Día de la mujer: Julia Halupczock

Foto: Vinos y Negocios

Julia es mendocina y estudió en la Facultad de Ciencias Agrarias. Su pasión le nació en la casa de campo de su familia. Podía estar horas arriba de los árboles disfrutando la naturaleza, observando qué le transmitía, por eso estudió agronomía.

Hizo una pasantía en el 2004 para lo cual entró a trabajar en el laboratorio de la Bodega Altavista y le gustó tanto que pidió trabajar toda la temporada gratis. Altavista representó la búsqueda de su sueño, hacer vino, definir cortes y por supuesto trabajar en bodegas.
Sus ganas de explorar la llevaron a Sonoma a California dónde siguió aprendiendo el arte de hacer vino en la cosecha de la Bodega Ferrari Carano.

En el 2008 comenzó como segunda enóloga en O’ Fournier y lo hizo hasta el 2012.

Luego la vida la llevó a ser la enóloga de Finca Sophenia en dónde varios de sus vinos alcanzaron grandes puntajes.

Actualmente es Gerente General y Chief Winemaker de la Bodega Casir Dos Santos. Está bodega fue fundada en 1862, bajo el nombre de Viña Maipú, es una de las más antiguas en funcionamiento de Mendoza.

De algún modo Julia representa a muchas mujeres que se la juegan día a día por hacer lo que les gusta. Rompiendo estructuras y códigos establecidos, haciendo lo que le fascina.

El año pasado Julia fue elegida enóloga destacada internacionalmente como uno de los diez talentos enológicos de Sudamérica. Reconocimiento que tuvo que ver con los 10 enólogos «Talentos de Sudamérica» que Tim Atkin escogió para la revista Decanter.

Instagram juliahylux  Twitter @juliahilux 

Esperamos te haya gustado la entrada. Queremos desearte un espectacular Día de la Mujer en dónde célebres tus logros personales y profesionales rodeada de las personas que más querés.

Matías Riccitelli, un talento joven y apasionado que da alas a la vitivinicultura argentina

Foto: Riccitelli Wines

A este joven enólogo la pasión por el vino se le impregnó en Cafayate, provincia de Salta. así cómo las levaduras nativas se pegan a la uva. Nació en esa localidad y desde muy pequeño pasaba sus veranos ahí jugando con los hijos de la familia Etchart.
Su papá – Jorge Ricitelli (primer latinoamericano en ser elegido «Winemaker of theYear 2012» por la prestigiosa revista estadounidense «Wine Enthusiast») ha sido su mentor, le transmitió el amor por las viñas y cada detalle en la elaboración de los vinos.

A los 13 años se fue a vivir a Mendoza cuando su padre Jorge fue convocado para trabajar en Bodega Norton. Allí hacía pasantías en el verano y aprendió de todo referido a la viña.
Luego de varios años de mucho trabajo – llegó a hacer cinco vendimias alrededor del mundo y trabajó en grandes bodegas- este gran enólogo hoy tiene su lugar en el mundo del vino.

Su año de despegue fue el 2009 en el cual creó Riccitelli Wines. Un proyecto en Luján de Cuyo en donde elaboró Hey Malbec, un vino con una etiqueta de avanzada, con diseño vintage y de espíritu joven. Un vino tinto jugoso con aromas de fruta roja, notas florales y toques de pimienta negra. Ligero en boca y grato de beber, suaves taninos, una acidez marcada, un final dulce y amable.

Sus vinos son muy aromáticos, frescos y a la vez complejos. Son de gran personalidad, atractivos en nariz y en boca y uno de los objetivos que Matías quiere transmitir es que hablen del lugar. Tanto él como el equipo adora buscar nuevos y diferentes terruños. Trabajan con mucha dedicación cada terroir y cada parcela para que expresen lo mejor.

Gran observador, apasionado de los viajes Matías junto a su gente elabora 25 vinos, tiene otra bodega en La Carrera donde crea blancos y tintos de Pinot Noir. En la Patagonia es donde crean la línea Old Vines de Semillón, Chenin Blanc, Torrontés en blancos y Bastardo, Merlot y Malbec en cepas tintas. Estos varietales provienen de viñas plantadas a finales de los años 60 y se ubican a la orilla del río Negro.

