Antigal Winery & Estates se renueva para seguir creciendo


Antigal Winery & Estates, unos de los primeros establecimientos vitivinícolas de Argentina y ganadora del premio Wine Star Awards 2023 como mejor bodega del nuevo mundo, da la bienvenida a Valentín Kuschnaroff.

Antigal Winery & Estates informa la salida de Santiago Ribisich de la Gerencia General, y anuncia la llegada del nuevo Gerente General; Valentin Kuschnaroff, avalado por la Familia Cartoni y el propio Ribisich, con el objetivo de continuar con el camino recorrido de profesionalización, expansión y generación de valor para los clientes y consumidores.

Es un gran orgullo sumarme a este equipo. Mi principal desafío es continuar el excelente trabajo realizado por Santiago Ribisich y hacer de Antigal una marca de gran prestigio a nivel mundial” destacó Kuschnaroff al asumir el nuevo cargo.

Con su designación, Antigal Winery & Estates reafirma su compromiso con la excelencia y el crecimiento sostenido en los mercados más exigentes del mundo, así como la continuidad de las transformaciones en curso.

Valentín es un gran profesional, que viene a continuar la profunda transformación de la marca para posicionarla como referente en la industria de vinos de alta gama. Durante estos años hemos logrado consolidar nuestra performance en mercados clave como Estados Unidos y, junto con el nuevo equipo técnico, Antigal ya comienza a conquistar destinos estratégicos como el Reino Unido. Valentín, sin duda, aportará su gran expertise a un equipo de profesionales ya consolidado”, expresó Santiago Ribisich, Gerente general saliente de Antigal Winery & Estates.

Sobre Antigal Winery

Valentín Kuschnaroff es Licenciado en Economía, por la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo), posee estudios en Administración de Empresas de la misma universidad y cuenta con un MBA en UBI Business School. Cuenta con más de 10 años de experiencia en la industria vitivinícola, en compañías como Molinos Río de la Plata, Trivento, Grupo Avinea y, más recientemente, Bodega Raquis. A lo largo de su trayectoria, colaboró con Santiago Ribisich en varias organizaciones, conociendo el proceso de transformación que se viene realizando en Antigal Winery & Estates.

Acerca de Antigal Winery & Estates

Antigal es una de las bodegas más antiguas de Argentina. Fundada en 1897, en Maipú -primera zona vitivinícola de Mendoza a los pies de la Cordillera de los Andes-, sus principales viñedos están ubicados en Valle de Uco, en Gualtallary y La Arboleda. 

El casco histórico de finales del siglo XIX fue completamente renovado cambiando una elaboración de vino a granel por alta gama. La búsqueda de la excelencia es el motor que impulsa el éxito de la bodega. En todos los niveles, Antigal crea vinos de gran calidad y equilibrados que expresan la esencia del terruño mendocino.  

Con sus vinos distribuidos por todo el mundo, UNO Malbec está en el top 10 de malbecs argentinos más vendidos en Estados Unidos.

En el 2023, ganó Wine Star Awards como la Mejor Bodega del Nuevo Mundo por la prestigiosa revista norteamericana Wine Enthusiast.

Su inconfundible etiqueta metálica con el número 1 ha sido premiada mundialmente por su elegancia y originalidad.

El Mate, ese sentimiento que se bebe

Mate argentino disfrutado frente al mar, parte esencial de la cultura, los viajes y las tradiciones locales.

El mate es una infusión muy especial para millones de personas… y Agustín y yo no somos la excepción. Cada 30 de noviembre celebramos el Día Nacional del Mate, en honor a Andrés Guacurarí Artigas, ex comandante general de la provincia de Misiones entre 1811 y 1821, quien impulsó la producción y distribución de la yerba mate.

Es más que una bebida: es testigo de nuestra cultura, nuestras emociones y nuestros vínculos. Y no es solo argentino; en Uruguay, Brasil y Paraguay también lo disfrutan con pasión.

