Alma Cabral Arrieta fue elegida Mejor Sommelier de Argentina 2025


El Concurso Mejor Sommelier de Argentina, organizado cada tres años por la AAS, celebra en 2025 su décima edición, consolidándose como una verdadera plataforma de proyección internacional para los profesionales del vino.

Durante las primeras jornadas, los participantes se enfrentaron a pruebas teóricas, catas a ciegas y ejercicios de servicio, evaluados por un jurado integrado por destacados referentes locales e internacionales. Además de demostrar sus conocimientos sobre vinos, los concursantes debieron resolver desafíos vinculados a otras bebidas —como destilados, cervezas, café, té y sake—, geografía vitivinícola, gastronomía y cultura general.

Las pruebas prácticas los pusieron frente a situaciones reales de servicio, en las que se valoró no sólo la precisión técnica, sino también la empatía, la comunicación y la capacidad de transmitir conocimiento con claridad y elegancia.

El resultado fue una competencia vibrante que confirmó la madurez, diversidad y solidez de una profesión en pleno crecimiento.


La gran final: talento, emoción y camaradería

El cierre del #SOMMARG25 fue una verdadera celebración. En un auditorio colmado por colegas, socios de la AAS, periodistas, bodegas y entusiastas del vino, los tres finalistas —Alma Cabral Arrieta, Patricio Zárate y James Still— ofrecieron un espectáculo de profesionalismo y sensibilidad, donde el conocimiento se combinó con el carisma y el respeto por la hospitalidad.

La jornada también incluyó una feria de vinos de bodegas auspiciantes y una Masterclass de Sake, que convirtieron al evento en un espacio de encuentro y aprendizaje para toda la comunidad de sommeliers.

Con este triunfo, Alma Cabral Arrieta se suma al destacado grupo de profesionales que llevan la sommellerie argentina a la escena global, reafirmando el rol de la AAS como formadora de referentes y embajadores del vino argentino en el mundo.

Alma es sommelier egresada de CAVE (Centro Argentino de Vinos y Espirituosas) y fue finalista del Concurso Mejor Sommelier de Argentina 2022.  Con amplia experiencia en servicio, trabajó en restaurantes como Sucre, Aldo’s, Casa Coupage, Restó, La Bourgogne y Tegui, además de realizar una pasantía en Le SuquetMaison Bras (Francia). Actualmente es ejecutiva de cuentas en las distribuidoras Áurea y Punto, docente en CAVE, brinda también degustaciones y asesorías especializadas.

Nacida en Asunción, Paraguay.

El segundo lugar del certamen quedó para Patricio Zárate , mientras que James Still se llevó el tercer lugar de la premiación.

Una profesión que refleja al vino argentino

La sommellerie argentina atraviesa un momento de enorme crecimiento. Hoy el sommelier no sólo es un especialista en vinos, sino un comunicador, un educador y un nexo entre la vitivinicultura, la gastronomía y el público.

En la actualidad, el oficio demanda un conocimiento integral: desde la enología, la geografía y los idiomas hasta la hospitalidad, la cultura y la comercialización. Esa amplitud es la que el Concurso Mejor Sommelier de Argentina pone a prueba y celebra en cada edición, consolidando el profesionalismo y la proyección de quienes integran esta comunidad apasionada.

Acerca de la Asociación Argentina de Sommeliers (AAS)


La AAS es una asociación civil sin fines de lucro fundada en 2001, miembro de la Association de la Sommellerie Internationale (ASI) desde 2002. Promueve la cultura del vino y otras bebidas, impulsa la formación profesional y representa a los sommeliers argentinos en el mundo.

Actualmente cuenta con más de 190 socios activos y la colaboración de más de 90 bodegas de todo el país, además de entidades como COVIAR, CFI, Fondo Vitivinícola Mendoza y Wines of Argentina.


Web: www.aasommeliers.com.ar
Instagram: @aasommeliers
Facebook: aasommeliers
Twitter: @AASommeliers
Email: prensa@aasommeliers.com.ar

Alejandro Pedro Bulgheroni, reconocido con el “Lifetime Achievement Award” por Wine Enthusiast



El empresario argentino Alejandro Pedro Bulgheroni fue galardonado con el “Lifetime Achievement Award” en los Wine Star Awards 2025, otorgados por la reconocida revista estadounidense Wine Enthusiast.
Este premio se encuentra entre los más respetados del mundo del vino y distingue a las personalidades e instituciones que han contribuido de manera excepcional al desarrollo y la evolución de la industria a nivel global.

El reconocimiento —que será entregado durante una gala en Nueva York, en enero de 2026— celebra la trayectoria de Bulgheroni y su pasión por transformar una profunda conexión con la tierra en un proyecto vitivinícola de alcance internacional: Alejandro Bulgheroni Family Vineyards (ABFV), un grupo que reúne 15 bodegas en seis países —Argentina, Uruguay, Estados Unidos, Italia, Francia y Australia— guiadas por una misma filosofía de autenticidad, excelencia y respeto por el terroir.

Mi conexión con la tierra comenzó de otro modo, pero con el tiempo descubrí en el vino una forma de unir tradición, naturaleza y comunidad. Hoy mi mayor satisfacción es ver cómo cada viñedo expresa su propia cultura, y cómo ese espíritu trasciende a través de nuestros vinos”, expresó Alejandro Pedro Bulgheroni.

Una visión que trasciende fronteras

Desde su trabajo pionero en Bodega Garzón y Bodega Brisas en Uruguay -referentes de la vitivinicultura sostenible en Sudamérica-, Bulgheroni expandió su filosofía para crear un portafolio de bodegas excepcionales en distintos rincones del mundo: Bodega ArgentoViña Artesano y Vistalba en Mendoza, junto a Otronia en la Patagonia (Argentina); Lithology en Napa Valley (Estados Unidos); DievolePoggio LandiPodere BrizioTenuta Le Colonne Cantina Meraviglia en Toscana (Italia); Château Suau y Château Langalerie en Burdeos (Francia); y Alkina, en Barossa Valley (Australia).

Hoy, Alejandro Bulgheroni Family Vineyards abarca más de 1.150 hectáreas en todo el mundo: una expresión viva de una filosofía basada en la excelencia, la sustentabilidad y el sentido más puro del origen.

Cada una de estas bodegas comparte un mismo espíritu: crear vinos que reflejen el alma del lugar, elaborados con profundo respeto por la naturaleza, la innovación y las personas que los hacen posibles.

Sustentabilidad, coherencia y legado

A lo largo de su carrera, Alejandro Pedro Bulgheroni ha impulsado una visión de largo plazo basada en la sustentabilidad integral, que incluye eficiencia hídrica, energías renovables, trazabilidad y programas de capacitación para retribuir a la tierra y a las comunidades lo que ellas brindan.

Pero su filosofía va más allá de los viñedos y del vino, “Más que viñedos, más que propiedades, cada destino refleja una filosofía de herencia, cultura y lujo sustentable. No se trata del lujo por el lujo mismo, sino de coherencia. Si nuestros vinos se elaboran con precisión, integridad y excelencia, cada experiencia para nuestros huéspedes debe reflejar esos mismos valores. Para mí, la hospitalidad cinco estrellas es precisión emocional: cuando cada detalle se percibe como algo natural, pero con un profundo sentido”, afirma Alejandro Pedro Bulgheroni.

Más que elaborar vino, buscamos crear experiencias que reflejen el espíritu de cada lugar, donde el visitante pueda sentir el alma del viñedo y conectar con la naturaleza”, agrega.

Un reconocimiento al espíritu del vino

Con este premio, Wine Enthusiast celebra no sólo una carrera, sino una filosofía que combina innovación, tradición y hospitalidad.

El verdadero éxito no se mide por las estrellas ni por los premios, sino por los recuerdos que dejamos en quienes nos visitan: el silencio de los viñedos, la calidez de nuestra gente y la huella de nuestras raíces”, concluye Alejandro Pedro Bulgheroni.

El Lifetime Achievement Award se suma a una extensa lista de reconocimientos internacionales que posicionan a Alejandro Bulgheroni Family Vineyards entre los grupos vitivinícolas más prestigiosos y coherentes del mundo, embajadores de un estilo que combina elegancia, sustentabilidad y una profunda pasión por la tierra.

Acerca de Alejandro Bulgheroni Family Vineyards (ABFV):

Presente en seis países y con más de 1.150 hectáreas cultivadas, Alejandro Bulgheroni Family Vineyards (ABFV) es la materialización de una visión: unir tradición, naturaleza y comunidad a través del vino.

Desde la Patagonia al Valle de Napa, de Toscana a Burdeos, cada bodega del grupo expresa su origen con autenticidad y respeto por la tierra. Guiado por la filosofía de su fundador, Alejandro Pedro Bulgheroni, ABFV busca crear vinos que emocionen, reflejen el alma del lugar y dejen una huella duradera en quienes los disfrutan.