La Bodega Riccitelli Wines

Se encuentra en Las Compuertas, a 1.100 m.s.n.m. en Luján de Cuyo, posee 20 hectáreas, son tres diferentes viñedos al pie de la cordillera de los Andes ubicados entre 980 y 1120 msnm. Varios de los viñedos fueron plantados a principios del siglo XX. Las uvas se cosechan de forma tradicional tratando de mantener rendimientos bajos.
La cosecha se realiza manualmente en pequeñas bandejas de 20 kilos para que la uva no se dañe. Cuentan con mesas de selección en donde la uva es elegida una a una. Después son enviadas por gravedad a pequeñas piletas de concreto donde se realiza una labor que combina técnicas de elaboración tradicionales y modernas . No trabajan con bombas y siempre con volúmenes pequeños.

Poseen terroirs en Vistalba para el Malbec de alta gama, de suelo franco-arcillo-calcáreo,  viñedos en Perdriel que se encuentran a una altura de 980 msnm, muy cerca de las orillas del Río Mendoza con viñas de 80 años, con suelos limo arenosos y rocosos, en La Consulta con suelos franco-arcilloso sobre un subsuelo de canto rodado de buen drenaje y en La Carrera donde tienen viñedos de Chardonnay, Sauvignon Blanc y Pinot Noir.
Trabajan con pequeños productores del Paraje Altamira – 20 hectáreas más- en donde los vinos absorben una característica de suelo caliza que se sienten en el vino como notas minerales.

Uno de sus últimos proyectos es la línea Kungfu Orange del 2021 que se basa en vinos que no tienen intervención y sin agregado de sulfitos. Un Sauvignon Blanc de la zona de Gualtallary fermentado y crieado en huevos y en ánforas. Es rico en notas herbales y también en frutas blancas maduras y flores. También elabora un Malbec de esta línea.

Sabores del Bistró

Cómo si fuera poco esta bodega innovadora cuenta con un bistró liderado por Juan Ventureyra quien está a cargo de los platos que encantan por los frescos y diferentes. Él y el equipo utilizan productos de la huerta sumado a hierbas y vegetales autóctonos.

  • Podés deleitarte con un menú de 4 tiempos ágil, fresco y de sabores puros donde podés optar por las diferentes propuestas del chef y de los mejores vinos.
  • Otra opción es un menú de 6 tiempos donde Juan presenta sus mejores creaciones maridadas con vinos de alta gama de la bodega.

Los almuerzos incluyen visita a la bodega.
Abierto de Jueves a Domingo a partir de las 12 a 18 hs.

Para visitar la bodega:
reservas@matiasriccitelli.com
WhatsApp: +54 9 261 316 7775


Esperamos te haya gustado esta entrada que habla de un enólogo que supo hacerse espacio, viajero incansable, conquistó nuevos terroirs y continuamente al lado de su gente entiende que para crecer siempre hay que innovar, crear e ir para adelante, sin importar lo que digan.

¡Salud y muchas gracias por tu compañía en este viaje!

Hacer vinos en Argentina y México: la enóloga mendocina que reparte su pasión entre dos países


Por Matías Carretero

Agostina Astegiano, mendocina, madre y apasionada de la vida y de las aventuras. Ama la tierra y todo lo relacionado con ella. Es por esto que según sus propias palabras le encanta hacer vino, puede ver reflejada la nobleza de la tierra en una bebida súper honesta y exquisita.

La joven profesional expresó a Ecovinos: “Wines of Sins, o en español Vinos del Pecado, es para nosotros la línea entre el bien y el mal, lo creativo y lo prosaico, lo innovador y lo tradicional. Siempre jugando al filo… al límite. Siempre encaramos la vida como una aventura y quisimos manifestar eso en este sueño. Hacer vino requiere siempre estar frente a un desafío inesperado. Esto despierta un deseo de superación constante, de expectativas, de ganas de innovar y de probar diferentes teorías. Este es nuestro sueño hecho realidad, una historia de dedicación, amor y locura por crear, innovar, divertirnos y, por supuesto, compartirlo, disfrutarlo y darle el lugar que se merece: el inicio de todos los pecados”.

¿Quién es Agostina Astegiano?

Estudié Licenciatura en Enología en Don Bosco, en donde conocí a mi actual esposo, también Enólogo, Fabricio Hernández. Estuve una Vendimia en Australia y en varias bodegas de Mendoza.

