Hola, este es tu espacio de información y disfrute.
Nos especializamos en el enoturismo, la gastronomía y recetas caseras. Hacemos foco en el análisis sensorial, capacitaciones y talleres acerca del mundo vitivinícola.
En este blog vas a encontrar diferentes sectores en donde aprender disfrutando.
El Concurso Mejor Sommelier de Argentina, organizado cada tres años por la AAS, celebra en 2025 su décima edición, consolidándose como una verdadera plataforma de proyección internacional para los profesionales del vino.
Durante las primeras jornadas, los participantes se enfrentaron a pruebas teóricas, catas a ciegas y ejercicios de servicio, evaluados por un jurado integrado por destacados referentes locales e internacionales. Además de demostrar sus conocimientos sobre vinos, los concursantes debieron resolver desafíos vinculados a otras bebidas —como destilados, cervezas, café, té y sake—, geografía vitivinícola, gastronomía y cultura general.
Las pruebas prácticas los pusieron frente a situaciones reales de servicio, en las que se valoró no sólo la precisión técnica, sino también la empatía, la comunicación y la capacidad de transmitir conocimiento con claridad y elegancia.
El resultado fue una competencia vibrante que confirmó la madurez, diversidad y solidez de una profesión en pleno crecimiento.
La gran final: talento, emoción y camaradería
El cierre del #SOMMARG25 fue una verdadera celebración. En un auditorio colmado por colegas, socios de la AAS, periodistas, bodegas y entusiastas del vino, los tres finalistas —Alma Cabral Arrieta, Patricio Zárate y James Still— ofrecieron un espectáculo de profesionalismo y sensibilidad, donde el conocimiento se combinó con el carisma y el respeto por la hospitalidad.
La jornada también incluyó una feria de vinos de bodegas auspiciantes y una Masterclass de Sake, que convirtieron al evento en un espacio de encuentro y aprendizaje para toda la comunidad de sommeliers.
Con este triunfo, Alma Cabral Arrietase suma al destacado grupo de profesionales que llevan la sommellerie argentina a la escena global, reafirmando el rol de la AAS como formadora de referentes y embajadores del vino argentino en el mundo.
Alma es sommelier egresada de CAVE (Centro Argentino de Vinos y Espirituosas) y fue finalista del Concurso Mejor Sommelier de Argentina 2022. Con amplia experiencia en servicio, trabajó en restaurantes como Sucre, Aldo’s, Casa Coupage, Restó, La Bourgogne y Tegui, además de realizar una pasantía en Le Suquet – Maison Bras (Francia). Actualmente es ejecutiva de cuentas en las distribuidoras Áurea y Punto, docente en CAVE, brinda también degustaciones y asesorías especializadas.
Nacida en Asunción, Paraguay.
El segundo lugar del certamen quedó para Patricio Zárate , mientras que James Still se llevó el tercer lugar de la premiación.
Una profesión que refleja al vino argentino
La sommellerie argentina atraviesa un momento de enorme crecimiento. Hoy el sommelier no sólo es un especialista en vinos, sino un comunicador, un educador y un nexo entre la vitivinicultura, la gastronomía y el público.
En la actualidad, el oficio demanda un conocimiento integral: desde la enología, la geografía y los idiomas hasta la hospitalidad, la cultura y la comercialización. Esa amplitud es la que el Concurso Mejor Sommelier de Argentina pone a prueba y celebra en cada edición, consolidando el profesionalismo y la proyección de quienes integran esta comunidad apasionada.
Acerca de la Asociación Argentina de Sommeliers (AAS)
La AAS es una asociación civil sin fines de lucro fundada en 2001, miembro de la Association de la Sommellerie Internationale (ASI) desde 2002. Promueve la cultura del vino y otras bebidas, impulsa la formación profesional y representa a los sommeliers argentinos en el mundo.
Actualmente cuenta con más de 190 socios activos y la colaboración de más de 90 bodegas de todo el país, además de entidades como COVIAR, CFI, Fondo Vitivinícola Mendoza y Wines of Argentina.
Cada publicación la ideamos con mucho amor. Para nosotros es un placer que nos visites y esperamos que todo lo que te guste lo compartas con tus seres queridos. Qué tengas una hermosa vida!!
El empresario argentino Alejandro Pedro Bulgheroni fue galardonado con el “Lifetime Achievement Award” en los Wine Star Awards 2025, otorgados por la reconocida revista estadounidense Wine Enthusiast. Este premio se encuentra entre los más respetados del mundo del vino y distingue a las personalidades e instituciones que han contribuido de manera excepcional al desarrollo y la evolución de la industria a nivel global.
