bodegas argentinas, habrá presencia de pisco peruano, productores de aceite de oliva, propuestas gastronómicas y un sector VIP, junto con espacios especialmente pensados para disfrutar del encuentro al aire libre.
La sexta edición llega además luego de que el Encuentro Federal fuera nominado por Wine Explorer, un reconocimiento que acompaña el crecimiento que tuvo el evento durante los últimos años.

Ubicada en Campana, a unos 65 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, Bodega Gamboa es la bodega con viñedos más cercana a la Capital Federal y recibió durante 2025 a más de 50.000 visitantes, consolidándose como uno de los principales destinos de enoturismo de la Argentina.

En esta nueva etapa, Gamboa amplía además su propuesta con la inauguración de sus fincas residenciales, un desarrollo que integra vivienda, naturaleza y viñedos dentro de las 63 hectáreas del establecimiento. El proyecto propone vivir la experiencia del vino de una manera diferente: con parcelas residenciales vinculadas al paisaje vitivinícola y acceso a la bodega, el restaurante y las actividades que forman parte de la vida cotidiana de Gamboa.

6º Encuentro Federal de Vinos

Sábado 24 de octubre de 2026

18 a 23 horas

Bodega Gamboa – Campana, Provincia de Buenos Aires

Link de entradas

https://www.portalentradas.com/event/encuentro-federal-de-vinos-2026

Andrea Ferreyra, la primera argentina nominada a Winemaker of the Year

Foto: Vinómanos

La vitivinicultura argentina vuelve a estar presente entre los grandes nombres del vino internacional. Andrea Ferreyra, responsable enológica de Finca La Celia, en el Valle de Uco, fue nominada a Winemaker of the Year 2026 por Wine Enthusiast, en el marco de la 27.ª edición de los Wine Star Awards.
La nominación tiene además un significado especial: Ferreyra es la primera mujer argentina en alcanzar esta instancia y la cuarta profesional de nuestro país en integrar esta categoría. Antes de ella, Jorge Riccitelli fue reconocido en 2012, mientras que Juan Pablo Murgia y Alejandro Vigil fueron nominados en 2023 y 2025, respectivamente.


Una carrera ligada al vino

Andrea Ferreyra cuenta con más de dos décadas de experiencia en la actividad vitivinícola argentina. Es Licenciada en Enología por la Universidad Juan Agustín Maza y realizó un posgrado en Management de Calidad del Viñedo al Vino.
Su vínculo con Finca La Celia comenzó en 2006, cuando se incorporó como segunda enóloga. Seis años después asumió como jefa de Enología, convirtiéndose en la primera mujer en liderar el área técnica de esta bodega histórica del Valle de Uco.
Finca La Celia fue fundada en 1890 y es considerada la primera bodega del Valle de Uco. Desde allí, Ferreyra desarrolla una mirada enológica centrada en la expresión del lugar, con especial atención a las particularidades del clima y los suelos de Mendoza.
Su trabajo acompañó una evolución en la identidad de La Celia: es la primera bodega de la zona y la primera en producir Malbec en el Valle de Uco. Es una bodega moderna y sustentable, con una filosofía de trabajo basada en la excelencia, la pasión por el vino, la innovación, la sustentabilidad y la integridad.


Wine Enthusiast

Los Wine Star Awards de Wine Enthusiast reconocen a personas y organizaciones que realizan contribuciones sobresalientes en el ámbito del vino y las bebidas. Para la edición 2026, los nominados fueron seleccionados a partir de propuestas realizadas por las distintas áreas de la publicación y posteriormente sometidos a un proceso de votación y selección.
En la categoría Winemaker of the Year, Andrea Ferreyra comparte la nominación con profesionales de Australia, Estados Unidos, Italia y Austria.
En su presentación, Wine Enthusiast señala que Ferreyra está al frente de la primera bodega del Valle de Uco y destaca sus más de veinte años de experiencia en algunas de las principales bodegas argentinas. Remarca su trabajo sobre el clima y los suelos de Argentina y en la búsqueda de vinos de gran pureza.
Para Andrea, la nominación representa además una ocasión para dar visibilidad al trabajo colectivo detrás de cada vino y al potencial de los terruños argentinos.


Las mujeres del vino

Que Andrea Ferreyra sea la primera mujer argentina nominada en esta categoría suma una dimensión particular a este galardón.
Su recorrido muestra cómo las mujeres han ido ocupando distintos espacios de responsabilidad dentro del sector vitivinícola. En su caso, el camino comenzó mucho antes de esta nominación y se construyó a partir de formación, experiencia y trabajo en bodega.
Su trayectoria internacional ya había recibido otros reconocimientos. Entre ellos se encuentra el premio a Best Woman Winemaker de los Sakura Japan Women’s Wine Awards, que puso en valor su labor como enóloga en el escenario internacional.


