Riquísimo pastel de papas para arrancar suspiros

20160618_135435

¿A quien no le gusta el pastel de papas? Pastel de papas es sinónimo de ponerle calidez y amor de cocina casera, es una delicia nacional, bien argenta. Es alimento no sólo para el cuerpo sino para el alma.
¿Vemos la receta? Obviamente es una base, vos podés ponerle tu toque.

Ingredientes para el relleno


-Carne picada 750 grs
-2 cebollas
-1 o 2 cebollas de verdeo
– 1/2 morrón o pimiento rojo
– 1 ajo
–  2 cucharadas de pimentón
– Pimienta a gusto
– Comino depende si te gusta. Sino ponele poco
– Aceite de oliva
– 1 taza de vino blanco

Para el puré


– 750 grs. de papas
– 2 cucharadas de manteca
– leche c/n, nosotros ponemos un chorrito
– 2 huevos
– aceite de oliva c/n
– nuez moscada, si tenés o alguna hierba ají molido o estragón

Preparación


1- Cociná las papas con la piel hasta que se puedan atravesar con el cuchillo.
2-Dejalas enfriar, pelalas y  hacé un puré con la manteca, la leche y un poco de sal.
3-Por otro lado, picá la cebolla, la de verdeo, el ajo y el morrón y en una sartén doralos en aceite de oliva. Luego, incorporá la carne picada, salpimentá a gusto, y condimentá con el comino y el ají molido. Agregá también el perejil.
4-Desglasá con vino blanco y dejá evaporar el alcohol hasta que la carne se cocine.
5-Enmantecá el recipiente que más te guste y disponé la carne.
6- Cubrí con el puré de papas y espolvoréa con pan rallado y queso rallado.
7- Colocá el pastel en el horno precalentado y cociná por aproximadamente 25 minutos o hasta que la superficie del puré esté dorada.
8- Serví y decorá con ramita de perejil o romero y también un poco de pimentón. O con lo que quieras, podés crear!
9- ¡A disfrutar! Te va a encantar y todos van a querer más.

Acordate de llevar una dieta variada.
Y definitivamente este pastel si querés podés maridarlo con un Malbec
con cuerpo o con un Cabernet Sauvignon.
Las sugerencias son:

Ruca Malen Capítulo Uno
Cabernet Sauvignon de la Bodega Ruca Malen.

Pasa entre 10 y 12 meses en
piletas de hormigón y tanques de acero inoxidable.
Sin contacto con madera.
Se presenta con un color rojo rubí profundo y reflejos
violáceos, brillante y atractivo. En nariz y boca combina
aromas y sabores de frutos negros maduros como
ciruelas, con sutiles notas de pimiento rojo asado,
pimienta negra y un delicado toque especiado.
Con taninos firmes. Es un vino equilibrado, de buena
acidez y final persistente.

El otro vino puede ser Lindaflor Malbec de
la Bodega Monteviejo.  


Un vino complejo y elegante.
Con microvinificación en barricas de roble francés de 225 lts, se utiliza 5% de racimos enteros durante la fermentación, con la finalidad de acentuar el frescor del vino. Durante este proceso se rotan las barricas y se realiza pigeage en forma manual.
Presenta aromas frutales, teniendo una madera bien integrada y tipicidad propia de los Malbec que recuerdan a ciruelas frescas, y sutiles notas florales.

Esperamos te haya gustado esta entrada, qué tengas un gran día!

¡Muchas gracias por tu dulce y cálida compañía en este hermoso recorrido!

Día Internacional del Chocolate: historia, elaboración y la pasión de un maestro argentino


Cada 13 de septiembre el mundo celebra el Día Internacional del Chocolate, una fecha que invita a recordar el origen de este producto tan valorado y a reconocer a quienes lo elaboran con dedicación y creatividad.

Un viaje a los orígenes

La mayoría coincide en señalar su origen mexicano: el consumo del chocolate se remonta a los olmecas, que habitaron lo que hoy es Veracruz, Tabasco y Campeche. Fueron los mayas los que ampliaron su consumo y comenzaron a comercializarlo, mientras que los Aztecas aprendieron de los mayas acerca de su uso y cultivo.
Para estos pueblos, el cacao era mucho más que un alimento: se utilizaba en ceremonias religiosas, como ofrenda a los dioses y hasta como moneda de intercambio. La bebida que elaboraban a partir de los granos se conocía como xocolatl, y era espesa, amarga y especiada.

