Bodega Amalaya incorpora al reconocido enólogo Alejandro Pepa para liderar una nueva era en sus vinos de Cafayate

Bodega Amalaya se complace en anunciar la designación de Alejandro Pepa como nuevo Gerente de Enología y Operaciones, cargo que asume a partir del 1° de octubre. Reconocido como uno de los principales referentes de la enología argentina, Pepa llega para aportar su experiencia, visión y profundo conocimiento del Valle Calchaquí, consolidando la proyección de Amalaya como uno de los grandes exponentes de los vinos de Salta en el norte argentino.

Nacido en Mendoza, Alejandro Pepa es Licenciado en Enología e Industrias Frutihortícolas por la Facultad Don Bosco. A lo largo de su carrera, realizó capacitaciones en Francia, Estados Unidos, Canadá y Asia, participando en vendimias en regiones de prestigio como Napa Valley y Languedoc-Roussillon. Durante más de veinte años desarrolló su carrera en Bodega El Esteco, perteneciente al Grupo Peñaflor, donde ocupó distintas posiciones: desde Jefe de Laboratorio y Control de Calidad, hasta convertirse en Gerente de Enología de Diseño de los Valles Calchaquíes, liderando las bodegas de Cafayate y Chañar Punco.

Su llegada a Cafayate en la década de los ’90, hizo que sea uno de los grandes protagonistas de la evolución y expansión de los vinos del norte argentino. Pepa fue artífice en reposicionar cepas emblemáticas como el Torrontés, aportando mayor vibración y frescura, y en dar a los tintos calchaquíes un estilo contemporáneo y también sofisticado sin perder identidad. A lo largo de su carrera, sus vinos salteños obtuvieron numerosos premios y altas calificaciones internacionales, consolidando el prestigio de los vinos argentinos en mercados clave.


Bodega Amalaya en permanente crecimiento

En su nuevo rol en la Bodega Amalaya, Pepa liderará la enología y producción de la bodega, coordinando todas las áreas necesarias para asegurar la excelencia en cada etapa del proceso productivo. Con su llegada, el actual Enólogo Jorge Noguera y el Jefe de Producción Juan Bautista Grenier reportarán directamente a su conducción, fortaleciendo un equipo comprometido con la innovación y la calidad.

Esta incorporación permitirá que Thibaut Delmotte, enólogo de Bodega Colomé, dedique sus esfuerzos de manera exclusiva a la conducción enológica de ese proyecto. De este modo, cada bodega del Grupo Colomé contará con un liderazgo enológico plenamente enfocado en sus desafíos y objetivos particulares: Alejandro al frente de Bodega Amalaya y Thibaut concentrado en la supervisión integral de Bodega Colomé. Esta decisión estratégica asegura una mayor especialización y una mirada de largo plazo, potenciando la identidad y el crecimiento de ambas bodegas dentro del Grupo Colomé.

“La designación de Alejandro Pepa representa un hito en la historia de Amalaya, reafirmando el compromiso de la bodega con el crecimiento sostenido y con la creación de vinos que expresen de manera auténtica el espíritu del Valle Calchaquí”- afirma Manuel Lanús – CEO del Grupo Colomé y agrega: “Además de ser uno de los mejores profesionales del Valle Calchaquí, Alejandro es un destacado profesional pero sobre todo una gran persona que ha generado muchísimo impacto con su liderazgo. Somos una empresa familiar y profesionales con estos valores -que son los mismos que nos legó nuestro fundador Donald Hess- son los que nos enorgullece sumar a nuestro propósito de dar a conocer Salta al mundo, a través de sus vinos”.


Sobre Bodega Amalaya

Amalaya nació en 2010 en Cafayate, el corazón del Valle Calchaquí, en la provincia de Salta. La bodega encarna la visión de Larissa y Christoph Ehrbar, sucesores del pionero vitícola Donald Hess. Desde sus inicios, la bodega se propuso elaborar vinos que transmitían la esencia de este terruño único, ubicado a más de 1.800 metros sobre el nivel del mar. Su diferencial radica en la combinación de tradición vitivinícola, innovación enológica y una fuerte conexión con la tierra, que da como resultado vinos sustentables de gran altura, frescura y expresión.

El portafolio de Amalaya abarca una amplia diversidad de propuestas: desde modernos y coloridos blends de altura elaborados con Malbec y Torrontés, pasando por su línea de vinos livianos de baja graduación alcohólica, hasta los Cortes Excepcionales —que incluyen un espumante Brut Nature, el Corte de Origen y el Gran Corte—. Se suman los varietales de edición limitada “Single Vineyards”, disponibles exclusivamente en el Wine Bar de la bodega en Cafayate y en su tienda online, y su vino ícono, el Corte Único, un homenaje a los tradicionales blends de la región. Los viñedos, situados en suelos pobres y arenosos de altura, aportan concentración y carácter, reflejando el terroir de Cafayate en cada etiqueta.

Jerez, cuna de vinos legendarios: desde el Fino hasta el Pedro Ximénez

Foto: Bodegas Fundador


¿Sabías que Jerez de la Frontera, en el sur de España, es el hogar de algunos de los vinos más legendarios del mundo? Junto a Sanlúcar de Barrameda y El Puerto de Santa María, el llamado Marco de Jerez, protegido por la Denominación de Origen Jerez-Xérès-Sherry es la más antigua de España.
Su nombre, «Sherry», proviene de la adaptación inglesa del nombre español «Jerez».
La singularidad de estos vinos nace de la combinación de tres factores: el suelo blanco de albariza, el clima atlántico y el sistema de crianza de soleras y criaderas logran complejidad y constancia.

