Cóctel Alexander: un clásico que sigue enamorando

El Alexander es un cóctel clásico nacido en los Estados Unidos a comienzos del siglo XX. Su receta original se elabora con ginebra, licor de cacao blanco y crema de leche en partes iguales.

Una de las teorías más aceptadas atribuye su creación al barman alemán Hugo Ensslin en 1915, quien incluyó la receta en su libro Recipes for Mixed Drinks.

Ese mismo año aparece otra referencia en un diario de Philadelphia, citada por el periodista Barry Popik, donde se menciona que el cóctel habría sido creado por un camarero del Racquet Club durante una celebración deportiva, en honor al lanzador de béisbol Grover Alexander.

También existe una versión vinculada a una campaña publicitaria de 1929 relacionada con la limpieza, donde un hombre vestido completamente de blanco inspiró el color del cóctel. Para esa ocasión, el barman Alexander Troya habría creado una bebida a base de ginebra, cacao blanco y crema, dando origen al trago que hoy conocemos.

Más allá de sus múltiples historias, el Alexander se caracteriza por ser una bebida dulce, intensa y de alto contenido alcohólico. Con el tiempo surgió su variante más famosa: el Brandy Alexander, donde la ginebra es reemplazada por brandy, aportando mayor cuerpo y calidez.


Ingredientes

– 45 ml de Ginebra
– 25 ml medida de Crema de cacao blanco para que no varie el color
– 25 ml medida de crema de leche o nata
– Nuez moscada o canela
– Hielo


Preparación

1- Refrescá una copa de cóctel
2- En una coctelera, si no tenés podés utilizar frasco, colocá la Ginebra, la crema de cacao blanco y la crema de leche.
3- Mezclá enérgicamente por 30 segundos.
4- Tomá la copa y un colador y vaciá el contenido de la mezcla en la copa.
5- Decorá con nuez moscada rallada o canela.


Maridajes sugeridos

Postres

  • Brownie de chocolate amargo
  • Cheesecake clásico
  • Mousse de chocolate
  • Tiramisú
  • Tarta de nuez o pecán

Quesos

  • Brie
  • Camembert
  • Mascarpone con miel y nueces

After dinner

  • Trufas de chocolate
  • Almendras tostadas
  • Avellanas garrapiñadas
  • Galletas de manteca


Cuándo disfrutarlo

El Alexander es ideal como cóctel de cierre. Funciona muy bien después de una cena, como alternativa al café o al digestivo tradicional. Su carácter cremoso lo convierte en una experiencia casi de postre líquido.


“No sólo de pan vive el hombre. De vez en cuando, también necesita un trago.”
                                                                                            Woody Allen


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Sake: Historia, técnica y maridajes de un elixir japonés

Foto: Pinterest


El sake, conocido también como nihonshu, es mucho más que una bebida: es un reflejo de historia, cultura y técnica artesanal que ha atravesado siglos en Japón. Cada botella de sake es un puente entre la tradición, la paciencia de los maestros cerveceros y la delicadeza de un proceso que transforma un simple grano de arroz en un elixir lleno de matices.

Orígenes y evolución

El sake tiene más de 1.300 años de historia documentada, con evidencias de fermentación de arroz desde el año 300 a.C. Sus primeros métodos incluían el kuchikami-zake, donde los granos de arroz se masticaban para iniciar la fermentación gracias a las enzimas de la saliva. Con el tiempo, la elaboración se refinó en templos y monasterios, convirtiéndose en una bebida ceremonial y social.

Durante el periodo Edo (1603–1868), el sake comenzó a industrializarse parcialmente, estableciendo métodos de producción consistentes y consolidando regiones famosas por su calidad, como Nada, Fushimi y Niigata. Hoy, Japón produce miles de tipos de sake, cada uno influido por la variedad de arroz, la pureza del agua y la maestría del toji o maestro.

