Bodega Vulliez Sermet y los viñedos del Litoral

Viajar, aprender sobre la cultura, los rincones de Argentina y comunicarlos es algo que nos apasiona. Descubrir nuevos lugares llena el alma, las personas y espacios forman parte de la identidad de los pueblos. Conocerlos te vuelve más sabio, saber qué hicieron en determinado momento de la vida que no se presentó sencillo, cómo lo resolvieron y salieron adelante.

Hoy te presentamos a la Bodega Vulliez Sermet que se encuentra en la localidad de Colón, en la provincia de Entre Ríos.
Una bodega que también cuenta con cabañas y piscina justo al lado de los viñedos.
Para descubrir un rincón de nuestro hermoso Litoral y además probar vinos varietales, de corte y espumosos.

Historia de la vitivinicultura de Entre Ríos

A estas tierras llegaron muchos suizos, del cantón de Valais, franceses de Alta Saboya e italianos del Piamonte. allá por el siglo XIX y ellos fueron quienes dieron impulso a la región y a la plantación de vides. Plantaron las variedades Malbec, Isabella, California, Cabernet Sauvignon, Tannat, Pinot Blanc y Semillón en blancas.

Fue Joseph Favre, un inmigrante suizo quien en 1874 dio inicio a la actividad vitivinícola en la colonia de San José. Tal cual como habían hecho sus abuelos en Europa, construyó su casa y la bodega al lado.
Entre 1894 y 1916 el país en términos de cultivo de la vid creció un 700 %. Para esa época, Entre Ríos era la cuarta productora nacional de vinos y uvas. Poseían 115 bodegas y 2.500 hectáreas de vides. Parte de esa producción se comercializaba en la provincia y a través de los puertos por el transporte marítimo. Se llevaban los productos a Buenos Aires, Rosario y Santa Fe. Y además se exportaba a Uruguay y Brasil.

En esa época había una fuerte cultura del vino y de todo lo relacionado con él. Concordia, Federación y San José eran grandes centros de esta actividad.
Sin embargo, esta floreciente obra a mediados de 1930 comenzó a mermar. Las provincias cordilleranas empezaban a presionar para tener en sus territorios la uva para la vinificación. La crisis de 1930 y posteriormente una ley de 1.936 del presidente Agustín P. Justo prohibió toda comercialización del vino que no fuera de origen cuyano.

Tristemente -contado por padres y abuelos – muchas bodegas de la zona tuvieron que tirar litros de vino a la calle cuando llegaron inspectores a cumplir con la ley. Muchos propietarios conservaron las vides, no así las bodegas. Algunos continuaron elaborando vino patero.
En el lugar de la vitivinicultura creció la citricultura, los cultivos de arroz, la ganadería y en los últimos años la soja.

Cerca del cambio de siglo, en 1998 gracias a la fuerza y la gestión del legislador Augusto Alasino, la actividad volvió a tomar el lugar que le habían arrebatado.
Jesús Vulliez en 2002 compró la vieja bodega a las nietas de Favre, situada en la ruta nacional 165
Esta bodega fue una de las tantas que quedó dejada de lado con la ley de prohibición.

Para alegría de muchos, la ley fue levantada en 1997 y la familia decidió traer a la luz ese preciado propósito de los abuelos.
En el 2003 se comenzó a restaurar la Bodega (la primera luego de la anulación de la ley) y se plantaron tres hectáreas de viñedos.
Actualmente la bodega cuenta con tecnología de avanzada, además que ha conseguido numerosos premios. Recibe visitas para que conozcas los viñedos, la elaboración de los vinos y con la opción de alojarse en unas hermosas cabañas.

Ubicación

La Bodega Vulliez Sermet se encuentra en la Ruta nacional N° 135, en el km 8, frente al acceso de Colón. Mail: bodega@vulliezsermet.com Te: (3447) 505095

Esperamos te haya gustado la entrada.

¡Muchas gracias por todas tus visitas y tus lindos comentarios!

Descubrí Casa de Uco: una experiencia de lujo entre viñedos y montañas

En Los Chacayes, uno de los terroirs más destacados del Valle de Uco, provincia de Mendoza, se encuentra un lugar que transforma el enoturismo en una experiencia integral: Casa de Uco.
Rodeado de viñedos orgánicos y con la bellísima cordillera de los Andes como telón de fondo, este emprendimiento une lo mejor de la hospitalidad de lujo con el respeto por el entorno natural y la identidad vitivinícola de la región.