Con la llegada de los españoles a América, el cacao cruzó el Atlántico y se instaló en Europa, donde se comenzó a mezclar con azúcar y leche.
Así nació el chocolate tal como lo conocemos hoy: un producto que rápidamente conquistó palacios y, más tarde, hogares en todo el mundo.

El arte de elaborar chocolate

Detrás de cada tableta hay un proceso complejo y fascinante. Todo comienza con la cosecha de las mazorcas de cacao. Dentro se encuentran las semillas, recubiertas por una pulpa blanca y mucilaginosa. Una vez extraídas, se inicia la fermentación, un proceso natural de varios días en el que la pulpa se transforma y los granos desarrollan sus precursores de aroma y sabor. Luego se secan al sol y se preparan para su envío.

Hoy, varios chocolateros trabajan con cacao ya importado y seleccionado, de esta manera suelen recibir los granos ya fermentados y secos en origen.
A partir de allí continúa la magia: los granos se tuestan a temperaturas controladas para desarrollar sus aromas y se descascarillan, separando la cáscara de los nibs, los trozos de cacao puro.

Estos nibs se muelen hasta formar una pasta espesa y homogénea, conocida como pasta o licor de cacao. Durante la molienda, la fricción genera calor, fundiendo la manteca de cacao natural de los granos y creando esa textura líquida y aromática que es la base de cualquier chocolate.

A partir de la pasta de cacao, según la proporción de manteca de cacao, azúcar, leche u otros ingredientes que se agreguen, se pueden elaborar los distintos tipos de chocolate que conocemos: desde tabletas y bombones hasta creaciones más sofisticadas.
El conchado es una parte vital de la fabricación del chocolate. Consiste en mezclar, moler y moldear continuamente la masa de chocolate durante un periodo prolongado. En el proceso se utiliza la concha, una máquina especialmente diseñada para este fin. Esta máquina es esencial para refinar el chocolate, garantizando una textura suave y uniforme.

El paso final es el templado, un proceso de enfriamiento y calentamiento controlado que estabiliza los cristales de manteca de cacao, otorgando al chocolate su brillo, firmeza y textura perfecta. Solo después de este paso, el chocolate está listo para moldearse en tabletas, bombones o creaciones más sofisticadas.
Además, existen mil combinaciones posibles que permiten que el chocolate se exprese en todo su esplendor, ya sea en bombones o en tabletas: con especias, sal, frutas, pasas, liofilizados (frutas deshidratadas por frío que conservan su sabor y textura crocante), flores y una infinidad de productos que potencian su versatilidad.

Diego Armanini: 25 años de oficio y una visión sustentable

En Argentina, el chocolate tiene apasionados representantes que mantienen viva esta tradición y la enriquecen con propuestas innovadoras. Entre ellos se destaca Diego Armanini, maestro chocolatero con más de 25 años de experiencia.

Nació en Tucumán, desde chico le inculcaron el amor por la cocina y la importancia de trabajar con ingredientes nobles.
Tuvo una fábrica de mermeladas orgánicas en su provincia con su familia, quienes le inculcaron el amor por la gastronomía. Ha realizado y sigue capacitándose con varios cursos de perfeccionamiento en distintas escuelas gastronómicas, siempre investigando y buscando nuevos sabores y texturas. Pertenece a la comunidad internacional Slow Food.
Hoy lidera y es el maestro chocolatero de Rústico Chocolate, su emprendimiento propio super cuidado que combina técnica, pasión y un fuerte compromiso con la sustentabilidad.

Lo que distingue a Rústico es su apuesta por un chocolate agroecológico, con granos provenientes de la región de Guayas, en Ecuador. Templan y moldean el chocolate a mano, respetando el cacao sus tiempos y todos sus caprichos, así llegan al sabor perfecto.
Como suele decir Diego, “todo producto que se fermenta puede unirse”, y esa filosofía se refleja en sus chocolates. De allí nacen creaciones con cristales de Malbec, donde el fruto de la vid se enlaza con el cacao en una combinación inesperada y emocionante. Textura, frescura y cultura argentina en un mismo bocado.

Reconocimientos y presencia en Buenos Aires

En la edición 2022 del Mundial del Alfajor, el chocolate negro de Rústico obtuvo la medalla de oro al mejor chocolate, un reconocimiento que confirma la calidad y el trabajo detrás de cada creación.

