Paco Puga y los rincones del valle Calchaquí

Sencillo, sanjuanino de pura cepa, generoso hasta la médula a la hora de brindar conocimientos, un enólogo que se aquerenció en la bellísima Cafayate. ciudad que se encuentra al sur de la provincia de Salta en el norte argentino.
En el 2003 comenzó a trabajar en la Bodega El Esteco. Desde ese momento Paco se sintió atraído por esta localidad tan particular.

Paisajes de Cafayate
Además de tener paisajes increíbles Cafayate creció mucho gracias a inversiones empresarias en el mundo del vino.
Se encuentra a 189 kilómetros de la ciudad de Salta , se llega a ella por medio de la ruta nacional N° 68, pasando por las localidades de Cerrillos, la Merced, el Carril, Coronel Moldes, la Viña y Talampampa, desde este lugar se alcanza la fascinante Quebrada de las Conchas que posee formaciones rocosas bien contrastantes y cambiantes que atrae a cualquier visitante desprevenido.
Así se van sucediendo formas como la garganta del diablo, el anfiteatro, el sapo, el fraile, las ventanas y los castillos todas productos de la erosión del viento y del paso del tiempo.

Posteriormente la ruta circula entre una serie de dunas y médanos. Después de contemplar y pasar por viñedos, a unos kilómetros más se llega a Cafayate.
Esta localidad tiene un halo mágico, atmósfera pueblerina de caminar sin prisa. De tardes marcadas por la siesta y de actividad tranquila alrededor de la plaza principal.
En su contorno hay varias casas que venden artesanías, tejidos, ollas de barro y cestería maravillosa y característica del lugar.
Tiene su propia ruta del vino, hermosa y para tomarse un par de días para conocerla.

Este lugar es el que eligió Paco, ya que cuando estaba en San Juan, una persona le hablaba mucho de estos pagos y de los buenos vinos que se elaboran. Así fue como en el 2003 a Puga le salió una oportunidad laboral en la bodega El Esteco. Según Paco Cafayate lo hechizó y desde ese entonces no se quiso ir.
Cafayate tiene un no sé qué,  su gente, clima, cultura todo la vuelve hermosa.

Paco estudió en la Escuela de Viticultura y Enología de San Juan y egresó con el título de Viticultor Enólogo. Su primera vendimia la hizo en la Bourgogne, en Francia, en 1998.
Desde ese año es cuando Cafayate comienza a cambiar su perfil enológico de la mano de enólogos como José Luis Mounier y Luis Asmet.

Hoy en día Paco conoce el Valle Calchaquí como la palma de su mano. Desde hace 16 años viene capacitándose en los terroirs salteños. Ha trabajado como enólogo en la Bodega El Esteco, del Grupo Peñaflor y también para Hess Family, en los inicios como asistente de Colomé y después como enólogo principal en Amalaya. Aquí es donde Puga pudo  aprender mucho del enólogo Thibaut Delmotte y además de Randle Johnson un asesor californiano.
Desde octubre del 2016 trabaja como enólogo principal en Bodega El Porvenir.

Vinos de salteños
Los vinos del norte de Argentina son diferentes a los del resto del país, ya que tienen buena concentración tanto en nariz como en boca. Para los enólogos es un desafío que el vino conserve la identidad del Valle Calchaquí y a la vez refleje toda la fuerza, la belleza y las características.
Puga no sólo elabora los excelentes vinos de Bodega El Porvenir sino que también crea muy buenos elixires con amigos. Algunos son L’Amitié, Tordos y Mugrón.

Paco tiene la humildad de los grandes, de los que en la vida las cosas se le han dado gracias a su esfuerzo, su perseverancia, su talento y su amor por los vinos.
Ojalá pronto pruebes varios de sus vinos que son el alma del valle Calchaquí y la esencia de su gente.

«El futuro pertenece a quienes creen en la belleza de sus sueños»
                                                                                                          Amelia Earhar

¡¡Qué tengas un gran día!!

Una opción deliciosa: ñoquis de calabaza

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No siempre hacemos ñoquis los 29, porque aunque son riquísimos, llevan su tiempo. Lo más importante es organizarse, como solemos decir y ahí la preparación será un éxito.

