San Pedro de Yacochuya y los Etchart

MarcosEtchart

El año pasado, en el café Los Galgos se presentaron los vinos de la bodega San Pedro de Yacochuya. Marcos y Arnaldo Etchart estuvieron mostrando sus creaciones.
La bodega está ubicada en la provincia de Salta, a 8 kilómetros de Cafayate.
El apellido Etchart tiene lazos desde hace años con los vinos.
El lugar de encuentro, encantador por la historia y los recuerdos que transmite, fue el café Los Galgos, espacio que fue remozado y luce más lindo que nunca. Su dueño es Julián Díaz que fue mi profesor de Coctelería en CAVE.
Nos recibieron con música del norte, con acordes que hablan de la tierra, no podía ser de otra manera, a los Etchart Salta les va por la sangre. Así de a poco nos fuimos poniendo en modo Salta.

El nombre Etchart me recuerda al primer vino que probé cuando tenía la edad legal para beberlo y cuando vivía en la casa de mi mamá y mi papá. De noche en la cena, con mi mamá, nos preguntábamos: ¿tomamos una copa de vino? Y el vino que nos oficiaba de anfitrión era el Etchart Torrontés. Esos aromas me acompañaron siempre.
En ese tiempo yo no sabía nada de maridajes, mi mamá tampoco, sin embargo disfrutábamos mucho del vino insignia entre los blancos.

Los orígenes de la bodega se remontan a 1850. Con respecto a eso Marcos cuenta una anécdota.
«La finca pertenecía a una familia de la zona. Quedaban dos hermanos, si bien tenían viñas no hacían vino. Mis padre es de Cafayate, y mi mamá es de Animaná (a 11 kilómetros de Cafayate). Uno de los dueños le dijo a mi mamá: a vos sí te la vendo, a tu marido no, y así fue como en el 88’ mi viejo compra la finca, La Florida.
Mi viejo (por Arnaldo Etchart) convoca a Michel Rolland en 1988 para que lo asesore en mejorar la calidad del vino de Salta y desarrolle los vinos tintos. Este fue unos de los primeros asesoramientos de Michel fuera de Francia. Así nació una relación de trabajo y amistad. Mi padre fue pionero en decidir que el vino pase tiempo en barricas.
La bodega se vende en 1996 al grupo Pernod Ricard y tres años más tarde mi hermano vendió su vino con Rolland.» Dos años después se da vida a la bodega San Pedro de Yacochuya.

SYacochuya
Bodega San Pedro de Yacochuya. Foto: Nicolás Orsini

Si conocés los vinos del norte argentino, te contamos que en líneas generales son vinos intensos, con bastante color y alcohol.

El primer vino que catamos fue el Torrontés de San Pedro de Yacochuya, un vino fresco, amable. Arnaldo expresa que este es el vino que le piden los extranjeros y que en general es el vino que maridan con comida asiática, «resulta un muy buen acuerdo con un curry.»
A Arnaldo se lo ve humilde, bien plantado y nos comenta: «Tenía un vino en la bodega del 2005, cuando vinieron los Roca a la Argentina (por los talentosos hermanos catalanes que tienen un restaurante) en el 2015, el Torrontés ya tenía otro color. Sin embargo cuando lo probamos estaba increíble», refiríendose a que no estaba caído, como se le suele decir al vino que perdió todos los atributos.

Marcos con copa en mano: «Antes el enólogo estaba con guardapolvo y pocas veces se acercaba al viñedo. Ahora es muy común verlo caminar y caminar las hileras».