Quienes quieran vivir esta experiencia pueden visitar su local en el barrio porteño de Palermo, en Godoy Cruz 1823, un espacio donde se respira dedicación, pasión y amor por el cacao.

Un homenaje en su día


Celebrar el Día Internacional del Chocolate es también reconocer a quienes, como Diego, transforman un fruto milenario en piezas únicas que despiertan emociones.
El chocolate no es solo un alimento: es historia, cultura y un puente que une tradición con innovación. Es el resultado de un delicado proceso artesanal, de manos que respetan la tierra y de miradas que buscan sorprender.
Cada tableta, bombón o creación es un recordatorio de que en lo simple puede habitar lo extraordinario, y que un pequeño bocado puede hacernos viajar en el tiempo, conectar con los orígenes y descubrir nuevos maridajes de sabor.

¡Brindemos juntos!
Hacé clic en el botón SUSCRIBIRSE que ves a la derecha y sumate a la comunidad de Vinos y Pasiones para recibir gratuitamente nuestros contenidos en tu mail.

Te agradecemos que nos dejes comentarios y sugerencias para seguir mejorando.

❤️ ¿Te gustó este contenido?
Si querés apoyarnos para que sigamos creando sobre vinos, cocina y pasiones, podés invitarnos un cafecito virtual acá: https://cafecito.app/vinosypasiones

¡Gracias por ser parte de esta comunidad!

Ale Vigil y tres bodegas argentinas nominados a los premios Wine Enthusiast 2025



Tres bodegas y un enólogo argentinos fueron nominados a los premios 2025 de la revista estadounidense Wine Enthusiast, que reconocen a las personas y empresas que realizan contribuciones destacadas al sector del vino y las bebidas. 

Tres bodegas y un enólogo argentinos fueron nominados a los premios 2025 de la revista estadounidense Wine Enthusiast, que reconocen a las personas y empresas que realizan contribuciones destacadas al ámbito del vino y las bebidas. 

El proceso de selección involucra a todo el equipo de Wine Enthusiast, desde ventas hasta redacción. Cada división propone candidatos con una justificación detallada. Posteriormente, se realiza una votación anónima para reducir la lista y, finalmente, el equipo ejecutivo escoge a los finalistas teniendo en cuenta su impacto en consumidores y profesionales, logros comerciales, visión empresarial e innovación.

En esta edición se han presentado doce categorías principales: Persona del Año, Bodega Americana del Año, Bodega Europea del Año, Bodega del Nuevo Mundo del Año, Enólogo del Año, Defensor Medioambiental del Año, Sumiller/Director de Bebidas del Año, Ejecutivo del Vino del Año, Importador del Año, Innovador del Año, RTD (bebida lista para tomar) del Año y Marca de Destilados del Año. Además, se anunciarán los ganadores en las categorías especiales: Leyenda Americana del Vino, Premio a la Trayectoria Profesional, Región Vinícola Americana del Año y Región Vinícola Internacional (fuera de EE UU) del Año.

Entre los nominados a Persona del Año figuran Ben Aneff (presidente de U.S. Wine Trade Alliance), Tom Bené (Breakthru Beverage Group), el equipo de Come Over October (Karen MacNeil, Gino Colangelo y Kimberly Noelle Charles), Roberta Corrà (Gruppo Italiano Vini) y Cindy Leonard (Southern Glazer’s Wine & Spirits). Todos ellos han impulsado iniciativas que van desde la defensa frente a aranceles hasta campañas para fomentar el consumo responsable y la innovación tecnológica en la distribución.

En la categoría de Bodega Americana del Año aparecen nombres como Barefoot Wine (California), Dynamis Estate Wines (Carolina del Norte), Flowers Vineyards & Winery (California), Gloria Ferrer (California) y Red Tail Ridge Winery (Nueva York). Estas bodegas han apostado por nuevas variedades, sostenibilidad o formatos alternativos como vinos en lata o baja graduación alcohólica.

Para Bodega Europea del Año se encuentran Bodegas Faustino (Rioja), Cantina Zaccagnini (Italia), Carpineto Winery (Italia), Codorníu (Cataluña) y Travaglini (Italia). En el caso español, tanto Faustino como Codorníu han sido reconocidos por su historia familiar y su apuesta por la sostenibilidad y la innovación en sus procesos productivos.