Historia del porque se comen los ñoquis el 29

Hay dos versiones. Una habla de un médico joven italiano, San Pantaleón -que en el siglo VIII – peregrinando por el norte de Italia, había practicado curaciones milagrosas.
Parece ser que una vez pidió pan a unos campesinos de la zona del Véneto. Ellos lo invitaron a sentarse a su mesa y compartir la poca comida que tenía. Pantaleón agradecido les auguró un excelente año de muy buena pesca y de maravillosas cosechas. Ese gran augurio se hizo realidad.
Ese acontecimiento sucedió un 29 de julio, de ahí parece quedó la tradición.

La otra versión y la más conocida cuenta que al ser fin de mes, las personas de escasos recursos no tenían muchas posibilidades de hacer platos ostentosos y así empleaban la materia prima más barata.

La costumbre de poner dinero debajo del plato, es más moderna y es muy probable que se deba al ingenio criollo. Claro está como símbolo de los buenos deseos.
Pasemos a la receta.

Ingredientes

– Calabaza 500 grs.
– Harina 200 grs.
– Huevo 1
– Cebolla 1
– Parmesano rallado dos cucharadas
– Diente de ajo 1
– Pimienta negra a gusto
– Manteca o mantequilla una cucharada.
– Sal una cucharita.

Preparación

1- Cociná la calabaza en el horno o hervila.
2- Una vez esté lista dejala enfriar.
3- En un bol hacé puré con el pisa papas, lo más homogéneo que logres.
Añadile la manteca junto con el huevo, el queso rallado, la sal y la nuez moscada, pimienta.
4- Por último incorporá de a poco la harina hasta formar una masa tierna y que no se pegue en los dedos. Si necesitás más harina, agregá un poco más, pero cuidado no te pases porque sino quedan duros y ahí sí que te vas a acordar de nosotros.
5- Cuando la masa esté lista, tomá porciones y formá rollos con las manos. Cortá con un cuchillo y luego pasalos por un tenedor, siempre espolvoreando con harina para que  no se peguen. A medida que los vas haciendo dejalos en una asadera con harina.
6- Para hervirlos, poné bastante agua en una cacerola y agregá sal. Una vez que rompe el hervor, los echás y cuando suben (fijate que suban varios), los retirás con un colador.
7- Servilos con la salsa que te sugerimos o con la que a vos más te encante.

Para la salsa de zucchini
– Zucchinis 2
– Cebolla 2
– Aceite dos cucharadas.
– Crema o nata 150 grs.

Preparación
1 Picá la cebolla y cortá los zucchini
2- En una sartén con un poco de aceite neutro, saltea la cebolla y una vez esté transparente, agregá los zucchini, sal pimentá y reservá.
3- Cuando los ñoquis estén casi hechos, incorporalos a la salsa y agregá la crema, si es necesario agregá agua de cocción.
4- Emplatá los ñoquis y a disfrutar.

Para acompañar estos ñoquis pueden ir muy bien vinos blancos con
cierto volumen ya sea de Chardonnay, Semillón o también algún rosado.

Callejoncrimen

Callejón del Crimen Semillón Perlas de
Parcela de Vinos de la Luz
de Finca El Cepillo, Valle de Uco, provincia
de Mendoza. De un parral de 80 años.
De color amarillo con tonos verdosos y brillantes.
En nariz, se pueden percibir los aromas de
la fruta como durazno y notas a miel, algunas
notas minerales y florales bien marcadas
En bosca es fresco, frutado y refrescante
y con buena acidez.

Tordos
TORDOS SAUVIGNON BLANC - VIOGNIER - Blend Wines

Otra sugerencia es Tordos Blanc des Blancs
de la Bodega Tordos, del enólogo Paco Puga.
Corte blanco compuesto por 40% Riesling
y 10% de Chenin, producido en Tolombón.
Fermentado en barrica y mezclado con un Chardonnay, elaborado en tanque de acero. Bien fresco, intenso y con poco alcohol.
“El nombre Tordos surge del pájaro que no construye su nido, sino que usa el de los demás.
Como nosotros no tenemos bodega propia, trabajamos
en la de los amigos y seríamos una suerte de tordos»,
explicó Puga en diálogo con Vinos & Bodegas iProfesional.

Esperamos te haya gustado la entrada y que cuando puedas te animes a hacer estos riquísimos ñoquis.

