San Carlos de Bariloche te presenta otra edición de Bariloche a la carta.
Si sos lector apasionado, sabes que en Bariloche (cómo se le suele decir) es el sitio hermoso y casi mágico donde nació mi profesión de Turismo.
Para todos los foodies y los que aman lo culinario.
Con un lugares especiales, las catas y degustaciones de vinos y cervezas artesanales, se llevarán a cabo en 40 eventos en hoteles, restaurantes y salones de eventos. Sólo tenés que inscribirte vía web.
Si además te fascina saber y aumentar tus conocimientos vas a poder hacerlo en las clases magistrales y en interesantes charlas que se realizarán el 10 y 11 de octubre en Bariloche Eventos y Convenciones. Allí se darán cita cocineros locales e invitados: como Federico Gastón Domínguez Fontándel Llao Llao Hotel & Resort, Pablo Quiven, Lucas Rivas, Ana Arias, Julieta Marmorato, Julieta Caruso, Mauricio Couly, Martín Moroni, Pablo Buzzo, Pedro Lambertini, Ximena Sáenz, Maru Botana, Paco Almeida, Danilo Ferraz, Hernán Criccini, Germán Ruberto y la talentosa bartender Inés de los Santos.
Este año habrá un circuito conformado por mas de 75 restaurantes que te van a brindar menús con precios promocionales (al mediodía y a la noche).
Habrá descuentos de hasta un 40% a través de la Tarjeta de Beneficios BALC, que se distribuye en toda Bariloche (turismo, hoteles, restaurantes) también la vas a poder bajar aquí, en la web del evento.
Los restaurantes presentarán platos para ser elegidos dentro del mejor del evento. El público eligirá a través de una plataforma digital el mejor!!
La alimentación saludable se destaca y dice presente, por medio de actividades dirigidas a los peques y a los grandes, se busca comunicar y difundir hábitos saludables en nuestra alimentación.
El sábado 13, en el famoso Centro Cívicose va a realizar un gran evento solidario junto a la Sociedad Rural de Bariloche con la idea de fomentar el consumo de la carne de cordero, donde reconocidos chefs e instituciones de la ciudad van a participar. Los que presencien este evento, van a degustar platos originales y fáciles en donde los protagonistas son los ingredientes regionales. Luego se llevarán las recetas a su casa.
Un evento genial al cual vale la pena estar presente y aprovechar el despliegue de platos y productos del sur de nuestro país.
En la Patagonia argentina y en Bariloche se come deliciosamente, y por supuesto se beben excelentes vinos ¡¡Vinos y Pasiones te lo garantiza!!
Muchas gracias por tu linda compañía y por ser parte de nuestro recorrido.
Cada publicación la ideamos con mucho amor. Para nosotros es un placer que nos visites y esperamos que todo lo que te guste lo compartas con tus seres queridos. Qué tengas una hermosa vida!!
Vinos y Pasionesestuvo por la Patagonia argentina, visitando bodegas, haciendo Enoturismo, cargándose de energía positiva y perdiéndose en los paisajes de ensueño. En esta entrada te vamos a contar sobre la Bodega Museo La Falda, ubicada en la localidad de Cipolletti, provincia de Río Negro.
La vitivinicultura en Argentina y en el Alto Valle La plantación de vides en Argentina se relaciona con la religión, ya que un padre, Juan Cedrón trajo los sarmientos para plantar en Santiago del Estero, luego se plantaron en el norte del país, en las zona de Cuyo, que luego prosperaría mucho y otro de los lugares fue la Patagonia. La historia de la vitivinicultura en la provincia de Río Negro, tuvo su inicio luego del momento en que se desplazó al nativo en la llamada Conquista del Desierto.
Inmigrantes en su mayoría de origen español e italiano vinieron a trabajar las vides, tenían sus tradiciones de la uva grabadas en el ADN. Así supieron que las bondades y el clima de la región eran propicios para el cultivo de Semillón, Sauvignon Blanc y Chardonnay en uvas blancas y en tintas la Pinot Noir, Malbec, Merlot y Cabernet Sauvignon. Los valles en donde están plantados los viñedos disfrutan de una de las mayores riquezas de agua del país, con ríos a veces más caudalosos que los del centro norte. Aquí los protagonistas son los ríos Limay, Neuquén y Negro, gracias a ellos se benefician los centros urbanos, se logra energía para los principales centros del país y ni que hablar de paisajes bellísimos.
