Acompañamiento estratégico en enoturismo y relatos con alma


Después de más de 34 años de experiencia en turismo, y un recorrido profundo en el mundo del vino, la gastronomía y la comunicación, acompaño proyectos pequeños, destinos y emprendimientos vitivinícolas que desean dar un paso más: ordenar su idea, fortalecer su identidad y transformar lo que hacen en una experiencia auténtica y memorable.

Vinos y Pasiones nace como un proyecto editorial y hoy evoluciona naturalmente hacia la consultoría enoturística con mirada sensible y estratégica, pensada para quienes sienten que tienen algo valioso entre manos, y necesitan una mirada externa que ayude a enfocar, priorizar y crecer.

No trabajo con recetas estándar ni modelos rígidos. Trabajo escuchando, leyendo el territorio, las personas y la historia que hay detrás de cada proyecto.


¿A quién acompaño?

  • Proyectos enoturísticos pequeños y medianos que están naciendo o en etapa de crecimiento.
  • Destinos y experiencias vinculadas al vino, la gastronomía y la identidad local.
  • Emprendimientos que quieren profesionalizar su propuesta sin perder su esencia.
  • Bodegas que buscan una comunicación más humana, coherente y alineada con su identidad.


Qué hago

Consultoría enoturística y estratégica

Diagnóstico integral del proyecto: identidad, experiencia ofrecida, relato, público objetivo y oportunidades de mejora. Acompañamiento estratégico para ordenar ideas, definir prioridades y tomar decisiones con sentido.


Diseño y desarrollo de experiencias

Creación y mejora de experiencias enogastronómicas pensadas desde el visitante: recorridos, relatos, momentos, hospitalidad y coherencia entre lo que se dice y lo que se vive.


Storytelling y relato del proyecto

Construcción de un relato auténtico que refleje la historia, los valores y la filosofía del proyecto, transformando el vino y el territorio en una experiencia emocional.


Contenidos editoriales y comunicación

Los contenidos no son el fin, sino la herramienta. Desarrollo de notas editoriales, entrevistas y piezas de comunicación alineadas a la estrategia general del proyecto.


Capacitación y acompañamiento

Formación para equipos y anfitriones en temas de hospitalidad, comunicación, experiencia del visitante y cultura del vino, con una mirada cercana y aplicada.


Por qué trabajar conmigo

  • Por una mirada integral que une turismo, vino, gastronomía y comunicación.
  • Por la experiencia real en territorio y con personas.
  • Por una forma de trabajo humana, sensible y estratégica.
  • Porque busco acompañar y potenciar.
  • Porque cada proyecto es único y merece un enfoque a medida.


Cómo trabajo

El proceso comienza con una conversación profunda para comprender el proyecto, su historia y sus desafíos. A partir de allí se realiza un diagnóstico y se diseña un plan de acción posible, realista y alineado a los objetivos del emprendimiento.

El acompañamiento puede ser puntual o sostenido en el tiempo, según la etapa y las necesidades de cada proyecto.

Modalidades de acompañamiento

Encuentro inicial

Asesoría personalizada para ordenar ideas, detectar oportunidades y definir próximos pasos.

Acompañamiento estratégico

Proceso de consultoría con seguimiento, diseño de experiencias y desarrollo del relato del proyecto.

Consultoría + comunicación

Integración de estrategia, contenidos editoriales y acciones de comunicación alineadas a los objetivos definidos.


Una invitación

Si sentís que tu proyecto tiene alma, pero necesita foco, claridad y una mirada externa que lo ayude a crecer sin perder identidad, te invito a conversar.

Podés agendar una primera charla exploratoria y ver juntas si este acompañamiento es para vos.

Contacto: verobrunovinos@gmail.com

Tallarines cremosos con atún y limón: receta fácil y deliciosa

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Si buscás una receta fácil, rápida y llena de sabor, estos tallarines cremosos con atún y limón son perfectos. Con ingredientes simples y un toque cítrico que realza el plato, en pocos minutos tenés una opción deliciosa para sorprender a todos.


