10 poderosos consejos al cocinar con vino

 


Fiona Beckett es una renombrada periodista del periódico inglés The Guardian y excelente crítica gastronómica de la revista Decanter.
Escribe además en Matching Food & Wine, una guía con interesantísima información sobre regiones vitivinícolas, vinos, otras bebidas, maridajes y entrevistas realmente exquisitas. Sino lees inglés, no importa date igual una vuelta por su página que bien vale el esfuerzo, algo siempre se entiende y además practicás el idioma.
En esta entrada, te compartimos una guía de 10 consejos que ella ha escrito a la hora de cocinar con la bebida de Baco o de Dioniso, el dios que más quieras.


1-El vino que vas a utilizar para cocinar debe ser «tomable»

Con ésto, Fiona se refiere a que tiene que ser de buena calidad. Por sobre todo el vino tiene que ser fresco, no que esté guardado hace semanas, entre 4 y 5 dìas está bien, más a nuestro entender no.
Recordá el vino es un alimento y como tal pierde propiedades. Obviamente no «corked», es decir no con aroma a «corcho» o lo que es conocido como TCA, tricloroanisol, un defecto que lo trae el corcho o que puede venir de la bodega. Defecto que sucede en el 5 % de los vinos.


2- No utilices el vino que usualmente consumas

Nosotros decimos, si vos querés claro que sí, a lo que se refiere Beckett es que puede ser un vino que quizá no sea el que estés acostumabrado a beber. Ella consume Grenache (Garnacha) o Zinfandel. En el mercado argentino encontramos vinos con Garnacha, otra cepa puede ser Bonarda o nuestro famoso y bien querido Malbec. No aconsejamos Cabernet Sauvignon porque es una cepa tánica y podría hacer que la preparación resulte fuerte.


3- No emplees vinos que sean los más económicos o que pertenezcan a etiquetas de baja calidad.

Un término medio va a estar bien, varias veces en la vida hay que tratar de optar por la opción más equilibrada, vos lo sabés mejor que nosotros, querido lector.

4- No emplees el vino más caro

Fiona lo ve «razonable» si vas a cocinar con muy poco vino, de este modo y para no abrir otra botella, cómo dirían los españoles: «venga».


5- Si cocinás un guiso o estofado

Podés echar mano a uno que no sea caro, sin embargo si es para deglasar (procedimiento por el cual se agrega líquido a una preparación, olla o sartén para levantar y recuperar todos los sabores que quedaron sellados) inclusive para no abrir otra botella, puede ser el mismo que vas a beber.


6- Los vinos que mejor se adaptan

Los que no tienen paso por madera, como el Pinot Grigio y los no tan tánicos como el Merlot. Vinos como el Gewürztraminer el Riesling son menos flexibles, aunque pueden resultar deliciosos si querés agregarle a una salsa cremosa. Beckett dice: «sentite libre para experimentar», estamos de acuerdo, we agreed. En blancos, nosotros utilizamos Torrontés o Chardonnay para «levantar» unos mejillones o langostinos (se van a poner contentos)…Agua a la boca.


7- Los vinos fortificados

El Marsala, el Madeira, el Sherry, el OportoSon geniales para cocinar. Una pequeña cantidad añade fuerza a la preparación, complejidad y una dulzura agradable.


8- Reducir vino en una cocción a fuego lento

Según el tipo de vino, se acentuarán la frescura de su acidez, la firmeza de los taninos o el toque de dulzura natural. Es una técnica muy útil cuando se busca sumar complejidad y profundidad a una salsa o guiso.


9- Una carne marinada con vino va a hacerla más tierna

Aunque  va a cambiar el sabor y darle unas notas a «carne de caza» si permanece más de dos horas. Fiona sugiere que descartes la marinada, excepto la vayas a usar al cocinar, off course.