Para el cultivo de la vid, la amplitud térmica es un hecho muy positivo. La Patagonia, al encontrarse a menores latitudes cuenta con una gran amplitud térmica (el clima es muy cambiante, siempre llevate abrigo). Este factor hace que los vinos sean de un color intenso producto de los fuertes vientos. La uva se defiende de ellos ¿Cómo? Así es, engrosando las pieles. ¿Y dónde está el color de las uvas? Si en los hollejos, en las pieles. Los vinos cuentan en general con buena acidez natural, la amplitud térmica también les imprime un buen tenor alcohólico. Uno de los pioneros en el mundo del vino, fue don Humberto Canale y los abuelos del que hoy es propietario de la Bodega Museo La Falda.
Una bodega con mucha historia, esfuerzo y pasión Traspasamos el portón que da acceso a la bodega con Leandro, el guia de la agencia Arauquén. Ni bien bajamos del auto, Jorge Herzig nos recibió y nos dio la bienvenida. Entrar en la bodega es viajar al momento en que el Alto Valle de Río Negro era pura producción de vinos y frutas. Los viñedos en Patagonia, querido lector, tuvieron su época dorada y eso lo tiene muy en claro Jorge Herzigque transmite todo lo que era este establecimiento en plena época de de cosecha, de producción y de movimiento.
El edificio data de 1910, Centenario de Argentina. Época en la cual nuestro país era grande (¡nos dirás claro que es grande!), aún más, mucho más. A mi me gusta contarlo, por supuesto que no lo viví, sin embargo como guía de Turismo estudié la historia argentina. Con mucho placer y orgullo conocí que fuimos un país que – según Horacio Salas -«en apenas cien años, pese a las guerras civiles, mostraba una gran posición económica». Fuimos el granero del mundo y la producción agrícola era impresionante. Volviendo al hoy, cuando entrás en la bodega se respira un ambiente de homenaje a quienes fueron los pioneros, no sólo en el arte de hacer vinos, sino también en el modo de hacer crecer un pueblo y proveerlo de recursos que ahí ni existían.
Jorge Herzig, en la nave principal que da acceso al resto de la bodega, nos comenzó a mostras fotos de antaño y nos contó que su abuelo Bernardo, llega a la Patagonia, proveniente de Alemania en 1906. Su abuela, Felisa Mercedes Parispisa la Patagonia en el mismo año. Ellos se conocen y en lo que por aquel entonces era la Estación Limay (ahora Cipolletti), se casan y Bernardo funda en 1910 esta bodega. En 1979 y 1980 hubieron factores climáticos muy hostiles, heladas (propias de la región) y se perdieron tres cosechas. Casi sin materia prima, empezó una crisis de la vitivinicultura que no se había visto en el valle, sumado al consumo masivo de la cerveza. El valle pasó de tener 200 bodegas a quedar sólo 25. Una crisis se apoderó de esta hermosa región y transformó lamentablemente y abruptamente la actividad. Además, la ciudad de Cipolletti fue avanzando y el establecimiento quedó muy cerca, tal es así que de los 1.000.000 de litros de vino al año que se elaboraban y con mas de 120 personas empleadas de forma directa, Herzig se vió obligado a transformar su producción de vinos de forma artesanal.
Un gran cambio, un duro revés, Jorge, quizá movido por la fortaleza y el tesón de sus ancestros, no se quedó quieto, se adaptó a ese severo traspié y decidió dejar todo como estaba en la época de auge, transformó la bodega y la acondicionó para mostrarla a miles de personas, para que se conozca una actividad que dio trabajo y alegría a toda un pueblo y a gran parte del país. Así, con ese empuje, con pasión y con la frase «caminar hacia el futuro con la mirada en el pasado», las puertas de su bodega se abren y cuando entrás, te sumergís en ese momento en que el vino jugaba un rol importantísimo en el Valle. Pareciera que escuchás los sonidos de la labor con las viñas, observás la maquinaria de la época, fuerte y pujante. Maquinaria y herramientas que una vez confirman la riqueza de los trabajadores rionegrinos, inmigrantes y de la tierra patagónica. Tesón, esperanza, labor, manos negras, viñas que aún producen todo está para disfrutarlo y seguir aprendiendo. Siendo artesanal, de las casi seis mil botellas anuales de vinos elaborados con la marca Herzig 1910 no están en el mercado, si para los eventos y los turistas. Te imaginarás que una nos trajimos para ser degustada!!
