Chakana: la viticultura biodinámica que transforma Mendoza y conquista el mundo

En un mundo donde la rapidez y el rendimiento muchas veces guían las decisiones, hay proyectos que apuestan a lo esencial: a escuchar la tierra, a respetar los ciclos naturales y a cultivar con sentido. Chakana Wines, en Agrelo (Mendoza), es una de las bodegas pioneras en viticultura orgánica y biodinámica en Argentina.

Desde Vinos y Pasiones, celebramos su compromiso con una agricultura regenerativa, su arquitectura inspirada en los saberes andinos y su forma de producir vinos que cuentan historias auténticas. Esta es una invitación a descubrir Chakana desde sus raíces.

Fundada en 2002 por Juan Pelizzatti, Chakana nace con una misión clara: elaborar vinos que reflejen su origen y que, al mismo tiempo, estén en armonía con la naturaleza y las personas.

Con 150 hectáreas propias y presencia en regiones clave como Agrelo, Altamira y Gualtallary, Chakana ha evolucionado desde una viticultura convencional hacia una propuesta regenerativa, con certificaciones biodinámicas, orgánicas y veganas.

Chakana es una bodega plena de identidad, con el propósito de despertar conciencia sobre la necesidad de cuidar y recuperar nuestros suelos y sus ecosistemas.

Agricultura biodinámica: de la teoría a la práctica

En Chakana, el trabajo en el viñedo se rige por los principios del agroecosistema: compostaje, abonos verdes, preparados biodinámicos y observación de los ciclos lunares. La Biodinámica es una filosofía de vida que asegura prácticas de cultivo auto-sustentables, con el objetivo de conformar una individualidad agrícola que fortalezca las aptitudes del productor y sus relaciones con su entorno natural y social.

Sus viñedos son un refugio de biodiversidad: conviven cubiertas vegetales, cultivos rotativos, insectos beneficiosos y aves silvestres. La Finca Nuna, en Agrelo, fue la primera en recibir la certificación Demeter.

“Nuestro objetivo no es solo hacer vino, sino regenerar el paisaje y construir un modelo de producción más justo y sano”, afirman desde el equipo técnico.

Su vitivinicultura es bajo la mínima intervención, llevada a cabo con prácticas orgánicas y biodinámicas certificadas. En sus fincas conviven junto a las viñas, la avena, centeno, trigo, alfalfa, cabras, ovejas, gallinas y microorganismos entre otros seres.

Si visitás el blog de la bodega vas a encontrar un calendario biodinámico que funciona como guía para planificar las tareas en el viñedo o en tu propio jardín. Está basado en los movimientos lunares y planetarios, e indica los momentos más propicios para el desarrollo de las plantas y las cosechas.

Podés descargarlo desde el sitio oficial de la bodega:
Calendario Biodinámico – Bodega Chakana
https://chakana.com.ar/blogs/blog/calendario-biodinamico-2024

Vinos que reflejan el alma de la tierra

Cada línea de Chakana expresa una búsqueda concreta, ligada al lugar, al método y al espíritu de quien lo elabora:

  • Nuna: vinos de finca biodinámica, honestos y expresivos
  • Sobrenatural: vinos sin sulfitos añadidos, con mínima intervención
  • Ayni: línea ícono, que honra el principio andino de reciprocidad
  • Estate Selection: cuvées provenientes de parcelas seleccionadas
  • Chakana Collection: línea de perfil internacional y elegante

Una arquitectura inspirada en la cosmovisión andina

En abril de 2025 Chakana inauguró su nuevo centro de visitas, diseñado por el estudio Mora Hughes. El proyecto se inspira en la chakana andina, símbolo que representa la conexión entre el cielo, la tierra y el ser humano.

Un puente de hormigón conecta los espacios de cata, galería y cocina, integrando la experiencia sensorial con el paisaje majestuoso de los Andes.

En esta bodega nada se pierde, todo se transforma.
El equipo enológico está formado por Leo Julián, Cachorro Bloise y Emilia Thomas.
Cada uno aporta su experiencia y visión para acompañar la filosofía biodinámica de la bodega y lograr vinos con carácter, frescura y autenticidad. Su trabajo es fundamental para traducir la esencia del terroir en cada botella.

