Un Cabernet Franc Orgánico para celebrar la Bebida Nacional. Bousquet Reserve Cabernet Franc Orgánico 2023


Domaine Bousquet celebra el Día del Vino Argentino con su Bousquet Reserve Cabernet Franc Orgánico 2023, un vino elaborado a partir de uvas orgánicas provenientes de viñedos en Gualtallary a una altura de 1200 m.s.n.m., uno de los de mayor altura de Mendoza.

Todos los 24 de noviembre se celebra el Día del Vino Argentino, fecha en que fue declarado “Bebida Nacional” para resaltar el valor cultural que tienen el vino y la vitivinicultura, su arraigo en nuestra tierra y su rol constitutivo en la identidad argentina. En sus 27 años de vida, Domaine Bousquet es parte de la historia de la viticultura del país: es bodega pionera de Tupungato que ayudó a impulsar el crecimiento económico y social de la región; la mayor exportadora de vinos orgánicos certificados de Argentina y la primera del país que obtuvo la certificación ROC (Regenerative Organic Certified).

Con orgullo, Domaine Bousquet invita a alzar la copa por nuestra Bebida Nacional con su Bousquet Reserve Cabernet Franc Orgánico. “Un vino en el que buscamos mantener la frescura de la fruta y para lograrlo realizamos la cosecha en un punto de madurez en el que todavía no empieza a caer la acidez, obteniendo un vino vibrante y enérgico. Es un Cabernet Franc de mucha tipicidad y expresión en nariz, mucho pimiento rojo, atractivo, de buen volumen en boca, taninos amables y que tiene fluidez. Eso es bastante particular, es resultado de la zona en la que estamos en Valle de Uco que le da estas características a la variedad de profundidad y fluidez”, describe Rodrigo Serrano Alou, Enólogo de Domaine Bousquet. “El Malbec nos hace grandes en el mundo y el mercado argentino nos da la oportunidad de presentar otros vinos, donde el Cabernet Franc tiene muchos adeptos. Nuestro Reserva está a la altura de cualquier paladar exigente para celebrar al Vino Argentino”, afirma el enólogo.

La línea Bousquet Reserve Orgánico proviene de parcelas de viñedos orgánicos con rendimientos bajos, para la obtención de la mejor fruta. Los vinos de esta gama tienen un añejamiento en roble francés durante 6 meses el 50% del vino, tanto en tintos como en blancos. El excelente equilibrio entre fruta y madera realza la elegancia de cada uno de los vinos de la línea que se completa con los varietales Malbec, Cabernet Sauvignon, Pinot Noir y Chardonnay.

Sobre Domaine Bousquet

Domaine Bousquet es el legado de una larga y prestigiosa historia que lleva el apellido Bousquet. Una familia de cuatro generaciones de tradición vitivinícola, proveniente de la región de Carcassonne, al sur de Francia. La bodega nació en el año 1997, cuando la familia adquirió 240 hectáreas de tierras vírgenes en Gualtallary, Tupungato, Valle de Uco, actualmente considerado uno de los mejores terruños mendocinos.

Desde su origen, los viñedos de Domaine Bousquet han sido tratados de forma orgánica y actualmente reciben prácticas regenerativas y biodinámicas. El principal objetivo de la familia Bousquet es el de combinar las técnicas de elaboración francesas, con el clima y terroir excepcionales de la región. La filosofía de trabajo se enfoca en la preservación de la alta calidad de las uvas; por esa razón el manejo delicado del viñedo es el principio que rige a la bodega.

Los viñedos cuidados con prácticas orgánicas – regenerativas dan como resultado fruta de mayor concentración, permitiendo que el terroir se exprese de manera asombrosa. La enología está a cargo de Rodrigo Serrano Alou.

Un viaje al corazón del vino

El enoturismo es una experiencia que combina el amor por nuestra bebida nacional y el contexto que la rodea: cada copa, cada botella trae consigo una historia de tradición y el meticuloso oficio de elaboración. 