Argentina, Mendoza y el Valle de Uco

Cada premio internacional a un profesional argentino permite volver la mirada hacia los terruños donde se construyen nuestros vinos.
En este caso, el escenario es el Valle de Uco, una de las regiones vitivinícolas de mayor proyección de Mendoza. La altura, la diversidad de suelos y las condiciones climáticas de sus distintos sectores han convertido a la región en un territorio de exploración y expresión para numerosas bodegas y enólogos.
La mirada de Ferreyra se suma a esa historia desde el Sur del Valle de Uco, interpretando sus características a través de vinos que buscan expresar el lugar con elegancia y precisión.


La expectativa continúa

Los ganadores de los Wine Star Awards 2026 serán anunciados en la edición especial Best of Year de Wine Enthusiast y posteriormente homenajeados durante la gala anual prevista para enero de 2027.
Para Argentina, es una nueva oportunidad para mostrar que detrás de nuestros vinos hay personas, territorios, conocimiento y muchas historias que vale la pena seguir descubriendo.

Desde Vinos y Pasiones celebramos este reconocimiento a Andrea Ferreyra y seguimos brindando por el talento argentino que encuentra nuevos caminos para llegar al mundo.

Bodega Puerta del Abra presenta dos nuevas ediciones de ITZAE

Desde Balcarce, al sur de la provincia de Buenos Aires, Bodega Puerta del Abra continúa construyendo una nueva expresión del vino argentino con el lanzamiento de dos nuevas ediciones: Itzae Red Wine Blend II e Itzae White Wine Blend

Pionera en la elaboración de vinos en Balcarce, Bodega Puerta del Abra encuentra en este territorio una fuente constante de exploración. Desde allí, desarrolla vinos que buscan expresar la diversidad y el potencial de una zona emergente de la vitivinicultura argentina.

En este camino nace ITZAE, la línea de blends de la bodega, cuyo nombre proviene de una antigua palabra maya que significa “regalo de Dios”. Una forma de agradecer todo aquello que la tierra ofrece, escuchando a la naturaleza y respetando sus tiempos.

Las grandes expresiones no se repiten, se descubren. Por eso, cada edición de ITZAE tiene su propia identidad, construida a partir del encuentro entre distintos varietales y añadas que, en armonía, dan lugar a una expresión única.

La historia comenzó con Itzae Red Wine Blend I, el primer exponente de la línea, que tuvo una muy buena aceptación y recibió reconocimientos de la crítica especializada: 93 puntos Descorchados, 91 Tim Atkin, 90 Vinous y 90 Wine Enthusiast.










Itzae Red Wine Blend II
Una edición única que presenta aromas de fruta negra madura, violetas y regaliz, acompañados por taninos finos, elegante estructura y gran potencial de guarda.
Esta nueva interpretación de ITZAE II fue reconocida por la crítica internacional con 92 puntos de Tim Atkin, 90 puntos de James Suckling y The Global Master Bronze.






Itzae White Wine Blend I
La primera edición de los blends blancos de ITZAE.
Complejo, expresivo y refrescante, combina notas de lima, pomelo y delicadas especias de vainilla en una expresión equilibrada y de gran personalidad.
El reconocimiento llegó también desde la crítica internacional: 95 puntos Tim Atkin, 91 puntos James Suckling, 90 puntos Decanter y The Global Master Oro. Además, Tim Atkin lo distinguió como un vino revelación, un reconocimiento especialmente significativo para esta primera interpretación blanca de ITZAE.

Para Mariana Boero, enóloga de Bodega Puerta del Abra, estos nuevos lanzamientos representan la continuidad de un proyecto que sigue evolucionando:

“Estos lanzamientos me emocionan profundamente porque representan, por un lado, la continuidad de una línea que sigue creciendo y, por otro, la llegada de Itzae Blanco, un vino que nos invitó a explorar nuevos caminos. Cada nuevo proyecto es también una oportunidad para experimentar, aprender y descubrir un poco más del potencial de este terruño, siempre desde el trabajo en equipo y la búsqueda de una identidad propia.”

Los reconocimientos obtenidos por ITZAE acompañan un proceso que involucra a cada una de las personas que forman parte de la bodega. Honra el compromiso, la dedicación y la pasión de quienes forman parte de esta historia.

ITZAE continúa así su recorrido desde Balcarce, con una premisa que atraviesa cada una de sus ediciones:

Cada edición existe una sola vez. El privilegio es descubrirla.

Las nuevas ediciones de Itzae Red Wine Blend II e Itzae White Wine Blend I estarán disponibles a través de Bodega Puerta del Abra, con envío a todo el país.

