A Corazón Abierto Cabernet Sauvignon


Como cada año, el jueves anterior al Labor Day (Día del Trabajo en Estados Unidos), el mundo alza las copas para celebrar al Cabernet Sauvignon. El festejo, que en este año 2023 será el próximo 31 de agosto, es una excusa perfecta para brindar con un gran ejemplar,  representativo de esta venerada variedad de uva tinta.

Con esa idea como premisa, a Corazón Abierto, la bodega mendocina que lidera el enólogo y asesor vitivinícola Leandro Azin, presenta un varietal de su autoría, elaborado con uvas de la IG Los Chacayes, emergente y prestigioso terroir del Valle de Uco mendocino.

Un gran Cabernet Sauvignon debe ser siempre testimonio del arte de la elaboración del vino y de la armoniosa sinergia entre la naturaleza y la artesanía. Tal es el caso de este ejemplar de a Corazón Abierto, que deja traslucir lo mejor de Los Chacayes al tiempo que refleja el estilo inconfundible de la bodega.

Precio sugerido en vinotecas: $12.900

La impronta de Los Chacayes y un estilo único

«Cada enólogo tiene su estilo, su punto de cosecha y manejo del viñedo. Por otra parte, la IG Los Chacayes posee una particularidad que se trasluce en las uvas: la concentración de aromas, de taninos y de color. Por eso, para mí es importante hablar tanto del terroir como del proyecto, ya que dentro del mismo terroir, cada enólogo lo trabaja diferente. En viñedo trabajo dejando bastante hojas en el viñedo lo cual se traduce en una fruta con buena madurez, pero no sobremadura, buena frescura y un buen equilibrio de acidez, que es lo que queremos de un gran Cabernet. Personalmente busco ese equilibrio y Chacayes sin duda nos lo da. El Cabernet Sauvignon es conocido en todo el mundo por ser un vino de los de mejor en potencial de guarda por su estructura. Esta zona es hermosa para esto ya que se logra gran concentración de taninos. lo cual lleva a tener paciencia en botella para que el consumidor realmente lo disfrute como debe ser».

El suelo de Los Chacayes ofrece una textura arenosa a franco arenosa, con presencia de calcáreo, de muy buen drenaje, con grava y piedra a poca profundidad. Al dejar las hojas en el viñedo, la idea es protegerlo de la deshidratación y del calor, algo muy importante en el Cabernet Sauvignon.

Luego, para lograr la complejidad buscada en este ejemplar de a Corazón Abierto, Leandro Azin propuso una cosecha en dos etapas: una más pirazínica, que es la que da más fruta, y otra más madura, que es con la que se obtiene más boca. De este modo, se puede “jugar” con los distintos componentes para lograr un blend de alta gama.

Este trabajo hace de a Corazón Abierto Cabernet Sauvignon 2018 un vino muy expresivo de la zona, con pirazinas más maduras, mucha boca, cuerpo y sobre todo redondo, gracias a los 12 meses de fermentación en barricas de segundo uso y su estiba en botella. Posee, además, un gran potencial de guarda.

“El Cabernet Sauvignon, junto al Malbec y el Cabernet Franc, representan para mí lo más importante de Mendoza. Y, a nivel internacional, nuestro Cabernet Sauvignon es impresionante, muy valorado sobre todo por nuestro principal mercado: Estados Unidos. Habiendo trabajado en California, para mí es una de las cepas principales. Por eso, he buscado hacer un vino muy elegante, muy disfrutable, con un toque especial de madera que le otorga complejidad. Esto es 100% fermentado en barricas”.

A Corazón Abierto Cabernet Sauvignon 2018 es un vino que a la vista presenta un intenso color bordó vivo. En nariz se observa la presencia de aromas a frutos negros, grosellas y moras con algunas notas herbáceas de eucalipto, que le aportan gran complejidad. En boca, ofrece un buen equilibrio de acidez, resultando un vino muy aterciopelado, redondo y muy sabroso.