El arroz: corazón del sake

El arroz para sake, llamado sakamai, es más grande y rico en almidón que el arroz común. Esto permite una fermentación eficiente y controlada. Entre las variedades más utilizadas se encuentran:

  • Yamada Nishiki: ideal para sakes premium (ginjo y daiginjo).
  • Gohyakumangoku: típico de Niigata, produce sakes ligeros y delicados.
  • Miyama Nishiki: aporta frescura y aromas suaves, usado en regiones de montaña.

Antes de la fermentación, el arroz se pulimenta (seimaibuai) para eliminar capas externas que contienen proteínas y grasas que podrían alterar el sabor. Cuanto más pulido, más refinado y aromático será el sake final.

Proceso de elaboración

  1. Lavado y remojo: El arroz se lava cuidadosamente y se deja hidratar.
  2. Cocción al vapor: Conserva la textura del grano y facilita una fermentación uniforme.
  3. Koji: Se añade el hongo Aspergillus oryzae, que convierte el almidón en azúcares fermentables.
  4. Fermentación: Mezclado con agua y levadura, el arroz con koji fermenta durante varias semanas.
  5. Filtrado y pasteurización: Se ajusta el alcohol, se filtra y se pasteuriza antes del embotellado.

Variedades de sake

  • Junmai: elaborado solo con arroz, agua, levadura y koji.
  • Ginjo: arroz pulido al 60–70%, aromas frutales y delicados.
  • Daiginjo: arroz pulido más del 50%, complejo y elegante.
  • Nigori: turbio, con partículas de arroz, suave y dulce.
  • Koshu: añejado, con sabores profundos y robustos.

Maridajes con sake

El sake posee un umami natural que potencia sabores sin opacarlos:

  • Junmai: sushi y sashimi, tempura, carnes blancas, platos con setas.
  • Ginjo y Daiginjo: pescados grasos como salmón o atún, ceviches, ensaladas frescas, platos con toques cítricos o frutos secos.
  • Nigori: postres suaves, frutas, quesos cremosos, cocina especiada asiática.
  • Koshu: guisos, carnes rojas, platos con salsas complejas, quesos curados.
  • Sake caliente: ideal con sopas, tempura y pescados al horno o a la plancha.

Maridar sakes delicados con platos ligeros y sakes robustos con platos intensos permite disfrutar de una experiencia gastronómica completa, descubriendo la versatilidad de esta bebida milenaria.


Fernando Mayoral y el sake en Argentina

En Argentina, Fernando Mayoral ha sido pionero en la elaboración artesanal de sake. Desde su proyecto Leön Fermentación, ha desarrollado sakes como el Boga, elaborados con técnicas tradicionales y levaduras indígenas. Mayoral destaca la complejidad del sake, mencionando que su elaboración requiere precisión y conocimiento profundo de los fermentos. Su enfoque busca capturar la esencia de las fermentaciones orientales, adaptándolas al paladar argentino.

El sake es una bebida que une tradición, técnica y cultura, capaz de transformar cualquier comida en una experiencia memorable. Descubrir sus aromas, sabores y matices es adentrarse en siglos de historia y pasión artesanal. Te invitamos a explorar el mundo del sake, probar distintas variedades, animarte a nuevos maridajes y compartir tus descubrimientos con quienes disfrutan del placer de una buena copa.

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Accademia Branca: Aprendizaje, maridaje y coctelería de Autor

Hace un tiempo tuve la oportunidad de vivir una experiencia única junto a Fratelli Branca, durante una jornada de filmación en la que exploramos maridajes con tragos de autor. Aromas, sabores y talentos se unieron para crear un espacio de creatividad y aprendizaje que formó parte del Nivel 2 de la Accademia Branca.

Recientemente, Martín Olivera me compartió la noticia de que la marca lanzó su primer curso gratuito, online y abierto de coctelería. Una iniciativa que democratiza el acceso al conocimiento y permite que tanto quienes recién comienzan como profesionales experimentados puedan aprender y perfeccionarse.

