La ruta del vino tucumano ofrece un maridaje entre los colores, aromas, paisajes e historia

Catorce son las bodegas que durante unos 100 kilómetros en el Valle Calchaquí tucumano brindan un maridaje especial entre la historia ancestral, la cultura de la Pachamama, un escenario natural incomparable y la vanguardia en la elaboración de vinos.

El turismo enológico tiene su anclaje en la provincia de Tucumán donde, desde Tafí del Valle hasta el Corredor de la Ruta 40 en los Valles Calchaquíes se celebra la historia y la cultura del trabajo en terruños que revelan la Ruta del Vino Tucumano, y brinda los colores, aromas y paisajes en comunión con la experiencia y la sabiduría de la gente.

El recorrido que integra la Ruta del Vino trepa desde los 1750 msnm hasta los 3000, y ofrece suelo franco arenoso a pedregoso, permeable, suelto, limpio y profundo, con una amplitud térmica que imprime la concentración de aromas, azúcares y colores; vientos que aseguran la sanidad de las uvas y una diversidad de cepas que sintetizan el mundo del vino. Claro que, entre las barricas, el Malbec y el Torrontés, están presentes en esta área vitivinícola de los valles donde aseguran que la exposición al sol es uno de los principales condimentos con 350 días soleados.

La diversidad se siente a cada paso. Artesanales, boutique e industriales, la variedad de emprendimientos vitivinícolas en esta propuesta, muestra también la historia de los pueblos originarios, lo ancestral, lo español y jesuita. Y el visitante que descubre estos vinos, debe saber que en los Valles Calchaquíes existen viñedos desde fines del siglo XVI y, desde el XIX, se elabora la bebida nacional. Una historia vitivinícola de muchos años.

En general, en estos viñedos, se trabaja la tierra en forma orgánica, con abonos naturales de guano y orujo. El riego es por goteo, con aguas de alta montaña o pozos profundos.

Vanguardia y tendencia 

La bodega Luna de Cuarzo, creada por la primera mujer tucumana que desarrolló su emprendimiento vitivinícola; Los Vinos de Los Amaichas, única del país y la tercera bodega del mundo en ser administrada y dirigida por una comunidad de un pueblo originario; junto a la historia de una familia italiana que se enamoró de este terruño y emprendió con su Finca Albarossa una propuesta de hospedaje boutique para disfrutar de los viñedos, son parte del encanto de este recorrido.

Para Silvia Gramajo hablar de su finca, de su bodega Luna de Cuarzo (RN 40, km 4305, Colalao del Valle), es hablar de su pasión en la vida. Nacida en San Miguel de Tucumán, un día decidió cambiar todo y hacia 2011 se instaló en estos suelos cubiertos de cuarzo, donde y dado que “la luna, cuando sale, es blanca como el cuarzo. Por eso elegimos este nombre para la bodega Luna de Cuarzo”, cuenta. 

Los expertos definen a los suelos calchaquíes como sanos, buenos, con mucho sol y buen clima, razón por la cual “los vinos son perfumados, intensos, aromáticos que casi no necesitan barrica”, explica Silvia Gramajo y se refiere al paso por barrica de roble que se acostumbra para darle intensidad a los vinos de calidad y reflexiona: “Por algo los pueblos originarios florecieron en este valle”, dice.

“En Luna de Cuarzo hacemos todo nosotros. Son dos hectáreas y media de viñas, muy cuidadas, con técnicas orgánicas, algo biodinámico, con cosecha en luna llena y algunas plantas aromáticas como el burrito, el paico, lavandas, romero y jarilla que brindan sus aromas persistentes “, cuenta la dueña de la bodega.

De Italia a los valles 

Quizás fue todo lo que percibió en el 2010 la familia de Giacomo Spaini junto cuando llegaron a este recorrido y se enamoraron de este terruño. Diseñaron su proyecto vitivinícola en unas 13 hectáreas con cepas Malbec y Cabernet Franc, luego con un torrontés ligero. Hoy llegan a unas 120 hectáreas al pie del cerro de La Mina (4762 msnm) donde se construyó la Finca Albarossa con su hotel boutique, una piscina y donde, “pusimos olivos alrededor del hotel porque está relacionado con este cultivo en Italia”, dice el dueño que desde el establecimiento, en el kilómetro 4282 de la RN 40, cerca de Colalao del Valle, de Amaicha del Valle y de la Ciudad Sagrada de Los Quilmes, producen sus vinos y las botellas se lucen con las etiquetas creadas por el artista tucumano Enrique Salvatierra.