Sobre a Corazón Abierto
a Corazón Abierto es una aventura que inició el prestigioso enólogo Leandro Azin en el año 2010 en el Valle de Uco mendocino. Tras trabajar en grandes bodegas, ese año se incorporó al equipo del Clos de los  Siete, reconocido proyecto francés, construido por dueños de grandes Chateau de Bordeaux y unidos por el famoso enólogo Michell Rolland. Entonces Azin conoció el mundo de las microvinificaciones en barrica y con ellas nació la primera chispa que dio vida A Corazón Abierto, su propio emprendimiento. La bodega apunta a lograr vinos de alta gama con un estilo argentino, usando nada más que uva y barricas. Por eso, la elección de la materia prima es fundamental, un trabajo minucioso que lleva a Leandro Azin a recorrer y conocer a fondo cada terroir, y a conectarse con su historia y la de quien cuida el viñedo año a año.

En Devoto se unen dos clásicos de sangre italiana


De la mano de Pablos Resto & Pastelería, la tradicional esquina de Devoto y Gino, el capo de la torta de ricota, famoso por hacer la mejor de Buenos Aires, llega al barrio una propuesta pensada especialmente para los fanáticos de los dulces italianos. Los 50 años de Pablos y los 80 años de Gino, suman tradición, historia y experiencia que se traducen en propuestas con los sabores únicos de dos referentes en el mundo gastronómico.


La era de los pop ups

Y así como las series y las películas tienen sus crossover donde distintos personajes se cruzan en sus programas, la gastronomía instaló los pop ups. Ciclos de menúes especiales donde un cocinero toma la cocina de un restaurante amigo y allí junto a su chef crean un menú especial para la ocasión.

A partir de esta consigna durante el 26 y 27 de agosto de 16hs a 20hs en Pablos (Nueva York 4094), se podrá disfrutar una merienda que fusiona la Pastelería de ambos lugares, esta tendrá, entre otros, la famosa torta de Ricota, Cannoli de Pistacho, Sfogliatella de Pastelera, Fosforitos y Cucuruchos Pablos, acompañado de infusiones calientes y/o variedad de limonadas.

En medio del auge de la gastronomía argentina, los restaurantes familiares cobran valor y se convierten en íconos del barrio. Son elegidos no sólo por los vecinos sino también por los turistas que quieren saborear un poco del espíritu porteño y tal es el caso de estos dos referentes. Tanto Pablos como Gino fueron reconocidos por la legislatura porteña por su trayectoria e historia y el aporte realizado a barrios tradicionales de Buenos Aires, como es el barrio de Villa Devoto.

Bodega Piedra Negra: una apuesta por la Argentina que hoy cumple 30 años


A principios de la década del 90, François Lurton -integrante de la quinta generación de una familia de bodegueros de Burdeos, Francia-  fundaba Bodega Piedra Negra en un paraje aún inexplorado del Valle de Uco: Los Chacayes. Allí vislumbró antes que nadie las bondades de un terroir excepcional, al que posicionó como indicación geográfica.
Hoy, Piedra Negra es reconocida entre las bodegas pioneras en instaurar en nuestro país un estilo de vitivinicultura respetuosa con el medioambiente, basada en la creatividad y la innovación, que apuesta a la más transparente expresión del terruño en cada etiqueta. 
A 30 años de la llegada de Lurton a la Argentina y de aquella apuesta por estas tierras, Piedra Negra  continúa invirtiendo y elaborando vinos de calidad premium. Y para celebrar este aniversario, como es costumbre cada año, Piedra Negra presenta dos novedades en su portfolio que suma a su línea Arroyo Grande: un Pinot Gris y un Sauvignon Blanc.

La historia de Piedra Negra está íntimamente ligada a importantes hitos de la vitivinicultura argentina. A lo largo de estos 30 años de vida, la bodega logró sentar las bases de un estilo de producción respetuoso del medioambiente, basado en la creatividad y la innovación y en el que cada vino es un verdadero exponente del terroir.


Quinta generación de una familia de bodegueros

Integrante de la quinta generación de una tradicional familia de bodegueros de BurdeosFrançois Lurton fundó Piedra Negra tras investigar distintos terroirs de nuestro país y elegir instalar su finca en Los Chacayes, un área hasta entonces inexplorada del Alto Valle de Uco mendocino. Nadie imaginó por entonces que, por la tipicidad de sus vinos, ese paraje desolado llegaría a obtener la indicación geográfica (IG) y se convertiría en una de las regiones vitivinícolas más prestigiosas del país.

Por su aporte a la Argentina, sus conocimientos, su visión dedicación, y por ser precursor en Los Chacayes,François es hoy un referente indiscutido para nuestra industria vitivinícola. Bajo el lema “paciencia, trabajo y perseverancia”, hizo de Piedra Negra una de las bodegas más prestigiosas de nuestro país y creó una marca que hoy es sinónimo de vinos de altísima calidad.

