Vallisto, el vino hecho por un grand blend de enólogos

Vallisto
Foto: @vallistocafayate

Un terroir muy especial que se encuentra en la falda oeste del valle de Cafayate.
Formando un blend de enólogos se unieron tres grandes: Francisco «Pancho» Lávaque, Marcelo Pelleriti y Hugh Ryman y crearon vinos maravillosos que muestran las características del terruño cafayateño.

Salta la ciudad capital – la linda como se la conoce – se halla a 170 kilómetros de Cafayate, tiene de todo, es un centro turístico hermoso y una de las puertas a los Valles Calchaquíes.
La ruta nacional N° 68 es la que te lleva a Cafayate, pasando por la Quebrada de las Conchas, en donde el viento hizo de las suyas y se ven todo tipo de formas en un paisaje imponente. Formas como «La Garganta del Diablo», «el Anfiteatro» es lo que se comienza a ver, luego la ruta sigue entre las montañas y vas a observar otras figuras como «el obelisco» y «el sapo». Paisajes de diferentes colores, arenas, cerros, curvas y contracurvas se suceden antes de llegar a la ciudad.
Cafayate es sumamente particular, tiene una belleza extrema, singular. Con su plaza principal en donde alrededor hay lugares para tomar algo, almorzar y cenar. Espacios con artesanías y algo sumamente interesante de conocer es el Museo de la Vid y el Vino.

Terroir especial
Cafayate desde el 1850 forma parte de la tradición y de la cultura vitivinícola de la Argentina. La cepa que define a este terroir es la Torrontés y han ido apareciendo otras como la Malbec, Tannat, Barbera, y Viejas Blancas (Pinot Blanc y Riesling).
Diferente a los de la zona, con un recorrido del sol distinto que hace que las uvas tengan un sol bien suave a la tarde.
Suelos arenosos, calcáreos y ricos en minerales, que imprimen características a la vid. Suelos bien áridos, típicos de la zona norte.
El microclima es seco y templado con nevadas ocasionales.
Viñedos que se hallan en un sitio arqueológico y en un lugar con mucha historia y con cultura ancestral.

Pancho

Los hacedores y compañeros de aventuras
Pancho Lávaque: el apellido tiene a los valles en la sangre y es que Pancho es la quinta generación de una familia con mucha historia vitivinícola. De bien joven se fue a estudiar a los Estados Unidos, a California y se graduó de Licenciado en Viticultura y Enología. En el 2003 volvío a Argentina y volvió a trabajar en la bodega de su familia.
De viaje Pancho se conoció con Hugh Ryman y realizaron una marca comercial para exportación y se conocieron en Londres.
«El lugar es muy influyente, desde el suelo, la altura, el clima, el micro clima. Después también está el factor humano. Es una zona con una riqueza histórica impresionante, donde se hace vino desde el 1600. Tiene un nivel de aislamiento que está bueno. Nos da nuestra identidad.”Pancho Lavaque.

MarceloPelleriti
Hugh

Marcelo Pelleriti: uno de los enólogos mendocinos estrella, no sólo porque le fascina el rock sino también porque fue uno de los primeros enólogos en que sus vinos lograran los 100 puntos «The Wine Advocate» de Robert Parker, con el Château La Violette 2010 que fue elaborado en Pomerol, en la France.
Marcelo ha trabajado desde hace 12 años en varias cosechas de Bordeaux y es el enólogo de Monteviejo en Valle de Uco.
«Cuando estuvimos por primera vez en el terreno, supimos que estábamos en un lugar único, que reunía todas nuestras ideas para lograr la uva perfecta”Marcelo Peleritti.
Hugh Ryman: es enólogo de Château de la Jaubertie  que le pertenece a su familia en la localidad de Bergerac. Él fue quien modificó y reinventó el Castillo y así lo convirtió en uno de los mejores de la Denominación de Origen. Fue uno de los primeros flying winemakers y tiene experiencia en 17 países vitivinícolas.
“Poder hacer un viñedo de cero, con gente tan apasionada del vino es un sueño hecho realidad”, Hugh Ryman.