El reconocimiento —que será entregado durante una gala en Nueva York, en enero de 2026— celebra la trayectoria de Bulgheroni y su pasión por transformar una profunda conexión con la tierra en un proyecto vitivinícola de alcance internacional: Alejandro Bulgheroni Family Vineyards (ABFV), un grupo que reúne 15 bodegas en seis países —Argentina, Uruguay, Estados Unidos, Italia, Francia y Australia— guiadas por una misma filosofía de autenticidad, excelencia y respeto por el terroir.
“Mi conexión con la tierra comenzó de otro modo, pero con el tiempo descubrí en el vino una forma de unir tradición, naturaleza y comunidad. Hoy mi mayor satisfacción es ver cómo cada viñedo expresa su propia cultura, y cómo ese espíritu trasciende a través de nuestros vinos”, expresó Alejandro Pedro Bulgheroni.
Hoy, Alejandro Bulgheroni Family Vineyards abarca más de 1.150 hectáreas en todo el mundo: una expresión viva de una filosofía basada en la excelencia, la sustentabilidad y el sentido más puro del origen.
Cada una de estas bodegas comparte un mismo espíritu: crear vinos que reflejen el alma del lugar, elaborados con profundo respeto por la naturaleza, la innovación y las personas que los hacen posibles.
Sustentabilidad, coherencia y legado
A lo largo de su carrera, Alejandro Pedro Bulgheroni ha impulsado una visión de largo plazo basada en la sustentabilidad integral, que incluye eficiencia hídrica, energías renovables, trazabilidad y programas de capacitación para retribuir a la tierra y a las comunidades lo que ellas brindan.
Pero su filosofía va más allá de los viñedos y del vino, “Más que viñedos, más que propiedades, cada destino refleja una filosofía de herencia, cultura y lujo sustentable. No se trata del lujo por el lujo mismo, sino de coherencia. Si nuestros vinos se elaboran con precisión, integridad y excelencia, cada experiencia para nuestros huéspedes debe reflejar esos mismos valores. Para mí, la hospitalidad cinco estrellas es precisión emocional: cuando cada detalle se percibe como algo natural, pero con un profundo sentido”, afirma Alejandro Pedro Bulgheroni.
“Más que elaborar vino, buscamos crear experiencias que reflejen el espíritu de cada lugar, donde el visitante pueda sentir el alma del viñedo y conectar con la naturaleza”, agrega.
Un reconocimiento al espíritu del vino
Con este premio, Wine Enthusiast celebra no sólo una carrera, sino una filosofía que combina innovación, tradición y hospitalidad.
“El verdadero éxito no se mide por las estrellas ni por los premios, sino por los recuerdos que dejamos en quienes nos visitan: el silencio de los viñedos, la calidez de nuestra gente y la huella de nuestras raíces”, concluye Alejandro Pedro Bulgheroni.
El Lifetime Achievement Award se suma a una extensa lista de reconocimientos internacionales que posicionan a Alejandro Bulgheroni Family Vineyards entre los grupos vitivinícolas más prestigiosos y coherentes del mundo, embajadores de un estilo que combina elegancia, sustentabilidad y una profunda pasión por la tierra.
Acerca de Alejandro Bulgheroni Family Vineyards (ABFV):
Presente en seis países y con más de 1.150 hectáreas cultivadas, Alejandro Bulgheroni Family Vineyards (ABFV) es la materialización de una visión: unir tradición, naturaleza y comunidad a través del vino.
Desde la Patagonia al Valle de Napa, de Toscana a Burdeos, cada bodega del grupo expresa su origen con autenticidad y respeto por la tierra. Guiado por la filosofía de su fundador, Alejandro Pedro Bulgheroni, ABFV busca crear vinos que emocionen, reflejen el alma del lugar y dejen una huella duradera en quienes los disfrutan.
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Pensar que durante años las uvas criollas fueron vistas como simples variedades de volumen, sin el prestigio de las cepas europeas. Sin embargo, en los últimos tiempos, algo cambió. Enólogos curiosos, productores apasionados y consumidores atentos comenzaron a redescubrirlas. Hoy vuelven a ocupar un lugar que nunca deberían haber perdido: el de las verdaderas pioneras del vino argentino.
¿Qué son las uvas criollas?
Se llama “uvas criollas” a aquellas variedades nacidas en suelo americano a partir de las primeras vides traídas por los colonizadores españoles en el siglo XVI. Estas plantas, adaptadas al clima y a la geografía del continente, dieron origen a nuevas cepas a través de cruces naturales. Son, en cierto modo, hijas del mestizaje: descendientes de uvas europeas que encontraron aquí su propio carácter y personalidad.