El origen de una leyenda

La historia de Jerez se remonta a los fenicios, que en el siglo IX a.C. introdujeron la vid en la región, seguida por los romanos, quienes expandieron el comercio del vino y perfeccionaron las técnicas de producción. Durante la época árabe (siglos VIII a XIII) se aportaron importantes conocimientos agrícolas y de destilación, que influyeron en la elaboración del vino. A partir del siglo XVI, Jerez vivió un auge en las exportaciones, especialmente hacia Inglaterra y América, consolidando su prestigio internacional. Aunque en el siglo XIX la filoxera afectó gravemente los viñedos, la industria supo reinventarse y, hoy, Jerez vive un renacimiento en la alta gastronomía y el enoturismo, con un reconocimiento mundial que lo mantiene como un referente histórico y cultural de la vitivinicultura.

El secreto de estos vinos comienza en sus suelos. En el Marco de Jerez se encuentran los Pagos del Sherry, zonas vitivinícolas privilegiadas que concentran los mejores viñedos: Macharnudo, Carrascal y Balbaína.
La albariza, un suelo blanco y poroso que refleja la luz solar y retiene la humedad, junto con el clima atlántico y la influencia de los vientos de levante y poniente, crea las condiciones ideales para el cultivo de la uva Palomino Fino, base de la mayoría de los Jerez.
Cada pago tiene su personalidad: Macharnudo aporta estructura y mineralidad; Balbaína, frescura y elegancia; y Carrascal, intensidad y carácter. Juntos conforman el corazón del territorio que da vida a vinos únicos en el mundo.


Las uvas y el arte de su elaboración

Los vinos de Jerez se elaboran principalmente con tres variedades: Palomino Fino, la reina del Marco, responsable de los estilos secos; Pedro Ximénez (PX) y Moscatel, utilizadas para los vinos dulces naturales.
El proceso de elaboración es tan singular como su historia. Tras la fermentación, los vinos se clasifican según su estructura: los más ligeros se destinan a crianza biológica, bajo un velo de levaduras llamado flor, y los más robustos a crianza oxidativa, donde el vino envejece en contacto con el aire.
Todo se desarrolla en el sistema de criaderas y solera, un método de envejecimiento dinámico que combina vinos jóvenes con más añejos, garantizando constancia y complejidad aromática.


El sistema de criaderas y soleras

Uno de los aspectos más fascinantes del Jerez es su sistema de crianza, conocido como “criaderas y soleras”. Este método, único en el mundo, permite mantener un estilo constante y una calidad excepcional año tras año.
Las criaderas son las filas de barricas donde reposan los vinos más jóvenes, mientras que la solera es la última fila, la más cercana al suelo, que contiene el vino más viejo y complejo.
Cuando se embotella Jerez, se extrae solo una parte del vino de la solera, que se reemplaza con vino de la criadera inmediatamente superior. Este proceso se repite sucesivamente, de modo que los vinos más nuevos se van nutriendo de los más viejos.
El resultado es una mezcla armónica, con una continuidad de estilo y profundidad que solo el paso del tiempo puede conferir. Es una crianza viva, donde cada barrica guarda la memoria líquida de generaciones.
Descrubrí el fascinante sistema de crianza dinámica de los vinos de Jerez en este video que muestra cómo se aplica el método de criaderas y soleras paso a paso. https://youtu.be/kQoq9hUIrd4

Estilos de Jerez

Los vinos de Jerez se distinguen por su crianza biológica u oxidativa, y cada estilo tiene su carácter único. Los finos y manzanillas, secos, ligeros y salinos, se desarrollan bajo un velo de levaduras llamado flor y son ideales como aperitivo, acompañando tapas, jamón ibérico, aceitunas, mariscos o sushi.
Los amontillados, que comienzan bajo flor y luego pasan a crianza oxidativa, despliegan notas de frutos secos y combinan con alcachofas, consomés y quesos curados. Los olorosos, totalmente oxidativos, son robustos y con cuerpo, perfectos para carnes estofadas, guisos, caza o quesos azules. Los raros y elegantes palos cortados combinan la finura del amontillado con la potencia del oloroso, acompañando foie gras, rabo de toro o quesos intensos. En el universo dulce, los Pedro Ximénez (PX) y Moscatel, de uvas pasificadas y aromas de pasas e higos, se lucen con postres de chocolate, helados, quesos azules o como salsa sobre frutas y foie. Por último, los Cream y Medium son mezclas de vinos secos y dulces, muy populares en la exportación.

Por qué Jerez es tan famoso

Jerez ha sabido conquistar al mundo desde hace siglos. Su historia se remonta a los fenicios, que introdujeron la vid en la región, y los romanos, que consolidaron la viticultura y el comercio. Durante la Reconquista, los vinos de Jerez comenzaron a exportarse masivamente, especialmente a Inglaterra, donde Shakespeare los menciona como Sherry Sack. Fueron consumidos en las cortes europeas durante siglos y su prestigio perdura hasta hoy. Además, la Denominación de Origen Jerez-Xérès-Sherry, creada en 1933, protege su legado y asegura la calidad y autenticidad del vino. Su versatilidad, que permite ir del aperitivo a los postres más dulces, y su capacidad de expresar historia y terroir lo convierten en un icono mundial.


Maridajes clásicos

El Jerez es un vino gastronómico por excelencia, capaz de acompañar desde un aperitivo hasta el postre con una elegancia única.
Un Fino o Manzanilla realza el sabor de jamón ibérico, mariscos, sushi o aceitunas, gracias a su frescura y su toque salino.
El Amontillado se luce junto a quesos curados, sopas, setas (hongos) o aves, aportando matices de frutos secos y una estructura envolvente.
El Oloroso, más corpulento y oxidativo, es ideal con carnes de caza, guisos tradicionales, pato o estofados de larga cocción.
Los Palo Cortado combinan muy bien con foie gras, rabo de toro y quesos intensos, donde su complejidad y equilibrio entre finura y potencia encuentran un contrapunto delicioso.
El Pedro Ximénez, con su dulzura aterciopelada, acompaña postres de chocolate amargo, helados cremosos, frutos secos o quesos azules, convirtiendo cada bocado en una experiencia sublime.