Las variedades
En el país del Malbec es una de las cepas que eligieron para su proyecto además de por supuesto el nativo Torrontés.
No sólo con estas cepas han experimentado sino que quisieron apostar a la Criolla, esa cepa que estaba en el siglo XIX en todas las bodegas, y la que se utilizaba para vino en volumen.
Lávaque buscó y buscó y cómo el que busca encuentra, dio con un viñedo en la provincia de Catamarca, también en los Valles Calchaquíes, a más de 2.600 metros sobre el nivel del mar (donde el oxígeno falta y hay que caminar despacito), un viñedo de Criolla que es del 1898.
La Bonarda es otra de las protagonistas elegidas, la que es la segunda uva tinta más plantada de Argentina y otra que muchas veces se la empleó para hacer vino de volumen.
Barbera es una cepa de origen italiano con contenido de taninos más bien bajo. Suele ser vigorosa y por eso produce altos rendimientos.

Los vinos que elaboran este blend de enólogos son:
Vallisto Torrontés: de color amarillo claro con reflejos verdosos. En nariz bien aromático, aroma a jazmín y a duraznos blancos. En boca suave fresco y bien característico del Torrontés y tiene muy poco de Chardonnay y de Viognier. Con crianza sobre borras finas durante 6 meses.

Vallisto Criolla Extremo: color rojizo brillante. Un vino con mucha fruta, bien fresco y fácil de beber, equilibrado, con muy buena acidez con notas a cereza.

Vallisto Malbec: aroma a frutos rojos, a ciruela y algunas notas a pimienta. En boca, carnosa, frutado, con buen cuerpo y con final prolongado. Con 12 meses en barrica de roble francés.

Vallisto Barbera: en nariz se nota la fruta bien marcada. En boca de estructura media. Fresco equilibrado y con notas a arándano.

Félix Blend: un vino de Malbec (60%) , un 35% de Tannat, cepa que se da muy bien en el norte y que blendea perfecto con el Malbec. Con este blend se quiere expresar lo mejor de Cafayate.

Fuentes consultadas: http://www.vallisto.com.ar/
https://ecocuyo.com/vallisto-el-primer-vino-de-uva-criolla-de-alta-
gama-by-pelleriti-lavaque/

Esperamos te haya gustado esta entrada, cómo a nosotros saber que cada vez más se elaboran vinos que ponen de relieve el terruño de Cafayate.

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Sara Figueroa, un ser apasionado que nos sigue inspirando

Sara Figueroa fue un ser muy especial, experta en hacer empanadas y tucumana.
La provincia del Tucumán es conocida como el jardín de la república, por su vegetación abundante, sus ríos, quebradas y montañas.
Provincia bellísima, con mucha cultura ancestral, con historia de pobladores calchaquíes, de los quilmes, inmigrantes, de ingenios azucareros, también de movimientos de cambio e Independencia.
Dentro de su gastronomía, las empanadas son el plato ícono. Y hoy queremos hablarte de quien fue protagonista en el arte de hacer empanadas.
Fue la primera campeona nacional de la empanada.
Todo una vida al lado del horno, ella vendía sus empanadas frente a la histórica Casa de Tucumán.

Ella decía, con sus voz clara y dulce:
“Hay que elegir un matambre tierno, hervirlo no muy cocinando ni muy duro tampoco, se pica en pequeños cubos, se le pone cebolla verde. Yo muelo en un mortero el comino, la pimienta y el ají, para que conserve su aroma y su sabor. El arte lo aprendí de mi madre, que murió a los 104 años.”

Maravillosos 50 años
Sara vendió sus empanadas frente a la Casa Histórica de Tucumán por más de 50 años.
En una entrevista para La Nación, declaraba: «Tengo amor por las empanadas, son mi vida.»
Siempre llamaba la atención por su humildad, su perseverancia y su pasión por hacer lo que amaba.

Empanadassara
Foto: Las empanadas de Sara – http://www.eltucumano.com

Hoy queremos rendir homenaje a este ser tan especial, que como varios que no están aún nos siguen iluminando, inspirando y moviéndonos a siempre brindar nuestra mejor versión.

Muchas gracias, querido lector/a por todas tus visitas.
Siempre, siempre buscá aquellas personas que te inspiran, que te alientan y que te invitan a mostrar lo mejor que tenés para dar .

Fuente: https://www.lagaceta.com.ar/nota/798797/actualidad/murio-sara-figueroa-historica-campeona-empanada.html

Bodega Domingo Molina, amor por el terruño y vinos de alta gama

Claudio La Porta
Foto: Claudio La Porta @AnimaVini #AnimaVini

Presenciamos una cata de vinos de la Bodega Domingo Molina, de la localidad de Cafayate, provincia de Salta en la vinoteca Enogarage de barrio norte.