Un programa pensado para todos los niveles

El curso está dividido en dos niveles para adaptarse a distintas necesidades:

  • Nivel 1: Pensado para quienes se inician en la coctelería y la gastronomía. Son 12 clases on demand a cargo de Martín Olivera y Juan Luciani (Brand Ambassadors de Branca) junto con docentes de UADE. Los contenidos incluyen historia de la especialidad, técnicas básicas, mixología, hospitalidad, consumo responsable, café e infusiones.
  • Nivel 2: Orientado a bartenders con conocimientos previos que buscan profesionalizar aún más sus habilidades. Este ciclo intermedio de 8 clases está liderado por referentes de la industria y expertos en áreas como fermentados, clarificados, barismo, maridaje y gestión del bar como negocio. Entre los especialistas convocados se encuentran Lucas Rothschild, Adriano Marcellino, Verónica Bruno (yo) , Eduardo Segundo, Machi Martínez, Lucas Dávalos, Agustina Román, Alex Mesquita y Eduardo Kastika.

    Para ampliar aún más el valor educativo del curso, parte del cuerpo docente de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE) se sumó a la propuesta. Su participación permitió enriquecer los contenidos y sumar experiencias conjuntas como prácticas profesionales, visitas a la destilería y actividades formativas. De esta manera, Accademia Branca refuerza el puente entre la formación académica y la práctica profesional en el mundo de la coctelería.

Tradición, innovación y aprendizaje

Lo que más me inspira de este proyecto es cómo combina tradición e innovación, poniendo en valor el trabajo de quienes día a día construyen la coctelería en nuestro país.
Además, el enfoque online y gratuito permite que muchas más personas accedan a una formación profesional de calidad.

Quiero agradecer especialmente a Martín Olivera, Juan Luciani y a todo el equipo de Fratelli Branca por invitarme a ser parte de este proyecto y confiar en mí para transmitir conocimientos en el Nivel 2.

Si querés conocer más sobre la Accademia Branca y cómo participar, podés leer la nota completa aquí.

Por siempre Negroni: tradición, creatividad y talento local

Negroni-del-Sur-by-Seba-Garcia

Algunos cócteles trascienden modas y generaciones. El Negroni es uno de ellos: un clásico italiano que ha sabido mantener su esencia a lo largo de más de un siglo, ganando un lugar en las barras del mundo entero.

El origen de un ícono

La historia del Negroni se remonta a 1919, en un café de Florencia. El conde Camillo Negroni, viajero incansable y amante de los tragos con carácter, pidió al barman que reforzara su Americano reemplazando la soda por ginebra. Ese gesto simple dio vida a un cóctel que conquistó por su equilibrio entre dulzor, amargor y fuerza alcohólica. Desde entonces, el Negroni se convirtió en sinónimo de elegancia y sofisticación.

La receta clásica

El Negroni se prepara en vaso corto, con partes iguales de ginebra, vermut rojo y Campari. La clave está en el orden: primero el hielo, siempre en tamaños grandes para que no se derrita rápido, luego los destilados, y al final una suave integración con la cuchara mezcladora. Se corona con una rodaja de naranja o un twist de su piel, que realza los aromas cítricos y equilibra la intensidad del trago.

Ingredientes


– Hielo
– 1/3 de Gin podés utilizar un shot, los vasos que se le dicen chupito.
– 1/3 Vermut Rojo
– 1/3 de Campari
– Rodaja de naranja

Preparación


1- En un vaso colocá hielo
2- Agregá el gin
3- El Vermut Rojo o Solería
4- Por último el Campari
5- Decorá con cáscara de naranja

Variantes contemporáneas

El Negroni ha inspirado numerosas reinterpretaciones. Una de las más populares es el Negroni Sbagliato, que reemplaza la ginebra por espumante, logrando un perfil más ligero y fresco. También existen versiones creativas como el Chocolate Negroni, con un toque de licor de cacao, ideal para acompañar postres, o fusiones con vinos como el Lambrusco, que aportan una capa frutal y vivaz al conjunto. Estas variantes demuestran la versatilidad de un cóctel que, aun siendo clásico, siempre deja espacio para la innovación.

