Catena Zapata: historia, innovación y excelencia del vino argentino

Hablar de la Bodega Catena Zapata es hacer un homenaje a la vitivinicultura argentina y a sus pioneros. Con típica forma de pirámide Maya se encuentra en la localidad de Agrelo, Luján de Cuyo, área que es conocida como la Primera Zona.


Un abuelo italiano

La historia de la familia Catena en Argentina comienza con Nicola Catena, originario de la región de Le Marche, en el centro este de Italia, una zona situada entre el mar Adriático y los Apeninos.
En 1898, con apenas 20 años, Nicola dejó su tierra natal y emigró a la Argentina en busca de nuevas oportunidades. Había crecido colaborando con su padre en las pequeñas huertas y viñedos familiares, una experiencia que marcaría su futuro.
Ya instalado en Mendoza, logró concretar uno de sus grandes sueños: tener su propio viñedo. En 1902 plantó Malbec a orillas del río Tunuyán, dando los primeros pasos de una historia familiar estrechamente ligada a la vitivinicultura argentina.

Aquella apuesta por el Malbec, una variedad que en Francia tenía una larga tradición y que también se utilizaba en los cortes bordeleses, encontraría en los suelos y el clima mendocinos una expresión singular. Décadas más tarde, esta variedad se convertiría en uno de los grandes emblemas del vino argentino.

Domingo Catena y Angélica Zapata

Hijo de Nicola era un exitoso viticultor y muy conocido por vender sus blends en los bistros más elegantes de Buenos Aires. Estos blends eran elaborados con uva proveniente de La Consulta. Domingo estaba convencido que podía sacar la mejor versión del Malbec, igualando a los mejores de Francia.
Angélica era maestra, se casó con Domingo Catena en 1934 tuvieron cuatro hijos y con ellos nació el acervo Catena Zapata. Gracias a ellos comenzó otra etapa en la bodega con muchos desafíos.


Nicolás Catena

Nicolás Catena heredó de su padre, Domingo, la pasión por la vitivinicultura y la convicción de que Mendoza tenía un enorme potencial para elaborar grandes vinos. Sin embargo, su inquietud por estudiar y experimentar lo llevó a cuestionar algunas prácticas tradicionales y a buscar nuevas formas de expresar el Malbec.
Con solo 22 años, convencido de que los climas más frescos y los viñedos de altura podían ofrecer características diferentes, comenzó a explorar nuevos territorios y a profundizar en el conocimiento de esta variedad. Esa búsqueda marcaría un antes y un después en la historia de la familia Catena.


A principios de la década de 1980, Nicolás decidió viajar a California, donde encontró una vitivinicultura que comenzaba a desafiar el predominio de los grandes vinos europeos. Los productores californianos buscaban elaborar Cabernet Sauvignon y Chardonnay capaces de competir con los mejores exponentes de Francia y otras regiones tradicionales.

Esta región de Estados Unidos fueron una fuente de inspiración para Nicolás y su esposa Elena, quienes solían visitar este lugar los fines de semana junto con su hija menor, Adrianna, que acababa de nacer. Aquella experiencia influyó en su mirada sobre el potencial de Mendoza y lo impulsó a regresar con nuevas ideas para transformar la vitivinicultura argentina.
De regreso en su tierra, Nicolás se dedicó a identificar las zonas más aptas para el cultivo de la vid. Convencido de que era necesario explorar nuevos territorios y superar los límites tradicionales de la vitivinicultura mendocina, en 1992 decidió plantar viñedos en Gualtallary Alto, Tupungato, a unos 1.500 metros sobre el nivel del mar.
Este viñedo, bautizado Adrianna en honor a su hija menor, se convirtió en uno de los proyectos más emblemáticos de la familia. Su clima frío y seco, la altitud y la diversidad de sus suelos ofrecieron condiciones singulares para explorar nuevas expresiones del Malbec.

En 1994 se realizó una de las primeras cosechas de Malbec de esta nueva etapa, con resultados que alentaron la búsqueda de vinos de zonas más frías y de altura.
Otro de los grandes desafíos de Nicolás fue desarrollar una selección propia de Malbec. Para ello, impulsó un trabajo de selección clonal que comenzó con 135 plantas en el viñedo La Pirámide, en Agrelo. A partir de ese estudio se identificaron cinco selecciones destacadas, elegidas por características como el tamaño de sus bayas, sus rendimientos y sus cualidades enológicas.

Estas selecciones, conocidas como Catena Cuttings, fueron multiplicadas y plantadas en diferentes viñedos y altitudes del Valle de Uco. Su desarrollo contribuyó a profundizar el conocimiento del Malbec y a buscar nuevas expresiones de elegancia, complejidad y tipicidad.


