Pet Nat: El renacer ancestral del vino espumante


En los últimos años, los vinos espumantes naturales conocidos como Pet Nat se han convertido en una tendencia en alza en las copas del mundo entero. Pero más allá de lo novedoso o «trendy», detrás de estos vinos burbujeantes se esconde una historia milenaria, una técnica rescatada del olvido y un cambio profundo en la forma de entender el vino: menos intervención, más autenticidad.

¿Qué significa «Pet Nat»?

«Pet Nat» es la abreviatura del término francés Pétillant Naturel, que puede traducirse como “efervescente natural”. Esta categoría se elabora mediante el método ancestral (méthode ancestrale), una técnica de vinificación que se remonta al siglo XVI, anterior incluso a la invención del Champagne tal como lo conocemos hoy.

A diferencia del método tradicional o «champenoise», en el que se realiza una segunda fermentación dentro de la botella mediante la adición de levaduras y azúcar, el método ancestral se basa en interrumpir la fermentación primaria y embotellar el vino antes de que finalice por completo. Esto permite que el azúcar residual termine su transformación en alcohol dentro de la botella, liberando dióxido de carbono y creando así las burbujas de forma espontánea y natural.


Breve historia de una técnica rescatada

El método ancestral tiene sus raíces en el sur de Francia, particularmente en la región de Gaillac (suroeste) y Limoux (Languedoc), donde los registros indican que ya en el siglo XVI se producían vinos espumantes sin intervención artificial. En Limoux, los monjes benedictinos de la abadía de Saint-Hilaire ya embotellaban vinos con burbujas antes de que el Champagne ganara protagonismo en la corte de Luis XIV.

Durante siglos, esta técnica fue considerada rústica e impredecible, y fue desplazada por el refinado método champenoise. Sin embargo, con el auge de los vinos naturales en las últimas décadas —impulsado por productores jóvenes y consumidores más conscientes—, el método ancestral resurgió con fuerza, ofreciendo una alternativa vibrante, viva y honesta.

¿Cómo se elabora un Pet Nat?

La clave del Pet Nat es la fermentación espontánea y la mínima intervención. En general, el proceso implica:

  • Cosecha manual y vinificación con levaduras indígenas.
  • Control de temperatura para ralentizar la fermentación y embotellar con azúcar residual.
  • Cierre con tapa corona, sin degüelle (aunque algunos productores realizan degüelle parcial).
  • No se filtra, no se clarifica, y no se añade licor de expedición ni sulfitos (o en dosis muy bajas).

El resultado son vinos con un aspecto turbio o ligeramente opaco, presencia de sedimentos, y una estética más artesanal, libre y expresiva.

¿Qué los diferencia de otros espumantes?
  • Espontaneidad y naturaleza: No hay segunda fermentación inducida, lo que refuerza su carácter más puro.
  • Estética sin artificios: El vino refleja directamente su origen, sin manipulaciones.
  • Perfil aromático: Aromas rústicos, frutales, fermentativos y lácticos, a menudo con notas de pan, manzana, cítricos o flores.
  • Alcohol moderado: Generalmente entre 10% y 12%, lo que los hace ideales para beber frescos y en cualquier momento del día.
  • Tiempo de consumo: Se recomiendan jóvenes, ya que la evolución en botella es más impredecible.
El sabor de lo inesperado

Cada Pet Nat es una botella viva. Las burbujas son más suaves que en un Champagne, a menudo con una espuma menos persistente, pero con un carácter juguetón. Pueden recordar a una sidra natural o a cervezas sour, y en muchos casos se perciben notas salvajes, florales o especiadas. Son vinos que celebran la libertad, lo imprevisible, la expresión del terroir y del momento.

Maridajes versátiles

Su frescura, acidez y complejidad los vuelven ideales para:

  • Quesos de pasta blanda (como brie o camembert).
  • Aperitivos y tapas.
  • Platos asiáticos, ceviches, sushi y cocina thai o vietnamita.
  • Fermentados, pickles y platos agridulces.
  • Brunches al aire libre o meriendas informales.

Son compañeros ideales para compartir sin protocolos.

El fenómeno Pet Nat en Argentina

En nuestro país, el movimiento de vinos naturales ha encontrado su expresión propia, y el Pet Nat ha sido uno de los estilos más explorados en este nuevo paradigma. Bodegas de distintas regiones se han animado a experimentar con variedades blancas, tintas y naranjas, buscando autenticidad y nuevas formas de llegar al consumidor.

Algunos Pet Nat argentinos destacados:

Estas etiquetas no solo representan un estilo, sino también una filosofía: beber vino sin tanta estructura, aunque con identidad, honestidad y libertad.

Los Pet Nat buscan reconectar con las raíces del vino, con su esencia más simple y humana. En un mundo donde muchas veces prima lo estandarizado, el Pet Nat nos recuerda que lo imperfecto puede ser también lo más auténtico.

Ya sea para quien recién empieza a explorar el mundo del vino o para paladares inquietos que buscan lo distinto, los Pet Nat proponen un brindis con historia, con personalidad y con burbujas llenas de vida.

¡Muchas gracias por visitarnos! Qué tengas un día con mucha chispa!

La Empanada Salteña: Patrimonio de la gastronomía argentina


Cada 4 de abril celebramos el Día de la Empanada Salteña, un ícono de nuestra gastronomía que nos remonta a las tradiciones del norte argentino, donde la cultura y el sabor se encuentran en cada bocado.

Más que un simple plato, la empanada salteña es el reflejo de la identidad de su gente: una combinación perfecta de sabores, historia y técnicas transmitidas de generación en generación. Su masa suave y dorada, su relleno jugoso de carne cortada a cuchillo con papa, huevo, cebolla de verdeo y condimentos bien equilibrados hacen de esta empanada una verdadera obra maestra.

Receta tradicional de la Empanada Salteña

Ingredientes para el relleno:

  • 500 g de carne de res (nalga o cuadril) cortada a cuchillo
  • 2 papas medianas en cubos pequeños
  • 2 cebollas grandes picadas
  • 1 cebolla de verdeo picada
  • 2 huevos duros picados
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • ½ cucharadita de comino
  • Sal y pimienta a gusto
  • 1 cucharada de grasa de pella o manteca

Preparación del relleno:

  1. En una sartén con grasa de pella, rehogar la cebolla hasta que esté transparente.
  2. Agregar la carne y cocinar unos minutos sin que se seque. Condimentar con pimentón, comino, sal y pimienta.
  3. Incorporar las papas previamente hervidas y mezclar bien.
  4. Dejar enfriar y luego agregar los huevos duros picados y la cebolla de verdeo.

Ingredientes para la masa:

  • 500 g de harina 000
  • 100 g de grasa de pella derretida o aceite vegetal
  • 150 ml de agua tibia con sal
  • 1 cucharadita de pimentón (opcional, para darle color)

Preparación de la masa:

  1. Formar una corona con la harina y en el centro agregar la grasa y el agua con sal.
  2. Amasar hasta obtener una masa suave y homogénea. Dejar reposar 30 minutos.
  3. Estirar y cortar discos.

Armado y cocción:

  1. Colocar una cucharada de relleno en cada disco.
  2. Cerrar con el clásico repulgue salteño, que varias personas dicen 13.
  3. Cocinar en horno fuerte (200°C) hasta que estén doradas.
El Maridaje Perfecto: Torrontés, la pareja ideal

En Salta, la empanada no se disfruta sola: su mejor compañero es el Torrontés, el vino blanco emblemático de la región. Con su frescura, notas florales y toques cítricos, equilibra a la perfección la jugosidad y los condimentos de la empanada, realzando cada bocado.

Si nunca probaste esta combinación, hoy es la oportunidad ideal para hacerlo. ¿Te animás a preparar empanadas salteñas y descorchar un buen Torrontés?

Vendimia 2025: Una cosecha prometedora para el Oasis Sur mendocino y General Alvear

La cosecha de este año comenzó antes de lo previsto, anticipando una producción de alta calidad a pesar de los desafíos climáticos. Tanto en viñedos como en bodega, el trabajo avanza con buen ritmo, marcando el inicio de una vendimia auspiciosa para la región.

Jorge Alberto Rubio, Director de Enología.

“Hasta ahora, la vendimia viene bien. Las uvas están sanas, no hay enfermedades en la hoja y ya comenzamos la recepción de las primeras tintas, como Tempranillo y Merlot. Calculamos que en la próxima semana o la siguiente empezaremos con el Malbec, seguido por el Cabernet Sauvignon. De todas maneras, la vendimia está bastante adelantada: estamos en los primeros días de marzo y ya hemos recibido todo el Tempranillo.”

“Las temperaturas han bajado en los últimos días, lo que favorece la maduración. Durante las olas de calor extremo —con picos de 37° o 38°C— las plantas se detienen, cerrando sus estomas y frenando su actividad. Este fenómeno genera la falsa creencia de que el calor extremo acelera la acumulación de azúcar, cuando en realidad el viñedo entra en un estado de latencia.”