Variedades cultivadas y estilo de vinos


Elaboran vinos de Sauvignon Blanc, Torrontés y Chardonnay en blancas; Bonarda, Malbec, Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc y Tannat en tintas.
Esta diversidad permite expresar diferentes perfiles y características del terroir mendocino, desde frescura y aromas frutales hasta estructura y complejidad, que se reflejan en sus distintas líneas de vino.

Chakana es también un proyecto social. Desde 2020 acompaña a las familias de trabajadores con el desarrollo de huertas biodinámicas comunitarias.
Produce compost, semillas y alimentos para consumo propio y venta, promoviendo la soberanía alimentaria. Además, está certificada por For Life, un sello de comercio justo y responsabilidad social.
Los vinos de Chakana han sido reconocidos por críticos internacionales y publicaciones especializadas. Ayni Malbec ha figurado entre los mejores del mundo en los Decanter World Wine Awards.

Con presencia en más de 30 países, Chakana representa una nueva forma de hacer vino argentino: respetuosa, consciente y profundamente conectada con su entorno.

En cada botella de Chakana hay más que vino: hay una filosofía, un modo de vivir, un compromiso con el planeta.

Si buscás descubrir una bodega que cultiva con conciencia y te invita a reconectar con lo esencial, Chakana es una experiencia transformadora.

Leé más historias como esta en Vinos y Pasiones y descubrí el universo que late detrás de cada copa.

Descubrí Casa de Uco: una experiencia de lujo entre viñedos y montañas

En Los Chacayes, uno de los terroirs más destacados del Valle de Uco, provincia de Mendoza, se encuentra un lugar que transforma el enoturismo en una experiencia integral: Casa de Uco.
Rodeado de viñedos orgánicos y con la bellísima cordillera de los Andes como telón de fondo, este emprendimiento une lo mejor de la hospitalidad de lujo con el respeto por el entorno natural y la identidad vitivinícola de la región.


El Lodge

Casa de Uco ha sido diseñado para integrarse armónicamente al paisaje, utilizando líneas arquitectónicas puras y materiales nobles.
El lodge cuenta con exclusivas habitaciones y villas privadas con vistas panorámicas a los viñedos y a la montaña, ofreciendo una experiencia de descanso sofisticado, silencioso y profundamente conectado con la naturaleza.
Cada espacio fue creado para brindar serenidad, confort y contemplación. Las habitaciones y suites se destacan por sus ventanales amplios, terrazas privadas y detalles de diseño que enaltecen la estética local. El servicio, atento y personalizado, complementa esta experiencia donde cada detalle está orientado al bienestar y la conexión con el entorno.


La propuesta gastronómica

La cocina de Casa de Uco es un homenaje al Valle de Uco. En su restaurante, el chef ejecutivo Pablo Torres lidera una propuesta basada en productos frescos de estación, muchos de ellos provenientes de su huerta orgánica, y otros seleccionados de pequeños productores de la región.

La carta varía según los ciclos de la naturaleza y ofrece platos que combinan técnica, creatividad y un profundo respeto por el producto local. El menú de pasos maridado con vinos de la finca es una experiencia sensorial donde cada plato potencia las características de los varietales. Además, se ofrece la posibilidad de disfrutar cenas privadas, almuerzos en la cava o picnics gourmet entre viñedos.


Casa de Uco invita a vivir el vino desde distintas perspectivas:

Cabalgatas, caminatas y paseos en bicicleta entre viñedos, ideales para conectar con el paisaje y la pureza del entorno.
Picnics gourmet entre viñedos, con productos artesanales y etiquetas cuidadosamente seleccionadas.
Blending sessions, donde los visitantes pueden crear su propio corte.
Degustaciones guiadas que permiten descubrir el potencial del terroir Los Chacayes.

Clases de cocina para explorar los sabores del Valle de Uco desde una mirada local.

Todo esto convive con el firme compromiso de la bodega por la sustentabilidad: desde la producción orgánica en los viñedos hasta prácticas responsables en todas las áreas del resort.

Casa de Uco no es solo un destino: es una experiencia transformadora que celebra el vino, la tierra y el alma de Mendoza.

Viña Cobos, la perspectiva de un soñador

Cobos

Viña Cobos es el resultado de una visión audaz: la de un enólogo que vio en el terroir mendocino el potencial para crear algunos de los mejores vinos del mundo. Desde sus comienzos, esta bodega ha sido sinónimo de excelencia, innovación y respeto por la tierra.
Ubicada en Perdriel, Luján de Cuyo, en un entorno donde los Andes parecen custodiar los viñedos, Viña Cobos se impone no solo por la calidad de sus vinos, sino por su arquitectura sobria y elegante, su compromiso con la sustentabilidad y una filosofía que prioriza la autenticidad del terruño.