La Revolución del terroir


Al aplicar la teoría francesa que atribuye la calidad del vino al terroir, los Catena descubrieron que los suelos aluvionales de Mendoza no eran homogéneos. Identificaron diferencias significativas en la composición física y química de pequeñas parcelas dentro de un mismo viñedo.

Este hallazgo llevó a la creación del Catena Institute of Wine, fundado por Laura Catena con el objetivo de estudiar y clasificar cada parcela para elaborar vinos que reflejen la pureza y singularidad de cada terreno. Con la ayuda de Alejandro Vigil, Ingeniero agrónomo y Enólogo Jefe de Catena, canaliza su energía creativa tratando de desafiar los límites de la viticultura y enología tradicionales.
Ernesto Bajda que no sólo posee una amplia experiencia en cuanto al manejo del viñedo, sino también un conocimiento “único” acerca de las herramientas precisas que se necesitan para identificar la variabilidad en los viñedos; Fernando Buscema, Director del Catena Institute of Wine, y Luis Reginato, Director de Viñedos de Catena.
Los Catena han llevado a cabo un riguroso trabajo de investigación para comprender a fondo el terroir argentino, las características de Mendoza y cada aspecto de sus viñedos, con el fin de elaborar vinos capaces de competir con los mejores del mundo. Desde el Instituto se brega por una filosofía centrada en la trazabilidad, el control total del proceso barrica por barrica, la precisión en viñedo y la exploración de nuevos terroirs, con el objetivo de crear vinos que reflejen con fidelidad su origen.

Bajo esta visión, se desarrollaron proyectos como «White Stones» y «White Bones», que muestran cómo cada parcela puede expresar su singularidad en el vino final. Estas iniciativas no solo han elevado la calidad de los vinos de Catena Zapata, sino que también han consolidado a la bodega como referente mundial en viticultura científica y sostenible.

Foto: Bodega Catena Zapata


Angélica Cocina maestra: Toda una experiencia gastronómica


Dentro de esta emblemática bodega, Angélica Cocina Maestra ofrece una experiencia culinaria única que celebra la riqueza de los productos mendocinos.
Nombrado en honor a Angélica Zapata, madre de Nicolás Catena Zapata, el restaurante rinde homenaje a su legado y pasión por la excelencia.

La propuesta gastronómica de Angélica Cocina Maestra se centra en la filosofía «Wine First», donde el vino es el protagonista y la cocina lo acompaña y realza. Los menús degustación, que varían entre 7 y 12 pasos, están diseñados para ofrecer una inmersión profunda en los sabores y aromas que definen a Mendoza.

Cada plato refleja la diversidad y riqueza de los ingredientes locales, combinados con técnicas culinarias modernas que respetan las tradiciones argentinas.

El restaurante se encuentra en el sótano de esta bodega histórica, renovada con materiales autóctonos como ladrillos artesanales, madera reciclada y durmientes de vías de tren. La arquitectura, inspirada en una villa toscana, crea un ambiente cálido y acogedor que invita a disfrutar de la comida en armonía con la naturaleza circundante.

Reconocimiento Internacional

Angélica Cocina Maestra ha sido galardonado con una estrella Michelin, destacando la calidad y creatividad de su propuesta gastronómica y consolidando a Catena Zapata como referente de la viticultura y gastronomía argentina.


Enoturismo en Bodega Catena Zapata


Las visitas guiadas están diseñadas para grupos pequeños, permitiendo una atención personalizada y una inmersión profunda en el mundo del vino. Durante el recorrido, los visitantes pueden conocer la historia de la bodega, explorar sus instalaciones y degustar una selección de sus vinos emblemáticos.

Horarios y reservas

Las visitas están disponibles de martes a sábado, en distintos horarios a lo largo del día. Se recomienda realizar una reserva previa para garantizar la disponibilidad y disfrutar de la experiencia de manera óptima.

Ubicación

La bodega se encuentra en Cobos s/n, Agrelo, Luján de Cuyo, Mendoza. Te invitamos a vivir una experiencia única, donde la historia, la innovación y el sabor se combinan en cada visita.


Visitar Catena Zapata es adentrarse en más de un siglo de historia y visión. Cada viñedo, barrica y botella refleja el esfuerzo de generaciones que supieron combinar tradición, innovación y foco en los valores.
Desde Nicola hasta Laura, la familia Catena nos enseña que soñar en grande y apostar por la excelencia puede transformar no solo un vino, sino toda una región y un país. Una experiencia que invita a celebrar el presente del vino argentino y a brindar por todo lo que aún está por venir.


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