Además de los vinos, las fincas y los viñedos, en este recorrido se conocen los artesanos ceramistas, los textiles, las travesías en 4×4, cabalgatas, senderismo y podemos decir que las propuestas llegan literalmente hasta el cielo, porque a tan sólo 24 Km. de la Ruta Nacional 40 sobre la RP 307, está Ampimpa con su Observatorio, uno de los mejores para conocer los astros.

Experiencia ancestral 

Sobre la importancia del terruño en el Valle Calchaquí, es en la bodega Comunitaria Los Amaicha (Ruta Provincial 307 km 115, Amaicha del Valle), donde se expresa la riqueza ancestral de este suelo. Gabriela Balderrama quien junto con Micaela Lera recibe a los visitantes, cuenta que este emprendimiento es único en la Argentina y el tercero en el mundo por ser una bodega administrada y dirigida por una comunidad de un pueblo originario, en este caso de Amaicha del Valle, que se rige con una organización integrada por un consejo de ancianos y un cacique hoy, Miguel Flores.

Son 40 productores de uva de distintos pueblos del valle como Amaicha del Valle, Los Zazos, Ampimpa, Encalilla, El Paso, Colalao del Valle, hasta la Ciudad Sagrada de Los Quilmes quienes participan en esta bodega donde se procesan entre 16 mil y 18 mil kilos por vendimia para elaborar “un vino muy natural”, dice Balderrama y aclara que es casi orgánico. En cuanto al riego, hay entusiasmo para el verano porque hubo “mucha helada este invierno y esperamos que el deshielo traiga agua”, comenta.

“La gente que visita la bodega se emociona mucho con el trabajo de la comunidad Amaicha, y con la celebración de la Pachamama que se realiza en agosto “es muy importante y en momentos como estos tiempos difíciles, es una gran paz interior que uno vuelve a sentir”, reflexiona.

Cómo llegar a la Ruta del Vino Tucumano

Desde San Miguel de Tucumán, por Ruta Provincial 307 hacia Tafí del Valle, por la Cuesta del Infiernillo hasta Amaicha del Valle, y acceso a Ruta Nacional 40 rumbo Norte hasta Colalao del Valle.

Los Amaicha: la fuerza ancestral

La comunidad de Amaicha del Valle tiene la fuerza que le imprime la historia y ostenta la propiedad de sus tierras desde el principio de los tiempos. Tras la llegada de los españoles lograron mantener la propiedad de sus tierras mediante Cédula Real de 1716.

Fue hacia 2015 cuando surgió el proyecto y en 2016 fundaron este emprendimiento, la primera bodega dirigida por un pueblo originario y la tercera en el mundo.

Cada 1ro de agosto se celebra la Pachamama, la veneración a la Madre Tierra que se realiza cada año. Desde el principio de la pandemia, el pueblo mantuvo los cuidados preventivos y aplicando los protocolos, de manera que en la actualidad se puede visitar, se recorre la finca, se conocen los cuidados de los viñedos y el proceso del vino y hasta su degustación para lo cual cuentan con una sala especial, aunque en este momento se desarrolla al aire libre.

Una de las personas con más experiencia en este proyecto es Gabriela Balderrama quien recibe a los visitantes y cuenta que en la finca y en la bodega todos aprendieron el trabajo que desarrollan.

“Buscamos cuidar las plantas para que sirvan muchos años, dice Gabriela Balderrama y explica que los vinos se conocen con la marca “Sumak Kawsay”, en lengua Ka Kan, que en castellano significa “Buen Vivir”. Son elaborados con uva Criolla y con Malbec, con el que buscamos tener un Malbec auténtico, que mantenga las propiedades de esta cepa, pero con las características de la zona, aroma, sabor y buen cuerpo”, explica Balderrama quien detalla además que el cuidado de las plantas también reside en obtener un rinde de entre un 20 o 30 por ciento de producción de fruta respecto de lo que exigen otros viñateros a sus vides.

La bodega fue diseñada con el concepto ancestral de recintos circulares de piedra y cuenta con un área de recepción, otra de degustación, la sala de elaboración y cava, y recibieron el reconocimiento de la “Marca Tucumán” que otorga el Instituto de Desarrollo Productivo tucumano.