Gracias a esa apuesta rotunda por la fuerza y la riqueza de la tierra, a 30 años de la llegada de François Lurton a tierras mendocinas, Piedra Negra es reconocida por elaborar vinos y bebidas espirituosas únicas buscando un sutil equilibrio entre la tradición y la innovación.

Actualmente, la bodega produce 1.2 millones de litros de vino al año, siempre potenciando la más auténtica expresión del terruño. Sus etiquetas, además, son celebradas y distinguidas frecuentemente por la crítica especializada a nivel local e internacional.


Así llegó François Lurton a nuestro país

Para hablar de los orígenes de Piedra Negra hay que transportarse a Burdeos, Francia, y al año 1897. Allí y por ese entonces, el bisabuelo de François Lurton comenzaba a producir vinos y a definir una filosofía ligada a la vitivinicultura que luego continuarían las generaciones subsiguientes: 1- Si se busca la excelencia no se debe dejar nada librado al azar, y 2- para lograr la verdadera expresión de la naturaleza, es necesario proporcionarle los medios y ese proceso debe ser natural, cuidadoso y minucioso. Esos pilares inspiraron a las generaciones subsiguientes y a cada emprendimiento ligado al apellido Lurton.

Ni bien terminó sus estudios y tras una breve experiencia en Champagne, François Lurton se hizo cargo de la distribución de los vinos de su padre, André Lurton. Ya por entonces el joven François daba cuenta de una dedicación y conocimiento sorprendentes: durante los 10 años que se dedicó a esta misión logró multiplicar por cinco la facturación de la empresa familiar.

Tras elaborar sus primeros vinos en las regiones de Entre Deux Mers y Pessac-Léognan junto a su padre André, en 1988 crea, en forma paralela y junto a su hermano Jacques, una empresa de consultoría que los llevó a recorrer el planeta para encontrar vinos y tierras excepcionales. Así, asesorando a productores alrededor del mundo, ambos se sumergieron en la exploración e investigación de distintas regiones: Chile, Uruguay, Australia, Portugal, España, Francia y, por supuesto, Argentina, así llegaron.

El primer viñedo que compró François Lurton fue en Argentina y luego en Chile; más tarde lo haría en España (Toro y Rueda) y en Francia (Gascuña, Languedoc-Roussillon).

«Llegué con mi padre y mi hermano en los 90 para ayudar a Nicolás Catena en la elaboración de vinos de alta gama y comenzamos haciendo uno hecho con Bonarda que fue llamado Lurton y lanzado especialmente para competir con el exitoso Valmont en aquel momento, pero no funcionó tan bien. Luego, en 1996, compramos tierras en Los Chacayes y con Nicolás Catena como accionista construimos la bodega. Registramos el nombre de Chacayes, que luego cedimos para la creación de la actual indicación geográfica. El primer vino que hicimos se llamó ‘Gaucho’ Lurton, pero como la palabra gaucho en francés suena parecido a ‘gaucheaux’ qué significa ‘comunista’, lo cambiamos luego a Gran Lurton”.

                                                 François Lurton, fundador de Bodega Piedra Negra.

Los primeros pasos

Lo cierto es que el anzuelo que trajo a François a nuestro país hace 30 años fue el Cabernet Sauvignon; ese fue el primer varietal que plantó, luego incorporó Malbec y Cabernet Franc.

Su primer vino fue Gran Lurton Cabernet Sauvignon, que logró medalla de oro en el International Wine Challenge de Londres en el año 1996. Ese sería el primero de los reconocimientos que recibiría la bodega a lo largo de sus 30 años de historia produciendo grandes vinos.

Piedra Negra continuó creciendo y en 2004 la familia decide iniciar la primera ampliación de la bodega, incluyendo la plantación de 50 hectáreas adicionales.


Alambic y los destilados, otro hito de la familia Lurton

En 2017, François Lurton junto a su esposa Sabine crean Alambic, una destilería en homenaje a su bisabuelo Léonce, quien había ejercido el oficio de destilador durante el siglo XIX.