Paul Hobbs y Viña Cobos: un sueño que se convirtió en legado

Detrás de cada muro de la bodega se percibe el carácter de su fundador, Paul Hobbs: precisión, serenidad, sensibilidad. Es un espacio donde todo está pensado para que el vino hable por sí solo. Hobbs logró posicionar a esta bodega como un faro dentro del mapa vitivinícola nacional e internacional.

La historia de Paul Hobbs en Argentina comenzó mucho antes de que existiera Viña Cobos. Su interés por los vinos del Nuevo Mundo lo llevó a explorar distintas regiones, y fue en Mendoza donde encontró una conexión especial.
Con una sólida formación en viticultura y enología en California, Hobbs fue parte de equipos míticos como el de Robert Mondavi y Opus One. Su inquietud lo llevó más lejos. En lugar de quedarse en lo conocido, se animó a apostar por una tierra que aún estaba en plena transformación.
Fascinado por el terroir y su cultura, Paul Hobbs decidió iniciar su propio proyecto en Argentina. Así nació Viña Cobos en 1997, fundado junto a Andrea Marchiori y Luis Barraud —quienes también habían trabajado en California— con el objetivo de elaborar vinos de alta gama. La Finca Marchiori, con viñedos de más de 80 años, da origen a sus etiquetas más emblemáticas: Cobos Malbec y Cobos Volturno.

No vine a enseñar, vine a aprender”, suele decir Hobbs. Y esa humildad, combinada con una mirada precisa, le permitió crear una bodega argentina con proyección global, sin perder el alma local.
Paul Hobbs fue nombrado como «el Steve Jobs del mundo del vino»- por la revista Forbes de Estados Unidos-.
Asesora a más de treinta bodegas y por medio de Paul Hobbs Wines representa viñedos en California, Francia y Armenia.


Una bodega pensada para destacar el vino

Viña Cobos se construyó con un propósito claro: elaborar vinos de excelencia en un entorno donde el diseño y la funcionalidad acompañen, sin distraer. La arquitectura de la bodega es moderna y discreta, con materiales nobles y espacios silenciosos.
Las instalaciones combinan tecnología de última generación con procesos manuales: desde la cosecha hasta la selección de uvas, todo se hace con cuidado extremo. Las barricas, mayormente de roble francés, se integran al paisaje de manera casi escultórica.
Viña Cobos posee viñedos en Perdriel y Las Compuertas – en Luján de Cuyo – en Los Árboles y Los Chacayes (Tunuyán), Villa Bastías (Tupungato) y La Consulta (San Carlos) en el Valle de Uco.

Vinos con identidad: precisión y elegancia

El porfolio de Viña Cobos está compuesto por etiquetas que reflejan una búsqueda constante de pureza y expresión del lugar. Las líneas principales son:

Felino
Frutados, ágiles y accesibles. Pensados para el disfrute cotidiano, pero con la impronta técnica de Hobbs. El Malbec, el Cabernet Sauvignon y el Chardonnay de esta línea son grandes aliados para quienes recién se inician en el mundo Cobos.

Bramare
Significa «anhelar» en italiano, y representa el corazón del proyecto. Son vinos de parcelas seleccionadas de Luján de Cuyo y Valle de Uco. Con mayor concentración, paso por barrica y potencial de guarda, Bramare expresa el alma del terroir con equilibrio y profundidad.

Cocodrilo Corte
Un blend poderoso, nacido casi por casualidad, que se convirtió en un ícono. Es un vino con estructura, notas especiadas y largo final.

Cobos
La línea ícono, con partidas limitadas y una selección rigurosa de las mejores parcelas. El Cobos Malbec ha sido calificado con 100 puntos por Wine Advocate. Son vinos que combinan intensidad, elegancia y una capacidad de evolución sorprendente.

Viña Cobos representa la madurez del vino argentino. Es la prueba de que el talento, cuando se combina con el respeto por el lugar y la visión a largo plazo, puede transformar un sector y transformar realidades.
Paul Hobbs soñó con crear grandes vinos en Argentina… y lo logró. Por sobre todo: dejó una huella y abrió un camino que hoy siguen muchas bodegas, en busca de identidad, excelencia y proyección internacional.