Más allá de las colinas de la Toscana, la región de Bordeaux (Burdeos), los paisajes escarpados de Valle de Napa o la Cordillera de los Andes conectando el Valle Calchaquíe, Cuyo y el sur de la Argentina, cada zona vitivinícola ofrece una historia única que se manifiesta a través de los viñedos, los vinos y las personas que protagonizan el proceso.

El enoturismo es una puerta de entrada a lugares únicos, locaciones turísticas de una belleza excepcional y una tradición que suele manifestarse en la cultura local: una experiencia inmersiva que también combina hospedaje y gastronomía, apoyando a pequeños productores, respetando el medio ambiente, y explorando el tacto de la vid, el aroma de las barricas y el sabor del vino.

Durante las últimas décadas, la cantidad de público que opta por la posibilidad de recorrer bodegas y regiones vitivinícolas ha ido en aumento, con un renovado entusiasmo tanto por la bebida como en el interés por los viajes locales y al extranjero. La posibilidad de catar y adquirir vinos directamente de las fuentes muchas veces implica precios sumamente considerables e incluso la ocasión de dar con rarezas.

Por estos pagos

En Argentina, el 78% de las bodegas cuentan con un área de turismo especializada: actualmente hay unos 380 establecimientos abiertos para tal fin -tres años antes, eran alrededor de 200-.

Sin ir más lejos, a mediados de 2023, 16 provincias que cuentan con viñedos recibieron un total de 300 millones de pesos por parte del Gobierno Nacional para fomentar el Enoturismo en su territorio: mejorar infraestructura, bienes y servicios que permitan aumentar la calidad de su oferta turística.

Se sabe que Mendoza es la meca del vino del país y cuenta con las mejores opciones para realizar Enoturismo, aunque Cafayate -en Salta- también aparece como uno de los lugares destacados, mientras que San Juan -la segunda provincia con más producción- completa el podio. Pero no hay que dejar de lado a Neuquén, con San Patricio del Chañar, una localidad a la sombra de Vaca Muerta que creció fuerte por la amplitud térmica y la calidad de sus uvas.

Innovación y nuevas propuestas

En busca de crear experiencias cada vez más inolvidables, la bodega mendocina Pulenta Estate inauguró recientemente su Degustación Sensorial, ofreciendo una manera singular de adentrarse en las propiedades aromáticas del vino. A través de 12 aromas naturales, una cata a ciegas permitirá identificar notas primarias (del varietal), secundarias (del proceso de vinificación) y terciarias (del envejecimiento en botella).

Un ejercicio que ha sido diseñado para entrenar el olfato y expandir el reconocimiento de aromas, para comprender a fondo el perfil aromático de cada vino, en el marco de una actividad que concluye con la degustación de cuatro ejemplares de la línea Gran Pulenta.

Un nuevo concepto de alojamiento en la Patagonia

Bodega Malma, el proyecto vitivinícola en San Patricio del Chañar, está apostando a un nuevo hospedaje de alta gama. Siguiendo la tendencia de sustentabilidad que se extiende a nivel mundial, la bodega sumó mini casas móviles Haiku, asociando un concepto minimalista que respeta el medioambiente y se enfoca en el detalle y en el confort.

Enmarcadas por las 127 hectáreas de viñedos, plantadas en su mayoría en 2001 y regadas por las aguas de deshielo del Río Neuquén, una primera etapa del desarrollo supondrá tres módulos que buscarán satisfacer la demanda del turismo vitivinícola. “Hoy es algo muy demandado en la región”, aclara Pedro Soraire, director de la bodega, que también cuenta con Casa Malma, a solo 1000 metros del edificio principal y del restaurante.

Sin dudas, se trata de un entorno ideal para los amantes del vino: pernoctar allí mientras se disfruta de la posibilidad de combinar paisajes increíbles y una gastronomía top con productos de estación pensados para el maridaje con los mejores varietales -principalmente Pinot Noir, Malbec, Merlot, Cabernet Sauvignon, Sauvignon Blanc y Chardonnay-.