De vinos y quesos

La finca Luna de Cuarzo fue diseñada “dentro de la Pacha”, dice su dueña, la experta Graciela Gramajo, y describe que su bodega es subterránea, no sólo la cava sino también la sala de elaboración donde “veneramos las propiedades de la tierra y nuestra deidad la Pachamama, de la cual somos parte y respetamos”.

En este momento del invierno cuando uno mira los viñedos, el paisaje se vuelve lúgubre con los viñedos donde apenas se advierten las ramas, sin hojas y mucho menos uvas. Pero Graciela advierte que es un momento “clave”. La planta tiene su proceso natural, ahora es el reposo, en este momento necesita por lo menos 300 horas de frío para poder elaborar la fruta que uno espera.

“En el Valle Calchaquí el paisaje es parte del enoturismo. La tierra, el clima, el sol son tan especiales que se logra mucha calidad en los vinos, no cantidad, sino calidad”, puntualiza.

Con las líneas de vinos de autor que elaboran en esta bodega como “Faustino del Pozo y Desata, se logró un Torrontés con mucho perfume y un Cosecha Tardía que es un boom de muy alta calidad”, cuenta.

En cuanto a la línea “Bio” (por su producción biodinámica que se rige con los ciclos de la luna), el Torrontés es seco y el “13. Malbec”, el nombre se debe a que se guarda durante 13 lunas en tanque”. 

“Hay una tendencia muy fuerte en la juventud que gusta de los vinos menos complejos. En los Valles, los vinos casi no necesitan pasar por barrica, son perfumados, intensos, aromáticos, tanto que en el concurso Vino Sub 30 logramos la medalla de Oro en la cosecha tardía y en Mendoza, logramos la medalla Gran Oro para nuestro Torrontés seco”.

Claro que en la zona también son famosos los quesos tafinistos. Surgidos con recetas de varios siglos, de cuando se instalaron los jesuitas en Tafí del Valle, hoy cada estancia elabora su queso y son ideales para maridar con los Malbec. En este caso muchos eligen el Luna de Cuarzo Gran Reserva, un vino de guarda donde, dicen, que se sienten los secretos calchaquíes.

Vinos para conocer

Caminando, degustando o hasta en bicicleta son las diversas opciones para conocer las fincas, las uvas, los vinos y vivir la experiencia de recorrer la Ruta del Vino Tucumano en las diferentes épocas del año, desde la vendimia, la poda en invierno y el raleo. Pero también conocer a sus hacedores, los propios dueños de cada finca y los expertos que acompañan para contar los datos, los encantos y la pasión de este producto de la tierra.

Bodega Cerro El Pelao (Tafí del Valle).

Bodega y viñedos Fortaleza (Tafí del Valle).

Bodega Los Zazos (Amaicha del Valle).

Bodega Comunitaria Los Amaichas (Ruta 307 kilómetro 115, localidad el Tío/ Amaicha del Valle).

Finca Albarossa (Ruta 40, km 4282 – Colalao del Valle).

Estancia Rural Río de Arena (Ruta 40, km 4305 – El Bañado).

Finca La Churita (Ruta 40, km 4306 – Colalao del Valle).

Finca La Orilla (Ruta 40, km 4307 – Colalao del Valle).

Altos La Ciénaga (Ruta 40, km 4307 – Colalao del Valle).

Bodega y viñedos Luna de Cuarzo (Ruta 40, km 4307 – Colalao del Valle).

Chico Zossi (Ruta 40, km 4308 – Colalao del Valle).

Las Arcas de Tolombón (Ruta 40, km 4313 – Colalao del Valle).

Bodega Valle de Choromoro (Ruta 311, km 3 – Trancas). Es la única bodega geográficamente ubicada en otra zona, ya que Trancas, tal como lo indica el nombre de la bodega, está en el Valle de Choromoro.

Bodega Vertientes Tintas (Av. Cesareo Segura s/n – camino principal al dique Los Zazos – Amaicha del Valle).

Como llegar a la Ruta del Vino Tucumano

Desde San Miguel de Tucumán, por Ruta Provincial 307 hacia Tafí del Valle, por la Cuesta del Infiernillo hasta Amaicha del Valle, y acceso a Ruta Nacional 40 rumbo Norte hasta Colalao del Valle.