Foto: Pinterest


Enoturismo en el Marco de Jerez: una experiencia sensorial única

El enoturismo en el Marco de Jerez ofrece una experiencia que despierta todos los sentidos. Las bodegas, algunas con siglos de historia, abren sus puertas para visitas guiadas, catas y eventos especiales, permitiendo descubrir los secretos de la crianza bajo el sistema de soleras y criaderas. Además, la ruta del vino permite paseos por viñedos, degustaciones gastronómicas y actividades culturales que combinan tradición, innovación y hospitalidad. El Marco de Jerez se convierte así en un destino enoturístico de primer nivel, ideal para quienes aman el vino y la cultura.

La Ruta del Vino y Brandy del Marco de Jerez, que abarca municipios como Jerez, El Puerto de Santa María, Sanlúcar de Barrameda y Chipiona, reune a más de un centenar de establecimientos que ofrecen experiencias únicas en torno a la cultura del sherry.
Desde catas en bodegas históricas hasta alojamientos entre viñedos, pasando por talleres de cata y maridaje, cada rincón del Marco invita a sumergirse en su rica tradición vinícola.

Eventos como el Festival de Jerez, la Fiesta de la Vendimia y el Día Mundial del Enoturismo enriquecen la oferta, permitiendo a los visitantes disfrutar de música, danza, gastronomía y, por supuesto, excelentes vinos. Además, la cercanía con el Parque Natural de Doñana ofrece la posibilidad de combinar la experiencia enológica con la belleza natural de la región.

Más que un vino, Jerez es historia, tradición y cultura. Su capacidad de adaptarse a distintos momentos y platos lo convierte en un tesoro para quienes amamos descubrir el mundo a través de una copa.
Cada botella es esencia de Andalucía, un puente entre siglos de técnica y pasión que nos invita a disfrutar, aprender y compartir.

Finca Bandini presenta Supraterra: tres Malbec excepcionales que celebran a Las Compuertas



La bodega mendocina fundada y comandada por Federico Bandini lanzó Supraterra, un elegante trío de Malbec de edición limitada representativos de diferentes parcelas de la finca, elaborados a partir de cuidadas microvinificaciones. Con personalidades bien diferenciables, cada uno de estos tintos –Clayvers Selection Norte, Sur y Oeste– representa la esencia de los maravillosos y diversos terroirs de Finca Bandini.

Esta trilogía de colección está elaborada a partir de uvas de polígonos ubicados dentro de los cuarteles 19 y 25, microvinificadas 100% en vasijas de cerámica o “clayvers” de 400 litros, en las que se realiza una cuidadosa y arriesgada fermentación que busca expresar los rasgos más distintivos de cada parcela.

Los tres Clayvers Selection pueden adquirirse únicamente en la bodega, ubicada en Las Compuertas (Luján de Cuyo, Mendoza), por separado o juntos en una elegante versión en estuche de madera, un formato perfecto para degustar y disfrutar las diferencias en aromas, acidez y textura de cada ejemplar.

Una bodega con mucha historia

Adquirir y degustar la línea Supraterra es una excusa más para conocer Finca Bandini. Ubicada en Las Compuertas, sobre el que fuera el cauce original del río Mendoza, la bodega se erige en una de las regiones más antiguas en el cultivo de la vid en Argentina, siendo un polo de atracción ineludible para los amantes del vino.

La bodega abre sus puertas durante todo el año, invitando a locales y turistas a disfrutar de los tours por viñedos y lugares históricos en carrito de golf, en bici o a caballo. En esas recorridas guiadas, los visitantes acceden a sitios de gran valor patrimonial, representativos de la historia de la viticultura mendocina.

Uno de ellos, llamado Dos Cauces, marca el punto en el que se unen dos vías de agua pura de deshielo, que pertenecen al departamento de irrigación de Mendoza y que proveen de agua a varias fincas y a otras zonas dentro de la provincia.


Los tres protagonistas

Clayvers Selection NorteSur y Oeste son el resultado de una combinación perfecta de conocimientos ancestrales y tecnología de punta. Durante el proceso de vinificación de los tres vinos, las uvas se fermentan en clayvers que giran sobre su propio eje. Los tres Malbec de Supraterra comparten como característica un color rojo rubí intenso, pero se distinguen claramente por su particular expresión en nariz y en boca, dando cuenta de las particularidades de los tres terroirs que representan.

Clayvers Selection Norte

Elaborado con uvas del Cuartel 25, un área que, especialmente en esta añada 2023, enfrentó condiciones climáticas adversas y heladas tardías.

Notas de cata: se destaca por sus aromas con notas balsámicas en las que resalta principalmente el regaliz. En boca es un vino profundo. Un componente indispensable de esta trilogía.

Clayvers Selection Sur

El Cuartel 19 Centro del cual proviene este Malbec se caracteriza por estar compuesto por las viñas más antiguas y los suelos más pedregosos de la finca.

Notas de cata: en este ejemplar, el centro en nariz es expresado por aromas muy frescos como cereza y piel de ciruela. En boca es un vino amplio e intenso, posiblemente el más indomable de esta trilogía.

Clayvers Selection Oeste

Tras haber detectado a partir de distintos estudios una diferencia de vigor entre las plantas del centro y la puntera del Cuartel 19, se decidió microvinificar por separado ambas zonas. La  Puntera -de donde proviene este Clayvers Selección Oeste- se distingue por ser mucho más vigorosa, ofreciendo vinos de gran complejidad.

Notas de cata: en nariz se expresa con aromas típicos de un Malbec argentino, con frutos rojos, negros y un final armónico a mora. En boca es un vino vertical y aromático, un componente que agrega complejidad a esta trilogía.

