Del 19 al 26 de septiembre, Argentina recibió por primera vez un viaje oficial del Wine & Spirit Education Trust (WSET) a Sudamérica. La iniciativa, organizada por Wines of Argentina, reunió a 15 educadores y referentes internacionales vinculados con la educación, la comunicación y el comercio del vino, provenientes de Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Brasil, Hong Kong y China.
El WSET Educators Trip Argentina 2026 tuvo como objetivo profundizar el conocimiento sobre la vitivinicultura argentina y fortalecer la presencia del país en los contenidos educativos internacionales de WSET. La delegación recorrió distintas zonas productoras de Mendoza y la Patagonia, en un programa que combinó seminarios, degustaciones, visitas a bodegas y encuentros con productores.
La delegación contó con la participación institucional de Christine Kamine, Head of Market Development for the Americas del WSET, y estuvo integrada por 15 profesionales vinculados al comercio, la comunicación y la educación del vino. Entre ellos participaron referentes de Estados Unidos, Brasil, Canadá, Reino Unido, Hong Kong y China, provenientes de distribuidoras, escuelas de vino, organismos del sector, empresas vinculadas al comercio y medios especializados.
Desde Estados Unidos participaron Michael McNelis, de Allied Beverage Group; Claudia Chamberlain, de Berry Bros. & Rudd; Monica Marin-Spicher, de The Wine House LA; y May Matta-Aliah, de In the Grape. Brasil estuvo representado por Thiago Mendes y Bianca Veratti, de Eno Cultura; mientras que desde Canadá participaron Andrea Eby, de Vinsanity Consulting; Robert Miller, de The Vine Agency; y Ana Gallegos Barcenas, de SAQ Montreal / Ana Wine Co.
La delegación incluyó a Leona De Pasquale, escritora y jurado internacional; Ed Wicks, de WSET London School; y Timothy Bradley, de Oxford Wine School, por el Reino Unido. Desde Hong Kong y China participaron Anna Peng, de Vats Liquor Chain Store, y Corinne Mui, de Corvino Wine School.
Durante la semana, los participantes pudieron conocer diferentes regiones, climas, variedades y estilos de vinos argentinos. El recorrido incluyó vinos de altura, expresiones de clima frío y distintas interpretaciones de variedades como Malbec y Torrontés, además de Cabernet Franc, Pinot Noir, blancos, espumosos y variedades Criollas. La propuesta permitió mostrar una Argentina vitivinícola que va mucho más allá de una única variedad y que continúa ampliando la diversidad de sus regiones y estilos.
La Patagonia tuvo un lugar destacado dentro del programa. Entre el 24 y el 26 de septiembre, los especialistas recorrieron bodegas de Neuquén y Río Negro, con visitas a distintas zonas productivas y la posibilidad de conocer proyectos y vinos de la región. Para Wines of Argentina, mostrar estos territorios forma parte de una estrategia destinada a comunicar la diversidad del vino argentino región por región y fortalecer el posicionamiento de nuevos orígenes en los mercados internacionales.
Uno de los aspectos más interesantes de la visita fue justamente la posibilidad de reunir, en un mismo recorrido, diferentes geografías y propuestas vitivinícolas.
Las apreciaciones de los visitantes destacaron la diversidad de estilos, técnicas y filosofías de elaboración que encontraron en el país, así como la variedad de condiciones climáticas. También señalaron el crecimiento de variedades diferentes al Malbec y el potencial que estas expresiones pueden tener en los mercados internacionales.
La presencia de educadores certificados por WSET adquiere especial relevancia por su vínculo con la formación profesional del vino en distintos mercados. El contacto directo con productores, regiones y vinos argentinos permite que ese conocimiento pueda trasladarse luego a aulas, comercios y espacios de formación en diferentes países.
Para la vitivinicultura argentina, este tipo de iniciativas representa una gran oportunidad para que quienes enseñan y trabajan con vino en otros mercados conozcan de primera mano la evolución del país, sus distintas regiones y las nuevas expresiones que están surgiendo.
Argentina vuelve así a poner en primer plano una de sus grandes fortalezas: la diversidad. Desde los vinos de altura hasta las regiones australes, desde las variedades tradicionales hasta las Criollas y los nuevos estilos, el mapa vitivinícola argentino continúa ampliándose y ofreciendo nuevas historias para conocer, estudiar y compartir.