Para más información: http://www.vinosdeltucuman.com.ar

Bodega Pulenta Estate y su eco botella

Pulenta Estate presentó su nuevo diseño de botella sustentable para la línea Pulenta Estate. En diseño, la novedad fue el Pinot Gris que se presentó en botella borgoña en color “hoja seca” que además de ser sustentable cumple la función de proteger el producto.

Julio 2021 – La política y criterios de sustentabilidad de la bodega se desarrollan a través de un modelo de gestión de impacto que promueve el cuidado del medio ambiente y sus recursos.

Siguiendo con nuestra estrategia de mantenernos comprometidos con la sustentabilidad, este año instalamos 240 paneles solares que producirán la mitad de la energía que utiliza la bodega. Tras esta inversión, solo es natural empezar a mirar dentro de nuestra gama de productos qué podemos optimizar para profundizar aún más nuestras políticas hacia el medioambiente. Así fue cómo surgió la decisión de cambiar las botellas de la línea Pulenta Estate por botellas sustentables, hechas de vidrio reciclado. De esta manera reducimos nuestra huella de carbono sin comprometer la calidad de nuestro producto.” Comentó Eduardo Pulenta, Export Manager y cuarta generación de la familia Pulenta.

“La nueva botella de nuestro Pinot Gris Pulenta Estate distingue el producto que ha tenido muchísimo reconocimiento de críticos y del público por igual. Creemos que por su éxito y su calidad, este delicado varietal merecía un cambio tanto de su nueva botella eco como de la incorporación del tono “hoja seca”. Con este cambio de color de botella buscamos proteger al vino de la incidencia de la luz y de los rayos ultravioletas que aceleran el proceso de evolución”, indicó Javier Lo Forte, Head Winemaker en Pulenta Estate.

Bodega Pulenta Estate se encuentra desde su fundación comprometida a respetar el medio ambiente. Con viñedos de más de 40 años, la compañía trabaja desde sus inicios con la misión de causar el menor impacto en el campo y siendo eficientes en la utilización de los recursos.

Domaine Bousquet inaugura su Gaia Lodge

La bodega orgánica de Gualtallary expande su propuesta turística con un lodge boutique de 7 habitaciones.

Con una importante inversión, Domaine Bousquet inaugura su GAIA Lodge, una nueva opción de hospedaje para el enoturismo en Mendoza. El nuevo emprendimiento de la bodega orgánica de Gualtallary se suma al bistró del mismo nombre y a la completa propuesta de actividades para disfrutar de y en la naturaleza.
GAIA Lodge estará abierto al público a partir de este 31 de julio. Se encuentra emplazado en el terruño de la bodega y cuenta con 7 habitaciones para un total de 18 plazas – 5 dobles y 2 cuádruples-, cada una con balcón con vista a la montaña o al valle y sus viñedos. Además, la hostería brinda servicio de conserjería personalizado, traslados, bar y restaurante.


Habitar la Madre Tierra

Gaia es la Diosa griega que personifica a la Tierra. Era la Madre de los Dioses y de toda la Creación. Representaba la femineidad, el poder y la crianza. La Madre Tierra, la tierra fértil, poseedora de una naturaleza fuerte y exuberante, una tierra capaz de albergar y dar vida.
La idea de que la propia tierra fértil era femenina y nutría a la humanidad no estuvo limitada al mundo grecorromano. Gaia ha sido adorada en muchas culturas y conocida por muy diversos nombres como Astarté,
Cibeles, Terra, Deméter, Ishtar, Isis, Jord, Hlódyn, Coatlicue o Pachamama. Hoy en día, sigue siendo venerada en muchas religiones paganas.