Las Compuertas

A más de 110 años de su fundación, Las Compuertas es una de las regiones más antiguas en el cultivo de la vid en Argentina, y la primera zona con indicación geográfica de la provincia de Mendoza. Sus viñedos se desarrollan en torno a los 1.050 msnm y están sujetos a una intensa luz solar durante el día. Esta altitud es uno de los factores más importantes en el estilo de los vinos que produce, muy característicos de esta zona.

En cuanto a los suelos, en la finca predominan los franco arcillosos sobre una base de piedras que hereda del lecho del río, aunque se observan diferencias de perfiles de suelo en el sentido oeste-este como resultado del trabajo que fue haciendo el curso de agua a lo largo de los años. Dependiendo del área, en la misma finca se observan suelos franco arenosos con presencia de rocas, franco arcillosos en superficie sobre un subsuelo areno-gravoso, otros de textura franca con una elevada presencia de cantos rodados y grava, y también gravosos con presencia de arenas finas y rocas de mediano y elevado tamaño.

Contacto:

Callejón Peralta s/n, Las Compuertas, Luján de Cuyo, Provincia de Mendoza
www.fincabandini.com

Hospitalidad y Turismo
+54 9 2615 35-2040
reservas@fincabandini.com

Redes Sociales:

Instagram: @fincabandini
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Bodega Trapiche Costa & Pampa: Pionera de la viticultura atlántica en Argentina

Bodega Trapiche Costa & Pampa es la primera bodega con influencia oceánica del país, Ubicada en Chapadmalal, a pocos kilómetros del Océano Atlántico, Trapiche Costa & Pampa se ha convertido en un referente de la viticultura oceánica en Argentina. Inaugurada en 2015, esta bodega forma parte del Grupo Trapiche, pionero en la innovación vitivinícola, y se distingue por producir vinos que reflejan el frescor y la tipicidad de la región atlántica, un terroir hasta entonces poco explorado para la viticultura argentina.

Historia y contexto geográfico

La bodega se encuentra en la Estancia Santa Isabel, un predio histórico con más de un siglo de existencia, que combina suaves lomadas y proximidad al mar. La ubicación es estratégica: Chapadmalal, en el partido de General Pueyrredón, con suelos arenosos de buen drenaje, baja amplitud térmica, alta humedad y fuerte influencia marítima. Estas condiciones permiten que las uvas maduren de manera lenta y uniforme, potenciando la acidez natural, la frescura y la complejidad aromática de los vinos.

Este enfoque innovador, explorando la viticultura atlántica, posiciona a Costa & Pampa como la primera bodega oceánica de Argentina. Su misión desde el inicio ha sido demostrar que la costa atlántica tiene un enorme potencial para la producción de vinos de alta calidad, distintos a los tradicionales de Mendoza o Patagonia.

Variedades, producción y liderazgo

Bajo la dirección de Marcelo Belmonte y con Ezequiel Ortego como enólogo, la bodega ha superado numerosos desafíos para convertirse en un referente de calidad y creatividad en el sector vitivinícola. Trapiche Costa & Pampa cuenta con un viñedo propio de 32 hectáreas, donde se cultivan variedades tradicionales como Pinot Noir, Chardonnay y Sauvignon Blanc, y ha incorporado experimentaciones con uvas no convencionales como Albariño, Pinot Gris y Riesling, que han encontrado un hogar propicio en el clima oceánico de Chapadmalal.

La producción anual alcanza los 130.000 litros de vino, destacándose en la elaboración de espumantes mediante el método Charmat y vinos tranquilos que capturan la esencia del terroir atlántico. Este enfoque combina innovación, calidad y adaptación al microclima costero, otorgando frescura, complejidad aromática y un carácter distintivo a cada cosecha.

Influencia oceánica

El factor diferencial de Trapiche Costa & Pampa es la influencia marítima. Las brisas del Atlántico suavizan las temperaturas, reducen el estrés hídrico de las plantas y aportan una ligera salinidad a las uvas, que se traduce en vinos con personalidad. Este efecto oceánico también prolonga la temporada de crecimiento, generando maduraciones lentas y equilibradas, esenciales para vinos de alta acidez y gran frescura.

Compromiso sustentable

La bodega ha adoptado prácticas de viticultura responsable, y en 2025 obtuvo una certificación destacando sus esfuerzos sustentables, siendo la única bodega en Buenos Aires con este reconocimiento. Esto incluye manejo eficiente del agua, cuidado del suelo y estrategias de biodiversidad en los viñedos, consolidando un modelo de producción respetuoso con el entorno.

Enoturismo y Experiencia

Trapiche Costa & Pampa ofrece un programa completo de enoturismo, que permite al visitante descubrir tanto el paisaje atlántico como los secretos de la viticultura oceánica. Las experiencias incluyen visitas guiadas a los viñedos, degustaciones temáticas, catas verticales y eventos especiales.
El entorno natural, la cercanía del mar y la atención personalizada hacen de cada visita una experiencia educativa y sensorial particular. Además, se muestran todos los procesos de elaboración, desde la vendimia hasta la crianza, promoviendo la educación sobre vinos y la cultura del terroir atlántico.

A diez años de su creación, Trapiche Costa & Pampa se ha consolidado como un referente en la viticultura oceánica, combinando innovación, calidad, sostenibilidad y creatividad. Su propuesta permite disfrutar de vinos que expresan la identidad de la costa atlántica argentina.
Para quienes buscan descubrir nuevos terroirs y vinos con frescura y personalidad, Trapiche Costa & Pampa es un destino imperdible.

Sake: Historia, técnica y maridajes de un elixir japonés

Foto: Pinterest


El sake, conocido también como nihonshu, es mucho más que una bebida: es un reflejo de historia, cultura y técnica artesanal que ha atravesado siglos en Japón. Cada botella de sake es un puente entre la tradición, la paciencia de los maestros cerveceros y la delicadeza de un proceso que transforma un simple grano de arroz en un elixir lleno de matices.