El Lodge

Casa de Uco ha sido diseñado para integrarse armónicamente al paisaje, utilizando líneas arquitectónicas puras y materiales nobles.
El lodge cuenta con exclusivas habitaciones y villas privadas con vistas panorámicas a los viñedos y a la montaña, ofreciendo una experiencia de descanso sofisticado, silencioso y profundamente conectado con la naturaleza.
Cada espacio fue creado para brindar serenidad, confort y contemplación. Las habitaciones y suites se destacan por sus ventanales amplios, terrazas privadas y detalles de diseño que enaltecen la estética local. El servicio, atento y personalizado, complementa esta experiencia donde cada detalle está orientado al bienestar y la conexión con el entorno.


La propuesta gastronómica

La cocina de Casa de Uco es un homenaje al Valle de Uco. En su restaurante, el chef ejecutivo Pablo Torres lidera una propuesta basada en productos frescos de estación, muchos de ellos provenientes de su huerta orgánica, y otros seleccionados de pequeños productores de la región.

La carta varía según los ciclos de la naturaleza y ofrece platos que combinan técnica, creatividad y un profundo respeto por el producto local. El menú de pasos maridado con vinos de la finca es una experiencia sensorial donde cada plato potencia las características de los varietales. Además, se ofrece la posibilidad de disfrutar cenas privadas, almuerzos en la cava o picnics gourmet entre viñedos.


Casa de Uco invita a vivir el vino desde distintas perspectivas:

Cabalgatas, caminatas y paseos en bicicleta entre viñedos, ideales para conectar con el paisaje y la pureza del entorno.
Picnics gourmet entre viñedos, con productos artesanales y etiquetas cuidadosamente seleccionadas.
Blending sessions, donde los visitantes pueden crear su propio corte.
Degustaciones guiadas que permiten descubrir el potencial del terroir Los Chacayes.

Clases de cocina para explorar los sabores del Valle de Uco desde una mirada local.

Todo esto convive con el firme compromiso de la bodega por la sustentabilidad: desde la producción orgánica en los viñedos hasta prácticas responsables en todas las áreas del resort.

Casa de Uco no es solo un destino: es una experiencia transformadora que celebra el vino, la tierra y el alma de Mendoza.

¿Qué tinto marida mejor con un almuerzo patrio?

Vinventions comparte una selección de vinos tintos y opulentos de bodegas argentinas que eligen los tapones sustentables Nomacorc Green Line para celebrar el 25 de Mayo.

Esta fecha patria otoñal nos encuentra siempre disfrutando platos deliciosos para combatir el frío: guiso, locro, sopa. ¿Qué más placentero que saborear un riquísimo locro con un vino tinto que realce el plato? Mejor aún si lo hacemos al sol y acompañados de seres queridos. 

Este ritual tan significativo seguramente tendrá lugar en todas las mesas argentinas y Vinventions comparte algunos vinos tintos que serán dignos compañeros de esas comidas tradicionales patrias. 

¿Cuál es la particularidad de los tapones Nomacorc Green Line? Son tapones sustentables que, no solo protegen al vino para que evolucione correctamente sino que, además, son reciclables y tienen cero huella de carbono.Para la elaboración de estos tapones técnicos de alta tecnología, se utilizan biopolímeros derivados de la caña de azúcar, una materia prima renovable. 

Este 25 de Mayo, Vinventions invita a conocer y degustar estos tintos perfectos para acompañar con el tradicional locro. Estos proyectos se destacan por una filosofía en común: apostar a la sustentabilidad de manera integral, tanto en el viñedo como en el cierre final de sus botellas.

PUNTO FINAL CABERNET SAUVIGNON ORGÁNICO (BODEGA RENACER)

En el 2010, Bodega Renacer fue la primera bodega en certificar huella de carbono en el proceso de “delivery” de vinos hasta los depósitos de nuestros distribuidores y clientes alrededor del mundo. Luego de este hito implementaron prácticas de reciclaje e incorporaron insumos ecológicos.Desde Luján de Cuyo, Mendoza, llega este vino joven, pero con toda la personalidad e intensidad de un buen Cabernet Sauvignon combinado con un 10% de Cabernet Franc. De viñedos orgánicos y elaborado sin contacto con madera, se destaca por sus aromas de cerezas, grosellas y ciruelas maduras; complementado con pimiento asado y especias dulces (pimentón, pimienta). Entrada dulce, persistente en boca y final largo. Es un maridaje soñado para cualquier comida patria argentina. 