Esta foto muestra el escenario donde se llevan a cabo los espectáculos de Música Clásica o Tango como se va a realizar este año.
Hoy la tercera y quarta generación organizan eventos, conciertos, espectáculos de jazz, visitas guiadas, catas, cumpleaños y aniversarios. Carolina, su sobrina, que es chef, está a cargo del Catering. Los toneles, las cubas de robles, fudres, moledoras, piletas de fermentación, y la cava original, se conservan intactas. La maquinaria de origen alemán, funciona a la perfección. Son testigos del maravilloso tiempo en el cual los vinos patagónicos se realizaban con la ingeniería y en donde eran muchas más bodegas. ¡Hace 20 años comencé con la restauración, pieza por pieza! Nos comenta Jorge apasionado y orgulloso.
CAVE Entre este espectacular paseo y recuerdos pasamos a dos cavas intactas y originales, perfectamente diseñadas y con el nombre CAVE, en donde Jorge guarda sus vinos. Frescas, con luz tenue como debe ser el sitio para conservar esta noble bebida. Otros dos espacios que Herzig atesora y cuida para que se puedan disfrutar.
Luego, continuamos al salón en donde se desarrollan los eventos y Jorge nos hizo probar los vinos que elabora.
Agustín y yo no salíamos del asombro, cuando degustamos un Malbec, un Merlot con 24 meses de barrica de roble francés. En su generosidad Jorge nos hizo probar una grappa y un destilado de guinda que son propiamente elixires y que él mismo los hace. En esos vinos percibimos aromas y sabores verdaderamente exquisitos. Destino y legado familiar hicieron que Jorge cursara estudios para hacerse cargo de la bodega familiar. Creo que los enólogos buscan que los vinos emocionen, que te hagan pasar un momento mágico. Estos vinos lo logran con el valor agregado de la impronta de una bodega que supo ser grande (fue declarada Patrimonio Histórico de Cipolletti). y se adaptó a los avatares del tiempo y de la economía argentina y aún así brilla y muestra toda su época de esplendor.
Te invitamos a que veas este video en donde vas a viajar por los rincones de la Bodega Museo La Falda.
Si estás por el Valle, tenés que visitar esta bodega, porque es una forma de honrar a quienes hicieron la actividad vitivinícola desde los comienzos y la hicieron prosperar.
Cuando la visites no te vas a querer ir, porque la energía que emana de ese espacio es maravillosa. Energía y fuerza que los inmigrantes, los viñateros y los familiares de Herzig la emplearon en nuestra Patagonia, en el bellísimo Alto Valle y que es uno de los legados que nos dejaron. Una energía que la palpás plasmada, en cada suelo, en cada río, barda y árbol. Lugares así deben ser no sólo respetados, sino también valorados y cuidados.
¡¡Muchas gracias Jorge, por tu pasión y tu devoción en que se conozca la inconmensurable labor de quienes forjaron la vida vitivinícola!! Muchas gracias a la agencia Arauquén por el traslado, desde la ciudad de Neuquén.
En cuánto a vos, querido lector, ojalá pronto puedas visitar este bellísimo lugar. Mientras, te recomendados que bebas, con moderación, los vinos de la Patagonia argentina. Tierra de vientos, latitudes inmensas, sol maravilloso, lagos y montañas de películas.
Bodega Museo La Falda Maestro Espinosa s/n, Cipolletti Contacto: 0299- 4773168 / 156326734. Mail: bodegamuseo@gmail.com
“El vino siembra poesía en los corazones.” Dante Alighieri
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Si de bodegas del sur se trata, Bodega Humberto Canale son palabras mayores.