En la Pampa Húmeda

«Finca Las Antípodas es el primer viñedo de Junín. El nombre no es casualidad: su ubicación geográfica se sitúa, de manera casi exacta, en las antípodas de Mendoza”, aseguran desde el emprendimiento creado por Mariano Tessone junto a tres socios amigos.

En 2013 plantaron vides en un campo de 6 hectáreas, en 2018 obtuvieron la primera cosecha -Malbec, Merlot y Cabernet Franc-, y cuatro años más tarde inauguraron una bodega propia donde actualmente producen cerca de 1.800 litros anuales.

Una iniciativa que comenzó como un hobby y que hoy es un trabajo que cuenta con el asesoramiento de las Universidades de Junín y Pergamino, además de alojamiento en containers, con pileta, y la posibilidad de realizar degustaciones: incluye cuatro vinos, picada con fiambres regionales y una charla explicativa del proyecto, con una duración de dos horas.

Día Internacional del Merlot

Cada 7 de noviembre, el mundo vitivinícola se viste de gala para rendir homenaje al Merlot, una de las variedades más apreciadas y reconocidas a nivel mundial. Este, se distingue por producir vinos elegantes, delicados y sedosos, caracterizados por su cuerpo estructurado, taninos pulidos y una acidez elevada que le otorga una longevidad destacable en botella.  

Estas propiedades lo convierten en un acompañante perfecto para carnes blancas, pastas, embutidos y una gran variedad de quesos. Descorchar un Merlot es abrir la puerta a una experiencia sensorial completa, que equilibra suavidad y distinción en cada copa.

Aunque esta cepa tiene sus raíces en el sudoeste de Francia –donde su nombre se asocia con el pájaro mirlo (merle, en francés), que se siente atraído por sus bayas–, el Merlot ha encontrado en las provincias argentinas un terreno donde desarrollarse con gran calidad. Mendoza, Río Negro, Neuquén y San Juan son las regiones donde esta uva alcanza su mejor expresión en el país, en zonas como Luján de Cuyo, Maipú, el Valle de Uco y Pedernal.

De esta forma, el Merlot registró en el año 2022 un total de 4.706 ha cultivadas, lo cual representa el 2,3% del total de vid del país

Te compartimos la opción de Pulenta Estate para disfrutar en este día: 

De intenso color rubí, aromas complejos a especias como orégano y notas a higos secos y cerezas. En boca se presenta armonioso, suave y un toque balsámico. Equilibrado en estructura, posee un final suave y agradable.

Es una uva proveniente de viñedos de finca «La Zulema», Agrelo, Lujan de Cuyo, Mendoza. 

45 Rugientes Merlot: Frescura y elegancia desde la última frontera del vino en la Patagonia

Otronia, nominada a Mejor Bodega del Nuevo Mundo por Wine Enthusiast, celebra el Día Internacional del Merlot con 45 Rugientes, el cual ha sido reconocido por Decanter como el Mejor Merlot de Sudamérica. Esta variedad, tradicionalmente asociada a la región de Burdeos, Francia, se ha consolidado como una de las cepas clásicas de las grandes zonas vinícolas del mundo y es la segunda variedad tinta más plantada a nivel mundial.

Para Juan Pablo Murgia, Enólogo de Otronia, “45 Rugientes Merlot es muy importante para nosotros, ya que de alguna manera ha logrado que se hable de un Merlot de la Patagonia extrema y es uno de los vinos que más satisfacciones nos ha dado últimamente”. Agregó: “Es una de las grandes variedades del mundo y puede alcanzar una fineza y delicadeza únicas. La principal característica del Merlot de Otronia es su origen, en el corazón de la Patagonia, en el paralelo 45°33′ Sur, probablemente, la última frontera al sur para cultivar viñedos”.