Humita en olla: una receta que abraza

Foto: Cocineros Argentinos

Hay platos que cuentan una historia mucho antes de llegar a la mesa. La humita es uno de ellos.
Originaria de los Andes y con raíces en las cocinas de los pueblos originarios de América del Sur, la humita tiene al maíz como protagonista y numerosas formas de preparación según la región y las costumbres familiares.

En Argentina, especialmente en el Noroeste, la encontramos tanto envuelta en chala como preparada en olla. Esta última versión tiene una textura cremosa y reconfortante, en la que el dulzor natural del choclo se combina con la calabaza, las especias y el queso.
Hay algo más que hace especial a la humita: es una comida que habla de identidad, de territorio y de esas recetas que pasan de una generación a otra.

Hoy compartimos nuestra versión de humita en olla, sencilla, casera y perfecta para disfrutar alrededor de una mesa.


Ingredientes (para dos personas)


– 1 cebolla
– 1 cebolla de verdeo
– 2 choclos frescos y rallados
– 1/2 calabaza
– leche cantidad necesaria
– pimienta
– laurel
– pimentón una cucharada
– ají molido a gusto (ojo que pica)
– queso cremoso 200 gr.
– perejil a gusto

Preparación


1- En una olla caliente con aceite saltear las cebollas y luego, agregá los choclos rallados y la calabaza rallada. Sal pimentá y dejá cocinar por media hora. Incorporá el laurel.
2- Si la preparación la ves espesa agregá leche o puede ser caldo de verduras. Hacelo a lo último de la cocción,no antes. Al rallar los choclos y la calabaza largan un poco de agua. Agregá el pimentón y corregí la sal.
3 – Revolvé constantemente con cuchara de madera para que no se queme el fondo de la olla.
4- Emplatá en cazuelas y disponé queso fresco por encima. Llevá a horno.
5- Retirá del horno, decorá con perejil cortado y a disfrutar.

Tips
1- Cociná lentamente la humita y te va a salir más sabrosa
2- El pimentón ponéselo a último momento, para que no quede amargo.


Maridajes


La humita pide su compañero regional,
un Torrontés.
Te sugerimos Siete Vacas Torrontés, de la Bodega 

Sietevacas

Las Arcas de Tolombón que se encuentra en
la localidad de Colalao del Valle, provincia de Tucumán.
Fresco y aromático, despliega intensos aromas
florales que recuerdan al jazmín y la rosa,
combinados con notas frutadas de durazno
y cítricos. En boca es vibrante, con una acidez
equilibrada que aporta frescura y un final limpio
y persistente. Perfecto para quienes quieren
experimentar la frescura y la identidad única
del Torrontés tucumano, un vino que invita
a disfrutar cada momento y a conectarse con
la tierra del norte.

Semilon

Otra sugerencia podría ser el Mendel Semillón.
Esta vez el compañero es de la provincia de Mendoza,
de la zona de Valle de Uco, de la Bodega Mendel.
La semillón es una cepa que tiene más volúmen, con
lo cual a esta preparación le puede venir muy bien.
De la Bodega Mendel. En nariz aroma a flores blancas
y miel. Tiene paso por madera, lo cual le aporta complejidad
y algunas notas ahumadas.

Te invitamos a hacer esta riquísima receta, fácil y deliciosa, que te va a dibujar una gran sonrisa!!

Pedro Rosell: un maestro de los vinos espumantes

Foto: Bodega Cruzat

Enólogo, ingeniero agrónomo, docente y uno de los grandes referentes de los vinos espumantes argentinos, Pedro Rosell dedicó más de seis décadas al vino. Pero su legado no está solamente en las botellas que elaboró: también está en todo lo que enseñó.


Hay personas que uno recuerda por todo lo que saben y otras que, además, recuerda por su manera de enseñar. Pedro Rosell pertenecía a ese segundo grupo. Tuve la oportunidad de escucharlo varias veces conversar sobre vinos espumantes y siempre me llamó especialmente la atención su manera de transmitir el conocimiento. Era profundamente técnico, sin embargo lograba explicar temas complejos con una claridad extraordinaria.

Pedro Rosell falleció el 24 de septiembre de 2026, a los 90 años. Con él se va uno de los grandes referentes de los vinos espumantes de la Argentina, un profesional cuya trayectoria atravesó más de seis décadas de nuestra vitivinicultura.