“En bodega, esto nos obliga a ajustar los procesos para obtener los aromas y colores deseados. Como cada año, los resultados finales se verán una vez terminada la elaboración. Siempre hay vinos que superan las expectativas y otros que no cumplen del  todo lo que esperábamos. Nuestro objetivo es que cada añada iguale o supere la calidad del año anterior, aunque no siempre es un desafío sencillo.”

Sobre la cosecha de uvas blancas:

La vendimia de uvas blancas comenzó en enero con la cosecha de la base para espumantes, seguida por la de Chardonnay a lo largo de febrero. La maduración se adelantó respecto a otros años, lo que implicó ajustes en la planificación de la elaboración.

“Veremos cómo evolucionan los vinos, pero esperamos que la calidad sea excelente.”

German Rubio, Responsable de Fincas y Viñedos

“Este año, observamos un adelantamiento en la floración de aproximadamente 6-7 días, especialmente en Malbec. Esto generó un adelanto en el ciclo de maduración y, como resultado, una cosecha más temprana en comparación con otros años.”

“Las condiciones climáticas fueron clave en este proceso. Noviembre y diciembre fueron meses cálidos, y las altas temperaturas continuaron en enero y febrero, acelerando la maduración. Para mediados de febrero, las uvas ya habían completado la acumulación de azúcar de manera uniforme. Sin embargo, las semillas y los tejidos circundantes aún presentaban características verdes, lo que nos llevó a esperar unos días más para lograr una maduración completa y equilibrada.”

“En la última semana, las lluvias trajeron un leve cambio en las condiciones, lo que podría influir en la evolución final de la cosecha. A nivel de cantidad, el volumen de uva es similar al del año pasado, lo cual es una buena señal. Ahora, el desafío es determinar el momento óptimo de cosecha para asegurar la mejor maduración posible en cada varietal.”

SOBRE BODEGA JORGE RUBIO

Ubicada en las afueras de General Alvear, Bodega Jorge Rubio produce anualmente 1,4 millones de litros de vino, combinando tecnología de vinificación de última generación con procesos artesanales. Etapas clave como la cosecha, la selección de granos y el etiquetado de sus líneas más emblemáticas aún se realizan de manera manual, garantizando un cuidado meticuloso en cada botella.

La bodega cuenta con una sala de degustación subterránea, una cava de añejamiento con más de 700 barricas de roble francés y americano, y una champañera donde se elaboran espumantes de alta gama mediante el método tradicional (Champenoise). Además, posee una pequeña destilería con antiguos alambiques franceses, utilizada para la producción de su exclusivo Cognac de Autor y vinos fortificados.

A 20 años de su fundación, su misión sigue siendo la misma: elaborar vinos inolvidables que representen el Oasis Sur mendocino en Argentina y el mundo, con un fuerte compromiso con la naturaleza y su gente. Actualmente, sus vinos están presentes en más de 12 países, incluyendo Japón, China, Taiwán, Dinamarca, Estados Unidos, Canadá, Alemania, Bélgica, Hungría, Brasil, Paraguay, Perú y México, y han obtenido más de 70 reconocimientos internacionales con puntuaciones superiores a los 90 puntos.

SOBRE JORGE RUBIO, Director de Enología

Jorge Alberto Rubio es un enólogo argentino con más de 40 años dedicados a la elaboración de vinos. A finales de la década del 90, luego de años de experiencia como enólogo en diferentes bodegas, decide emprender su propio camino. Apoyado por su familia, inicia el sueño de fundar su propia bodega.  Desde el 2003, con el espíritu innovador que lo caracteriza desde sus inicios, diseña, elabora y etiqueta sus propios vinos con la firme convicción de ofrecer al consumidor productos expresivos, con estilo propio.

SOBRE GERMÁN RUBIO, Responsable de FIncas y Viñedos

Nacido en General Alvear, Germán Rubio creció entre viñedos y heredó la pasión por la finca de su abuelo materno. Desde 2019 es Responsable de Fincas y Viñedos en Bodega Jorge Rubio, donde lidera el manejo del viñedo con un enfoque en calidad y sustentabilidad. Actualmente, encabeza el proyecto Finca El Convento, que sumará 65 hectáreas productivas en los próximos dos años, consolidando el crecimiento de la bodega en el Oasis Sur mendocino.

Alemania y sus regiones del vino

Foto: https://www.germany.travel/


Alemania es un país con una rica tradición vitivinícola que combina historia, innovación y terroirs excepcionales. Aunque su producción es relativamente pequeña comparada con países como Francia o Italia, Alemania es conocida por sus vinos blancos de alta calidad, especialmente los elaborados con la uva Riesling.
A continuación, exploramos las principales regiones vitivinícolas, su historia, los estilos de vino característicos y las variedades de uva más destacadas.

Fueron los romanos quienes desarrollaron el cultivo de la vitis vinifera.
Hasta la Edad Media la produccio estab concentrada al oeste del Rin, en los que es es Pfalz y Rheinhessen. Después se amplió al valle del Nahe.
En el siglo XIX, la clasificación de los vinos por calidad y dulzura se estableció, dando origen al sistema que se mantiene hasta hoy.


Cómo es el clima


Las regiones vitivinícolas de Alemania se encuentran al sudoeste de país. El clima es continenta y frío. En otoño las tempraturs bajan mucho en poco tiempo. A veces, en ciertos lugares es difícil obtener una buena maduración.
Los diferentes estilos de los vinos alemanes se da por los tipos de suelos y las variedades utilizadas. Los viñedos más prestigiosos se hallan sobre colinas con pendientes pronunciadas, mirando hacia el sur. La exposición sur es beneficiosa por la mayor insolación, la altitud, la topografía, vientos y heladas poco frecuentes sn factores determiantes para la calidad de la viticultura.

Clasificación de los vinos alemanes

Los vinos en Alemania se clasifican principalmente según el grado de madurez de la uva, medido en el momento de la cosecha.
Este grado de madurez estará determinado por la cantidad de azúcar que contengan las uvas y se mide en grados Öechsle.

Deutscher Wein es la categoría más básica y hace referencia a los vinos de mesa elaborados con uvas cultivadas en Alemania. Suelen ser vinos sencillos, sin una indicación geográfica específica y destinados al consumo diario.

Landwein, también conocido como vino de la tierra, es un escalón superior al vino de mesa. Estos vinos deben proceder de una región específica y cumplir ciertos requisitos de calidad, aunque siguen siendo relativamente simples en comparación con los Qualitätswein.

Qualitätswein es una categoría de vinos de calidad, reconocidos oficialmente por cumplir con estándares más altos de producción y origen. Se elaboran en regiones vinícolas específicas y deben pasar controles de calidad. Pueden ser secos, semi-secos o dulces. Son vinos con mayor estructura, complejidad y características distintivas del terroir donde fueron producidos.

Qualitätswein mit prädikat o Prädikat representa la máxima categoría de calidad en la clasificación alemana y está regulada por estrictos controles. Estos vinos no pueden ser enriquecidos con azúcar (chaptalización) y se clasifican en función del nivel de madurez de la uva en el momento de la cosecha:

Kabinett: Vinos ligeros y frescos, con una dulzura moderada o completamente secos.

Spätlese: Vinos de cosecha tardía, aunque en general son secos con mayor madurez y concentración de aromas. El alcohol debe ser de 8,6 % a 11,4 %, dependiendo de la variedad de uva y de la región.

Auslese: Elaborados con uvas seleccionadas, son secos, semi-secos o dulces. Algnos racimos pueden estar atacados parcialmente por botritis (edelfäule). Vinos aromáticos y de sabor intenso. Los dulces suelen ser ligeros y los secos tienen mayor gradkucacion alcohólica.

Beerenauslese (BA): Vinos dulces y concentrados, elaborados con uvas afectadas por la podredumbre noble. El alcohol en potencia debe ser de 15,3 % a 18 %. El vino resultante es muy dulce con mucho cuerpo, complejo y elegante.

Trockenbeerenauslese (TBA): vinos muy dulces elaborados con uvas seleccionadas totalmente deshidratadas por el hongo Botrytis cinerea. Los mejores son de uvas Riesling, una variedad que permite conservar la acidez en situaciones de madurez extrema. Comparados con los también admirados vinos de Sauternes, los TBA tiene una graduación inferior y raramente se crían en roble. Son vinos de postre realmente exquisitos, de precio elevado

Halbtrocken: son vinos semi-secos y tienen entre 5 a 18 gramos por litro de azúcar residual. Sin embargo, este término se considera anticuado y se usa cada vez menos. 

Eiswein: Vino de hielo. Las uvas son cosechadas y prensadas congeladas. A veces, puede estar cubiertas de nieve y tener botritis. El mostro resultante es bastante concentrado. Tienen gran concentración de fruta y dulzor. La cosecha suele sen en algunas ocasiones en dicimebre, la mayoría es en enero.