Por eso, aunque su origen remoto se remonte al Viejo Mundo, las Criollas son parte del patrimonio vitivinícola más auténtico de Sudamérica. Representan siglos de trabajo, de adaptación y de cultura rural.
Un poco de historia
Las primeras vides llegaron al territorio argentino con los misioneros, que necesitaban vino para las celebraciones religiosas. Rápidamente se extendieron por las zonas más fértiles, desde Cuyo hasta el Noroeste. Durante más de tres siglos, las Criollas dominaron el paisaje vitivinícola argentino. Sus racimos eran abundantes, resistentes al clima y fáciles de cultivar.
Sin embargo, a mediados del siglo XX, la vitivinicultura argentina tomó otro rumbo. Se priorizó el rendimiento por sobre la identidad, y las uvas criollas quedaron relegadas frente al avance de cepas internacionales como Malbec, Cabernet Sauvignon o Chardonnay. Muchas de ellas fueron arrancadas o destinadas a vinos de mesa. Durante décadas, su nombre estuvo asociado a lo simple y masivo.
Hasta los albores del siglo XX, las uvas solían plantarse mezcladas, en viejos parrales donde convivían distintas variedades. Las criollas son consideradas autóctonas porque nacieron en nuestro suelo, a partir de la adaptación de cepas traídas por los colonizadores. Su origen genético remite a la Moscatel de Alejandría, introducida en América por los jesuitas. Con el tiempo, se expandieron por Argentina, Chile, Perú y Bolivia, dando lugar a una familia de uvas con identidad propia.
Las dos cepas fundacionales de la viticultura en Latinoamérica son Listán Prieto y Moscatel de Alejandría. Estos dos pilares varietales sostuvieron los primeros desarrollos de la vid en el continente y fueron fundamentales en la construcción de los bases del sector vitivinícola sudamericano. A medida que la viticultura iba creciendo desde México hacia el norte de los Estados Unidos, también lo hacía hacia el sur, llegando a Perú, Chile, Bolivia y Argentina, donde estas uvas marcaron el comienzo de una tradición vitivinícola que perdura hasta hoy. Su presencia histórica no solo dio origen a las regiones productoras, sino que también formó parte de la identidad vitícola que define gran parte de la América Latina actual.
Durante años tuvieron mala fama: se las consideraba uvas de bajo valor enológico. Sin embargo, como bien dice el reconocido enólogo Ángel Mendoza, “no hay uvas malas, hay vinos malos”. Y esa frase resume a la perfección el cambio de mirada que hoy las vuelve a poner en valor.
El rescate de una identidad
Afortunadamente, las tendencias cambian. Hoy el mundo del vino valora cada vez más la autenticidad, la historia y la conexión con el origen. En ese contexto, las criollas resurgieron como símbolo de diversidad y orgullo local.
Investigadores del Instituto Nacional de Vitivinicultura y enólogos de distintas provincias comenzaron a estudiar su genética y a rescatar antiguos parrales. Con el tiempo, aparecieron etiquetas que sorprendieron por su frescura, ligereza y expresión frutal. Las criollas dejaron de ser un recuerdo para transformarse en una alternativa moderna y seductora.
Principales variedades Criollas
Entre las más conocidas se encuentran Criolla Chica, Criolla Grande, Pedro Giménez, Moscatel de Alejandría, Moscatel Rosado, Cereza y Mollar de América. Cada una tiene su historia y su expresión particular:
Criolla Chica: uva tinta, de racimos pequeños y piel delgada, da vinos sutiles, frescos y de baja graduación alcohólica. Es la misma uva que la País de Chile, la Negra Mollar del Perú y la Misión de Estados Unidos. Hoy se la elabora con técnicas que realzan su delicadeza.
Criolla Grande: uva tinta, de gran extensión en los viñedos antiguos, produce vinos ligeros, con notas a frutas rojas y gran versatilidad gastronómica.
Criolla Blanca: uvas que se encuentran en los patios de las familias. Da vinos con perfil aromático exótico y salvaje.
Pedro Giménez: uva blanca, ampliamente cultivada en Mendoza, aporta vinos blancos suaves y florales, muy valorados por su simpleza honesta.
Cereza uva rosada, ofrece una experiencia única y distinta de los vinos tradicionales
Moscateles: dan vinos aromáticos, de acidez equilibrada y gran carácter regional.
Canela: algunos parrales datan de 1940 y 1960. Es una uva rosada intenso, de pulpa blanda, muy aromática, susceptible a la podredumbre, porque su racimo es muy apretado. Es bastante rendidora
Las criollas y el enoturismo
El renacimiento de estas variedades también abrió una nueva puerta para el turismo del vino. Hoy, quienes visitan bodegas en el Valle de Uco, San Juan o el Norte argentino pueden descubrir experiencias centradas en estas uvas: recorridos por antiguos parrales, degustaciones comparativas y charlas que muestran cómo el pasado y el presente se entrelazan en cada copa.