El edificio de GAIA Lodge – de diseño arquitectónico en el que predominan las líneas rectas, construido con materiales simples como ladrillo visto y hormigón- está integrado por tres plantas: la recepción y dos departamentos ideales para familias en la planta baja; los espacios donde se realizan las actividades sociales como el restaurante, livings y zona de lectura en el primer piso; y, por último, en el segundo piso, 5 suites para las que se priorizaron las vistas hacia la montaña mediante balcones orientados hacia el oeste, todas con baño privado.
La integración de la lodge con la Bodega está dada por el rol fundamental del proyecto de interiorismo, desarrollado por el estudio Alejandra Reta & Arquitectos Asociados. La premisa principal con la que se trabajó el diseño de interiores fue la de recrear y reflejar la filosofía orgánica de Domaine Bousquet que le da nombre a GAIA Lodge y rinde tributo a la diosa griega que representa a la Madre Tierra.
El estilo de los espacios comunes es “kitsch”, alegre y colorido. Se combinan texturas, estampados y objetos llamativos, antiguos y modernos. La decoración se trabajó con un papel hecho exclusivamente para el lugar, con los motivos de las etiquetas de los vinos de la bodega, especialmente de la línea GAIA: flores y mariposas en una escala importante. Estos espacios son el restaurante – donde la cocina está integrada al espacio, pero separada virtualmente por una barra de bar con banquetas, que permite una situación más informal y relacionada con el personal-, dos livings para relajarse y una zona tranquila para lectura.
Las suites son de un estilo más tranquilo y cálido, que permiten el descanso. Muebles de madera y elementos con tonos “tierra” como base. Los nombres de las suites recorren las ciudades representativas en la historia de la bodega -Carcassonne, Madrid, Bruxelles, Miami, Vancouver, Buenos Aires, São Paulo, New York y Stockholm- y cada una lleva un color que lo representa según la flor nacional del país o de cada ciudad.
Como parte del proyecto, se diseñó una estructura metálica, externa al edificio, para alojar un ascensor panorámico desde el cual se disfruta de las deslumbrantes vistas del paisaje durante el recorrido. Además cuenta con una escalera que permite llegar a los viñedos directamente desde las habitaciones.


Gastronomía y Turismo en Domaine Bousquet


El nuevo restaurante del GAIA Lodge está abierto para cualquier persona que quiera desayunar, almorzar o merendar, ofreciendo un menú a la carta con opciones ligeras y sencillas. En el horario de la cena está disponible únicamente para que los huéspedes puedan relajarse en un entorno rodeado de naturaleza. Cuenta con un sector interior y otro al aire libre.
Quienes quieran vivir una experiencia gastronómica más completa, podrán almorzar y deleitarse, rodeados por el paisaje de viñedos y el Cordón del Plata, con los diferentes menús del tradicional GAIA Bistró. Este espacio propone una cocina de autor, de la mano del chef Adrián Baggio, quien hace honor a la filosofía de la bodega: combinar los productos de la tierra en platos que reflejan la gastronomía europea fusionada con la cocina tradicional argentina.

Cuidar la Madre Tierra

En línea con la filosofía de respeto al medio ambiente que Domaine Bousquet eligió desde su nacimiento, para el nuevo emprendimiento turístico GAIA Lodge se realizó un relevamiento de proveedores para contratar según políticas sustentables:

  • Lavandería: servicio de lavado de blancos que trabaja con la premisa de preservación del recurso hídrico y no utilización de plásticos, para el cual se utilizan bolsas de tela reutilizables;
  • Amenities de baño: libres de parabenos, sin formol, sin sal agregada, sin TACC, no testeados en animales y 100% biodegradables. El proveedor es fundador de una organización que se encarga de reciclar jabones descartados por los hoteles, reprocesarlos y entregarlos a comunidades carenciadas, así garantizar la higiene. Además: envases recargables y los productos de baño como cofias, jabones en barra, vanities, se presentan en estuches de cartón para evitar el uso de plástico;
  • Bicicletas para que los huéspedes puedan trasladarse por los alrededores y visitar bodegas vecinas;
  • Cartelería que promueve la buena utilización del recurso hídrico y energético;
  • Separación de residuos.
  • Huertas agroecológicas con las que se abastecen las cocinas de los dos restaurantes de Domaine Bousquet.

Tarifas del Gaia Lodge

Las habitaciones dobles tienen un valor de USD 150, mientras que el precio de las cuádruples es de USD 270. Los niños hasta 3 años no pagan, a partir de 4 años pagan USD 50 compartiendo habitación. En todos los casos se incluye desayuno.

Domaine Bousquet es el legado de una larga y prestigiosa historia que lleva el apellido Bousquet. Una familia que lleva cuatro generaciones de tradición vitivinícola, proveniente de la región de Carcassonne, al sur de Francia. La bodega nació en el año 1997, cuando la familia adquirió 240 hectáreas de viñedos en Gualtallary, Tupungato, Valle de Uco, actualmente considerado uno de los mejores terruños mendocinos. 

GAIA LODGE
CONSULTAS y RESERVAS: De lunes a domingos de 9 a 18hs.
gaialodge@domainebousquet.com 
Ruta 89, KM 7, Gualtallary, Tupungato, Mendoza.