Todos los vinos Tafelwein, QbA, Kabinett, Spätlese y Auslese pueden ser:
Trocken es decir seco, máximo de 9 grs. de azúcar residual por litro.
Halbtrocken = semi-seco máximo de 18 grs. de azúcar residual por litro.
Dulce o Semi dulce si la etiqueta no detalla alguno de los dos términos anteriores el vino suele ser dulce, poco o muy dule. En general cuanto más bajo es el contenido alcohólico mayor el azúcar residual.

Los vinos Beerenauslese, Trockenbeerenauslese o Eiswein son siempre dulces o dulces botritizados. El Auslese puede ser un vino botritizado.

Principales regiones vitivinícolas

Ahr esta región se halla bien al norte de Alemania. Recorre 30 km a lo largo del río Ahr y abarca 540 hectáreas. Vinos de Ahr: esta región es conocida por sus vinos tintos: se considera el «paraíso del vino tinto» de Alemania. El 87,5% de la superficie se dedica a la producción de vino tinto y sólo el 12,5% se destina a la producción de vino blanco. La variedad de uva predominante es la Spätburgunder (Pinot Noir), que representa más de la mitad de la superficie de la región.
Los mejores vinos de Ahr provienen de viñedos de pendiente pronunciada expuestos al sur que son capaces de capturar altos niveles de luz solar, fundamentales en estos climas tan fríos del norte. Aquí la cosecha no es nada fácil en estas pendiente con grietas accidentadas.

Baden, ubicada en el suroeste de Alemania, al este del río Rin, es la región vinícola más soleada y cálida del país. Se distingue por la producción de espumosos de alta calidad (Sekt) y por sus vinos tintos de Spätburgunder, así como por vinos blancos frescos elaborados con Grauburgunder (Pinot Gris) y Müller-Thurgau.

Franken: Franconia en español, es la más oriental de las regiones que se asientan sobre el Rin o sus afluentes. Produce vinos blancos secos y terrosos, muy diferentes de la norma alemana, combinan bien con la gastronomía, aunque tienden a ser caros.
Con inviernos intensos, las heladas representan un verdadero desafío cada año y el tamaño de la cosecha varía considerablemente.
Los vinos de Franken se distinguen por la botella plana y verde en forma de frasco, o Bocksbeutel, en la que se venden.
Silvaner es la variedad de uva más usada. Al igual que la Riesling, que con el aumento de las temperaturas de la última década logran su plena maduración.
El Rieslaner, el cruce local de Silvaner con Riesling, también puede producir deliciosos vinos de cosecha tardía. Würzburger Stein es la capital de la región.
Además, la región cuenta con bodegas subterráneas históricas, excavadas en la roca. Originalmente muchas se construyeron para almacenar cerveza, gracias a la temperatura fresca y constante, pero con el tiempo también se adoptaron para fermentar y conservar los vinos locales, especialmente Silvaner y Rieslaner. Hoy, estos túneles combinan historia, arquitectura y enología, y son un atractivo imperdible para quienes visitan la zona.

Hessische Bergstrasse: se encuentra en el estado alemán de Hesse, situada entre los ríos Neckar, Rin y Meno, así como amplias vistas del Odenwald y el valle del Rin.
Cada año, el 1 de mayo, el Weinlagenwanderung (una caminata por viñedos, una forma de enoturismo que permite a los participantes recorrer senderos entre las vides) tiene lugar aquí con muchas estaciones de degustación. Las variedades de uva más importantes: Riesling, Müller-Thurgau, Pinot Gris y Pinot Noir

Mittelrhein: llamada la Garganta del Rin, es una zona vitivinícola muy pequeña de 450 hectáreas, situada entre Bonn y Bingen, extendiéndose unos 100 km por el sur a lo largo de la orilla del río Rin. Es una región preciosa de viñedos en terrazas y algunos de los paisajes más deslumbrantes del mundo del vino, con castillos medievales y ruinas que se aferran a los picos rocosos, sitios impregnados de antiguas leyendas.
Ubicada en el Valle del Medio Alto Rin fue declarada en el 2002 Patrimonio de la Humanidad. Casi tres cuartas partes de los viñedos están plantados con la uva Riesling, ademas de Müller Thurgau y Spätburgunder. El suelo de pizarra arcillosa produce vinos vibrantes con una pronunciada acidez. 

Mosel (Mosela) ubicada en el oeste de Alemania, a lo largo del río Mosela. Es famosa por sus empinadas colinas cubiertas de viñedos y sus suelos de pizarra que aportan mineralidad a los vinos. Aquí se producen Rieslings elegantes y de baja graduación alcohólica, con aromas a frutas cítricas y notas minerales. Predominan los vinos secos («Trocken») y dulces («Auslese», «Spätlese»).

Nahe se ubica en el estado alemán de Rheinland-Pfalz. Se extiende a lo largo del río Nahe, entre las ciudades de Martinstein y Bingen.
Los suelos ricos en minerales de la región dan lugar a una amplia gama de vinos. Las uvas Riesling, que se cultivan principalmente en los viñedos empinados dan lugar a vinos especiados, elegantes y llenos de vida. Los lugares con pendientes más suaves son ideales para las uvas Silvaner, Kerner, Müller-Thurgau y Scheurebe. En ellos se obtienen vinos con mucho cuerpo, suaves y fragantes. El Nahe Grauburgunder y el Weissburgunder son secos y muy recomendables con preparaciones típicas alemanas.

Rheingau situada a lo largo del río Rin, cerca de Frankfurt. Su clima templado y viñedos orientados al sur favorecen la maduración de la uva. La región es conocida por sus Rieslings secos y complejos, con buen potencial de guarda. También se produce una cantidad limitada de vinos tintos con Spätburgunder (Pinot Noir).

Pfalz (Palatinado) se halla en el suroeste de Alemania, cerca de la frontera con Francia. Es la segunda región productora más grande del país y cuenta con un clima cálido y variado. Aquí se elaboran Rieslings aromáticos y con mayor cuerpo, así como excelentes vinos tintos de Pinot Noir (Spätburgunder) y Dornfelder, una variedad típicamente alemana.

Rheinhessen, en el sudoeste del país y a orillas del Rin, es la región vitivinícola más grande de Alemania. Se caracteriza por la producción de Rieslings versátiles, que van desde secos hasta dulces, además de excelentes vinos de Silvaner, una variedad tradicional.

Saale-Unstrut se encuentra principalmente en el estado alemán de Sachsen-Anhalt, con una pequeña parte que se extiende hasta el estado de Thüringen. La región se extiende a lo largo de los ríos Saale y Unstrut y es la zona más septentrional de Alemania.
Vinos de Saale-Unstrut: La situación septentrional de la región de Saale-Unstrut contribuye a producir vinos especialmente aromáticos, elegantes y especiados. Los vinos secos con una fina frutosidad son los más típicos.

Sachsen en el estado de Sachsen-Anhalt. Se extiende a lo largo del río Elba, al noroeste y sureste de Dresden. También es la región vinícola más oriental de Alemania.
Las condiciones de la región de Sachsen no son tan ideales como las de otras regiones de Alemania. Por ello, la cantidad y la calidad de los vinos varían año tras año. Debido a los bajos volúmenes de vino de esta región, los vinos de Sachsen se consideran una rareza y suelen ser algo más caros.

Württemberg, situada en el estado alemán de Baden-Württemberg. La mayoría de viñedos se encuentran a lo largo del río Neckar.
Württemberg es conocido por sus vinos tintos. La mayoría de los vinos producidos aquí se consumen localmente. Sólo se exporta un pequeño porcentaje de los vinos de mayor calidad, que son más caros que la media.
Las variedades de uva más importantes: Trollinger, Riesling, Schwarzriesling, Lemberger, Spätburgunder; como especialidades el rojo terciopelo y el Frühburgunder.

Vinos blancos

  • Riesling: Es la uva emblema de Alemania. da vinos de calidad. Es resistenta a las heladas y tiene acidez elevada, lo que hace que los vinos añejen bien. La cosecha se realiza a partir de mediados de octubre. Da vinos con notas florales y frutadas. Cuando es atacada por la botritis cinerea da vinos muy dulces y tabmién balanceados con acidez elevada. Produce vinos frescos y aromáticos, con equilibrio entre acidez y dulzura.
  • Silvaner: Da vinos neutros que se caracterizan por su elevada acidez. Es muy utilizada para blends. Su mejor expresión se encuentra en Franken. Da vinos apreciada por su frescura y notas herbáceas.
  • Grauburgunder (Pinot Gris): Vinos secos con buena acidez especialmente en Baden y Pfalz.

Vinos tintos

  • Spätburgunder (Pinot Noir): Elegante, con notas de frutos rojos y especias.
  • Dornfelder: Variedad alemana que produce tintos más intensos y frutales.Generalmente tiene más cuerpo y taninos que un Pinot Noir alemán, lo que lo hace más apto para maridar con platos contundentes.

Vinos espumosos (Sekt)

Alemania es el mayor productor de vinos espumosos en el mundo. Los Sekt de calidad premium, elaborados con el método tradicional, son cada vez más populares.

