
La Syrah, también conocida como Shiraz en algunos países, es una de las uvas más fascinantes y reconocidas del mundo del vino. Su historia está rodeada de misterio y relatos populares que han contribuido a su encanto.
Una de las leyendas más difundidas sostiene que esta uva habría sido utilizada en la Última Cena, aunque no existe evidencia histórica que lo respalde. Lo que sí se sabe es que en la región de Judea hace más de dos mil años se cultivaban otras variedades locales, mientras que la Syrah como tal se consolidó mucho después.
Los estudios genéticos modernos han determinado que la Syrah es fruto del cruce entre dos antiguas uvas francesas: la Dureza y la Mondeuse Blanche.
Con el tiempo, esta cepa se expandió por el mundo, adaptándose a climas cálidos y fríos, y adoptando en países como Australia el nombre de Shiraz. Este recorrido global convirtió a la Syrah en un símbolo de elegancia y potencia, capaz de crear vinos que despiertan pasiones y que se reconocen instantáneamente por su carácter distintivo.
Ha sido utilizada como uva de corte, es decir para blends. Da vinos bastante concentrados en color y especiados.
Es una de las variedades que se da muy bien en Francia, en el Ródano, en el valle del Hermitage, en la Côte-Rôtie, se lo usa como corte con la cepa blanca Viognier, y en Chateauneuf du Pape. Es protagonista dentro de los blends GSM Grenache, Syrah y Mourvedre.
Es una de las cepas emblemáticas de Australia. Se lo cultiva también en Estados Unidos (Napa Valley), Nueva Zelanda, Sudáfrica, Uruguay, Chile, en España, Italia, Portugal,
Aquí en nuestro país, la Syrah se ha adaptado de manera notable y se encuentra cultivada en numerosas provincias, cada una con condiciones que le aportan matices propios.
En San Juan, la uva prospera en valles soleados con suelos pedregosos y clima árido, lo que da lugar a vinos intensos, concentrados y con gran estructura, los Syrahs del Valle del Pedernal destacan por su altitud, que favorece un gran contraste térmico entre el día y la noche, aportando frescura, complejidad aromática y elegancia a los vinos.
En Mendoza, los departamentos de Barrancas y Valle de Uco producen ejemplares que combinan potencia y suavidad gracias a sus suelos variados y su exposición solar óptima.
Más al norte, en Jujuy, la Quebrada de Humahuaca ofrece viñedos con altitudes extremas, generando Syrahs de alta acidez, marcada mineralidad y sabores únicos que reflejan su terroir andino.
Salta y Tucumán, con sus alturas y climas secos, aportan vinos aromáticos y concentrados, mientras que Catamarca y La Rioja ofrecen suelos desérticos y amplitudes térmicas que potencian los sabores de la fruta madura y las especias.
En La Pampa, Neuquén y Río Negro, las condiciones de clima más frío y vientos constantes permiten vinos con marcada acidez y buena estructura, además de beneficiarse con la combinación de riego controlado, amplitud térmica y suelos variados, resultando en ejemplares elegantes, con taninos firmes y aromas profundos.
Así, cada región contribuye con su impronta, demostrando la versatilidad de la Syrah en la diversidad de climas y paisajes argentinos.
Características organolépticas
Los vinos de Syrah destacan por su intensidad aromática y complejidad. En nariz, suelen presentar frutas negras maduras, pimienta, especias y delicadas notas florales que recuerdan a la violeta. En boca, su estructura puede variar: algunos ejemplares son suaves y aterciopelados, mientras que otros son potentes, con taninos firmes y gran capacidad de envejecimiento. Esta diversidad permite que la Syrah acompañe con maestría desde carnes rojas y guisos hasta platos especiados y quesos maduros.
Maridajes
La versatilidad de la Syrah también se refleja en sus maridajes. Los clásicos combinan perfectamente con carnes rojas asadas, estofados, cordero y embutidos, donde sus taninos y cuerpo equilibran la intensidad de los sabores.
Armoniza de manera excelente con guisos especiados, platos a la parrilla y quesos maduros, realzando las notas frutales y especiadas del vino. Avanzando hacia opciones menos tradicionales, la Syrah puede acompañar platos con salsas a base de frutos rojos, carnes de ciervo o cerdo ahumado, e incluso algunas preparaciones con curry o especias dulces que complementan su perfil aromático.
Esperamos te haya gustado conocer más sobre esta uva tan particular y que pronto tomes alguno de los tantos vinos que la tiene como varietal o corte.
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