Uvas Criollas: identidad, historia y el renacer de una herencia

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Pensar que durante años las uvas criollas fueron vistas como simples variedades de volumen, sin el prestigio de las cepas europeas. Sin embargo, en los últimos tiempos, algo cambió.
Enólogos curiosos, productores apasionados y consumidores atentos comenzaron a redescubrirlas. Hoy vuelven a ocupar un lugar que nunca deberían haber perdido: el de las verdaderas pioneras del vino argentino.


¿Qué son las uvas criollas?


Se llama “uvas criollas” a aquellas variedades nacidas en suelo americano a partir de las primeras vides traídas por los colonizadores españoles en el siglo XVI. Estas plantas, adaptadas al clima y a la geografía del continente, dieron origen a nuevas cepas a través de cruces naturales. Son, en cierto modo, hijas del mestizaje: descendientes de uvas europeas que encontraron aquí su propio carácter y personalidad.

Por eso, aunque su origen remoto se remonte al Viejo Mundo, las Criollas son parte del patrimonio vitivinícola más auténtico de Sudamérica. Representan siglos de trabajo, de adaptación y de cultura rural.


Un poco de historia

Las primeras vides llegaron al territorio argentino con los misioneros, que necesitaban vino para las celebraciones religiosas. Rápidamente se extendieron por las zonas más fértiles, desde Cuyo hasta el Noroeste. Durante más de tres siglos, las Criollas dominaron el paisaje vitivinícola argentino. Sus racimos eran abundantes, resistentes al clima y fáciles de cultivar.

Sin embargo, a mediados del siglo XX, la vitivinicultura argentina tomó otro rumbo. Se priorizó el rendimiento por sobre la identidad, y las uvas criollas quedaron relegadas frente al avance de cepas internacionales como Malbec, Cabernet Sauvignon o Chardonnay. Muchas de ellas fueron arrancadas o destinadas a vinos de mesa. Durante décadas, su nombre estuvo asociado a lo simple y masivo.

Hasta los albores del siglo XX, las uvas solían plantarse mezcladas, en viejos parrales donde convivían distintas variedades. Las criollas son consideradas autóctonas porque nacieron en nuestro suelo, a partir de la adaptación de cepas traídas por los colonizadores. Su origen genético remite a la Moscatel de Alejandría, introducida en América por los jesuitas. Con el tiempo, se expandieron por Argentina, Chile, Perú y Bolivia, dando lugar a una familia de uvas con identidad propia.

Las dos cepas fundacionales de la viticultura en Latinoamérica son Listán Prieto y Moscatel de Alejandría. Estos dos pilares varietales sostuvieron los primeros desarrollos de la vid en el continente y fueron fundamentales en la construcción de los bases del sector vitivinícola sudamericano. A medida que la viticultura iba creciendo desde México hacia el norte de los Estados Unidos, también lo hacía hacia el sur, llegando a Perú, Chile, Bolivia y Argentina, donde estas uvas marcaron el comienzo de una tradición vitivinícola que perdura hasta hoy. Su presencia histórica no solo dio origen a las regiones productoras, sino que también formó parte de la identidad vitícola que define gran parte de la América Latina actual.

Durante años tuvieron mala fama: se las consideraba uvas de bajo valor enológico. Sin embargo, como bien dice el reconocido enólogo Ángel Mendoza, “no hay uvas malas, hay vinos malos”. Y esa frase resume a la perfección el cambio de mirada que hoy las vuelve a poner en valor.


El rescate de una identidad


Afortunadamente, las tendencias cambian. Hoy el mundo del vino valora cada vez más la autenticidad, la historia y la conexión con el origen. En ese contexto, las criollas resurgieron como símbolo de diversidad y orgullo local.

Investigadores del Instituto Nacional de Vitivinicultura y enólogos de distintas provincias comenzaron a estudiar su genética y a rescatar antiguos parrales. Con el tiempo, aparecieron etiquetas que sorprendieron por su frescura, ligereza y expresión frutal. Las criollas dejaron de ser un recuerdo para transformarse en una alternativa moderna y seductora.

Principales variedades Criollas

Entre las más conocidas se encuentran Criolla Chica, Criolla Grande, Pedro Giménez, Moscatel de Alejandría, Moscatel Rosado, Cereza y Mollar de América.
Cada una tiene su historia y su expresión particular:

  • Criolla Chica: uva tinta, de racimos pequeños y piel delgada, da vinos sutiles, frescos y de baja graduación alcohólica. Es la misma uva que la País de Chile, la Negra Mollar del Perú y la Misión de Estados Unidos. Hoy se la elabora con técnicas que realzan su delicadeza.
  • Criolla Grande: uva tinta, de gran extensión en los viñedos antiguos, produce vinos ligeros, con notas a frutas rojas y gran versatilidad gastronómica.
  • Criolla Blanca: uvas que se encuentran en los patios de las familias. Da vinos con perfil aromático exótico y salvaje.
  • Pedro Giménez: uva blanca, ampliamente cultivada en Mendoza, aporta vinos blancos suaves y florales, muy valorados por su simpleza honesta.
  • Cereza uva rosada, ofrece una experiencia única y distinta de los vinos tradicionales
  • Moscateles: dan vinos aromáticos, de acidez equilibrada y gran carácter regional.
  • Canela: algunos parrales datan de 1940 y 1960. Es una uva rosada intenso, de pulpa blanda, muy aromática, susceptible a la podredumbre, porque su racimo es muy apretado. Es bastante rendidora


Las criollas y el enoturismo

El renacimiento de estas variedades también abrió una nueva puerta para el turismo del vino. Hoy, quienes visitan bodegas en el Valle de Uco, San Juan o el Norte argentino pueden descubrir experiencias centradas en estas uvas: recorridos por antiguos parrales, degustaciones comparativas y charlas que muestran cómo el pasado y el presente se entrelazan en cada copa.

El visitante conecta con una herencia viva. Las criollas cuentan la historia de nuestros abuelos viticultores, de los inmigrantes que trajeron sus saberes, y de los jóvenes enólogos que hoy reinterpretan ese legado con técnicas modernas.


Un futuro con raíces

Las uvas criollas se ganaron nuevamente el respeto del mundo vitivinícola. Representan la posibilidad de mirar hacia adelante sin olvidar el pasado, de construir una identidad argentina basada en la diversidad y la autenticidad.

Cada vino elaborado con estas cepas es un recordatorio de que no todo lo valioso proviene de afuera: a veces, lo más genuino está en lo propio, en lo que crece desde hace siglos bajo nuestro sol.

El rescate de las uvas Criollas es una forma de volver a conectarnos con la historia, con la tierra y con la gente que la trabaja. Es también una invitación a conocer, probar y redescubrir el vino argentino desde una mirada más amplia, nuestra y emocional.

Si en tu próximo viaje visitás una bodega, preguntá por un vino elaborado con uvas criollas. Detrás de esa copa hay siglos de historia y una pasión que sigue viva.


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Jujuy y su Ruta del Vino: donde la altura se convierte en sabor y paisaje

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Foto: Clarin.com
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Recorrer la Quebrada de Humahuaca es como entrar en un mundo donde el tiempo parece detenerse. Sus cerros multicolores custodian la historia de viñedos que crecen entre altura y luz intensa, dando lugar a vinos de carácter único.

Explorá los vinos de altura de Jujuy en la Ruta del Vino, recorriendo la Quebrada de Humahuaca y los Valles Templados, con experiencias enoturísticas y paisajes increíbles.

Un terroir que respira altura


Los viñedos jujeños se extienden a más de 2.000 metros sobre el nivel del mar, algunos incluso superan los 3.000. Allí, el sol intenso, el aire puro y el viento seco crean un microclima único que desafía las normas del cultivo tradicional.
Las plantas, pequeñas y resistentes, concentran en sus uvas una expresión inconfundible: vinos de colores profundos, aromas vibrantes y una acidez natural que los vuelve frescos y llenos de vida.

La amplitud térmica, con días cálidos y noches frías, favorece una maduración lenta que potencia los aromas frutales y florales. Así nacen Malbecs elegantes y precisos, Syrahs de carácter, blends con gran identidad y Torronteses que sorprenden por su perfume delicado y su frescura.
Cada copa refleja esa energía de la montaña, ese espíritu de la altura que parece quedar atrapado en el vino.
Los vientos son predominantes, lo que le confiere a las uvas una sanidad maravillosa.

Indicación Geográfica: Quebrada de Humahuaca


El Instituto Nacional de Vitivinicultura declaró a este Patrimonio Cultural y Natural de la Humanidad Indicación Geográfica (I.G.) para la elaboración de vinos. Dentro de esta indicación se encuentran viñedos de Pinot Noir, Malbec, Cabernet Sauvignon, Tannat, Syrah, Merlot, Garnacha en tintas; Torrontés, Sauvignon Blanc y Chardonnay en blancas. Acá todo es extremo: el clima, las pendientes y las altitudes que van desde los 2.094 metros en Tumbaya hasta los 3.230 metros en el viñedo de Moya.
Lo extremo se traduce en vinos de mucho color, mucho aroma y mucho sabor.