Vinos dulces

Alemania es conocida por sus vinos de postre como el Eiswein (vino de hielo), elaborado con uvas congeladas que concentran azúcares naturales.

Gastronomía en Alemania

Foto: iStock

Alemania no solo es famosa por sus vinos blancos excepcionales, como el Riesling, sino también por su rica gastronomía, donde destacan platos tradicionales como el Sauerkraut (chucrut), las Bratwurst (salchichas a la parrilla) y el Eisbein (codillo de cerdo).

Sauerkraut: Es chucrut, una preparación de col fermentada muy popular en Alemania, que suele servirse como acompañamiento de carnes y embutidos.

Bratwurst: Son salchichas de cerdo o ternera, que se cocinan a la parrilla o en sartén y se acompañan con mostaza, pan y, a veces, chucrut.

Para los amantes del maridaje, un Riesling seco acompaña de maravilla el Sauerkraut y pescados ahumados, gracias a su acidez refrescante y notas cítricas.
En cambio, un Syrah alemán resalta la jugosidad del Eisbein, equilibrando la untuosidad del plato.
Para las tradicionales Bratwurst, una opción ideal es un Silvaner, que complementa las especias sin opacar los sabores de la carne.

Alemania también es reconocida por su exquisita pastelería, con delicias como el Schwarzwälder Kirschtorte (torta Selva Negra), una combinación de budín de chocolate, crema, cerezas y licor de cereza (Kirschwasser), que marida a la perfección con un vino dulce como un Riesling Spätlese o incluso un Pinot Noir.
Otra joya es el Apfelstrudel, un hojaldre relleno de manzana especiada, que se disfruta con un Gewürztraminer de vendimia tardía, cuyas notas florales y especiadas resaltan el dulzor de la fruta. Además, el clásico Stollen, un pan navideño con frutas secas y mazapán, encuentra un aliado ideal en un Eiswein, cuyo dulzor y acidez equilibran los sabores intensos del postre.

Alemania, con su diversidad de regiones vitivinícolas, ofrece un abanico de estilos que van desde los blancos vibrantes y aromáticos hasta los tintos elegantes y estructurados. Con una viticultura marcada por la influencia del clima, los suelos y siglos de tradición, el país ha sabido reinventarse, combinando técnicas ancestrales con innovación para seguir conquistando paladares en todo el mundo.

Ya sea un Riesling mineral de Mosel, un Silvaner expresivo de Franconia o un Pinot Noir refinado de Baden, cada copa refleja la identidad única de su terroir. Así, Alemania continúa siendo una referencia ineludible para los amantes del vino, invitándonos a descubrir su riqueza en cada sorbo.

Catena Zapata: La Bodega más admirada del mundo según Drinks International

Bodega Catena Zapata ubicada en Luján de Cuyo. Foto: gentileza


El mundo del vino celebra un nuevo hito para Argentina: Catena Zapata ha sido reconocida como la bodega más admirada del mundo por la prestigiosa revista británica Drinks International. Este galardón no solo reafirma la excelencia de la bodega, sino que también posiciona a la vitivinicultura argentina en lo más alto del panorama global.

La Trayectoria de Catena Zapata

Fundada en 1902 por el inmigrante italiano Nicola Catena, la bodega Catena Zapata ha sido pionera en la revolución del vino argentino. Su apuesta por la viticultura de altura y la calidad excepcional la han convertido en un referente indiscutido.

A lo largo de las décadas, la familia Catena ha perfeccionado su enfoque en la producción de vinos de clase mundial. Laura Catena, actual directora de la bodega, es una figura clave en la consolidación del prestigio internacional de Catena Zapata. Médica y cuarta generación de la familia, ha combinado la tradición con la innovación, impulsando investigaciones sobre terroir y sostenibilidad, además de difundir el vino argentino en el mundo a través de su labor académica y divulgativa.

Otro protagonista esencial en este éxito es Alejandro Vigil, enólogo jefe de la bodega. Su pasión y conocimiento han sido fundamentales para desarrollar vinos que expresan con maestría la identidad del terroir mendocino. Vigil ha llevado a Catena Zapata a explorar nuevas fronteras en la enología, manteniendo un equilibrio entre innovación y respeto por la tradición.

El Reconocimiento de Drinks International

Cada año, Drinks International elabora su influyente listado de las 50 bodegas más admiradas del mundo, basándose en la votación de expertos del sector, entre ellos sommeliers, periodistas especializados y compradores de vino de distintos países. La selección se basa en criterios como la calidad del vino, la consistencia a lo largo del tiempo, la innovación y la influencia en la industria.

Que una bodega argentina lidere este ranking no es solo un reconocimiento a Catena Zapata, sino también al crecimiento y la consolidación del vino argentino en la escena internacional. Esta distinción es un reflejo del trabajo, la pasión y la visión que han llevado a esta marca a la cima del reconocimiento mundial.

Un hito para el vino argentino

El destacar a Catena Zapata como la bodega más admirada del mundo es motivo de orgullo para Argentina. Su legado, construido sobre la excelencia y la innovación, sigue marcando el camino para la vitivinicultura nacional.

Sin duda, este logro es inspiración para futuras generaciones de enólogos y productores que buscan posicionar aún más el vino argentino en el mundo.

Día Mundial del Queso: cuánto se consume y cuáles son los favoritos de los argentinos


Santa Rosa, la primera quesería de la Argentina dedicada exclusivamente a la elaboración de quesos, presenta datos sobre las preferencias y consumo de los argentinos aportados por Nielsen & Kantar en diciembre de 2024.

Según dicha información, en los últimos años el consumo anual de queso en la Argentina se mantuvo en 12 kg por persona. La preferencia según categorías es muy marcada: blandos (57%), semiduros (31%), duros (9%) y especiales (3%).

“Gracias al fenómeno de la gourmetización, liderado por las nuevas generaciones, existe un interés creciente por distintos estilos de quesos. Allí es donde se abren dos ventanas de oportunidad: fortalecer el posicionamiento de los duros e impulsar el consumo de los especiales, una categoría que tiene una frecuencia de compra comparativamente baja, de aproximadamente cada 6 meses”, comenta Sofía Ruano, Gerente de Marketing de Santa Rosa.

A nivel nacional, CABA y GBA son las zonas de mayor consumo de queso, en todas las categorías, seguidas por centro del país y NOA. La producción se centra en Santa Fe y Córdoba, provincias que son la cuenca lechera del país.

En el ranking de consumo de Santa Rosa de la categoría se ubican:  

Provoleta: El 1 queso icónico de la parrilla argentina. Tiene un tiempo mínimo de maduración de 3 meses que le permite alcanzar su textura crujiente por fuera y suave por dentro, y su sabor levemente picante.
Ideal para cocinar a la plancha, en sartén o plancha para conseguir su característica capa crujiente.

Reggianito: Elaborado con leche de vaca, con una maduración mínima de 6 meses, lo que le confiere un sabor afrutado y ligeramente picante.
Ideal para tablas de quesos, para complementar pastas y realzar los sabores de preparaciones calientes, ya que gratina muy bien.

Se sugiere combinarlo con miel y/o frutos secos para equilibrar su característica salada y picante.

Azul: De textura suave y con mohos internos, con una maduración mínima de 45 días.
Es un excelente compañero culinario, que permite la creación de las variaciones más exquisitas. También se disfruta junto con pasas, dátiles, orejones o higos negros.

Sardo: De larga maduración (mínimo 5 meses), elaborado con leche de vaca. Con el paso del tiempo se transforma en un queso más firme, afrutado, intenso y picante.
Para preparar platos donde se desee un sabor más pronunciado y definido.
Ideal para rallar, asar, hacer sándwiches o como aperitivo. En el caso de los más maduros, maridarlos con miel es una buena opción.
Con los de mediana maduración resulta muy agradable maridarlos con higos negros o dátiles, dada su alta cremosidad y sabores lácteos.

Provolone: Queso de larga maduración (mínimo 7 meses) elaborado con leche de vaca. De sabor pronunciado y especiado.
Imprescindible para tablas de quesos y para realzar los sabores de pastas y ensaladas.
Se sugiere acompañarlo con frutas frescas como peras o uvas blancas para aportar frescura y equilibrar su picante y baja humedad.

Introducción del queso en Sudamérica y Argentina

El queso es un alimento con una larga historia. Se trata de un producto versátil y apreciado en la gastronomía global, con una gran amplitud de tipos y sabores según la región y los métodos de producción. Se estima que en el mundo hay más de 2000 variedades. 

Si bien el queso llegó a América con los conquistadores, recién en 1788 comenzó en Argentina la actividad lechera como alternativa a la baja rentabilidad de las granjas dedicadas a la venta de carne y cuero en la provincia de Buenos Aires. Los primeros quesos argentinos fueron el Tambo (o Tambero) en la provincia de Buenos Aires, el Tafí en Tucumán y el queso Goya en el Litoral. Para 1869, Buenos Aires contaba con 22 queserías y 210 empleados. Hoy, hay más de 1.000 queserías que emplean cerca de 70.000 personas, produciendo quesos artesanales e industriales de diversas leches. Con un potencial enorme, la industria quesera argentina tiene el gran desafío de aumentar aún más el consumo interno para capitalizar tanto su tradición de más de 100 años, como su innovación continua en la elaboración de quesos.