10- En recetas que se caracterizan por llevar una buena cantidad de vino

Vas a necesitar otros ingredientes como por ejemplo: fondos de cocción, caldos, pasta de tomate concentrada o cremas para balancear. Un fondo de cocción de pollo hecho en casa o de vegetales es lo más, un boom.
Una espectacular idea es colocar en el freezer lo que te quedó de vino en una cubetera, luego ponelos en una bolsa para tenerlos listros y agregarlos a un preparación, una idea super!


Tip: Un buen ejemplo de cómo usar vino en la cocina es un risotto con Torrontés argentino. Este vino blanco, único en el mundo, se caracteriza por sus notas florales (jazmín, azahar) y cítricas que aportan frescura y un perfume inconfundible. Al incorporarlo en la cocción del arroz, el Torrontés potencia la cremosidad natural del risotto, realza los sabores de los vegetales o mariscos, y deja una textura sedosa en boca.

La clave está en agregar el vino al comienzo de la cocción, después de nacarar el arroz con un poco de manteca o aceite de oliva. Se deja reducir para que el alcohol se evapore, quedando solo los aromas y sabores que se integrarán con el caldo. El resultado es un plato elegante, con equilibrio entre la untuosidad del arroz y la frescura del vino.

Nosotros cocinamos con vino. Somos más de incorporar poca cantidad. Nos encanta hacerlo en la salsa fileto, la salsa bolognesa, al arroz, en el risotto, luego de sellarlo agregarle vino blanco.

A mi particularmente me encanta a algún que otro budín (de chica hacía mucho budín Marsala), a cualquier carne que forme parte de un guiso, un poco de vino le va muy bien.
Mi mamá hacía un postre con vainillas y un vino fortificado. Ya de chica los sabores que me acompañaron fueron de elaboraciones a base de vino.

Cómo aconseja Fiona, experimentá, y nosotros agregamos, jugá. La cocina tiene mucho de experimentar. Creenos, hay un antes y un después, cuando empezás a cocinarte y a cocinar para tus seres queridos.

Esperamos te hayan servido estos tips y que nos cuentes que es el plato que más te gusta cocinar con vino.

Recordá, que lo mejor está por venir en todos los órdenes de tu vida.

¡Muchas gracias!

Riquísimo pastel de papas para arrancar suspiros

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¿A quien no le gusta el pastel de papas? Pastel de papas es sinónimo de ponerle calidez y amor de cocina casera, es una delicia nacional, bien argenta. Es alimento no sólo para el cuerpo sino para el alma.
¿Vemos la receta? Obviamente es una base, vos podés ponerle tu toque.

Ingredientes para el relleno


-Carne picada 750 grs
-2 cebollas
-1 o 2 cebollas de verdeo
– 1/2 morrón o pimiento rojo
– 1 ajo
–  2 cucharadas de pimentón
– Pimienta a gusto
– Comino depende si te gusta. Sino ponele poco
– Aceite de oliva
– 1 taza de vino blanco

Para el puré


– 750 grs. de papas
– 2 cucharadas de manteca
– leche c/n, nosotros ponemos un chorrito
– 2 huevos
– aceite de oliva c/n
– nuez moscada, si tenés o alguna hierba ají molido o estragón

Preparación


1- Cociná las papas con la piel hasta que se puedan atravesar con el cuchillo.
2-Dejalas enfriar, pelalas y  hacé un puré con la manteca, la leche y un poco de sal.
3-Por otro lado, picá la cebolla, la de verdeo, el ajo y el morrón y en una sartén doralos en aceite de oliva. Luego, incorporá la carne picada, salpimentá a gusto, y condimentá con el comino y el ají molido. Agregá también el perejil.
4-Desglasá con vino blanco y dejá evaporar el alcohol hasta que la carne se cocine.
5-Enmantecá el recipiente que más te guste y disponé la carne.
6- Cubrí con el puré de papas y espolvoréa con pan rallado y queso rallado.
7- Colocá el pastel en el horno precalentado y cociná por aproximadamente 25 minutos o hasta que la superficie del puré esté dorada.
8- Serví y decorá con ramita de perejil o romero y también un poco de pimentón. O con lo que quieras, podés crear!
9- ¡A disfrutar! Te va a encantar y todos van a querer más.