Marcos: «En una degustación si hay vinos de Salta se nota. Sobre todo si es el Cabernet Sauvignon. Porque tiene esa nota característica de aroma a morrón.»
El otro vino que se probó fue Coquena Corte 2015. Un corte de Malbec, Cabernet Sauvignon y Tannat, «la uva francesa, como la llaman los lugareños» nos comenta Marcos. El vino muestra un color y se le siente aroma intenso.
“Hicimos un tercio de cada variedad, de viñas jóvenes. Son uvas que reciben mucha luminosidad. Los cielos aquí son maravillosos, la vid recibe muchas horas se sol, entonces son vinos que desarrollan gran color». Muy rico el vino me encantó.
El tercer vino fue el San Pedro de Yacochuya 2014, muy aromático, aroma a frutos rojos, pimienta y en boca taninos integrados. A decir de Marcos los vinos que cuentan con más premios son aquellos que tienen más alcohol.
“Se ha hablado mucho sobre el alcohol. Este es el vino nuestro más conocido (refiriéndose a el San Pedro de Yacochuya). Un amigo tenía el cosecha 93’ y estaba excelente. Es un vino de muy buen carácter y es fácil de tomar”. Una mujer que estaba en la charla expresó: «me enamoré de este vino».
“Cuando hacemos los cortes con Michel, la idea es no bajar la calidad. Utilizamos el 80% Malbec, y el resto Cabernet Sauvigon y Tannat. Cosechamos la uva por separado y la maceración en frío, hacemos maceraciones post fermentativas largas. Termina de fermentar y no hacemos remontajes. A veces el vino está más de 50 días con el orujo, las borras se van al fondo y no lo movemos. Esto lo que logra es un vino con cuerpo en boca.
El 20% de las barricas que utilizamos son nuevas.” Marcos rié porque a veces, se da cuenta que los enólogos no quieren mencionar que utilizan barricas con poco uso.
“El Cabernet de Cafayate es piraxínico (posee aroma a pimiento). Comentándolo con una sonrisa pícara relata que «Michel Rolland no va muy de acuerdo a esta característica. El tema era qué hacer para que no se notara en el vino. Deshojemos, le dije a Gabriela, enóloga. Hacelo de la cara que no le de el sol a la tarde.» Lo hicieron y Marcos comparte que ese verano se fue a la costa y se olvidó de la uva. «El vino salió buenísimo de la cosecha 2010. Ahora deshojo todos los años».
El otro vino que probamos fue el Yacochuya 2015, con paso por madera, acentuó Marcos.
«La finca que tenemos es de 11.500 hectáreas, 200 son del Pedemonte el resto es en la montaña. En donde hay ovejas, vacas.
En esa época no sabíamos qué era calidad, todo lo probábamos y aprendíamos. En ese entonces el enólogo no es lo que es hoy en día, andaba con delantal por los viñedos, desconocíamos si una viña de 50 años aportaba más calidad al vino.
Riccitelli siempre fue muy amigo de mi viejo y le decía a mi viejo, dale bola al francés- por Michel Rolland. De ahí nace Arnaldo B hecho con viñas viejas.
La calidad en los 90’ creció y en los 2000 explotó.
El Yacochuya se puede guardar y en cinco años está domada la potencia. A los 10 o 15 años el cuerpo se redondea”:
Alguien del público le preguntó a Marcos, qué uva era la que le gustaba trabajar más. Y el respondió: «El Malbec es muy fácil de trabajar, se adapta muy bien. El Cabernet y el Tannat requieren más dedicación.
Hemos probado con el Petit Verdot que está de moda, y realmente le brinda a los vinos un tanto de frescura».
«Ahora el vino que están probando es el Sikuri 2015 de la Bodega Fernando Dupont. Fernando era de Quilmes de provincia de Buenos Aires y compró un terreno en la provincia de Jujuy, en la Quebrada de Humahuaca, declarada Patrimonio de la Humanidad en el 2003.
En Tarija, en Bolivia hay viñas y es un terreno bastante alto, por eso el plantó en la localidad de Maimará, en la quebrada y luego me llamó a mi. Este vino es de Syrah. Dupont le creyó a mi viejo, quien le dijo: con el Syrah te va a ir muy bien. Posee muy buen aroma, hay algunas notas a panceta ahumada.
El otro es el Pasacana 2014 con un cuerpo bien marcado. Tiene de 15 a 25 días de maceración. En nariz se nota algo de aceituna negra es 80% Malbec, 10 % Cabernet Sauvignon y 10% Syrah. Presenta algunas notas mentoladas».

