Quinoa: historia, nutrición y versatilidad en la cocina cotidiana

Imagen ilustrativa. Fuente: Pinterest.

Mucho antes de que la quinoa formara parte de recetas modernas o de propuestas gastronómicas contemporáneas, ya ocupaba un lugar central en la alimentación de los pueblos andinos.
Su cultivo se remonta a más de 5.000 años en regiones que hoy corresponden a Perú y Bolivia. Para las civilizaciones prehispánicas, especialmente el Imperio Inca, no era solo un alimento: era un símbolo de sustento y equilibrio con la tierra. De hecho, se la conocía como “chisaya mama”, que puede traducirse como “la madre de todos los granos”.

En un entorno geográfico desafiante, con grandes amplitudes térmicas y suelos difíciles, la quinoa demostró una capacidad de adaptación extraordinaria. Esa resiliencia la convirtió en un cultivo esencial, capaz de garantizar alimento donde otros no prosperaban.
Con la llegada de los colonizadores españoles, su cultivo fue desplazado en favor de otras especies traídas de Europa. Sin embargo, la quinoa logró mantenerse viva en las tradiciones agrícolas locales, transmitida de generación en generación.

Hoy, siglos después, la quinoa ocupa un lugar propio en la cocina actual. No como una novedad, sino como la revalorización de un ingrediente con historia, identidad y una notable capacidad de adaptación a las formas de comer contemporáneas.

La palabra quinoa proviene del quechua y suele asociarse a la idea de “grano madre”, reflejo del lugar central que ocupaba en la alimentación de las civilizaciones andinas. Durante el Imperio Inca, era considerada un alimento sagrado y no solo formaba parte de la dieta cotidiana, sino que también se utilizaba con fines rituales y medicinales.
En tiempos más recientes, su valor nutricional ha sido ampliamente reconocido a nivel internacional. En 2013, la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) declaró el Año Internacional de la Quinoa, destacándola como un cultivo para contribuir a la seguridad alimentaria.

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Sauvignon Blanc: fresca, vibrante y más vigente que nunca


Cada primer viernes de mayo, el mundo del vino celebra el Día Internacional del Sauvignon Blanc, una cepa que ha sabido posicionarse como una de las más expresivas y versátiles del escenario vitivinícola.

Su origen nos lleva, una vez más, a Francia. En el Valle del Loire encuentra algunas de sus denominaciones más emblemáticas, como Sancerre y Pouilly-Fumé.
Dentro de Bordeaux, especialmente en zonas como Graves y Pessac-Léognan, el Sauvignon Blanc suele formar parte de assemblages con Semillón. Estos vinos presentan mayor volumen en boca, más estructura y una textura diferente, sin perder frescura. En contraste, en regiones como Sauternes y Barsac, junto a esta misma variedad, nacen algunos de los vinos dulces más reconocidos del mundo: verdaderos néctares que conquistan desde el primer sorbo.

El nombre Sauvignon proviene del francés “sauvage”, que remite a lo salvaje, a lo natural. Y no es un dato menor: esta cepa, junto con la Cabernet Franc, es progenitora de la Cabernet Sauvignon, una de las variedades más difundidas a nivel global.

Describir al Sauvignon Blanc no es tarea simple. Cada terroir le imprime un carácter particular, y en esa diversidad reside gran parte de su encanto.
En el Loire, especialmente en Sancerre y Pouilly-Fumé, la cepa alcanza una de sus expresiones más refinadas. Son vinos de gran elegancia, con aromas que remiten a frutas cítricas, notas herbales y una marcada mineralidad que suele evocarse como piedra mojada. En boca se presentan ligeros, con una acidez vibrante que los vuelve envolventes y persistentes.

El término “Fumé”, presente en Pouilly-Fumé, hace referencia a un carácter ahumado asociado al terroir. No se trata de madera, sino de una expresión propia del suelo que aporta complejidad aromática.

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Sauvignon Blanc: nuevas expresiones en Argentina

Cada año, el primer viernes de mayo se celebra el Día del Sauvignon Blanc, una fecha que invita a redescubrir una de las variedades blancas más reconocidas del mundo. Originaria de la región francesa de Burdeos, esta cepa se caracteriza por su perfil refrescante, su intensidad aromática y su gran afinidad con la gastronomía, cualidades que explican su creciente presencia en las mesas argentinas.