Un amor que aparece en el momento justo

Tal vez empezaste a tomarlo de grande. Quizás si no sos de Argentina, al principio te parece extraño—muchos creen que tomamos algún tipo de “alucinógeno” o algo raro. Nada más lejos.

El mate es como el té o el café: para entenderlo hay que observarlo, que te lo expliquen… y animarse a probarlo. Al principio puede resultar amargo, pero cuando le agarrás la mano aparece el encanto. Y ahí te das cuenta: acá hay algo especial.
En nuestro país, donde al tango se lo define como “un sentimiento que se baila”, el mate es, sin dudas, “un sentimiento que se bebe”.

Cada persona tiene su historia, aunque hay algo en común: llega, se instala y se queda. Se mete en las mañanas, en las charlas, en las pausas y en la vida cotidiana. Sin pedir permiso, se convierte en compañía.
Para describir el sentimiento de tomar mate sobran las palabras. Es nuestra identidad, lo que nos une. En el país en donde al tango se le dice «un sentimiento que se baila», y nosotros creemos el mate, es un sentimiento que se bebe».

Aunque cada uno tiene su propia historia con el mate, hay algo que se repite: aparece en algún momento y se vuelve parte de la vida cotidiana. Tiene esa magia simple de instalarse en nuestras mañanas, en los trabajos, en las charlas y en cada pausa necesaria. Sin darnos cuenta, se convierte en un compañero constante y en un gesto que nos une.

El mate en nuestra vida

En casa nos acompaña todos los días. Y cuando hemos ido de vacaciones con los hijos de Agustín, ellos también se suman a la ronda matera.

Es una bebida inclusiva, transversal, que hoy está tan presente en el trabajo como nunca antes. Se coló en reuniones, oficinas y aulas. Su presencia suaviza, conecta y acorta distancias entre líderes, equipos y compañeros. En el recreo, en un descanso, en una charla improvisada… siempre aparece.

El ritual que todos respetamos


– Llenar 2/3 del mate con yerba.

– Muchos lo sacuden boca abajo para quitar el polvo.

– El agua no debe hervir: si hierve, quema la yerba (algo difícil de explicar fuera del país).

– Se pone la bombilla y se ceba con suavidad, cuidando un sector.

– Un buen cebador “hace rendir” la yerba y va rotando los sectores cuando se lavan.

Compartir: el corazón del mate

El mate más rico es el que se pasa de mano en mano.
Viene con amigos, familia, mañanas, tardes y viajes. En Lisboa me acompañó mientras trabajaba, y recuerdo la desesperación cuando se nos acababa la yerba—eran otros tiempos, y conseguirla era difícil y carísimo. Cada visitante argentino traía un paquete como si fuera una contraseña secreta.

Me acompañó en Londres, Milán, Rímini, Gotemburgo, Rusia… El mate no tiene fronteras en Israel, por ejemplo, donde muchos inmigrantes vivieron en Argentina adoptaron la costumbre.

No hay nada más lindo que volver de un viaje, llegar a casa y preparar “los mates de bienvenida”.
O los mates de la mañana con tu amor, esos que marcan el inicio del día y dicen sin palabras un te amo, un gracias o un acá estoy.

El cebador: un rol clave


Es la persona que ceba, es decir que sirve el mate. Lo prepara, lo cuida, se preocupa que a todos los integrantes de la ronda, le llegue a tiempo y en condiciones. Está atento o atenta a quien desea seguir tomando o quien ya no.
Es el encargado de convidarte un mate, si recién llegás, es el que «vela» por el mate. Es el que se la banca, porque muchas veces recibe críticas, y aún así sigue firme ahí con su labor.

El famoso “gracias”


Se dice gracias cuando ya no querés tomar más mate, no antes. Es muy común que si están tomando mate y vos llegás, aunque no seas del lugar, te lo ofrezcan. Es que el que toma mate convida (si bien para muchas personas sea antihigiénico). Entonces ¿qué hago digo sí o no? It’s up to you, vos sabrás.