Orígenes y evolución

El sake tiene más de 1.300 años de historia documentada, con evidencias de fermentación de arroz desde el año 300 a.C. Sus primeros métodos incluían el kuchikami-zake, donde los granos de arroz se masticaban para iniciar la fermentación gracias a las enzimas de la saliva. Con el tiempo, la elaboración se refinó en templos y monasterios, convirtiéndose en una bebida ceremonial y social.

Durante el periodo Edo (1603–1868), el sake comenzó a industrializarse parcialmente, estableciendo métodos de producción consistentes y consolidando regiones famosas por su calidad, como Nada, Fushimi y Niigata. Hoy, Japón produce miles de tipos de sake, cada uno influido por la variedad de arroz, la pureza del agua y la maestría del toji o maestro.

El arroz: corazón del sake

El arroz para sake, llamado sakamai, es más grande y rico en almidón que el arroz común. Esto permite una fermentación eficiente y controlada. Entre las variedades más utilizadas se encuentran:

  • Yamada Nishiki: ideal para sakes premium (ginjo y daiginjo).
  • Gohyakumangoku: típico de Niigata, produce sakes ligeros y delicados.
  • Miyama Nishiki: aporta frescura y aromas suaves, usado en regiones de montaña.

Antes de la fermentación, el arroz se pulimenta (seimaibuai) para eliminar capas externas que contienen proteínas y grasas que podrían alterar el sabor. Cuanto más pulido, más refinado y aromático será el sake final.

Proceso de elaboración

  1. Lavado y remojo: El arroz se lava cuidadosamente y se deja hidratar.
  2. Cocción al vapor: Conserva la textura del grano y facilita una fermentación uniforme.
  3. Koji: Se añade el hongo Aspergillus oryzae, que convierte el almidón en azúcares fermentables.
  4. Fermentación: Mezclado con agua y levadura, el arroz con koji fermenta durante varias semanas.
  5. Filtrado y pasteurización: Se ajusta el alcohol, se filtra y se pasteuriza antes del embotellado.

Variedades de sake

  • Junmai: elaborado solo con arroz, agua, levadura y koji.
  • Ginjo: arroz pulido al 60–70%, aromas frutales y delicados.
  • Daiginjo: arroz pulido más del 50%, complejo y elegante.
  • Nigori: turbio, con partículas de arroz, suave y dulce.
  • Koshu: añejado, con sabores profundos y robustos.

Maridajes con sake

El sake posee un umami natural que potencia sabores sin opacarlos:

  • Junmai: sushi y sashimi, tempura, carnes blancas, platos con setas.
  • Ginjo y Daiginjo: pescados grasos como salmón o atún, ceviches, ensaladas frescas, platos con toques cítricos o frutos secos.
  • Nigori: postres suaves, frutas, quesos cremosos, cocina especiada asiática.
  • Koshu: guisos, carnes rojas, platos con salsas complejas, quesos curados.
  • Sake caliente: ideal con sopas, tempura y pescados al horno o a la plancha.

Maridar sakes delicados con platos ligeros y sakes robustos con platos intensos permite disfrutar de una experiencia gastronómica completa, descubriendo la versatilidad de esta bebida milenaria.


Fernando Mayoral y el sake en Argentina

En Argentina, Fernando Mayoral ha sido pionero en la elaboración artesanal de sake. Desde su proyecto Leön Fermentación, ha desarrollado sakes como el Boga, elaborados con técnicas tradicionales y levaduras indígenas. Mayoral destaca la complejidad del sake, mencionando que su elaboración requiere precisión y conocimiento profundo de los fermentos. Su enfoque busca capturar la esencia de las fermentaciones orientales, adaptándolas al paladar argentino.

El sake es una bebida que une tradición, técnica y cultura, capaz de transformar cualquier comida en una experiencia memorable. Descubrir sus aromas, sabores y matices es adentrarse en siglos de historia y pasión artesanal. Te invitamos a explorar el mundo del sake, probar distintas variedades, animarte a nuevos maridajes y compartir tus descubrimientos con quienes disfrutan del placer de una buena copa.

Cuatro expresiones únicas del Torrontés Riojano en Bodega Valle de la Puerta


La cepa emblemática argentina captura la esencia de la estación en una sinfonía de jazmín, azahar, madreselva y miel, ofreciendo una experiencia sensorial que va desde lo dulce y tropical hasta lo intensamente aromático.

Con la primavera en el aire, los sentidos se abren a un mundo de nuevos aromas: el perfume embriagador del jazmín, la fragancia dulce de la madreselva y el aroma cítrico y fresco del azahar. Estos mismos aromas, que definen la esencia de la estación, pueden encontrarse magistralmente capturados en la copa, gracias a la expresividad del Torrontés Riojano, la cepa blanca criolla por excelencia.

Valle de la Puerta, anclada en el corazón del Valle del Famatina en La Rioja, domina el arte de expresar el terroir propio y soleado en esta variedad. Su portfolio de Torrontés es un viaje olfativo a través de un jardín en plena floración, plasmado en cuatro etiquetas que exploran distintas facetas de su carácter floral e intenso:

1. Dulce Blanco Natural: Torrontés con Moscatel: Ganador del Gran Oro en EVINOR 2024, un vino que refleja la expresión más jubilosa y tropical de la primavera. Aromas a flores blancas, frutas tropicales maduras (como la piña y el durazno ) y un elegante toque de miel de azahar se fusionan en una dulzura natural que es fresca y equilibrada, nunca empalagosa.

2. Alta Torrontés: Representa la pureza aromática de la cepa. Sorprendentemente vibrante y expresivo, su perfume inmediato recuerda al jazmín y madreselva, clásicos absolutos del bouquet del Torrontés. Es un vino que anuncia la primavera con intensidad, personalidad y elegancia.