El visitante conecta con una herencia viva. Las criollas cuentan la historia de nuestros abuelos viticultores, de los inmigrantes que trajeron sus saberes, y de los jóvenes enólogos que hoy reinterpretan ese legado con técnicas modernas.
Un futuro con raíces
Las uvas criollas se ganaron nuevamente el respeto del mundo vitivinícola. Representan la posibilidad de mirar hacia adelante sin olvidar el pasado, de construir una identidad argentina basada en la diversidad y la autenticidad.
Cada vino elaborado con estas cepas es un recordatorio de que no todo lo valioso proviene de afuera: a veces, lo más genuino está en lo propio, en lo que crece desde hace siglos bajo nuestro sol.
El rescate de las uvas Criollas es una forma de volver a conectarnos con la historia, con la tierra y con la gente que la trabaja. Es también una invitación a conocer, probar y redescubrir el vino argentino desde una mirada más amplia, nuestra y emocional.
Si en tu próximo viaje visitás una bodega, preguntá por un vino elaborado con uvas criollas. Detrás de esa copa hay siglos de historia y una pasión que sigue viva.
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Recorrer la Quebrada de Humahuaca es como entrar en un mundo donde el tiempo parece detenerse. Sus cerros multicolores custodian la historia de viñedos que crecen entre altura y luz intensa, dando lugar a vinos de carácter único.
Explorá los vinos de altura de Jujuy en la Ruta del Vino, recorriendo la Quebrada de Humahuaca y los Valles Templados, con experiencias enoturísticas y paisajes increíbles.
Un terroir que respira altura
Los viñedos jujeños se extienden a más de 2.000 metros sobre el nivel del mar, algunos incluso superan los 3.000. Allí, el sol intenso, el aire puro y el viento seco crean un microclima único que desafía las normas del cultivo tradicional. Las plantas, pequeñas y resistentes, concentran en sus uvas una expresión inconfundible: vinos de colores profundos, aromas vibrantes y una acidez natural que los vuelve frescos y llenos de vida.
La amplitud térmica, con días cálidos y noches frías, favorece una maduración lenta que potencia los aromas frutales y florales. Así nacen Malbecs elegantes y precisos, Syrahs de carácter, blends con gran identidad y Torronteses que sorprenden por su perfume delicado y su frescura. Cada copa refleja esa energía de la montaña, ese espíritu de la altura que parece quedar atrapado en el vino. Los vientos son predominantes, lo que le confiere a las uvas una sanidad maravillosa.
Indicación Geográfica: Quebrada de Humahuaca
El Instituto Nacional de Vitivinicultura declaró a este Patrimonio Cultural y Natural de la Humanidad Indicación Geográfica (I.G.) para la elaboración de vinos. Dentro de esta indicación se encuentran viñedos de Pinot Noir, Malbec, Cabernet Sauvignon, Tannat, Syrah, Merlot, Garnacha en tintas; Torrontés, Sauvignon Blanc y Chardonnay en blancas. Acá todo es extremo: el clima, las pendientes y las altitudes que van desde los 2.094 metros en Tumbaya hasta los 3.230 metros en el viñedo de Moya. Lo extremo se traduce en vinos de mucho color, mucho aroma y mucho sabor.
La Ruta del Vino de Jujuy no se limita a un recorrido enológico. Es un viaje por la cultura, la gastronomía y las raíces del pueblo jujeño. En cada bodega, la calidez de su gente acompaña la degustación. Productores, familias y emprendedores abren sus puertas con orgullo, compartiendo no solo sus vinos, sino también sus historias, recetas y costumbres.
El vino aquí se convierte en un lazo que une: entre el visitante y el paisaje, entre la tierra y la comunidad. En sus copas se mezclan el trabajo, la tradición y una manera muy jujeña de celebrar la vida.