El lenguaje del mate


Aunque hoy casi no se usa, existe un lenguaje según cómo está cebado. A mí me encanta, y confieso que cuando veo un mate espumoso, muy dulce o muy caliente… algo interpreto.

Mate con leche: estima
Mate con café: ofensa perdonada
Mate muy caliente: estoy muriendo de amor por tí.
Mate frío: me sos indiferente
Mate muy dulce: Que esperás para hablar con mis padres.
Mate amargo: llegás tarde estoy comprometida
Mate lavado: a tomar mate a otro lado.
Mate espumoso: te quiero con todas las de la ley
Mate frío: no puedo amarte soy de otro o indiferencia.


Con qué lo acompañamos

El mate casi nunca se toma solo y ahi sí que la lista de las delicias es muy, muy amplia.Desde pastelitos de dulce de membrillo y batata, bizcochitos de grasa, chipa, facturas, tortitas negras, tortas fritas, todo tipo de budines, galletitas de azúcar, medialunas de manteca y de grasa, palmeritas dulces, cuernitos de grasa y los productos siguen.

Receta: Budín húmedo de yerba mate

Foto: Foodit

(Del libro El libro de la Yerba Mate, Ed. Del Nuevo Extremo)
La receta queda impecable; en las vacaciones hice una versión con un saquito de té de manzana y quedó riquísimo.

Ingredientes


– Harina 0000 230 grs.
– Polvo para hornear 7 grs.
– Manteca 80 grs.
– Azúcar 240 grs.
– Huevo 3
– Crema de leche 120 cm3
– Sal un pizca
– Cáscara de limón 1 cucharada
– Yerba Mate 35 grs. en  polvo

Preparación


1- Batí los huevos con la sal y el azúcar hasta que se forme espuma.
2- Aparte, infusioná la crema con la yerba procesada y tamizada (polvo de mate), agregá la manteca fundida y reservá a temperatura ambiente.
3- Incorporá el polvo de hornear y la harina, previamente tamizados a la mezcla de huevos, hacelo en forma envolvente.
4- Incorporá la manteca y la crema que tenías reservada con la ralladura de cáscara de limón.
5- En un molde de budín enmantecado y enharinado, disponé la preparación y llevá a horno precalentado.
6- Cociná por 20 minutos a horno 180°
7- Esta receta la podés ver en el sitio de la sommelier Karla Johan
8-Cuando esté fría desmoldá y cubrí con chocolate blanco.

Hasta acá, un pequeño resumen de lo que significa el mate para nosotros, los argentinos.
Si querés conocer más, en Fans del mate podés encontrar muchísimos datos y curiosidades.

Un saludo muy grande a las dos sommeliers de mate que conocemos a Valeria Trapaga y a Karla Johan. Sus trabajos, amor por el mate y dedicación a difundir nuestra cultura son realmente inspiradores.

Fuentes consultadas:  Sabanes Ricardo – Manual del Mate – 1° Edición. Buenos Aires Emecé editores, 2005.
http://yerbamateargentina.org.ar/

“Generalmente creemos que el amor es algo que te va a dar el otro. Cuando, en realidad, el amor es lo que yo doy, lo que yo comparto. Todos somos energía amorosa y nos damos cuenta de esto cuando la compartimos.” 

                                                                                                                          Laura Esquivel

¡Brindemos juntos!
Hacé clic en el botón SUSCRIBIRSE que ves a la derecha y sumate a la comunidad de Vinos y Pasiones para recibir gratuitamente nuestros contenidos en tu mail.

Te agradecemos que nos dejes comentarios y sugerencias para seguir mejorando.

❤️ ¿Te gustó este contenido?
Si querés apoyarnos para que sigamos creando sobre vinos, cocina y pasiones, podés invitarnos un cafecito virtual acá: https://cafecito.app/vinosypasiones

¡Gracias por ser parte de esta comunidad!