Alambic Piedra Negra reconocen una historia en común: distintas creaciones de la destilería se nutren de las uvas de Los Chacayes. Tal el caso de Léonce Verjus -un jugo de uvas orgánicas, sin alcohol y sin filtrar, que se caracteriza por su acidez balanceada y frescura natural- , y de los vermouths Léonce Malbec, elaborado sobre la base del famoso Piedra Negra Malbec Reserva y fiel exponente de Los Chacayes y Léonce Rosé Criolla, creado a partir uvas orgánicas de esa variedad autóctona de Argentina.


Las novedades de Piedra Negra 2023

Celebrando este aniversario tan especial, Bodega Piedra Negra lanza al mercado dos novedades de su línea Arroyo Grande: un Pinot Gris y un Sauvignon Blanc. Esta línea, que se completa con un Malbec, un Cabernet Franc y un Naranjo,  se distingue por estar compuesta por vinos muy naturalessin filtrar.

Arroyo Grande Pinot Gris 2023

El Pinot Gris proviene de una finca propia en Los Chacayes en la que la uva se da de manera extraordinaria y donde se la cosecha tempranamente. En cuanto a la vinificación, se elabora con prensado directo, como se hace en la Champaña, para lograr el color buscado en esta uva tinta. Luego tiene paso por huevos de hormigón y fermentación espontánea natural, con levaduras indígenas. No se filtra para preservar las cualidades aromáticas del vino.

Arroyo Grande Pinot Gris es de un límpido color verdoso con reflejos brillantes. En nariz es una bomba aromática, posee aroma fresco cítrico y levemente floral sostenido con perfil frutado de frutos blancos, como damasco o pera. Intenso y complejo, abriéndose con el tiempo y demostrando sus particularidades. En boca ofrece una entrada muy fresca, una boca llena y sostenida por una muy buena acidez con una textura mineral y una linda persistencia aromática. Es un vino muy tenso e interesante y de gran versatilidad, que puede ser un buen compañero de mariscos frescos, pastas y pescados elaborados con salsas de mariscos. También se puede disfrutar solo, como aperitivo, o con quesos de pasta dura.

Precio sugerido: $6.000

Arroyo Grande Sauvignon Blanc

El Sauvignon Blanc también está elaborado con uvas de IG Los Chacayes y es un vino natural, sin filtrar, de baja intervención. Fermentado con levaduras indígenas y con las pieles para incrementar la intensidad aromática y aprovechar los taninos de las pieles que le confieren una textura particular en boca.

A la vista es verde brilloso con reflejos amarillos más intensos. En nariz, destacan aromas frescos de limón, manzana verde y hierbas recién cortadas con un toque de lychee y una trama mineral. Buen volumen en boca con un equilibrio y refrescante acidez. Posee un final a fruta maracuyá.
Puede disfrutarse solo como aperitivo o en maridaje. Es un buen acompañante para mariscos grasos y pescados varios, comida japonesa y ceviche peruano.

Precio sugerido: $6.000

Los Chacayes y Piedra Negra, un vínculo indisoluble

La de Lurton fue la primera viña que se plantó en Los Chacayes, región ubicada en el corazón del Valle de Uco, en un paraje de majestuosa belleza al pie de la Cordillera de los Andes. François supo detectar antes que nadie el alto potencial de estas planicies semidesérticas para plantar viñas, la calidad del suelo, la virginidad de las tierras en altura, el clima continental y las fuentes de agua procedentes de la nieve derretida de los Andes.

Pasó el tiempo y en 2017, generosamente, Francois Lurton cedió el uso de la marca para que todos los viticultores de la zona pudieran llevarlo en la etiqueta. Hacia fines de ese año, el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) reconoció la validez y particularidad de la IG Los Chacayes dentro de los límites territoriales definidos por el distrito. Un hito para la industria del vino local.

Este reconocimiento de su tierra es vivido con orgullo por François y su equipo, y para celebrar su nacimiento, crearon un vino al que llamaron “L’Esprit de Chacayes” (El espíritu de Los Chacayes), que guarda la expresión típica de este terruño áspero pero tan entrañable que logra conquistar el mundo.
En 2019, con el impulso de Piedra Negra, las bodegas y propietarios de la región decidieron crear la Asociación Civil Los Chacayes, un paso más hacia el objetivo de dar a conocer al mundo el trabajo en la IG. Hoy, la Asociación continúa estudiando el terroir y trabaja de manera incesante para difundir sus características y particularidades.