Marcos y Arn

El broche de oro de la noche fue el destilado de Torrontés, una grappa. Una bebida que a mi, querido lector me fascina, siempre me parece (aunque no la tome seguido) que te pone de buen humor.
El encuentro resultó un paseo maravilloso en compañía de los vinos de San Pedro de Yacochuya y por los paisajes de los Valles Calchaquíes.
Gracias Arnaldo y Marcos. Y gracias Julián me encantó estar en el Café Los Galgos, tan famoso y tan porteño.

Gracias por leernos y por compartir tan lindos momentos.
Es un privilegio tenerte como lector.  ¡Salud!

 

Una respuesta a «San Pedro de Yacochuya y los Etchart»

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Los Bad Brothers de Agustín Lanús

Bad Brothers

Agustín y yo fuimos a unas de las famosas catas de Musu.
Fernando Musumeci, para los amigos Musu, tiene una vinoteca en el barrio porteño de Caballito.
La cata era sobre Bad Brothers el proyecto del enólogo Agustín Lanús.
Lanús nació en la provincia de Buenos Aires, estudió agronomía y contado por él se apasionó con la fisiología de la vid. Después de su estudio, enseguida empezó a vendimiar y así continuó por cuatro años.
“Me enteré de un master, llamado, Vinífera Euromaster, me postulé y lo gané”- dice con humildad y alegría.
Euromaster es un programa de una duración de dos años, en donde se unen siete universidades, las más antiguas y de gran renombre en Europa. El primer año de este estudio se lleva a cabo en Montpellier y en Bordeaux, «en el segundo -agrega Agustín-, elegí ir a la universidad de Torino, en Italia”.
Allí partió este gran enólogo, que nos contó lo que significó para él ese salto en su carrera.
Bad Brothers Wine Experience es un emprendimiento que tiene a Lanús junto a David Galland, un californiano enamorado de los Valles Calchaquíes y con un tercer socio, en la localidad de Cafayate. El sitio es un restaurante y wine bar, catalogado por Trip Advisor como el 1° de la zona.

Bad brothers 2
Foto: Bad Brothers Wine Bar

El primer vino que catamos fue un Bad Brothers Torrontés 2016 de Cafayate. Un delicioso Torrontés, ligero y bien frutado, haciendo honor a la Torrontés tan terpénica (aroma profundo e intenso a uva) .
El segundo vino fue Bad Brothers Tovio 2016 un blend de Torrontés con Viognier, de ahí el nombre. 75% Torrontés y 25% Viognier. Agustín nos contó que el Viognier es de Tolombón y que lo deja fermentar sobre sus borras (lo saca y lo vuelve al tanque). Seguramente de ahí sea que el vino presenta más volumen, más untuosidad, un blanco realmente muy interesante. Este vino se exporta mucho en Estados Unidos y allí encanta.

El tercer vino fue Bad Brothers Mataca. Un blend de Malbec, Tannat y Cabernet Sauvignon. El,Tannat se desarrolla muy bien en Cafayate, no tiene el tanino “verde” de otros Tannat. El vino posee aroma a frutos negros, arándanos. Posee un 60% Malbec, 21% Tannat y 19% Cabernet Sauvignon. Lanús cuenta que usa barrica neutra (es decir de varios usos).
El nombre es por un blend de Malbec, Tannat y Cabernet. La cosecha es en abril con 12,8 de alcochol, con bastante acidez. Un vino con muy buena complejidad aromática.
4-Facón 50% Cabernet Sauvignon, 50% Tannat. La uva pasó 15 meses por barrica. El 50% de la barrica nueva y el 50% usada. Este vino tiene potencial de guarda.
5- Bad Brothers Facón Cabernet Sauvignon 2015. Cabernet Sauvignon al 100%.  El 50% del vino pasó por barrica.
6- Aguayo Malbec de diferentes terruños. De Hualfín Catamarca a Luracatao, Salta hay 9 horas de diferencia.

Lo de Musu es un lugar que puede estar en tu lista de direcciones, podés visitarlo. El ambiente es super confortable. Musu es un excelente y gracioso anfitrión.
Te vas a divertir y pasar un momento excelente.