Cafayate
Mapa: Wikipedia

Salta se encuentra en el norte de Argentina, a 1605 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires.
La ciudad de Salta es una de las que más conservan su pasado colonial. Monumentos históricos, balcones de la época en que las calles eran de tierra. Muy linda y pintoresca.
A 186 kilómetros se ubica Cafayate donde está la bodega.
Podés visitarla todos los días de 10 a 17 horas. Se realizan visitas guiadas a la bodega y a los viñedos, degustaciones de los vinos, con quesos de la región y venta. Todo con el impresionante paisaje del valle de Cafayate.

Historia de la Bodega
Contada por Rafael tiene el sabor del amor por las viñas.
Su padre Osvaldo (Palo) Domingo tuvo una oportunidad de comprar viñedos por 1976. Rafa cuenta que llevó a sus hijos a hacer varios kilómetros para ver esas tierras en donde no veían nada, sin embargo Osvaldo les decía lo que iba a crear.
Con la idea de aprovechar y sacar lo mejor del suelo, Palo creó la bodega Domingo Hermanos en los 80, en donde vendían los famosos vinos en damajuana.
Cuando estuvimos en Salta la visitamos y verdaderamente es un espacio que se respira la historia vitivinícola de la zona. Tenés que conocerla.

Según Rafael, su padre hoy en día sigue hablando de lo que va a hacer de aca a veinte años. Un ejemplo de la perseverancia, amor y pasión por el terruño.
En el 2009 crearon la bodega Domingo Molina para vinos de alta gama. Una bodega familiar que es un orgullo salteño.
Rafael estudió en Mendoza Agronomía y obtuvo su título en el 2001. Luego se hizo cargo de la enología de la bodega familiar.
La bodega posee una producción de 300.000 litros de vinos que se emplean en partes iguales al mercado local y al exterior. Exportan a Inglaterra, Francia, Estados Unidos,  Canadá, Australia y Colombia.
Con una magnífica presentación de Rafael Molina, catamos diez vinos

1) Domingo Molina Sauvignon Blanc 2017
Un Sauvignon Blanc super elegante, fresco y ligero. Dejando de lado el aroma típico descriptor de la ruda.

2) Domingo Molina Torrontés 2018
Otro ejemplar super elegante de nuestra cepa Insignia. Rafael Domingo dice:  «nos gusta salir de la zona de confort.»
El 5 % del vino fermenta en barricas de roble francés y el resto en vasijas de acero inoxidable. Utilizan temperatura controlada y levaduras seleccionadas.

3) Domingo Molina Torrontés 2013
Un ejemplar con años. Que se encontró de casulidad. Recordá que los blancos son para tomar en el año, jóvenes, al menos los blancos argentinos. Aquí se puede ver el color de la evolución, casi dorado. Aroma a miel, en boca más untuoso. Interesante. Muy bueno el ejercicio de probar un super joven y otro con evolución.

4) Domingo Molina Merlot 2016
Merlot en Salta, y es que a los Molina les gusta salir de la zona de confort.
Novedoso, en nariz notas frescas, algunas notas mentoladas y notas vegetales.
En boca fruta y con buena estructura.
Un excelente punto de partida para seguir haciendo  Merlot en Salta!!

5) Domingo Molina Cabernet Sauvignon 2015

Todavía no está en el mercado. De uvas del viñedo Rupestre a 2200 metros sobre el nivel del mar. En nariz fruta negra, un Cabernet más fresco, no tan pirazinico.
Con 10 a 12 meses de paso por madera, la cual le sirve de soporte para ser guardado. Se entiende? Le da más vida al vino y complejidad.

6) Domingo Molina Petit Verdot 2016
También en nariz se distinguen notas pirazinícas.
Con uvas del viñedo de Yacochuya a 2000 metros sobre el nivel del mar.
Un excelente ejemplar que se podría guardar entre 7 a 10 años de guarda.
El 30% del vino pasó por barrica de roble francés de segundo uso.
Nulvamente la barrica permite una microxigenación y aporta potencial de guarda.

7) Domingo Molina Tannat 2014
La cepa emblemática de Salta, en tintos. Tannat viene de tánico. Una variedad que hay que cuidarla, que, ni bien la dejás crece para cualquier lado, nos comentó Rafa. La madurez es bien lenta y compleja. «Lo cosechamos tarde.»
Entre 25 y 30 % del vino pasó por barrica de madera.