Ingredientes


– 300 grs. de tallarines (pasta seca, se calcula 150 grs. por persona)
– 1 cebolla
– 1 ajo
– 1 lata de atún
– Crema de leche o nata 125 ml
– 1 limón
– pimienta a gusto
– ralladura de cáscara de limón
– sal a gusto y con moderación

Preparación


1-  Mientras preparás la salsa poné agua a hervir con sal para los tallarines.
2- En una sartén con aceite caliente saltear la cebolla, el ajo y la ralladura de cáscara de limón,
3- Agregá el atún y jugo de limón
4- Luego, incorporá la crema, mezclá y apagá el fuego.
5. Escurrí la pasta y mezclá con la salsa.
6- Emplatá y serví los platos agregando más ralladura de cáscara de limón y aceite de oliva. Delicius!!

Este plato combina de maravilla con un vino blanco fresco y vibrante, como un Sauvignon Blanc o un Chardonnay sin madera. Su acidez realza el toque cítrico del limón y equilibra la cremosidad de la salsa.

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En este caso como la salsa tiene limón, el primer vino
que sugerimos es el Amalaya Blend
Torrontés – Riesling de la Bodega Amalaya- Colomé
De los Valles Calchaquíes provincia de Salta.
La cepa Torrontés es nuestra cepa insignia,
es autóctona de Argentina, la cruza entre la
Moscatel de Alejandría y la Criolla Chica.
Un vino fresco y con notas cítricas.




Otro vino podría ser el Polígonos San Pablo Verdejo

Verdejo


de la Bodega Familia Zuccardi.
De la provincia de Mendoza, Valle de Uco.
Verdejo es una cepa proveniente de España
Un buen ejemplar que presenta notas cítricas, fruta fresca
blanca. Además gran acidez y largo final.
Dos propuestas de vinos que van muy bien con el atún y
limón.

“Guarda los temores para ti mismo, pero el coraje, ese compártelo con los demás”
                                                                                                      Robert Louis

Siempre que bebas hacelo con moderación.
¿Muchas gracias por todos tus comentarios en Vinos y Pasiones!

Alina Ruiz: Una historia de pasión y compromiso con la gastronomía


En el Día Internacional de la Mujer, queremos rendir homenaje a quien con su pasión y entrega ha dejado una marca en la gastronomía argentina: Alina Ruiz.
Su historia es un viaje de esfuerzo, raíces y amor por la cocina, desde sus inicios en un pequeño pueblo hasta convertirse en una referente de la cocina de kilómetro cero en el Chaco Impenetrable. Su camino nos recuerda que los sueños se construyen con dedicación, autenticidad y un profundo respeto por los productos de la tierra.

Un inicio marcado por la tradición familiar

¿Cómo empezó tu camino en la gastronomía y qué te inspiró a ser cocinera?
«Comenzó desde niña, ya que en mi pueblo era común levantar pedidos de comida durante la semana, que se elaboraban para el fin de semana. Se tomaban pedidos con libreta en mano y un lápiz, puerta a puerta, con clientes que nos conocían de siempre.
Mi inspiración fue mi familia: en casa no se comía nada de un paquete, todo se elaboraba con lo que había en casa o en nuestro campo. Me motivó la misma situación económica que vivía mi familia».

El alma de su cocina: una filosofía de kilómetro cero

¿Cuál es el concepto o filosofía detrás de tu cocina?
«Desde el inicio trabajé con productos de kilómetro cero, sin saber que así se llamaba. Al estudiar, investigar y viajar, entendí el valor de lo que teníamos en nuestro campo. Cocinar con lo que está cerca y con lo que generamos como familia productora es la base de mi propuesta. Nunca tuve una carta fija; siempre ofrecí un menú degustación diario».

¿Tenés algún ingrediente o técnica favorita que siempre incluís en tus platos?
«No, lo favorito es lo que sale en ese momento de la tierra, de los nidos, de los corrales».