Santa Rosa tiene tres fábricas en Santa Fé, dedicadas exclusivamente a la elaboración de quesos; Las Parejas -donde sólo se produce queso Azul-, fábrica San Jerónimo -para los tipos de queso Provolone, Sardo, Reggianito, Atuel y Provoleta- y Colonia Nueva -donde se producen Sardo, Reggianito y se finaliza el proceso de Provolone y Provoleta parrillera.

Acerca de Santa Rosa
Santa Rosa es la primera quesería del país con más de 100 años de historia dedicados con exclusividad a la elaboración de quesos. Como muchas empresas  argentinas que se esfuerzan día a día, Santa Rosa tiene el mismo compromiso puesto al servicio de ofrecer a  los amantes de la buena mesa el verdadero sabor del queso. Para lograrlo, elaboran cuidadosamente cada  variedad, respetando minuciosamente los correctos tiempos de maduración, buscando que cada una de las  variedades sean -por su textura, aroma y sabor- fieles exponentes de su tipo. Su porfolio  de productos incluye clásicos como Provolone y Reggianito, Sardo, Atuel, Fontina, Azul, Provoleta parrillera, Provoleta ahumada, Pategrás, Fondue de queso y Pimienta negra.

Leandro Velázquez es el “Enólogo Revelación del Año” de la prestigiosa Guía Descorchados

En los últimos años, los vinos de Leandro Velázquez vienen dando qué hablar entre los expertos y, sobre todo, entre los consumidores más conocedores e intrépidos. Por el estilo y la frescura que logra en cada una de sus propuestas, por el cuidado de la uva y el respeto al terroir y, sobre todo, por la minuciosidad con la que encara sus proyectos, la edición 2025 de la prestigiosa Guía Descorchados destaca a este joven enólogo como la “Revelación del Año”.

Leandro cuenta actualmente con dos emprendimientos personales bien diferenciados: Solito Va Wines y Coincidir Wines, ambos afincados en la provincia de Mendoza. Además, es el responsable enológico de Tutu, el proyecto del empresario gastronómico y sommelier Aldo Graziani y de Miguel Rep, uno de los dibujantes más importantes hoy en Argentina.

Poco a poco, distintas etiquetas de su autoría fueron ganando lugar en las copas de los consumidores, entre los críticos y en la Guía Descorchados, publicación del periodista y crítico chileno Patricio Tapia que desde 1999 evalúa vinos de Argentina, Brasil, Chile y Uruguay a partir de sus opiniones subjetivas, catas a ciegas y entrevistas con los productores.

“En Descorchados hemos visto cómo el trabajo de Leandro Velázquez ha ido ganando terreno en nuestra guía desde sus primeras incursiones con su proyecto personal Solito Va. Hoy Leandro ha logrado darles solidez a esos vinos, entre los que destacan Tato, un blend de 90% de Malbec de la zona de El Cepillo y un 10% de Petit Verdot de La Consulta, ambos en el Valle de Uco. O Pali, el blanco top de Solito Va, un vino lleno de personalidad, mitad Semillón y mitad Chardonnay. Dos ejemplos sobresalientes de este enólogo”.

                                                                                        Patricio Tapia, periodista y crítico chileno, a cargo de la Guía Descorchados y editor senior de Wine & Spirits Magazine (Nueva York).

Y continua “Pero el asunto no queda allí. En 2023 se asoció con su mujer, la también enóloga Giuliana Bruno, para Coincidir, el proyecto familiar basado en uvas del Valle de Uco, en especial de Gualtallary, San Pablo y Agua Amarga. En su debut en Descorchados nos han sorprendido por la pureza de los sabores frutales, por lo frescos y jugosos que se sienten. Además, Leandro es el responsable de los vinos de Tutu, tintos y blancos con mucha personalidad que son un buen ejemplo del trabajo meticuloso y sin estridencias de Leandro Velázquez. Mucho ojo con él”.

Un gran enólogo para tres emprendimientos

Leandro Velázquez fundó Solito Va Wines en 2017, tras más de una década trabajando en importantes bodegas de Argentina y en cosechas en el exterior. Solito Va se ubica en La Consulta (San Carlos, provincia de Mendoza), en la casa que había pertenecido a sus abuelos, y posee un portfolio que rinde homenaje a los antepasados y a las distintas regiones del Valle de Uco de las cuales provienen las uvas que nutren sus vinos.

Con Solito Va, Leandro apunta a redescubrir en cada vino el valor y la versatilidad de los terroirs mendocinos. La bodega posee tres colecciones bien diferenciadas, la primera está integrada por tres etiquetas muy representativas de los terroirs que les dan origen: un Semillón de Chilecito, versátil para maridar, con notas frescas y elegantes; un Malbec de Pampa El Cepillo, con notas florales y gran intensidad, y un Cabernet Franc de La Consulta, muy expresivo y con paso por madera.

La segunda colección es 100 % enológica, es decir que el carácter y la personalidad provienen en buena parte del trabajo en la bodega. Está conformada por Solito Va Naranjo 2023 de Pedro Giménez -expresivo, complejo y fresco, también distinguido en la última edición de Descorchados con 94 puntos– y Solito Va Carbónica 2023, un Malbec con maceración carbónica -un procedimiento poco típico en tintos- que resulta frutado y con muy buena textura.

En tanto, la colección de alta gama es una vuelta a la esencia del proyecto y a sus inicios. Son dos vinos de corte que toman el nombre de los abuelos de Leandro: “Tato” Malbec-Petit Verdot, en el que ambos varietales fueron fermentados por separado, previo a la elaboración del corte, y “Pali” Semillón-Chardonnay, cuyos componentes también fueron fermentados por separado y que se distingue porque el 50 % del vino se obtiene bajo crianza biológica.

Hoy, Solito Va Wines produce al año 35.000 botellas de distintas variedades.

El segundo emprendimiento de este prestigioso enólogo fue Coincidir Wines, un proyecto vitivinícola emergente fundado en 2023 junto a su esposa, Giuliana Bruno, a quien conoció en su trayectoria profesional. Ese encuentro fortuito es hoy no sólo una familia sino también una propuesta novedosa, con un enfoque auténtico y personal.

Sus fundadores definen a Coincidir como un emprendimiento genuino y simple, donde cada uno aporta su visión, impronta y filosofía. Cada proceso y detalle son seguidos de manera directa por ambos propietarios, quienes coinciden en la manera de crear vinos con personalidad propia que, a la vez, sean un fiel reflejo del terroir.

El primer ejemplar de Coincidir Wines fue Coincidir Lugarcitos Cabernet Franc 2023, elaborado con uvas provenientes de la micro región de San Pablo, ubicada en el Valle de Uco (etiqueta que fue reconocida por la Guía Descorchados 2024 con 95 puntos). Coincidir Wines posee en su portfolio dos líneas de pequeñas partidas: Lugarcitos, integrada por ese Cabernet Franc, un Malbec y un Chardonnay de Gualtallary; y Coincidir, compuesta por un Malbec, un Chardonnay y un Pinot Noir elaborados con uvas de Los Árboles (Tunuyán). En total la producción alcanza las 10.000 botellas.

Finalmente, Leandro aporta sus conocimientos enológicos en Tutu, bodega comandada por Aldo Graziani y Miguel Rep, uno de los dibujantes más importantes de la Argentina. En este caso, también son vinos enfocados en los sabores frutales, vinos refrescantes que van bien con las comidas.

Sobre Solito Va Wines

¿Dónde comprar los productos de Solito Va Wines?

Distribuidor en Buenos Aires: Jarilla /solovinosricos@gmail.com

Distribuidor en Rosario: DV Distribuciones

Distribuidor en Mendoza: DP 3234

Distribuidor en Brasil: Vinoterra

Distribuidor en Costa Rica: Locoto Imports

Distribuidor en EEUU: UVA imports

Contacto

Teléfono: + 54 9 2622 64-1733

Mail: velazquezleandro1@gmail.com

Redes sociales

Instagram: @solitova.wines

Web: https://jarillawines.com/solito-va-wines/

Sobre Coincidir Wines

Distribución en Buenos Aires: Aldo´s Vinos

Distribución en Rosario: Calaveras y Vinitos

Contacto:

Redes sociales @coincidir.wines

Teléfono: + 54 9 2622 64-1733

Mail: velazquezleandro1@gmail.com

giulianabrunoulla@gmail.com

Espectacular receta de risotto al pesto

Qué rico es el risotto y qué versátil que lo podés hacer.
Hoy compartimos la receta de risotto al pesto para que la hagas y la disfrutes.