8) M2 Malbec x Malbec
En el viñedo de Yacochuya a 2000 metros sobre el nivel del mar y del valle Rupestre.
Un blend de Malbecs, con notas terrosas en nariz. En boca untuoso, buena acidez, fresco y también concentración.
El 35% del vino tuvo paso por roble francés de segundo y tercer uso. De este modo el vino no pierde tipicidad y la madera no invade, sino que acompaña.

9) Mortero Blend 2015
Un blend de Malbec, Cabernet Sauvignon, Tannat, Petit Verdot y Merlot son cortes proporcionales. Un vino creado para el restaurante de Londres Gaucho Grill.

10) Rupestre Blend de Malbec, Merlot y Tannat
Con 80% Malbec, 10% Merlot y 10% Tannat. Un vino espectacular. Muy expresivo en nariz y en boca excelente estructura. Un vino de corte en el Valle Rupestre a hora y media de Cafayate.
100% del vino tiene paso por madera de roble francés de primer y segundo uso por 12 meses. Fue uno de los vinos que más me gustó.

Una cata magistral a cargo de Rafael, que de lo más claro y siempre enseñándonos y traduciendo el terruño de Cafayate nos mostró una vez más los grandes vinos que se están elaborando en Argentina.

Muchas gracias a la Asociación de Sommeliers por la invitación, a la Bodega, a Jorge Martínez y sobre todo a Rafa por hacernos conocer vinos tan excelentes y por explicarnos cada detalle, cada elaboración de los vinos.

Esperamos te haya encantado esta entrada, tanto como a nosotros compartirla con vos.

«Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto, ni cumple palabra.»
                                                                                       Miguel de Cervantes

Finca Las Nubes

FINCA-LAS-NUBES-
Foto: Finca Las Nubes – Silvia Huezo

José Luis Mounier nació en Mendoza, como sueño preciado deseaba hacer vinos en el terruño cafayateño. Licenciado en enología en la Universidad Maza, Facultad Don Bosco. Su lugar hoy en día es la provincia de Salta, los Valles Calchaquíes en donde despliega todo su conocimiento junto a su familia.

El proceso de la uva transformada en alcohol le viene de sus ancestros, ya que su bisabuelo llegó en 1820 a estos pagos proveniente de la región de Cognac, dans la France. Plantó viñedos y creó una bodega que luego no prosperó.
Su abuelo y su padre también fueron viticultores.
Mendoza lo vio nacer y crecer, sin embargo en 1986 decidió afincarse en Cafayate.
Apasionado por nuestra uva insignia, se lo conoce como el Señor Torrontés.
Mounier vivió un cambio en materia vitivinícola que no solo sucedió en tierras norteñas sino en Argentina en general. Fue el paso de elaborar vinos en cantidad a hacer vinos de calidad. Un poco tuvo que ver que nuestros enólogos comenzaron a contactarse con enólogos de otras partes del mundo y en ese «networking», en esa red de contactos,

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Foto: José Luis Mounier -http://angelyvino.blogspot.com.ar

socios  e inversores se empezaron a hacer las cosas de otra manera. Argentina dio inicio a transitar la senda de los productores de vino de calidad y de ahí no se paró.

Jose Luis compró en el 1995, 25 hectáreas y así creó la Bodega Finca Las Nubes, a 5 kilómetros de Cafayate. Bodega que se halla a a 1850 metros de altura sobre el nivel del mar. Todo comenzó de cero con pasión y determinación, como se construyen los grandes emprendimientos.

Tierras de habitantes aguerridos
Los indios calchaquíes, parcialidad de la etnia diaguita dominaban esta zona. Eran aguerridos, de hecho fueron protagonistas de las guerras calchaquíes (fueron tres, la primera comenzó en 1562) que libraron contra el español. Fieros y rebeldes esa misma fuerza ponían en defender y cuidar su lugar, su tierra.
Tierra inmensa, seca, cálida y prodigiosa para la vid (que no requiere de demasiada agua). Ahí es donde nacen los vinos de Finca Las Nubes

Su mujer, Mercedes, su compañera de hace años cuenta un poco sobre la bodega en el siguiente video.