La Ruta del Vino de Jujuy no se limita a un recorrido enológico. Es un viaje por la cultura, la gastronomía y las raíces del pueblo jujeño.
En cada bodega, la calidez de su gente acompaña la degustación. Productores, familias y emprendedores abren sus puertas con orgullo, compartiendo no solo sus vinos, sino también sus historias, recetas y costumbres.

El vino aquí se convierte en un lazo que une: entre el visitante y el paisaje, entre la tierra y la comunidad. En sus copas se mezclan el trabajo, la tradición y una manera muy jujeña de celebrar la vida.

Bodegas que cuentan historias

Bodega Fernando Dupont
La Bodega se encuentra en la localidad de Maimará y de marco los cerros que reciben el nombre de la Paleta del Pintor,  en plena Quebrada de Humahuaca.
Fernando Dupont es uno de los pioneros en este mágico lugar con su bodega.
Se mudó en el 2001 con su mujer Amelia y en el 2007 lograron la primera cosecha, junto al ingeniero Prates, de ahí nacieron los vinos, Punta Corral, Pasacana y Rosa de Maimará.
Éstos como la mayoría de los vinos de esta zona son vinos de altura que resultan ser vinos únicos.
Dupont elabora vinos de Malbec, Cabernet Sauvignon, Syrah y Cabernet Franc.
Los cortes obtenidos que son criados y guardados lo hacen en barricas de roble francés.
Marcos Etchart, hijo de Arnaldo Etchart asesora a Fernando Dupont en los vinos de la Quebrada.
Contacto: Jujuy  (0388) 154 73 1918 – info@bodegafernandodupont.com
Buenos Aires: (011) 155 000 8985 – federico@bodegafernandodupont.com

Viñas del Perchel
Ubicadas a 2656 metros de altura. Camino entre Tilcara y Huacalera. A la izquierda de la ruta Nacional N° 9, de los hermanos Javier y Mabel Vargas.
La bodega se inició en el 2009. El primer vino que crearon se llamó Runa, en honor a la persona de la Quebrada, al ser sabio y fuerte. Fue elaborado con 60% Syrah y 40% Malbec, con 12 meses en roble americano, un vino con presencia y elegancia.
Al comienzo tuvieron el apoyo técnico del enólgo Patricio Villanova. Actualmente en este lindo proyecto está Gabriela Celeste del equipo de Eno Rolland.
El vino que elaboran se llama Runa Perchel y Cactus.
Ubicación: a 15 kilómetros de Tilcara (1415.99 km) – Huacalera.
(0388) 15-579-4607.

Bodega La Selestina
Desde 2019 elabora vinos de altura mediante un proceso artesanal y natural. Fundada por Cristian Sarabia, quien trajo desde Cafayate las primeras plantas de uva Torrontés, la bodega también cultiva Malbec en un terreno trabajado por generaciones de su familia. El nombre de la bodega es en honor a su madre, Doña Selestina Cruz de Sarabia. La vinificación se realiza utilizando equipos construidos por su padre, y el proceso incluye fermentación, decantación y clarificación natural, aprovechando el clima frío nocturno de la región. Actualmente, la bodega cuenta con aproximadamente 10.000 plantas, con planes de expansión para seguir creciendo en el viñedo. Además, ofrece visitas guiadas y experiencias enoturísticas, permitiendo a los visitantes disfrutar de su producción en un entorno natural único.


Bodega y Viñedos Jesús Vilte (Maimará)
Es un emprendimiento familiar ubicado en Maimará, Jujuy, que elabora vinos artesanales a 2.453 metros sobre el nivel del mar. Su vino insignia, Molino de Chicapa, un Malbec de guarda, rinde homenaje al único molino de la región, traído por los ancestros de Jesús desde Iruya en 1860. El proceso de vinificación es completamente artesanal, con participación activa de toda la familia y supervisión del enólogo Marcos Etchart. Además de la producción de vinos, la bodega elabora alfajores y chocolates utilizando harina de orujo, rica en nutrientes y antioxidantes. Las visitas guiadas, que requieren reserva previa, ofrecen una experiencia única en un entorno natural rodeado por la Paleta del Pintor.

Bodega El Bayeh
De la familia Manzur, en Maimará, es uno de los emprendimientos más grandes y recientes de la región, con unas 35 mil botellas al año, muchas de ellas destinadas a Estados Unidos y Europa. Bajo la asesoría del enólogo Matías Michelini elaboran Malbec, Cabernet Franc, Chardonnay y Sauvignon Blanc. En 2020 lanzaron su primer vino, “Pequeños parceleros de la quebrada”, un blend de uvas Criollas que reúne la producción de más de 80 pequeños productores locales.

Bodega Don Milagro (Purmamarca)
Un pequeño emprendimiento del empresario Gastón Cruz en la bella localidad de Purmamarca, a 2300 metros de altura sobre el nivel del mar bien próximo al río Grande. Gastón elabora un Torrontés bajo el nombre de Carnaval seco y dulce.
Un tinto que se llama Pueblo Rojo y otro rosado de Criolla, éste particularmente tiene poco alcohol. También elaboran un Malbec con seis meses de barrica para guardar alrededor de cinco años.
La bodega y sus viñedos están resguardados por los maravillosos cerros.
Su conocimiento sobre la cultura del vino le llego por su abuelo Milagro Cruz, él quería tener vino para luego obsequiarlo en el carnaval siguiente.

Viñas de Uquía
es un destino enoturístico único ubicado en el kilómetro 1.799 de la ruta nacional N°9, en el corazón de la Quebrada de Humahuaca. Su viñedo de Moya, situado a 3.329 metros sobre el nivel del mar, es uno de los más altos del continente y el principal origen de su vino Uraqui, un blend de Malbec, Syrah y Merlot. Viñedo Moya, que en el pasado pertenecía a una mina, ha sido transformada en una cava subterránea donde se estacionan los vinos, aprovechando las condiciones naturales del socavón para su conservación. Además de la bodega, Viñas de Uquía ofrece alojamiento en un entorno natural particular, permitiendo a los visitantes disfrutar de la tranquilidad y belleza de la región mientras degustan sus vinos. La finca está irrigada por dos arroyos que fluyen durante todo el año, aportando frescura y vitalidad a los viñedos. Este emprendimiento combina la producción de vinos de altura con una experiencia enoturística especial, destacando la riqueza cultural y natural de la Quebrada de Humahuaca.


Huichaira Vineyards: situada a 2.700 m s.n.m., esta bodega produce vinos que reflejan la singularidad de la viticultura de altura, marcada por el clima extremo y la pureza de su entorno. Sus viñedos, cuidadosamente cultivados, permiten que cada cepa exprese aromas y sabores únicos, estrechamente ligados al terroir jujeño. Los visitantes pueden disfrutar de recorridos entre los viñedos, conocer el proceso de elaboración y participar en degustaciones que combinan tradición y modernidad, todo enmarcado por paisajes que dejan sin aliento, donde las montañas y los valles se funden en un espectáculo natural que enriquece cada copa de vino. Además, el complejo cuenta con Villa del Cielo, un alojamiento que permite prolongar la experiencia, disfrutando de las noches estrelladas del norte argentino y de la tranquilidad del entorno rural.
Una finca en un bellísimo lugar en Huichaira, en lo que fue un poblado prehispánico.
El emprendimiento comenzó en 2014 y su hacedor es Alejandro Nieva cuando compró esta finca que se emplaza a 7 kilómetros de Tilcara.
Sus socios son Alejandro Sejanovich y Jeff Mausbach
Contacto: reservas@villadelcielotilcara.com

Bodega Yanay
Finca Yanay –negrita linda, en el lenguaje popular- es un emprendimiento familiar. Existen 20.000 plantas de Malbec, 15.000 de Cabernet Franc, otra buena cantidad de Cabernet Sauvignon y Petit Verdot de la zona. En La Diabla (otro sector de la finca) hay Syrah, Mourvedre y Garnacha también Marsanne, Merlot y Malbec.
El viñedo se encuentra a 2.300 metros sobre el nivel del mar. “Se califica como de extrema altura.
En la zona hay muy poca lluvia (llueve 3 o 4 veces al año). Por eso, el viñedo de la familia tiene riego de pozo. Cuentan con una influencia de los vientos del norte por la mañana y, por la tarde, de los del sur.

Bodega Kindgard (Huacalera) es un proyecto familiar ubicado en Purmamarca, al pie del Cerro de los Siete Colores. Sus viñedos, plantados a 2.300 msnm, producen Malbec, Syrah, Cabernet Franc y Torrontés, con sistemas de riego por pozo debido a la baja pluviometría de la zona. La combinación de altura, suelos andinos y vientos que alternan del norte y del sur aporta a sus vinos frescura, aromas intensos y un carácter único que refleja la identidad del terroir jujeño.