Superando desafíos en un contexto adverso

¿Qué desafíos has enfrentado en tu carrera y cómo los superaste?
«Volver de Buenos Aires y abrir un restaurante a puertas cerradas con un menú degustación y maridaje de vinos en 2009, en medio del Chaco Impenetrable, fue un gran desafío. Mantener ese concepto hasta 2017, cuando logré abrir un restaurante con salón y cocina habilitados, sigue siendo un desafío diario, ya que Chaco no es una provincia turística o gastronómica por excelencia. Lo he superado con constancia y amor por mi proyecto».

Un referente de la gastronomía argentina

A lo largo de su trayectoria, Alina ha demostrado que la cocina puede ser un reflejo de identidad y resistencia. Su compromiso con la gastronomía sustentable y con los productores locales ha marcado una diferencia en su comunidad y en la escena culinaria del país.

¿Qué consejo le darías a quienes quieren dedicarse profesionalmente a la cocina?
«Menos redes sociales y más bachas, más cuchillo en mano, más lectura».

El futuro de la gastronomía según Alina Ruiz

¿Cómo ves el futuro de la gastronomía y qué cambios te gustaría ver en el sector?
«Creo que estamos empezando a mirar más hacia adentro, hacia lo que tenemos en el país, y eso es fundamental. Confío en una gastronomía argentina rica y auténtica».

Un legado en la cocina

Alina no solo ha conquistado el corazón de los comensales con sus platos, sino que también deja una huella en la gastronomía argentina. Su historia es un recordatorio de que la pasión, el trabajo constante y la autenticidad pueden transformar un sueño en una realidad.

Además, su compromiso con los productos locales y su respeto por la tradición culinaria la convierten en una referente para futuras generaciones de cocineros. Su camino demuestra que, con perseverancia y amor por lo que se hace, es posible innovar sin perder la esencia. En cada plato, Alina transmite su historia, su tierra y su identidad, convirtiendo su cocina en una verdadera experiencia sensorial y emocional.

Actualmente, se encuentra trabajando en Estancia Lodge Chochoy Mallin, donde está a cargo hasta fines de abril. Luego regresa a su proyecto Anna Restaurante de Campo, un local gastronómico «en el medio del monte», donde se entremezclan la cocina regional, el cuidado ambiental y las delicias gourmet. Se ubica en la Colonia El 44, en un paraje sobre la ruta que lleva al Parque Nacional El Impenetrable.

¡Muchas gracias, Alina, por compartir tu historia y por inspirarnos con tu pasión y dedicación a la cocina.

Bodega Piedra Negra acompaña su producción vitivinícola con buenas prácticas sustentables


El sector del vino no es ajeno a los compromisos ambientales. Así como los consumidores buscan calidad en los productos, también eligen a las empresas comprometidas con la sostenibilidad y mejoras de proceso. Bodega Piedra Negra, gran impulsora de la región de los Chacayes,  hace foco en estos estándares y así como ha obtenido certificaciones de seguridad alimentaria y de sustentabilidad orgánica y productos veganos, trabaja intensamente en acciones específicas de preservación ambiental. Cuidar la biodiversidad de Los Chacayes es uno de los compromisos esenciales a la hora de producir los mejores vinos de este terruño.

La región de Los Chacayes

La IG Los Chacayes es una región vitivinícola ubicada en el centro del Valle de Uco que se encuentra delimitada por un cono aluvial. Diferentes factores como el suelo y la altitud generan estrés en la planta y en consecuencia, las vides que crecen en esta área desarrollan una gran personalidad.

Bodega Piedra Negra ha participado en la creación de la “Indicación Geográfica (I.G.) Los Chacayes, está respaldada por  una asociación civil que cuenta con la participación de más de 20 bodegas. El objetivo primario es poder definir y proteger la región donde, gracias a los factores anteriormente mencionados, se elaboran vinos con características únicas.

Además, recientemente, Los Chacayes ha sido nominada como uno de los mejores pueblos turísticos argentinos en los “Best Tourism Villages 2024” (ONU). Razón que la convierte en un excelente lugar para la práctica del enoturismo, pero que también redobla el compromiso para su cuidado y preservación.