En un contexto donde los consumidores buscan vinos más frescos, expresivos y fáciles de disfrutar, el Sauvignon Blanc se consolidó como una opción versátil y contemporánea. Su estilo vibrante —con notas que pueden ir desde hierbas y flores blancas hasta frutas cítricas o tropicales— responde directamente a las condiciones climáticas y al momento de su cosecha, lo que permite una amplia diversidad de expresiones según la región.

En Argentina, esta variedad se cultiva en la mayoría de las provincias vitivinícolas y ocupa hoy el tercer lugar entre los varietales blancos más consumidos del país, reflejando su creciente aceptación y su capacidad de adaptarse a distintos estilos de consumo y ocasiones.

En ese recorrido por los paisajes nacionales, dos etiquetas permiten descubrir cómo esta cepa puede expresarse de maneras únicas y complementarias.


Malma Sauvignon Blanc

Desde la Patagonia, Chacra La Papay Sauvignon Blanc, de Bodega Malma, refleja el carácter distintivo de los viñedos de San Patricio del Chañar, una región reconocida por su amplitud térmica y sus condiciones climáticas que favorecen vinos frescos, intensos y de gran expresión aromática.

«Chacra La Papay es el nombre de nuestro viñedo y por lo tanto esta línea de vinos ofrece de manera directa la expresión aromática nítida y elegante de nuestros vinos, con un cuerpo suave y equilibrado», cuentan desde la bodega.

Este estilo se traduce en un vino vibrante, con notas cítricas y herbales y una frescura marcada, ideal para acompañar pescados, mariscos o platos de inspiración vegetal.


Pulenta Estate Sauvignon Blanc

Por su parte, desde el corazón de Luján de Cuyo, en Mendoza, el Sauvignon Blanc de Pulenta Estate ofrece otra mirada sobre la variedad. Elaborado con uvas provenientes de viñedos ubicados a casi mil metros sobre el nivel del mar, se caracteriza por su elegancia, su perfil frutado y su acidez equilibrada, cualidades que lo convierten en un vino especialmente versátil en la mesa.

«Hacer un gran vino es un acto de generosidad, de pensar siempre en el otro que lo degustará. Nuestra misión es producir series limitadas de grandes vinos, elaborados con orgullo en Argentina», aseguran.

Así, en el marco del Día del Sauvignon Blanc, esta cepa se presenta como una invitación a explorar estilos, regiones y experiencias. Ya sea en una comida informal, en una celebración especial o simplemente para disfrutar de una copa al final del día, el Sauvignon Blanc confirma su lugar como uno de los grandes protagonistas del vino contemporáneo.

Marselan, la uva tinta que conjuga lo mejor de los dos mundos


La Marselan es una variedad de uva relativamente nueva que ha comenzado a ganar reconocimiento en el mundo vitivinícola. Surgida en Francia en 1961, esta uva es el resultado de un cruce entre dos variedades clásicas: Cabernet Sauvignon y Grenache. Creada originalmente por el ampelógrafo francés Paul Truel, Marselan nació con el objetivo de combinar las cualidades de ambas variedades y obtener una uva resistente y de gran expresión aromática.


Características de la Marselan

Esta uva presenta granos pequeños y racimos compactos, lo que le permite concentrar sabores intensos y equilibrados. Suele ofrecer aromas afrutados y especiados, con notas que recuerdan a frutos negros como las moras y los arándanos, y también a la cereza. Su perfil aromático es complejo, destacando además algunos toques florales y de hierbas mediterráneas, características que la convierten en una opción versátil y distintiva.

En boca, los vinos elaborados con Marselan son sedosos, con taninos suaves y redondos, resultado de su combinación con la estructura de la Cabernet Sauvignon y el carácter amable de la Garnacha. Esto hace que los vinos Marselan se sientan elegantes y agradables al paladar, manteniendo buena acidez y una excelente capacidad de guarda.


Adaptabilidad y producción

Marselan es una variedad que ha demostrado adaptarse bien a climas cálidos y secos, por lo que su cultivo se ha extendido a diversas regiones fuera de Francia, incluyendo España, Brasil, Argentina y Estados Unidos. En Argentina, por ejemplo, se está experimentando con esta uva en áreas como Mendoza, donde sus condiciones de crecimiento la han convertido en una alternativa interesante para enólogos y productores. También en Entre Ríos y Santiago del Estero.


Maridajes Ideales

Los vinos de Marselan son ideales para acompañar carnes rojas, asados, platos de caza y quesos curados, aunque también resultan interesantes con platos mediterráneos que incluyan hierbas aromáticas y especias. carnes asadas o vegetales a la provenzal. También, con cerdo o chorizo y o con quesos fuertes de aromas intensos.


