Fácil y sabrosísima tarta de frutilla

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Una receta super sencilla que vas a sorprender y a dejar con la boca abierta a todos. Es del libro «Cualquiera puede cocinar» de Jimena Monteverde.
En general de postre consumimos fruta de estación, para variar o con motivo de celebrar nos gusta cocinar esta riquísima tarta. Hacela es muy fácil.

Ingredientes
Para la masa
– 100 grs. de manteca
– 1/4 de taza de azúcar
– 1 cucharita de polvo para hornear
– 1 huevo
– 200 grs. de harina
– Ralladura de limón o naranja

Relleno
– 225 cc de crema de leche
– 3 cucharadas de azúcar
– 1/2 kilo de frutillas
– 1 sobre de gelatina de frutilla
– 1 taza de agua caliente (para disolver la gelatina)
– 2 cubeteras de hielo (para acelerar el proceso)

Procedimiento
1- Disponé en un bol la harina, el polvo para hornear y el azúcar. En el centro colocá la manteca blanda, el huevo y la ralladura de naranja o limón.
2- Estirá la masa del tamaño de la tartera, sobre una mesada enharinada, dejá aproximadamente 2 centímetros más para los bordes.
3- Forrá un recipiente enmantecado y cociná en horno mediano hasta que esté dorada, ¡ojo un poco, no un dorado caribeño!
4- Aparte batí la crema con el azúcar a punto chantilly, lavá y cortá las frutillas al medio y reservalas.
5- Luego cubrí la tarta con una capa fina de mermelada de frutillas o frutos rojos. Volcá encima la crema batida y disponé las frutillas una al lado de la otra, hasta cubrir toda la superficie.
6-Si querés darle una mejor terminación, cubrí con gelatina.
7-Así te queda perfecta y más armada. En un bol colocá todo el sobre de gelatina, añadí la taza de agua hirviendo y revolvé hasta que todos los cristales de gelatina se hayan disuelto.
8-A continuación agregá los cubos de hielo y revolvé despacio, vas a ver cómo la gelatina toma consistencia.
9- En este momento con una cuchara, sacá el hielo que no se hayan derretido y volcá lentamente sobre la tarta.
10- Cuando hayas terminado, llevá enseguida a la heladera.

Nota: tené en cuenta que la gelatina pasa de una consistencia líquida a una sólida, muy rápido. Antes de solidificarse pasa de una consistencia intermedia que se parece a una mermelada, ese es el momento justo que tenés  que volcarla sobre las frutillas. Si nos seguís en ésto, vas a tener éxito garantizado.

¡¡Después contanos, les va a gustar a todos y no van a dejar nada!!

«Una comida sin postre es como una fiesta sin torta.»
                                                                                       Julia Child

 

Galletitas de coco

20161202_124714Ingredientes
– 125 g de manteca
– 150 de azúcar rubia
– 1 huevo
– Ralladura de 1 naranja o de 1 limón
-150 grs. de harina
-135 grs. de avena
-50 grs. de coco rallado
– 1 clara de huevo

Procedimiento
1- Colocá la manteca a temperatura ambiente con el azúcar en un bol. Batí con batidora eléctrica hasta que obtengas una consistencia cremosa.
2- Agregá el huevo y la ralladura de naranja o limón a la preparación anterior, continuá batiendo.
3-Incorporá la harina, la avena y por último el coco rallado,  mezclá bien para formar una masa homojenea.
4-Tomá pequeñas porciones con las manos y hacé bolitas  y luego aplanalas. Si es necesario utilizá un poco de harina para que no se te peguen en las manos.
5-Poné las galletitas en una placa enmatecada.
6- Cociná en el horno a temperatura moderada por 15 minutos aproximadamente.
7- Sacalas dejalas enfriar y a disfrutar.
Son riquísimas.

Cuando la vida te presente razones para llorar, demuéstrale que tienes mil y una razones para reír.
                                                                                                      Anónimo