En cuanto a Bodega del Nuevo Mundo del Año destacan House of Arras (Australia), Luigi Bosca (Argentina), Pyramid Valley Vineyards (Nueva Zelanda), Santa Julia (Argentina) y Tapiz (Argentina). Estas bodegas han impulsado prácticas ecológicas y han llevado sus vinos a mercados internacionales.

Los nominados a Enólogo del Año incluyen a Ed Carr (Australia), Andrea Daldin (Italia), Jesse Katz (Estados Unidos), Samra Morris (Estados Unidos) y Alejandro Vigil (Argentina). Sus trayectorias reflejan una combinación de investigación científica, respeto por el terruño e innovación enológica.

En el apartado medioambiental figuran Craig Camp (Oregón), Mimi Casteel (Oregón), Col d’Orcia (Italia), Stephen Cronk (Francia) y VSPT Wine Group (Chile). Todos ellos han implementado prácticas agrícolas regenerativas o proyectos para reducir la huella de carbono.

La categoría Sumiller/Director de Bebidas incluye a Sarah Sutel Looper e importantes responsables de cartas de vino en restaurantes estadounidenses como SingleThread o Mixtli. Se reconoce tanto su labor educativa como su capacidad para acercar el vino a nuevos públicos.

Entre los ejecutivos nominados figuran Bo Barrett (Chateau Montelena), Valerie Gerard-Matsuura (Hopscotch), Dan Kleinman (Deutsch Family Wine & Spirits), Gary Mortensen (Stoller Wine Group) y Rick Tigner (Jackson Family Wines). Han sido seleccionados por su liderazgo empresarial y adaptación a las tendencias actuales.

En Importador del Año aparecen Coeur Wine Co., Monsieur Touton Selection Ltd., Tri-Vin Wines and Spirits, VOS Selections y WinesU. Estas empresas han apostado por productores pequeños o regiones menos conocidas para diversificar la oferta en Estados Unidos.

La innovación también tiene su espacio con candidaturas como Bom Dia (Brasil), Giesen Wines (Nueva Zelanda), Nozeco (Francia), Salt West (Italia) y XXL Wines (Estados Unidos). Se premian propuestas que buscan nuevos formatos o productos sin alcohol.

En bebidas listas para tomar figuran BeatBox, BuzzBallz, St. Agrestis, Surfside y The Finnish Long Drink. Estas marcas han crecido gracias a formatos portátiles o sabores originales que conectan con un público joven.

Por último, entre las marcas de destilados nominadas están Brother’s Bond Bourbon, Johnnie Walker, Procera Gin, Tres Agaves y Virginia Distillery Co., que representan desde grandes multinacionales hasta proyectos artesanales con fuerte identidad local.

Los ganadores en las categorías especiales —Leyenda Americana del Vino, Premio a la Trayectoria Profesional y regiones vinícolas americana e internacional— serán anunciados directamente por la organización durante la gala. Para más información sobre el evento o consultas relacionadas con la gala anual puede contactarse con Ebony Hurwitz en Wine Enthusiast.

Estos premios reflejan las tendencias actuales en el sector: sostenibilidad ambiental, diversidad de productos y formatos innovadores. También ponen en valor el trabajo conjunto entre tradición e innovación que caracteriza al mundo del vino actual.

Maestros del vino: homenaje a quienes nos inspiran en Argentina

Maestrosjpg

¡Felicidades! Hoy es el día del maestro y no queremos dejar pasar esta oportunidad, de mandar un cálido saludo a todos los enseñantes.
Imagino que habrás tenido muchos y de seguro tenés, como nosotros.
En este posteo queremos presentarte a los maestros del vino.
No es fácil, hay una gran cantidad. Aún así queremos homenajear a muchos de ellos que siempre son nuestros inspiradores.
El primero es Domingo Faustino Sarmiento, el padre del aula y fue quien trabajó para que las primeras uvas crecieran en nuestro país. El impulsor número uno que logró la cepa Malbec se afincara en los viñedos.

Raúl de la Mota, Raúl de La Mota fue uno de los pioneros en la vinificación de varietales en Argentina y un referente indiscutido en la historia del vino nacional. Desde el inicio de su carrera se dedicó con ahínco a mejorar la calidad de los vinos, adoptando una filosofía de trabajo basada en la precisión, la disciplina y la innovación constante.
Se formó con Emile Peynaud, reconocido enólogo francés, de quien aprendió nuevas técnicas de vinificación que luego transmitió a generaciones de enólogos argentinos. Su visión y conocimiento lo llevaron a crear vinos emblemáticos como el Malbec Estrella Weinert 1977, considerado un hito en la historia de la Malbec argentina.