Ñoquis de papa que me hacen acordar a mi abuela


Esta vez te invitamos a preparar unos deliciosos ñoquis de papa. Son fáciles de hacer, así que olvidate del mito de que requieren mucho esfuerzo.

Hubo un tiempo en que no tenía ganas de cocinar, de a poco fui recuperando ese placer. Mucho tuvo que ver conocer a Agustín. Vos también podés redescubrir el gusto por la cocina.

Los ñoquis me traen recuerdos de mi abuela, de mi infancia y adolescencia. Algunos domingos, me invitaba a pasar porciones de masa por el tenedor para darles forma. Para mí, ese simple gesto era entrar en un mundo mágico y cálido. Cocinaba con tanto esmero y cariño que ese fue uno de sus mayores legados: el amor por la cocina.

En una enorme tabla de madera, ella de un lado y yo del otro, nos dedicábamos con paciencia a esa deliciosa tarea. Había otros familiares en la casa, sin embargo en ese momento solo existíamos mi abuela, yo, la masa, el cuchillo, el tenedor y ese clima de amor por lo que hacíamos.

Hacer ñoquis es muy sencillo.

Ingredientes para los ñoquis

– 1/2 kilo de papas
– 1 taza y 1/2 de harina (mejor que sea 0000)
– 1 huevo
– 4 cucharadas de queso rallado
– 1 cucharada de manteca
– 1 cucharita de nuez moscada
– 1  cucharita de sal
– pimienta a gusto


Ingredientes para la salsa

Nos gusta hacerla nosotros, dale no es difícil. Sino querés comprala hecha
_4 o 5 tomates
– 1 cebolla
– 1 ajo
– 1 cucharada de manteca
– aceite de oliva
– 1 o dos hojas de laurel
– sal y  pimienta a gusto

Para la salsa

Así como los ñoquis me hacen acordar a mi abuela, la salsa a mi papá, porque siempre la preparaba él, como hoy en día lo sigue haciendo.

1- Picá los tomates o trituralos, a tu gusto. Por otro lado en una sarten o cacerola a fuego medio a bajo, poné la manteca junto al aceite de oliva (así no se quema la manteca) y agregá la cebolla finamente picada, el ajo,  y la sal.
2- Una vez salteados, -ojo que el ajo no se queme sino da sabor amargo- incorporá los tomates. Poneles el azúcar y la sal y las hojas de laurel u otro condimento que a vos te guste.
3- Cociná a fuego medio-suave, removiendo de vez en cuando, durante unos 35 a 40 minutos aproximadamente, para que el tomate se vaya concentrando a medida que se va cocinando. Lo mejor es hacerlo sin apuro para que el tomate se cocine mejor, cuanto más lento lo hagas y más tiempo lo mantengas en la sartén, mejor resultado vas a obtener. A mi me gusta ponerle un chorro de vino tinto, fijate, eso sí dejá el alcohol se evapore.
4- Luego reservá y concentrate en la preparación de la masa.

Preparación de la masa

1- Herví las papas con la cáscara, es mejor porque no absorben tanta agua. Para ver cómo están pinchá con un tenedor.

2- Si están tiernas. Retiralas del agua y dejalas entibiar.

3- Cuando estén tibias las pelas con los dedos, vas a ver que la cáscara sale fácil. Colocalas en un bol hacé un puré con el pisa papas, lo más homogéneo que logres.
Añadile la manteca junto con el huevo, el queso rallado, la sal y la nuez moscada (si tenés, sino no te compliques, pimienta).

4- Por último incorporá de a poco la harina hasta formar una masa tierna y que no se pegue en los dedos. Si necesitás más harina, agregá un poco más, pero cuidado no te pases porque sino quedan duros y ahí sí que te vas a acordar de nosotros.