Acordate de llevar una dieta variada.
Y definitivamente este pastel si querés podés maridarlo con un Malbec
con cuerpo o con un Cabernet Sauvignon.
Las sugerencias son:

Ruca Malen Capítulo Uno
Cabernet Sauvignon de la Bodega Ruca Malen.

Pasa entre 10 y 12 meses en
piletas de hormigón y tanques de acero inoxidable.
Sin contacto con madera.
Se presenta con un color rojo rubí profundo y reflejos
violáceos, brillante y atractivo. En nariz y boca combina
aromas y sabores de frutos negros maduros como
ciruelas, con sutiles notas de pimiento rojo asado,
pimienta negra y un delicado toque especiado.
Con taninos firmes. Es un vino equilibrado, de buena
acidez y final persistente.

El otro vino puede ser Lindaflor Malbec de
la Bodega Monteviejo.  


Un vino complejo y elegante.
Con microvinificación en barricas de roble francés de 225 lts, se utiliza 5% de racimos enteros durante la fermentación, con la finalidad de acentuar el frescor del vino. Durante este proceso se rotan las barricas y se realiza pigeage en forma manual.
Presenta aromas frutales, teniendo una madera bien integrada y tipicidad propia de los Malbec que recuerdan a ciruelas frescas, y sutiles notas florales.

Esperamos te haya gustado esta entrada, qué tengas un gran día!

¡Muchas gracias por tu dulce y cálida compañía en este hermoso recorrido!

Maestros del vino: homenaje a quienes nos inspiran en Argentina

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¡Felicidades! Hoy es el día del maestro y no queremos dejar pasar esta oportunidad, de mandar un cálido saludo a todos los enseñantes.
Imagino que habrás tenido muchos y de seguro tenés, como nosotros.
En este posteo queremos presentarte a los maestros del vino.
No es fácil, hay una gran cantidad. Aún así queremos homenajear a muchos de ellos que siempre son nuestros inspiradores.
El primero es Domingo Faustino Sarmiento, el padre del aula y fue quien trabajó para que las primeras uvas crecieran en nuestro país. El impulsor número uno que logró la cepa Malbec se afincara en los viñedos.

Raúl de la Mota, Raúl de La Mota fue uno de los pioneros en la vinificación de varietales en Argentina y un referente indiscutido en la historia del vino nacional. Desde el inicio de su carrera se dedicó con ahínco a mejorar la calidad de los vinos, adoptando una filosofía de trabajo basada en la precisión, la disciplina y la innovación constante.
Se formó con Emile Peynaud, reconocido enólogo francés, de quien aprendió nuevas técnicas de vinificación que luego transmitió a generaciones de enólogos argentinos. Su visión y conocimiento lo llevaron a crear vinos emblemáticos como el Malbec Estrella Weinert 1977, considerado un hito en la historia de la Malbec argentina.

Por su trayectoria y contribuciones, fue elegido como el mejor enólogo del siglo XX en Argentina, un reconocimiento que refleja no solo su excelencia técnica, sino también su influencia duradera en la vitivinicultura del país. Aunque ya no está entre nosotros, su legado perdura en cada botella, en cada enólogo que sigue sus enseñanzas y en la historia misma del vino argentino.

Mariano Di Paola, Graduado en la prestigiosa Facultad de Enología e Industria Frutihortícola de Mendoza, es uno de los enólogos más influyentes y respetados del país. Su carrera está íntimamente ligada a La Rural y a Rutini Wines, donde desde hace más de tres décadas se desempeña como enólogo jefe, liderando un equipo que ha sabido conjugar tradición e innovación para llevar los vinos argentinos a mercados de todo el mundo.
Conocido por su espíritu inquieto y perfeccionista, sostiene una filosofía clara: “Nada tiene techo”. Para él, siempre hay una nueva meta que alcanzar, un vino mejor por descubrir y una experiencia más que ofrecer. Esa búsqueda constante se traduce en etiquetas emblemáticas como Felino, Encuentro, Apartado y Antología, que han sido reconocidas tanto en Argentina como en el extranjero.