El Cuidado del Chacay

Las bases del trabajo de Bodega Piedra Negra están puestas en proteger la botánica y las hierbas nativas del Valle de Uco, con principal énfasis en el cuidado del Chacay, que es el arbusto que le da nombre a la región. El ChacayOchetophila trinervis es un arbusto frecuente en márgenes de ríos y arroyos en la estepa Patagónica en Chile y Argentina, presente también en la provincia de Mendoza. Se lo puede distinguir por sus hojas grandes, pero sobre todo por sus delicadas flores blancas. Es una planta muy importante para fortalecer el suelo de la zona de la cordillera y sus propiedades ayudan mucho a la producción de las vides.


Las acciones de preservación ambiental de la bodega

Entre las acciones en las que Bodega Piedra Negra viene trabajando para cuidar intensamente el suelo de Los Chacayes se destacan:

– La Agroforestería: avanzando en prácticas que integran viñedos con arbustos y árboles, con grandes beneficios ecológicos e impactos muy positivos en el ecosistema local. Plantar árboles en las parcelas ayuda sin duda a mitigar los efectos del cambio climático

Relevamiento de la flora: en conjunto con la especialista Melanie Roy-Dieutre, ecóloga de la Universidad de Tolosa y trabajando por el IRD en el IRL IFAECIBodega Piedra Negra realiza un trabajo de identificación y reincorporación de especies nativas, desde el 203. Ha observado 188 especies de plantas, iniciando un proyecto iNaturalist y organizado varios talleres abiertos para miembros de la Bodega. Estas especies de plantas, presente en el viñedo y en sus entornos, no sólo son muy positivas para la sostenibilidad del ecosistema, sino que además, ayudan a los procesos de producción de botánicos que son utilizados luego, por ejemplo, en las variedades de sus  vermuts Leonce.

Estudios de la biodiversidad del suelo: La biodiversidad presente en los suelos de los Chacayes, es de gran relevancia para todos los cultivadores de la región. Bodega Piedra Negra los estudia desde un enfoque innovador y natural, a través de la metagenómica, también junto a la especialista Melanie RoyDieutre y el IRL IAFECI. En 2 años de muestreo se observaron 1631 especies de hongos distintos, una fuerte presencia de hongos simbióticos de las raíces, y una dinámica inter-annual importante de esta diversidad. Estos resultados han ayudado a comprender la vida del suelo y poder visualizar, también, el impacto que las prácticas de agricultura tienen sobre ellos.

Cada uno de estos pasos ayudan a Bodega Piedra Negra y todo el IG de los Chacayes a mantener y cuidar la biodiversidad  del suelo en el que nacen sus vides.

No sólo genera prácticas sustentables,  que a largo plazo ayudan a disminuir el cambio climático, sino que además, mejora sus procesos en la producción del vino y proporciona a los consumidores una garantía de productos realizados con buenas prácticas.


Acerca de Piedra Negra

La Familia Lurton es uno de los apellidos más ilustres de Burdeos, íntimamente vinculada a muchos de los mejores vinos del mundo y a la búsqueda de la excelencia. Luego de llegar a Argentina a principios de los años 90, François Lurton decide comprar en 1995, una finca de 200 hectáreas (ha) de tierra virgen a los pies de la Cordillera de los Andes. En esa nueva tierra, planta sus viñedos y construye su bodega, Bodega Piedra Negra, siendo así pionero en esta zona. Unos años más tarde, este terroir único se convertirá en la Indicación Geográfica de Los Chacayes. Gracias a su experiencia alrededor del mundo, François pone en práctica una viticultura orgánica y respetuosa con el medio ambiente, elaborando en este lugar vinos extraordinarios.

Contacto:

Sitio web oficial: www.bodegapiedranegra.com

Teléfono: +54 9 261 454 8556

Dirección: Ruta Provincial 94 km 21 (dirección al Manzano Histórico) I.G. Los Chacayes, Valle de Uco, Mendoza, Argentina.

Redes Sociales:

Facebook: @bgapiedranegra
Instagram: @bodegapiedranegra
Twitter: @BgaPiedraNegra

Los vinos de la Costa de Berisso: Una tradición renacida

Zona de monte, de cercanías del río, unos viñedos que pocas persona conocen, y que se encuentran en la costa de Berisso, a 6 kilómetros de La Plata,
Los humedales le aportan a la uva un carácter distinto. Aquí la variedad insignia es la Isabella o uva chinche, de la que se obtienen vinos con matices nostálgicos, no sólo por lo que provoca al degustarse, también por su historia.