5- Cuando la masa esté lista, tomá porciones y formá rollos con las manos. Cortá con un cuchillo y luego pasalos por un tenedor, siempre espolvoreando con harina para que  no se peguen. A medida que los vas haciendo dejalos en una asadera con harina.

6- Para hervirlos, poné bastante agua en una cacerola y agregá sal. Una vez que rompe el hervor, los echás y cuando suben (fijate que suban varios), los retirás con un colador.

7- Servilos con la salsa que te sugerimos o con la que a vos más te encante.

Disfrutalos y después nos contás

Para maridar podemos sugerir estos vinos:

Graffigna


Centenario Malbec, de la Bodega Graffigna
de la provincia de San Juan. De la zona
más fresca de San Juan, el valle de Pedernal.
Un vino que en nariz frutado y con notas
a vainilla y café.
En boca un vino rico, equilibrado, estuvo
seis meses el 50 % del vino en barrica
de roble francés.


Quara

Otra opción puede ser Finca Quara Merlot
de Finca Quara, así probás vinos del norte del país y
te «salís» del Malbec.
Este vino es del Valle de Cafayate en la provincia de Salta.
Un vino joven y con caracter, van a ir muy bien con los ñoquis.
Temperatura de servicio: de 16 a 18°.




Nos encanta nos visites!

«El placer de los banquetes debe medirse no por la abundancia de los manjares, sino por la reunión de los amigos y por su conversación.»

                                                                          Cicerón


¡Brindemos juntos!
Hacé clic en el botón SUSCRIBIRSE que ves a la derecha y sumate a la comunidad de Vinos y Pasiones para recibir gratuitamente nuestros contenidos en tu mail.

Te agradecemos que nos dejes comentarios y sugerencias para seguir mejorando.

❤️ ¿Te gustó este contenido?
Si querés apoyarnos para que sigamos creando sobre vinos, cocina y pasiones, podés invitarnos un cafecito virtual acá: https://cafecito.app/vinosypasiones

¡Gracias por ser parte de esta comunidad!

Cómo influye la madera en el vino: Aromas, texturas y equilibrio


El uso de la madera para las bebidas no comenzó con el vino.
Los germanos provenientes del norte y del este de Europa fueron los iniciadores del uso de la madera como medio de transporte, es decir para transportar el vino. Hay que situarse en esa época para entender que transportar el vino en barricas era fácil. Una barrica sellada, bien cerrada con un tapón y que con un buen empujón podía rodar, así se encontró la solución a mover grandes cantidades de vino. Muy distinto sería si las que había que trasladar eran ánforas, recipientes que usaban los romanos para guardar el vino.

Por otro lado, poblaciones más al sur que si eran productores de vino empleaban cueros de animales que eran resistentes. Claro que no eran tan buenos como los recipientes de madera porque el pellejo del animal transmitía con el tiempo olores no tan agradables al vino.


Origen de las barricas


De este modo los galos (pueblos históricos que habitaban los territorios actuales de Bélgica, Francia, Suiza e Italia del norte) utilizaban los toneles para almacenar sus brebajes y las cervezas, legado de la cultura celta. Por eso en el siglo I ambos sistemas coexistieron.

Por otra parte, la madera, el roble, el castaño y el cerezo comenzaron a hacerse más frecuentes.
El roble luego fue generalizándose por crecer en varios lugares y además por su resistencia.
Los barriles se rellenaban una y otra vez para que se les formaran una capa que los impermealizaba.

Crianza del vino


Se denomina crianza del vino al tiempo que transcurre el vino luego de la fermentación en una barrica de roble seguido de un período en botella.
El roble se utiliza en forma de barrica, duelas o chips.
Tanto el roble americano como el francés son costosos, y eso luego se nota en el precio del vino. Sin embargo se usa este recurso por los aromas y sabores que aporta.
La madera permite que el oxígeno entre de forma controlada, el vino va madurando y suaviza su textura. Este noble material cede al vino sus propios taninos y valores organolépticos, brindándoles notas y sabores a vainilla, tostado, café y caramelo.