Vacaciones de invierno: Finca Victoria de Durigutti Family Winemakers

Al pie del cordón montañoso de los Andes, con suelos ricos en minerales, aguas prístinas de deshielo y aire puro de la Cordillera, nace Finca Victoria, un sueño familiar hecho realidad que comenzó a diseñarse en el año 2007 con la adquisición de las primeras parcelas de viñedos centenarios.

Ubicados en el corazón de Las Compuertas, corredor histórico vitivinícola, con una mirada plena hacia el turismo, Finca Victoria abre sus puertas al visitante para ofrecer una conexión directa con la naturaleza, la tierra, las tradiciones y el vino a solo 33 km del aeropuerto internacional El Plumerillo y 27 km de la Ciudad de Mendoza, con excelente conectividad y acceso, en un valle vitícola al pie de la RP82 (Panamericana).

Diversas experiencias se diseñan con programas a medida de cada visitante para disfrutar del vino y la gastronomía, con reserva previa, en un nuevo lugar con un paisaje que cautiva todos los sentidos.

INVIERNO 2021

WINE & FLY

Finca Victoria ha sido elegido como uno de los heli-points en Mendoza por Helitronador para operar sus nuevos servicios de vuelos turístico-panorámicos y privados en la provincia. Sólo 12 bodegas y hoteles de lujo fueron los puntos seleccionados para vivir esta experiencia con una perspectiva única y diferente.

PRÓXIMA FECHA – SÁBADO 17 DE JULIO, en la previa del día del amigo, se podrá disfrutar de una propuesta especial para este día que combina el relax, los vinos de la bodega y tapeo desde Casa del Enólogo, un espacio con encanto y bellas vistas, y el opcional de sobrevolar los viñedos de Las Compuertas.

Cupos limitados 11, 13 y 15 h. con venta anticipada, asegurando espacios cómodos que respetan protocolos y cuidados necesarios para el disfrute de todos. 

CASA  VICTORIA

La finca cuenta con su casa de huéspedes ideal para el descanso, rodeada del paisaje natural de la vid. Casa Victoria está diseñada con la impronta y el carácter rural, la simpleza y el confort necesarios para vivir una verdadera experiencia de finca y viñedos. El alojamiento contempla seguridad, servicio diario de limpieza, ropa blanca, amenities, zona de fuegos, amplio jardín con galería tradicional, cava equipada con selección de vinos de la bodega  y desayuno de campo, instalaciones que albergan hasta 5 huéspedes. con uso privado y exclusivo de la propiedad.

Se pueden contratar servicios especiales tales como traslados y asistencia para compras de víveres para organizar cenas o almuerzos, provisión de leños o la posibilidad de contar con  chef particular.

Como novedad, para la primavera 2021 se abrirán las puertas de su nuevo restaurante que tendrá una propuesta totalmente vinculada a la cocina de finca y la posibilidad de disponer de encantadores rincones en esta nueva locación para la organización de eventos sociales, culturales y corporativos.

RESERVAS & CONTACTO TURISMO & HOSPITALIDAD FINCA VICTORIA: 

turismo@durigutti.com / Whatsapp +54 9 11 2615988521

@duriguttiwinemakers/ wwwdurigutti.com/visitas

Vacaciones de invierno en familia en Susana Balbo Wines

Osadía de Crear, el restaurante de la bodega de Susana Balbo, la primera mujer enóloga del país, presenta su propuesta enoturística para estas vacaciones de invierno. Una experiencia para disfrutar en familia o con amigos, con la calidez y la comodidad de los amplios jardines y del imponente paisaje del Cordón del Plata, a cuyos pies está emplazada la bodega. La oferta incluye opciones de menú maridaje, tardes de té, brunchs, visitas guiadas, degustaciones y una agenda cultural infantil para los más pequeños.

OSADÍA DE CREAR
De lunes a domingo, desde las 12:30 hasta las 15:30 hs, los visitantes podrán deleitarse con los platos de su alta cocina, eligiendo entre una opción de menú de 4 o 6 pasos.
Ambas alternativas están protagonizadas por una cuidadosa selección de productos e ingredientes de estación que combinan sensaciones, aromas y texturas diferentes que hacen a los los sabores de la gastronomía mendocina con una amplia variedad de vinos que llevan el sello distintivo de Susana Balbo Wines.

