La polenta es uno de esos platos que reconfortan desde el primer bocado. Cremosa, sabrosa y muy versátil, encuentra en la bondiola braseada una combinación perfecta para los días más frescos.
Aunque suele asociarse al invierno, en más de una oportunidad Agustín la preparó durante el verano en la Costa Atlántica. Es que hay jornadas en las que el clima invita a disfrutar de un plato caliente, y esta receta siempre fue un éxito en la mesa familiar.
La bondiola se cocina lentamente en el horno, desarrollando todo su sabor casi sin intervención. Mientras tanto, la polenta solo requiere unos minutos de atención para lograr esa textura cremosa que la hace irresistible. El resultado es un plato ideal para compartir y, por supuesto, para acompañar con un buen vino.
Historia de la polenta
La polenta tiene sus raíces en el norte de Italia, donde durante siglos fue un alimento esencial en la mesa de las familias campesinas. Elaborada originalmente con otros cereales y, más tarde, con harina de maíz, llegó a la Argentina de la mano de la inmigración italiana y se convirtió en uno de los platos más representativos de la cocina casera.
Con el tiempo, cada región y cada familia incorporó su propio estilo. En esta versión, la clásica polenta cremosa se acompaña con bondiola braseada y vegetales al horno, una combinación que aporta intensidad de sabor y la convierte en una propuesta ideal para disfrutar en los días más frescos, especialmente junto a un buen vino tinto.
Ingredientes
– Bondiola 1 Kilo (o la que consigas)
– Vino tinto un chorrito (opcional)
– Puerros 2 unidades
– Zanahoria 1 unidad
– Papa 1 unidad
– Cebollas 2 Unidades
– Aceite de oliva c/n
– Aji molido 1 cda
– Laurel 2 hojas
– Ajo 1 diente
– Perejil fresco picado c/n
– Pimentón 1 cda
– Polenta 1 taza
– Leche o agua 3 tazas
– Queso cremoso 100 gramos
– Sal y pimienta c/n
– Perejil c/n
Preparación
1- En una sartén caliente con aceite de oliva sellar la bondiola hasta dorar por ambos lados, condimentar con sal, pimienta y romero.
2- Llevar a una fuente para horno aceitada junto con la zanahoria, la papa, cortados en trozos, los puerros, las cebollas y el ajo picados.3 – Condimentar con sal, pimienta, laurel, y agregar el chorrito de vino.
4 -Tapar con papel aluminio y llevar a un horno 170 ° C por 1 hora y 30′.
Para la polenta (4 porciones)
5- Calentar agua y la leche con dos cucharadas de manteca (podes no ponerlas)
6- Agregar la polenta en forma de lluvia y revolver a fuego bajo por unos 20 minutos. Añadir más líquido de ser necesario.
7- Agregar el queso cremoso, mezclar y condimentar con sal y pimienta.
A emplatar
8- Retirar la bondiola del horno..
9- Servir la polenta cremosa y encima una rodaja de bondiola. Decorar con perejil y vegetales.
Consejos para que salga perfecta
– Dejarla reposar antes de cortarla.
– Para este riquísimo plato te sugerimos dos vinos tintos:
– No dejar de revolver la polenta.
– Agregar el queso al final.
– Cocinar la bondiola lentamente.
Maridaje recomendado
Piloto de Prueba Blend de De Piloto Wines. Dos amigos haciendo vinos en Cafayate, provincia de Salta.
Un delicioso blend de 55 % Malbec, 30 % Cabernet Sauvignon y un 15 % de Tannat.
De color rojo intenso. En nariz aroma a frutas rojas y negras, fresco, leves notas especiadas.
En boca entrada suave, taninos firmes, buen cuerpo. Con final largo y frutado.
Elaborado con uvas de Cafayate. Del enólogo Emile Chaumont y el viticultor Daniel Guillén.
Angélica Zapata Cabernet Franc Alta de la Bodega Catena Zapata, ubicada en Luján de Cuyo, provincia de Mendoza.
De color rojo profundo. En nariz notas a fruta negra, cassis, de vainilla, pimienta negra. En boca, entrada amable, con excelente estructura en boca, muestra frutos rojos maduros con dejos a eucalipto y pimienta negra.
Rico vino de muy buen equilibrio y elegancia. Final persistente y estructurado.
La cocina y el vino tienen el poder de reunir personas y crear momentos inolvidables. Ojalá esta receta llegue también a tu mesa y te invite a disfrutar de una experiencia llena de sabores, aromas y buenos encuentros.