Vinos del Norte
Así como los pueblos originarios, son vinos expresivos, intensos con mucha identidad.
Hay suelos pobres, arenosos y profundos también ideales para la vid.
Esta es una zona donde también hay mucha amplitud térmica, eso quiere decir que las mañanas y las noches la temperatura desciende mucho y así la planta descansa y realiza su proceso de síntesis fenólica. Logrando vinos intensos, de aromas con caracter y de volumen en los blancos y con buen cuerpo en tintos.
Los viñedos de Finca Las Nubes están ideados con enólogos e ingenieros agrónomos que tienen grabado en la piel, que el buen vino nace en el viñedo.
Dentro de sus líneas de vinos están Torrontés Finca Las Nubes, Laguna Brava Selected Reserve Torrontés, Finca Las Nubes Rosado, Finca Las Nubes Malbec, Finca las Nubes Cabernet- Malbec, Blend José L. Mounier Reserva de Malbec, Tannat y Cabernet Sauvignon y Finca Las Nubes Torrontés Dulce Natural. Todos exquisitos vinos que expresan lo mejor del terruño.

La bendición de una nueva cosecha
Así como varias bodegas en Mendoza, Finca Las Nubes ofrece la oportunidad de cosechar. Al compás de una zamba o una chacarera vas – como invitan en la bodega- a sacar los racimos que luego serán convertidos en vino. Hacelo, hay un antes y un después al cortar la uva y sentir que participás en ese increíble proceso.

La bodega está abierta al turismo y tienen degustación de vinos acompañados de tablas de quesos y de riquísimas empanadas.

Serenata a Cafayate
En febrero se realiza la tradicional Serenata a Cafayate, festival que es muy importante, uno de los más destacados de la provincia en donde toda la zona se viste de fiesta y de musica.

Visitá Cafayate, tierra hermosa y fascinante, con paisajes, vinos y gastronomía de ensueño.

Fuentes: http://www.bodegamounier.com.ar/
http://ar.globedia.com/calchaquies

Esperamos te haya gustado la entrada ¡Que tengas una noche fresca y mágica!

 

4 respuestas a «Finca Las Nubes»

  1. Avatar de Alberto Biancardi
    Alberto Biancardi

    Estuve con mí Sra hace unos 20 años cuando la plantación era muy reciente La vista es espectacular. El etnología nos contó que venía de Mendoza y había comprado esas tierras Súper amable El vino Las nubes lo compré en una vinoteca boutique de Capitán Bermúdez pues lo vi y quise probarlo Es muy bueno y aquella fue una experiencia hermosa Lo mejor para UDS y espero a pesar de mí edad volver un día a Cafayate y a esa bodega Saludos Mounier!! Ecitos

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    1. Avatar de Verónica Bruno

      Así es José Luis Mounier fue desde Mendoza y se afincó ahí en Cafayate creando Finca Las Nubes con su familia.
      Muchas gracias Alberto por tu lindo mensaje y compartir tu experiencia.
      Claro que vas a volver a Cafayate, desde este lugar vamos a enviarte linda energía para que así sea!! Gracias por visitarnos.
      Saludos y muchos éxitos.

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  2. Avatar de Cristina Cordova

    Hola Mercedes, Jose Luis, soy Cristina Cordova, siempre los recuerdo con cariño y con admiracion por su Finca Las nubes. Una pregunta en Bs As se pueden conseguir sus vinos?..antes lo hacia pero luego ya no. Hace poco los visito una amiga y quedo fascinada,,, Les envio mi afecto y un abrazo (tengo una web http://www.vinosyco.com , un face y un instagra, @criscordova2001 #VinosyLetras, como ven pese a mis 82 primaveras sigo con proyectos !!!! Es el vino!

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    1. Avatar de Agustín y Verónica

      Hola Cristina, cómo estás? Mi nombre es Verónica. ¡Muchas gracias por tu comentario! Podés escribirles al Instagram de Finca Las Nubes (@fincalasnubes) en donde te da acceso a comprar los vinos online. Particularmente he visto en las vinotecas en Buenos Aires que se venden.
      Esperamos encuentres dónde.
      Felicitaciones por tus proyectos!
      Saludos y gracias por visitar el blog.