Tapado con Classic de Nomacorc Green Line

MARTIN FIERRO MALBEC (BODEGAS BÓRBORE)

Desde la provincia de San Juan, este 100% Malbec de la línea Martin Fierro busca expresar el espíritu argentino y transmitir la identidad nacional a través de nuestro varietal autóctono. Se trata de un vino joven, fácil de tomar y frutado. Con buen equilibrio, deja sabores dulces y tánicos en el paladar. Un excelente vino para acompañar carnes rojas como el infaltable asado de los domingos o el clásico locro del 25 de Mayo. También con empanadas de carne, pastas con salsa de tomate, cordero, cerdo asado y quesos suaves. 

Tapado con Classic de Nomacorc Green Line

MONTEAGRELO CABERNET FRANC (BRESSIA WINES)

El legendario enólogo mendocino Walter Bressia hizo de Monteagrelo una de las líneas más especiales de su bodega familiar, en la que fusiona el alma del varietal con un terroir único en el mundo: Agrelo, Luján de Cuyo, Mendoza“Monteagrelo es nuestra familia de vinos y, como en toda familia, cada uno expresa su identidad y personalidad varietal que los hace inolvidables e irrepetibles”, afirma Bressia. Para cerrar esta línea tan especial, cuenta con un eslabón final clave: los tapones Select de Nomacorc Green Line, que protegen a este Cabernet Franc elegante y equilibrado durante muchos años durante su evolución.

Tapado con Select de Nomacorc Green Line

HUMANAO GRAN RESERVA (BODEGA HUMANAO)

La Finca Humanao, perteneciente a la familia Franzini desde 1999, se encuentra ubicada a 2260 metros de altura en el fértil Valle de Molinos, Salta. Argentina. Su pasado histórico se destaca por la resistencia que dieron sus habitantes originarios: los Calchaquíes, a la conquista de los españoles. Aquí vivió el último gobernador español de Salta: Don Severo Isasmendi; pero también el último Inca que reinó en el Imperio en esa época: el cacique Humanao, en su honor, la Bodega lleva su nombre. Este Malbec salteño se destaca por sus aromas intensos y por su seductor color violáceo, es un fiel exponente de un Malbec de altura. Poderoso y elegante, es un ejemplar para atesorar: sólo se elaboraron 2500 botellas anuales.

Tapado con Reserva de Nomacorc Green Line

Día Nacional de la Olivicultura: Historia, territorio y sabor


El 24 de mayo se celebra el Día Nacional de la Olivicultura en Argentina, conmemorando que en esta fecha, en el año 1591, se radicó el primer asentamiento español en la ciudad de Aimogasta, La Rioja. En ese lugar se encuentra un olivo declarado árbol histórico nacional, símbolo del arraigo de esta noble planta en nuestras tierras.


El origen del olivo en Argentina

El olivo llegó a América con los colonizadores españoles en el siglo XVI. En el territorio que hoy es Argentina, los primeros ejemplares se plantaron en la región de Cuyo durante el período colonial, especialmente en La Rioja, San Juan y Mendoza. El clima seco y los suelos pedregosos ofrecieron condiciones ideales para su desarrollo. Desde entonces, la olivicultura ha evolucionado y se ha consolidado como una de las actividades agrícolas más importantes del país.

Principales provincias olivícolas

Argentina cuenta con más de 100.000 hectáreas destinadas al cultivo del olivo. Las principales provincias productoras son:

  • La Rioja: pionera y una de las mayores productoras de aceitunas del país.
  • Catamarca: se destaca por la calidad de su aceite de oliva virgen extra.
  • San Juan: importante tanto en la producción de aceitunas de mesa como de aceite.
  • Mendoza: combina viñedos y olivares, siendo referente en productos gourmet.
  • Córdoba y Buenos Aires: en los últimos años han incorporado cultivos con excelentes resultados.
  • Salta, Neuquén y Río Negro: también presentan emprendimientos olivícolas en crecimiento.