45 Rugientes Merlot 2022, este vino fue elaborado con uvas provenientes de nuestro viñedo Paico, en una parcela de una hectárea de esta variedad. Las vides se asientan en un suelo mayoritariamente arenoso en todo su perfil, con una fracción dominada por depósitos de arcilla de origen lacustre. El vino se elaboró en tanques de acero inoxidable, mediante fermentación espontánea y una maceración de 17 días. La crianza se llevó a cabo en un tonel de roble francés sin tostar durante 22 meses.

Para más información ingresar en www.otronia.com

Acerca de Otronia

Bodega Otronia, miembro de Alejandro Bulgheroni Family Vineyards, se sitúa en el centro sur de la Provincia de Chubut a orillas del lago Musters -llamado “Otrón” por los antiguos pobladores, a 50 km de la provincia de Santa Cruz. La Bodega posee 52 hectáreas de viñedos orgánicos en la latitud 45º33’00’ Sur con variedades de Pinot Noir, Merlot, Chardonnay, Malbec, Gewürztraminer, Riesling, Torrontés, Pinot Gris y Sauvignon Blanc. Es de las viñas más australes de Sudamérica y del mundo, elaborando vinos de alta calidad.

Las Antípodas: cuál es el viñedo que pone a Junín en el Mapa del Vino


Durante años, los amantes del vino que querían conocer un viñedo tenían que viajar hasta Mendoza. Sin embargo, desde 2020, esta experiencia es posible cerca de Capital Federal, gracias a Finca Las Antípodas, ubicada en Junín, a poco más de 260 kilómetros de la Ciudad  de Buenos Aires. El nombre «Las Antípodas» no es casualidad: su ubicación geográfica se sitúa, de manera casi exacta, en las antípodas de Mendoza, el tradicional polo vitivinícola argentino.


Las Antípodas: un nombre con historia 

El nombre «Las Antípodas» refiere a su ubicación diametralmente opuesta a Mendoza, situándose a más de 700 kilómetros en línea recta hacia el Este, a la misma latitud que San Rafael. Este juego de palabras, sumado al desafío de desarrollar un viñedo en una región no tradicional, marca el espíritu pionero del proyecto. 
Finca Las Antípodas se posiciona como una alternativa cercana y accesible para quienes buscan explorar el mundo del vino sin alejarse demasiado de Buenos Aires, así como demuestran que la pasión y el esfuerzo pueden llevar a la creación de vinos excepcionales, incluso en lugares inimaginables. 


“Es cierto que uno está acostumbrado a beber vinos de Cuyo, Salta o La Patagonia, pero también hay cada vez más regiones que tienen su propia personalidad y es divertido ir  probando vinos de distintos lugares que no sean todos iguales”, describe Mariano Tessone, uno de sus creadores, y suma: “Es un proyecto 100% juninense de la Pampa Húmeda y estamos orgullosos de eso, queremos mostrar las posibilidades que este lugar tiene”. 


Un proyecto con raíces locales 

La historia de Finca Las Antípodas comienza con Mariano Tessone (50) y Juan Pablo Richelmini (50), dos amigos juninenses apasionados por el vino, quienes decidieron implantar un viñedo. 


La pregunta era: ¿dónde llevarlo a cabo? Resultó que el padre de Mariano tenía unas tierras  en una zona de quintas de Junín, y cuando le sugirieron plantar el viñedo allí, respondió: «Si  me aseguran que voy a recibir vino, adelante, úsenla». Luego, pudieron ampliarse a otras  cinco hectáreas, conformando las seis en total que poseen hoy.

Mariano, abogado y exjugador de rugby, y Juan Pablo, conocido como «El Polle» en el ámbito avícola donde continúa trabajando, tenían un claro objetivo: “Queremos que Junín tenga su vino propio”. 


“Veníamos con mucho trabajo en Junín Golf Club, y con cuarenta años recién cumplidos, surgió la idea de lanzar un proyecto propio, unido a nuestra pasión y curiosidad por el vino”,  cuenta el abogado Mariano Tessone sobre el inicio de Las Antípodas. 