Acerca de Piedra Negra

La Familia Lurton es uno de los apellidos más ilustres de Burdeos, íntimamente vinculada a muchos de los mejores vinos del mundo y a la búsqueda de la excelencia. Luego de llegar a Argentina a principios de los años 90, François Lurton decide comprar en 1995, una finca de 200 hectáreas de tierra virgen a los pies de la Cordillera de los Andes. En esa nueva tierra planta sus viñedos y construye su bodega, Bodega Piedra Negra, siendo así pionero en esta zona. Unos años más tarde, este terroir único se convertirá en la Indicación Geográfica de Los Chacayes. Gracias a su experiencia alrededor del mundo, François pone en práctica una viticultura orgánica y respetuosa con el medio ambiente, para elaborar en este lugar vinos extraordinarios.
 
Contacto:
Sitio web oficial: www.bodegapiedranegra.com
Teléfono: +54 9 261 454 8556
Dirección: Ruta Provincial 94 km 21 (dirección al Manzano Histórico) I.G. Los Chacayes, Valle de Uco, Mendoza, Argentina.
 
Redes Sociales:
Facebook: https://www.facebook.com/bgapiedranegra/
Instagram: @bodegapiedranegra https://www.instagram.com/bodegapiedranegra/
Twitter:  https://twitter.com/BgaPiedraNegra
#pionerosenvalledeuco
#argentinoscontoquefrancés

Familia Millán presenta «Descendiente de los monos», una nueva colección de su línea Wines Series


Hace pocos meses Familia Millán sorprendió al mercado con el lanzamiento de su línea Wines Series, un nuevo proyecto de vinos tope de gama integrado por pequeñas producciones nacidas en las alturas del Valle de Uco, concebidas bajo conceptos claramente definidos y diferenciados.

Así, al lanzamiento de Satélite (tres ejemplares de Pinot Noir) -la primera de las tres colecciones que integran Familia MillánWine Series-, ahora se suma DESCENDIENTE DE LOS MONOS con sus etiquetas Música de Loicas y Jarillas Guardianas, ambas compuestas en un 100% por las mejores uvas Malbec, trabajadas de modo diferente para llevar al máximo la expresividad del terroir y dar cuenta de la versatilidad excelencia que puede ofrecer nuestra cepa insignia.

Este nuevo emprendimiento vitivinícola de Familia Millán -que pronto sumará sutercera y última colección ultra premium- vuelve a poner a la ya reconocida empresa familiar mendocina a la vanguardia en materia de innovación y calidad.                

Cabe recordar que Familia Millán posee varias unidades de negocios, entre ellas las bodegas Mosquita Muerta Wines, Los Toneles y Fuego Blanco Wines, Olivícola Laur (número 1 del mundo por segundo año consecutivo), Acetaia Millán, la destilería Casa Tapaus, Carnes Millán y el multipremiado restaurante Abrasado, entre otras tantas.

La producción vitícola

Es uno de los proyectos más ambiciosos de la compañía, que a lo largo de los años ha demostrado siempre un profundo arraigo y pasión por su lugar de origen invirtiendo fuerte en la provincia, donde hoy posee más de 1000 hectáreas de viñedos propios, plantados en las regiones más prestigiosas de Mendoza, lo que les permite abastecer a todos sus pujantes emprendimientos.

La inversión constante y esta filosofía emprendedora que caracteriza a Familia Millán le ha permitido a la bodega aportar su propia concepción enológica en cada uno de los proyectos vitivinícolas de su portfolio, para expresar en cada vino, con sus diferentes estilos, todas las bondades de la tierra mendocina.

Tal es el caso de la flamante Familia Millán Wines Series, proyecto que vuelve a deslumbrar al mercado local y que ha sido desarrollado con meticulosidad por el equipo enológico de la bodega, comandado por la enóloga Maricel Váldez.


DESCENDIENTE DE LOS MONOS, reciente incorporación de la colección Wines Series, nace de los mejores viñedos que la familia posee en su terroir  ubicado en Tupungato, Valle de Uco. La colección está conformada por dos exponentes 100% Malbec, súper expresivos pero muy diferentes entre sí: mientras que para Música de Loicas las uvas tintas recibieron una fermentación con desvine anticipada para lograr su máxima expresión, Jarilla Guardiana es un tinto estructurado, concentrado y a la vez fresco.

Ambas etiquetas se obtienen de dos cuarteles diferentes de la misma finca en Gualtallary, con una altura que supera los 1400 msnm. Son vinos pensados de una manera más natural, elaborados sin una fuerte intervención, sin agregados, sin filtraciones y con una crianza de entre 12 y 14 meses en pequeñas vasijas de concreto y arcilla, con levaduras nativas y en pequeños volúmenes.