Roble ese material tan noble


El roble es el nombre con que se conoce a las 250 especies de árboles del género quercus.
Lo primero a saber es que el roble no mejora al vino. El vino ya de por sí tiene que tener estructura y pensado para la crianza, el roble suma o resalta las cualidades de esta bebida.

Hoy en día los grandes vinos que se elaboran suelen emplear madera. La mayoría son vinos tintos. Estos vinos tienen contacto con la madera en la fermentación o genralmente luego de la fermentación.

A los blancos también se le otorga paso por madera. Sin embargo es en poca cantidad y algunas cepas como por ejemplo la Chardonnay, o también al Torrontés.
La madera aporta mucho más que aromas. A través de sus poros permite una micro-oxigenación muy lenta y controlada que redondea taninos, suaviza la estructura y estabiliza el color. Además, cede compuestos que enriquecen el perfil aromático: notas avainilladas, especiadas, tostadas o de cacao según el tipo de roble y su tostado. Esto genera vinos más amplios, cremosos y complejos, siempre que la fruta tenga la fuerza suficiente para sostenerlo.

Roble francés


La madera de roble francés es más blanda. Al cortarse se debe hacer por la hendidura, siguiendo la veta del árbol, no puede ser aserrada. Se separan las duelas introduciendo  una cuña, por eso se desperdicia bastante.
Francia es el principal país en la producción de barricas y toneles.
El costo es elevado puesto que se utilizan árboles de más de cien años.
El paso de características del roble francés es más lento que el americano, transmite notas más sutiles y delicadas. Puede presentarse en el vino con notas a vainilla, tabaco, frutos secos y canela.
El roble francés suele ofrecer elegancia y sutileza: especias finas, notas delicadas y una influencia más integrada.

Roble americano


Las barricas realizadas con roble americano suelen ser más resistentes, más impermeables y más duras. Los poros son más grandes que los del roble francés, por ello las propiedades son transmitidas al vino en tiempo más rápido.
En este caso, el roble proveniente de los Estados Unidos en nariz presenta aromas a caramelo, coco, café, humo, tabaco y cacao.

El tamaño importa


A mayor tamaño del barril menor proporción de superficie de madera en contacto con el vino.
Las barricas bordelesas (por Bordeaux) son las más utilizadas de 225 litros.
Hay también de 190 litros, 250 litros, 300 litros, 400 litros, 500 litros y 650 litros.
Las botas son más grandes, hay de 250 litros o hasta 1500 litros.
Los tinos, fudres o cubas son las más grandes de todas, al igual de los toneles.
Las bodegas López y Weinert en nuestro país usan toneles.

toneles-salon-eventos-xl
Foto: Bodega López

Los fudres se emplean en donde se da una larga larga crianza al vino. En especial a variedades como la Mourvedre- Monastrell en la zona del Rhone.
Aquí en Argentina varias bodegas están utlizando fudres.

¿Se emplea otro tipo de madera para la crianza del vino?


La respuesta es SI.
Cerezo: se utilizan sin tostar y con tostado.
Roble español: se lo emplea poco, a veces es utilizado en reemplazo del francés y del americano.
Roble húngaro: su aporte sensorial es parecido al francés.
Acacia: la barrica sin tostar se utiliza para la fermentación y crianza de vinos blancos.
La barrica de tostado medio se emplea para la fermentación y crianza de vinos blancos, también para tintos.
Pino: es muy utilizado en las Islas Canarias. Fermentación y crianza para vinos blancos y rosados. Estos vinos reciben el nombre de «vinos de tea.»
Castaño: para almacenar, criar y transportar el vino. Se emplea en algunos vinos españoles, italianos y aquí en Argentina La Bodega Don Diego en la provincia de Catamarca.