Bodega Amanecer Andino (Huacalera): combina viticultura y turismo rural, ofreciendo experiencias que conectan al visitante con la esencia del Norte. En sus viñedos, rodeados de montañas y valles de gran belleza, se producen vinos que reflejan la identidad del terroir jujeño. Los visitantes pueden recorrer las plantaciones, conocer los procesos de producción tradicionales y participar de degustaciones guiadas que marcan un puente entre la cultura local y la riqueza de sus vinos. Además, la bodega integra actividades en contacto con la naturaleza y la vida rural, haciendo de cada visita un recorrido sensorial y educativo único.

Yacoraite vinos (a 8 km de Huacalera)
ES un viñedo y winebar de extrema altura, ubicado a 2.777 m s.n.m. en el valle del río Yacoraite, rinde homenaje al cerro homónimo que domina el paisaje. Sus viñas, cultivadas bajo prácticas orgánicas y con un fuerte compromiso con la sostenibilidad, producen variedades como Malbec, Cabernet Franc, Merlot, Chardonnay, Torrontés y Riesling. Los visitantes pueden disfrutar de un recorrido por los viñedos, aprender sobre las técnicas de cultivo en altura y degustar los vinos en un espacio que combina panoramas espectaculares con experiencias sensoriales únicas. Además, el winebar ofrece un entorno acogedor donde cada copa refleja la autenticidad del terroir jujeño y la dedicación de quienes lo cultivan.

Bodega Santa Rosa de Lima (Tilcara)
Es una bodega boutique que elabora vinos de extrema altura a 2.500 metros sobre el nivel del mar. Además de su producción vitivinícola, ofrece una experiencia de enoturismo que incluye alojamiento en cabañas privadas totalmente equipadas, con estufa, asador propio y un patio interno, todo con vistas panorámicas a los viñedos y las montañas circundantes. Este entorno natural único permite a los visitantes disfrutar de la tranquilidad y la belleza de la Quebrada de Humahuaca mientras degustan vinos de calidad.

Todos los bodegueros están nucleados en la Asociación de Bodegas de Quebrada de Humahuaca. Creada en el 2006 desde aquí los productores y bodegueros trabajan para aumentar la superficie de plantación, la producción de más vinos y la comercialización.


Valles Templados

Los Valles Templados de Jujuy, con su clima moderado y buena amplitud térmica, ofrecen un entorno ideal para viñedos, frutales y otros cultivos de altura. Antes de la vitivinicultura, la región se destacaba por la producción agrícola tradicional, especialmente tabaco, maíz y hortalizas.
Los viñedos han sido oficialmente reconocidos como una nueva Indicación Geográfica para la producción de vinos. Antes de la vitivinicultura moderna, los valles eran conocidos por sus cultivos de tabaco Virginia, que dejaron una huella profunda en la identidad agrícola de la zona. Hoy, los vinos de los Valles Templados tienden a ser fragantes y jóvenes, de bajo nivel de alcohol, suelen elaborarse más blancos y rosados, buena acidez natural y casi nada de uso de madera.

Bodega Mis Primeros Frutos (Monterrico en Perico).
En los 60′ en el área había alrededor de 20 bodegas. Luego por una disposición del gobierno estos establecimientos cerraron. Con el tiempo fueron utilizados por tabacaleras.
Para abrir esta bodega se recicló un edificio que data de 1930. Así Ángel Gómez y su mujer en el 2010 dicidieron apostar a los vinos de los valles. Elaboran vino artesanal.
con elementos y utensilios que permanecieron de la antigua bodea. Producen Malbec, Merlot Cabernet Sauvignon y Syrah.
Contacto: TE: 0388-156855222 (Ing. Carril)

Finca Machuca (Monterrico)
Es una bodega boutique ubicada en los valles templados de Jujuy, específicamente en La Ovejería, Monterrico. Con una hectárea y media de viñedos, cultiva variedades como Malbec, Cabernet Franc, Merlot y Pinot Noir. El nombre de su línea de vinos, B1F, rinde homenaje a la tradición familiar del cultivo de tabaco de alta calidad. Actualmente, la bodega produce aproximadamente 1.600 botellas de vinos jóvenes, destacando un blend de 30% Merlot y 70% Cabernet Franc, una línea exclusiva de Malbec y una de Pinot Noir. El proyecto busca diversificar la producción agrícola de la finca y rendir tributo a sus raíces, inspirándose en las antiguas estufas de tabaco que fueron fundamentales en su historia.

Bodega La Magdalena (Monterrico)
Es una bodega familiar ubicada en Monterrico, Jujuy, donde tradición y naturaleza se combinan para ofrecer una experiencia vinícola única. Su nombre rinde homenaje a una antigua casona que simboliza la historia y el legado de la región. En sus viñedos cultivados en espaldero se producen variedades como Malbec, Cabernet Sauvignon, Merlot, Syrah y Sauvignon Blanc, dando vida a vinos jóvenes y de vinificación tradicional. La línea «Flor del Valle», inspirada en el emblemático Lapacho en flor, refleja la diversidad y riqueza de la tierra jujeña, ofreciendo varietales y blends que capturan la esencia de los Valles Templados. Además, la bodega cuenta con cabañas para quienes desean disfrutar del entorno natural, desconectarse y vivir la experiencia completa de la región.

Antropo Wines
En San Salvador de Jujuy, Antropo Wines marca un hito como la primera bodega urbana de la provincia. Fundada por un equipo joven y apasionado por el vino, el proyecto combina la vinificación contemporánea con la identidad cultural jujeña. Trabajan con uvas provenientes de los Valles Templados, donde el clima más benigno y los suelos aluviales aportan frescura y equilibrio, y también de la Quebrada de Humahuaca, reconocida por su marcada amplitud térmica y altura extrema. Esa combinación de terroirs da vida a vinos expresivos, con una identidad propia que refleja la diversidad geográfica de Jujuy.

En su espacio de San Salvador, la bodega cuenta con un wine bar y tienda, un punto de encuentro para locales y visitantes donde se pueden degustar sus etiquetas y conocer más sobre el proceso de elaboración. Además, Antropo impulsa un enfoque sostenible y colaborativo, trabajando junto a pequeños productores de distintas zonas vitivinícolas de la provincia. Su propuesta invita a descubrir una nueva cara del vino jujeño, más cercana, joven y urbana, que dialoga tanto con la tradición como con la innovación.

La variedad de platos, los productos de la provincia maridan muy bien con los vinos intensos, de buen color, de cuerpo y de gran personalidad.

Visitar la provincia de Jujuy es un verdadero canto a los sentidos y a la Vida. Recorrerla es observar las costumbres que celebran a la naturaleza y por supuesto a la Pachamama.

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  1. Avatar de gerardodsuarezblasco
    gerardodsuarezblasco

    Que placer las notas. Gracias y Felicidades.

    Me gusta

    1. Avatar de Verónica Bruno

      ¡Muchas gracias Gerardo por visitarnos! Nos alegramos te gusten las notas. Qué tengas un gran día.

      Me gusta

  2. Avatar de
    Anónimo

    en Monterico han iniciado la vendimia ¿donde estan los viñedos?

    Me gusta

    1. Avatar de Verónica Bruno

      Así es, en Monterrico ya inició la vendimia, siempre en los Valles Templados comienza más temprano que en otras zonas de Argentina. Te pasamos el contacto de viñedos que se encuentran en La Ovejería https://fincamachuca.com.ar/contacto . Hay más viñedos.
      Compartimos también un mapa del área https://www.viamichelin.es/web/Buscar-Restaurantes?address=Calle%20La%20Ovejeria%2C%20San%20Salvador%20de%20Jujuy%2C%20Argentina .
      Esperamos sea de utilidad. Podés también contactarte con la Municipalidad o Turismo de Monterrico.
      Muchas gracias por visitar nuestro blog!

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Zuelo presenta Picual, el nuevo monovarietal orgánico


El productor mendocino lanza un nuevo aceite de oliva virgen extra monovarietal. Picual es producido en olivares de Maipú bajo certificación orgánica. Es perfecto para realzar platos frescos de primavera y ya está a la venta en todo el país.

Zuelo, el productor mendocino de aceites de oliva virgen extra de alta calidad liderado por Miguel Zuccardi, presenta Picual Orgánico. Se trata del segundo monovarietal de la firma -luego de la variedad griega Koroneiki-, y de la incorporación de una nueva etiqueta de olivares propios bajo certificación orgánica. Por su perfil floral, sus notas cítricas y a frutas tropicales, es un aceite complejo, delicado y sabroso, con amargos y picantes equilibrados, ideal para usar en crudo con hortalizas y hierbas frescas, perfumar quesos suaves, tiraditos, ceviches y otras pescas o carnes blancas, y -como siempre- para disfrutar directamente sobre una tostada en el desayuno.