Más allá de sus logros profesionales, Di Paola es también un referente humano: generoso con su conocimiento, cercano a su equipo y apasionado por transmitir la cultura del vino. Su estilo combina la precisión técnica con la sensibilidad artística, convencido de que el vino debe emocionar tanto como sorprender. Su filosofía: «nada tiene techo.»

Pedro Rosell. Conocido como “el señor de las burbujas”, Pedro Rosell es uno de los grandes referentes de la Argentina en materia de champagnes y espumantes. Estudioso incansable, ha dedicado su vida a perfeccionar cada detalle del método tradicional y a compartir sus conocimientos con generosidad.
Su prestigio se sostiene no solo en la calidad de los vinos que ha creado, sino también en su rol como maestro y formador. CAVE (Centro Argentino de Vinos y Espirituosas), ha dado seminarios claros, apasionados y llenos de anécdotas que hacen de la enseñanza una experiencia viva.
Visitar su bodega es encontrarse con un anfitrión excepcional: cercano, cálido y siempre dispuesto a transmitir lo que sabe. Combina la rigurosidad técnica con la humildad y la hospitalidad de un verdadero maestro.

Pedro Rosell representa la excelencia en espumantes argentinos y, al mismo tiempo, la esencia de lo que significa ser un maestro del vino: aquel que inspira, enseña y abre caminos para las nuevas generaciones.

Angel Mendoza ue enólogo jefe de Trapiche durante más de dos décadas, dejando una huella profunda en la historia de la bodega y en el estilo de los vinos argentinos. Hoy continúa su camino con Domaine St. Diego, la bodega familiar que creó en Lunlunta, Maipú, donde trabaja junto a su esposa e hijos. Allí produce vinos de identidad marcada, como Pura Sangre, Paradigma, Brut Xero y Rosé Elea, además de aceite de oliva virgen extra.
Mendoza es un defensor de la viticultura sustentable: sostiene que en el futuro los viñedos orgánicos serán casi una obligación, y ha impulsado prácticas respetuosas con el medio ambiente, como la instalación de paneles solares para lograr una bodega autosustentable. Su visión combina tradición y modernidad, siempre con la convicción de que el vino debe reflejar al terroir con elegancia y autenticidad.

Walter Bressia, comenzó su trayectoria como enólogo en Nieto Senetiner, donde adquirió experiencia y reconocimiento. Tras años de trabajo en grandes bodegas, decidió emprender su propio proyecto familiar y fundó Bressia Casa de Vinos en Agrelo, Luján de Cuyo. Allí, junto a su esposa e hijos, produce vinos que transmiten cercanía, identidad y pasión.
Su filosofía se resume en la frase en latín que adorna la bodega: “Ad astra per aspera”, que significa “al cielo llegamos con sacrificio”. Esa convicción se refleja en cada botella: esfuerzo constante, amor por la tierra y búsqueda de la excelencia.

Entre sus vinos se destacan los Conjuro, Monteagrelo, Lagrima Canela y Profundo, etiquetas que han alcanzado prestigio internacional por su fineza y carácter. Bressia también fue pionero en el desarrollo de los vinos de autor en Argentina, aquellos elaborados con la libertad creativa del enólogo, sin ataduras a modas ni imposiciones comerciales.
Hoy, su bodega es un ejemplo de cómo la tradición familiar y la innovación pueden convivir, ofreciendo vinos que son testimonio del sacrificio y la pasión por la vitivinicultura argentina.