AGENDA CULTURAL INFANTIL
En estas vacaciones de invierno, durante todos los fines de semana de julio y el primero de agosto, desde Osadía de Crear se desarrollará una agenda cultural infantil con actividades orientadas a que niños de todas las edades tengan momentos agradables y divertidos en familia. Con la participación de los mejores elencos y artistas de Mendoza, los más pequeños podrán disfrutar de espectáculos teatrales, de magia y circenses.
La participación en cada una de las actividades está incluida con la compra del menú de almuerzo infantil del día correspondiente:
 Sábado 17/7 y Domingo 18/7 – Show teatral con el elenco “Metatarsis”
 Sábado 24/7 y Domingo 25/7 – Show de magia con el mago “The Looper”
 Sábado 31/7 y Domingo 01/8 – Show circense con el elenco “Circus Magenta”

TARDES DE TÉ, BRUNCH Y MUCHO MÁS
Susana Balbo Wines y su restaurante Osadía de Crear ofrecen una variedad de actividades que renuevan la propuesta enoturística mendocina de forma íntegra.
De miércoles a domingos, quienes visiten la bodega podrán disfrutar de las tardes de té junto al hogar a leña, degustando panificados artesanales y delicias dulces y saladas. Los fines de semana, la bodega invita a rememorar viajes en un exquisito Brunch, un formato de comida muy típico en otros países. Por último, también se ofrecen visitas guiadas por la bodega, las cuales incluyen una degustación de los mejores vinos elaborados por Susana Balbo.

Para reservar o consultar por más información: turismo@sbwines.com.ar o WhatsApp +54 9 261 662 6754.

¡Hermosa propuesta para aprovechar!

¿Cuánto tiempo demora un viñedo en dar uvas para hacer vino?

Una de las preguntas más comunes es cuánto tarda un viñedo en dar uvas que estén listas para hacer vino. En esta entrada te lo contamos.

La planta de la vid en su primer año de vida, no suele dar uvas, en líneas generales.
Distinto a lo que sucede en otras plantas, la vid puede demorar años en dar frutos que puedan ser empleados para realizar vinos de calidad.

Un buen vino requiere de paciencia

Las vides son plantadas en primavera, no es a través de semillas sino que se lo hace como vides jóvenes que han sido injertadas. Por más que crezcan vigorosas, para el verano, es decir para el tiempo de cosecha es raro que produzcan frutos.
Al año siguiente, la enóloga o enólogo va encontrar bastante crecimiento en las uvas, sin embargo no van a estar aptas para vinificar.

Muchos, muchos cuidados

Las personas que se dedican al cuidado de las vides, ingenieras e ingenieros agrónomos, los enólogos y sus equipos caminan y caminan la viña durante todo el año. Porque un buen vino nace en el viñedo. Por eso los cuidados son diarios. Luego del lloro, viene el desborre, brotación, floración, fecundación, envero y maduración, después de la maduración se decidirá cuando es el momento de cosechar, de la vendimia.

Varios días del año pueden traer clima desfavorable y hay que estar preparado. Asimismo es necesario aplicar trabajos en el viñedo, en el suelo y en las plantas, cómo por ejemplo poda, el riego, abono, rendimientos y ir controlando el sistema de conducción (parrales, espalderos). Un viñedo y sus hacedoras, hacedores descansan poco en el año.

Luego de este gran trabajo, son pocas las bodegas o productores, productoras que deciden hacer vino con las viñas de pocos años. La mayoría espera a que tenga más de cinco o hasta diez años.

Matías Riccitelli, un talento joven y apasionado que da alas a la vitivinicultura argentina

Foto: Riccitelli Wines

A este joven enólogo la pasión por el vino se le impregnó en Cafayate, provincia de Salta. así cómo las levaduras nativas se pegan a la uva. Nació en esa localidad y desde muy pequeño pasaba sus veranos ahí jugando con los hijos de la familia Etchart.
Su papá – Jorge Ricitelli (primer latinoamericano en ser elegido “Winemaker of theYear 2012” por la prestigiosa revista estadounidense “Wine Enthusiast”) ha sido su mentor, le transmitió el amor por las viñas y cada detalle en la elaboración de los vinos.

A los 13 años se fue a vivir a Mendoza cuando su padre Jorge fue convocado para trabajar en Bodega Norton. Allí hacía pasantías en el verano y aprendió de todo referido a la viña.
Luego de varios años de mucho trabajo – llegó a hacer cinco vendimias alrededor del mundo y trabajó en grandes bodegas- este gran enólogo hoy tiene su lugar en el mundo del vino.