Bodegas que cuentan historias
Bodega Fernando Dupont La Bodega se encuentra en la localidad de Maimará y de marco los cerros que reciben el nombre de la Paleta del Pintor, en plena Quebrada de Humahuaca. Fernando Dupont es uno de los pioneros en este mágico lugar con su bodega. Se mudó en el 2001 con su mujer Amelia y en el 2007 lograron la primera cosecha, junto al ingeniero Prates, de ahí nacieron los vinos, Punta Corral, Pasacana y Rosa de Maimará. Éstos como la mayoría de los vinos de esta zona son vinos de altura que resultan ser vinos únicos. Dupont elabora vinos de Malbec, Cabernet Sauvignon, Syrah y Cabernet Franc. Los cortes obtenidos que son criados y guardados lo hacen en barricas de roble francés. Marcos Etchart, hijo de Arnaldo Etchart asesora a Fernando Dupont en los vinos de la Quebrada. Contacto: Jujuy (0388) 154 73 1918 – info@bodegafernandodupont.com Buenos Aires: (011) 155 000 8985 – federico@bodegafernandodupont.com
Viñas del Perchel Ubicadas a 2656 metros de altura. Camino entre Tilcara y Huacalera. A la izquierda de la ruta Nacional N° 9, de los hermanos Javier y Mabel Vargas. La bodega se inició en el 2009. El primer vino que crearon se llamó Runa, en honor a la persona de la Quebrada, al ser sabio y fuerte. Fue elaborado con 60% Syrah y 40% Malbec, con 12 meses en roble americano, un vino con presencia y elegancia. Al comienzo tuvieron el apoyo técnico del enólgo Patricio Villanova. Actualmente en este lindo proyecto está Gabriela Celeste del equipo de Eno Rolland. El vino que elaboran se llama Runa Perchel y Cactus. Ubicación: a 15 kilómetros de Tilcara (1415.99 km) – Huacalera. (0388) 15-579-4607.
Bodega La Selestina Desde 2019 elabora vinos de altura mediante un proceso artesanal y natural. Fundada por Cristian Sarabia, quien trajo desde Cafayate las primeras plantas de uva Torrontés, la bodega también cultiva Malbec en un terreno trabajado por generaciones de su familia. El nombre de la bodega es en honor a su madre, Doña Selestina Cruz de Sarabia. La vinificación se realiza utilizando equipos construidos por su padre, y el proceso incluye fermentación, decantación y clarificación natural, aprovechando el clima frío nocturno de la región. Actualmente, la bodega cuenta con aproximadamente 10.000 plantas, con planes de expansión para seguir creciendo en el viñedo. Además, ofrece visitas guiadas y experiencias enoturísticas, permitiendo a los visitantes disfrutar de su producción en un entorno natural único.
Bodega y Viñedos Jesús Vilte (Maimará) Es un emprendimiento familiar ubicado en Maimará, Jujuy, que elabora vinos artesanales a 2.453 metros sobre el nivel del mar. Su vino insignia, Molino de Chicapa, un Malbec de guarda, rinde homenaje al único molino de la región, traído por los ancestros de Jesús desde Iruya en 1860. El proceso de vinificación es completamente artesanal, con participación activa de toda la familia y supervisión del enólogo Marcos Etchart. Además de la producción de vinos, la bodega elabora alfajores y chocolates utilizando harina de orujo, rica en nutrientes y antioxidantes. Las visitas guiadas, que requieren reserva previa, ofrecen una experiencia única en un entorno natural rodeado por la Paleta del Pintor.
Bodega El Bayeh De la familia Manzur, en Maimará, es uno de los emprendimientos más grandes y recientes de la región, con unas 35 mil botellas al año, muchas de ellas destinadas a Estados Unidos y Europa. Bajo la asesoría del enólogo Matías Michelini elaboran Malbec, Cabernet Franc, Chardonnay y Sauvignon Blanc. En 2020 lanzaron su primer vino, “Pequeños parceleros de la quebrada”, un blend de uvas Criollas que reúne la producción de más de 80 pequeños productores locales.
Bodega Don Milagro (Purmamarca) Un pequeño emprendimiento del empresario Gastón Cruz en la bella localidad de Purmamarca, a 2300 metros de altura sobre el nivel del mar bien próximo al río Grande. Gastón elabora un Torrontés bajo el nombre de Carnaval seco y dulce. Un tinto que se llama Pueblo Rojo y otro rosado de Criolla, éste particularmente tiene poco alcohol. También elaboran un Malbec con seis meses de barrica para guardar alrededor de cinco años. La bodega y sus viñedos están resguardados por los maravillosos cerros. Su conocimiento sobre la cultura del vino le llego por su abuelo Milagro Cruz, él quería tener vino para luego obsequiarlo en el carnaval siguiente.