Un Origen Ligado a los Inmigrantes

La historia vitivinícola de Berisso se remonta a finales del siglo XIX, cuando inmigrantes italianos y portugueses trajeron consigo el conocimiento del cultivo de la vid y la pasión por el vino. En esta región, encontraron condiciones propicias para la viticultura y comenzaron a plantar viñas en pequeñas parcelas familiares.

Durante años, el vino de la costa bonaerense fue un producto artesanal y de consumo local. Sin embargo, con el tiempo y el avance de otros sectores productivos, la tradición estuvo a punto de desaparecer. En las últimas décadas, un grupo de productores y cooperativas locales han trabajado arduamente para rescatar y potenciar esta identidad vitivinícola, logrando que estos vinos vuelvan a ser reconocidos.

Un Terroir Singular

El terroir de Berisso es atípico dentro del mapa vitivinícola argentino. A diferencia de las regiones montañosas o de altura, aquí los viñedos crecen en suelos de origen fluvial, con alta presencia de limo y arcilla, lo que contribuye a una buena retención de humedad.

El clima es templado y húmedo, con inviernos suaves y veranos cálidos. La cercanía al Río de la Plata genera una influencia marítima que modera las temperaturas y aporta una frescura particular a los vinos. Además, la brisa costera ayuda a reducir la incidencia de enfermedades fúngicas en los viñedos.

Las Variedades de Uva

En Berisso se cultivan principalmente cepas tradicionales adaptadas a las condiciones locales. Algunas de las más representativas son:

  • Isabella (frambua): una uva tinta de origen americano que da vinos frutados, ligeros y con notas a frambuesa y fresa.
  • Lambrusco: utilizada para elaborar vinos con un toque dulce y burbujeante.
  • Moscatel: conocida por sus aromas intensos y dulzura natural.
  • Tannat y Malbec: variedades que recientemente han comenzado a explorarse en la región, aportando estructura y complejidad a los vinos de la costa.
La Cooperativa del Vino de la Costa de Berisso

En 2003, un grupo de bodegueros locales fundó la Cooperativa del Vino de la Costa de Berisso, con el objetivo de retomar y fortalecer la actividad vitivinícola en la región. Este esfuerzo colectivo ha permitido la recuperación de viñedos históricos, el desarrollo de técnicas de vinificación adaptadas al clima local y la puesta en valor de las variedades autóctonas.

La cooperativa trabaja en conjunto con productores, instituciones académicas y organismos gubernamentales para mejorar la calidad de los vinos y fomentar la identidad vitivinícola de la costa bonaerense. Gracias a su labor, se ha logrado profesionalizar la producción, impulsar el enoturismo en la zona y posicionar estos vinos en el mercado.

El Resurgir de los Vinos de la Costa

Gracias al esfuerzo de los productores locales y al impulso de iniciativas como la Fiesta del Vino de la Costa, los vinos de Berisso han ganado visibilidad en el mercado. La cooperativa local sumado a los emprendimientos familiares han permitido que esta tradición no solo perdure, sino que también se profesionalice y expanda.

Hoy, estos vinos se caracterizan por su frescura, notas salinas y una identidad única que los diferencia del resto de las regiones argentinas. Cada botella cuenta una historia de esfuerzo, pasión y arraigo con la tierra.

Las recorridas se hacen los sábados a las 11 de la mañana. Se inician en el viñedo y luego continúan en la bodega, situada a unos 2 kilómetros. La mejor época para apreciar el viñedo en todo su esplendor es de noviembre hasta abril. 
Para visitas guiadas podés reservar al: 221 15 5249934 o comunicarte través de IG: @vinocostadeberisso o @turismocincosentidos

¿Alguna vez probaste un vino de la costa bonaerense? Te invitamos a sumergirte en la historia de un terroir que, a orillas del Río de la Plata, sigue dando vida a una tradición renacida.

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