Su año de despegue fue el 2009 en el cual creó Riccitelli Wines. Un proyecto en Luján de Cuyo en donde elaboró Hey Malbec, un vino con una etiqueta de avanzada, con diseño vintage y de espíritu joven. Un vino tinto jugoso con aromas de fruta roja, notas florales y toques de pimienta negra. Ligero en boca y grato de beber, suaves taninos, una acidez marcada, un final dulce y amable.

Sus vinos son muy aromáticos, frescos y a la vez complejos. Son de gran personalidad, atractivos en nariz y en boca y uno de los objetivos que Matías quiere transmitir es que hablen del lugar. Tanto él como el equipo adora buscar nuevos y diferentes terruños. Trabajan con mucha dedicación cada terroir y cada parcela para que expresen lo mejor.

Gran observador, apasionado de los viajes Matías junto a su gente elabora 25 vinos, tiene otra bodega en La Carrera donde crea blancos y tintos de Pinot Noir. En la Patagonia es donde crean la línea Old Vines de Semillón, Chenin Blanc, Torrontés en blancos y Bastardo, Merlot y Malbec en cepas tintas. Estos varietales provienen de viñas plantadas a finales de los años 60 y se ubican a la orilla del río Negro.

La Bodega Riccitelli Wines

Se encuentra en Las Compuertas, a 1.100 m.s.n.m. en Luján de Cuyo, posee 20 hectáreas, son tres diferentes viñedos al pie de la cordillera de los Andes ubicados entre 980 y 1120 msnm. Varios de los viñedos fueron plantados a principios del siglo XX. Las uvas se cosechan de forma tradicional tratando de mantener rendimientos bajos.
La cosecha se realiza manualmente en pequeñas bandejas de 20 kilos para que la uva no se dañe. Cuentan con mesas de selección en donde la uva es elegida una a una. Después son enviadas por gravedad a pequeñas piletas de concreto donde se realiza una labor que combina técnicas de elaboración tradicionales y modernas . No trabajan con bombas y siempre con volúmenes pequeños.

Poseen terroirs en Vistalba para el Malbec de alta gama, de suelo franco-arcillo-calcáreo,  viñedos en Perdriel que se encuentran a una altura de 980 msnm, muy cerca de las orillas del Río Mendoza con viñas de 80 años, con suelos limo arenosos y rocosos, en La Consulta con suelos franco-arcilloso sobre un subsuelo de canto rodado de buen drenaje y en La Carrera donde tienen viñedos de Chardonnay, Sauvignon Blanc y Pinot Noir.
Trabajan con pequeños productores del Paraje Altamira – 20 hectáreas más- en donde los vinos absorben una característica de suelo caliza que se sienten en el vino como notas minerales.

Uno de sus últimos proyectos es la línea Kungfu Orange del 2021 que se basa en vinos que no tienen intervención y sin agregado de sulfitos. Un Sauvignon Blanc de la zona de Gualtallary fermentado y crieado en huevos y en ánforas. Es rico en notas herbales y también en frutas blancas maduras y flores. También elabora un Malbec de esta línea.

Sabores del Bistró

Cómo si fuera poco esta bodega innovadora cuenta con un bistró liderado por Juan Ventureyra quien está a cargo de los platos que encantan por los frescos y diferentes. Él y el equipo utilizan productos de la huerta sumado a hierbas y vegetales autóctonos.

  • Podés deleitarte con un menú de 4 tiempos ágil, fresco y de sabores puros donde podés optar por las diferentes propuestas del chef y de los mejores vinos.
  • Otra opción es un menú de 6 tiempos donde Juan presenta sus mejores creaciones maridadas con vinos de alta gama de la bodega.

Los almuerzos incluyen visita a la bodega.
Abierto de Jueves a Domingo a partir de las 12 a 18 hs.

Para visitar la bodega:
reservas@matiasriccitelli.com
WhatsApp: +54 9 261 316 7775


Esperamos te haya gustado esta entrada que habla de un enólogo que supo hacerse espacio, viajero incansable, conquistó nuevos terroirs y continuamente al lado de su gente entiende que para crecer siempre hay que innovar, crear e ir para adelante, sin importar lo que digan.

¡Salud y muchas gracias por tu compañía en este viaje!