Más allá del Malbec: la revolución del Cabernet Sauvignon

Tras haber sido uno de los pioneros en posicionar al Malbec argentino en el escenario internacional, Paul Hobbs y su equipo en Viña Cobos se han propuesto un nuevo desafío: elevar al Cabernet Sauvignon argentino a un nivel de reconocimiento global. «Amo el Malbec, pero los consumidores en el mundo quieren más de la Argentina. Y cuando prueban el Cabernet Sauvignon de este país, les encanta», afirma Hobbs.
Para lograrlo, Viña Cobos ha intensificado su enfoque en esta variedad, explorando meticulosamente los terroirs más propicios de Mendoza, especialmente en Luján de Cuyo y el Valle de Uco.

Visitar la bodega es una experiencia íntima y transformadora.
Hay diferentes opciones para descubrir la diversidad de varietales, terroirs y expresiones de cada viñedo.
Las degustaciones permiten recorrer distintas líneas, conocer más sobre las prácticas enológicas, y sentir en cada copa el resultado de décadas de búsqueda y precisión.
Visitas disponibles de lunes a viernes a las 10:00, 12:00 y 15:00 hs; sábados y feriados a las 10:00 y 12:00 hs.

Dónde se encuentra Viña Cobos
Costa Flores s/n y, RN7 – Perdriel, Luján de Cuyo

¿Te gustaría recorrer esta historia en primera persona? Agendá tu visita aquí y viví el alma de Viña Cobos desde adentro.

¡Muchas gracias por tu linda compañía!

Familia Zuccardi: Pasión, legado y una visión infinita del vino argentino

Foto, gentileza: Familia Zuccardi


Una familia apasionada por el vino y un compromiso inquebrantable con la naturaleza, la calidad y la innovación.
Zuccardi representa mucho más que una bodega: es un símbolo del trabajo constante, del amor por la tierra y de una visión que transformó la vitivinicultura argentina.

En el universo del vino hay nombres que trascienden el tiempo. Uno de ellos es, sin dudas, Zuccardi, una empresa familiar que desde hace más de medio siglo trabaja con dedicación, sensibilidad y precisión.
Conquistaron paladares en todo el mundo y lograron elevar la producción de vino a la categoría de arte.
En esta nota, te invitamos a descubrir su historia: desde los orígenes en Maipú con el ingeniero Alberto Zuccardi, hasta el presente vibrante en Paraje Altamira con Sebastián Zuccardi y toda una nueva generación comprometida con el futuro.

Un legado que comenzó en Maipú

La historia de los Zuccardi comienza en Maipú, Mendoza, en la década del 60, cuando Alberto Zuccardi, un ingeniero visionario y apasionado, plantó sus primeros viñedos con el objetivo de probar un sistema de riego que había desarrollado. Lo que nació como una búsqueda técnica y con ganas de ganarle al desierto cuyano, se transformó pronto en una aventura familiar y una historia de amor con la vitivinicultura.

Alberto no solo sembró vides, diseminó un legado. Su determinación marcó un antes y un después. A su lado, Emma Zuccardi, su esposa, también dejó una huella imborrable. Fue una gran cocinera y anfitriona, y en honor a ese espíritu publicó un libro de recetas familiares que hoy forma parte del alma de la familia: un puente entre la cocina, la memoria y la tierra.

Su hijo, José Alberto “Pepe” Zuccardi, asumió luego el liderazgo de la bodega, aportando una mirada más integral y proyectándola hacia nuevos horizontes. En este recorrido familiar, Ana Amitrano, esposa de Alberto, tuvo un papel fundamental y hoy sigue al frente de la comercialización en el mercado argentino, manteniendo viva la conexión cercana con los clientes y consumidores locales. Su responsabilida y mirada sensible son los ingredientes perfectos para el crecimiento del proyecto.

Actualmente, la tercera generación —con Sebastián, Julia y Miguel Zuccardi— continúa ese legado con una impronta propia, combinando tradición, innovación y una profunda conexión con la tierra.