Ingredientes  para la salsa al pesto
– Albahaca un atado
– Aceite de oliva virgen extra 100 ml
– Nueces o piñones un puñado.
– Parmesano recién rallado dos cucharadas
– Arroz Carnaroli o el que tengas dos pocillos
– Cebolla 1
– 50 gr. de manteca
– caldo
– vino blanco 150 ml
– sal

Elaboración del Risotto
1- En una sartén caliente con un poco de manteca y aceite salteá la cebolla  y el ajo.
2- Luego, incorporá el arroz y nacaralo un poco.
3- De a poco andá agregando caldo caliente y revolvé para que se desprenda el almidón.
4- Cociná por veinte minutos o hasta que esté al dente, luego apagá el fuego y agregá la manteca, el mantecato.

Para el pesto
1- Procesá las nueces, las hojas de albahaca, ajo, sal y el aceite.
2- Agregá el queso rallado y reservá en la heladera.
3 – Luego del mantecato, agregá cuatro cucharadas de pesto al arroz.

Sugerimos para este riquísimo risotto al pesto vinos blancos de Pinot Grigio o Chardonnay.
Aquí dos opciones:

Las PerdicesPinotGrigio

Las Perdices Pinot Grigio, de la
Bodega Las Perdices, de la
zona de Agrelo Luján de Cuyo,
en la provincia de Mendoza.
Un vino que presenta un color
amarillo con reflejos verdosos.
Aromas cítricos y notas florales.
En boca acidez equilibrada, fresco
y con final persistentes.
Enólogo: Juan Carlos Muñoz
Temperatura de servicio: de 10
a 12 grados.

LivveraMalvasia

Livverá Malvasía
De Escala Humana Wines.
De El Zampal, Tupungato, Valle de Uco
Un vino delicado en nariz con notas
a cítricos y a hierbas, bastante perfume.
En boca presenta frescura y estructura.
Acidez equilibrada y de alcohol liviano.
Es un vino naranjo, quiere decir que
fermentó con sus pieles.
Un vino original, no te lo pierdas.
Enólogo: Germán Massera.

Los suelos de Argentina: Diversidad y potencial de regiones vinícolas

El suelo es un factor determinante en la calidad y el perfil de un vino. Su composición, estructura y capacidad de retención de agua afectan el crecimiento de la vid y, por ende, la expresión de la uva. Dentro de la viticultura, los diferentes tipos de suelo aportan características únicas que se reflejan en cada copa.

En una entrada anterior, exploramos el fascinante mapa vitivinícola de Argentina, donde descubrimos la diversidad de regiones y terroirs que hacen del país un referente mundial en la producción de vino. Hoy, nos adentramos en los suelos de distintas provincias argentinas, que juegan un papel fundamental en la producción de vinos de calidad, ya que influyen directamente en las características organolépticas de las uvas.

Según la clasificación de la imagen, podemos agrupar los suelos en diferentes categorías:

Arenoso: Drena bien, retiene poco agua y aporta vinos elegantes con taninos suaves. Es común en regiones como Médoc en Bordeaux y en partes de Patagonia, Argentina.
Franco (Loam): Combinación equilibrada de arena, limo y arcilla, proporcionando buenos nutrientes y retención de humedad.
Limo/Loess: Retiene agua y calor, generando vinos con mayor cuerpo y redondez. Presente en algunas zonas de Mendoza.
Arcilloso: Retiene bien el agua y aporta estructura a los vinos. Presente en regiones como Rioja, Pomerol y partes de Luján de Cuyo en Argentina.
Grava: Facilita el drenaje y ayuda a la maduración de la uva, dando lugar a vinos con buena concentración, como los de Graves en Burdeos y ciertos sectores de Agrelo, Mendoza.
Aluvial: Depósitos de ríos con mezcla de piedras, arena y limo, generando vinos con gran complejidad. Común en el Valle de Uco, donde destacan los Malbec de altura.
Silts/Flint (Sílex): Suelo mineral que puede aportar notas ahumadas, como en el Valle del Loira.



Orígenes geológicos:

Ígneo (Volcánico, Granito): Suelos derivados de lava o cenizas, aportando frescura y mineralidad a los vinos. Se encuentran en regiones como Sicilia, Santorini y en algunos sectores de Neuquén en Argentina.
Metamórfico (Gneis, esquisto, pizarra): Suelos que conservan el calor, favoreciendo la maduración y aportando intensidad aromática. Presente en el Douro, Priorat y en algunas zonas de San Juan.
Sedimentario (Arenisca, Caliza): Tienden a retener humedad y aportan acidez vibrante, como en Chablis, Champagne y en las zonas calcáreas de Gualtallary, Mendoza.

¿Cómo influye el suelo en el vino?
Cada tipo de suelo influye en el fuerza de la planta de la vid, la retención de agua y los nutrientes disponibles, generando vinos con diferentes perfiles. Los suelos volcánicos aportan mineralidad, los arcillosos estructura, los calcáreos frescura y los arenosos elegancia.


Ejemplos de terroirs en Argentina

Jujuy cuenta con suelos de origen aluvial y coluvial, compuestos principalmente por arenas, limos y rocas de origen sedimentario. En la Quebrada de Humahuaca, donde se cultivan viñedos a más de 2.000 metros de altura, los suelos pedregosos y con buen drenaje permiten obtener vinos con gran concentración y acidez natural. La marcada amplitud térmica, junto con la baja materia orgánica del suelo, contribuye a la producción de uvas de maduración lenta, que dan lugar a vinos frescos, intensos y con una identidad bien definida.
Los suelos de los Valles Templados son predominantemente aluviales, con una mezcla de materiales provenientes de los ríos y quebradas cercanas.
Se encuentra una mezcla de arcillas, limo, arenas y piedras, lo que le otorga a los vinos una estructura equilibrada y un perfil más mineral. En algunas áreas más específicas, los suelos tienden a ser más rocosos y pedregosos.

Salta: Salta es una de las regiones vinícolas más singulares de Argentina, famosa por sus viñedos ubicados entre los 1.500 y más de 3.000 metros sobre el nivel del mar, lo que le otorga una identidad única en el mundo vitivinícola. Los suelos de la región son predominantemente arenosos y pedregosos, lo que garantiza un excelente drenaje y permite el desarrollo de raíces profundas.
Tacuil es una de las subzonas más altas de la provincia de Salta, ubicada en el Valle Calchaquí a más de 2.200 metros sobre el nivel del mar. Los suelos de Tacuil son arenosos y arcillosos, con una gran proporción de materiales orgánicos que otorgan una mayor retención de agua, lo que resulta beneficioso para los viñedos que crecen a gran altitud.
La Quebrada de San Lucas, también ubicada en el Valle Calchaquí, es una zona de viñedos de gran altitud, que se encuentra a más de 2.000 metros sobre el nivel del mar. Los suelos en San Lucas son pedregosos, con una gran presencia de piedras y grava.

Tucumán, aunque menos conocida en el ámbito vitivinícola, tiene suelos franco-arenosos y pedregosos, ideales para el cultivo de uvas en altura. Los viñedos en la zona del valle Calchaquí están ubicados a más de 1.600 metros sobre el nivel del mar, lo que permite una maduración más lenta y un desarrollo excepcional de aromas y acidez en las uvas. Malbec y Cabernet Sauvignon son las variedades más plantadas en la región.

En la provincia de Catamarca: Tinogasta: Es la región vitivinícola más tradicional. Los suelos son franco-arenosos con presencia de piedras y buen drenaje. El clima es cálido y seco, con una marcada amplitud térmica, lo que permite una excelente maduración de las uvas. Aquí el Torrontés se expresa con gran intensidad aromática y frescura, mientras que el Syrah y el Bonarda logran una excelente concentración de color y taninos redondos.
Fiambalá: Con viñedos a mayor altitud (1.500-2.000 metros), esta zona se destaca por suelos aluviales, con arenas y rocas volcánicas que aportan mineralidad a los vinos. El Malbec y el Cabernet Sauvignon presentan una notable intensidad de color, buena acidez y taninos firmes. Además se producen vinos de altura con variedades blancas como Chardonnay y Sauvignon Blanc, que logran un perfil fresco y elegante.
Santa María: En esta región, ubicada en los Valles Calchaquíes catamarqueños, los suelos son arenosos y pedregosos, con una buena retención de agua en algunas zonas. Gracias a la altura y la amplitud térmica, el Torrontés se destaca con una expresión aromática intensa y equilibrada acidez. Se encuentran excelentes ejemplares de Tannat y Bonarda, con gran estructura y potencial de guarda.
Belén: Con suelos franco-arenosos y pedregosos, esta zona tiene un clima seco y ventoso, lo que permite una maduración lenta y progresiva de las uvas. Se producen tintos expresivos y con buena estructura, destacándose el Malbec y el Syrah, que presentan notas especiadas y taninos firmes.