Variedades más cultivadas en Argentina

Entre las principales variedades de olivo cultivadas en el país se encuentran:

  • Arbequina: de origen español, muy apreciada por su alta productividad y excelente calidad de aceite.
  • Arauco: variedad autóctona argentina, ideal tanto para aceitunas de mesa como para aceite virgen extra. Destaca por su sabor intenso y frutado.
  • Manzanilla y Empeltre: tradicionales variedades españolas adaptadas con éxito al clima local.
  • Frantoio y Leccino: de origen italiano, cada vez más utilizadas por su perfil aromático y elegante.

Usos del olivo en la cocina

El olivo no solo nos regala su fruto, la oliva o aceituna, sino también el preciado aceite, base de la cocina saludable y mediterránea. Sus aplicaciones son tan versátiles como sabrosas:

Preparaciones con aceitunas

  • En picadas y aperitivos junto a quesos, embutidos y panes artesanales.
  • En ensaladas, como la griega o la criolla con un toque de oliva negra.
  • En guisos y estofados, aportando profundidad de sabor.
  • En empanadas, panes y pizzas, tanto en la masa como en los rellenos.

Usos del aceite de oliva

  • Como base para aderezos y vinagretas.
  • En salteados y cocciones suaves, gracias a su estabilidad térmica.
  • En repostería saludable, reemplazando manteca o aceites refinados.
  • En conservas artesanales de vegetales o pescados.
  • Para terminar platos, realzando sabores con solo unas gotas.

La olivicultura argentina combina historia, tradición e innovación. Hoy más que nunca, revalorizar este cultivo es apostar por la sustentabilidad, la salud y el sabor.

Gracias por leernos. ¡Seguimos compartiendo pasiones!

Un Chardonnay con historia: la nueva expresión de La Flor

La Flor, la línea de vinos impulsada por la nueva generación de la bodega Pulenta Estate, presenta su más reciente lanzamiento: La Flor Chardonnay. Este proyecto, liderado por Edu, Diego y Nina Pulenta —la cuarta generación de la familia— junto al equipo más joven de enólogos de la bodega, nace con el espíritu de contar su propia historia y dejar su huella en un legado familiar de más de 100 años.

“Desde que tomamos La Flor en nuestras manos, supimos que debía crecer con nosotros. Cada vino de esta línea es una pieza de nuestra historia, una mirada propia dentro de un legado de más de 100 años. Y dentro de esa evolución, diseñar un Chardonnay para La Flor era un paso natural” expresa Nina Pulenta, Brand Ambassador para Europa y Asia.

El Chardonnay es un ícono del mundo del vino, un varietal que ha conquistado generaciones y fronteras. Pero para la familia Pulenta es, sobre todo, un recuerdo. De la mesa familiar, de las conversaciones interminables y de Don Antonio, el abuelo que nunca dejaba faltar un buen vino blanco en su copa. 

Hace ya 3 años que La Flor cambió su imagen, un re branding radical y poco visto en la industria. El nuevo Chardonnay de La Flor sostiene la misma imagen, con una botella elegida especialmente para este vino con un color verde tenue que además también es una botella ecológica.

“La verdad es que el cambio de La Flor ha sido una revolución. Nos lo elogian muchísimo, tanto la etiqueta como la manera que estamos comunicando la marca en redes sociales y en presentaciones – no es algo que se hacía en el mundo del vino. Estamos muy contentos con mis primos porque no es fácil animarse y ha sido un éxito. Sin dudas que el producto tiene que estar a la altura, y nuestra calidad siempre es el punto de partida. Pero fue toda una apuesta que ha logrado reconocimiento, sobre todo de diseñadores y artistas que son nuestro público” comenta Nina Pulenta.

Así nace La Flor Chardonnay, como cada vino de esta línea: la esencia, con la historia y con el deseo de compartirlo de esta cuarta generación de bodegueros.

Sobre El Chardonnay

El Chardonnay es la uva blanca más prestigiosa y bebida del mundo y aunque su origen está en la Borgoña francesa, se adaptó muy bien a otros lugares, desde los climas fríos de la Champagne hasta los más cálidos de Australia. Su fama trascendió de tal manera que hoy no existe país productor de vinos que no tenga implantada la cepa. Sus virtudes naturales son muchas: blancos estructurados, con volumen y elegancia y, por lo bien que se lleva con la madera, tiene mucho potencial de guarda. Sus aromas más frecuentes recuerdan a frutas tropicales, miel, frutas secas, manteca y notas florales.