La bodega Santa Julia sigue siendo el corazón original del proyecto. Fundada en honor a la única hija de José Alberto Zuccardi. Ubicada en Maipú, Mendoza, Santa Julia ha sabido posicionarse como una de las bodegas más importantes del país, desarrollando líneas que reflejan frescura, equilibrio y una excelente relación calidad-precio, sin dejar de lado proyectos más experimentales y orgánicos que exploran nuevas formas de entender el vino argentino.
Conforman el equipo de Bodega Santa Julia: Rubén Ruffo, jefe de enología y Edgardo Cónsoli, gerente agrícola.
Desde este espacio se llevan adelante experiencias de enoturismo, educación y gastronomía.
Es un lugar que transmite historia, valor por los productos locales y cercanía.


Educación y desarrollo comunitario

La familia Zuccardi integra la responsabilidad social y ambiental en su modelo de negocio, fortaleciendo su impronta y contribuyendo al desarrollo sostenible de la comunidad. Para eso tiene diferentes programas:

  • Finalización escolar: La bodega promueve programas que permiten a sus empleados y sus familias completar la educación primaria y secundaria. Colabora con escuelas locales en Maipú, Santa Rosa y el Valle de Uco para fortalecer la educación en la región.​
  • Jardines maternales: Santa Julia cuenta con jardines maternales en sus fincas, como «Racimos de Sol» en Maipú y «Racimos de Colores» en Santa Rosa, brindando cuidado y educación a niños desde los 45 días hasta los 12 años, facilitando la conciliación laboral y familiar para sus empleados. ​
  • Talleres de costura: Se han establecido talleres de costura integrados por mujeres de la comunidad, quienes producen indumentaria para la empresa y clientes externos.

Sustentabilidad ambiental

  • Producción orgánica: Santa Julia es líder en la producción de uvas orgánicas en Argentina, con más de 300 hectáreas certificadas. Utilizan compostaje, humus de lombriz y prácticas de cultivo sostenibles para preservar la salud del suelo y la biodiversidad. ​
  • Gestión del agua: La bodega cuenta con una planta de tratamiento de aguas que permite reutilizar el agua en los viñedos, optimizando el recurso hídrico y reduciendo el impacto ambiental. ​
  • Concurso «Familia Zuccardi Sustentable»: Esta iniciativa invita a estudiantes y jóvenes profesionales a presentar proyectos que mejoren la sustentabilidad en la vitivinicultura, desde el cultivo hasta la gestión de residuos, fomentando la innovación y la conciencia ambiental en las nuevas generaciones. ​

Miguel Zuccardi y el alma del aceite de oliva argentino

Miguel Zuccardi se dedica el aceite de oliva. Al frente de Zuelo, la línea de aceites de oliva virgen extra de la familia, Miguel ha llevado esta categoría a lo más alto, con una búsqueda constante de excelencia y respeto por el producto.
Trabaja con diferentes variedades y métodos de elaboración que destacan la frescura, complejidad y el carácter del aceite argentino. Su labor ha posicionado a Zuccardi como un referente en el mundo olivícola, revalorizando esta noble tradición.
En Maipú (Mendoza) hay un total de casi 100 hectáreas plantadas. En Cañada Onda (San Juan) otras 220. Cuentan con más de 90 variedades de aceitunas, no todas son para elaborar aceite.  La principal y más emblemática es Arauco. También se encuentran: Genovesa, Picual, Arbosana, Amigdalolia, Arbequina, Coratina, Koroneiki, Empeltre, Farga, Frantoio, y muchas más.
Se visita la Bodega Santa Julia: De lunes a sábados: 10:00 hs | 12:00 hs | 15:00 hs | 16:00 hs. Domingos y feriados:
10:30 hs | 12:00 hs | 15:30 hs.
Reservas aquí.


El sueño de Altamira: Piedra Infinita

El crecimiento natural de la empresa los llevó a mirar hacia el Valle de Uco, donde el terroir se expresa con una intensidad única.
En Paraje Altamira nace Finca Piedra Infinita: un proyecto que va más allá de la elaboración de vinos. Allí se plantea una filosofía profunda basada en el respeto absoluto por el lugar.

Sebastián Zuccardi, tercera generación, lidera este camino con una con una mirada profunda y creativa, interpretando cada viñedo para transformarlo en un vino que refleje su esencia.
En Piedra Infinita la arquitectura se integra al entorno con una fuerza silenciosa.
Construida con piedras del mismo suelo, la bodega emerge como parte natural del paisaje.
Sebastián trabaja junto a un equipo enológico comprometido con la filosofía de la casa.
Laura Principiano, enóloga, y Martín Di Stefano, ingeniero agrónomo, forman parte esencial de esta sinergia creativa y técnica. Juntos, interpretan los suelos, climas y microparcelas para dar vida a vinos que reflejan con precisión y belleza su lugar de origen.