Las uvas de DESCENDIENTE DE LOS MONOS son el fruto de suelos pobres, franco arenosos, con calcáreo a distintas profundidades y buen drenaje y reserva de agua. La gran amplitud térmica y las brisas de montaña dotan a la vid de mayor acidez y hollejos más gruesos, que implican más concentración de colores y aromas.

¿Por qué el nombre DESCENDIENTE DE LOS MONOS?

 La explicación está en la propia etiqueta de esta singular colección, en la que el árbol de la evolución de Darwin busca reflejar la evolución de las especies y la ramificación en el devenir de cada proceso que nos lleva a avanzar, a superarnos. Es de este modo en que Familia Millán entiende al vino y su proceso de elaboración.

Para la bodega la evolución del vino a lo largo del tiempo, tal como la del hombre, nunca será lineal, sino ramificada, ya que depende del tiempo, del método y el proceso de elaboración.
 

“Con ese árbol queremos demostrar que la evolución del vino, que hace millones de años acompaña al hombre, tampoco fue lineal sino ramificada, y que incursionando diferentes estilos.. Del mismo modo, nuestro proyecto viene a mostrar los nuevos estilos de vinos, con nuestra propia impronta, pero sin perder nunca de vista aquel inicio que supo darle vida a la historia de la vitivinicultura. Con DESCENDIENTE DE LOS MONOS hemos apostado a sacar lo mejor de las 50 hectáreas que adquirimos en Tupungato en 2021, eligiendo con precisión cada uva para acercarnos cuanto sea posible a la perfección y la finura en cada ejemplar, llevando la zona y su impronta tan particular a la botella”.

                                                                          Maricel Váldez

Redes Sociales:
Instagram: @familiamillan.winesseries

La bodega argentina Catena Zapata fue elegida como el mejor viñedo del mundo

La bodega argentina Catena Zapata, fue elegida como el mejor proyecto enoturístico del mundo, en el prestigioso ranking The World’s Best Vineyards, que selecciona los 50 mejores establecimientos de este tipo a nivel global. Además aparecen en la lista otras cinco bodegas ubicadas en nuestro territorio nacional. 

“Uno no conoce el malbec argentino hasta que no prueba Catena Zapata”, menciona la referencia en el ranking de viñedos. Además de Catena Zapata, otras dos bodegas mendocinas ocuparon el top 10: Bodegas Salentein (en el nueve) y El Enemigo (en puesto 10). Y fuera del top ten pero dentro de las 50 mejores se encuentran también Durigutti Family Winemakers en el puesto 13, Bodega Colomé en el lugar número 24 y la Bodega Diamandes en la posición 48. 

El premio The World´s Best Vineyards destaca a las bodegas abiertas al turismo. Catena Zapata, que se fundó en el año 1902, por el inmigrante italiano Nicola Catena, tuvo su recompensa al duro trabajo diario.

Para la organización, Catena Zapata es un centro de estudio vitícola detallado, con viñedos apodados los Grand Crus del país. La bodega cuenta con el Catena Institute of Wine, que desarrolla el código de sostenibilidad de Argentina para lograr lo mejor con sus viñedos.

“Debido a las altitudes más altas, la suya es floral, bonita y de un color sorprendentemente claro. La finca también produce excelente cabernet sauvignon, chardonnay y un conjunto de variedades de uva autóctonas, algunas de estilo natural”, destacó la organización. 



«El nieto de Nicola, Nicolás, es uno de los enólogos vivos más condecorados y ha llevado la vinificación argentina a las alturas vertiginosas que ahora la distinguen”, destacan en el ranking.
«Actualmente, la finca está a cargo de su hija Laura, quien creó el Catena Institute of Wine, desarrollando el código de sostenibilidad de Argentina y colaborando con las mejores universidades del mundo para sacar lo mejor de sus propios viñedos y, en términos más generales, para ayudar a los vinos argentinos a alcanzar su potencial completo”, agregan.


«La doctora Laura Catena es reconocida mundialmente por su trabajo como médica y como embajadora del vino argentino. Ella colabora con el enólogo principal Alejandro Vigil, para crear expresiones puras de los terruños de su familia, hasta en las parcelas más pequeñas”, agregan.