La variedad Picual es originaria de la región española de Andalucía, una de las más cultivadas del mundo y fue introducida en Argentina en los años ‘90. Si bien es muy utilizada en la producción de aceitunas de mesa, es de gran relevancia en la producción de aceites de alta calidad. La Picual de Zuelo está cultivada en el clima semidesértico de la Finca Maipú, donde la amplitud térmica, la influencia cordillerana y la escasez de las lluvias, y la cosecha en el momento del envero, logran la frescura y complejidad de su frutado. “Decidimos lanzar este monovarietal de Picual ya que se trata de una variedad de gran complejidad y frutado en sus aceites. La decisión es realizar una cosecha en el momento del envero, cuando las notas cítricas y de hierbas aromáticas se expresan con gran intensidad”, puntualiza Miguel Zuccardi

La búsqueda de nuevos perfiles de aceites está alineada con la filosofía de innovación de la empresa. Esta etiqueta se suma a las especialidades de la línea junto a Koroneiki, Novello e Indicación Geográfica Mendoza. Con el lanzamiento de Picual Orgánico, Zuelo se posiciona como el principal productor olivícola de la agricultura orgánica. Ya está a la venta en vinotecas y tiendas gourmet de todo el país.

Acerca de Zuelo:

Nació en el año 2010 en Maipú, Mendoza, en el seno de Familia Zuccardi. Miguel Zuccardi, tercera generación de una familia dedicada a la agricultura y vitivinicultura en la provincia, inició el proyecto olivícola en 2004 con la convicción de crear una categoría de alta calidad de aceites de oliva en Argentina, manteniendo los valores de sustentabilidad, reconocimiento y cuidado del producto local, un propósito común a todas las iniciativas de la empresa. Las condiciones desérticas y la amplitud térmica permiten producir aceites de gran intensidad a partir olivares propios cultivados bajo manejo orgánico. Un corto tiempo entre cosecha y molienda, sumado a un proceso de extracción a bajas temperaturas permiten producir aceites con altos niveles de frutado y polifenoles. Pan & Oliva es el restaurante de Zuelo, un almacén donde comprar productos propios y de productores amigos, y un espacio diseñado para acercar el mundo del olivo al turismo a través de experiencias reales e inmersivas.

Champagne: Historia, leyenda y el arte de celebrar

El Champagne es mucho más que un vino espumoso: es símbolo de elegancia, historia y tradición. Cada año, el cuarto viernes de octubre el mundo celebra su día, una fecha que rinde homenaje a este ícono francés que transformó la forma de brindar y de entender el lujo.

El origen del Champagne

El Champagne nace en una región del mismo nombre, situada al noreste de Francia, entre Reims y Épernay. Su clima frío, los suelos calcáreos y la combinación de las cepas Chardonnay, Pinot Noir y Pinot Meunier dan origen a un vino espumoso con una identidad inigualable.

Solo los vinos elaborados en esta región bajo las normas del método champenoise pueden llevar el nombre “Champagne”. Este proceso implica una segunda fermentación en botella, que produce las burbujas de manera natural, y un largo tiempo de crianza sobre lías, lo que aporta complejidad, textura y profundidad aromática. Por eso, a las bebidas con burbujas producidas fuera de Champagne se les llama “espumantes”.

La leyenda de Dom Pérignon

La historia del Champagne está ligada a la figura del monje benedictino Dom Pierre Pérignon, se dice que él descubrió el Champagne, aunque en realidad su mérito fue perfeccionar las técnicas de elaboración de este vino en la abadía de Hautvillers durante el siglo XVII. Seleccionó cuidadosamente las uvas, introdujo el uso de botellas más resistentes y mejoró el sellado con corcho, elementos que hicieron posible conservar las burbujas y desarrollar su efervescencia característica.

Su famosa frase “Estoy bebiendo las estrellas” se transformó en una metáfora perfecta para describir la magia que envuelve a cada copa de Champagne.

Las Maisons du Champagne

El prestigio del Champagne se consolidó gracias a las grandes Maisons du Champagne, que elevaron su reputación a nivel mundial. Casas como Moët & Chandon, Veuve Clicquot, Bollinger, Taittinger o Louis Roederer son verdaderos emblemas de estilo y savoir-faire.

Cada maison imprime su sello personal, determinado por su terroir, su historia familiar y su tiempo de crianza. En conjunto, representan un patrimonio cultural que trasciende generaciones.

El Champagne Day y su legado

El Champagne Day se celebra cada cuarto viernes de octubre. Fue creado en 2009 por el sommelier estadounidense Chris Oggenfuss, con la intención de rendir homenaje a esta denominación de origen y promover su cultura en todo el mundo.

Más allá de la fecha, el Champagne sigue siendo sinónimo de celebración y elegancia en cada brindis.

Curiosidades del Champagne

  • Napoleón Bonaparte brindaba con Champagne antes de cada batalla y decía: “Merezco Champagne en la victoria y lo necesito en la derrota.”
  • Madame Clicquot, conocida como la gran dama del Champagne, fue una de las primeras mujeres en liderar una maison y revolucionó su producción al inventar el sistema de pupitres para clarificar el vino.
  • A fines del siglo XVII, las burbujas eran consideradas un defecto, hasta que la aristocracia inglesa las adoptó como símbolo de refinamiento.
  • En el siglo XIX, el Champagne se convirtió en el vino de las coronaciones, los bailes de la alta sociedad y las celebraciones más exclusivas del mundo.

Argentina y el arte de elaborar espumantes

Argentina también ha desarrollado una sólida tradición en la elaboración de vinos espumantes, especialmente en Mendoza, el Valle de Uco y la Patagonia. Nuestros enólogos adoptaron tanto el método champenoise como el Charmat, logrando vinos de gran frescura, equilibrio y finura aromática.

Hoy, los espumantes argentinos ocupan un lugar de prestigio en el mundo, combinando la técnica francesa con la expresión única de nuestro terroir.

Maridajes recomendados

El Champagne y los espumantes argentinos son compañeros ideales de múltiples platos:

  • Ostras, sushi, ceviche o carpaccios de pescado
  • Quesos de pasta blanda como brie o camembert
  • Carnes blancas y pescados grillados
  • Postres con frutas o crema para Champagnes (Doux) o espumantes Demi Sec o dulces

Cómo conservar correctamente un Champagne o espumante

  • Temperatura de almacenamiento: Mantener las botellas entre 7 °C y 18 °C.
  • Evitar cambios bruscos de temperatura: Mantener la temperatura constante para no afectar el vino.
  • Protección contra luz y calor: Guardar en lugares oscuros y frescos.
  • Humedad adecuada: Mantener un nivel de humedad suficiente para que el corcho no se reseque.
  • Evitar golpes o vibraciones: Manipular con cuidado y colocar sobre superficies firmes.
  • Potencial de envejecimiento: Las botellas no‑vintage pueden conservarse algunos años; las vintage, más tiempo, pero siempre controlando las condiciones de almacenamiento.

Ya sea Champagne o espumante argentino, cada burbuja nos recuerda que la vida está hecha para celebrarla.

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Tres vinos de Antigal fueron distinguidos como Best Buy por Wine Enthusiast


Antigal Winery & Estates, reconocida como Mejor Bodega del Nuevo Mundo en los Wine Star Awards 2023, celebra un nuevo hito internacional: tres vinos de su línea UNO han sido distinguidos con el prestigioso reconocimiento Best Buy por la revista estadounidense Wine Enthusiast. Los vinos premiados son UNO Malbec 2023, UNO Chardonnay 2024 y UNO Sauvignon Blanc 2024.

Este galardón, destaca a aquellos vinos que combinan alta calidad con un precio accesible, convirtiéndose en una recomendación directa al consumidor. Para ser considerados Best Buy, los vinos deben tener un buen puntaje y mantener un precio competitivo, generalmente entre los USD 15 a 20 en el mercado estadounidense.

 ¿Qué significa ser Best Buy?

  • Valor excepcional: El vino ofrece una experiencia sensorial superior dentro de su rango de precio.
  • Accesibilidad: Buena distribución y presencia en el mercado.
  • Compromiso con la calidad: Refleja la consistencia de la bodega en ofrecer productos destacados en su segmento.

Este reconocimiento no solo valida el trabajo enológico de Antigal, liderado por Paula Gonzalez, sino que también fortalece su posicionamiento en mercados clave para la categoría de vinos argentinos, como Estados Unidos, donde el UNO Malbec 2023 se ha consolidado como uno de los 10 vinos más vendidos en el segmento de hasta USD 15, según datos de MRT.

 Antigal, embajadora del vino argentino

Con sede en Mendoza y gran referente en exportaciones, Antigal continúa elevando el perfil del vino argentino en el mundo. La distinción Best Buy, sumada al éxito comercial de UNO Malbec en EE.UU., reafirma el compromiso de la bodega con la excelencia y la innovación enológica.

Los vinos de Antigal se encuentran distribuidos en vinotecas de todo el país y en su tienda oficial: tienda.antigal.com

Acerca de Antigal Winery & Estates

Antigal es una de las bodegas más antiguas de Argentina. Fundada en 1897, en Maipú -primera zona vitivinícola de Mendoza a los pies de la Cordillera de los Andes-, sus principales viñedos están ubicados en Valle de Uco, en Gualtallary y La Arboleda. 