Rodolfo Montenegro. Si hay una palabra que define a Rodolfo Montenegro es innovación. Fue uno de los primeros en animarse a rescatar y trabajar con variedades que habían quedado en un segundo plano en la vitivinicultura argentina, como la Tempranillo, la Bonarda y el Viognier, dándoles un nuevo protagonismo y demostrando su enorme potencial en nuestros suelos.
Su visión se adelantó a tendencias que hoy son muy valoradas: la búsqueda de diversidad varietal, la exploración de estilos distintos y el respeto por la autenticidad del viñedo. Con esa mirada abierta y creativa, Montenegro falleció en el 2009, sin embargo se convirtió en un referente que inspira a pensar más allá de lo establecido y a revalorizar cepas que parecían olvidadas.

Más que un enólogo, es un pionero que enseñó que la innovación también se nutre de la memoria, y que la vitivinicultura argentina gana riqueza cuando se atreve a rescatar su propio patrimonio varietal.

Marcelo Canatella es Ingeniero agrónomo mendocino con más de 25 años de trayectoria en la vitivinicultura, Marcelo Canatella ha acompañado el nacimiento y desarrollo de miles de hectáreas de viñedos en distintas regiones de Argentina y Latinoamérica. Su pasión por el trabajo de campo lo llevó a especializarse en prácticas sostenibles y en el asesoramiento de proyectos vitícolas de gran calidad.

Es autor del libro “Plantación exitosa de viñedos”, una guía práctica y completa que recorre desde el análisis del suelo y la elección de variedades hasta la primera poda. El texto refleja su amplia experiencia y se ha convertido en material de consulta imprescindible para viticultores, técnicos, estudiantes y apasionados del vino.
Además, Canatella impulsa proyectos de formación y difusión, convencido de que el conocimiento es la base para una vitivinicultura sólida y sostenible. Con su trabajo, demuestra que los verdaderos maestros del vino también se encuentran en el viñedo, allí donde empieza la historia de cada botella.

Gabriela Celeste es una ingeniera agrónoma mendocina, especializada en viticultura y enología, con más de 25 años de trayectoria en la vitivinicultura argentina. Su pasión por el vino comenzó en su infancia, cuando acompañaba a su padre a la finca familiar y participaba en la cosecha de uvas. Esta conexión temprana con la tierra y la vid la llevó a estudiar en la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Cuyo, donde se formó como profesional del vino.

En 1999, Gabriela fue elegida por el renombrado enólogo francés Michel Rolland para ser su socia fundadora en la consultora Eno.Rolland (hoy conocida simplemente como Eno), ubicada en Luján de Cuyo. En esta consultora, Gabriela desempeñó un papel clave en el desarrollo de estrategias enológicas y vitícolas para bodegas de Argentina y Sudamérica, consolidándose como una figura de referencia en la industria.
En 2021, Gabriela adquirió la totalidad de las acciones de Eno, marcando una nueva etapa en la empresa y reafirmando su liderazgo en la consultoría enológica. Bajo su dirección, Eno continúa ofreciendo servicios de análisis enológicos y asesoramiento en viticultura y enología, contribuyendo al crecimiento y la excelencia de numerosas bodegas.

Además de su labor en Eno, Gabriela es cofundadora de Vanguarvid, una plataforma dedicada al intercambio y aprendizaje sobre temas vitícolas y enológicos. Esta iniciativa busca democratizar el conocimiento y formar a nuevas generaciones de profesionales en el mundo del vino.
Ha desarrollado su propia línea de vinos de alta gama y aceite de oliva bajo la marca Escarlata, donde plasma su visión y estilo único, combinando tradición y vanguardia en cada botella.

Reconocida por su profesionalismo, pasión y dedicación, inspira a nuevas generaciones de enólogos

Un saludo muy afectuoso a todos los maestros, a los grandes, a los más queridos, a los exigentes, a los que se empecinan en que aprendamos, a aquellos que dulcemente nos van influenciando.
Principalmente a los maestros del vino, a quienes con mucha paciencia y mucha sabiduría nos explican la transformación de la uva en vino y todo su proceso.
Por sobre todo, a todos los que día a día, nos inspiran y nos enseñan a ser una mejor persona.