La Rioja es una de las provincias vitivinícolas más antiguas de Argentina y se destaca por la producción de vinos aromáticos y expresivos. Su clima es cálido y seco, con una marcada amplitud térmica que favorece la maduración de las uvas, mientras que sus suelos franco-arenosos y pedregosos permiten un buen drenaje. La variedad emblemática de la provincia es el Torrontés Riojano, que se expresa con gran intensidad aromática, notas florales y cítricas, además de una acidez equilibrada. Entre sus principales zonas vitivinícolas se encuentran Chilecito, el corazón productivo de La Rioja, donde el Torrontés y el Bonarda logran una excelente expresión frutal y frescura; Famatina, con viñedos de altura que dan lugar a tintos con gran estructura, destacándose el Malbec y el Syrah; Villa Unión, con suelos pedregosos y buena amplitud térmica, ideales para Cabernet Sauvignon de gran concentración.
En los últimos años, La Rioja ha comenzado a diversificar su producción, apostando por variedades como Chardonnay y Sauvignon Blanc, que encuentran en su terroir una expresión vibrante y fresca.

Los suelos de Santiago del Estero, una de las provincias más cálidas y secas de Argentina, se distinguen por su gran diversidad y adaptabilidad a diferentes tipos de cultivo. En gran parte de la provincia, los suelos son arenosos y de textura ligera, lo que favorece el drenaje y la aireación, pero también requiere un manejo adecuado del riego.

Córdoba, una de las provincias más diversas en términos de suelos y microclimas, presenta una amplia variedad de terrenos ideales para la viticultura. En la región de Colonia Caroya, los suelos son predominantemente franco-arenosos y aluviales, con buena capacidad de drenaje, lo que favorece el cultivo de variedades como el Malbec y el Cabernet Sauvignon.
En la región de Punilla, especialmente en Villa Giardino, los suelos al pie de la sierras. Hacia el oeste es calcáreo puro, 100 metros más al Sur en medio un valle fértil, sin piedra, profundo y muy rico en materia orgánica.
En el Valle de Calamuchita, los suelos son más franco-arcillosos, con una excelente retención de agua, lo que permite a las vides resistir las altas temperaturas del verano. En Traslasierra, se encuentran suelos más pedregosos y calcáreos, especialmente en las zonas de mayor altura, lo que genera un terroir ideal para vinos con una gran concentración de sabor y acidez. Otras zonas vitivinícolas de la provincia, como el Norte de Córdoba y el sector de Tanti, presentan suelos arenosos y rocosos, que favorecen la producción de uvas con perfiles frutales intensos y una frescura notable. La diversidad de suelos en Córdoba, sumada a la variabilidad de microclimas y altitudes, hace de la provincia un lugar excepcional para el cultivo de una amplia gama de cepas, desde las más tradicionales como Isabella hasta las más conocidas.

San Luis cuenta con suelos arenosos y arcillosos, con una notable presencia de minerales que aportan complejidad a los vinos. La provincia se ha posicionado en los últimos años como una región emergente con un gran potencial para variedades como Malbec y Syrah. Su clima seco y las grandes amplitudes térmicas favorecen vinos concentrados y con una estructura tánica bien definida.

Mendoza, la principal región vitivinícola de Argentina, cuenta con una gran diversidad de suelos que, combinados con la altitud y el clima seco, permiten la producción de vinos de alta calidad con perfiles bien diferenciados según la zona.
Norte: Comprende zonas como Lavalle y Las Heras, donde predominan los suelos arenosos y pedregosos, con buen drenaje y baja materia orgánica. Esta combinación, junto con un clima más árido y cálido, da lugar a vinos con madurez temprana, buena concentración y carácter frutal. La Bonarda, en particular, se ha convertido en una de las variedades más representativas de la región, mostrando una expresión jugosa y vibrante.
Este: Incluye departamentos como San Martín, Rivadavia y Junín, donde los suelos son mayormente franco-arenosos, profundos y de origen aluvial. Esta zona, históricamente vinculada a la producción de volumen, cuenta con un clima más cálido y mayor disponibilidad de agua para riego, lo que permite una maduración completa de las uvas. En los últimos años, ha mostrado un gran potencial para variedades como Bonarda, Syrah y Tempranillo, que logran vinos frutales, equilibrados y de taninos suaves.
Luján de Cuyo: Considerada la cuna del Malbec argentino, esta zona presenta suelos profundos con mayor presencia de arcilla, que retiene más humedad y permite el desarrollo de vinos con gran estructura, concentración y taninos redondos. A alturas que oscilan entre los 800 y 1.100 metros, la combinación de suelos y clima da lugar a Malbecs de perfil frutado, con cuerpo y elegancia, además de destacadas expresiones de Cabernet Sauvignon y Bonarda.
Valle de Uco: Ubicado entre los 900 y 1.600 metros de altitud, este valle se caracteriza por sus suelos aluviales y calcáreos, con excelente drenaje. La presencia de carbonato de calcio aporta frescura y tensión a los vinos, favoreciendo la acidez natural y la estructura. Esto se traduce en Malbecs vibrantes, con notas florales y taninos finos, además de excelentes Chardonnay y Cabernet Franc con gran complejidad y longevidad.
Oasis Sur (San Rafael y General Alvear): En esta zona, ubicada entre los 450 y 800 metros de altitud, predominan los suelos franco-arenosos con presencia de piedra y arcilla en profundidad. El clima es más templado en comparación con otras regiones mendocinas, lo que favorece la producción de vinos equilibrados y elegantes. San Rafael, en particular, es reconocido por su excelente Chenin Blanc, así como por Cabernet Sauvignon y Merlot con gran expresión frutal y acidez moderada.

San Juan posee varios valles, el Valle del Tulum: Es la región vitivinícola más tradicional y productiva de San Juan. Se encuentra a una altitud de entre 600 y 750 metros sobre el nivel del mar, con suelos mayormente franco-arenosos y profundos, con buen drenaje. Gracias a su clima cálido y seco, es ideal para la producción de Syrah, la variedad insignia de la provincia, que se expresa con cuerpo medio, notas especiadas y taninos suaves. También se destacan variedades como Bonarda y Malbec, que logran vinos frutales y de perfil accesible.
Valle de Pedernal: Situado entre los 1.200 y 1.500 metros de altitud, este valle presenta suelos calcáreos y pedregosos, con una gran influencia de la altura y una amplitud térmica marcada. Estas características permiten obtener vinos con gran frescura, acidez natural y estructura, destacándose el Malbec con notas minerales, taninos firmes y un perfil elegante. Además, el Cabernet Franc y el Chardonnay han mostrado un potencial sobresaliente en esta zona.
Valle de Zonda: Ubicado a menor altitud, entre los 650 y 850 metros sobre el nivel del mar, tiene suelos franco-arenosos y pedregosos con excelente drenaje. Su clima seco y soleado permite una maduración óptima de las uvas, resultando en vinos expresivos y concentrados. Es una zona destacada para la producción de Syrah y Cabernet Sauvignon, que presentan una notable intensidad de color y aromas especiados.
Valle de Calingasta: Enclavado en la precordillera, este valle se sitúa entre los 1.300 y 1.500 metros de altitud y cuenta con suelos aluviales con presencia de rocas y sedimentos de origen andino. Su clima seco y la altitud favorecen la producción de vinos de gran carácter y tipicidad, con taninos firmes y buena acidez. El Malbec de Calingasta se distingue por su estructura y notas minerales, mientras que el Syrah y el Cabernet Sauvignon también logran una excelente expresión.
Valle de Ullum: Ubicado en una zona más cálida, con altitudes entre 700 y 850 metros, presenta suelos arenosos y pedregosos, con buen drenaje y baja retención de agua. Este terroir favorece la producción de variedades como Torrontés, que se expresa con un perfil floral y fresco, y Syrah, que adquiere notas especiadas y un cuerpo envolvente.

En general, los suelos de La Pampa son predominantemente planos, con grandes extensiones de tierras bajas y llanuras, lo que genera suelos fértiles y aptos para la agricultura. Muchos de estos suelos son aluviales, con capas de arcilla, limo y arena, que tienen una excelente capacidad de retención de agua y sustancias nutritivas, lo que favorece el cultivo de una amplia variedad de productos agrícolas. Los suelos en las zonas cercanas a los ríos, como el río Salado y el río Colorado, son más ricos en nutrientes debido a los sedimentos depositados por las inundaciones y el arrastre del agua. Estos suelos suelen ser más profundos, arcillosos y con un buen balance de humedad.

Neuquén se encuentra en una zona de transición entre las regiones del norte y del sur de Argentina, lo que se refleja en sus suelos, predominantemente aluviales, con una gran variabilidad en su composición. Tienen una buena capacidad de retención de agua, lo que es fundamental en un clima semiárido. Las vides crecen en suelos pedregosos y sueltos, lo que favorece una maduración uniforme. Variedades como Cabernet Sauvignon y Malbec destacan por su complejidad y concentración

Río Negro se caracteriza por sus suelos franco-arcillosos, que ofrecen un excelente drenaje y son ideales para el cultivo de variedades de ciclo corto. La amplitud térmica de la región, con inviernos fríos y veranos cálidos, favorece la conservación de la acidez en las uvas. Las vides crecen en suelos ricos en minerales, lo que contribuye a la complejidad de los vinos. Las variedades Pinot Noir y Merlot son las más representativas de la región, produciendo vinos delicados con una gran expresión aromática.