El casco histórico de finales del siglo XIX fue completamente renovado cambiando una elaboración de vino a granel por alta gama. La búsqueda de la excelencia es el motor que impulsa el éxito de la bodega. En todos los niveles, Antigal crea vinos de gran calidad y equilibrados que expresan la esencia del terruño mendocino.  

Con sus vinos distribuidos por todo el mundo, UNO Malbec está en el top 10 de malbecs argentinos más vendidos en Estados Unidos.

En el 2023, ganó Wine Star Awards como la Mejor Bodega del Nuevo Mundo por la prestigiosa revista norteamericana Wine Enthusiast.

Su inconfundible etiqueta metálica con el número 1 ha sido premiada mundialmente por su elegancia y originalidad.

Familia Millán celebra el Día del Espumante con Cordero con Piel de Lobo


Como todos los 25 de octubre se celebra el Día Internacional del Espumante, y Familia Millán decide celebrarlo con la línea de vinos espumosos Cordero con Piel de Lobo, de la bodega mendocina Mosquita Muerta Wines (propiedad de Familia Millán), que ha logrado un posicionamiento impensado entre los consumidores argentinos,al tiempo que fue muy bien recibida en otros mercados, como el brasilero y el estadounidense. Por su precio accesible y su alta calidadCordero con Piel de Lobo DulceCordero con Piel de Lobo Extra BrutCordero con Piel de Lobo Spritz y Cordero con Piel de Lobo Demi Sec ya son tendencia.

Reforzando la apuesta por esta línea, la bodega ha intervenido en la imagen de la marca con un interesante cambio en el packaging incluyendo mejoras en botella, tapón y etiquetado.

De burbuja delicada y persistente, aromas y sabores complejos y elegantes, los espumosos Cordero con Piel de Lobo están elaborados bajo el método Charmat, con segunda fermentación en tanques presurizadosde acero inoxidable. Obtenidos a partir de vinos base de uvas Chardonnay, Semillón, Chenin y Pedro Giménez, se caracterizan por integrar una línea joven y por su excelente relación precio/calidad.

“La bodega posee viñedos en diferentes zonas de Mendoza y trabajamos con muy buenas variedades para elaborar estos vinos espumosos. La alta calidad final del producto es una consecuencia de elaborarlos vinos base con gran cuidado y dedicación. Nuestro portfolio incluye variedades como Extra brut -donde predominan los aromas frutales y elegantes-,perfecta para un brindis o para acompañar una comida; y también Demi Sec y Dulce, para los amantes de los espumosos suaves y frutales, ideales para acompañar postres o charlas con amigos. Finalmente, nuestra última incorporación es un Spritz que, acompañado con hielo y una rodaja de cítricos,es ideal para los atardeceres y aperitivos. En todos ellos buscamos que predomine la expresión aromática frutal -propia del método Charmat-, la frescura y la elegancia, sin perder ese estilo descontracturado”.

Gustavo Sánchez, enólogo  de Familia Millán.

Cuatro espumantes que son un 10

Cordero con Piel de Lobo Dulce

De color amarillo claro con reflejosverdosos, brillante y de burbujas pequeñas que persisten. En nariz es intenso y atractivo, presenta aromas de flores blancas, durazno y toques cítricos. En boca es dulce y su frescura equilibra los sabores. Es suave y persistente.

Cordero con Piel de Lobo Extra Brut

Color amarillo claro con reflejos verdosos, brillante y de burbujas pequeñas que persisten. En nariz presenta aromas de flores blancas, ananá y lima. En boca es fresco con sabores que recuerdan a manzana verde y durazno blanco. Lineal y persistente.

Cordero con Piel de Lobo Spritz

Con macerados naturales de botánicos. La combinación de flores, raíces y frutas son la inspiración y experiencia aportadas en la receta original de Casa Tapaus para su línea Terrier. De esta fusión de espumoso de alta calidad y de los macerados naturales de botánicos se obtiene este magnífico espumante Spritz.

Color salmón suave, brillante y de burbujas pequeñas que persisten. En nariz presenta aromas frutales, notas especiadas donde predomina el eneldo y un toque floral. En boca es sabroso, ligeramente dulce en combinación perfecta con su frescura y un toque ligeramente amargo, típico de los spritz.

Cordero con Piel de Lobo Blanco de Blancas Demi Sec

De color amarillo claro con reflejos verdosos, brillante y de burbujas pequeñas que persisten. En nariz es intenso y atractivo, presenta aromas de flores blancas, durazno y toques cítricos. En boca es fresco y ligeramente dulce. Es suave y persistente.

Acerca de Familia Millán

Familia Millán es una empresa familiar mendocina con varias unidades de negocios. Entreellas, se encuentra una cadena de supermercados llamada Átomo, con más de 120sucursales, cuatro bodegas (Mosquita Muerta Wines, Bodega Los Toneles, Fuego Blanco y Abrasado), una reconocida olivícola llamada Laur, destilería CasaTapaus, Carnes Millán, entre otras. Haciendo foco en las cuatro bodegas, una deellas está exclusivamente dedicada a la elaboración de vinos de alta gama. En las otras tres se elaboran vinos de todos los segmentos de precios.

Todas las bodegas cuentan con tecnología de punta para acompañar integralmente el procesoproductivo del vino desde el viñedo hasta el producto final listo para sucomercialización.

La familia además posee más de 1000 hectáreas de viñedos plantados en las regionesvitivinícolas más prestigiosas de Mendoza, abasteciéndose así integralmente consu propia materia prima.

En relación a los portafolios de vinos, Familia Millán ha realizado grandes inversiones para alcanzar los más altos estándares de calidad de sus vinos encada uno de los segmentos de precios, complementando esa calidad con losmejores insumos, con valor de marca, posicionamiento y presentando sus marcasoficiales (Mosquita Muerta Wines, Bodega Los Toneles, Fuego Blanco y Abrasado)constantemente a la crítica internacional, logrando importantes reconocimientos por parte de Wine Advocate, Tim Atkin, Descorchados, James Suckling, entreotros.

Cada uno de los portafolios de vinos, tiene su propia concepción enológica. Además, presenta y expresa las bondades del vino desde diferentes perspectivas. Se elaboran también vinos entry level, pudiendo así completar una oferta integralde vinos de calidad, logrando cubrir todos los segmentos de precios y canalesde ventas, con total capacidad de abastecimiento.

Redes Sociales:

@mosquitamuerta wines

Ruta del Vino Tucumano: un viaje de sabores, historia y paisajes que enamoran

Dieciocho son los productores que durante unos 100 kilómetros en el Valle Calchaquí tucumano brindan un maridaje especial entre la historia ancestral, la cultura de la Pachamama, un escenario natural incomparable y la vanguardia en la elaboración de vinos.

El turismo enológico en la provincia de Tucumán va desde Tafí del Valle hasta el Corredor de la Ruta 40 en el valle Calchaquí donde se celebra la historia y la cultura del trabajo en terruños que revelan la Ruta del Vino Tucumano.

La Ruta del Vino trepa desde los 1750 msnm hasta los 3000, y ofrece suelo franco arenoso a pedregoso, permeable, suelto, limpio y profundo, con una amplitud térmica que imprime la concentración de aromas, azúcares y colores; vientos que aseguran la sanidad de las uvas y una diversidad de cepas que sintetizan el mundo del vino. Claro que, entre las barricas, el Malbec y el Torrontés, están presentes en esta área vitivinícola de los valles donde aseguran que la exposición al sol es uno de los principales condimentos con 350 días soleados.

La variedad de emprendimientos vitivinícolas en esta propuesta, muestra también la historia de los pueblos originarios, lo ancestral, lo español y jesuita. En el valle Calchaquí existen viñedos desde fines del siglo XVI, una historia vitivinícola de muchos años.

En general, en estos viñedos, se trabaja la tierra en forma orgánica, con abonos naturales de guano y orujo. El riego es por goteo, con aguas de alta montaña o pozos profundos.


Vanguardia y tendencia 

La bodega Luna de Cuarzo, creada por la primera mujer tucumana que desarrolló su emprendimiento vitivinícola; La Bodega de Los Amaichas, única del país y la tercera bodega del mundo en ser administrada y dirigida por una comunidad de un pueblo originario; junto a la historia de una familia italiana que se enamoró de este terruño y emprendió con su Finca Albarossa una propuesta de hospedaje boutique para disfrutar de los viñedos, son parte del encanto de este recorrido.

Para Silvia Gramajo hablar de su finca, de su bodega Luna de Cuarzo (RN 40, km 4305, Colalao del Valle), es hablar de su pasión en la vida. Nacida en San Miguel de Tucumán, un día decidió cambiar todo y hacia 2011 se instaló en estos suelos cubiertos de cuarzo, donde y dado que “la luna, cuando sale, es blanca como el cuarzo. Por eso elegimos este nombre para la bodega Luna de Cuarzo”, cuenta. 

Los expertos definen a los suelos calchaquíes como sanos, buenos, con mucho sol y buen clima, razón por la cual “los vinos son perfumados, intensos, aromáticos que casi no necesitan barrica”, explica Silvia Gramajo y se refiere al paso por barrica de roble que se acostumbra para darle intensidad a los vinos de calidad y reflexiona: “Por algo los pueblos originarios florecieron en este valle”, dice.