Cómo se hace una barrica


La elaboración de toneles, barricas o fudres es artesanal.
Primero se cortan los árboles para extraer los tablones, esos mismos que son llamados duelas. Luego se someten a una maduración de dos años a la intemperie. Así se van lavando y secando a medida pasan las estaciones.
Posteriormente empieza el trabajo artesanal del tonelero de ir engarzando las duelas sin la ayuda de tornillos, ni tarugos.
Ya elegidas las duelas, se las va doblando aplicándoles calor por dentro y humedeciéndolas por fuera para vencer la resistencia. Se les da forma con un aro que hace de soporte. Una vez que el tonel o barrica tienen su forma se les vuelve a dar calor para lograr el tostado deseado.

Diferentes niveles de tostado


Hay un tostado interno que se le aplica a las barricas. Según ese tostado existen diferentes niveles.
Light o suave: los aromas que predominan son de cedro y eucalipto.
Medium o medio: aromas y sabores de vainilla
High o alto: acá es cuando se encuentran sabores más intensos como a ahumado o café.

Esperamos te haya gustado esta entrada, que hayas podido aprender algunos conocimientos más en esto de hacer y criar el vino. Hay mucho más para saber sobre este tema, no dejes de buscar.
Nosotros ya estamos felices al compartir con vos esta información.

¡Qué tengas un día espectacular y divertido!

¡Brindemos juntos!
Hacé clic en el botón SUSCRIBIRSE que ves a la derecha y sumate a la comunidad de Vinos y Pasiones para recibir gratuitamente nuestros contenidos en tu mail.

Te agradecemos que nos dejes comentarios y sugerencias para seguir mejorando.

❤️ ¿Te gustó este contenido?
Si querés apoyarnos para que sigamos creando sobre vinos, cocina y pasiones, podés invitarnos un cafecito virtual acá: https://cafecito.app/vinosypasiones

¡Gracias por ser parte de esta comunidad!

Chozos Resort recibió la Llave Michelin, la nueva distinción global para hoteles excepcionales



Ubicado en el corazón del piedemonte mendocino, en Alto Agrelo, Luján de Cuyo, Chozos Resort es un refugio contemporáneo donde la arquitectura, la naturaleza y el arte conviven en armonía. Su propuesta de hospitalidad se basa en la autenticidad, un diseño sensible y una conexión genuina con el entorno natural de la Cordillera de los Andes.

Elegido tanto por turistas nacionales como internacionales, Chozos Resort fue distinguido entre 2.457 hoteles de todo el mundo con una Llave MICHELIN, la nueva distinción de la Guía MICHELIN que celebra a los establecimientos más extraordinarios del planeta. En su primera edición en Argentina, solo 15 hoteles recibieron este prestigioso reconocimiento y Chozos Resort es uno de ellos.

Con esta distinción, Mendoza se consolida como uno de los destinos más atractivos del país, y Chozos Resort reafirma su posición como un referente en hospitalidad de alto nivel, combinando diseño, arte y naturaleza en una propuesta verdaderamente única.

Mendoza. La ceremonia de premiación, celebrada en Francia, marcó un hito para la hospitalidad argentina. Esta nueva distinción que representa para los hoteles lo que las Estrellas MICHELIN significan para la gastronomía destaca a quienes elevan el arte de la hospitalidad a su máximo nivel, ofreciendo experiencias únicas, auténticas y transformadoras.


Un proyecto nacido con una visión clara

Chozos Resort nació hace cinco años y medio, en plena pandemia, impulsado por la visión de crear una experiencia inédita en Mendoza, con la montaña como escenario principal.

“Tenía 28 años y la convicción de que la montaña podía ser el lugar donde las personas vinieran a desconectarse de la tierra para reconectarse consigo mismas”, cuenta Nicolás Armentano, director de Armentano Desarrollos Inmobiliarios.

Para hacer realidad esa visión, desde Armentano Desarrollos Inmobiliarios se estableció  una alianza estratégica con Young Woo & Associates, desarrolladora con base en Nueva York, para llevar adelante este codesarrollo.