¡Que tengas una tarde linda y emprendedora!

Los factores ambientales que intervienen en el viñedo

Los factores ambientales, en el viñedo son fundamentales e influyen  considerablemente en cada planta y en la calidad de los vinos.
Según Roberto Cipresso sostiene que la planta sufre la falta de agua entre unos 15 o 20 días antes que lo demuestre.
En este artículo vamos a ver cómo intervienen los factores en el desarrollo y maduración de las uvas.

El Clima


Es fundamental el clima en el crecimiento de la vid.
Si hablamos de la zona norte de Europa tiene mucha influencia en el tipo de vino que se va a elaborar. Aquí van a resultar vinos con menos alcohol y con acidez más marcada.
Al contrario que el sur de Europa o aún más en Argentina que los vinos tienen de por sí más alcohol.
Los vinos del norte del país, Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca, La Rioja suelen presentar  concentración del color, más alcohol y baja acidez. En cambio los vinos patagónicos presentan más acidez, y son más frescos, es decir la uva no presenta tanta madurez.

Temperatura y luz


Los viñedos requieren de mucha luminosidad una temperatura entre 20 o 25 grados es ideal para que el fruto madure de manera óptima.
Otro factor decisivo es la amplitud térmica que se da en los viñedos de Argentina. En donde la uva disfruta de una temperatura bien fresca en las mañanas y las noches. De este modo el proceso de madurez se da lentamente, desarrollando la uva todo sus aromas y sabores.

Precipitaciones


Las lluvias tienen un rol determinante en la vid porque contribuyen a la cantidad y calidad de la uva.
Las lluvias en demasía van a generar hongos u otro tipo de enfermedad en la vid. Por eso se sabe que cada variedad (Torrontés, Chardonnay, Sauvignon Blanc, Semillón, etc. en blancas y en tintas: Malbec, Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc, Syrah y tantas otras) en el momento de su maduración (dura entre 40 a 50 días) necesita entre 350 a 700 mm. anuales.
En Argentina ninguna región vivitivinícola llega este régimen de lluvias. La única opción es el riego que se hace por inundación o manto (sistema tradicional) o por goteo.
El agua proviene de deshielo de las altas montañas.
En esta instancia quien cumple un rol primordial es el del tomero que es la persona encargada de abrir y cerrar las tomas que lleva el agua hacia las bodegas y fincas.
Existe un derecho al agua  y es limitado.  Por eso el tomero debe cumplir con los horarios y cantidades determinadas para cada productor.  Cuando es depositada en el reservorio, el agua va a ser conducida a las plantas de acuerdo al sistema de riego de cada finca.

Otros factores


Sino se logran controlar por la mano y el cuidado del hombre, la humedad, el viento o el granizo pueden lastimar la planta y causar daño en las uvas en su fase de maduración

Fuente: https://www.campusdelvino.com/blog/item/84-factores-ambientales-vinedo

Esperamos te haya resultado de utilidad este artículo y desde ya te agradecemos todas tus visitas y aportes.

¡Qué tengas una tarde bellísima!

Kir Royal, un clásico de la coctelería francesa

Un cóctel que es clásico y espumoso;  el original es un trago francés preparado con Champagne. Claro que podés preparlo empleando un espumante, los vinos con burbujas que se elaboran en Argentina.
Se necesita el licor de Kir que es una crema de cassis o grosella negra lo conseguis en las vinotecas.

El Kir era una bebida conocida a comienzos del siglo XX en la zona de Dijón y se lo elaboraba con vino blanco con una cepa blanca típica de la Bourgogne, la Aligoté. Por eso el trago se lo llamaba Blanc Cassis.
Parece ser que el creador de este aperitivo fue un camarero llamado Faivre, que se inspiró en Felix Kir quien fuera un sacerdote que luego de la fuga del alcalde de Dijón por la llegada de los alemanes fue desginado en su lugar.
En 1951 se lo empezó a mezclár con Champagne y a partir de ahí se lo llamó Kir Royal.


Ingredientes

– Espumante 8 a 9 medidas.
– Licor de Cassis 1 o 2
– Frambuesas o grosellas para decorar


Preparación

1- En una copa flauta (las alargadas para espumante) serví el el licor de Cassis
2- Agregá el espumante bien frío.
3- Decorá con una o dos frambuesas.