Por su trayectoria y contribuciones, fue elegido como el mejor enólogo del siglo XX en Argentina, un reconocimiento que refleja no solo su excelencia técnica, sino también su influencia duradera en la vitivinicultura del país. Aunque ya no está entre nosotros, su legado perdura en cada botella, en cada enólogo que sigue sus enseñanzas y en la historia misma del vino argentino.

Mariano Di Paola, Graduado en la prestigiosa Facultad de Enología e Industria Frutihortícola de Mendoza, es uno de los enólogos más influyentes y respetados del país. Su carrera está íntimamente ligada a La Rural y a Rutini Wines, donde desde hace más de tres décadas se desempeña como enólogo jefe, liderando un equipo que ha sabido conjugar tradición e innovación para llevar los vinos argentinos a mercados de todo el mundo.
Conocido por su espíritu inquieto y perfeccionista, sostiene una filosofía clara: “Nada tiene techo”. Para él, siempre hay una nueva meta que alcanzar, un vino mejor por descubrir y una experiencia más que ofrecer. Esa búsqueda constante se traduce en etiquetas emblemáticas como Felino, Encuentro, Apartado y Antología, que han sido reconocidas tanto en Argentina como en el extranjero.

Más allá de sus logros profesionales, Di Paola es también un referente humano: generoso con su conocimiento, cercano a su equipo y apasionado por transmitir la cultura del vino. Su estilo combina la precisión técnica con la sensibilidad artística, convencido de que el vino debe emocionar tanto como sorprender. Su filosofía: «nada tiene techo.»

Pedro Rosell. Conocido como “el señor de las burbujas”, Pedro Rosell es uno de los grandes referentes de la Argentina en materia de champagnes y espumantes. Estudioso incansable, ha dedicado su vida a perfeccionar cada detalle del método tradicional y a compartir sus conocimientos con generosidad.
Su prestigio se sostiene no solo en la calidad de los vinos que ha creado, sino también en su rol como maestro y formador. CAVE (Centro Argentino de Vinos y Espirituosas), ha dado seminarios claros, apasionados y llenos de anécdotas que hacen de la enseñanza una experiencia viva.
Visitar su bodega es encontrarse con un anfitrión excepcional: cercano, cálido y siempre dispuesto a transmitir lo que sabe. Combina la rigurosidad técnica con la humildad y la hospitalidad de un verdadero maestro.

Pedro Rosell representa la excelencia en espumantes argentinos y, al mismo tiempo, la esencia de lo que significa ser un maestro del vino: aquel que inspira, enseña y abre caminos para las nuevas generaciones.

Angel Mendoza ue enólogo jefe de Trapiche durante más de dos décadas, dejando una huella profunda en la historia de la bodega y en el estilo de los vinos argentinos. Hoy continúa su camino con Domaine St. Diego, la bodega familiar que creó en Lunlunta, Maipú, donde trabaja junto a su esposa e hijos. Allí produce vinos de identidad marcada, como Pura Sangre, Paradigma, Brut Xero y Rosé Elea, además de aceite de oliva virgen extra.
Mendoza es un defensor de la viticultura sustentable: sostiene que en el futuro los viñedos orgánicos serán casi una obligación, y ha impulsado prácticas respetuosas con el medio ambiente, como la instalación de paneles solares para lograr una bodega autosustentable. Su visión combina tradición y modernidad, siempre con la convicción de que el vino debe reflejar al terroir con elegancia y autenticidad.

Walter Bressia, comenzó su trayectoria como enólogo en Nieto Senetiner, donde adquirió experiencia y reconocimiento. Tras años de trabajo en grandes bodegas, decidió emprender su propio proyecto familiar y fundó Bressia Casa de Vinos en Agrelo, Luján de Cuyo. Allí, junto a su esposa e hijos, produce vinos que transmiten cercanía, identidad y pasión.
Su filosofía se resume en la frase en latín que adorna la bodega: “Ad astra per aspera”, que significa “al cielo llegamos con sacrificio”. Esa convicción se refleja en cada botella: esfuerzo constante, amor por la tierra y búsqueda de la excelencia.