Un futuro prometedor

Con su mezcla única de genética y carácter, la uva Marselan ha demostrado ser una excelente candidata para aquellos que buscan nuevas experiencias en el mundo del vino. Su historia como cruce experimental y su capacidad para acomodarse a distintos terroirs la perfilan como una variedad llena de sorpresas por descubrir.

¡Esperamos te haya gustado la entrada y si probaste un vino de esta uva, nos escribas en los comentarios!

Domaine Bousquet afianza su huella en el cuidado de la Madre Tierra


En el marco del Día de la Tierra, la bodega presenta su tercer Reporte de Sustentabilidad y lo celebra con el nuevo Gaia Chardonnay Orgánico & Biodinámico.

Domaine Bousquet – la bodega pionera y líder en la protección y cuidado de la tierra cultivando viñedos orgánicos, biodinámicos y regenerativos en Gualtallary – presenta su Reporte de Sustentabilidad 2025 en el marco del Día Internacional de la Madre Tierra que se celebra el 22 de abril en todo el mundo, fecha desde la cual está disponible en domainebousquet.com. El nuevo informe confirma una vez más el afianzamiento en las prácticas regenerativas de la bodega, durante el ejercicio del último año: se incrementó el porcentaje de residuos recuperados; se plantaron más de 3.000 árboles y se reafirmó la tendencia a la baja en el peso promedio de las botellas, entre otros logros. Para la ocasión, la bodega propone brindar con el nuevo integrante de la línea que homenajea a la Madre Tierra: Gaia Chardonnay Orgánico & Biodinámico 2025, proveniente de la Finca Eva Estate que cuenta con certificación Orgánica (ECOCERT), Biodinámica (DEMETER) y Regenerativa (ROC).

Este nuevo Reporte es testimonio de nuestro firme compromiso con un modelo de negocios sustentable, que tiene el objetivo de minimizar los impactos negativos sobre el medio ambiente y maximizar las prácticas que restauran ecosistemas y generan prosperidad para la comunidad donde nos desarrollamos”, afirma Anne Bousquet, presidente y socia-fundadora de Domaine Bousquet. “La sustentabilidad es un proceso en permanente construcción. La inversión, la innovación, la colaboración y el compromiso colectivo de la empresa son fundamentales. El trabajo por delante sigue siendo inmenso y nos motiva a inspirar a otros y sumar más personas en este camino de respeto y cuidado de nuestra casa común, actuando como catalizador para el cambio en la industria del vino”.

Por tercer año consecutivo, Domaine Bousquet elige el Día de la Tierra para presentar su Reporte de Sustentabilidad. Esta fecha, declarada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), brinda la oportunidad de reflexionar y concientizar sobre la necesidad de replantearse y restaurar la relación entre los humanos y la naturaleza, para alcanzar un justo equilibrio entre las necesidades económicas, sociales y ambientales de las generaciones presentes y futuras. 

Esta nueva edición del Reporte describe los resultados obtenidos en el ejercicio comercial comprendido entre el 1 de enero de 2025 y el 31 de diciembre de 2025, en el que, en un trabajo conjunto de todos los equipos de la bodega, se continuaron afianzando las prácticas regenerativas.
Entre los resultados más destacados, Domaine Bousquet ha logrado que el porcentaje total de residuos recuperados alcance el 97.4%; se redujo el uso de cápsulas no reciclables en más líneas; continúa la tendencia a la baja en el peso promedio de las botellas utilizadas llegando a un peso promedio de 392g, lo cual colabora en la reducción de la huella de carbono con la disminución, por ejemplo, de emisiones en el transporte.
En términos de Agricultura Regenerativa, se realizó un estudio que confirmó la presencia de 39 especies de aves, destacándose el Batitú (clasificado como especie vulnerable) y se iniciaron programas con el INTA, La Consulta y el CONICET, para identificar insectos y plantas que son atraidas por los corredores biológicos de las fincas; se plantaron 3268 árboles para establecer cortinas forestales y así mitigar la erosión y proporcionar protección climática, sumando también más secuestro de carbono. Entre los objetivos alcanzados en cuanto al trabajo con la comunidad, el 87,4% de las compras se efectuó a empresas de Mendoza, destacando el aporte a la economía local; en términos de equidad de género, la fuerza laboral femenina alcanzó el 45% y el liderazgo femenino llegó al 41%.