Torta galesa, tradición de mi familia y tradición del pueblo galés

20161225_131205La torta galesa, negra mi familia tiene una tradición exquisita, de cariño y dedicación. Yo era chica y mi mamá días antes de las fiestas comenzaba a prepararla. Le dedicaba su buen tiempo y no faltaba nunca para Navidad, ni para el Año Nuevo.
Como suele ocurrir, cuando se es niño, yo prestaba poca atención. Me gustaba cocinar galletitas o budines, sin embargo la «torta negra» era algo más complejo. No entendía el porqué mi mamá se instalaba en la cocina y empezaba con una suerte de ritual a unir los ingredientes. Sí me daba cuenta que preparaba en grandes cantidades y la mayoría de las veces ponía la mezcla en moldes pequeños y las regalaba.
Es una preparación que requiere casi una hora de horno…Tarea no muy fácil en los veranos porteños. Aún así, todo se justificaba para el fin.
Las Navidades y los Años Nuevos no eran lo mismo sino estaba la torta negra. Siempre es motivo de celebración.
Tanta es la alegría de comerla, que se creó una sana competencia entre primos, principalmente mi prima Laura y mi hermano Pablo a ver quien se lleva el pedazo más grande que haya quedado.
Es una torta muy conocida en nuestro sur, en la Patagonia, sobre todo en las localidades galesas de Gaiman, Trelew y Puerto Madryn. En este último lugar es donde vivieron mis tías Lita, la mayor (ya no está entre nosotros), Mary y Susana con su madre Ethus y su papá José, quien luego con los años de haber enviudado, se casó con mi abuela Mela…Mi hermano y yo le decíamos el «abuelo Pepe». Una historia larga, ellos se amaron mucho y así se unieron dos familias; las primas lejanas pasaron a ser cercanas. Por eso de chica y adolescente oía escuchar historias de la Patagonia, de los vientos, de las tierras desoladas, de la meseta patagónica y de la torta negra, receta que trajo mi tía Ancita.
Mi mamá está muy bien, aunque este año no pudo hacerla. De repente, se me vino encima el legado, la responsabilidad, ¡no podía privar a la familia de la torta negra! No podía faltar ese instante en que algunos rostros sonreían aún más al probar este manjar.

Una tarde le pedí la receta. Y si bien mi mamá tuvo un problema neurológico, los ingredientes y el procedimiento salieron de su cabeza y se trasladaron a sus labios naturalmente. La anoté y hoy, a modo de despedir este 2016 y darle la BIENVENIDA al 2017, queremos compartirla con vos, querido lector.
Es una torta que no lleva huevos (hay otras recetas que sí, cada familia tiene la suya) y dura mucho tiempo.
Espero la hagas, para mi prepararla fue una de las experiencias más lindas. Los aromas a la fruta macerada me transportaron a la cocina de la casa de mis padres y enseguida recreé cada Navidad, cada Año Nuevo lleno de amor, de alegría y anécdotas.
Ahora la como con mucho más gusto, me gustan las pasas de uvas y la fruta abrillantada, ja,ja.
Ahí va la receta.

Ingredientes
– Azúcar negra 1 taza y media (mi mamá le ponía dos)
– Manteca 200 g
– Miel 2 cucharadas
– Cacao en polvo, una cucharada
– Agua 2 tazas
– Moscato 1 taza
– Chocolate rallado una tableta
– Nueces 2 tazas
– Pasas de uva 2 tazas
– Fruta abrillantada (la que no le gusta a ninguún chico) cortada en cuadrados
pequeños, 2 tazas.
– Esencia de vainilla 1 cucharita o un poco más (a piacere)
– Canela 1 cucharita
– Ralladura de cáscara de naranja o limón una cucharada
– Harina 2 tazas y media o tres
– Bicarbonato de sodio 1 cucharita

Procedimiento
1- El día anterior ponés las nueces, pasas de uva y la fruta abrillantada a macerar (sumergilos en líquido) en el moscato y con el agua unas 24 hs.
2- Al día siguiente en un bol grande (es bastante cantidad) colocás los demás productos: la manteca pomada, el azúcar negra, la esencia de vainilla, la ralladura de la cáscara de limón o naranja, el chocolate rallado y mezclá hasta que todo se integre.
3- Incorporá la maceración de las nueces, pasas y la fruta a la mezcla anterior.
4- Agregá muy de a poco y tamizada las tazas de harina y la cucharita de bicarbonato de sodio.
5- Enmantecá y enhariná un molde desmontable de 25 cm de diámetro.
6- Precalentá el horno y cocinala por 1 hora aproximadamente
7- Para saber si está lista poné un palito de brochette o un cuchillo, si sale seco, ya está.
8- Dejala enfriar, es una torta densa. No intentes desmoldarla hasta que esté fría, se te puede romper.
9- Desmoldá y a festejar!!

La torta negra, es la tradición de mi familia, ojalá yo la pueda pasar a alguien, quizá a algún sobrino o, a alguno de los hijos de Agustín.
La torta galesa es tradición del pueblo galés. Podés convertirla en tu tradición. ¡Qué la disfrutes!

¡Feliz Nochevieja y Feliz AÑO NUEVO!
¡Gracias por todo este año juntos! ¡Nos colma de alegría que nos visites!

Budín de jengibre, diferente, fresco y riquísimo

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Hoy te proponemos un budín con un ingrediente no tan habitual. El jengibre una raíz fresca que posee varias propiedades, entre ellas cuenta con un efecto sedante.
También mejora el flujo sanguíneo, con lo cual previene enfermedades cardiovasculares, evita calambres, es un buen descongestivo, activa los jugos digestivos, y es depurativo.
Es un ingrediente fresco y versátil -ya vas a ver cuando pruebes este budín-se lo emplea mucho en la comida oriental. Los romanos la importaron de China y fue una de las primeras especias en llegar a Europa. Su lugar de origen es Asia y se lo cultiva en India, China y Japón.
Acá te pasamos la receta que es super fácil. ¡Que lo disfrutes!


