La Bodega Valle de la Puerta celebra el día de la Madre con el Torrontés Naranjo

“Un homenaje a todas las madres”

En la vida, como en los cítricos, las madres son fuente de frescura, vitalidad y múltiples propiedades que nos acompañan en cada etapa. Por eso, en su día, nada mejor que honrarlas con un vino que refleje su esencia: el Torrontés Naranjo de Bodega Valle de La Puerta.

Al igual que una madre, este vino combina fortaleza y delicadeza. Posee la frescura de un blanco, pero con la estructura y el carácter de un tinto, gracias a su fermentación en contacto con hollejos y semillas, un proceso que realza su profundidad y complejidad. Es un tributo a aquellas que, con sabiduría y dedicación, logran equilibrar fortaleza y ternura.

Javier Collovati – ingeniero agrónomo y Winemaker de Valle de La Puerta- , nos invitan a descubrir este varietal único:

“Es un vino de color salmón, anaranjado pálido, limpio y con reflejos cobrizos. En nariz, despierta elegantes aromas a durazno blanco y frutas cítricas, con sutiles notas de miel, ruda y jazmín. En boca, es suave y dulce, con una textura sedosa y una frescura que lo hace vibrante y especial.”

Este Torrontés Naranjo es versátil y se adapta a todos los momentos. Ideal para acompañar una mesa compartida, marida a la perfección con quesos, carnes a la brasa, pescados, langostinos o arroz con vegetales.

Un compañero ideal para celebrar en familia y convertirse en el regalo perfecto para brindar por esas mujeres que, como él, dejan una huella imborrable.

Por su fuerza, dulzura y esa magia que todo lo transforma… ¡Salud por ellas!

Más información:

 www.valledelapuerta.com
 Facebook: @bodegavalledelapuerta
Instagram: @bodegavalledelapuerta
@agenciatradepress

Susana Balbo – El poder de las manos comprometidas con Octubre Rosa



En el marco de la campaña Octubre Rosa, Susana Balbo se suma nuevamente a la concientización sobre la lucha y prevención del cáncer de mama. Durante todo el mes de octubre, por cada botella de CRIOS Rosé de Malbec 2025 vendida, la bodega de la primera enóloga argentina contribuirá con una donación a FundaVita, organización sin fines de lucro dedicada al apoyo de pacientes oncológicos y la investigación del cáncer.

“Nuestra etiqueta especial de CRIOS Rosé de Malbec es el reflejo de la importancia que le damos en Susana Balbo a cultivar lazos sólidos con nuestra familia, la comunidad y el entorno”, afirma Ana Lovaglio Balbo, Directora de Marketing de la bodega. “Como una bodega fundada por una mujer, colaborar con Octubre Rosa es un compromiso que ya es parte de nuestra historia. Fomentar la prevención mediante controles anuales es esencial y queremos transmitir ese mensaje a través de este vino que, este mes, se viste especialmente con una etiqueta que simboliza nuestro apoyo y compromiso con la salud femenina”.

Los fondos recaudados con la venta de CRIOS Rosé de Malbec serán destinados a fortalecer los programas de FundaVita. Además, la fundación utiliza parte de los recursos para adquirir equipamiento y realizar mejoras en los hospitales públicos, garantizando un entorno adecuado para el tratamiento de los pacientes.

Diego Nazar Dobson, Director General de FundaVita, señala: “Un año más, FundaVita y la bodega Susana Balbo nos unimos con profundo compromiso en la campaña Octubre Rosa. Esta alianza significa mucho para nosotros, pues es una oportunidad de recordar y sensibilizar sobre la importancia de la prevención y el diagnóstico temprano del cáncer de mama. Ver el apoyo y la solidaridad de la comunidad nos inspira y nos alienta a seguir trabajando. Juntos, es la mejor forma de lograr grandes y significantes transformaciones en la vida de las personas que están atravesando este tipo de cáncer, como así también trabajar por un futuro con mayor conciencia, prevención e importancia de la detección temprana que se traduce en salvar vidas».