«No sólo de pan vive el hombre. De vez en cuando, también necesita un trago.»
Woody Allen

¡Qué tengas un día muy divertido! ¡Nos encanta que nos visites, muchas gracias!

Leonardo da Vinci y sus dos pasiones: el vino y la cocina

LeonardoDaVinci
Foto: WineSpectator.com

Leonardo da Vinci fue un gran genio, un pintor, escultor, dibujante e inventor, de eso no hay duda. Lo que si no es tan conocida la faceta de Leonardo que era un apasionado de la buena mesa y del vino.
Italiano apasionado por los aromas y sabores culinarios inventó muchos instrumentos de cocina que actualmente utilizamos.

La otra faceta de Da Vinci
Se lo conoce como el gran inventor y no todos saben de su afición a la cocina.
En Florencia, trabajó en una taberna, llamada «Los Tres caracoles». Solía anotar varias recetas y realizaba varios comentarios acerca de las costumbres gastronómicas de la época.
Fue «maestro de banquetes» en el Castello Sforza por más de treinta años y llegó a tener una taberna con su amigo Sandro Boticelli.

El Sacacorchos
En pleno siglo XV Leonardo Da Vinci era dueño de un viñedo en Milán. Conocía con detenimiento la viticultura y era un apasionado por todo lo referente al mundo del vino.
En una carta que data de 1515 explicaba con detalles cómo era la vinificación del vino.
Hacía hincapié en tener en cuenta la calidad de las uvas, fertilizar la vid y que la vinificación se hiciera en barriles cerrados, bastante adelantado para la época.
Innventó un sacacorchos, aunque en esa época pocas botellas lo utilizaban. Muchas eran selladas con cera.
Leonardo inventó un modelo que podía usarse con la mano izquierda, ya que él era zurdo. Con este invento se redefinió la forma de la botella más parecida a la que tenemos hoy en día.

Los malos olores
Leonardo inventó unos grandes fuelles instalados en el techo para deshacerse de los olores indeseables de la cocina. Fueron de algún modo los antecesores de las campanas modernas.

Molinillo de pimienta
Da Vinci era un gran entusiasta de las hierbas y especias, era experto en botánica, tal es así que empleaba especias que no eran tan conocidas en esa época en la cocina.
Usaba el aloe, el azafrán, la cúrcuma, las flores de amapola, el aceite de linaza y claro está la sal y la pimienta. Se echaba mano al mortero es decir se extraían los aromas y sabores por medio de la presión. A él se le vino a la cabeza hacerlo de otro modo y así es que creó  el pimentero que actualmente está presente en todo el mundo.

La licuadora
Entre los bosquejos de Da Vinci encontraron un dibujo que pertenecía a lo que hoy en día utilizamos como licuadora. Sin embargo la primera impresión pareció ser una maquinaria de guerra por lo grande. Con el correr del tiempo los diseños se fueron volviendo más pequeños y con todas las innovaciones alcanzaron el tamaño que todos, todas conocemos y que tenemos en nuestras cocinas.

Las ollas y sus tapas
Las ollas desde que aparecieron no tenían sus respectivas tapas.  Cuando aparecieron en escena las personas las cubrían con paños o con telas de lino, que solían cambiar el sabor a las preparaciones. Por esta razón, Leonardo inventó las tapas de las ollas, realizadas de material fuerte y que no alteraran el sabor de las comidas.

Fuentes consultadas:  https://marcobeteta.com/mundo-mb/los-inventos-leonardo-da-vinci-ligados-a-la-cocina/
https://www.cocinayvino.com/

Todo un genio Leonardo Da Vinci, algunos de sus inventos se ha comentado que no llegaron a ser un éxito, sin embargo, sin duda alguna fue quien allanó el camino a las generaciones venideras y fue un gran visionario.

En el 2015 en Milán gracias a años de labor y a la investigación el enólogo Luca Maroni y genetistas de la Universidad de Milán se fortalecieron las viñas que fueron de Leonardo y así se reabrió el Museo Casa degli Atellani y la Vigna di Leonardo.

Esperamos te haya gustado esta entrada y desde ya queremos agradecerte todas tus visitas al blog. Estamos felices de brindarte contenido de calidad.

¡Qué tengas un día super emprendedor y con mucho ingenio!