La cordillera con esas montañas cautivantes como fondo, los suelos aluvionales como cimiento, y la presencia de la piedra símbolo de origen.
Todo confluye en un espacio que honra la tierra y su historia.
Para visitar la bodega los horarios son: de lunes a domingo, visitas a las 09:30 hs – 11:00 hs – 12:30 hs – 15:00 hs. Todos los programas son con reserva previa.

Los vinos destacados de Zuccardi

Zuccardi elabora una gran diversidad de vinos, desde líneas frescas y accesibles hasta etiquetas icónicas reconocidas a nivel internacional.
Aquí algunos de sus grandes destacados:
Vinos como Finca Piedra Infinita Malbec, Concreto, Aluvional o Polígonos del Valle de Uco no solo han recibido altísimas puntuaciones por parte de críticos como Tim Atkin, James Suckling, Robert Parker y la revista Decanter, sino que se han convertido en embajadores de una nueva etapa del vino argentino: aquella que honra el origen por encima de todo.

Cada uno expresa con precisión el carácter de una parcela, la influencia del clima y la singularidad del suelo, especialmente en zonas como Paraje Altamira, Gualtallary o San Pablo.
Por ejemplo, Finca Piedra Infinita Malbec es pura elegancia y profundidad, con taninos firmes y una mineralidad que refleja las piedras del subsuelo.
Concreto, fermentado en huevos de hormigón sin paso por madera, muestra la fruta vibrante y una textura única.
Polígonos permite descubrir cómo el mismo varietal cambia según el lugar: es una lección líquida de geografía vitivinícola.

Más allá de los puntajes, hay algo que distingue a estos vinos: emocionan. Hablan con honestidad del terruño, de quienes los hacen, de un país que cree en su potencial.
Son vinos con alma, con historia, con propósito. Botellas que cuentan el viaje de una familia y el de una tierra que encontró su voz.

La experiencia gastronómica

En el universo Zuccardi, el vino y la gastronomía ocupan un lugar esencial, como una forma más de expresar la identidad y la cultura del lugar. Comer en Casa del Visitante o en el Restaurante Piedra Infinita es vivir una experiencia sensorial completa, donde los sabores, los aromas y la calidez del entorno construyen recuerdos.

Casa del Visitante, en Maipú, es el corazón tradicional de la familia. Un espacio diseñado cuidadosamente, rescatando los materiales de la región y creando un ambiente cálido para disfrutar del paisaje de los viñedos y de la montaña. Allí, las recetas caseras toman protagonismo, y entre ellas hay una estrella indiscutida: las empanadas de la Chacha, elaboradas en horno de barro, con esa masa crujiente y el relleno jugoso que guarda secretos transmitidos de generación en generación. La Chacha —símbolo de la hospitalidad mendocina— se convirtió en parte del alma del lugar. Además allí brilla el recetario de Emma Zuccardi, esposa de Alberto y abuela de Julia, Miguel y Sebastián, quien plasmó en un libro entrañable los sabores de la familia.

Foto, gentileza: Familia Zuccardi

Por otro lado, en Paraje Altamira, el Restaurante Piedra Infinita ofrece una propuesta más contemporánea y sofisticada, con una mirada puesta en el terruño y los productos locales. Cada plato está diseñado para dialogar con los vinos y con el paisaje: los Andes como fondo, los suelos pedregosos bajo los pies, y un menú que celebra la estacionalidad, la creatividad y el respeto por los ingredientes.

En ambos espacios, la cocina habla el mismo idioma que los vinos: autenticidad, sensibilidad y un profundo amor por la tierra.

Familia Zuccardi forma parte de lo mejor del sector enoturístico: esfuerzo, hospitalidad, sensibilidad y respeto por el origen.
El vino, como la vida, también se trata de sueños compartidos, de raíces fuertes y de caminos recorridos con pasión.

Vinos y Pasiones nació para contar historias como ésta. Donde la tierra, la familia y el vino se encuentran en su máxima expresión.