En el mes de octubre, CRIOS Rosé de Malbec se presenta con una etiqueta exclusiva para Octubre Rosa, que incorpora un corazón, elemento del código marcario de la bodega que representa los tres pilares de Susana Balbo: el coraje de innovar y liderar, los lazos con la familia, la comunidad y el entorno y la pasión por la calidad. Esta edición especial busca captar la atención y promover la importancia de la prevención mediante controles anuales.

Desde 2020, Susana Balbo ha destinado los fondos recaudados en la campaña Octubre Rosa a apoyar diversas iniciativas de FundaVita, que incluyen la adquisición de prótesis y la realización de talleres recreativos para pacientes. La campaña fue especialmente relevante durante la pandemia, cuando la fundación continuó brindando asistencia a los hospitales públicos.

FundaVita trabaja desde 1995 en la prevención del cáncer, el apoyo a la investigación y el acompañamiento a pacientes oncológicos. Durante octubre, la organización intensifica sus esfuerzos en la comunicación y concientización sobre la prevención del cáncer de mama, que es la principal causa de muerte oncológica en mujeres, aunque puede ser curable si se detecta a tiempo.

CRIOS Rosé de Malbec es elaborado con uvas del Valle de Uco y se caracteriza por su frescura y delicadeza. El vino tiene un precio sugerido de $11.241 y está disponible en vinotecas y en la tienda online de Susana Balbo. @susanabalbowines

La línea se completa con CRIOS Malbec, CRIOS Cabernet Sauvignon, CRIOS Red Blend, CRIOS Cabernet Franc, CRIOS Torrontés, CRIOS Chardonnay y CRIOS Dulce Natural.

Vinos cordobeses al pie del cerro Champaquí



En el Valle de Traslasierra, provincia de Córdoba, emerge un proyecto vitivinícola que conjuga memoria familiar, sensibilidad estética y una profunda conexión con el paisaje: la Bodega Noble de San Javier, liderada por Nicolás Jascalevich elabora una línea de vinos que refleja la fuerza y autenticidad del paisaje cordobés, al pie del cerro Champaquí.

San Javier
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En 2001 compraron tierras en San Javier y comenzaron a soñar con Las Jarillas, una hostería que sería puerta de entrada para dar vida también al vino.

Durante sus años de formación, Nicolás estudió Licenciatura en Alimentos y viajó por Europa, donde observó modelos de bodegas familiares con producción boutique y atención al visitante. Esa experiencia le permitió concebir un proyecto que mostrara lo íntimo, lo local, lo sensible.

Hoy, la bodega apuesta a un volumen contenido, hecho con intención: entre 15.000 y 18.000 botellas por año provienen de unas pocas hectáreas de viñedo bajo manejo orgánico. Nicolás pone el acento en la calidad por encima de la escala.

El edificio de la bodega y la cava fue construido alrededor de 2010, con un diseño que integra armoniosamente materiales locales y reciclados —una estética sobria que busca mimetizarse con el entorno, sin aristas que compitan con la naturaleza.
Los viñedos se encuentran entre 900 y  1.100 metros de altura, lo cual favorece a la uva. Porque tiene el suficiente fresco de mañana y noche.
Sol a pleno casi todos los días del año y noches frescas. Son las condiciones que requieren este tipo de uvas para hacer grandes vinos”, destaca Nicolas .

La producción se divide en tres líneas:

  • Una línea joven, sin paso por madera, que busca transmitir la frescura del terruño
  • Una línea reserva, con crianza moderada en barricas, para aportar profundidad
  • Un gran reserva, que pasa más tiempo en madera, buscando un carácter más estructurado

Uno de los rasgos distintivos del proyecto es su énfasis en la mínima intervención. En muchos de sus vinos —y especialmente en su línea joven— se evita el uso de madera para que la uva exprese con honestidad su origen. Vinificaciones en acero inoxidable, estiba prudente, respetuosa y manejo orgánico son parte del sello.