Entre sus vinos se destacan los Conjuro, Monteagrelo, Lagrima Canela y Profundo, etiquetas que han alcanzado prestigio internacional por su fineza y carácter. Bressia también fue pionero en el desarrollo de los vinos de autor en Argentina, aquellos elaborados con la libertad creativa del enólogo, sin ataduras a modas ni imposiciones comerciales.
Hoy, su bodega es un ejemplo de cómo la tradición familiar y la innovación pueden convivir, ofreciendo vinos que son testimonio del sacrificio y la pasión por la vitivinicultura argentina.

Rodolfo Montenegro. Si hay una palabra que define a Rodolfo Montenegro es innovación. Fue uno de los primeros en animarse a rescatar y trabajar con variedades que habían quedado en un segundo plano en la vitivinicultura argentina, como la Tempranillo, la Bonarda y el Viognier, dándoles un nuevo protagonismo y demostrando su enorme potencial en nuestros suelos.
Su visión se adelantó a tendencias que hoy son muy valoradas: la búsqueda de diversidad varietal, la exploración de estilos distintos y el respeto por la autenticidad del viñedo. Con esa mirada abierta y creativa, Montenegro falleció en el 2009, sin embargo se convirtió en un referente que inspira a pensar más allá de lo establecido y a revalorizar cepas que parecían olvidadas.

Más que un enólogo, es un pionero que enseñó que la innovación también se nutre de la memoria, y que la vitivinicultura argentina gana riqueza cuando se atreve a rescatar su propio patrimonio varietal.

Marcelo Canatella es Ingeniero agrónomo mendocino con más de 25 años de trayectoria en la vitivinicultura, Marcelo Canatella ha acompañado el nacimiento y desarrollo de miles de hectáreas de viñedos en distintas regiones de Argentina y Latinoamérica. Su pasión por el trabajo de campo lo llevó a especializarse en prácticas sostenibles y en el asesoramiento de proyectos vitícolas de gran calidad.

Es autor del libro “Plantación exitosa de viñedos”, una guía práctica y completa que recorre desde el análisis del suelo y la elección de variedades hasta la primera poda. El texto refleja su amplia experiencia y se ha convertido en material de consulta imprescindible para viticultores, técnicos, estudiantes y apasionados del vino.
Además, Canatella impulsa proyectos de formación y difusión, convencido de que el conocimiento es la base para una vitivinicultura sólida y sostenible. Con su trabajo, demuestra que los verdaderos maestros del vino también se encuentran en el viñedo, allí donde empieza la historia de cada botella.

Gabriela Celeste es una ingeniera agrónoma mendocina, especializada en viticultura y enología, con más de 25 años de trayectoria en la vitivinicultura argentina. Su pasión por el vino comenzó en su infancia, cuando acompañaba a su padre a la finca familiar y participaba en la cosecha de uvas. Esta conexión temprana con la tierra y la vid la llevó a estudiar en la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Cuyo, donde se formó como profesional del vino.

En 1999, Gabriela fue elegida por el renombrado enólogo francés Michel Rolland para ser su socia fundadora en la consultora Eno.Rolland (hoy conocida simplemente como Eno), ubicada en Luján de Cuyo. En esta consultora, Gabriela desempeñó un papel clave en el desarrollo de estrategias enológicas y vitícolas para bodegas de Argentina y Sudamérica, consolidándose como una figura de referencia en la industria.
En 2021, Gabriela adquirió la totalidad de las acciones de Eno, marcando una nueva etapa en la empresa y reafirmando su liderazgo en la consultoría enológica. Bajo su dirección, Eno continúa ofreciendo servicios de análisis enológicos y asesoramiento en viticultura y enología, contribuyendo al crecimiento y la excelencia de numerosas bodegas.

Además de su labor en Eno, Gabriela es cofundadora de Vanguarvid, una plataforma dedicada al intercambio y aprendizaje sobre temas vitícolas y enológicos. Esta iniciativa busca democratizar el conocimiento y formar a nuevas generaciones de profesionales en el mundo del vino.
Ha desarrollado su propia línea de vinos de alta gama y aceite de oliva bajo la marca Escarlata, donde plasma su visión y estilo único, combinando tradición y vanguardia en cada botella.