Desde el 2008 que estamos juntos que nos embarcamos en esta aventura de hacer vino y desde entonces, sabemos que un negocio no es, pero disfrutamos de este enorme desafío a diario. Hicimos un proyecto que comenzó con 2.000 botellas y hoy ya hacemos 50.000, llamado Wines of Sins, o Vinos del Pecado. Principalmente hacemos vino tinto y un vino rosado, vendemos la mita a mercado interno y la otra mitad, la exportamos.

Desde el 2015, que Fabricio comenzó a llevar adelante un proyecto en México, no propio, y yo comencé a acompañarla y apoyarlo. En el 2019, el proyecto creció fuertemente y decidimos pasar nuestra vida entre Argentina y México vendimiando en los dos países. Hoy llevamos una bodega en el centro de México, asesoramos 5 proyectos más en la zona.

Desde el 2017, la aventura pasó a ser de tres, ya que se sumó Rafa, nuestro pequeño de hoy 3, quien no se despega ni un segundo de nosotros y comparte todo lo que hacemos. Intentamos mostrarle la pasión por la vida a diario.

¿Cómo es tu actualidad?

Si bien en época de Vendimia estoy al 100% en el la producción, el resto del año estoy más en el área de comunicar lo que hacemos y de que las ventas caminen. Es una responsabilidad enorme, ya que cualquier error nos cuesta un pulmón. Porque literalmente, somos nosotros y no tenemos espalda financiera.

¿Las lluvias han complicado esta temporada?

En cuanto a la parte productiva, ha sido un año de mucha lluvia y no tanta maduración, pero de buena sanidad y buena concentración. Creo que será un gran año para los vinos de gama media alta.

En cuanto a la parte comercial, lo veo muy difícil ya que será un acomodamiento de la gente. Tanto económico como social y hay que ver como repercute eso en las ventas.

¿Nos podrías anticipar algún proyecto que tengas a futuro?

Por ahora mi proyecto es hacer que las dos vidas que tengo en Argentina y México, vayan bien, y poder sortear las piedras de la manera más relajada posible.

Puntualmente estoy muy emocionada por un proyecto que comencé en México, que es una Asociación sin fines de Lucro de Mujeres del rubro Vitivinícola en México, tanto del área técnica, comercial como comunicacional. Se llama Mujeres in Taninos y ya es una comunidad de más de 120 mujeres profesionales, a las cuales buscamos brindarles apoyo profesional y educación ara cada día crecer más y llevar al vino un gran nivel.

Viñedos

Cuentan con viñedos en el Valle de Uco, en las localidades de Chacayes y Vista Flores, Tunuyán y Chilecito. La producción ronda los 70-90 qq/ha. El riego es tanto por manto como por goteo.

Las uvas provenientes de un espaldero ubicado en Vista Flores, Tunuyán, se encuentran a 1200 msnm, con un antigüedad de 12 años con suelos de origen aluvional, profundos, franco-arenosos con concentraciones rocosas. El viñedo situado en Chacayes, Tunuyan se encuentra a 1300 msnm, espaldero con una edad de 15 años. Sus suelos son permeables y de características rocosas, conteniendo muchos minerales debido a erosión volcánica. Y por último, el antiguo viñedo ubicado en Chilecito, San Carlos a 1100 msnm. Un parral de 60 años de antigüedad.

Algunos de los vinos

Pereza (vino tinto genérico), Avarizza Canarí (rosado), Gula (Malbec), Ira (Malbec), Ira (Cabernet Franc), Avarizza Opulento, Invidia (Malbec), entre otros.

Fuente: https://ecocuyo.com/la-desafiante-mision-de-vendimiar-en-argentina-y-mexico-de-una-enologa-mendocinaonante-mision-de-vendimiar-en-dos-paises-argentina-y-mexico/

Viñedo Adrianna, por Laura Catena



A unos 1500 msnm se ubica Adrianna, en Gualtallary, casi la niña mimada de la bodega, donde Nicolás Catena, el padre de Laura, plantó uvas Malbec en su búsqueda por climas fríos para hacer vinos más elegantes. El viñedo estaba, pero llevó años entender lo que los suelos de Adrianna les trataban de decir, entenderlos en profundidad y profesionalmente.

¿Qué significa Adrianna en tu vida? ¿Qué sentís que te dice ese terroir cuando lo ves?