Viñas de Uquía es un destino enoturístico único ubicado en el kilómetro 1.799 de la ruta nacional N°9, en el corazón de la Quebrada de Humahuaca. Su viñedo de Moya, situado a 3.329 metros sobre el nivel del mar, es uno de los más altos del continente y el principal origen de su vino Uraqui, un blend de Malbec, Syrah y Merlot. Viñedo Moya, que en el pasado pertenecía a una mina, ha sido transformada en una cava subterránea donde se estacionan los vinos, aprovechando las condiciones naturales del socavón para su conservación. Además de la bodega, Viñas de Uquía ofrece alojamiento en un entorno natural particular, permitiendo a los visitantes disfrutar de la tranquilidad y belleza de la región mientras degustan sus vinos. La finca está irrigada por dos arroyos que fluyen durante todo el año, aportando frescura y vitalidad a los viñedos. Este emprendimiento combina la producción de vinos de altura con una experiencia enoturística especial, destacando la riqueza cultural y natural de la Quebrada de Humahuaca.
Huichaira Vineyards: situada a 2.700 m s.n.m., esta bodega produce vinos que reflejan la singularidad de la viticultura de altura, marcada por el clima extremo y la pureza de su entorno. Sus viñedos, cuidadosamente cultivados, permiten que cada cepa exprese aromas y sabores únicos, estrechamente ligados al terroir jujeño. Los visitantes pueden disfrutar de recorridos entre los viñedos, conocer el proceso de elaboración y participar en degustaciones que combinan tradición y modernidad, todo enmarcado por paisajes que dejan sin aliento, donde las montañas y los valles se funden en un espectáculo natural que enriquece cada copa de vino. Además, el complejo cuenta con Villa del Cielo, un alojamiento que permite prolongar la experiencia, disfrutando de las noches estrelladas del norte argentino y de la tranquilidad del entorno rural. Una finca en un bellísimo lugar en Huichaira, en lo que fue un poblado prehispánico. El emprendimiento comenzó en 2014 y su hacedor es Alejandro Nieva cuando compró esta finca que se emplaza a 7 kilómetros de Tilcara. Sus socios son Alejandro Sejanovich y Jeff Mausbach Contacto: reservas@villadelcielotilcara.com
Bodega Yanay Finca Yanay –negrita linda, en el lenguaje popular- es un emprendimiento familiar. Existen 20.000 plantas de Malbec, 15.000 de Cabernet Franc, otra buena cantidad de Cabernet Sauvignon y Petit Verdot de la zona. En La Diabla (otro sector de la finca) hay Syrah, Mourvedre y Garnacha también Marsanne, Merlot y Malbec. El viñedo se encuentra a 2.300 metros sobre el nivel del mar. “Se califica como de extrema altura. En la zona hay muy poca lluvia (llueve 3 o 4 veces al año). Por eso, el viñedo de la familia tiene riego de pozo. Cuentan con una influencia de los vientos del norte por la mañana y, por la tarde, de los del sur.
Bodega Kindgard (Huacalera) es un proyecto familiar ubicado en Purmamarca, al pie del Cerro de los Siete Colores. Sus viñedos, plantados a 2.300 msnm, producen Malbec, Syrah, Cabernet Franc y Torrontés, con sistemas de riego por pozo debido a la baja pluviometría de la zona. La combinación de altura, suelos andinos y vientos que alternan del norte y del sur aporta a sus vinos frescura, aromas intensos y un carácter único que refleja la identidad del terroir jujeño.
Bodega Amanecer Andino(Huacalera): combina viticultura y turismo rural, ofreciendo experiencias que conectan al visitante con la esencia del Norte. En sus viñedos, rodeados de montañas y valles de gran belleza, se producen vinos que reflejan la identidad del terroir jujeño. Los visitantes pueden recorrer las plantaciones, conocer los procesos de producción tradicionales y participar de degustaciones guiadas que marcan un puente entre la cultura local y la riqueza de sus vinos. Además, la bodega integra actividades en contacto con la naturaleza y la vida rural, haciendo de cada visita un recorrido sensorial y educativo único.
Yacoraite vinos (a 8 km de Huacalera) ES un viñedo y winebar de extrema altura, ubicado a 2.777 m s.n.m. en el valle del río Yacoraite, rinde homenaje al cerro homónimo que domina el paisaje. Sus viñas, cultivadas bajo prácticas orgánicas y con un fuerte compromiso con la sostenibilidad, producen variedades como Malbec, Cabernet Franc, Merlot, Chardonnay, Torrontés y Riesling. Los visitantes pueden disfrutar de un recorrido por los viñedos, aprender sobre las técnicas de cultivo en altura y degustar los vinos en un espacio que combina panoramas espectaculares con experiencias sensoriales únicas. Además, el winebar ofrece un entorno acogedor donde cada copa refleja la autenticidad del terroir jujeño y la dedicación de quienes lo cultivan.