“En Luna de Cuarzo hacemos todo nosotros. Son dos hectáreas y media de viñas, muy cuidadas, con técnicas orgánicas, algo biodinámico, con cosecha en luna llena y algunas plantas aromáticas como el burrito, el paico, lavandas, romero y jarilla que brindan sus aromas persistentes “, cuenta la dueña de la bodega.

De Italia a los valles 

Quizás fue todo lo que percibió en el 2010 la familia de Giacomo Spaini junto cuando llegaron a este recorrido y se enamoraron de este terruño. Diseñaron su proyecto vitivinícola en unas 13 hectáreas con cepas Malbec y Cabernet Franc, luego con un torrontés ligero. Hoy llegan a unas 120 hectáreas al pie del cerro de La Mina (4762 msnm) donde se construyó la Finca Albarossa con su hotel boutique, una piscina y donde, “pusimos olivos alrededor del hotel porque está relacionado con este cultivo en Italia”, dice el dueño que desde el establecimiento, en el kilómetro 4282 de la RN 40, cerca de Colalao del Valle, de Amaicha del Valle y de la Ciudad Sagrada de Los Quilmes, producen sus vinos y las botellas se lucen con las etiquetas creadas por el artista tucumano Enrique Salvatierra.

Además de los vinos, las fincas y los viñedos, en este recorrido se conocen los artesanos ceramistas, los textiles, las travesías en 4×4, cabalgatas, senderismo y podemos decir que las propuestas llegan literalmente hasta el cielo, porque a tan sólo 24 Km. de la Ruta Nacional 40 sobre la RP 307, está Ampimpa con su Observatorio, uno de los mejores para conocer los astros.

Experiencia ancestral 

Sobre la importancia del terruño en el Valle Calchaquí, es en la bodega Comunitaria Los Amaicha (Ruta Provincial 307 km 115, Amaicha del Valle), donde se expresa la riqueza ancestral de este suelo. Gabriela Balderrama quien junto con Micaela Lera recibe a los visitantes, cuenta que este emprendimiento es único en la Argentina y el tercero en el mundo por ser una bodega administrada y dirigida por una comunidad de un pueblo originario, en este caso de Amaicha del Valle, que se rige con una organización integrada por un consejo de ancianos y un cacique hoy, Miguel Flores.

Son 40 productores de uva de distintos pueblos del valle como Amaicha del Valle, Los Zazos, Ampimpa, Encalilla, El Paso, Colalao del Valle, hasta la Ciudad Sagrada de Los Quilmes quienes participan en esta bodega donde se procesan entre 16 mil y 18 mil kilos por vendimia para elaborar “un vino muy natural”, dice Balderrama y aclara que es casi orgánico. En cuanto al riego, siempre esperamos que el deshielo traiga agua”, comenta.

“La gente que visita la bodega se emociona mucho con el trabajo de la comunidad Amaicha, y con la celebración de la Pachamama que se realiza en agosto “es muy importante y en momentos como estos tiempos difíciles, es una gran paz interior que uno vuelve a sentir”, reflexiona.

Cómo llegar a la Ruta del Vino Tucumano

Desde San Miguel de Tucumán, por Ruta Provincial 307 hacia Tafí del Valle, por la Cuesta del Infiernillo hasta Amaicha del Valle, y acceso a Ruta Nacional 40 rumbo Norte hasta Colalao del Valle.

Los Amaicha: la fuerza ancestral

La comunidad de Amaicha del Valle tiene la fuerza que le imprime la historia y ostenta la propiedad de sus tierras desde el principio de los tiempos. Tras la llegada de los españoles lograron mantener la propiedad de sus tierras mediante Cédula Real de 1716.

Fue hacia 2015 cuando surgió el proyecto y en 2016 fundaron este emprendimiento, la primera bodega dirigida por un pueblo originario y la tercera en el mundo.

Cada 1ro de agosto se celebra la Pachamama, la veneración a la Madre Tierra que se realiza cada año. Desde el principio de la pandemia, el pueblo mantuvo los cuidados preventivos y aplicando los protocolos, de manera que en la actualidad se puede visitar, se recorre la finca, se conocen los cuidados de los viñedos y el proceso del vino y hasta su degustación para lo cual cuentan con una sala especial, aunque en este momento se desarrolla al aire libre.

Una de las personas con más experiencia en este proyecto es Gabriela Balderrama quien recibe a los visitantes y cuenta que en la finca y en la bodega todos aprendieron el trabajo que desarrollan.

“Buscamos cuidar las plantas para que sirvan muchos años, dice Gabriela Balderrama y explica que los vinos se conocen con la marca “Sumak Kawsay”, en lengua Ka Kan, que en castellano significa “Buen Vivir”. Son elaborados con uva Criolla y con Malbec, con el que buscamos tener un Malbec auténtico, que mantenga las propiedades de esta cepa, pero con las características de la zona, aroma, sabor y buen cuerpo”, explica Balderrama quien detalla además que el cuidado de las plantas también reside en obtener un rinde de entre un 20 o 30 por ciento de producción de fruta respecto de lo que exigen otros viñateros a sus vides.

La bodega fue diseñada con el concepto ancestral de recintos circulares de piedra y cuenta con un área de recepción, otra de degustación, la sala de elaboración y cava, y recibieron el reconocimiento de la “Marca Tucumán” que otorga el Instituto de Desarrollo Productivo tucumano.

De vinos y quesos

La finca Luna de Cuarzo fue diseñada “dentro de la Pacha”, dice su dueña, la experta Graciela Gramajo, y describe que su bodega es subterránea, no sólo la cava sino también la sala de elaboración donde “veneramos las propiedades de la tierra y nuestra deidad la Pachamama, de la cual somos parte y respetamos”.

“En el Valle Calchaquí el paisaje es parte del enoturismo. La tierra, el clima, el sol son tan especiales que se logra mucha calidad en los vinos, no cantidad, sino calidad”, puntualiza.

Con las líneas de vinos de autor que elaboran en esta bodega como “Faustino del Pozo y Desata, se logró un Torrontés con mucho perfume y un Cosecha Tardía que es un boom de muy alta calidad”, cuenta.

En cuanto a la línea “Bio” (por su producción biodinámica que se rige con los ciclos de la luna), el Torrontés es seco y el “13. Malbec”, el nombre se debe a que se guarda durante 13 lunas en tanque”. 

Vale destacar que en el Valle de Choromoro (Ruta 311, km 3 – Trancas) hay proyectos agronómicos con mucho potencial vitivinícola.

“Hay una tendencia muy fuerte en la juventud que gusta de los vinos menos complejos. En los Valles, los vinos casi no necesitan pasar por barrica, son perfumados, intensos, aromáticos, tanto que en el concurso Vino Sub 30 logramos la medalla de Oro en la cosecha tardía y en Mendoza, logramos la medalla Gran Oro para nuestro Torrontés seco”.

Claro que en la zona también son famosos los quesos tafinistos. Surgidos con recetas de varios siglos, de cuando se instalaron los jesuitas en Tafí del Valle, hoy cada estancia elabora su queso y son ideales para maridar con los Malbec. En este caso muchos eligen el Luna de Cuarzo Gran Reserva, un vino de guarda donde, dicen, que se sienten los secretos calchaquíes.

Vinos y bodegas para conocer

Caminando, degustando o hasta en bicicleta son las diversas opciones para conocer las fincas, las uvas, los vinos y vivir la experiencia de recorrer la Ruta del Vino Tucumano en las diferentes épocas del año, desde la vendimia, la poda en invierno y el raleo. Pero también conocer a sus hacedores, los propios dueños de cada finca y los expertos que acompañan para contar los datos, los encantos y la pasión de este producto de la tierra.

Bodega Cerro El Pelao (Tafí del Valle).

Bodega y viñedos Fortaleza (Tafí del Valle).

Bodega Los Zazos (Amaicha del Valle).

Bodega Comunitaria Los Amaichas (Ruta 307 kilómetro 115, localidad el Tío/ Amaicha del Valle).

Finca Albarossa (Ruta 40, km 4282 – Colalao del Valle).

Estancia Rural Río de Arena (Ruta 40, km 4305 – El Bañado).

Finca La Churita (Ruta 40, km 4306 – Colalao del Valle).

Finca La Orilla (Ruta 40, km 4307 – Colalao del Valle).

Altos La Ciénaga (Ruta 40, km 4307 – Colalao del Valle).

Bodega y viñedos Luna de Cuarzo (Ruta 40, km 4307 – Colalao del Valle).

Chico Zossi (Ruta 40, km 4308 – Colalao del Valle).

Las Arcas de Tolombón (Ruta 40, km 4313 – Colalao del Valle).

Bodega Vertientes Tintas (Av. Cesareo Segura s/n – camino principal al dique Los Zazos – Amaicha del Valle).