En tierra árida, de distancias enormes y con mucho viento nace esta bodega en 1909, en la provincia de Río Negro, a orillas del río homónimo.
Se originó cuando el río Colorado todavía marcaba la frontera hacia lo desconocido.
El establecimiento se encuentra a 8 kilómetros de General Roca y ha sido una de las pioneras.
Para principios del siglo XX, la zona se encontraba virgen y preparada para recibir nuevos proyectos. El coronel Roca, en una campaña cruenta había desalojado a los Mapuches de la Patagonia. Campaña que se conoció como la Conquista del Desierto.
Si te gusta mucho leer te recomendamos el libro Centenium que está en la página de la bodega Canale. Allí está exquisitamente narrado cada paso decisivo en el devenir de esta hermoso establecimiento.
Humberto Canale, tío abuelo de Guillermo Barzi, actual presidente de la bodega, partió a la zona alta del río Negro. Él era ingeniero civil y había sido alumno del ingeniero Luis Huergo. Éste consultado por el general Roca sobre las posibilidades del área, llevó a sus alumnos a observar y ver el terreno para estudiar qué cultivos eran los ideales. Así fue que, Huergo y Canale se asociaron y compraron 150 hectáreas y dieron origen a la bodega.
Foto: Guillermo Barzi -Iprofesional
El edificio original se yergue estoico, haciendo honor a sus más de cien años.
La bodega en general tuvo mucho que ver en el desarrollo agroindustrial de la zona.
El río Negro, tributario del Limay y Neuquén fue testigo que empezaran a crecer las primeras vides. Se dice que colonos alemanes fueron los primeros en plantar viñas, algunas versiones expresan que fueron los padres salesianos e inclusive otras versiones dicen que habían sido soldados y generales del ejército de Julio Roca.
El vino de Canale, cómo en muchas otras bodegas, en los primeros tiempos se fraccionaba en Buenos Aires.
En 1930 la bodega pasó enteramente a manos de la familia Canale.
En 1966 la bodega es una de las primeras en eliminar los cajones de 18 kilos y reemplazarlos por los de 400 kilos para la cosecha de la uva.
Desde 1973 la bodega está dirigida por Barzi el sobrino nieto de Humberto Canale.
La agradable sorpresa fue en 1981 para un vino de Cabernet Sauvignon que gana un premio en Vinexpo en Bordeaux.
Los 90 fueron años que trajeron nuevas plantaciones y nueva tecnología.
Actualmente la bodega exporta a 25 países.
Las cepas con las que Canale crea vinos, son Cabernet Sauvignon, Malbec, Pinot Noir, Merlot y en las blancas Sauvignon Blanc, Chardonnay, Semillón.
La bodega presenta varias línea. Entre ellas Humberto Canale Centenium, Marcos Gran Reserva, Old Vineyard, Humberto Canale Estate, Íntimo, Humberto Canale Blush y los espumantes rosados Extra Brut.
Mapa: Argentina y sus vinos
Humberto Canale es verdaderamente un ejemplo de empresa familiar, patagónica hasta la médula, pionera y pujante. Se ha hecho camino en un terreno duro si los hay y elabora los vinos más sublimes y más nobles. Demás está decir que las cepas que mejor se dan en el clima patagónico son la Merlot y la Pinot Noir, excelentes ejemplares, además de la Malbec, Cabernet Franc dentro de las tintas, y en las blancas: Chardonnay, Gewürztraminer, Riesling, Semillón, Viognier.
Esta bodega ofrece visitas en donde vas a observar con detinimiento cada proceso del vino. Así vas a ver las salas de tanques, de barricas, las antiguas cubas de madera.
El horario es de lunes a viernes a las 10.00. A la tarde a las 16.00 hs y los sábados a las 10.00 hs.
Pionera, emprendedora, vibrante, te está esperando para que la visites y conozcas todo su porfolio de vinos.
Una de las bodegas más interesantes de la Patagonia.
No importa el momento que estés pasando, date tiempo para sonreir, para agradecer y todo va a parecer más fácil.
Que tengas un día maravilloso y fuera de serie.