Bodega Doña Paula abre sus puertas al turismo: una experiencia única en el corazón de Luján de Cuyo


Por primera vez en sus 25 años de historia, Bodega Doña Paula, ubicada en el corazón de Luján de Cuyo, Mendoza, abre sus puertas al turismo, ofreciendo una propuesta exclusiva para quienes buscan desconectarse, deleitarse con la mejor gastronomía, disfrutar de paisajes excepcionales y degustar su amplio portfolio de vinos. A menos de una hora de la ciudad de Mendoza, la bodega brinda una experiencia inmersiva, rodeada de viñedos y naturaleza.
Fundada en 1997, Doña Paula se ha consolidado como un referente en la vitivinicultura argentina, obteniendo prestigiosos reconocimientos a nivel nacional e internacional por la calidad excepcional de sus productos. Con su apertura al turismo, la bodega invita a los visitantes a vivir de cerca el proceso detrás de sus vinos de alta gama y a descubrir el encanto único de su entorno.

Propuesta
Rodeada de viñedos y añosos sauces, Doña Paula ofrece un espacio gastronómico excepcional. Su sala de degustación, situada sobre un lago, brinda un ambiente único, ideal para quienes buscan relajarse, reconectar con la naturaleza y disfrutar de los placeres de la vida en un entorno verdaderamente mágico.

Terroir Camp: un viaje al corazón de nuestros viñedos
Para aquellos interesados en profundizar en el mundo de la viticultura y conocer más sobre el «efecto terroir», Doña Paula presenta el Terroir Camp. Esta experiencia única permite a los visitantes adentrarse en el detallado estudio liderado por el enólogo Martín Kaiser, explorando los suelos, altitudes y microclimas que influyen en la creación de cada vino. Además, el programa incluye información sobre las prácticas de sustentabilidad de la bodega.
La experiencia finaliza con una innovadora actividad de realidad virtual y una degustación de cinco de los mejores vinos de Doña Paula. 

Full Day Doña Paula
Para quienes deseen una experiencia más completa, la bodega ofrece el Full Day Doña Paula, que incluye un recorrido por los viñedos, experiencia de realidad virtual y una clase de cocina, donde los participantes podrán preparar platos típicos de Mendoza. El día culmina con un almuerzo de seis pasos, maridado con los mejores vinos de la bodega. 

Lunch Day: de la huerta a la mesa
Esta experiencia comienza con una visita guiada al viñedo y a la huerta de la bodega, donde los visitantes seleccionarán los vegetales que serán utilizados en la cocina. Luego, disfrutarán de un almuerzo con un menú de platos típicos mendocinos, maridados con los mejores vinos de Doña Paula, elegidos por el grupo. La jornada finaliza con la innovadora experiencia de realidad virtual. 

Lake Camp: conexión con la naturaleza y el vino
La experiencia Doña Paula Lake Camp invita a los visitantes a sumergirse en la naturaleza y conocer más sobre los viñedos, los suelos y el programa de sustentabilidad de la bodega. Esta visita incluye la experiencia de realidad virtual y culmina con una selección de cinco de los mejores vinos de Doña Paula, acompañados por una tabla de quesos y fiambres. 

Estas propuestas están disponibles en castellano, portugués e inglés, para garantizar una experiencia personalizada y accesible para turistas internacionales.Reservas y contactoLas reservas pueden realizarse a través del correo electrónico hospitality@donapaula.com.ar o llamando al +54 9 261 341-5739. Se recomienda reservar con anticipación para garantizar una experiencia personalizada.Con esta apertura al turismo, Bodega Doña Paula reafirma su compromiso con la excelencia y ofrece una oportunidad única para disfrutar de sus instalaciones en un entorno natural y encantador, rodeado de viñedos. Es la escapada perfecta para descubrir los secretos del terroir mendocino y disfrutar de una experiencia inolvidable.

Sobre Doña Paula

Bodega Doña Paula, establecida en 1997 en Mendoza, elabora vinos de alta gama con uvas provenientes 100 % de viñedos propios ubicados en las mejores zonas vitivinícolas del país. Actualmente cuenta con 800 hectáreas divididas en 4 fincas.Bodega Doña Paula cuenta con el certificado de Viña Sustentable en todos sus procesos de producción y elaboración del vino a partir de la implementación del Protocolo de Sustentabilidad Vitivinícola de Bodegas de Argentina.