LC: Adrianna significa una combinación entre el deseo y la suerte. Mi padre buscaba un lugar donde elaborar un Grand Cru Argentino. Estaba convencido que lo encontraría en un lugar frío y se animó a plantar en Gualtallary Monasterio, en una zona donde no había viñedos y donde su propio equipo le dijo que no plantara porque la uva no iba a madurar. La inspiración vino de una gran ambición, pero luego vino la suerte. El viñedo se encuentra sobre el cauce de un antiquísimo río seco con suelos calcáreos y vestigios marinos.

¿Por qué este viñedo se convirtió en el centro de estudios permanentes del Catena Institute of Wine?

LC: Adrianna es un viñedo con parcelas (que varían por su tipo de suelo y pendiente) que producen vinos muy diferentes y únicos en el mundo. Seis vinos de Adrianna han recibido 100 puntos de expertos mundiales del vino. Considero una obligación como ciudadana argentina el estudio de estas parcelas. Son parte de nuestro patrimonio nacional y debemos estudiarlas y entenderlas para poder preservarlas.

Si tuvieras que listar lo que han aprendido a partir de los estudios hechos en Adrianna, ¿cuáles dirías que fueron los descubrimientos más notables que ayudaron a mejorar cada vez más los vinos de Catena Zapata en su eterna búsqueda de excelencia?

LC: Aprendimos sobre todo que un viñedo como Adrianna requiere paciencia. Tuvimos que hacer microvinificaciones de parcelas por varias décadas para identificar los factores importantes desde el porcentaje de calcáreo, al tipo de microbios, al drenaje y a la pendiente y exposición solar. Luego tuvimos que entender el momento exacto de cosecha para cada parcela…con unas cientas de microvinificaciones más. Es y sigue siendo un proceso muy largo donde intentamos entender cómo maximizar el equilibrio de cada parcela e inclusive de cada plantita.

¿Y ahora? ¿Cuáles son las investigaciones que están llevando adelante?

LC: Acabamos de publicar en Scientific Reports, una revista de Nature, un estudio que define los terroirs del Malbec Argentino a traves de su “huella molecular”. Este estudio demuestra que el terroir, este concepto tan francés que define el “gout de terroir” o gusto del lugar existe en Mendoza al mismo nivel que en Francia. Este estudio del Catena Institute en conjunto con el CONICET es el estudio con más parcelas y más años (se hizo por tres años) que se haya publicado en el mundo. Gran orgullo nuestro que sea un estudio argentino.

En el mes de marzo celebramos mundialmente a la mujer, y, por supuesto, en el mundo del vino tu nombre siempre suena. ¿Cómo vivenciás vos desde tu trabajo el ser reconocida por la intensa labor que te llevó a mostrar el Malbec argentino al resto del mundo? ¿Cómo te sentís por ser considerada de esta manera?

LC: Hemos logrado mucho mucho con el Malbec argentino. Mendoza es un lugar único donde producir vinos únicos y añejables. Pero todavía no tenemos fuera de Sudamérica el prestigio de los grandes vinos franceses (aunque en muchos casos tenemos puntajes más altos de los grandes periodistas). No voy a parar hasta que cada restaurante Michelin y cada cava de coleccionista de vinos en el mundo tenga un sector de vinos argentinos.

Y ese reconocimiento como una referente femenina de nuestro vino: ¿cómo lo llevás como hija y como mamá?

LC: No soy muy tranquila y me gustaría serlo. Mis hijos me adoran, tal vez porque soy la típica mamá argentina que hace cualquier cosa por ellos. Mi marido se queja bastante y con razón! Pero no le tengan mucha pena porque se la pasa jugando al golf con mi total aprobación.

¿Qué recuerdos tenés de chica junto a tu padre y abuelo en la bodega y viñedos? ¿Sentís lo mismo que sentías en tu infancia hoy cuando recorrés los viñedos? ¿Tenés las mismas sensaciones?

LC: Cuando era chica me interesaban más los perros que los viñedos. Mi abuelo criaba collies y yo estaba encargada de cuidarlos. Recuerdo haber visto nacer cachorritos y es tal vez por eso que luego estudié medicina. El viñedo y la bodega eran mi casa – y creo que por eso fue facil volver. Muchas veces pienso en mi nonno Domingo Vicente que llamaban Don Domingo cuando recorro los viñedos de la familia.