Inés de los Santos y Tato Giovannoni: talentos argentinos

Qué mejor que conozcas a dos de los bartender más talentosos de Argentina, Inés de los Santos. Junto a Tato Giovannoni son quienes han sido protagonistas del cambio y del nuevo impulso de la coctelería argentina.

Inés de los Santos, con su barra Cochinchina, ha resignificado clásicos como el Negroni desde una mirada fresca y moderna, rompiendo estereotipos y destacando la creatividad y el estilo propio.
Por su parte, Tato Giovanoni, con su proyecto La Florería del Atlántico, aporta una propuesta única que combina innovación, calidad y elegancia, ofreciendo experiencias de coctelería inolvidables. Ambos demuestran cómo la tradición y la creatividad pueden coexistir y potenciarse en la barra local.


El legado del Negroni

Hablar del Negroni es hablar de tradición, aunque también de creatividad. Es un cóctel que invita a disfrutar con calma, que combina intensidad y equilibrio en cada sorbo, y que conecta pasado y presente. En una barra elegante o en una reunión íntima, el Negroni siempre es sinónimo de carácter y de historia viva en la copa.

Que tengas un día hermoso y fresco. Gracias por acompañarnos y ser parte de este recorrido, nos encanta compartirlo con vos.


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Día mundial del Gin: Historia, tradición y nuevos sabores del mundo


Cada segundo sábado de junio se celebra el Día Mundial del Gin, una fecha que rinde homenaje a esta bebida aromática, versátil y con siglos de historia. Aunque en sus inicios fue valorada por sus propiedades medicinales, hoy el gin se disfruta como protagonista de cócteles clásicos y de nuevas creaciones que recorren el mundo.

Un poco de historia: el origen del gin

El gin tiene sus raíces en los Países Bajos del siglo XVII, donde se elaboraba una bebida llamada jenever, a base de bayas de enebro. Los soldados ingleses que combatían en territorio neerlandés lo descubrieron y lo llevaron a Inglaterra, donde con el tiempo se transformó en el gin tal como lo conocemos hoy.

Gin vs Ginebra: ¿es lo mismo?

Aunque en muchos países hispanohablantes se usa el término ginebra para referirse al gin, técnicamente no siempre son lo mismo. La palabra ginebra proviene del francés «genièvre» y del neerlandés «jenever», que es la bebida ancestral de la que deriva el gin moderno.

  • El jenever o ginebra tradicional europea suele elaborarse con una base de cereales malteados fermentados, lo que le otorga un perfil más redondeado. Es típica de Países Bajos y Bélgica.
  • El gin moderno, especialmente el London Dry Gin, se caracteriza por un sabor más seco y marcado por las bayas de enebro y otros botánicos aromáticos, destilado a partir de alcohol neutro.

En el paladar, la ginebra tradicional (jenever) suele ser más suave y redondeada, con notas maltosas derivadas de su base de cereales fermentados. El sabor del enebro está presente, pero no es dominante. Por el contrario, el gin moderno, especialmente el estilo London Dry, se caracteriza por ser más seco, intenso y con un perfil botánico mucho más definido, donde el enebro es protagonista. Esta diferencia en el equilibrio de sabores hace que cada estilo tenga su identidad propia y su contexto ideal de consumo.

De crisis a refinamiento: la «Gin Craze» en Inglaterra

En el siglo XVIII, el consumo de gin se popularizó de manera explosiva en Londres, dando origen a un período caótico conocido como la Gin Craze, que se extendió aproximadamente entre 1720 y 1751. Durante esos años, el gin se convirtió en la bebida del pueblo: era barato, fácil de producir y ampliamente accesible. Muchas veces se elaboraba en condiciones precarias, sin control de calidad, y se vendía en locales improvisados o incluso en casas particulares.