En el Noble San Javier Blend, por ejemplo, se combina Malbec (50 %), Merlot (30 %) y Syrah (20 %) para lograr armonía entre fruta y carácter. En nariz se perciben notas frutales intensas, con matices herbales que evocan el orégano o el tomillo serrano; en boca mantiene frescura, equilibrio y taninos suaves.

El Malbec puro de la bodega aspira justamente a ser un emblema local: sin madera, fresco, directo, pero con suficiente carácter para reivindicar al terroir de Traslasierra.

Además, la bodega ha adquirido una finca nueva para expandir, experimentando con variedades y cultivos complementarios como lavanda, lo que suma un componente sensorial al entorno y potencia el valor paisajístico del sitio.

La bodega también cuenta con una hostería de ensueño. Jascalevich en sus viajes conoció a un francés: Nicolas Joly, que fue quien lo hizo interesar en la biodinámica (método que busca el equilibrio de la planta aunque sin usar herbicidas ni productos químicos).

San Javier se encuentra a 195 Km de la capital de Córdoba y a 41 kilómetros de la localidad de Merlo en la provincia de San Luis. Así que si estás cerca de ahí no podés perderte de visitar la bodega.


Enoturismo con esencia serrana

Visitar la Hostería y Bodega Noble San Javier es sumergirse en la tranquilidad de las sierras y disfrutar del contacto directo con la naturaleza.
La hostería Las Jarillas, construida con adobe, piedras y maderas regionales recicladas, ofrece un entorno rústico y cuidado donde los huéspedes se despiertan con vistas al valle. La bodega está al lado, rodeada de jardines aromáticos, y el recorrido incluye viñedos, sala de barricas, un espacio de degustación íntimo. Una oportunidad de disfrutar del descanso, la gastronomía regional y experiencias sensoriales entre viñedos, lavandas y frutales.

Horarios de visita:
Lunes a sábado, de 10:00 a 13:00 hs y de 16:00 a 19:00 hs.
Se recomienda reservar con anticipación para garantizar lugar en las degustaciones.


Te dejamos esta frase que aparece en el  facebook de la bodega: «Hay que guardar pocos vinos y tener muchos momentos con vinos».


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Croacia y sus regiones del vino

Foto: Istria – Wine tourism.com


Historia

La viticultura en Croacia tiene raíces profundas que se remontan a tiempos antiguos. Se cree que los griegos introdujeron la vid en la región costera en el siglo VI a.C., estableciendo colonias como Isa en la isla de Vis.
Durante la época romana, la producción de vino se expandió, y en la Edad Media, los monasterios desempeñaron un papel crucial en la preservación y transmisión de conocimientos vitivinícolas. A lo largo de los siglos, Croacia ha mantenido una tradición vitivinícola rica y diversa, adaptándose a sus variados terroirs y estilos.

Clima y Geografía

Croacia presenta una diversidad geográfica y climática notable que influye directamente en la viticultura. El país se divide en dos grandes zonas climáticas: la continental y la costera. La región continental experimenta inviernos fríos y veranos cálidos, con una amplitud térmica significativa, lo que favorece la producción de vinos blancos con buena acidez y frescura. Por otro lado, la región costera disfruta de un clima mediterráneo, con inviernos suaves y veranos calurosos, ideal para el cultivo de variedades tintas robustas y blancos aromáticos.

El relieve croata es variado, con llanuras fértiles en el este y montañas en el oeste.
Las regiones del vino se distribuyen en terrazas, colinas y valles fluviales, lo que proporciona una exposición solar óptima y una diversidad de suelos que van desde calcáreos hasta arcillosos, contribuyendo a la complejidad y singularidad de los vinos croatas.

Regiones del Vino

Croacia, con una historia vitivinícola que combina tradición, paisaje y diversidad climática en cada copa. A lo largo de su territorio se distinguen tres grandes regiones productoras: Croacia Continental, Istria y Kvarner, y Dalmacia, cada una con su identidad, variedades autóctonas y estilos únicos de vino. Cada una de estas regiones se subdivide en subregiones o vinogorje, que son áreas geográficas delimitadas con características vitivinícolas particulares.