Chubut: Chubut es la provincia vitivinícola más austral de Argentina y una de las más frías del mundo para la producción de vinos. Con viñedos que llegan hasta los 45° de latitud sur, el clima extremo, la altitud en algunas zonas y los suelos con presencia de esquistos y pizarra crean un entorno único para la elaboración de vinos de gran frescura, acidez vibrante y elegancia.
Valle de Trevelin: Ubicado en la región cordillerana, este valle es una de las zonas más frías de Argentina para la vitivinicultura, con inviernos rigurosos y veranos frescos. Los suelos aquí presentan una composición de esquistos, pizarras y sedimentos glaciarios, lo que permite un excelente drenaje y aporta mineralidad a los vinos. Gracias a la marcada influencia del clima, el Pinot Noir se expresa con gran delicadeza, notas de frutos rojos frescos y una acidez electrizante. El Chardonnay, por su parte, adquiere una expresión vibrante, con notas cítricas y un perfil tenso y elegante.
Valle Inferior del Río Chubut: En esta zona, más cercana al Atlántico, los suelos combinan pizarras y esquistos con arenas y arcillas, lo que permite un buen drenaje y moderada retención hídrica. La influencia oceánica aporta frescura y brisas constantes que favorecen la sanidad de los viñedos. Aquí se destacan variedades como Pinot Noir y Merlot, que logran un perfil sutil y de taninos finos, además de Sauvignon Blanc y Riesling, que presentan notas florales y cítricas con una acidez marcada.
Sarmiento: Ubicado en el centro de la provincia, este terroir se caracteriza por suelos calcáreos y pedregosos, con presencia de esquistos y pizarra, lo que aporta una gran mineralidad a los vinos. El clima es extremadamente seco y frío, con una amplitud térmica muy marcada. Estas condiciones permiten la producción de vinos blancos con acidez vibrante, especialmente Chardonnay y Gewürztraminer, que expresan notas florales, cítricas y especiadas. En tintos, el Pinot Noir muestra una estructura ligera y elegante, con un perfil fresco y especiado.
Los viñedos más australes del mundo: En los últimos años, Chubut ha sido protagonista de proyectos experimentales en zonas cercanas a la latitud 46° Sur, donde los viñedos desafían las condiciones extremas del clima patagónico. En estos suelos rocosos y pobres, con una fuerte presencia de pizarra y esquistos, se están obteniendo vinos con una frescura sin precedentes, destacándose los espumosos de Chardonnay y Pinot Noir, que presentan una acidez vibrante y una marcada mineralidad.
El avance de la vitivinicultura en Chubut demuestra que la latitud extrema no es una limitación, sino una oportunidad para explorar nuevas expresiones del vino argentino.

Buenos Aires; es una de las regiones vitivinícolas emergentes de Argentina, con un crecimiento sostenido en los últimos años. Se han desarrolldo variedades como Pinot Noir, Chardonnay, Albariño, Merlot y Cabernet Franc. A diferencia de las clásicas regiones vitivinícolas de Argentina, donde la altura es un factor clave, en Buenos Aires la influencia marítima y las temperaturas moderadas juegan un papel fundamental en la identidad de sus vinos.
Chapadmalal: Ubicada a pocos kilómetros del océano Atlántico, cerca de Mar del Plata, esta región se caracteriza por suelos franco-arenosos con buen drenaje y una gran influencia marítima. La brisa del Atlántico modera las temperaturas, lo que permite una maduración lenta de las uvas y preserva su acidez natural. Aquí se destacan los espumosos de Chardonnay y Pinot Noir, con gran frescura y mineralidad, además de tintos ligeros y elegantes de Pinot Noir y Albariño con un perfil vibrante.
Berisso: Situada en la ribera del Río de la Plata, esta zona presenta suelos arcillosos y limo-arenosos, con buena retención de humedad. El clima húmedo y templado permite obtener vinos con una acidez natural destacada. La región es conocida por su vino de la costa, elaborado con la histórica variedad Isabella (o Criolla Chica), de perfil frutal y ligero. En los últimos años, se han implantado variedades como Malbec y Cabernet Franc, que logran una expresión más fresca y frutal que en otras regiones del país.
Junín: En el norte de la provincia, esta zona cuenta con suelos franco-arenosos y un clima más continental, con veranos cálidos e inviernos fríos. La menor influencia oceánica permite obtener vinos con más estructura y concentración. Aquí se destacan los Cabernet Sauvignon y Merlot, que presentan una buena intensidad de color, taninos firmes y una expresión frutal madura.
Tandil: Ubicada en el sistema de sierras del sudeste bonaerense, Tandil presenta suelos graníticos y pedregosos, con buen drenaje y baja fertilidad, lo que favorece un rendimiento moderado de las vides y una mayor concentración en los vinos. El clima es fresco y ventoso, lo que da lugar a vinos con gran acidez y elegancia.
Saldungaray: Ubicada en el sudoeste de la provincia, cerca de Sierra de la Ventana, esta zona presenta suelos arenosos y calcáreos, con una notable influencia del viento. El clima seco y de noches frías favorece una maduración equilibrada de las uvas, permitiendo obtener vinos de gran frescura y tensión. Aquí se destacan el Cabernet Franc y el Syrah, con notas especiadas y una acidez vibrante, además de algunos experimentos con variedades blancas como Sauvignon Blanc y Viognier.
Balcarce: Situada al sur de Tandil, esta zona también forma parte del sistema serrano y se caracteriza por suelos calcáreos y pedregosos, con buena capacidad de drenaje. La amplitud térmica es marcada, permitiendo una maduración lenta y óptima de las uvas. Aquí se obtienen Chardonnay y Pinot Noir de gran acidez y perfil mineral, ideales para la elaboración de espumosos. También hay experiencias exitosas con Albariño, que logra una expresión fresca y salina, reflejando la influencia oceánica.

Los suelos de Entre Ríos, particularmente en localidades como Colón, Victoria y Gualeguaychú, presentan una gran diversidad, influenciada por su ubicación en las márgenes del río Uruguay. Estos suelos son mayormente aluviales, lo que significa que están formados por depósitos de sedimentos traídos por el agua. En Colón y Victoria, los terrenos se caracterizan por su fertilidad y su capacidad de retención de agua, siendo ideales para la agricultura y viticultura, con un perfil de suelos franco-arcillosos. En Gualeguaychú, los suelos son más ligeros y arenosos, lo que favorece el drenaje y la aireación, permitiendo el cultivo de variedades que requieren menos humedad. Estas características de los suelos, junto con el clima templado y húmedo de la región, crean condiciones excepcionales para la producción de vinos y productos agrícolas de alta calidad.

Los suelos de Argentina son increíblemente diversos, y cada región tiene sus características que influyen de manera única en la vitivinicultura. Cada suelo tiene su historia, conforma un terroir y su potencial para producir vinos excepcionales. Conocerlos y comprender cómo afectan la viticultura es esencial para valorar la rica diversidad vinícola de nuestro país.

Festejá con Vermouth Crotta Rosso

Bodega Familia Crotta, más de 90 años presentes en el mercado argentino, festeja el Día internacional del Vermouth con su Vermouth Crotta Rosso. Fue desarrollado hace 73 años a partir de una receta original de José Crotta, fundador de la bodega, se trata de un Vermouth tipo Torino elaborado con uvas propias, macerado con hierbas y estacionado en barricas roble francés. Compuesto por Moscatel y Pedro Giménez, provenientes de fincas propias en San Martín, Mendoza.

Carlos Crotta, presidente de la bodega comentó “es un vermouth con nuestra impronta y personalidad, un producto diferencial en un mercado que está redescubriendo al vermouth y sus rituales.
Cuando descubrimos la receta original, la desarrollamos durante un año y medio hasta encontrar el sabor que nos representara”, y continuó “es un vermouth con nuestra impronta y personalidad, un producto diferencial en un mercado que está redescubriendo al vermouth y sus rituales, y se está transformando en muy competitivo”.

Otro dato particular es que la etiqueta del Vermouth Crotta Rosso también está inspirada en la original de 1951, con una actualización, buscando que sea un producto que atraviese las generaciones, respete la tradición y, al mismo tiempo, se atreva a innovar.

En décadas atrás, el vermouth acompañaba la picada previa a los asados del domingo. En la actualidad, no solo está presenta en las previas de reuniones, sino también se disfruta en distintos momentos del día, como en la playa con la caída del sol, o a la noche en bares.

La historia del vermouth se remonta a la antigua Grecia, donde Hipócrates maceró en vino, flores de ajenjo y obtuvo un “vino de hierbas”. Sin embargo, la invención del vermouth se la otorgó en 1786 a unos productores italianos.

Aquellos que se acerquen a la Bodega podrán participar de la promoción 2 x 1 de Vermouth Crotta Rosso.

Para más información ingresar en https://www.crotta.com.ar/