El desafío era grande, ya que en la región no existía tradición vitivinícola ni el know how  especializado necesario para desarrollar un proyecto de esta magnitud. Pero con  determinación y ayuda de expertos, lograron avanzar. Con el asesoramiento inicial de Gabriela Celeste, directora de la consultora líder Eno-Rolland, se delineó un proyecto  experimental que comenzó con la implantación de las primeras plantas de Malbec, Petit  Verdot y Cabernet Franc en noviembre de 2013. Así nació el sueño de un viñedo en la Pampa  Húmeda, con condiciones climáticas y de suelo muy distintas a las de las provincias  vitivinícolas tradicionales. 


“El proyecto Finca Las Antípodas representa un verdadero reto que demuestra que, con  dedicación, conocimiento científico y pasión, todo es posible. Aquí, el esfuerzo incansable  de los propietarios y su equipo cercano fue clave, junto con la aplicación de la ciencia para  lograr la producción de uvas saludables en una región donde antes era impensable  cultivarlas. Pero, sin duda, lo que impulsa cada avance es la pasión que se invierte  diariamente para hacer realidad este emprendimiento”, sostiene Celeste, reconocida  profesional en la industria y amplia trayectoria. 


Actualmente, Gerardo Pereyra es el winemaker y asesor principal, también juninense y estudioso del mundo del vino. “El valor agregado de Las Antípodas así como para cualquier otro productor de esta zona de la Provincia de Buenos Aires es la aventura de cosechar fruta  sana y elaborar vino”, cuenta Pereyra y agrega: “Las marchas climáticas en esta zona son  más disímiles año tras año que en otras zonas de la Cordillera de los Andes, pero la idea es  que respetemos lo que sucede en el campo, lo que nos dice y entrega la planta y a partir de  ahí, elaborar el mejor producto posible en cada año”


El camino a la primera cosecha 


Establecer un viñedo en Buenos Aires no estuvo exento de obstáculos. Las lluvias constantes  y la presencia de insectos propios de la región provocaron la pérdida de la primera cosecha  en 2017. A partir de esta experiencia, se implementaron planes de acción para adaptar el  manejo de la finca a las particularidades del clima local. Además, se colocaron mallas anti granizo para proteger las plantas de los pájaros, aunque este método también trajo desafíos  como la condensación de humedad, algo no demasiado conveniente dadas las  características climáticas de la zona. 


En 2018, finalmente, Finca Las Antípodas presentó su primer vino: Las Antípodas Field Blend  2018, un corte de 75% Petit Verdot y 25% Malbec, con una producción de apenas 600 botellas. 

Este vino fue el inicio de una serie de etiquetas que hoy incluyen también Ancellota y Marselan


«Nuestros vinos son frescos, con poco alcohol, con alguna nota herbácea y con poca  intervención de madera porque lo que queremos es que se exprese el terroir de la zona. Va  variando año a año y cada vino es distinto a otro en general. Tenemos ya cuatro vendimias  (2021 – 2022 – 2023 – 2024) y vamos aprendiendo día a día», relata Tessone sobre la  producción. 


Un espacio para el enoturismo 


Finca Las Antípodas es uno de los nueve viñedos que conforman la “Ruta del Vino de la provincia de Buenos Aires”. La finca no solo ofrece una experiencia enológica única, sino también un entorno perfecto para relajarse. Cuenta con tres guest houses estilo container  con capacidad para cuatro personas cada una, con vistas a la finca, rodeadas de viñedos  y con una piscina confortable para sumar frescura al disfrute del paisaje. El paquete de  alojamiento, que requiere reserva previa, incluye desayuno y degustación de vinos como  actividad opcional. 


Las degustaciones y otros eventos que incluyen gastronomía local también son parte del calendario habitual de la finca, tanto para quienes allí se alojan como para aquellos que la visitan por el día. (Para más información sobre los paquetes disponibles y eventos  programados consultar el Instagram, @lasantipodasok). 


El crecimiento los llevó a sumar socios, siempre manteniendo la esencia de ser un proyecto  de amigos: así se incorporaron Matías Noberasco “El Fiche” en 2018, y Juan Sarracín, “El Oso¨.