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En la Patagonia hay bodegas asentadas desde hace muchos años como Humberto Canale, Agrestis, Fin del Mundo, Chacra, Océano, Noemía, Rivus, Grupo Trafén, Lapeyrade, Secreto Patagónico, Patritti y Familia Schroeder, entre otras.
El cambio climático ha afectado a las uvas, tal es así que se viene observando como los cultivos de vides van desplazándose a zonas que antes eran consideradas extremas.
Quien lidera varios de estos proyectos en nuestro sur, es el ingeniero Darío González Maldonado. El considera que “La uva madura sin ningún tipo de problemas, y la sanidad de las plantas es espectacular. Son muy limpias, sin necesidad de tratamientos químicos, gracias al clima reinante”.
Las temperaturas medias van in crescendo y a veces afectan negativamente a las uvas. Además este efecto significa que la amplitud térmica sea menor – tema tratado en el blog- a más amplitud térmica mayor calidad de vinos.
De ahí que, desde los paralelos 41 y 47 la tierra esté diciendo: “estoy apta para que cultiven uvas”. ¿Qué se encuentra en estos paralelos? Nuestra querida y bonita provincia del Chubut.
Fuente:elpatagónico.com
González Maldonado comenta que, esta provincia puede dividirse en tres zonas agro-climáticamente hablando. La región cordillerana: con muchos valles, ríos y lagos posee un régimen de lluvias que se alternan entre 800 a 1200 mm al año, cuenta con veranos suaves induciendo a que la uva madure lentamente. Aquí es donde los vinos son con buena acidez y muy aromáticos. La región de la meseta central, es el centro de la provincia, plena meseta. En general está recubierta de mantos de basalto: fragmentos de roca desgastados por la erosión y transportados por las aguas de deshielo. Los vinos blancos son robustos y admiten paso por madera, así se han logrado muy buenos Chardonnay con paso por roble de 12 meses.
Bardas. Fuente:altochubut.blogspot.com
Las bardas (son formaciones parecidas a acantilados) producen condiciones adecuadas para los cultivos, sumado al clima semi desértico, los viñedos son totalmente orgánicos sin plagas, ni enfermedades. Región costera: es la zona en donde se han probado variedades tintas. De aquí han salido vinos jóvenes, sin ninguno que se destaque.
Con todo esto tenemos que las provincias de Río Negro en las localidades de Ñirihuau y El Bolsón y del Chubut en Lago Puelo, El Hoyo, Epuyén, Trevelin y Río Pico hay viñedos en la franja cordillerana. Hay variedades de uva tinta Pinot Noir y Merlot y las blancas Chardonnay, Sauvignon Blanc, Riesling y Gewurztraminer.
En la región de la Meseta Central en las localidades de Guljaina, Cushamen, Piedra Parada, Paso del Sapo y los Altares destacan las tintas Malbec y Pinot Noir, además de la blanca Chardonnay.
Finalmente la región costera las ciudades se destacan son Trelew y Gaiman, con la Malbec, Cabernet Sauvignon y Merlot y la blanca Chardonnay.
Maldonado participa en los proyectos de Patagonian Wines (propiedad de Bernardo Wienert) y los viñedos de Paso del Sapo (descubiertos por Matías Michelini y Paz Levinson). También en un emprendimiento denominado + Austral que comprende las localidades de Trevelin y Esquel en donde productores plantan Pinot Noir, Sauvignon Blanc y Chardonnay. Y el otro en la Meseta Central que contiene a Paso del Sapo, Piedra Parada, Gualjaina y los viñedos que esas localidades tienen.
Otro emprendimiento se llama «Comarcal» y cuenta con las localidades de El Bolsón, Lago Puelo y Epuyén. Maldonado afirma que todo el esfuerzo es de parte de los productores, puesto que todavía no poseen apoyo del estado municipal y provincial, a diferencia de la provincia de Mendoza no existen créditos ni apoyos para asistir al productor.
Fuente:revistaaire.com.ar
Lo último que quiere Maldonado dejar en claro es que cuando se habla de la viticultura de “garage”, con una producción de 100 a 9.000 botellas no es algo difícil, de hecho en la Patagonia hay contados ejemplos de que quien se propone puede alcanzar este objetivo.
Ahora ya sabés, y podés contarlo, también la uva está bien afincada en la Patagonia.
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