3. El recientemente lanzado Blanc de Blancs (60% Torrontés – 40% Chardonnay): Una interpretación más compleja y estructurada. De color amarillo claro con reflejos dorados, este blend introduce delicados matices de azahar (flor de naranjo) aportados por el Torrontés, que se entrelazan armoniosamente con la cremosidad y notas sutiles de vainilla del Chardonnay. Es la elección sofisticada y persistente.

4. El  Clásico Torrontés : La esencia pura y reconocible. De color amarillo verdoso, es el arquetipo de la variedad. Sus aromas intensos y directos a flores blancas son tan característicos que transportan inmediatamente a los viñedos inconfundibles del terruño Riojano. Es la base floral sobre la que se construyen las otras expresiones.

“El Torrontés Riojano tiene una huella digital olfativa inconfundible. Nuestro trabajo en Valle de la Puerta es guiar esa expresión natural para que brille de diferentes maneras, desde la frescura explosiva de nuestro ‘Alta’ hasta la complejidad dulce de nuestro ganador ‘Dulce Blanco Natural’, que ha sido reconocido a nivel internacional. Cada botella es una celebración de los aromas que asociamos con la vida y el renacer primaveral”, señala el equipo de enología de la bodega.

Acerca de Valle de la Puerta: Ubicada en el Valle del Famatina, La Rioja, a más de 1.100 msnm, Valle de la Puerta es una empresa agroindustrial comprometida con el medio ambiente. Sus viñedos se benefician de un clima continental, con alta amplitud térmica y más de 300 días de sol al año, condiciones ideales para el desarrollo de uvas de gran intensidad aromática y color. La bodega se ha destacado por la producción de varietales de la zona, con el Torrontés Riojano como su estandarte.

Para más información: www.valledelapuerta.com

Ricos y nutritivos ñoquis de zanahoria


Cada 29 del mes, en Argentina se celebra un ritual que une costumbre, historia y fe: comer ñoquis en familia, con un billete debajo del plato como símbolo de prosperidad.
Este ritual de comer ñoquis los días 29 trasciende fronteras: no es exclusiva de Argentina, sino que también se vive con fuerza en Uruguay y Paraguay.

El origen de esta tradición se remonta a Italia y a la figura de San Pantaleón, un joven médico cristiano que, un 29 de julio, fue recibido por una familia humilde con un sencillo plato de ñoquis. En agradecimiento, el santo les auguró abundancia y, tras su partida, la familia encontró monedas de oro bajo el plato. Desde entonces, los gnocchi della fortuna pasaron a ser símbolo de buenos augurios.

Con la inmigración italiana, la costumbre viajó hasta el Río de la Plata y se arraigó en la mesa argentina. El ritual del billete bajo el plato, que representa el deseo de prosperidad, se mezcló con otra explicación más terrenal: hacia fin de mes los recursos solían escasear, y los ñoquis —hechos con papa, harina, huevo y un poco de ingenio— eran una comida rendidora, económica y nutritiva.

Así, lo religioso, lo simbólico y lo práctico dieron forma a una tradición que se mantiene viva hasta hoy. El 29 es mucho más que un día en el calendario: es la oportunidad de reunirnos, compartir un plato cargado de historia y renovar la esperanza de que nunca falte alimento en la mesa.

Compartimos la receta de ñoquis de zanahoria.

INGREDIENTES


-2 Zanahorias
-1 taza y 1/4 de harina 0000, puede ser harina integral
-1 huevo
-Sal, pimienta estragón y pimentón dulce.

PREPARACIÓN

1 – Cociná las zanahorias al horno, o al vapor.
2 – Una vez cocidas, procesalas hasta que se forme un puré y mezclá con los otros ingredientes
3 – Llevá a la heladera para que descanse.
4- Si ves que la preparación quedó pegajosa, agregale harina, de modo que puedas formar rollitos, para cortar y hacer los ñoquis. De acuerdo al tamaño de las zanahorias puede que necesites más o menos harina.
5- Dales forma y colocalos en una asadera o plato con papel manteca abajo.
6- En una olla con agua caliente poné a cocinarlos, ni bien suban a la superficie están listos.
7- Disfrutalos con una rica salsa.

Te sugerimos los marides con un vino rosado o un tinto frutado.

Saint Felicien rosado, de la Bodega Catena Zapata
Un corte de 55% Grenache, 30% Syrah y 15% Malbec, que se presenta con un color rosa pálido, delicado y luminoso.

En nariz despliega aromas cítricos, con predominio de pomelo, acompañados de sutiles notas especiadas que aportan complejidad. En boca se muestra fresco, elegante y ligero, con una textura armoniosa que invita a seguir disfrutándolo.

La elaboración estuvo a cargo de Alejandro Vigil junto a Nesti Bajda, quienes logran un rosado equilibrado, moderno y muy expresivo.


Zuccardi Q Cabernet Franc
De la Bodega Familia Zuccardi. De un hermoso color rojo rubí, este Cabernet Franc muestra en nariz una expresividad marcada, con frutas rojas maduras, delicadas notas florales y un toque especiado que aporta complejidad.

En boca se percibe jugoso y equilibrado, con taninos redondos y un final prolongado que invita a seguir disfrutando cada sorbo. Elaborado con uvas provenientes de Altamira y San Pablo, Valle de Uco, su crianza en fudres de roble de 2.500 litros le aporta estructura y elegancia.

Su cuidado y seguimiento es del viticultor Sebastián Zuccardi, quien logra un Cabernet Franc moderno, expresivo y con identidad de terroir.

Esperamos te resulte fácil la receta de los ñoquis y que la hagas. Contanos luego.

¡Muchas gracias por tus lindos comentarios y visitas!