Ingredientes


– 200 grs. de manteca pomada
– 200 grs. de azúcar
– 3 huevos
– jengibre rallado, 3 cucharadas soperas
– harina leudante 2 tazas

Preparación


1- Batí la manteca y agregale el azúcar hasta que la preparación quede cremosa.
2-Agregá los tres huevos de a uno por vez y, seguí batiendo.
3-Incorporá las tres cucharadas soperas de ralladura de jengibre.
4-Agregá también de a una por vez las tazas de harina leudante tamizadas.
5- Una vez unidos los ingredientes, volcá en una budinera y llevá a horno a fuego medio por aproximadamente 30 minutos.
6-Cuando esté listo, si querés podés decorar con glacé (200 grs. de azúcar impalpable y un chorrito de limón).
7-Cómo solemos decir: disfrutá de cocinar para los tuyos y para vos.

No existe nada en el mundo tan irresistiblemente contagioso como la risa y el buen humor.
                                                                                                                   Charles Dickens

¡Que tu tarde sea risueña y encantadora!
¡Muchas gracias por tu compañía y tus «me gusta»! ¡Nos fascina que seas nuestro lector apasionado!

Ensalada de rúcula, trucha ahumada, parmesano y tomates cherries

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Aunque tendemos a asociar las ensaladas con el calor estival, hoy son protagonistas los 365 días del año. La búsqueda de frescura y bienestar no se detiene con las estaciones. Las ensaladas permiten jugar con texturas crujientes, elementos proteicos y sabrosos, y variar la propuesta según la temporada. En verano destacan los tomates cherry, pepinos y cítricos, mientras que en otoño e invierno se suman hojas más amargas, granadas, zapallo asado o quinoa tibia. Así, una ensalada puede ser ligera o contundente, fresca o cálida, siempre nutritiva y adaptable a cada ocasión.

La Patagonia: Tierra de sabores intensos

La Patagonia es un territorio vasto y lleno de productos que cuentan historias únicas. La trucha patagónica, fruto de aguas frías y puras, tiene una carne delicada que se eleva con el ahumado, transformándose en protagonista del plato. Quesos artesanales, hierbas y vegetales de estación completan un perfil de producto que habla de territorio y refuerza el concepto de cocina con sentido de lugar.
Servir una ensalada con trucha ahumada patagónica no es solo ofrecer un plato: es transmitir un paisaje, un clima y una cultura culinaria.


Ingredientes


– 250 grs. tomates cherries
– 2 paquetes de rúcula, utilizala enseguida, sino se oxida
– 200 grs. de trucha ahumada, cortada en tiras
– aceite de oliva c/n
– sal
– queso parmesano en fetas finas


Preparación


1- Lavá bien las hojas de rúcula, escurrílas lo más que puedas y reservalas.
2-En un bol condimentá los tomates cherry  y mezclalos con las fetas de trucha ahumada.
3- Disponé la rúcula en los platos que vas a servir, a modo de «colchón».
4-Poné esta mezcla sobre la rúcula
5-Decorá con las tiras de queso parmesano.
6- Serví y disfrutá de esta deliciosa y sana ensalada.

Podés maridar con un vino blanco como ser un Albariño, Sauvignon Blanc, Viognier, Chardonnay, un Semillón o también un rosado de Malbec. Recordá que el vino debes ser fresco y ligero para que sea un buen acuerdo con la ensalada.

Nota: si deseás que el plato tenga otro toque, usá tomates de diferentes colores, cherries rojos, amarillos y morados.


Sugerencias de maridajes

Gran Reserva Albariño de la Bodega Garçon
Este Albariño se presenta con un color
amarillo pálido con reflejos verdosos.
En nariz es frutal y fresco, con notas de
durazno, manzana verde y un delicado
toque floral. En boca es ligero y
refrescante, con buena acidez
que resalta los matices cítricos y
la mineralidad típica de la variedad.
Su final es limpio y vibrante, convirtiéndolo
en un acompañante ideal para ensaladas
frescas, pescados, mariscos o tapas ligeras.


Piedra Negra Reserva Pinot Gris de la
Bodega Piedra Negra.
Este Pinot Gris muestra un color dorado
pálido y brillante. Su aroma combina
notas frutales de pera, manzana
y un toque de flores blancas. En boca
se percibe un cuerpo medio, con un final
delicadamente especiado y frutal.
La acidez está perfectamente equilibrada,
lo que lo hace ideal para ensaladas que
lleven frutas, pollo a la plancha, pescados
con salsas ligeras o quesos suaves.




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