¿Dónde querés que estén los vinos de la bodega en unos años? ¿Y el vino argentino?

LC: Los vinos de Catena Zapata en las cavas de todos los coleccionistas del mundo.

El vino argentino, en su propio sector, no mezclado con el vino Chileno. No porque no admire al vino chileno, pero si Francia e Italia tienen su propio sector en las vinotecas del mundo, el vino argentino también se lo merece por su calidad y diversidad. 

Fuente: http://www.aasommeliers.com.ar/novedades/n/419/Vi%C3%B1edo-Adrianna-por-Laura-Catena

Premium Tasting, los cuatro fantásticos: los hermanos Michelini y sus vinos eternos

La Premium Tasting es uno de esos eventos que más de una vez en tu vida tenés que disfrutar.
Siempre, he querido estar presente en estos encuentros, era mi sueño de Sommelier.
Desde el 2020, en septiembre y en este contexto tan particular Nicolás Alemán con el servicio del Sommelier Rodrigo Kohn han presentado el formato digital en el año de las #10Cosechas. De este modo, cada persona que se anota con anticipación recibe muestras de seis vinos en su casa.


Una maravillosa Premium Tasting que nos dejó emocionados y de la cual participábamos por primera vez y tuvo como protagonistas a los hermanos Michelini.

Llegó el evento tan esperado para nosotros, Nico Alemán dio inicio a la primera Premium Tasting del 2021 y empezó hablando Gerardo Michelini quien creó su proyecto que se llama Michelini I Muffato. Gerardo tiene una hija en España por eso la I en el nombre, comparte este emprendimiento con Andrea Muffato, su mujer y su hijo Manuel que también está involucrado en las labores vitivinícolas.
Poseen tres proyectos Gualtallary en Argentina, Bierzo, en España y Garzón en Uruguay.
Él y Andrea decidieron dejar Gen del Alma e ir por su idea propia.
Gerardo comentó que el primer vino es de la FInca La Cautiva, que se halla a 1.700 metros m.s.n.m. , que lleva ese nombre porque se dice que en ese paraje estuvo una blanca cautiva. «Con Andrea hacemos vino donde viviríamos», expresó.
«Es la parte más alta de Gualtallary, en donde hay gran amplitud térmica y los suelos son muy calcáreos».

Un excelente Malbec, que nos sorprendió por lo aromático, herbal, notas a lavanda y tomillo, en boca se mostró con cuerpo medio, elegante. Con 12 meses en barricas de roble francés de entre 4 y 6 usos. Final medio a largo.

El segundo en hablar fue Gabriel Michelini quien habló de SuperUco el proyecto que unió a todos los hermanos. Que se encuentra en el centro del Valle de Uco, cruzando la cordillera, ahí bien cerca de Chile.

«Es un emprendimiento de dos hectáreas completamente biodinámico. como en la naturaleza -recalcó Gabriel – no existen vértices ni líneas rectas, sino que todo tiende a formar círculos, ahí se decidió crear un diseño de forma circular; desde la plantación de los viñedos y la huerta orgánica familiar, hasta los corrales de los animales. incluso la bodega es un octógono. justo en el medio de la finca, en el círculo principal, que está unido a otros tres por senderos, al igual que nuestras vidas. Cuando nació SuperUco, nació la unión de los hermanos» dijo Gabriel. «Daniel Sanmartino nos reunió. Somos autosustentables, hacemos compost de guano de caballo, tenemos huerta, huevos de hormigón y barricas. Sumado a que contamos con un restaurante» agregó-.



Luego continuó hablando Juan Pablo Michelini, Juanpi que contó que el se hace cargo de Zorzal, junto a AltarUco.
«Zorzal es la piedra fundacional, fue la bodega que unió a enólogos y a un administrativo. La idea de hacer vinos libres, en un momento que era una locura hacer vinos con levaduras indígenas o autóctonas 1.300 metros o a 1.450 metros sobre el nivel del mar» -comentó Juanpi.
«Iniciamos con un grupo de trabajo Noelia y Rafa, utilizamos barrica sin invadir a los vinos y que aporta textura. Vinos que son eternos. Muchas veces ha quedado el mito que los Michelini no usamos madera. Cuando se hizo el desmonte nos asustamos porque no sabíamos lo que era el calcáreo, todo blanco, fue paso a paso, trabajar con menos levaduras.»