Cimarrón Wines Co. presenta La Contienda Nebbiolo

Como un gran homenaje a la tradición vitivinícola de la familia, Cimarrón Wines y Co. la bodega mendocina liderada por Lucca Stradella, joven enólogo e ingeniero agrónomo,  lanza al mercado un nuevo varietal: La Contienda Nebbiolo.

Se trata, más precisamente, de un gran homenaje a su abuelo, Aurelio, uno de los inmigrantes italianos que trajo las uvas Nebbiolo al terroir de San Rafael.  Justamente, allí, en el viñedo orgánico familiar, “Doña Costanza Estate”, nace este increíble nuevo vino.  

La Contienda Nebbiolo, viene a completar la línea La Contienda de Cimarrón Wines Co., que ya cuenta con dos Malbec y un Cabernet Franc, pero también es un gran desafío: El de elaborar una variedad poco explorada, compleja de cultivar y de vinificar posteriormente.

El resultado es un vino con mucho carácter, como la uva a la que representa.  Tiene una partida muy limitada, súper exclusiva, que cuenta con sólo 3799 botellas.

Además, como gran particularidad, viene  con una playlist  para que quienes lo prueben, puedan agregar su canción, esa a la que los transportó el varietal.

Es, también,  un gran homenaje a la tradición, a la historia familiar y a las raíces.

Nebbiolo cepa insignia del Piemonte

La uva Nebbiolo es de origen italiano, más precisamente de la zona del Piemonte. Su nombre viene de la palabra Nebbia, que significa niebla, algo muy recurrente en el lugar de origen. Esta uva llega a la Argentina de la mano de la inmigración italiana. El abuelo de Lucca, fue uno de los precursores de su plantación en San Rafael, Mendoza.

Este es un varietal muy poco explorado en el país.  Hay plantaciones mayoritariamente en Mendoza y San Juan, una superficie de unas 50 hectáreas en toda Argentina.

“El Nebbiolo, no es un varietal común, buscamos un consumidor con ganas de probar cosas nuevas. Nos gusta ser Cimarrones y salir de la zona de confort, para probar nuevas formas de vincularnos con nuestros consumidores” cuenta Lucca Stradella sobre este lanzamiento.


San Rafael, un terroir muy especial

El Terroir de donde proviene la uva de La Contienda Nebbiolo es  un viñedo de la familia Stradella, llamado Doña Constanza Estate, donde hay plantadas aproximadamente 4 hectáreas de esta uva.

Es un terroir que se da muy bien para la uva Nebbiolo, debido a su clima templado, árido pero que a su vez cuenta con marcada amplitud térmica que le da al fruto características únicas. Entrega vinos que se destacan por su frescura y acidez equilibrada.

Además, esta finca familiar es muy especial para Lucca Stradella.  Un lugar lleno de anécdotas, donde entre charlas con su abuelo, nació su pasión por el vino.

“La historia de la finca es muy especial para mí, se trata de un lugar que he vivido desde chico. Allí empezó mi pasión por el vino, caminando y charlando con mi abuelo. Continuar con el legado me llena de orgullo y me ayuda a honrarlo”, afirma Lucca.


La Contienda Nebbiolo, un vino original y con gran carácter

La Contienda Nebbiolo es un vino en el que predomina lo aromático. Ofrece una intensa expresión de frutas, como cereza, granada, ciruelas y moras.  A esto se le suman delicadas notas florales de rosa seca y violetas, entrelazadas con un profundo perfil terroso:  tierra húmeda, bosque, rocas, tabaco, castañas, hongos portobello y un distintivo toque de trufa.

En boca es estructurado, con taninos firmes y abundantes, acompañados por una elevada acidez, que aporta frescura y gran capacidad de guarda.  Se perciben sabores complejos que remiten a cerezas maduras, mentaalquitrán, tabaco y cuero, con un final largo y envolvente.

La etiqueta de La Contienda Nebbiolo, completa la obra de arte que empezó con los otros varietales de la línea.

“La Contienda es esa batalla interna que cada persona tiene entre su pasado, su presente y su futuro”, nos cuenta Lucca Stradella y agrega, “En este vino presentamos al personaje del pasado. Hace referencia a la tradición, a la historia. Y además recuerda a mi abuelo y nuestra pasión compartida”.

Cimarrón Wine Co. es una bodega joven. Que invita a conocer productos vitivinícolas únicos, muy originales. Acompañan a Lucca Stradella, fundador del proyecto,  un equipo de jóvenes profesionales que, al igual que él, buscan mantenerse a la vanguardia, sin dejar de nutrirse del valor de las tradiciones y de la experiencia que la misma aporta.

El cuidado del medio ambiente y la protección de la tierra es fundamental para la bodega, es por eso que trabajan año a año con diferentes productores asociados con quienes optimizan y cuidan cada uno de los procesos.

Datos de contacto

hola@cimarronwinesco.com
+549216093131
Redes sociales: @cimarronwines
Web: www.cimarronwinesco.com
Tienda Online: https://cimarronwinesco.com/tienda/

Chupín de surubí: un sabor del Litoral

Foto: Pinterest


El chupín de surubí es uno de los platos más emblemáticos del litoral argentino, especialmente en provincias como Corrientes, Chaco y Misiones, donde las aguas del río Paraná y sus afluentes proveen este pescado de gran relevancia gastronómica y cultural. El surubí, con su carne firme, baja cantidad de espinas y sabor suave pero definido, se ha convertido en protagonista de la cocina regional, apreciado tanto en mesas familiares como en festividades populares.

La palabra chupín tiene raíces en la tradición criolla y hace referencia a un guiso caldoso de pescado acompañado de vegetales y condimentos, reflejando la fusión de influencias europeas —como los guisos españoles e italianos— con la riqueza de productos locales. Este plato es un testimonio vivo de cómo la gastronomía del litoral se nutre de la abundancia del río y de la creatividad de quienes han transmitido sus recetas de generación en generación. En la ribera del Paraná, el chupín se sirve en reuniones familiares, festivales tradicionales y peñas, simbolizando no solo la comida, sino también la identidad cultural, el ritmo de la vida junto al río y la memoria de comunidades que han hecho del Paraná parte de su historia cotidiana.