El informe también refleja la inversión estratégica realizada con el objetivo de profundizar y evolucionar en la elaboración de vinos de Alta Gama. Luego de un trabajo de investigación de suelos y la incorporación de tecnología para desarrollar cambios en el proceso productivo, en 2025  Domaine Bousquet adaptó un área de la bodega para construir una nueva Sala Premium para elaborar los vinos proveniente de la Finca Eva Estate – líneas Ameri, Gran y Gaia-, como el nuevo Gaia Chardonnay Orgánico & Biodinámico 2025.

“La variedad blanca que más tenemos plantada en la Finca Eva Estate es Chardonnay. A la línea Gaia le estaba faltando una etiqueta de vino blanco y Gaia Chardonnay Orgánico & Biodinámico nace con esa premisa. La primera cosecha que elaboramos es la 2025 y tenemos una gran expectativa”, explica Rodrino Serrano Alou, Enólogo de Domaine Bousquet. El 100% del vino fue fermentado en barricas usadas y fue conservado en sus borras entre seis y siete meses para ganar volumen y estructura, sin perder identidad”, describe el enólogo.

Gaia, la diosa de la mitología griega que personifica a la Madre Tierra, ha sido la inspiración de la familia Bousquet desde la fundación de la bodega. Por eso, Gaia es el nombre de la línea de vinos que representa el compromiso total de Domaine Bousquet con la filosofía Orgánica, Regenerativa y Biodinámica, y también es el nombre del Restaurante y del Lodge de la bodega.

Los vinos de Domaine Bousquet se consiguen en su tienda online, en vinotecas y negocios especializados de CABA, GBA y las principales plazas del país.


Sobre Domaine Bousquet

Domaine Bousquet es el legado de una larga y prestigiosa historia que lleva el apellido Bousquet. Una familia de cuatro generaciones de tradición vitivinícola, proveniente de la región de Carcassonne, al sur de Francia. La bodega nació en el año 1997, cuando la familia adquirió 240 hectáreas de tierras vírgenes en Gualtallary, Tupungato, Valle de Uco, actualmente considerado uno de los mejores terruños mendocinos.

Desde su origen, los viñedos de Domaine Bousquet han sido tratados de forma orgánica y actualmente reciben prácticas regenerativas y biodinámicas. El principal objetivo de la familia Bousquet es el de combinar las técnicas de elaboración francesas, con el clima y terroir excepcionales de la región. La filosofía de trabajo se enfoca en la preservación de la alta calidad de las uvas; por esa razón el manejo delicado del viñedo es el principio que rige a la bodega.

Los viñedos cultivados orgánicamente dan como resultado fruta de mayor concentración, permitiendo que el terroir se exprese de manera asombrosa. La enología está a cargo de Rodrigo Serrano Alou.

Composición Varietal: 100% Chardonnay

Viñedos: Ubicados a 1.200 metros sobre el nivel del mar en Gualtallary, Valle de Uco, la ubicación al pie de la Cordillera de los Andes define un clima continental desértico; la montaña, junto a las brisas frescas, asegura la sanidad de la uva y el éxito del manejo orgánico. El gran rango térmico diurno es esencial para la maduración que preserva la acidez. El perfil de suelo es aluvial y heterogéneo, variando entre pedregosos y con presencia de carbonato de calcio (capa calcárea), confiriendo un deseable estrés controlado y un marcado carácter mineral al vino. El manejo hídrico utiliza exclusivamente agua pura de deshielo andino mediante riego por goteo de precisión. 

Desde la añada 2022, los vinos de la línea Gaia cuentan con la certificación Biodinámica Demeter. 

Suelo: La línea Gaia tiene un perfil de suelo arenoso calcáreo. Entre 70cm y 100cm de arena y por debajo un suelo calcáreo.

Proceso de elaboración: Cosechado a mano a mediados de febrero. Los racimos se prensan a bajas temperaturas. Fermentación con levaduras autóctonas en barricas de roble durante 30 días. Crianza de 6 meses en barrica de roble francés.

Información: 

Alcohol: 13%

Azúcar Residual: 1,18 g/l 

Acidez Total: 5,40g/l 

PH: 3,29

NOTAS DE CATA: Se distingue por sus aromas intensos a frutas blancas como pera y durazno maduro, muy bien amalagamados con las notas a coco y vainilla típicas de su fermentación y crianza en barricas de roble francés. Un Chardonnay de paladar suave y cremoso, con textura untuosa, buen volumen y acidez refrescante.

Maridaje y Servicio: Marida con pollo asado o marinado a la plancha y verduras. Se sirve mejor a 10°C.