Reconocida por su profesionalismo, pasión y dedicación, inspira a nuevas generaciones de enólogos

Un saludo muy afectuoso a todos los maestros, a los grandes, a los más queridos, a los exigentes, a los que se empecinan en que aprendamos, a aquellos que dulcemente nos van influenciando.
Principalmente a los maestros del vino, a quienes con mucha paciencia y mucha sabiduría nos explican la transformación de la uva en vino y todo su proceso.
Por sobre todo, a todos los que día a día, nos inspiran y nos enseñan a ser una mejor persona.

¡A todos gracias de corazón y muy feliz día!

«La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo.»
                                                                                                                            Nelson Mandela

“Entre Ríos, Entre Viñas”: dos días para celebrar los vinos de la provincia


Para revalorizar y honrar la historia vitivinícola de Entre Ríos, los próximos 12 y 13 de septiembre se desarrollará en la provincia un viaje de aromas, sabores y sentidos: llega la 5º Edición de “Entre Ríos, Entre Viñas”, encuentro que se celebrará en Bodega Robinson, Concordia.


Degustaciones, charlas y otras actividades

Allí, los visitantes podrán degustar vinos de Bodega Vulliez SermetBodega los Aromitos,  Bodega Alonso Saénz,  Bodega Cinco Ceibos, Bodega Los pioneros, Finca Los BayosBodega Altos del PalmarEcovert CampagneCabañas del viñedoFisolo Viñedo y Bodega BoutiqueViñas entrerrianas, Familia Lugea CouraultColinas de Baco y Pampa Azul, entre otros proyectos de la provincia. 

Durante los dos días del encuentro, se ofrecerán charlas para que los asistentes puedan conocer más sobre el enoturismo en la provincia, el patrimonio histórico vitivinícola de Entre Ríos, el uso de ⁠levaduras autóctonas y el potencial exportador de las bodegas locales.

También habrá visitas guiadas por Bodega Robinson, música en vivo, stands de emprendedores con productos de la ruta del vino y un salón con food trucks.

Las entradas para “Entre Ríos, Entre Viñas” están disponibles a través de Passline (link de entrada para el viernes / link de entradas para el sábado

El renacimiento de Bodega Robinson

En pleno auge vitivinícola en la Argentina, los hermanos Alberto y Horacio Robinson fundaron la bodega en 1890 en Villa Zorraquín. Tenía una extensión de más de 500 hectáreas y muy rápidamente se convirtió en líder de la provincia. 

En ese momento Entre Ríos cultivaba más cepas que Mendoza y San Juan, y Concordia era el tercer puerto de mayor movimiento de la Argentina. 

De hecho, Robinson contaba con 29 cubas hechas de algarrobo, de cinco mil litros cada una, y ocho ánforas de material revestidas interiormente con cerámica vitrificada para estacionar los vinos. 

Además del vino de mesa, producía blancos y rosados y grappa. En Buenos Aires había largas filas en las tiendas Harrods y Gath & Chaves para comprar su exclusivo vino “de postre”.

En 1936 se promulgó en Argentina la ley de zonificación de la producción. Hasta ese momento, Entre Ríos era una de las provincias más importantes del país en la elaboración de vinos, y contaba con casi 4000 hectáreas de viñedos registradas y más de 114 bodegas.

Esta ley prohibió la producción de vinos en suelo entrerriano y recién en 1998, cuando fue derogada, ese escenario se revirtió.

La bodega siguió funcionando hasta los años ´50, aunque en la clandestinidad. Y recién hace tres décadas volvió a tomar vida cuando Emilio Negri la compró y la fue restaurando poco a poco, con ayuda de su hijo Agustín, respetando lo que había quedado (la inconmovible estructura original, las ánforas y las cubas) e incorporando cosas que fue comprando sin saber qué destino les daría. 


Sobre la Asociación de Vitivinicultores de Entre Ríos (AVER):

Es la Asociación que nuclea a los productores de vinos de Entre Ríos que promueven la siembra y cosecha de la vid en la provincia. Además, de la elaboración, el almacenamiento, la crianza y el embotellamiento de vinos originados en la provincia. También fomentan la capacitación técnica, la cooperación entre productores y el estado. Asimismo, impulsan actividades formativas y contribuyen a la mejora de calidad de vida en zonas rurales. Por otro lado, son los defensores de la sostenibilidad ambiental y paisajística del cultivo de la vid y fomentan la conservación de cultivos tradicionales aunque también invitan a la permanente modernización.