«La Felicidad es cuando lo que piensas, lo que dices y lo que haces están en armonía.»
                                                                                                          Mahatma Ghandi

Muchas gracias por leernos y por visitarnos, para nosotros es un privilegio.

Saltallary, la unión de dos familias y dos terruños espectaculares

Saltallary
Foto: ozonodrinks.com

Nos encantan los juegos de palabras. Sobre todo si refieren a vinos.
El nombre Saltallary tiene que ver conun vino que inegra dos fuerzas, dos potencias, dos uvas, dos terruños y dos grandes enólogos: Michelini y Dávalos se unieron. La región de Cuyo, la provincia de Mendoza y su terruño Gualtallary y en el norte del país: Salta, con el terroir de Tacuil. Así nació un proyecto en conjunto de 2.400 botellas, que sus hacedores: Matías Michelini, y el winemaker Raúl Dávalos le dieron vida.
Michelini elabora Agua de Roca y Vía Revolucionaria Piel entre varios otros en la Bodega Passionate Wine. La Bodega Tacuil también crea Sauvignon Blanc con su RD de decibeles marcados y de largo final.
A decir de Michelini: “el proyecto empezó siendo un juego”. Un mensaje: cuántas veces por tomarse las cosas en serio, los proyectos demoran más. Claro, cuando los Dávalos probaron el Sauvignon Blanc, Agua de Roca lo encontraban mineral y algo austero. Por el contrario Matías, al catar el caldo de la Bodega Tacuil lo hallaba bastante intenso, puesto que la uva recibe de modo más directo los rayos de sol y están a más altura sobre el nivel del mar. Así, aquello que comenzó siendo una diversión, se convirtió en realidad y los dos genios enólogos hicieron un vino exquisitamente equilibrado, aportando como un matrimonio cada uno, su mejor versión de sí, la mejor expresión de cada Sauvignon Blanc.
La bodega Tacuil queda al sur de la provincia de Salta, en Molinos, Valles

Calchaquíes, una localidad de suelos

BodegaTacuil
Foto: http://www.tacuil.com.ar/

pedregosos. Los viñedos se encuentran
a una altura de 2567 metros, escondida
entre las montañas. Es un valle fértil,
las vides son cuidadas de modo orgánico.
El río Tacuil atraviesa los viñedos y
la bodega exporta vinos a Estados
Unidos y Europa.

 

Gualtallary
Foto: barriogualtallary.com.ar

Passionate Wines es una bodega arraigada en Valle de Uco, provincia de Mendoza. El clima ahí tiene una temperatura con mínimas y máximas de entre 15 y 30°C – de este modo los frutos maduran adquiriendo un equilibrio muy bueno entre el azúcar y la acidez.
Los dos enólogos se reunieron y vieron cómo habían resultado sus vinos, el asunto podría haber quedado ahí, pues no, decidieron amalgamar ideas, sabores, aromas, pasiones.
Debates en el medio sobre cuánta cantidad se pensaba incorporar de cada uno, llegó el momento de tomar una decisión.

Fifty fifty
Y sí, no podía ser de otra manera, cincuenta, cincuenta para este maridaje de Sauvignon Blanc. Cincuenta Gualtallary, cincuenta Tacuil, mitad del vino mendocino y mitad del salteño. «Et voilà», un vino único de dos paisajes.
El crítico Tim Atkin – periodista y master wine- le dio 90 puntos.
Así Saltallary es un vino que aúna familias, terruños, culturas y provincias argentinas!!
Otro ejemplo de cómo se unen ideas o características sale algo maravilloso.

Temperatura de servicio: recordá que siempre que cates un vino blanco tendrás que hacerlo a una temperatura de entre 8 a 10 grados, así el vino va a dar lo mejor de sí.
Maridaje: y un vino de dos potencias va genial con quesos intensos.

¿Y vos, con quién te unirías para hacer una unión de película?

¡Qué tengas un día fresco, chispeante y juguetón!