Para quienes buscan profundizar en la riqueza vinícola de Croacia, el sitio Croatian.wine ofrece una guía detallada sobre las variedades de uvas autóctonas del país. Desde la emblemática Malvazija Istarska en Istria hasta la poderosa Plavac Mali en Dalmacia, pasando por variedades menos conocidas como Grk, Babić y Maraština, este recurso proporciona información sobre el origen, las características sensoriales y las mejores combinaciones gastronómicas de cada variedad. Además, ofrece una visión integral de las regiones vinícolas croatas, facilitando a los amantes del vino una comprensión profunda de la diversidad y calidad del vino croata.

Croacia Continental

Esta región se caracteriza por su clima continental, con inviernos fríos y veranos cálidos. Es conocida por la producción de vinos blancos frescos y aromáticos, aunque también se elaboran tintos de buena calidad.

Moslavia: Situada al este de Zagreb, es famosa por sus vinos blancos ligeros y frescos, elaborados principalmente con Graševina, una de las uvas más emblemáticas de Croacia. Las colinas bien expuestas al sol y los suelos fértiles garantizan vinos de gran expresión aromática.

Plešivica: Cerca de la capital, Zagreb, Plešivica se destaca por sus espumosos de alta calidad, elaborados mediante el método tradicional. El clima fresco y los suelos calcáreos dan origen a vinos elegantes, de alta acidez y perfil mineral, comparados muchas veces con los de Champagne.

Prigorje–Bilogora: Esta subregión, que rodea la ciudad de Zagreb, produce principalmente vinos blancos de acidez marcada y aromas frutales, ideales para acompañar la cocina local, rica en carnes blancas y platos tradicionales.

Zagorje–Međimurje: En el norte, cerca de la frontera con Eslovenia y Hungría, esta zona elabora vinos frescos y ligeros con variedades autóctonas como Pušipel y Graševina. Sus paisajes ondulados y la fuerte influencia cultural de los países vecinos la convierten en una de las regiones más pintorescas y visitadas del país.

Istria y Kvarner

Esta región costera se caracteriza por su clima mediterráneo, con inviernos suaves y veranos calurosos. Es reconocida por la producción de vinos blancos aromáticos y tintos de cuerpo medio.

En el extremo occidental, esta región costera disfruta de un clima mediterráneo, con inviernos suaves y veranos cálidos. La influencia del mar Adriático y la herencia italiana se reflejan tanto en la gastronomía como en los estilos de vino, donde predominan la elegancia y la frescura.

Kvarner: Esta subregión incluye la isla de Krk y parte de la costa adriática. Los vinos aquí son frescos y ligeros, con un perfil salino y mineral que proviene directamente de la brisa marina. La variedad Žlahtina, cultivada principalmente en Krk, es símbolo de la viticultura insular croata.

Istria: La península de Istria es el corazón del vino blanco croata. Su uva insignia, la Malvazija Istarska, da origen a vinos aromáticos, con notas cítricas, florales y una textura sedosa. También se elaboran tintos expresivos con Teran, una variedad que aporta acidez vivaz y sabores a frutos rojos. Las bodegas locales combinan técnicas ancestrales con una marcada identidad regional.

Dalmacia

Ubicada en la costa sur del país, Dalmacia es la región más cálida y soleada, con una larga tradición que se remonta a la época de los griegos y romanos. Su geografía de montañas y terrazas frente al mar crea condiciones ideales para variedades autóctonas tintas como Plavac Mali, emparentada genéticamente con el Zinfandel de California.

  • Zadar: Con suelos rocosos y una intensa exposición solar, produce vinos tintos robustos, de taninos firmes y excelente estructura.
  • Šibenik: Con tintos de cuerpo medio y equilibrada acidez, esta zona ofrece vinos expresivos con notas de frutos negros y especias.
  • Split: En esta región, los vinos tintos alcanzan gran complejidad y capacidad de guarda, manteniendo siempre un sello mediterráneo.
  • Dubrovnik: La más austral y pintoresca de las subregiones, donde los viñedos en terrazas descienden hacia el mar. Sus vinos, elaborados con Plavac Mali, son intensos, aromáticos y reflejan de manera pura el espíritu dálmata.