Una vida dedicada al conocimiento

Nacido en Mendoza en 1936, Rosell creció en una familia vinculada al vino. Su padre tenía una destilería y, según contó años más tarde, su curiosidad por la elaboración comenzó siendo muy pequeño. En una fiesta de fin de año, después de beber todo lo que había quedado en las copas, terminó emborrachándose. Su padre, lejos de alejarlo de ese universo, le compró un pequeño equipo de destilación de juguete.
A partir de entonces comenzó a experimentar. Destilaba vino y elaboraba un aguardiente con cáscara rallada de naranja amarga, inspirado en el Cointreau, que compartía con sus amigos en pequeños dedales. La anécdota tiene algo de juego infantil, aunque revela una curiosidad temprana por descubrir qué podía hacerse con una bebida y cómo podía transformarse.
Ese interés se convertiría con los años en una profunda vocación profesional. Rosell se formó como enólogo y posteriormente se graduó como ingeniero agrónomo en la Universidad Nacional de Cuyo. Su vínculo con la universidad no terminó con sus estudios. Participó en las cátedras de Química Orgánica y Biológica y de Microbiología de la Facultad de Ciencias Agrarias. La docencia sería una constante a lo largo de su vida profesional.

Más tarde viajó a Francia para perfeccionarse en enología. Allí estudió en Burdeos y tuvo como maestro a Émile Peynaud, una de las figuras fundamentales de la enología del siglo XX. Aquella experiencia fue decisiva y le permitió incorporar conocimientos y una mirada que luego trasladaría a su trabajo en la Argentina, basada en el rigor técnico, la observación, la precisión y el respeto por los tiempos de elaboración.


Cuando encontró su gran pasión

Los vinos espumantes ocuparon un lugar central en su carrera. A fines de la década de 1970 comenzó una etapa fundamental en Navarro Correas, donde trabajó en el desarrollo de espumantes y realizó ensayos con distintas variedades. Chardonnay y Pinot Noir fueron ganando protagonismo en su búsqueda de calidad.
En una entrevista publicada por La Nación en 2020, Rosell explicaba con enorme claridad cuestiones que muchas veces pueden resultar complejas para quienes se acercan al mundo de los espumantes: la segunda fermentación, las diferencias entre el método Charmat y el método tradicional, el licor de expedición, la crianza sobre borras y hasta la importancia de lavar correctamente una copa.

Esa capacidad de explicar formaba parte de su manera de entender el vino. Pedro no guardaba el conocimiento para sí: lo compartía, lo hacía accesible y encontraba en la enseñanza una forma de acercar a otros al mundo de los espumantes.


El maestro de las burbujas

Con el paso de los años, su nombre quedó asociado a algunos de los proyectos más importantes de la categoría en la Argentina. Fue asesor de distintas bodegas, participó en el desarrollo de Rosell Boher y, en 2004, fundó Bodega Cruzat junto con empresarios chilenos. El proyecto nació con una definición muy precisa: elaborar exclusivamente espumantes de alta gama mediante el método tradicional, con segunda fermentación en botella.

Cruzat se convirtió en una expresión de esa filosofía. La búsqueda del lugar adecuado, la elección de las variedades, el trabajo con las levaduras, los tiempos de crianza y la atención a cada detalle formaban parte de una concepción enológica que Rosell sostuvo durante años.


Entender un espumante para poder disfrutarlo

Hay algo que resulta especialmente interesante al volver hoy sobre sus palabras. Pedro podía expresarse sobre cuestiones profundamente técnicas y, pocos minutos después, estar explicando cómo disfrutar mejor una copa. En aquella entrevista de 2020 hablaba de la burbuja, de la temperatura de servicio, de las copas y de la relación entre el espumante y la comida. El conocimiento no aparecía como una barrera, sino como una herramienta para disfrutar más.

Y quizás esa sea una de las enseñanzas más valiosas que dejó. El conocimiento del vino no debería alejarnos del placer, sino acercarnos a él. Entender qué sucede dentro de una botella, cómo se elabora un espumante o por qué una determinada copa modifica nuestra percepción puede hacer que una copa sea todavía más interesante.


Una huella que permanece

Pedro Rosell perteneció a una generación que contribuyó a transformar la percepción y la calidad de los espumantes argentinos.
Para quienes tuvimos la oportunidad de escucharlo, despedir a Pedro Rosell es despedir a un gran maestro. Yo tuve la suerte de escucharlo varias veces charlar sobre espumantes y cada encuentro me dejaba algo nuevo. Su conocimiento era enorme, lo que más recuerdo es su manera de transmitirlo: clara, apasionada, precisa y profundamente pedagógica. todavía hoy, cuando les explico a mis alumnos cuáles son las condiciones que debe reunir la uva para elaborar un buen espumante, me acuerdo de él y de sus palabras. Se me eriza la piel y, al mismo tiempo, sonrío, como él lo hacía, con aquella sonrisa pícara que también forma parte de mi recuerdo.

Pedro Rosell hizo de los espumantes una especialidad y de la transmisión del conocimiento una parte esencial de su legado.
Desde Vinos y Pasiones, nuestro reconocimiento y profundo agradecimiento a un gran maestro del vino argentino, cuya pasión por enseñar y compartir el conocimiento seguirá dejando huella en quienes tuvimos la oportunidad de escucharlo y aprender de él.