Receta tradicional de chupín de surubí

Ingredientes (para 4 personas):

  • 1 kg de surubí cortado en postas*
  • 3 cebollas grandes
  • 2 morrones (rojo y verde)
  • 3 tomates maduros o 1 lata de tomates perita
  • 2 papas medianas
  • 2 dientes de ajo
  • 1 hoja de laurel
  • 1 vaso de vino blanco seco
  • Aceite de oliva o girasol, cantidad necesaria
  • Sal, pimienta y ají molido a gusto
  • Perejil fresco para decorar

Preparación:

  1. En una olla profunda, sofreír la cebolla y el ajo picados en aceite.
  2. Incorporar los morrones en tiras y los tomates pelados y picados. Cocinar hasta formar una salsa.
  3. Añadir las papas en rodajas y la hoja de laurel, mezclando bien.
  4. Verter el vino blanco y un poco de agua caliente o caldo de pescado para cubrir parcialmente. Condimentar.
  5. Cuando las papas estén casi cocidas, agregar las postas de surubí. Cocinar a fuego lento unos 10-15 minutos sin remover demasiado para que no se desarmen.
  6. Finalizar con perejil fresco picado. Servir caliente, idealmente acompañado de pan casero.

El resultado es un guiso perfumado, sabroso y nutritivo, donde el pescado se integra con las verduras en un caldo rico y fragante.

*Nota: las postas son los cortes transversales del cuerpo del pescado, generalmente de unos 2 a 3 cm de espesor, que incluyen carne y espina central.


Maridajes sugeridos

El chupín, al ser un guiso de pescado con cuerpo y especias, se beneficia con vinos frescos aunque de cierto volúmen. Dos opciones ideales:

Vulliez-Sermet Chardonnay
De la Bodega Vuillez Sermet se presenta
con un color amarillo pálido con reflejos
verdosos, brillante y atractivo. En nariz
despliega aromas frescos a frutas blancas
como manzana y pera, con notas cítricas
En boca es untuoso y equilibrado,
con una acidez fresca donde persisten sabores
frutales.
Es un vino versátil que marida de manera
excelente con pescados de río, mariscos,
carnes blancas, pastas con salsas suaves
y quesos semiduros, también como aperitivo.


Alonso Sáenz Cintura de Avispa Rosado
De la Bodega Alonso Sáenz
De color rosa tenue, brillante y limpio.
En nariz destacan aromas
a frutas rojas frescas como frutilla y cereza,
acompañados de delicadas notas florales y un
sutil toque cítrico que aporta frescura.
En boca es ligero y refrescante, con una acidez
vibrante que realza la fruta.
Gran opción para acompañar ensaladas, ceviches,
pescados grillados, pastas con vegetales, quesos
suaves y todo tipo de platos de verano, así como
para disfrutar al comienzo de una comida.


Animate a preparar este delicioso chupín de surubí y disfrutar un sabor auténtico del Litoral. ¡Gracias por visitar nuestro blog y acompañarnos en este viaje!

El concepto de Domaine en la vitivinicultura: un sello de distinción

El término “Domaine” tiene su origen en Francia y se asocia, principalmente, con regiones de fuerte tradición enológica como Borgoña y Alsacia. En su acepción más amplia, proviene del latín dominium y refiere a la idea de propiedad o posesión de la tierra.

En el contexto vitivinícola, “Domaine” designa a aquellas propiedades vitivinícolas en las que la producción de vino se realiza exclusivamente a partir de uvas cultivadas en viñedos propios, bajo la gestión directa del productor. Esto implica que la bodega ejerce un control integral del proceso productivo, desde el trabajo en el viñedo hasta la vinificación y la comercialización.

Este concepto es especialmente relevante en Borgoña, donde la propiedad de la tierra se fragmentó históricamente debido a herencias sucesivas y a la Revolución Francesa, dando lugar a pequeñas parcelas de gran prestigio. Por eso, el término “Domaine” se utilizó para diferenciar a los productores que vinificaban sus propias uvas de los négociants, quienes compraban uva o vino a terceros para elaborarlo y venderlo.

Fuera de Francia, varias bodegas han adoptado el término “Dominio” o “Domaine” para transmitir esta misma filosofía: un sentido de pertenencia, autenticidad y vínculo directo con el terroir. En Argentina, destacan:

  • Domaine Bousquet – Mendoza, reconocida internacionalmente por sus vinos orgánicos y biodinámicos.
  • Domaine Nico – Mendoza, produce vinos de alta gama a partir de viñedos propios, respetando la identidad del terroir.
  • Cuarto Dominio – Mendoza, con viñedos al pie de la cordillera de los Andes, controla todo el proceso desde la viña hasta la botella, transmitiendo carácter único a sus vinos.

En Francia, se destacan clásicos como:

Incluso en otros países, el término se adopta para reflejar la filosofía francesa de control integral del proceso:

  • Domaine Carneros (California, EE. UU.), inspirado en Borgoña y Champagne, produce espumosos y vinos tranquilos con viñedos propios.
  • Domaine de la Côte (California, EE. UU.), inspirada en Borgoña, con viñedos propios y producción artesanal.

En definitiva, la utilización de “Domaine” o “Dominio” en la etiqueta no es meramente estética:

  • Resalta la identidad territorial del vino.
  • Comunica una cadena productiva controlada en todas sus etapas.
  • Reivindica la relación histórica entre el productor y la tierra que cultiva.

Por estas razones, se ha convertido en un verdadero emblema de prestigio y distinción, especialmente en aquellas regiones donde el terroir define la identidad del vino.