La poda de la vid en invierno: esa ardua y apasionante labor

Foto: Franco Bastías

El invierno en el viñedo es sinónimo de silencio aparente, pero también de trabajo intenso y fundamental para el ciclo de la vid. Es en esta estación, con temperaturas muchas veces bajo cero, que comienza una de las tareas más exigentes y valiosas de todo el año: la poda.
Es en este momento cuando los viticultores, ingenieros agrónomos y personas idóneas empiezan a recortar la planta para limitar su crecimiento.

La vid es una planta trepadora, si se la deja crece ilimitadamente. Sus ramas, llamados sarmientos, pueden alcanzar hasta treinta metros de longitud, por eso hay que conducirla (por espaldero, parral, vaso, etc) y controlarla. De este modo es tan necesaria la técnica de la poda para dar forma al viñedo y a la vez ayudar a un correcto desarrollo de la vegetación y de las bayas o granos.

Es en el invierno donde la planta está en letargo y reposo vegetativo, momento en el cual se aprovecha a realizar esta tarea.
No es solo cortar sarmientos. Es leer la planta, comprender su desarrollo, respetar su descanso y guiarla con manos sabias para que se exprese con plenitud en primavera y verano. Cada corte es una elección que proyecta futuro.
Con la poda de invierno se busca:

> Mantener la forma de la planta en los años siguientes.
> Controlar y limitar los rendimientos para obtener vinos de calidad.
> Se quitan los sarmientos de la temporada anterior y se recortan las maderas de dos años y más, y favorece la regeneración de la planta.
> Conservar el balance entre la producción de frutos y la producción de las hojas.
> Seleccionar las yemas (que formaran brotes) para la producción de racimos.

No se debe podar con temperaturas muy bajas, ya qué las heladas pueden volver a la madera quebradiza y ésta se puede astillar con los cortes.

Esperamos te haya gustado saber un poco más sobre un trabajo tan noble y delicado en lo que respecta al futuro vino y claro a sus hacedores, hacedoras.

¡Muchas gracias por todas tus visitas y hermosos comentarios!

❤️ ¿Te gustó este contenido?
Si querés apoyarnos para que sigamos creando sobre vinos, cocina y pasiones,
podés invitarnos un cafecito virtual. ¡Gracias por ser parte!

https://cafecito.app/vinosypasiones

Sedimentos o borras del vino

Las borras, posos (con s) o sedimentos del vino son una especie de cristales que a veces vas a encontrar en los corchos, paredes, o en el fondo de las botellas, principalmente se dan en los vinos tintos. 

En su mayoría están compuestos por los taninos (astringencia) con los antocianos (color), que con el tiempo forman cadenas moleculares más complejas y pesadas.

El objetivo fundamental de los enólogos/as es encontrar la máxima expresión en sus vinos.

Para conseguir un vino totalmente límpido, durante el proceso de elaboración se lleva a cabo la clarificación y la filtración, para retirar los sedimentos naturales que aparecen en el vino. Sin embargo hoy en día se trata de intervenir los vinos lo menos posible.

¿Qué hago si encuentro sedimentos en el vino?

Encontrar sedimentos en el vino no quiere decir que el vino está malo, son totalmente naturales y en algunas ocasiones son un factor que dan carácter al vino. 
Lo ideal es dejar reposar la botella y realizar el servicio con cuidado.
Si no te gustan para nada los sedimentos podés decantar el vino utilizando un decantador.

Esperamos te haya gustado la entrada y la encuentres interesante. Seguinos para recibir más contenido relacionado.