Como llegar a la Ruta del Vino Tucumano

Desde San Miguel de Tucumán, por Ruta Provincial 307 hacia Tafí del Valle, por la Cuesta del Infiernillo hasta Amaicha del Valle, y acceso a Ruta Nacional 40 rumbo Norte hasta Colalao del Valle.

Para más información: https://www.tucumanturismo.gob.ar/files/folleto-ruta-del-vino.pdf

Tucumán invita a quedarse, a recorrer con calma, a disfrutar el vino y la comida en el mismo lugar donde nacen. Porque aquí, el vino no es solo una bebida: es una forma de contar la historia del norte argentino.

Elaboración de vinos tintos: proceso completo desde la uva hasta la botella


El vino tinto es el resultado de un proceso apasionante donde la ciencia, la técnica y la sensibilidad se encuentran. Cada botella guarda la historia de su viñedo, de las decisiones del enólogo y del tiempo que le dio forma.

En esta nota te invitamos a descubrir cómo se elabora un vino tinto, paso a paso: desde la cosecha de la uva hasta su embotellado, explorando qué sucede en cada etapa y cómo influye en el color, el aroma y la textura del vino final.


Cosecha: el punto de partida


Todo comienza en el viñedo. La madurez de la uva es clave: el momento de la cosecha se define según el equilibrio entre azúcares, acidez, taninos y aromas.

La vendimia puede ser manual —ideal para vinos de alta gama, donde se seleccionan solo los racimos óptimos— o mecánica, más rápida y eficiente para grandes superficies. Una vez recolectadas, las uvas se trasladan con cuidado a la bodega, evitando roturas y oxidaciones.


Recepción y selección en bodega

Al llegar a la bodega, las uvas se pesan, se registran y —en algunos casos —pasan por una mesa de selección, donde se eliminan hojas, restos vegetales o racimos dañados. Este paso asegura que solo la mejor materia prima continúe en el proceso.
Este paso no lo tienen todas las bodegas, salvo las que elaboran vinos de alta calidad.
Las uvas son colocadas en una cinta en movimiento y el personal va seleccionando las mejores. Se quitan ramas que hayan quedado, las que están en mal estado y las que no crecieron.


Despalillado y estrujado


El despalillado separa los granos del raspón (la parte leñosa del racimo). Aunque algunos enólogos optan por conservar una pequeña proporción para aportar estructura y frescura, en la mayoría de los tintos se retira completamente para evitar notas vegetales o astringentes.

Luego se realiza el estrujado, que rompe suavemente las bayas sin aplastar las semillas, liberando el jugo y los compuestos que darán origen al mosto.

Maceración y fermentación alcohólica

Luego el siguiente paso es trasladar las uvas a un depósito, cuba o tanque de acero inoxidable, también son muy utilizadas las piletas de cemento o bines de plásticos para llevar a cabo microvinificaciones.
Este recipiente no debe ser llenado del todo, puesto que cuando se produce la fermentación (ebullición) la masa aumenta de volumen y va a ocupar parte de este espacio vacío.
En esta fase, el mosto y los hollejos (pieles) permanecen juntos dentro de los tanques de fermentación. Allí ocurre la maceración, el proceso mediante el cual se extraen los pigmentos, taninos y aromas de la piel de la uva.

Simultáneamente, gracias a las levaduras, se lleva a cabo la fermentación alcohólica, transformando los azúcares naturales del jugo en alcohol y dióxido de carbono.

El control de la temperatura es fundamental: suele mantenerse entre 24 y 28 °C para conservar los aromas y lograr una buena extracción. Durante este tiempo se realizan remontajes o bazuqueos, que ayudan a mantener el sombrero de pieles húmedo y en contacto con el mosto.
Toda uva por dentro (pulpa) – no tiene color. Entonces se va a necesitar de las pieles para extraer el color del vino.
Es el momento en el cual la pulpa entra en contacto con las pieles. La maceración del vino es fundamental para la extracción de aromas, color y taninos.
Los taninos que se encuentran en los escobajos, las semillas y en los hollejos aportan astringencia, sabor y complejidad al vino. Son antioxidantes naturales que en parte ayudan a conservar el vino. El proceso de fermentación lleva entre 10 y 14 días.
Remontaje: Se emplea en la elaboración de vinos tintos. El anhídrido carbónico que se desprende cuando ocurre la fermentación, produce que las pieles de las uvas se eleven y forman, lo que se llama el sombrero. Esta masa da color y taninos al futuro vino. En esta acción se bombea líquido de abajo del tanque y se lo echa sobre este sombrero, así se logra un color parejo del mosto.
Battonage: Es un trabajo que consiste poner en suspesión las lías (levaduras muertas que se depositan en el fondo) removiendo el vino con un bastón (batôn en francés) para beneficiarlos de todas sus propiedades. SI bien se utiliza más en blancos, hay enólogos que lo emplean en tintos.


Fermentación maloláctica: suavidad y equilibrio


Finalizada la fermentación alcohólica, el vino joven se trasiega a otro recipiente para iniciar la fermentación maloláctica. En esta transformación natural, las bacterias convierten el ácido málico (presente en la uva) en ácido láctico, lo que aporta mayor suavidad, volumen en boca y estabilidad microbiológica.

Este paso es característico de los vinos tintos y, en algunos casos, también se aplica a blancos con crianza.
Entre la maceración y la fermentación puede pasar de 1 a 4 semanas.


Descube y prensado

El descube consiste en separar el vino líquido (vino de gota) de los sólidos. Los restos de hollejos se prensan para extraer el llamado vino de prensa, más concentrado y tánico.

Según el estilo que busque el enólogo, ambos vinos pueden mezclarse o mantenerse por separado. El vino de gota suele destinarse a las líneas de mayor calidad por su equilibrio y suavidad.
Como en toda obra, el enólogo es el autor: es quien decide —junto a su equipo enológico— si desea mantener ambos vinos por separado o unirlos para equilibrar el resultado final.

El vino de gota se obtiene sin presión y suele considerarse de mayor calidad por su pureza, elegancia y suavidad. El vino de prensa, más intenso y robusto, puede aportar carácter y complejidad cuando se integra en pequeñas proporciones.
Cada elección refleja el estilo que busca el enólogo y la identidad del vino que quiere crear.


Clarificación, filtrado y estabilización

Antes del embotellado, el vino se somete a procesos que mejoran su limpidez y estabilidad.

  • Clarificación: se añaden agentes naturales (como bentonita o proteínas vegetales) que arrastran las partículas en suspensión.
  • Filtrado: elimina impurezas y microorganismos.
  • Estabilización: evita posibles precipitados o alteraciones con el paso del tiempo, mediante frío o tratamientos físicos.Se busca que el vino se equilibre, puede ser por frío, tartárica, biológica entre otras.

Estos pasos permiten obtener un vino brillante, estable y listo para su crianza o embotellado.

Crianza en madera: el tiempo como aliado

Algunos vinos se embotellan jóvenes, buscando frescura y expresión frutal. Otros, en cambio, se crían durante meses o años en barricas de roble, huevos de hormigón o ánforas de arcilla (clay), materiales que permiten una microoxigenación controlada y respetuosa con la esencia del vino.

La madera aporta complejidad aromática, taninos elegantes y una microoxigenación lenta que afina el vino. Sin embargo, en la enología actual se busca que la madera no invada al vino, sino que lo acompañe y resalte su identidad, ayudando a mostrar lo mejor de la uva y del terruño.

El tipo de roble, su tostado y el tiempo de contacto influyen directamente en el carácter final. Después de la crianza, llega el embotellado, donde el vino continúa su evolución en silencio hasta alcanzar su punto óptimo de madurez.

La práctica de embotellar el vino en botella de vidrio data de mitad del siglo XVIII.
Aunque parezca una obviedad el embotellado debe tener un correcto taponado, sino estaría en peligro la conservación del vino.

El tipo de recipiente, su tiempo de uso y la duración de la crianza son decisiones que reflejan el estilo del enólogo. Luego llega el embotellado, donde el vino continúa su evolución en calma hasta alcanzar su punto óptimo de madurez.

En esta etapa también se elige el tipo de cierre:

  • Corcho natural, que permite microoxigenación y es tradicional en vinos de guarda.
  • Corcho sintético, que garantiza hermeticidad y uniformidad, ideal para vinos jóvenes.
  • Tapon de vidrio, moderno y elegante, que protege el aroma y sabor sin aportar influencia externa, muy usado en vinos frescos y aromáticos.

Cada cierre impacta sutilmente en la evolución del vino y en la experiencia final al descorcharlo.
El tiempo que se tarda en hacer un vino de calidad depende de los tiempos que el enólogo o enóloga considere para su elaboración, ya que está profundamente relacionado con el estilo de vino que se quiera elaborar y con las decisiones que se tomen durante el proceso productivo. 
Entre la cosecha, la fermentación, el filtrado y el embotellado suele pasar un periodo mínimo de cinco meses. 

Hasta aquí el proceso de elaboración de vinos tintos. Para nosotros es una alegría compartir esta información con vos.

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