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San Pedro de Yacochuya y los Etchart

MarcosEtchart

El año pasado, en el café Los Galgos se presentaron los vinos de la bodega San Pedro de Yacochuya. Marcos y Arnaldo Etchart estuvieron mostrando sus creaciones.
La bodega está ubicada en la provincia de Salta, a 8 kilómetros de Cafayate.
El apellido Etchart tiene lazos desde hace años con los vinos.
El lugar de encuentro, encantador por la historia y los recuerdos que transmite, fue el café Los Galgos, espacio que fue remozado y luce más lindo que nunca. Su dueño es Julián Díaz que fue mi profesor de Coctelería en CAVE.
Nos recibieron con música del norte, con acordes que hablan de la tierra, no podía ser de otra manera, a los Etchart Salta les va por la sangre. Así de a poco nos fuimos poniendo en modo Salta.

El nombre Etchart me recuerda al primer vino que probé cuando tenía la edad legal para beberlo y cuando vivía en la casa de mi mamá y mi papá. De noche en la cena, con mi mamá, nos preguntábamos: ¿tomamos una copa de vino? Y el vino que nos oficiaba de anfitrión era el Etchart Torrontés. Esos aromas me acompañaron siempre.
En ese tiempo yo no sabía nada de maridajes, mi mamá tampoco, sin embargo disfrutábamos mucho del vino insignia entre los blancos.

Los orígenes de la bodega se remontan a 1850. Con respecto a eso Marcos cuenta una anécdota.
«La finca pertenecía a una familia de la zona. Quedaban dos hermanos, si bien tenían viñas no hacían vino. Mis padre es de Cafayate, y mi mamá es de Animaná (a 11 kilómetros de Cafayate). Uno de los dueños le dijo a mi mamá: a vos sí te la vendo, a tu marido no, y así fue como en el 88’ mi viejo compra la finca, La Florida.
Mi viejo (por Arnaldo Etchart) convoca a Michel Rolland en 1988 para que lo asesore en mejorar la calidad del vino de Salta y desarrolle los vinos tintos. Este fue unos de los primeros asesoramientos de Michel fuera de Francia. Así nació una relación de trabajo y amistad. Mi padre fue pionero en decidir que el vino pase tiempo en barricas.
La bodega se vende en 1996 al grupo Pernod Ricard y tres años más tarde mi hermano vendió su vino con Rolland.» Dos años después se da vida a la bodega San Pedro de Yacochuya.

SYacochuya
Bodega San Pedro de Yacochuya. Foto: Nicolás Orsini

Si conocés los vinos del norte argentino, te contamos que en líneas generales son vinos intensos, con bastante color y alcohol.

El primer vino que catamos fue el Torrontés de San Pedro de Yacochuya, un vino fresco, amable. Arnaldo expresa que este es el vino que le piden los extranjeros y que en general es el vino que maridan con comida asiática, «resulta un muy buen acuerdo con un curry.»
A Arnaldo se lo ve humilde, bien plantado y nos comenta: «Tenía un vino en la bodega del 2005, cuando vinieron los Roca a la Argentina (por los talentosos hermanos catalanes que tienen un restaurante) en el 2015, el Torrontés ya tenía otro color. Sin embargo cuando lo probamos estaba increíble», refiríendose a que no estaba caído, como se le suele decir al vino que perdió todos los atributos.

Marcos con copa en mano: «Antes el enólogo estaba con guardapolvo y pocas veces se acercaba al viñedo. Ahora es muy común verlo caminar y caminar las hileras».