Gastronomía

Foto: https://www.220stopinjposevno.com/


La cocina de Croacia es un reflejo de su rica historia y diversidad cultural, influenciada por las tradiciones eslavas del interior y las influencias mediterráneas de la costa. Cada región ofrece una variedad de platos que se han perfeccionado a lo largo de los siglos, utilizando ingredientes locales y técnicas culinarias tradicionales.

Croacia Continental

En el interior del país, la gastronomía se caracteriza por platos sustanciosos y sabrosos, ideales para el clima continental. Las carnes ahumadas, los guisos y los embutidos son comunes en esta región.

  • Zagorje y Međimurje: En estas regiones del norte, los platos a base de cerdo son predominantes. El meso’z tiblice, un jamón de cerdo ahumado, es un manjar local. También son populares los ćevapčići, pequeñas salchichas de carne picada, y el kulen, un embutido picante de cerdo. Estos platos se acompañan con vinos blancos frescos y ligeros, como el Graševina, que complementan perfectamente los sabores ahumados
    y especiados de la carne.
  • Lika y Gorski Kotar: En estas regiones montañosas, la carne de caza es protagonista.
    El goulash de ciervo o jabalí, cocinado con hierbas locales y servido con patatas o chucrut, es una especialidad. Los vinos tintos robustos, como el Plavac Mali, armonizan bien con la intensidad de estos guisos.

Istria y Kvarner

La península de Istria y la región de Kvarner, en la costa occidental, ofrecen una cocina que combina influencias mediterráneas con tradiciones locales.

  • Istria: La trufa es un ingrediente destacado en esta región. Se utiliza en platos como la pasta casera fuži con salsa de trufa y en el aceite de oliva aromatizado. Los calamares y el pulpo a la parrilla también son comunes. Los vinos blancos aromáticos, como la Malvazija, y los tintos de cuerpo medio, como el Teran, son ideales para acompañar estos platos.
  • Kvarner: En esta región costera, los mariscos frescos son esenciales. El brudet, un guiso de pescado con tomate y vino blanco, es un plato tradicional. Se sirve comúnmente con polenta o arroz. Los vinos blancos secos y ligeros complementan la frescura del marisco y la acidez del tomate.

Dalmacia

La región costera de Dalmacia es conocida por su cocina basada en pescados y mariscos, influenciada por las tradiciones mediterráneas.

Islas Dálmatas: En las islas, la cocina se centra en ingredientes frescos y locales, como aceitunas, hortalizas y pescados. El soparnik, una empanada rellena de acelgas, es una especialidad de la isla de Čiovo. Los vinos frescos y ligeros, como el Grk, maridan bien con estos sabores sencillos aunque sabrosos.

Dalmacia Central y del Sur: Los pescados a la parrilla, como el atún y la dorada (pescado blanco), son comunes, así como el crni rižot, un risotto negro con tinta de calamar. El brudet también es popular en esta región. Los vinos tintos robustos y los blancos con notas salinas, como el Pošip, son excelentes acompañantes para estos platos.

Recorrer las regiones del vino en Croacia es mucho más que una experiencia enológica: es un viaje en el tiempo. Entre viñedos que crecen sobre antiguos suelos romanos y bodegas que miran al Adriático, cada copa invita a descubrir una historia donde el legado y la pasión siguen vivos.
Croacia, tierra de contrastes y tradiciones, brinda al viajero la oportunidad de saborear su historia, un sorbo a la vez.

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Heladas de primavera: el desafío silencioso que enfrenta la vid


Las heladas de primavera son uno de los fenómenos climáticos más temidos por los viticultores. Se producen cuando las temperaturas descienden bruscamente justo en el momento en que la vid despierta de su reposo invernal. En esta etapa, los brotes son tiernos, los racimos incipientes y las flores extremadamente sensibles al frío. Una sola noche de helada puede dañar seriamente la cosecha y comprometer la producción del año.