El segundo vino que catamos fue SuperUco Calcáreo Coluvio de Alamira Cabernet Franc 2019. Un Cabenet Franc, de Finca Beth, Altamira. De un color rojo profundo. En nariz con una mezcla de violetas y hierbas silvestres, con un perfil suave y elegante, textura redonda, como las piedras que se ven en el lugar. Tiene buen volumen es fresco y con tensión. Con dos años de paso por barrica de roble francés. Final medio a largo.



El tercer vino tinto que saboreamos fue el Zorzal Porfiado Once añadas del 2009 al 2019. Gerardo comentó que «la primera añada para los hermanos tiene un valor fuerte porque representa la primera. Este vino tiene un gran balance, En boca nos hace vibrar y nos emociona. Refleja la etapa que estamos viviendo. Evolucionada.

La noche estaba espectacular, una presentación dinámica, super instructiva y con la conducción exquisita de Nico pasamos a degustar los vinos blancos, Agus y yo estábamos felices.

El primero de los blancos fue el Michelini I Mufatto Balsa de Piedra Semillón 2019. Qué aroma este vino, nos fascinó. Elaborado con uvas de un viñedo de El Peral de la finca Manoni, un viñedo histórico de más de 100 años, muy especial, en Tupungato. Semillón fermentado en hormigón y criado en barricas de 500 litros durante 6 meses, un vino fresco y complejo a la vez.

El segundo blanco fue el AltarUco Edad Media Blanco 2019. Aunque es un vino joven tiene alta capacidad de guarda. «Con este vino empezamos a experimentar la quietud, esperamos y se formó un velo. Y me acordé lo que me dijo David Bonomi que no tenía que abrir la barrica. Y fue así como después de un año se formó el velo, es un vino con crianza biológica», concluyó Juanpi. Y nosotros no podíamos de la emoción.

Queríamos que este fabuloso encuentro durara, siguiera, esta fiesta de viticultores, de la vida y los vinos.

Cómo todo momento impecable, llegó el broche de oro. Un vino blanco que para mi representa mis comienzos en el estudio de Sommelier y me remontó a CAVE y viajo nuevamente a Mendoza a Gualta y recuerdo que en la visita (año 2014) Matías Michelini nos llevó a ver una calicata. Regreso acá a casa a Buenos Aires y junto a Agus – al amor de mi vida- probamos el Montesco Agua de Roca Sauvignon Blanc 2020. Y claro que Mati nos habló de Passionate Wines y de los huevos de hormigón, y de toda su familia a Cecilia que siempre está a su lado, a Paula, su hija que entre todos están comprometidos con las tareas en el viñedo.
Mencionó que también elabora vinos en Jujuy y en la provincia del Chubut, en Bahía Bustamante.

Qué rico vino, una nariz intensa, un vino muy aromático, solo sentir sus aromas, huele frescura, notas a hierba buena, ruda, frutas cítricas como pomelo. En boca esa frescura nos hace viajar nuevamente a la montaña, a la roca. Y con final persistente. ¡¡Espectacular!!

Mati narra su anécdota que lo marcó y lo incentivó. Hace años, él trabajaba en Luigi Bosca y recibieron un grupo de periodistas ingleses. Él era el encargado de servir los vinos y al instante en que iba a servir un Sauvignon Blanc, uno de los periodistas, le dijo: que no le sirviera porque Argentina no hacía buenos Sauvignon Blancs. Lejos de quedarse con esa limitación, Matías comenzó a buscar y obsesionarse con hacer el mejor ejemplar de esta variedad y lo logró. Un excelente Sauvignon que te hace viajar a la montaña, a Gualta, una y otra vez, al calcáreo, a la búsqueda de la mejor versión y expresión de la naturaleza.

Foto: @PremiumTasting (Twitter)

Con esta foto concluía uno de los acontecimientos más importantes en la actividad vitivinícola argenta, Evento que ha sabido posicionar a los grandes vinos, productores, viticultores y enólogos de nuestra Argentina.

Muchas gracias a Nico Alemán y a los Michelini. Y por supuesto a los Argentina Wine Bloggers por confiar en Vinos y Pasiones.
Fuimos felices por unas horas y nos embriagamos de pasión, alegría, familia, amor por la naturaleza, los viñedos y la Vida.

Muchas gracias a vos por leernos y visitarnos.

¡Feliz Vida y excelentes vinos!