Marcos: «En una degustación si hay vinos de Salta se nota. Sobre todo si es el Cabernet Sauvignon. Porque tiene esa nota característica de aroma a morrón.»
El otro vino que se probó fue Coquena Corte 2015. Un corte de Malbec, Cabernet Sauvignon y Tannat, «la uva francesa, como la llaman los lugareños» nos comenta Marcos. El vino muestra un color y se le siente aroma intenso.
“Hicimos un tercio de cada variedad, de viñas jóvenes. Son uvas que reciben mucha luminosidad. Los cielos aquí son maravillosos, la vid recibe muchas horas se sol, entonces son vinos que desarrollan gran color». Muy rico el vino me encantó.
El tercer vino fue el San Pedro de Yacochuya 2014, muy aromático, aroma a frutos rojos, pimienta y en boca taninos integrados. A decir de Marcos los vinos que cuentan con más premios son aquellos que tienen más alcohol.
“Se ha hablado mucho sobre el alcohol. Este es el vino nuestro más conocido (refiriéndose a el San Pedro de Yacochuya). Un amigo tenía el cosecha 93’ y estaba excelente. Es un vino de muy buen carácter y es fácil de tomar”. Una mujer que estaba en la charla expresó: «me enamoré de este vino».
“Cuando hacemos los cortes con Michel, la idea es no bajar la calidad. Utilizamos el 80% Malbec, y el resto Cabernet Sauvigon y Tannat. Cosechamos la uva por separado y la maceración en frío, hacemos maceraciones post fermentativas largas. Termina de fermentar y no hacemos remontajes. A veces el vino está más de 50 días con el orujo, las borras se van al fondo y no lo movemos. Esto lo que logra es un vino con cuerpo en boca.
El 20% de las barricas que utilizamos son nuevas.” Marcos rié porque a veces, se da cuenta que los enólogos no quieren mencionar que utilizan barricas con poco uso.
“El Cabernet de Cafayate es piraxínico (posee aroma a pimiento). Comentándolo con una sonrisa pícara relata que «Michel Rolland no va muy de acuerdo a esta característica. El tema era qué hacer para que no se notara en el vino. Deshojemos, le dije a Gabriela, enóloga. Hacelo de la cara que no le de el sol a la tarde.» Lo hicieron y Marcos comparte que ese verano se fue a la costa y se olvidó de la uva. «El vino salió buenísimo de la cosecha 2010. Ahora deshojo todos los años».
El otro vino que probamos fue el Yacochuya 2015, con paso por madera, acentuó Marcos.
«La finca que tenemos es de 11.500 hectáreas, 200 son del Pedemonte el resto es en la montaña. En donde hay ovejas, vacas.
En esa época no sabíamos qué era calidad, todo lo probábamos y aprendíamos. En ese entonces el enólogo no es lo que es hoy en día, andaba con delantal por los viñedos, desconocíamos si una viña de 50 años aportaba más calidad al vino.
Riccitelli siempre fue muy amigo de mi viejo y le decía a mi viejo, dale bola al francés- por Michel Rolland. De ahí nace Arnaldo B hecho con viñas viejas.
La calidad en los 90’ creció y en los 2000 explotó.
El Yacochuya se puede guardar y en cinco años está domada la potencia. A los 10 o 15 años el cuerpo se redondea”:
Alguien del público le preguntó a Marcos, qué uva era la que le gustaba trabajar más. Y el respondió: «El Malbec es muy fácil de trabajar, se adapta muy bien. El Cabernet y el Tannat requieren más dedicación.
Hemos probado con el Petit Verdot que está de moda, y realmente le brinda a los vinos un tanto de frescura».
«Ahora el vino que están probando es el Sikuri 2015 de la Bodega Fernando Dupont. Fernando era de Quilmes de provincia de Buenos Aires y compró un terreno en la provincia de Jujuy, en la Quebrada de Humahuaca, declarada Patrimonio de la Humanidad en el 2003.
En Tarija, en Bolivia hay viñas y es un terreno bastante alto, por eso el plantó en la localidad de Maimará, en la quebrada y luego me llamó a mi. Este vino es de Syrah. Dupont le creyó a mi viejo, quien le dijo: con el Syrah te va a ir muy bien. Posee muy buen aroma, hay algunas notas a panceta ahumada.
El otro es el Pasacana 2014 con un cuerpo bien marcado. Tiene de 15 a 25 días de maceración. En nariz se nota algo de aceituna negra es 80% Malbec, 10 % Cabernet Sauvignon y 10% Syrah. Presenta algunas notas mentoladas».

Marcos y Arn

El broche de oro de la noche fue el destilado de Torrontés, una grappa. Una bebida que a mi, querido lector me fascina, siempre me parece (aunque no la tome seguido) que te pone de buen humor.
El encuentro resultó un paseo maravilloso en compañía de los vinos de San Pedro de Yacochuya y por los paisajes de los Valles Calchaquíes.
Gracias Arnaldo y Marcos. Y gracias Julián me encantó estar en el Café Los Galgos, tan famoso y tan porteño.

Gracias por leernos y por compartir tan lindos momentos.
Es un privilegio tenerte como lector.  ¡Salud!

 

Una respuesta a «San Pedro de Yacochuya y los Etchart»

  1. Avatar de Las 10 entradas más visitadas de Vinos y Pasiones – Vinos y Pasiones

    […] En el Bar Los Galgos se presentaron los vinos de la bodega San Pedro de Yacochuya. Marcos y Arnaldo Etchart estuvieron mostrando sus creaciones. Ver más: https://vinosypasiones.wordpress.com/2017/07/28/san-pedro-de-yacochuya-y-los-etchart/ […]

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