Dónde y cuándo ocurren

En Argentina, las heladas primaverales afectan sobre todo a las zonas vitivinícolas de clima continental y árido, donde las diferencias entre el día y la noche son marcadas.
Afectan zonas de Mendoza, San Juan, La Rioja, Patagonia norte (Neuquén y Río Negro) e incluso algunos sectores del norte argentino, como el Valle Calchaquí (Salta, Tucumán, Catamarca), cuando se presentan irrupciones de aire polar tardías.
En algunos años pueden repetirse varias veces, como sucedió recientemente este 2025, cuando ya se registraron dos heladas tempranas, según comentó el enólogo Alejandro Vigil.

Si bien las heladas de primavera son más conocidas en Cuyo y la Patagonia, también pueden presentarse en otras zonas vitivinícolas emergentes de la Argentina.

En Jujuy, especialmente en la Quebrada de Humahuaca, las noches frías son parte del carácter del terroir. A más de 2.000 metros de altura, las heladas primaverales pueden aparecer, pero los productores suelen manejarlas con estrategias de poda tardía y un profundo conocimiento del microclima.

En Córdoba, particularmente en los valles de Calamuchita, Traslasierra y Punilla, las heladas ocasionales pueden afectar los viñedos ubicados en zonas bajas. Sin embargo, el principal desafío allí son las lluvias o los cambios bruscos de temperatura, más que el frío extremo.

En Entre Ríos, el clima húmedo y templado hace que las heladas sean poco frecuentes. Los viñedos, ubicados en áreas con mayor cobertura vegetal y menor amplitud térmica, rara vez sufren daños importantes.

En Buenos Aires, en cambio, regiones como Sierra de la Ventana, Chapadmalal o Balcarce, con fuerte influencia marítima, pueden registrar heladas por radiación, especialmente en noches despejadas y calmas. Los proyectos vitivinícolas de la costa bonaerense están aprendiendo a convivir con este riesgo mediante técnicas de monitoreo y manejo del suelo.

Suelen presentarse entre septiembre y noviembre, dependiendo del microclima y la altitud del viñedo. El clima está cambiante con lo cual, significa un gran reto para el cultivo de la vid.

Tipos de heladas

Existen dos tipos principales de heladas:

  • Por radiación: se producen en noches calmas y despejadas, cuando el calor del suelo se disipa hacia la atmósfera.
  • Por advección: se originan por el ingreso de masas de aire frío, generalmente acompañadas de viento, y resultan más difíciles de combatir.

Estrategias para mitigar su impacto

Los productores han desarrollado diversas técnicas para reducir los daños, que se dividen en estrategias pasivas y activas.

Medidas pasivas:

  • Elegir terrenos elevados o con buena circulación de aire.
  • Mantener el suelo húmedo y evitar labores previas a una helada, ya que un suelo seco pierde más calor.
  • Retrasar la poda para demorar la brotación y reducir el riesgo de daño.

Medidas activas:

  • Riego por aspersión: el agua, al congelarse sobre la planta, libera calor y protege los tejidos.
  • Torres de viento o ventiladores: mezclan el aire frío del suelo con capas más cálidas.
  • Calefactores o antorchas: se colocan entre las hileras para elevar la temperatura ambiente, aunque su uso es costoso y poco sustentable.
  • Nebulización o humo: se utiliza para reducir la pérdida de calor por radiación, con eficacia limitada.

Una lucha constante

Las heladas de primavera son un recordatorio de la vulnerabilidad del viñedo frente al clima. Cada año, los productores deben adaptarse, anticiparse y aplicar estrategias cada vez más precisas para proteger sus viñas.

En un contexto donde los ciclos naturales se vuelven menos predecibles, la capacidad de resiliencia y el conocimiento técnico se tornan aliados esenciales.

Recordá que siempre detrás de cada botella de vino, hay una historia de esfuerzo frente a los caprichos de la naturaleza.

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