Bodega Santa Rosa de Lima (Tilcara) Es una bodega boutique que elabora vinos de extrema altura a 2.500 metros sobre el nivel del mar. Además de su producción vitivinícola, ofrece una experiencia de enoturismo que incluye alojamiento en cabañas privadas totalmente equipadas, con estufa, asador propio y un patio interno, todo con vistas panorámicas a los viñedos y las montañas circundantes. Este entorno natural único permite a los visitantes disfrutar de la tranquilidad y la belleza de la Quebrada de Humahuaca mientras degustan vinos de calidad.
Todos los bodegueros están nucleados en la Asociación de Bodegas de Quebrada de Humahuaca. Creada en el 2006 desde aquí los productores y bodegueros trabajan para aumentar la superficie de plantación, la producción de más vinos y la comercialización.
Valles Templados
Los Valles Templados de Jujuy, con su clima moderado y buena amplitud térmica, ofrecen un entorno ideal para viñedos, frutales y otros cultivos de altura. Antes de la vitivinicultura, la región se destacaba por la producción agrícola tradicional, especialmente tabaco, maíz y hortalizas. Los viñedos han sido oficialmente reconocidos como una nueva Indicación Geográfica para la producción de vinos. Antes de la vitivinicultura moderna, los valles eran conocidos por sus cultivos de tabaco Virginia, que dejaron una huella profunda en la identidad agrícola de la zona. Hoy, los vinos de los Valles Templados tienden a ser fragantes y jóvenes, de bajo nivel de alcohol, suelen elaborarse más blancos y rosados, buena acidez natural y casi nada de uso de madera.
Bodega Mis Primeros Frutos (Monterrico en Perico). En los 60′ en el área había alrededor de 20 bodegas. Luego por una disposición del gobierno estos establecimientos cerraron. Con el tiempo fueron utilizados por tabacaleras. Para abrir esta bodega se recicló un edificio que data de 1930. Así Ángel Gómez y su mujer en el 2010 dicidieron apostar a los vinos de los valles. Elaboran vino artesanal. con elementos y utensilios que permanecieron de la antigua bodea. Producen Malbec, Merlot Cabernet Sauvignon y Syrah. Contacto: TE: 0388-156855222 (Ing. Carril)
Finca Machuca (Monterrico) Es una bodega boutique ubicada en los valles templados de Jujuy, específicamente en La Ovejería, Monterrico. Con una hectárea y media de viñedos, cultiva variedades como Malbec, Cabernet Franc, Merlot y Pinot Noir. El nombre de su línea de vinos, B1F, rinde homenaje a la tradición familiar del cultivo de tabaco de alta calidad. Actualmente, la bodega produce aproximadamente 1.600 botellas de vinos jóvenes, destacando un blend de 30% Merlot y 70% Cabernet Franc, una línea exclusiva de Malbec y una de Pinot Noir. El proyecto busca diversificar la producción agrícola de la finca y rendir tributo a sus raíces, inspirándose en las antiguas estufas de tabaco que fueron fundamentales en su historia.
Bodega La Magdalena (Monterrico) Es una bodega familiar ubicada en Monterrico, Jujuy, donde tradición y naturaleza se combinan para ofrecer una experiencia vinícola única. Su nombre rinde homenaje a una antigua casona que simboliza la historia y el legado de la región. En sus viñedos cultivados en espaldero se producen variedades como Malbec, Cabernet Sauvignon, Merlot, Syrah y Sauvignon Blanc, dando vida a vinos jóvenes y de vinificación tradicional. La línea «Flor del Valle», inspirada en el emblemático Lapacho en flor, refleja la diversidad y riqueza de la tierra jujeña, ofreciendo varietales y blends que capturan la esencia de los Valles Templados. Además, la bodega cuenta con cabañas para quienes desean disfrutar del entorno natural, desconectarse y vivir la experiencia completa de la región.
Antropo Wines En San Salvador de Jujuy, Antropo Wines marca un hito como la primera bodega urbana de la provincia. Fundada por un equipo joven y apasionado por el vino, el proyecto combina la vinificación contemporánea con la identidad cultural jujeña. Trabajan con uvas provenientes de los Valles Templados, donde el clima más benigno y los suelos aluviales aportan frescura y equilibrio, y también de la Quebrada de Humahuaca, reconocida por su marcada amplitud térmica y altura extrema. Esa combinación de terroirs da vida a vinos expresivos, con una identidad propia que refleja la diversidad geográfica de Jujuy.
En su espacio de San Salvador, la bodega cuenta con un wine bar y tienda, un punto de encuentro para locales y visitantes donde se pueden degustar sus etiquetas y conocer más sobre el proceso de elaboración. Además, Antropo impulsa un enfoque sostenible y colaborativo, trabajando junto a pequeños productores de distintas zonas vitivinícolas de la provincia. Su propuesta invita a descubrir una nueva cara del vino jujeño, más cercana, joven y urbana, que dialoga tanto con la tradición como con la innovación.