Este acceso irrestricto generó una verdadera crisis social. Se estima que, en ciertos momentos, un cuarto de los hogares londinenses producía o vendía gin. El consumo excesivo provocó graves problemas de salud pública, delincuencia, desempleo. Una de las imágenes más icónicas de la época es la del grabado Gin Lane de William Hogarth, que retrata crudamente los efectos devastadores de esta adicción masiva.

Ante esta situación, el gobierno británico se vio obligado a intervenir. Se promulgaron una serie de leyes, conocidas como los Gin Acts, que impusieron altos impuestos, licencias para productores y restricciones a la venta. Si bien al principio estas medidas generaron resistencia, con el tiempo lograron su objetivo: frenar el consumo descontrolado y encaminar al gin hacia una producción más seria y regulada.

Este punto de inflexión marcó el inicio de una transformación. El gin dejó de ser una bebida marginal para iniciar un proceso de refinamiento que lo llevó a ocupar un lugar destacado en la coctelería británica y, eventualmente, internacional. Su calidad fue mejorando, se perfeccionaron los métodos de destilación y comenzaron a aparecer estilos más sofisticados, como el London Dry Gin, que más tarde se convertiría en un estándar mundial.

El consumo en el mundo

Hoy, el gin se disfruta en todo el planeta, y ocupa un lugar especial en el corazón de los amantes de la coctelería. Se destaca particularmente en Reino Unido, donde es casi un emblema nacional, y en España, donde los Gin Tonics en copa balón y con botánicos se han convertido en un ritual.

También ha crecido notablemente en Latinoamérica, con un fuerte impulso en países como Argentina, Brasil, Chile y México, donde la creatividad de productores locales y bartenders ha generado nuevas versiones con identidad propia.

El boom del gin en Argentina

En los últimos años, Argentina ha vivido un verdadero auge del gin, especialmente en el segmento artesanal. Se estima que existen más de 400 etiquetas nacionales, con propuestas que combinan calidad, innovación y un fuerte vínculo con los ingredientes locales.

Desde la Patagonia hasta el Norte argentino, muchas destilerías están experimentando con botánicos autóctonos: yerba mate, peperina, jarilla, rosa mosqueta, enebro local, cítricos, lavanda, e incluso uvas malbec.

Este fenómeno no sólo revitalizó la escena de los destilados, sino que también se integró al turismo, la gastronomía y la cultura del cóctel.

Algunas marcas destacadas:

  • Príncipe de los Apóstoles, creado por Tato Giovannoni
  • Bosque (Bariloche)
  • Hilbing Franke (Mendoza)
  • Restinga (Mar del Plata)
  • Madoc, Heráclito, Tinte y muchas más

Receta clásica: cómo preparar un buen Gin Tonic

Ingredientes:

  • 50 ml de gin (London Dry o estilo botánico)
  • 150 ml de agua tónica (idealmente neutra o artesanal)
  • Hielo (en cubos grandes)
  • Garnish: rodaja de limón o lima, pepino, romero, enebro, piel de pomelo, lavanda

Preparación:

  1. En una copa balón o vaso alto, colocar abundante hielo.
  2. Servir el gin.
  3. Completar con agua tónica, vertida suavemente para no perder el gas.
  4. Aromatizar con el botánico elegido y disfrutar.

Tip: no hay una única forma de servirlo. La clave está en buscar equilibrio entre los botánicos del gin y el garnish.

Un espíritu con historia y mucho presente

El gin es una de esas bebidas que invitan a la exploración. Cada marca esconde una receta única y cada copa cuenta una historia distinta.
Desde los boticarios del siglo XVII hasta las barras contemporáneas, el gin ha recorrido un largo camino. Hoy, en su día mundial, celebramos su diversidad, su elegancia y su enorme capacidad de reinventarse.

¿Ya tenés tu gin favorito? ¿Preferís los clásicos o las versiones con identidad local?