¡A todos gracias de corazón y muy feliz día!

«La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo.»
                                                                                                                            Nelson Mandela

“Entre Ríos, Entre Viñas”: dos días para celebrar los vinos de la provincia


Para revalorizar y honrar la historia vitivinícola de Entre Ríos, los próximos 12 y 13 de septiembre se desarrollará en la provincia un viaje de aromas, sabores y sentidos: llega la 5º Edición de “Entre Ríos, Entre Viñas”, encuentro que se celebrará en Bodega Robinson, Concordia.


Degustaciones, charlas y otras actividades

Allí, los visitantes podrán degustar vinos de Bodega Vulliez SermetBodega los Aromitos,  Bodega Alonso Saénz,  Bodega Cinco Ceibos, Bodega Los pioneros, Finca Los BayosBodega Altos del PalmarEcovert CampagneCabañas del viñedoFisolo Viñedo y Bodega BoutiqueViñas entrerrianas, Familia Lugea CouraultColinas de Baco y Pampa Azul, entre otros proyectos de la provincia. 

Durante los dos días del encuentro, se ofrecerán charlas para que los asistentes puedan conocer más sobre el enoturismo en la provincia, el patrimonio histórico vitivinícola de Entre Ríos, el uso de ⁠levaduras autóctonas y el potencial exportador de las bodegas locales.

También habrá visitas guiadas por Bodega Robinson, música en vivo, stands de emprendedores con productos de la ruta del vino y un salón con food trucks.

Las entradas para “Entre Ríos, Entre Viñas” están disponibles a través de Passline (link de entrada para el viernes / link de entradas para el sábado

El renacimiento de Bodega Robinson

En pleno auge vitivinícola en la Argentina, los hermanos Alberto y Horacio Robinson fundaron la bodega en 1890 en Villa Zorraquín. Tenía una extensión de más de 500 hectáreas y muy rápidamente se convirtió en líder de la provincia. 

En ese momento Entre Ríos cultivaba más cepas que Mendoza y San Juan, y Concordia era el tercer puerto de mayor movimiento de la Argentina. 

De hecho, Robinson contaba con 29 cubas hechas de algarrobo, de cinco mil litros cada una, y ocho ánforas de material revestidas interiormente con cerámica vitrificada para estacionar los vinos. 

Además del vino de mesa, producía blancos y rosados y grappa. En Buenos Aires había largas filas en las tiendas Harrods y Gath & Chaves para comprar su exclusivo vino “de postre”.

En 1936 se promulgó en Argentina la ley de zonificación de la producción. Hasta ese momento, Entre Ríos era una de las provincias más importantes del país en la elaboración de vinos, y contaba con casi 4000 hectáreas de viñedos registradas y más de 114 bodegas.

Esta ley prohibió la producción de vinos en suelo entrerriano y recién en 1998, cuando fue derogada, ese escenario se revirtió.

La bodega siguió funcionando hasta los años ´50, aunque en la clandestinidad. Y recién hace tres décadas volvió a tomar vida cuando Emilio Negri la compró y la fue restaurando poco a poco, con ayuda de su hijo Agustín, respetando lo que había quedado (la inconmovible estructura original, las ánforas y las cubas) e incorporando cosas que fue comprando sin saber qué destino les daría. 


Sobre la Asociación de Vitivinicultores de Entre Ríos (AVER):

Es la Asociación que nuclea a los productores de vinos de Entre Ríos que promueven la siembra y cosecha de la vid en la provincia. Además, de la elaboración, el almacenamiento, la crianza y el embotellamiento de vinos originados en la provincia. También fomentan la capacitación técnica, la cooperación entre productores y el estado. Asimismo, impulsan actividades formativas y contribuyen a la mejora de calidad de vida en zonas rurales. Por otro lado, son los defensores de la sostenibilidad ambiental y paisajística del cultivo de la vid y fomentan la conservación de cultivos tradicionales aunque también invitan a la permanente modernización.