La variedad de platos, los productos de la provincia maridan muy bien con los vinos intensos, de buen color, de cuerpo y de gran personalidad.
Visitar la provincia de Jujuy es un verdadero canto a los sentidos y a la Vida. Recorrerla es observar las costumbres que celebran a la naturaleza y por supuesto a la Pachamama.
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El productor mendocino lanza un nuevo aceite de oliva virgen extra monovarietal. Picual es producido en olivares de Maipú bajo certificación orgánica. Es perfecto para realzar platos frescos de primavera y ya está a la venta en todo el país.
Zuelo, el productor mendocino de aceites de oliva virgen extra de alta calidad liderado por Miguel Zuccardi, presenta Picual Orgánico. Se trata del segundo monovarietal de la firma -luego de la variedad griega Koroneiki-, y de la incorporación de una nueva etiqueta de olivares propios bajo certificación orgánica. Por su perfil floral, sus notas cítricas y a frutas tropicales, es un aceite complejo, delicado y sabroso, con amargos y picantes equilibrados, ideal para usar en crudo con hortalizas y hierbas frescas, perfumar quesos suaves, tiraditos, ceviches y otras pescas o carnes blancas, y -como siempre- para disfrutar directamente sobre una tostada en el desayuno.
La variedad Picual es originaria de la región española de Andalucía, una de las más cultivadas del mundo y fue introducida en Argentina en los años ‘90. Si bien es muy utilizada en la producción de aceitunas de mesa, es de gran relevancia en la producción de aceites de alta calidad. La Picual de Zuelo está cultivada en el clima semidesértico de la Finca Maipú, donde la amplitud térmica, la influencia cordillerana y la escasez de las lluvias, y la cosecha en el momento del envero, logran la frescura y complejidad de su frutado. “Decidimos lanzar este monovarietal de Picual ya que se trata de una variedad de gran complejidad y frutado en sus aceites. La decisión es realizar una cosecha en el momento del envero, cuando las notas cítricas y de hierbas aromáticas se expresan con gran intensidad”, puntualiza Miguel Zuccardi.
La búsqueda de nuevos perfiles de aceites está alineada con la filosofía de innovación de la empresa. Esta etiqueta se suma a las especialidades de la línea junto a Koroneiki, Novello e Indicación Geográfica Mendoza. Con el lanzamiento de Picual Orgánico, Zuelo se posiciona como el principal productor olivícola de la agricultura orgánica. Ya está a la venta en vinotecas y tiendas gourmet de todo el país.
Acerca de Zuelo:
Nació en el año 2010 en Maipú, Mendoza, en el seno de Familia Zuccardi. Miguel Zuccardi, tercera generación de una familia dedicada a la agricultura y vitivinicultura en la provincia, inició el proyecto olivícola en 2004 con la convicción de crear una categoría de alta calidad de aceites de oliva en Argentina, manteniendo los valores de sustentabilidad, reconocimiento y cuidado del producto local, un propósito común a todas las iniciativas de la empresa. Las condiciones desérticas y la amplitud térmica permiten producir aceites de gran intensidad a partir olivares propios cultivados bajo manejo orgánico. Un corto tiempo entre cosecha y molienda, sumado a un proceso de extracción a bajas temperaturas permiten producir aceites con altos niveles de frutado y polifenoles. Pan & Oliva es el restaurante de Zuelo, un almacén donde comprar productos propios y de productores amigos, y un espacio diseñado para acercar el mundo del olivo al turismo a través de experiencias reales e inmersivas.
Cada publicación la ideamos con mucho amor. Para nosotros es un placer que nos visites y esperamos que todo lo que te guste lo compartas con tus seres queridos. Qué tengas una hermosa vida!!
Que placer las notas. Gracias y Felicidades.
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¡Muchas gracias Gerardo por visitarnos! Nos alegramos te gusten las notas. Qué tengas un gran día.
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en Monterico han iniciado la vendimia ¿donde estan los viñedos?
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Así es, en Monterrico ya inició la vendimia, siempre en los Valles Templados comienza más temprano que en otras zonas de Argentina. Te pasamos el contacto de viñedos que se encuentran en La Ovejería https://fincamachuca.com.ar/contacto . Hay más viñedos.
Compartimos también un mapa del área https://www.viamichelin.es/web/Buscar-Restaurantes?address=Calle%20La%20Ovejeria%2C%20San%20Salvador%20de%20Jujuy%2C%20Argentina .
Esperamos sea de utilidad. Podés también contactarte con la Municipalidad o Turismo de Monterrico.
Muchas gracias por visitar nuestro blog!
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