Brotación: el renacer de la vid

Foto: Bemberg Wines

Hoy te hablamos de la brotación ese momento tan especial para la planta de la vid, cuando luego de la yema comienza a echar hojas.

Así la primavera se prende de la planta y ella retoma su ciclo anual.
En este proceso es importante que luego de la poda hayan quedado sólo los brotes que van a ser necesarios para de este modo evitar exceso de uvas y vegetación.
Las fechas de brotación tienen que ver con cada variedad de uva, puede variar y se dan en la primavera.

La vid en peligro

Algo que siempre viticultores/as están pendientes es del riesgo de heladas, que en el Hemisferio Sur pueden darse hasta Diciembre.
Desde ya que depende de varios factores, por ejemplo, cuando las viñas están plantadas en una pendiente eso facilita que las heladas no sean tan dañinas, ya que el aire que se enfría se desplaza hacia las áreas más bajas.
Además es importante seleccionar uvas de brotación tardía, para escapar de los daños provocados por las heladas primaverales, que pueden afectar las flores y los frutos en sus primeros estadios.

Poniendo el pecho

El riesgo de las heladas es complejo, en muchos casos obliga a que enólogos/as, ingenieros agrónomos y personas encargadas de los viñedos a estar en alerta aún de madrugada.
Se suman noches sin dormir, por eso siempre es tan importante que cuando abras una botella de vino tengas en cuenta cuánto trabajo hay detrás de ella.

Hay diferentes métodos que se utilizan para combartir las heladas.

– Suelen colocarse «barreras» de aire, es decir árboles (en la Patagonia y otras regiones son muy comunes los álamos) ,arbustos o terraplenes.

– Se recomienda una poda que ubique los racimos a mayor altura del terreno esto es para proteger la vid, también que la misma se efectúe tardíamente para que la brotación se retrase.

– Riego por aspersión: por medio de aspersores se aplica una película de agua sobre las uvas que se congela y así el mismo hielo es el que protege a los frutos y a las hojas de temperaturas inferiores a los cero grados. Esta técnica tiene que tener cuidado cuando comenzar, cuando detenerla y la cantidad de agua a emplear.

– Riego de superficie: a veces se realiza un riego por inundación o “manto”, así el agua libera lentamente su calor al enfriarse, la contra es que si la helada se prolonga, se forma hielo. Si bien su costo es bajo puede traer enfermedades por humedad de las raíces.

– Calor: se brinda calor a través de calentadores, es decir tachos con carbón en las puntas de las hileras que se prenden y generan un microclima, se sube la temperatura del aire que rodea a las plantas.

Dedicamos esta entrada a quienes caminan y resguardan los viñedos de nuestra querida Argentina.

¡Muchas gracias por tus cálidos comentarios y visitas al blog!

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