El artista Sergio Roggerone fue el encargado de dar forma al concepto arquitectónico y simbólico del resort. A este equipo se sumaron 13 inversores locales que confiaron en una propuesta que combina arquitectura, naturaleza y arte.

Con el tiempo, el proyecto incorporó nuevas capas de experiencia: glampings “nidos de pájaros” que invitan a una conexión íntima con el entorno, y la apertura del restaurante Barro Cocina, completando un ecosistema de hospitalidad integral frente a la Cordillera de los Andes.

Tras cuatro años de trabajo, la Guía MICHELIN replanteó su selección de hoteles a nivel global, con el objetivo de recomendar establecimientos que no solo ofrezcan alojamiento, sino que se conviertan en destinos en sí mismos.

La Llave Micheli reconoce hoteles que se destacan en cinco criterios fundamentales:

  1. Ser un destino por sí mismo, que aporte valor a la experiencia local.
  2. Excelencia en arquitectura y diseño de interiores.
  3. Calidad y coherencia en el servicio, confort y mantenimiento.
  4. Individualidad y autenticidad.
  5. Capacidad de ofrecer una experiencia extraordinaria a un precio adecuado.

“De la misma manera que las Estrellas MICHELIN reconocen a los restaurantes más destacados, la Llave MICHELIN premiará a los hoteles más extraordinarios del mundo. Esta distinción también reconoce el trabajo en equipo de profesionales apasionados por la hospitalidad” Gwendal Poullennec, director internacional de la Guía MICHELIN.

Con esta distinción, Mendoza se consolida como uno de los destinos más atractivos del país, y Chozos Resort reafirma su posición como un referente en hospitalidad de alto nivel, combinando diseño, arte y naturaleza en una propuesta verdaderamente única.


Un reconocimiento que trasciende

“Este reconocimiento no es solo un premio. Es la prueba de que cuando se trabaja con sentido, los sueños se convierten en hazañas. Gracias a cada persona que creyó, acompañó y sigue empujando este camino. Lo mejor siempre está por venir”, concluye Nicolás Armentano.

Sobre Chozos Resort

El desarrollo se encuentra en Dragonback Estate, una estancia de 836 hectáreas, Chozos ocupa actualmente 2 de esas hectáreas, con una expansión prevista para incorporar más habitaciones en 2026.

Hoy, Chozos ofrece 15 villas de uno o dos dormitorios y 4 glampings. La gastronomía está liderada por Barro Cocina, un restaurante que propone “fusionar el valor de lo simple con la calma de la naturaleza, para una experiencia de sentidos y sabores”. Todo ello en medio de la tranquilidad que brinda la naturaleza.

Sobre la Llave MICHELIN


La Llave MICHELIN es una distinción internacional que reconoce a los hoteles más extraordinarios del mundo, seleccionados por los equipos de la Guía MICHELIN a través de visitas anónimas. Su objetivo es guiar a los viajeros hacia experiencias auténticas y memorables, elevando el estándar global de la hospitalidad.

Tras cuatro años de trabajo, los equipos de la Guía MICHELIN replantearon su selección de hoteles. Al igual que con los restaurantes, esta guía busca recomendar de forma independiente establecimientos que constituyen verdaderos destinos.

Frente a la enorme estandarización de los alojamientos, su objetivo es despertar emociones y orientar a los viajeros hacia hoteles que destacan en todos los ámbitos: arquitectura, profesionalismo y personalidad única.

La nueva selección de la Guía MICHELIN recomienda más de 5.000 hoteles excepcionales en alrededor de 130 países, con una amplia gama de precios y estilos. 

Datos de contacto:

Dirección: Servidumbre del paso S/N, Alto Agrelo, Luján de Cuyo, Mendoza

Correo de Reservas: reservas@chozosresort.com

Teléfono: +(54 9 261 206 3362) 

Página web: www.chozosresort.com 

Redes Sociales:

Instagram: @chozosresort