La Primavera se viste de Rosado de Montaña -Andeluna Rosé Malbec 2025


Llega la primavera y Andeluna viste la estación de Rosado de Montaña con su Andeluna Edición Limitada Rosé elaborado con uvas Malbec, cosecha 2025. Un vino diferente, proveniente de Gualtallary, una de las zonas más frías de Mendoza, donde la variedad emblemática de Argentina se siente muy a gusto y expresa su tipicidad.

Desde su concepción, Andeluna Edición Limitada Rosé está pensado para ser un vino rosado. “Para elaborar un vino Rosé de muy buena calidad, es muy importante definir con exactitud el punto de cosecha para que la uva tenga un buen nivel de acidez, pero a su vez una correcta concentración de precursores aromáticos”, describe Jimena López Campos, Gerente de Enología de Andeluna. “La sanidad de la uva es primordial. Es necesaria la cosecha manual a muy tempranas horas en la madrugada y un prensado muy suave y rápido para que el color “rosado” del mosto que sale de la prensa sea sutil y delicado. Las temperaturas durante la fermentación fueron bajas de manera de favorecer el perfil frutado y expresivo del vino”.

Andeluna Edición Limitada Rosé – Malbec 2025 es un vino ideal para tomarlo muy fresco, con la primavera. “Hoy hay una tendencia mundial en el consumidor que se inclina por vinos más livianos, más frescos, sobre todo en épocas con temperaturas cálidas”, explica la enóloga.“Ésta fue una vendimia con condiciones climáticas que, a pesar de temperaturas elevadas, nos dio rosados con expresión frutal y equilibrio”.

Andeluna Edición Limitada Rosé – Malbec se distingue por la delicada y elegante presentación, etiqueta de tonos plata y azules – que representa el azul profundo del cielo de Gualtallary, fusionado con los sutiles azules de la cordillera de Los Andes y las gamas de grises de la luna – y cápsula plateada.

Sobre Andeluna

Andeluna elabora Vinos de Montaña. Está ubicada en Gualtallary, uno de los terruños más propicios de la provincia de Mendoza para elaborar vinos de alta gama y con identidad propia. La bodega se encuentra bajo la conducción de la Familia Barale desde el año 2013, siguiendo principios de responsabilidad y sustentabilidad de los recursos, así como también orientando sus vinos a las tendencias internacionales de consumo. La enología está a cargo de Jimena López Campos.

www.andeluna.com.ar / @bodegaandeluna

Andeluna Edición Limitada Rosé – Malbec 2025

FICHA TÉCNICA

Honramos con pasión el suelo, la altura, los Andes y la Luna.

La altura precisa, el aire de la cordillera, el sol, el trabajo de nuestra gente dan a estos vinos elegancia, balance, amabilidad. Este vino representa la magia de su entorno, la expresión de su lugar.

Somos Andeluna. Somos Vino de Montaña

Composición Varietal: 100% Malbec

Vinificación: Selección de granos en forma manual. Prensado Neumático. Desborre previo estático a baja temperatura. Fermentación por medio de levaduras seleccionadas en vasijas de acero inoxidable a temperatura controlada que oscila los 14 ºC. Sin paso por madera ni Fermentación Maloláctica.

Datos Técnicos

ALC: 12,2%
pH: 3,09
AV: 0,19
AZ: 1,80
A.T: 5,90

Notas de Cata: Es un vino de matiz muy elegante rosa violáceo pero muy tenue. De aromas a frutos rojos, y flores blancas, muy intensas. De muy buena entrada en boca, fresco, con una acidez balanceada que invita a seguir tomando.

Maridaje: Solo como aperitivo  o acompañado de una ensalada , quesos suaves o platos mediterráneos. Servir a 7-8 °C.

Gerente de Enología: Jimena López Campos