Graffigna una bodega pionera en San Juan

20170816_203548Estaba pensando en una entrada para la Bodega Graffigna y justo participé de una cata con sus productos en el bar Trova, en Palermo, con Claudina, mi amiga sommelier.
Esa visita nos dio el puntapié inicial para hablar de una bodega que sentó las bases en la bella provincia de San Juan.

Los orígenes de la bodega
Santiago Graffigna llegó a tierras argentinas porque su tío le había mandando una carta contándole cómo eran las cosas por acá.
Con energías y ansias de conocer un país nuevo Santiago desde su Solesi natal, se aventura a los valles de la provincia de San Juan
Llegó a Buenos Aires con 16 años, en 1876.
Como muchos italianos, la tradición vitivinícola le corría por la sangre, compra tierras y empieza a fundar la bodega. Era un visionario y un gran ampelógrafo (quien sabe sobre la variedad de uvas), trajo varias cepas a la Argentina.
En 1885 llega el ferrocarril, medida que facilita el comercio de las uvas y el progreso.
Se casó con Catalina del Bono y tuvieron 13 hijos.
El hijo de Santiago, Juan, en 1913, regresa de Milán, Italia con el título de enotécnico y comienza a implementar cambios, como por ejemplo  el frío en la vinificación.
La bodega así se tiene avances tecnológicos. Poseen una selectora de uvas que va separando los granos; así se seleccionan granos de buena calidad para ir a fermentación.
En 1923 se funda la bodega de Rinconada, una bodega muy moderna que utilizaba la gravedad.
La bodega contribuyó a la cultura y creó la radio “la Emisora del vino”, con una antena que en su momento fue la más alta de América del Sur.
Los Graffigna fueron innovadores embotellando en San Juan.
El sismo del 15 de enero de 1944 destruyó las Bodegas Colón y las Lomas se desmoronaron.
Un plan de modernización hizo que la bodega se reconstruyera. Se consiguieron nuevas fincas.
En 1970 surge la línea Centenario y en 1980 la familia vende la bodega.

Cata
La cata fue presidida por Ignacio López el enólogo de la bodega.
El primer vino fue un Graffigna Centenario Pinot Grigio 2016 un blanco fresco y bastante floral en nariz típico de esta uva. Nacho nos comentó que esta cepa es una cepa tinta, al contrario de lo que se cree y que el color se obtiene por la maceración, por eso se deja muy poco tiempo en maceración con las pieles.

El otro vino que catamos fue un Graffigna Centenario Pinot Grigio 2017 sin filtrar y sin estabilizar. Estaba con las borras. Fue servido bien frío. Con más acidez y a la vez presenta más borras. El cuerpo es medio. Un vino que al olerlo se parece más al Sauvignon Blanc.

“Hacemos manejo de la canopia – explicó Nacho-. De este modo la uva se protege más del sol. A las uvas sino las protegemos se queman. El aroma de las frutas es más herbal, aroma a pomelo, ruda.
Con este último salimos el próximo mes. Es del Valle de Tulum“.
El tercer vino que probamos fue un tinto Gran Reserva Cabernet Sauvignon 2017 y porqué primero que el Malbec? Dice Nacho: “Me gusta dar que hablar con los vinos”. Efectivamente el color es medio, es un Cabernet ligero contrario a lo que se espera.y con muy buena acidez, en nariz el vino presenta notas de pimiento.

“Los valles en San Juan son Tulum (Ullum, Zonda), luego Pedernal y Calingasta.
Soy fanático de la altura. El clima oeste de la cordillera es de desértico a semi desértico. Me gustan los vinos que ponen incómoda a la gente.
La bodega se encuentra a una hora y media de San Juan. Pedernal posee 22° de diferencia de amplitud térmica. La uva realiza la génesis de noche. En la noche desarrolla su aroma.
El ph es la fuerza, la acidez en un vino. A ph bajo, hay alta acidez.

La altura permite los vinos frescos. Al engrosar la piel los taninos tienen color. La altura da elegancia. El vino se va abriendo en capas”- dice López con un estilo informal y a la vez muy didáctico.
El cuarto vino fue el Gran Reserva Malbec 2014. De Calingasta a 1600 m.
“Tenemos finca en Valle de Uco, en Altamira y Calingasta. Para llegar allá hay que tener el día completo, ya que lleva tres horas de viaje.
El vino se presenta por capas, me refiero que se va expresando de a poco. Cuando más alto nos vamos la uva tarda más en madurar.
El siguiente vino fue Graffigna Malbec Pedernal 2017. No está a la venta. Tanto este vino como el que continúa están fermentados en levaduras. Con humor Nacho cuenta que las levaduras son las que trabajan para convertir el alcohol en vino. Levaduras que utilizan son indígenas, es decir aquellas que están en la uva amarradas por una capa fina, cerosa que se denomina pruina.
Estos son ensayos de fermentación y luego pasan a barrica”.

El otro vino que comparamos fue el de Graffigna Malbec Calingasta 2017. Tiene algo de aguja. El vino de Pedernal es más intenso.Valles San JuanEl vino de Calingasta en nariz presenta menta , en boca se percibe algo de. aguja (gas carbónico).
Pedernal intensifica el color, los vinos tienen una acidez natural.”
El último vino fue un Graffigna Santiago 2014, un vino de corte., tope de gama  100 % del Pedernal, donde se hacen los mejores vinos de San Juan. Posee 40% Malbec, 30 % Cabernet Sauvignon y 30% Syrah.
Así concluyó un encuentro con un enólogo cool y gracioso que le fascina hacer vinos en una provincia que además de muy buenos vinos, tiene hermosos paisajes listos a ser descubiertos.

Los vinos argentinos dan y mucho que hablar , donde vayas, encontrarás exponentes maravillosos.

¡Qué siempre puedas dar con personas que te ayuden a seguir creciendo!

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